viernes, 25 de abril de 2008

“Las olivas negras: No comerás el cabrito en la leche de su madre” de Guibert y Sfar


Me gustaría poder decir que este tercer álbum de la serie “Las olivas negras” mantiene el excelente nivel de los dos anteriores y, aunque por un lado lo hace, por otro no.

Me explicó. Esta tercera y última entrega de la serie por el momento, me ha decepcionado, ya que aunque la obra mantiene el excelente nivel de calidad e interés de las anteriores entregas con un excelente dibujo de Guibert y agudas observaciones de Sfar acerca de la religión judía y la sexualidad ninguna de las tramas que se han ido planteando y desarrollando a lo largo de la serie se resuelve. Nos encontramos así con una historia en la que se nos birla cualquier tipo de resolución con un final tan abierto que hace presuponer que la idea de los autores es su continuación aunque el hecho de que en los últimos cinco años no haya aparecido ningún nuevo álbum me hace temer lo peor.

Esta tercera entrega retoma la historia en el punto en la que la dejamos en la anterior entrega, con el pequeño Gamaniel tratando de encontrar a su padre para liberarlo de los romanos “ayudado” por el manipulador Josué mientras que Eliaou, acompañado del profeta Yeshayahu, pretenden impedirlo temiendo por el chico. Cuando llegan a Jerusalén, Gamaniel confunde a un esclavo cocinero con un romano al que ataca instigado por Josué. El ama de la casa en la que sirve el esclavo invita a Gamaniel y sus compañeros al circo donde entrarán en contacto con los gladiadores y los enanos y conocerán sus costumbres, hasta que se vean involucrados con estos en los disturbios provocados en la ciudad como consecuencia de la detención del padre de Gamaniel. Mientras, en el campamento de los zelotes, la mujer de Eliaou engaña a este con uno de los romanos desertores.

Este tercer álbum de la serie mantiene el nivel de las anteriores entregas. Sfar nos ofrece una reflexión acerca de la religión judía –uno de sus temas preferidos, como dejó patente en “El gato del rabino”- a través del pequeño Gamaniel, que es su viva imagen, y sus encuentros con distintos personajes a lo largo de sus aventuras para salvar a su padre. Los distintos aspectos de la religión hebrea se encuentran marcados en este álbum por la personalidad de los acompañantes del niño: el fanático y malvado Josué, el astuto y práctico Yeshayahu (Este tipo se parece mucho a Trondheim, ¿no creen?) y el tontorrón y aguerrido Eliaou. A través de ellos y otros personajes, como el cocinero o los gladiadores Sfar, reflexiona sobre distintos aspectos del judaísmo en unas conversaciones ricas y en las que pone de relieve las contradicciones y matices de la religión. Ante la actitud cerril de estos personajes, Sfar contrapone la picardía de los desertores romanos, trasuntos de Blain y él mismo, que se mueven con el mundo en busca de aventuras y bellas mujeres a las que seducir. Frente a la actitud fantasiosa de unos y de otros, los autores ensalzan el punto de vista práctico y lleno de sentido común de las mujeres del campamento, quienes procuran disfrutar de la sexualidad como única vía de escape de la cerrada sociedad en la que viven.

Resulta muy curioso como se superponen y complementan el estilo de estos dos autores. Si Sfar gusta de incorporar enormes bocadillos de diálogo en la historia sin que por ello se resienta la composición de Guibert, este opta porque sean sus viñetas mudas las que hablen, comunicando, con un estilo más directo que mil palabras, ideas y sensaciones al lector utilizando una técnica de dibujo que va evolucionando a lo largo de los álbumes hacia posicionamiento de “línea clara” cada vez más acentuados, en un claro acierto por parte del dibujante. Dos técnicas que contribuyen a enriquecer la historia que nos están narrando y dejan al lector frustrado ante un final abierto que no resuelve nada.

La edición de Kraken correcta aunque dado el carácter de la historia hubiera preferido su edición en un integral. Y, por supuesto, hubiera mantenido la rotulación manual original en lugar de la simplona rotulación mecánica de los tres álbumes.

Esperemos que Sfar y Guibert encuentren pronto un hueco para continuar la historia donde la dejaron y dar un digno colofón a la historia del pequeño Gamaniel. Sus lectores se lo agradeceremos.

Si quieren leer sobre las anteriores entregas de "Las olivas negras" en El lector impaciente pinchen aquí o aquí.

jueves, 24 de abril de 2008

“Un día de cólera” de Arturo Pérez Reverte



El levantamiento del pueblo de Madrid en 1808 contra el ejército francés y los posteriores fusilamientos del día 3, ha sido tratado por multitud de artistas. Desde las universales pinturas de Goya hasta los “Episodios Nacionales” de Galdós se han producido en torno a esos hechos todo tipo de obras de interés. Aprovechando toda esa documentación y que este año se cumple el doscientos aniversario, Arturo Pérez Reverte ha aportado su granito de arena con su última obra, “Un día de cólera”, una novela que, como ya hiciera en “Cabo Trafalgar”, mezcla realidad y ficción para lograr una obra didáctica, entretenida y vibrante.
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Apoyado en una amplia documentación, en “Un día de cólera” A.P.R. realiza una narración cronológica de los hechos del dos de mayo desde las primera horas de la mañana del día dos hasta la madrugada del tres, utilizando una técnica cercana al reportaje periodístico al estilo de las obras de Dominique Lapierre, Larry Collins o Ryszard Capucinski que a más de uno pueden llevar a confusión y pensar que estamos ante una crónica rigurosamente histórica. Craso error, pues Pérez Reverte no tiene reparos para ir incorporando a la narración, elementos de ficción a la hora de esbozar a los personajes históricos más relevantes que se vieron envueltos en los hechos y a partir de de los mismos deducir sus reacciones, pensamientos y comportamientos para realizar una completa radiografía de la compleja sociedad española de principios del diecinueve.

Pérez Reverte a través de un lenguaje periodístico, directo y conciso, arrastra al lector lejos de la falsa épica de la guerra y describe los hechos con crudeza y realismo, ensalzando la figura de Luis Daoiz al que convierte en el típico héroe revertiano consciente de su destino, fatalista y desencantado pero que, al tiempo, lo afronta solidario con sus compañeros y dispuesto a morir matando. Sin embargo, el verdadero protagonista de la obra y el objeto de homenaje del autor es el pueblo llano de Madrid que se echó a la calle contra los franceses al que el autor retrata a través de la descripción de las pequeñas luchas callejeras protagonizadas por ciudadanos de humilde cuna olvidados por los libros de Historia y que Pérez Reverte rescata del olvido, dejando constancia de nombres, edades y profesiones, víctimas posteriores de la represión francesa.


Las cuatrocientas hojas del libro se devoran con rapidez, seducido el lector por el relato que el autor hace de un episodio histórico apasionante.

Una estupenda narración que hará las delicias de los seguidores del murciano.


Otras obras de Pérez Reverte en El lector impaciente aquí.

miércoles, 23 de abril de 2008

Día del libro.

Que no, que no se me pasa que es el Día del Libro, una festividad especialmente celebrada en Barcelona con el regalo de rosas y libros y que mi pareja y yo celebramos regalándonos libros porque las rosas nos parece que lucen más en las rosaledas y para nosotros cualquier excusa es buena para eso de comprar libros. Mis obsequios han sido los que aquí parecen reflejados y de los que ya les iré contando por aquí.

Philip Roth es uno de los pocos autores norteamericanos de los que no he leído nada y “La Mancha Humana” por lo que sé es una buena oportunidad para iniciarse en su obra.


Michael Chabon, en cambio, es un autor que sigo desde hace tiempo. “Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay” me pareció una estupenda novela y “La solución Final” fue una estupenda decepción. Por lo que he leído de “El Sindicato de Policía Yiddish” el planteamiento invita a la esperanza. Además, el diseño de la cubierta me parece precioso.


Ya les iré contando…

Ah, y que no me olvido de recomendar tebeos siguiendo la iniciativa “En el día del libro regala tebeos” (este año parece que ha tenido menos seguimiento en la voluble blogosfera) pero teniendo tan cercanas las recomendaciones que hice para el Salón, pueden servirse de ellas. Si no se acuerdan pueden echarle un ojo aquí.

Como también es la noche de los libros seguro que encuentran alguna librería abierta para regalar(se) un libro y, si todo falla, relean…

Planeta apuesta por el Cómic Europeo


Esa es la impresión que a mí me da tras ver cómo a partir del Salón de Barcelona se han reactivado las distintas colecciones que la editorial tiene dedicadas a la BD con un montón de interesantes títulos y el rumor acerca de una nueva colección dedicada a autores españoles.

Esto que se podría quedar en pan para hoy y hambre para mañana, parece que se confirma viendo las novedades que Planeta anuncia para los próximos meses con una apuesta continuada por distintos títulos de BD. ¿A qué se puede deber este cambio de actitud? En mi opinión, a dos factores fundamentales: la llegada de un nuevo editor, Carles Miralles, gran conocedor del mercado europeo y con experiencia en este campo tras su paso por Norma Editorial, que ha apostado por la rentabilidad del tebeo europeo a través de la revolución de los formatos (algo que Planeta llevaba tiempo intentando sin llegar a dar con la tecla exacta) con la edición de integrales a precios más que asequibles; y, segundo factor, entrando en una política de colisión directa con los intereses de otras compañías, Norma y Glénat, que hasta ahora dominaban y dominan la publicación de europeo.

Una tercera posibilidad podría ser que ese reforzamiento de la línea europea sea debido a una posible perdida de derechos de DC en 2009, como se lleva tiempo rumoreando en algunos foros, posibilidad que sin ser imposible no creo probable (no hay que descartar nada, que nadie creía posible que perdiera la licencia de Marvel y la perdió). Sobre todo, si - como se comenta por aquí - Planeta se hace cargo de la publicación de DC en Francia, algo que cuadraría con la política de globalización iniciada por el Grupo Planeta y cuyo primer objetivo es hacerse con el Grupo Editis, el segundo grupo editorial francés y que distribuye en grandes superficies a través de su filial Interforum a editoriales como Lombard, Dargaud, Lucky Comics, Studio Boule & Bill et Kana.

En el fondo, todas estas elucubraciones al aficionado no deben afectarle negativamente sino, más bien al contrario ya que con la normalización por fin en la publicación del cómic europeo en nuestro país con una amplía oferta continuada acorde a todos los bolsillos, algo que desde hacía muchos años no disfrutábamos, no deja de ser una buena noticia. La competencia de Planeta con sus nuevos y competitivos formatos puede llevar a editoriales hasta ahora muy conservadoras como Norma a replantearse la edición de su material y buscar nuevas fórmulas con las que competir más allá de su catálogo de autores y obras.

Si la apuesta de Planeta se mantiene de manera continuada la pelota estará en el tejado del resto de editoriales grandes (¿Panini entrará en la guerra del europeo en algún momento o se conformará con su porción de tarta –suculenta, por otra parte- con los superhéroes marvel?). Los próximos meses pueden ser esclarecedores pero un cambio de actitud hacia políticas de venta más agresivas por parte de las editoriales grandes puede perjudicar a las editoriales medianas y pequeñas con una disminución de los títulos de europeo a los que puedan optar y la consiguiente crisis.

El mercado comiquero puede ofrecer más de una sorpresa en los próximos meses y Planeta parece que es la primera en mover pieza. ¿Será cierto que el que pega primero pega dos veces? Será interesante comprobarlo.

martes, 22 de abril de 2008

El trailer de “The Spirit” o esto ya lo hemos visto antes…

Supongo que la mayoría habrán visto ya el primer trailer de “The Spirit” de Frank Miller.

Sigo pensando que es demasiado pronto para sacar conclusiones con cuatro fotos y este trailer pero como Miller no esté jugando al despiste la ambientación de Central City suelta tufillo a “ya visto” que echa para atrás.

Todo en el trailer recuerda demasiado a “Sin City”. Cierto que minuto y medio no da para demasiado pero espero – y deseo - que Miller se haya guardado sus secretos para más adelante porque si no le van a llover palos de todos los colores.

Estaremos atentos.



“Elegy” de Isabel Coixet


Ayer con más miedo que vergüenza fui a ver la última película de Isabel Coixet. Miedo porque su anterior película, “La vida secreta de las palabras”, contra la opinión general me pareció artificiosa, tramposa y aburrida. Sin embargo, curiosamente, esta nueva película a pesar de ser artificiosa, tramposa y aburrida me ha gustado bastante.

Coixet adapta libremente una novela de Philip Roth, “El animal moribundo” y filosofa en imágenes sobre temas trascendentales del hombre contemporáneo como el miedo a la vejez y a la muerte, la soledad o la incomunicación, a través de la tortuosa historia de amor entre David Kepesh, un profesor de literatura maduro y seductor, padre de un hijo al que no comprende y que no le comprende (Peter Sarsgaard) y con una amante oficial con la que tiene sexo cada quince días (interpretada por una bella Patricia Clarkson, que merecería algo más de espacio en la cinta), interpretado por un magistral Ben Kingsley, y una de sus alumnas de origen cubano, Consuela (Penélope Cruz). El profesor, acostumbrado, a buscar relaciones con mujeres bellas sin comprometerse con ninguna, empezará a sentir algo muy especial por Consuela, de la que se enamorará perdidamente hasta el punto de replantearse sus convicciones personales.

Isabel Coixet en anteriores películas ya demostró su gusto por historias atormentadas rebosantes de existencialismo y trascendencia a través de un planteamiento cinematográfico, en mi opinión, excesivamente artificioso y teatralizado, con el que busca más sugerir que contar y que exige del espectador demasiada complicidad a la hora de rellenar los silencios entre los personajes en un discurso excesivamente ambiguo. Si la apuesta le sale bien, la película emociona, si sale mal, aburre hasta las ovejas. Esto, que gente como Bergman o Dreyer dominaban como nadie (porque estos aparte de sugerir, contaban), a Coixet no le sale siempre, logrando resultados brillantes en ocasiones y exasperantes en otras.

En esta película en concreto, Coixet redunda en el tratamiento de los mismos problemas de siempre con la única novedad que esta vez intenta explorar la mentalidad masculina a través de su protagonista, el cuál a pesar de tratarse de un hombre culto, refinado y maduro no deja de enfrentarse a la vida con unos planteamientos adolescentes, en contraposición con las reacciones de la jovencita Consuela. Esa mirada tardoadolescente del protagonista, Coixet la extiende a todos los personajes masculinos de la cinta, como el poeta golfete y vitalista amigo de Kepesh interpretado por un excelente Dennis Hopper, o el hijo, que al tiempo que desprecia al padre acude a él para contarle sus problemas aunque este sea incapaz de entenderle.

Todo este tinglado tan poco creíble se compensa con el excelente trabajo realizado por la pareja protagonista, destacando un incomensurable Ben Kingsley, que realiza aquí uno de sus mejores trabajos. Kingsley demuestra en esta película una química con la cámara espectacular, siendo capaz de transmitir emociones con una mirada o un gesto y llenando los aparatosos silencios a los que tan aficionada es Coixet con la fuerza de su carisma en pantalla. Penélope Cruz también está a gran altura, sin llegar nunca al nivel de Kingsley, ganando su interpretación conforme su personaje gana en carga dramática y aunque nunca se impone al magnetismo de Kingsley en las escenas compartidas, suya es la secuencia más conmovedora de la cinta.

Estéticamente, la película es preciosa, con una magnífica fotografía de Jean Claude Laurrieu , cuya importancia se ve reforzada en el filme por el gusto por la fotografía que muestra Kepesh, fotografía que se adecua a los tonos oscuros y pesimistas característicos de Coixet logrando momentos de una gran intensidad.

En definitiva, una bella película que se sustenta a pesar de los vaivenes de guión en un espectacular trabajo de todo el reparto y la actuación de un Ben Kingsley que por sí misma merece el pago de la entrada.

Les dejo un trailer para que juzguen ustedes mismos.

lunes, 21 de abril de 2008

“Cinder &Ashe” de José Luis Garcia-López y Gerry Conway


Como empezar con las novedades propiamente dichas me agobia -no tengo una pila de pendiente tengo varias- voy a hacer un poco de trampa voy a empezar con la relectura de “Cinder & Ashe”, la miniserie que en su momento publicara Ediciones Zinco y que con la vorágine salonera he reeditado Planeta en una nueva edición en blanco y negro (¿tan difícil era mantener el color de Joe Orlando?) y un tamaño más reducido.

Esta miniserie en el momento de su publicación fue curiosa porque se alejaba de las tradicionales lecturas de superhéroes características de la DC de la época (el sello Vertigo se crearía unos años más tarde) para ofrecernos una historia en la que la mezcolanza de géneros, el tratamiento pretendidamente adulto de los contenidos y lo complejo de la trama a base de continuos flashbacks no eran tan habituales como hoy en día, lo que convierte a “Cinder & Ashe” en una obra adelantada a su tiempo y recordada por los aficionados.

Cinder y Ashe, son dos mercenarios al mejor postor que un poco a lo “Equipo A” no tienen problemas para trabajar gratis cuando se trata de una buena causa. De este modo, aceptan investigar la desaparición de la hija de un granjero. Tirando del hilo, los mercenarios darán con todo un entramado de intereses creados y se volverán a enfrentar con un viejo enemigo de su pasado, el hombre que secuestró a Cinder en Vietnam, el cruel Lacey.

“Cinder & Ashe” es un cómic bastante entretenido sin llegar a ser una maravilla, que mantiene su interés a pesar de los años transcurridos gracias al oficio de Conway y el virtuosismo de García-López.

Gerry Conway, construye una compleja estructura de flashbacks para que la historia avance en varias líneas temporales al tiempo, de manera que el lector va descubriendo el origen de los protagonistas y la naturaleza de su relación al mismo tiempo que en el presente avanza la investigación. “Cinder & Ashe” es un tebeo de acción, en la que los personajes no están parados en ningún momento, desarrollándose la trama a un ritmo trepidante, sin dar tregua al lector para procesar la información que recibe en una trama muy elaborada y a la que quizás en algún momento se le eche en falta un momento de pausa para conseguir una mayor carga dramática, algo que probablemente no se le pueda achacar del todo al guionista dado que es difícil contar más cosas en tan pocos números (los guionistas de hoy en día para desarrollar esta historia hubieran necesitado doce números como mínimo pero, claro, son otros tiempos).

Sin duda, lo más relevante de la serie en mi opinión sea la labor del dibujante hispano-argentino García López, quién dueño de una depurada técnica y un trazo fino, pulcro y detallado, que recuerda a grandes clásicos como Raymond o Salinas, realiza un estupendo trabajo a la hora de ilustrar la trama de Conway, autor con el que ya había colaborado en “Atari Force”. García López caracteriza perfectamente a los personajes, tomando como referencia para Cinder a la sofisticada Modesty Blaise de Holdaway en contraposición con el comedido y contenido Ashe. García-López se mueve con desenvoltura a la hora de dibujar cualquier tipo de ambiente y su estilo narrativo resulta muy efectivo a la hora de desarrollar la trepidante historia de Conway con una composición de página que recuerda al mejor Steranko.

En definitiva, “Cinder & Ashe” es un tebeo de los de antes, pensado para que el personal pase un buen rato y disfrute de una buena historia sin mayores pretensiones que la de entretener y que revisado veinte años después de su publicación mantiene el tipo. Para mí no es poco...

sábado, 19 de abril de 2008

Ah, y los premiados populares son...

Y, a través de Entrecómics, me entero de los premiados por el público. Como siempre, difieren:

- Premio a la Mejor Obra Extranjera publicada en España en 2007:"S", de Gipi (Sins Entido).

- Premio a la Mejor Obra de autor español 2007:Pere Pérez, "Guerreros Urbanos: Tormenta de Hostias" (Dolmen).

- Premio al Mejor Guión de autor español 2007:Antonio Seijas, "Un hombre feliz" (Ediciones De Ponent).

- Premio al Mejor Dibujo de autor español 2007:Alberto Vázquez, "El Evangelio de Judas" (Astiberri)

-Premio al autor revelación 2007:Pere Pérez.

- Premio a la Mejor Revista española 2007:Retranca.

- Premio al Mejor Fanzine español 2007:Ojo de Pez.

- Premio a la Divulgación del Cómic:Yexus.

Igual que con los premios de la crítica las "grandes" se quedan fuera. ¿Los gustos de los lectores están evolucionando?

Premios del Salón de Barcelona. Ganadores y análisis


Ya hay ganadores de la vigésimo sexta edición del Salón del Cómic de Barcelona.

Al final, los premiados se han ajustado bastante al pronóstico que les hice aquí así que no puedo poner ningún pero a la elección. Quizás lo más llamativo es el hecho que las editoriales "intermedias" que han apostado por la calidad (Sin Sentido, Astiberri, Diábolo o Dibbuks) se han visto reforzadas copando prácticamente todos los premios en contrapunto con las "grandes" (Planeta, Panini, Norma) que no aporta ninguna obra al palmarés. Especialmente merecidos me parecen los dedicados a "Arrugas", la gran triunfadora, Rogér Ibañez y Manuel Darías, un profesional éste último dedicado desde hace muchos a la divulgación del cómic y al que ya le tocaba un reconocimiento.

Los premiados han sido:

- Gran Premio del Saló, en reconocimiento a toda una trayectoria profesional: Pasqual Ferry

- Premio a la Mejor Obra Extranjera publicada en España en 2007:"S", de Gipi (Sins Entido).

- Premio a la Mejor Obra de autor español 2007:Arrugas, de Paco Roca (Astiberri).

- Premio al Mejor Guión de autor español 2007:Arrugas, de Paco Roca (Astiberri).

- Premio al Mejor Dibujo de autor español 2007: Jazz Maynard I: Home Sweet Home, de Roger Ibáñez (Diábolo Ediciones).

- Premio Josep Toutain al autor revelación 2007:Carlos Areces (Carlös).

- Premio a la Mejor Revista española 2007:El Manglar.
- Premio al Mejor Fanzine español 2007: Fanzine Enfermo
- Premio a la Divulgación del Cómic: Manuel Darias.

viernes, 18 de abril de 2008

Ollie Johnston (1912-2008)


El día de ayer murió el último de los pioneros que ayudó a Walt Disney a construir su imperio de animación y que fueron conocidos como “Los Nueve Ancianos de Disney”, Johnston trabajó durante 40 años con Disney como director de dibujo, participando activamente en clásicos de la animación que están en la memoria de todos como “Blancanieves y los siete enanitos”, “El libro de la selva”, “Los rescatadores”, “Bambi” “La bella durmiente” o “Pinocho” cuando los medios de animación eran mucho menos sofisticados a los que estamos acostumbrados hoy en día (¿Se acuerdan que lloraron con la muerte de Bambi? Pues este señor es el culpable).
Para que se hagan una idea, sólo para “El libro de la selva” fueron necesarios 320.000 dibujos individuales y el trabajo conjunto de 250 personas durante tres años.

Johnston colaboró estrechamente con otro gran artista Frank Thomas (fallecido en 2004) no sólo en la Factoría Disney sino también a la hora de divulgar las técnicas de animación usadas en la compañía en obras teóricas como el clásico “La ilusión de la Vida: la animación de Disney”, que es considerada por los expertos una obra de referencia.


Johnston recibió en 2005 la Medalla Nacional de las Artes estadounidense.

Probablemente Balloo y Mowgly estén hoy un poco más tristes…

D.E.P.

Para visitar la página oficial de Frank Thomas y Olie Johnston pinchar aquí.

La noticia en prensa aquí.

“The Spirit 1” de Darwyn Cooke


Después de leer el primer número de la nueva colección de “The Spirit”, con el “crossover” entre este y el Hombre Murciélago me quedé con una acusada sensación de tiempo perdido pero la curiosidad me pudo y piqué con el primer número de la etapa de Darwyn Cooke, que engloba los dos primeros números de la nueva colección yanqui, que ha empezado a publicar Norma Editorial.

Vaya por delante, que no tengo nada contra las revisiones y versiones de obras importantes por otros autores. Superen o no a los originales, y más allá del trasfondo económico que exista de fondo (el vil metal, siempre lo ensucia todo), creo que todo autor que se sienta capacitado tiene derecho a dar su versión de cualquier personaje, ya que una obra una vez publicada deja de pertenecer sólo al ámbito particular del autor que la creó para pasar a ser patrimonio universal y, por tanto, el público es quién decidirá si merecerá la pena o no que se la recuerde. Mi admiración por el “The Spirit” de Eisner es infinita e independientemente del orden para mí siempre se encontrará entre las cinco o seis verdaderas obras maestras que ha dado el Cómic, y por ese motivo no entiendo la cerrazón hacia las revisiones que se están haciendo del personaje por otros autores como Miller en el cine (¡ ojo, que esta muchos ya han decidido que no les gusta por cuatro fotos!) o el propio Cooke con estos cómics, como poco me parecen apresuradas.

Dicho esto, tengo que decir que el cómic de Cooke me ha dejado bastante frío y no pasa de correcto. A lo largo de estos dos números, Cooke realiza un trabajo profesional con una historia autoconclusiva en cada episodio. En la primera, Spirit interviene para salvar a una periodista secuestrada y en la segunda se cruza con una vieja conocida, P’Gell, y una vieja venganza. Inteligentemente, Cooke, sitúa al personaje en un momento histórico moderno donde los personajes consultan Internet y los medios de comunicación invaden cualquier aspecto de la intimidad, alejándose de las características gráficas que Eisner imprimió a su colección con las historias cortas de ocho páginas de acción trepidante y concentrada, con la splash page inicial que sintetizaba y prologaba la historia, la diferente presentación de títulos incorporados como un elemento narrativo más, o la caracterización de Spirit como personaje subversivo y contestatario frente a la autoridad por uno mucho más formal y políticamente correcto. Todo eso lo deja de lado Cooke en busca de dotar a la obra un sello propio pero me temo que si esa era su intención el resultado es demasiado insustancial.

“The Spirit” de Cooke es demasiado rígido, parece que el autor está demasiado preocupado por no meter la pata como para arriesgar con propuestas realmente originales. Los argumentos de las historias de Cooke los conocemos y los hemos leído protagonizados por otros personajes cientos de veces con más éxito. Lo que debe marcar la diferencia de una historia de Spirit es la sorpresa que se espera en cada página y el ritmo trepidante que mantiene al lector pendiente de principio a fin, sorpresa que en el cómic de Cooke no llega nunca y ritmo del que carece, con lo que al terminar la lectura uno se queda con la ceja levantada como Dolan pensando “¿esto es todo?”.

El dibujo de Cooke es excelente pero no sólo se trata de dibujar bien sino también de interesar al lector con lo que se cuenta, dosificando la tensión y en ese sentido Cooke se muestra como un guionista discreto y sus diálogos resultan artificiosos y vacíos, ausente el característico humor del personaje. Probablemente, aquellos que no hayan leído la obra de Eisner puedan sentirse más interesados por esta obra y sea realmente hacia quien va dirigida ya que para aquellos que lo han leído les parecerá insustancial en la comparación, injusta por muchos motivos, ya lo sé, pero inevitable.

Más sobre las versiones de Spirit en El lector impaciente aquí y aquí.

jueves, 17 de abril de 2008

“El gato del rabino” de Joann Sfar


En la Argelia de principios del siglo pasado, el gato del rabino Sfar se come un loro y de este sorprendente modo logra el don de la palabra, cualidad que utiliza para interrogar a su amo y su familia sobre lo divino y lo humano. De este modo se inicia de una de las colecciones más originales e inclasificables que ha dado la BD en los últimos años y uno de los más personales e interesantes del prolífico Joann Sfar.

A lo largo de los cinco álbumes que componen hasta el momento la serie, Sfar hace un amplío recorrido por casi todos los temas que han obsesionado, obsesionan y obsesionarán a los seres humanos con un planteamiento lleno de inteligencia y humor. El gato, que gana y pierde el don del habla a lo largo de la serie, se mantiene fiel a su caprichosa e implacable naturaleza gatuna para poner en evidencia la intransigencia de los violentos, los nacionalistas y los fanáticos frente a la ingenuidad vital e inquieta de su amo, el rabino Sfar, su hija y sus familiares algunos tan fantásticos y legendarios como el Malka de los leones, otros tan terrenales como la dueña del gato, la hija del rabino Zlabya o el marido de esta, el rabino Jacques . Todos, seres humanos llenos de flaquezas y debilidades, presos entre la realidad férrea de las normas religiosas, convenciones sociales o problemas cotidianos con los que conviven frente a la libertad de los animales que van apareciendo a lo largo de los álbumes y con los que el gato entablará amistad, animales de compañía dotados de clarividencia para entender a sus amos, seres imperfectos hacia los que, por otro lado, sienten ciega lealtad.

Sfar desde una aparente sencillez plantea problemáticas universales y terrenales, entremezclando fantasía y realidad en una concepción de la historieta que entronca con autores como Fred (“Philemon”), Herriman (“Krazy Kat”) o Waterson, (“Calvin&Hobbes”) o de la literatura como Cervantes o Pennac ("La Felicidad de los ogros") pero encontrando un camino propio en el que fusiona un universo entre la realidad y la ficción a la medida de las fábulas protagonizadas por el rabino y su gato, en el que la judería sefardí en la que viven se convierte en una Bagdad de “Las Mil y Una Noches” desde la que viajar por el mundo y la fantasía sin desconectar por ello del contexto histórico donde movimientos como el sionismo y el antijudaismo aparecen como contrapeso de ese imaginario en el que sus personajes se mueven.
Asimismo, el viaje se convierten en un elemento más de la historia. El gato a través de los viajes que emprende en compañía del rabino o sus parientes irá acumulando experiencias y madurando, al tiempo que nos va descubriendo elementos del rico patrimonio cultural de la cultura sefardí y hebrea.
Sfar además coquetea con los distintos géneros sin que la serie pierda por ello originalidad. Ora con el costumbrismo a la hora de retratar la vida intramuros de las jóvenes argelinas ó los jóvenes estudiantes de la Torah , ora con la aventura en “Jerusalén de África”.


En el aspecto gráfico, podemos observar la evolución constante de Sfar a lo largo de los años y como su estilo va puliéndose álbum a álbum. Sin abandonar su característico trazo nervioso y acelerado que, en ocasiones, da la sensación de falta de acabado, Sfar realiza una de sus mejores obras jugando con ese componente de su estilo para reforzar lo onírico de las historias que narra. Sfar cuenta la historia cómo quiere sin ajustarse a patrones fijos, pasando de viñetas de gran detallismo a otras de una enorme simplicidad formal en función de la idea que quiera plantear.

Da la sensación que el dibujo no es un fin en sí mismo para Sfar sino un medio siempre al servicio de la historia viñeta a viñeta. De este modo, Sfar juega con todo (formas, contornos, perspectivas y sombras) menos con un estricto diseño de página de seis viñetas por página pasando de viñetas recargadas y detalladas a otras de gran simplicidad formal manteniendo alerta en todo momento al lector respecto a lo que está leyendo.. Los elementos atmosféricos se vuelven así en otro elemento importante para crear esas sensaciones a lo largo de la historia.

A través de esta enorme fábula, El gato del rabino, o dicho de otro modo, Joann Sfar intenta entender a sus parientes para entender el mundo que le rodea y del que proviene aunque pocas son las moralejas validas a las que llega a través del enorme “totum revolotum” que es esta serie. Quizás la fuerza del amor en todas sus vertientes como único medio y remedio para enfrentarse y sobrevivir en el mundo sea el mensaje que se esconde a lo largo de todas las tramas que se desarrollan a lo largo de una serie que abre las mentes y nos hace comprender lo parecidos que somos todos más allá de diferencias religiosas y culturales, manteniendo su efecto mucho tiempo después de la lectura de los álbumes.

No sé durante cuanto tiempo, ese gran humanista que es Sfar será capaz de mantener el nivel e hipnotizarnos con las aventuras del gato y su amo sin caer en la repetición. De momento, su capacidad para fabular se mantiene intacta. Si no la han leído todavía, háganlo y decidan por ustedes mismos.


Títulos publicados

1. La bar-mitzva
2. El malka de los leones
3. El éxodo
4. El paraíso terrenal
5. Jerusalén de África
Otras obras de Sfar en El lector Impaciente aquí, aquí y aquí.

La película de Iron Man por partida triple.

Ya les dejé por aquí el primer trailer de la nueva película que está a punto de estrenarse sobre “Iron Man” comentándoles mis temores. Ya les comenté que me apetece verla y que creo que podemos encontrarnos ante una de las mejores adaptaciones de un superhéroe Marvel que se han hecho hasta el momento.

Ya no les cuento más. Miren y juzguen ustedes mismos.








miércoles, 16 de abril de 2008

…"El juego del Ángel" de Carlos Rúiz Zafón, mañana.



Pues sí, señores el que espera, desespera. Y, como ya sabrán los asiduos a este blog, mi desesperación (bueno, quizás no llegue a tanto) de lector se verá por fin mañana satisfecha con la publicación de la que está llamada a ser la novela del año, “El juego del Ángel”. En esta nueva novela, en la que Carlos Ruiz Zafón vuelve a transportarnos a la Barcelona de la Biblioteca de los Libros Olvidados que nos presentó en la exitosa “La sombra del viento” nos cuenta la historia de un escritor obsesionado por un amor imposible en la turbulenta Barcelona de los años veinte que recibe una misteriosa oferta que le puede hacer rico a cambio de escribir un libro como no se ha escrito nunca.

Lo cierto es que las cifras que se manejan son mareantes para el mercado español con una tirada inicial de un millón de ejemplares y una expectación que ha llevado a reunir en la rueda de prensa de presentación que ha tenido lugar hoy en Barcelona a 300 periodistas, como pueden leer aquí.

Esto, no son más que números, lo que realmente me apetece es volver a reencontrarme con Zafón y su capacidad para atrapar al lector con su estilo fluido y elegante y, comprobar si la espera de siete años ha valido la pena o nos encontramos ante un nueva operación de marketing literario.

A partir de mañana saldremos de dudas.

La novela tiene ya página web. Si la quieren visitar pueden hacerlo aquí.

Más sobre “Hellboy 2”, Guillermo del Toro y El Mundo.



Si hace poco vimos el nuevo trailer de la segunda entrega del “Hellboy” de Guillermo del Toro (¿qué no lo han visto todavía? ahí arriba lo tienen), ayer aparecía una interesante entrevista promocional al director de “Cronos” en “El Mundo” con la presentación de este segundo trailer ya traducido.

Ah, y para los que vieron el anterior trailer en inglés y no se enteraron de nada, aquí abajo lo tienen también traducido.



Así, en principio, me parece que gana en efectos respecto a la primera. La historia ya será otro cantar. Yo creo que preferiría una ambientación menos pirotécnica y más gótica al estilo del autor Mike Mignola. Pero, ya saben, Hollywood es Hollywood y del Toro tiene que financiar “At the mountains of madness”.

Los aficionados al chico demonio tendrán que esperar todavía hasta el día 29 de Agosto pero por si están impacientes debajo tienen a uno de los protagonistas invitándoles a acercarse al cine:

martes, 15 de abril de 2008

“Ex Machina 6: Apagón” de Brian K. Vaughan y Tony Harris.

Un buen guionista de superhéroes tiene que tener bien abiertos los ojos sobre lo que ocurre a su alrededor al tiempo que humaniza al superhéroe para hacerle alguién cercano al lector con quién pueda identificarse. Esto, que en principio, parece una verdad de perogrullo fue una de las claves del éxito del resurgir del género superheroico de la mano de Stan Lee en los años sesenta y durante los noventa fue olvidado por buena parte de los guionistas, más preocupados en repetir una y otra vez los mismos clichés que en buscar soluciones a la enésima crisis del género. Sin embargo, si hay un autor que ha asumido esas enseñanzas al pie de la letra y las ha llevado a su máxima expresión en los últimos años ese no es otro que Brian K. Vaughan (“Runaways”, “Y, el último hombre”) en su mejor serie hasta el momento, “Ex Machina”.

Vaughan sin renunciar al componente de fantasía que debe tener todo cómic de superhéroes sabe incorporar en “Ex Machina” un realismo único en la actualidad, que no se veía en los cómics “superheroicos” desde los setenta, centrado en las problemáticas contemporáneas que todos leemos o escuchamos habitualmente en las noticias y apoyado en un cuidadoso estudio de documentación. Sus personajes lejos de comportarse como meros arquetipos asumen comportamientos y reacciones creíbles, con un tratamiento mucho más maduro de lo que estamos acostumbrados a ver dentro del género superheroico.

En este nuevo volumen, que según comenta Tony Harris ("Starman"), el dibujante de la serie, viene a marcar el meridiano de la misma y engloba los números 26 a 29 de la edición norteamericana, aparecen reflejadas todas las características apuntadas, pero Vaughan aporta una novedad que probablemente marque el futuro del protagonista, introduciendo un nuevo personaje aparentemente destinado a desvelar el origen de los misteriosos poderes del alcalde Mitchell al tiempo que provoca un apagón en todo Nueva York que no sólo afecta a sus habitantes sino también a los poderes del alcalde.

Nos encontramos ante uno de los mejores arcos argumentales de lo que llevamos de serie. Vaughan y Harris desarrollan la historia como si de una serie de televisión se tratara y abren, sin abandonar las pautas seguidas hasta ahora, nuevas tramas manteniendo al lector enganchado con la zanahoria del oscuro origen de los poderes de Mitchell Hundred al tiempo que le castigan con las problemáticas que como alcalde de la Gran Manzana tiene que enfrentar en una situación de emergencia como es un apagón.

Los diálogos de Vaughan son espléndidos. Llenos de credibilidad, intensidad e ingenio, expresándose cada uno de los personajes secundarios como se supone que debe hacerlo y robándole en muchas ocasiones protagonismo al personaje principal al tiempo que incorporan elementos de fino humor en inteligentes guiños dirigidos al lector. La aparición del misterioso viajero interdimensional – y a mí que me recuerda a Juan Salvo …. ¿Habrá leído Vaughan a Oesterheld? No sé, no sé…- está tratada con habilidad para que no desentone y, tanto Vaughan como Harris, pasan con nota uno de los momentos llamados a ser claves dentro de la colección. En el aspecto gráfico, Harris ofrece su mejor cara y aunque sus composiciones todavía me parecen excesivamente rígidas y académicas, su estilo pulcro y detallista dentro del tratamiento cinematográfico de la serie casa bien, complementando la labor de Vaughan a la hora de dotar de credibilidad los elementos más fantásticos.

En definitiva, “Ex Machina” se confirma para mí como la serie a seguir dentro del panorama superheroico actual y la apuesta más segura por la renovación del género desde planteamientos inteligentes y alejados de clichés apolillados. La edición de Norma Editorial es correcta y en este tomo incluye un par de artículos de los autores así como un sketchbook.

Para leer más de “Ex Machina” en El lector impaciente aquí, aquí y aquí.
Para leer sobre “Y, el ultimo hombre” en El lector impaciente aquí y aquí.

Imágenes de Gotham Knights

No sé si acordarán, pero ya les comenté por aquí, sobre la nueva serie de animación sobre Batman, “Gotham Knights”…Pues resulta que ya hay imágenes colgadas y son espectaculares. ¿Qué no me creen? Vean, vean…





Si quieren más tendrán que esperar al 8 de Julio. No me sean impacientes (¿o sí?)

lunes, 14 de abril de 2008

“Jazz Maynard 1 y 2” de Raule & Roger.




Le debía desde hace tiempo (un año más o menos) una entradilla al primer álbum de “Jazz Maynard” y, aprovechando que esta calentita la segunda entrega, comento dos por una.

Si en el primer álbum, “Home, sweet home” los autores presentaron a los personajes sitúandolos en un entorno oscuro y duro como el Raval barcelonés en una historia medida para que la información fluya de una manera natural al tiempo que desarrollaban una trama de acción con un acertado y preciso uso del “flashback”, en el segundo, “Melodía del Raval”, respetando escrupulosamente la continuidad de la historia, los autores cierran algunas de las tramas iniciadas y plantean abiertamente otras apenas esbozadas en la anterior entrega con vistas a su resolución en el álbum que servirá de desenlace a la trilogía.

Jazz Maynard, un trompetista de jazz que esconde mucho más de lo que aparenta, vuelve al Raval barcelonés del que escapó hace diez años para ajustar cuentas con aquéllos que engañaron a su hermana y reencontrarse con su pasado en una historia que destila violencia, intriga y acción. Jazz es mucho más que lo que parece, ya que bajo su aspecto estilizado se esconde todo un ladrón de guante blanco, experto en las artes marciales y con el gatillo fácil. En compañía de su amigo de la infancia, Teo, Jazz se vengará del Pastelero y los hampones que abusaron de su hermana Laura. Sin embargo, la ayuda inesperada de su viejo amigo Judas, el actual capo del Raval, le llevará a aceptar su encargo de robar la legendaria moneda “1933 doble águila,” a La Araña, con un corazón artificial, un encargo del que quizás no salga muy bien librado. Mientras tanto, su antigua novia (y actual novia de Judas), Lucía, investiga las turbias redes de corrupción en el ayuntamiento barcelonés, redes en la que están implicados desde el alcalde hasta la policía.

En “Melodía del Raval”, Raule y Roger confirman todas las buenas expectativas que levantaron con la primera entrega “Home, Sweet Home” y demuestran que desde un planteamiento abiertamente de género los autores españoles pueden contar historias de calidad.
“Jazz Maynard” nos ofrece una historia en la mejor tradición del thriller contemporáneo en una historia que conjuga por igual las enseñanzas cinematográficas de gente como Tarantino, Rodríguez o Woo, adaptándolas a un medio, el cómic, y una ciudad, Barcelona, que ofrecen todas las condiciones para ello.

Raule y Roger son en la actualidad lar pareja más compenetrada de autores españoles, y no es de extrañar que una editorial como Dargaud se haya fijado en ellos para editar “Jazz Maynard” en Francia. Si ya en obras como “Amores muertos” y “Cabos sueltos” apuntaban buenas maneras (recopiladas por Diábolo Ediciones en el álbum “Vidas a Contraluz”) en “Jazz Maynard” alcanzan una madurez que les pone el listón muy alto para próximas obras.


En esta obra, Raúle demuestra un excelente uso de los diálogos para desarrollar la trama y un dominio del flashback medido para administrar la información en una caracterización de los personajes sobresaliente que no se limita simplemente a los protagonistas sino que se nota su trabajo en cada uno de los personajes que aparecen en la historia, siendo el único pero la inexactitud con la referencia al pasaporte catalán del primer álbum que no deja de ser una frivolidad.

Sin embargo, lo que resulta asombroso es el nivel alcanzado por Roger Ibáñez, un dibujante de variadas influencias que ha sabido absorberlas para desarrollar un estilo personal reconocible en muy poco tiempo. Así, en Maynard son reconocibles múltiples influencias gráficas tanto de mangas como “Santuario” de Ryoichi Ikegami como de realidades patrias como Rubén Pellejero (“El silencio de Malka”, “Tabú”) o el gran Jordi Bernet (“Torpedo”) pasando por autores de la BD como Boucq (“Bouncer”) o norteamericanos como Bruce Timm o Mike Mignola ("Hellboy"). Sin embargo, todas estas influencias sólo son referentes en la búsqueda de Roger de un estilo propio, algo que consigue en esta serie con un excelente sentido de la narrativa y del uso del color para crear ambientaciones diferentes y sorprendentes que hacen que la historia fluya al ritmo marcado por el guión de Raúle. Roger parece dominar todos los registros del dibujo, pasando con naturalidad de secuencias de acción electrizantes a otras más sosegadas sin transición sorprendiendo en cada página con sus soluciones gráficas en unos álbumes que se disfrutan más con cada relectura.

En definitiva, a la espera quedo con muy sabor de boca a la conclusión de "Jazz Maynard", una serie y un personaje llamados a ser recordados durante muchos años y a nuevos trabajos de unos autores, Roger & Raúle, que han dejado de ser promesas para convertirse en una de las realidades más interesantes del panorama comiquero nacional llamados a realizar grandes cosas. Y, si no me creen, al tiempo.

La edición de Diábolo Ediciones de ambos álbumes es excelente.

Álbumes de Jazz Maynard
1.- Home, sweet home.
2.- Melodía del Raval.

Distintas versiones de Jazz Maynard, aquí.
Blog de Raúle, aquí.
Blog de Roger, aquí.

domingo, 13 de abril de 2008

Esto dicen…

Se nota que el Salón de Barcelona está cerquita, cerquita ya que periódicos y revistas empiezan a prestarle atención en forma de entrevistas y artículos a algunos de los invitados o a algunas de las obras más interesantes y sus autores.

En “El país” una interesante entrevista a Moebius donde el creador de “El Incal” habla sobre sus proyectos actuales, la situación de la industria francesa y europea, o su experiencia en Estados Unidos. Imprescindible.

En Adn el siempre sorprendente Alan Moore nos dejó algunas perlitas en forma de entrevista acerca de la nueva novela en la que está trabajando, “Jerusalem” y su visión actual del mundo de los cómics. Se podrá estar o no de acuerdo con el de Northampton pero sin duda es una opinión a valorar.

Mientras, también en “El país”, Álvaro Pons ha publicado un interesante artículo para ir abriendo boca sobre una de las novedades más importantes de la edición del Salón de este año y que ya les propuse por aquí. ¿Cómo? ¿Todavía dudan? Lean el artículo del carcelero y decídanse.

Además, en Más que Cómics publican una entrevista a “Es la hora de las tortas” acerca de la interesante iniciativa “Reinventado lo fantástico”, consistente en que varios dibujantes reinterpreten el primer número de Los 4 Fantásticos para donar los beneficios de sus obras a la Asociación Española de Lucha contra el Cáncer.

viernes, 11 de abril de 2008

Tebeos olvidados 2: “Philémon” de Fred


La segunda entrega de los tebeos olvidados nos presenta a uno de los autores más imaginativos e inteligentes de la BD clásica en una serie que es considerada por muchos como una de las más importantes del panorama europeo: el “Philémon” de Fred.

Philémon es un joven despierto ysoñador que vive en el campo junto a su incrédulo padre. Philémon vive entre la realidad y el Mundo de las Letras, un archipiélago de islas situado entre Europa y América que componen la palabra “Océano Atlántico” (¿no habéis visto en un mapa dónde está? Aparecen en todos) y, acompañado, de su fiel amigo, el burro Anatole y el naúfrago Bartélemy realizará sorprendentes viajes por las diferentes letras, aunque la mayor parte de la acción se desarrollará en la primera “A” de Atlántico donde ha naufragado Bartélémy. A lo largo de los álbumes, Philémon saltará del mundo real al imaginario a través de pozos o puertas en los árboles, encontrándose en sus aventuras con todo tipo de seres extraordinarios como los manu-manu, centauros con forma de mano, los marinos de la botella o los miembros de un circo alucinante.

Fred a través de estas historias inventa un maravilloso mundo onírico y surrealista a la manera de Lewis Carroll en sus conocidas novelas “Alicia en el país de las maravillas” o “A través del espejo”, en las que el autor se inspira libremente para desarrollar una obra original y fresca como pocas y que ha servido de influencia a toda una generación posterior (que se lo digan por ejemplo a Joann Sfar).

Fred encuentra soluciones gráficas sorprendentes desde un estilo “naif” que ha llevado a algunos a etiquetar “Philémon” apresuradamente como una obra infantil aunque a lo largo de la serie Fred realiza agudas críticas sobre diferentes aspectos de nuestra sociedad con lo que la simbología onírica de la obra se refuerza y la hace atractiva para cualquier lector adulto. Fred en ningún momento escatima en experimentar con las composiciones y las perspectivas para hacer que el ritmo se acelere o desacelere a su voluntad de una manera en todo momento fluida, pasando de páginas con una estructura clásica en viñetas a otras enormes que ocupan dobles páginas.

“Philemon” empezó a publicarse en la revista Pilote en 1965 y a partir de 1972 se comienza a publicar en álbumes, constando la serie hasta el momento de 15 álbumes publicados por Dargaud y aunque Fred ha anunciado en varias ocasiones la publicación de un nuevo álbum este no ha llegado a aparecer nunca con lo que desde 1987 no ha aparecido material nuevo, aunque se ha reeditado en una ocasión la serie original con nuevas portadas, y recopilado los nueve primeros números en tres integrales.

En España, la obra no ha sido publicada en castellano y sólo se publicaron algunas historias cortas en catalán en la revista Cavall Fort. Una laguna enorme para los buenos aficionados españoles que alguna editorial debería remediar.

Para leer más sobre "Philémon" en francés aquí.

Para leer más sobre "Philémon" en español aquí.

jueves, 10 de abril de 2008

“Viajes por el scriptorium” de Paul Auster

Andaba yo con la mosca detrás de la oreja con la última novela de Paul Auster (“El palacio de la luna”, “Trilogía de Nueva York”) que llevaba durmiendo en una estantería el sueño de los justos desde hace un añito tras las numerosas críticas negativas leídas en diferentes medios. Sin embargo, tras su lectura, creo que no son del todo justificadas.

La novela nos narra un día de la existencia en la vida de Mr Blank, un anciano amnésico recluido en una habitación, a la que no recuerda cómo ha llegado ni qué hace allí. Blank recibe los cuidados de una serie de personajes que van visitándole a lo largo del día y a través de los cuáles intenta rellenar los huecos en su memoria al tiempo que se entretiene leyendo un cuento de ciencia ficción sin terminar que se encuentra sobre el escritorio.

Bajo la apariencia superficial de un cuento no excesivamente elaborado, Auster plantea en esta nueva obra alguno de los dilemas más importantes a los que se ha enfrentado el ser humano desde la antigüedad. ¿Quién soy? ¿Adónde voy? y ¿de dónde vengo? Son las preguntas que Auster formula al lector y a las que él da una respuesta parcial al final de la obra a través de un artificio metaliterario de los que tanto abundan en su obra y en la que se posiciona como defensor de la literatura y la ficción frente a los interrogantes cotidianos de la realidad.

La novela de Auster bajo su aparente simplicidad formal esconde una complejidad de ideas apabullante y resume en buena medida lo que ha sido la obra del autor hasta el momento. Sin embargo, para aquéllos lectores que busquen una lectura evasiva y superficial puede resultar decepcionante. En este relato no nos encontramos con los atractivos personajes marca de la casa… o sí, porque los lectores habituales de las novelas de Auster se reencontrarán en ”Viajes por el scriptorium” con algunos de los personajes aparecidos en anteriores novelas con lo que se refuerza la sensación de ser una obra pensada para un público iniciado o un “especial de Navidad” como alguien ha escrito,

El único personaje novedoso es el protagonista, Blank (Blanco, Nadie), un viejo escritor acabado, Blank, tan indefenso al capricho de los personajes que le van visitando como el propio lector, que devora la novela para encontrar las respuestas a los enigmas que se le plantean al igual que Blank devora su cuento como un medio para evadirse de la cruda realidad en uno de los muchos juegos planteados por el tahúr Auster. El personaje de Blank se encuentra en un estado de indefensión absoluta, indefenso ante el mundo y los visitantes que van desfilando por su habitación, personajes ambiguos y que ofrecen pistas contradictorias acerca de las razones y el objeto del confinamiento de éste en su habitación. Blank sólo encuentra remedio para su total distanciamiento del mundo en la lectura de una obra inacabada que decide terminar. Sin embargo, hasta este acto de creación no será más que un alivio engañoso…

Auster plantea como es habitual en él un ejercicio metaliterario interesante en el que se encontrarán, como en otras de sus obras, ecos –lejanos- de Kafka en lo que no deja de ser su particular revisión del mito de la caverna. Si no han leído antes alguna obra de Auster les recomiendo que no empiecen por aquí y busquen a lo largo de su dilatada obra una más accesible (“La Trilogía de Nueva York”, por ejemplo) y dejen está para más adelante, y si son admiradores del de Brooklyn lean atentos para entender el críptico mensaje del autor más allá de sus falsas pistas y juegos.
El viaje merece la pena.

Más obras de Paul Auster en El lector impaciente aquí , aquí o aquí.

Almudena Grandes gana el Lara

Se falló ayer la séptima edición de los Premios Lara y los pronósticos que les hice por aquí se han hecho realidad. Ganó la obra que para mí era la favorita, “El corazón helado” de Almudena Grandes y falló mi intuición que apuntaba a la excelente “Los príncipes valientes” de Javier Pérez Andujar. Nada que objetar a la calidad literaria de “El corazón helado” del que ya les hablé por aquí pero como soy todavía un poco ingenuo creo que este tipo de premios deben apoyar a autores menos conocidos en lugar de caer siempre en autores consagrados o mediáticos.

Espero que Pérez Andujar y el resto de los candidatos tengan más suerte en próximas ediciones y no se queden a las puertas. La calidad de sus obras lo merece y la literatura española lo necesita.

Si quieren leer más sobre “Los príncipes valientes” pueden hacerlo aquí.
La noticia en detalle aquí.

miércoles, 9 de abril de 2008

“Bokko” de Hideki Mori


Si hay un género dentro del manga que me atraiga especialmente ese es el histórico en el que generalmente a través del relato de unos personajes habitualmente inventados podemos acercarnos a épocas y episodios poco conocidos por el lector occidental. Así, en los últimos tiempos, dentro de este género hemos leído excelentes cómics como “El lobo solitario y su cachorro” del que ya les hablé por aquí, “La época de Botchan” o “El árbol que da sombra”.
El cómic que hoy nos ocupa, “Bokko” del que Ponent Mon lleva publicados cinco volúmenes sin llegar al nivel de excelencia de los anteriores resulta asimismo destacable.

“Bokko” se sitúa hace 2.300 años en la turbulenta China del período de los Reinos Combatientes en el que siete reinos luchaban entre sí para hacerse con el control de todo el territorio. Uno de ellos, Zhao, envía un ejército de 15.000 hombres para conquistar la pequeña ciudad fronteriza de Liang, Sus habitantes piden ayuda a la orden de los Mo jia, una hermandad de monjes-soldado antibelicistas especialistas en la defensa de las ciudades sitiadas. Sin embargo, su decepción es enorme cuando la única ayuda que reciben es la llegada de un pequeño monje, Ge Li. A partir de este punto, la historia se centra en la lucha de Ge Li por defender la ciudad de los asedios de los atacantes al tiempo que lucha por ganarse el respeto y la confianza de los ciudadanos de Liang y vamos descubriendo la oscura red de intereses que llevó al noble Ge Li a acudir en solitario en auxilio de Liang.

“Bokko”, se basa en la novela del mismo título de Kenichi Sakemi, y es un cómic altamente adictivo. Hideki Mori sabe dosificar la información acerca de las motivaciones de su protagonista al tiempo que alterna el enfoque de la historia para que en ningún momento caiga en la monotonía de una aburrida sucesión de batallas, incorporando, asimismo, personajes secundarios que ilustren cómo se desarrollaban las reacciones frente al asedio y cómo las decisiones de Ge Li afectan a ambos bandos.
A pesar de tratarse de una historia con un claro matiz antibelicista, Mori no escatima nada a la hora de mostrar la crudeza de la guerra medieval en que las amputaciones y matanzas se ofrecen sin tregua a la sensibilidad del lector pero dosificándolas para no caer en la truculencia gratuita.
Mori no es un dibujante especialmente dotado pero sí bastante efectivo, que sabe mantener el ritmo de la narración con buen pulso a través de los sucesivos capítulos que conforman cada tomo.
En esta obra resulta palpable la influencia de dos maestros del manga como Kazuo Koike y Goseki Kojima y su gran obra, “El lobo solitario y su cachorro”. Mori toma de Kojima su gusto por incorporar elementos de la naturaleza que complementen la acción aunque su aplicación sea mucho más burda, y de Koike, su manera de desarrollar la historia a través de un personaje protagonista al que va enriqueciendo psicológicamente conforme van desarrollándose los acontecimientos.

En definitiva, hasta ahora “Bokko” ha sido un manga muy entretenido y que deja con ganas de más. Veremos si Mori es capaz de mantener el nivel a lo largo de los sucesivos tomos.

Si quieren leer gratis las primeras 52 páginas del tomo 1 pueden descargarlas aquí.

“Spirit” de Miller, ¿quién dijo miedo?

El pavor y la indignación han invadido la blogosfera. Las primeras imágenes filtradas, no sé si intencionadamente o no porque le hacen un flaco favor a la película, con la caracterización de los personajes de la adaptación a imagen real del “The Spirit”, que está realizando Frank Miller (“Sin City”) y cuyo estreno está previsto para el año que viene, han provocado que insignes blogueros hayan dado la voz de alarma respecto al trabajo de Miller y su fidelidad a la idiosincrasia con el personaje creado por Will Eisner.

Las imágenes más que miedo resultan chocantes y un pelín ridículas pero creo que todos debemos calmarnos un poco y no poner el grito en el cielo antes de tiempo.
El hecho que los personajes esté actuando sobre un fondo verde en el que posteriormente se le hará un “croma” plagado de efectos especiales debe invitar a la esperanza y el hecho que un tipo de probada capacidad como Miller a la hora de trasladar la ambientación –ojo, que no hablo de la narrativa, no mezclemos las churras con las merinas - del cómic al cine merece un voto de confianza.
Lo más inquietante de estas imágenes es que de buenas a primera se nos revele el aspecto (o los aspectos) de “Octopuss”, el archienemigo de “The Spirit” que a lo largo de los cómics Eisner siempre mantuvo en la sombra y oculto.

Una versión no tiene por qué ser necesariamente fiel al original, algo que los aficionados al cómic tendemos olvidar deseosos de ver trasladados a la pantalla los personajes que hemos disfrutado en el papel. Es más, una buena versión debe no serlo para que el autor no caiga en la imitación y pueda aportar su propia visión de la obra original, enriqueciéndola al tiempo.
Dejemos trabajar a Miller y valoremos su película terminada y no a partir de imágenes descontextualizadas. Ya tendremos tiempo de analizar intentando no caer en la comparación imposible e injusta con la obra maestra de Eisner.
Realmente, quien debe estar aterrado es Miller ante el regalo envenenado que tiene entre manos…

Los miedosos y los airados aquí y aquí.
Las imágenes aquí y aquí