No sé cuando va a explotar
la burbuja del revival Zombi que llevamos más de una década
viviendo pero lo que sí tengo bastante claro es que cómics como “Los
Caminantes: Orígenes”, editado estos días por Planeta, no va a ayudar a
mantenerla mucho más tiempo, ya que esta precuela de la trilogía de novelas de “Los Caminantes” es uno de los peores tebeos
que recuerdo haber leído y viene a demostrar que guionizar cómics no es tan
sencillo cómo pueda pensarse, aun cuando el encargado de ello sea el mismísimo
autor de las novelas originales, el propio Carlos Sisí.
“Orígenes” viene a ser una
especie de precuela de las novelas de la trilogía de “Los Caminantes” narrando
como un grupo de supervivientes a una invasión de zombis en Málaga encuentra
refugio en un polideportivo. Mientras los miembros más fuertes del grupo salen
a buscar provisiones y armas por las alcantarillas, al refugio de Carranque llegarán unos
desalmados que pretenderán imponer la ley del más fuerte a los vivos que allí encuentran. Solo el arrojo de una joven y los propios caminantes zombis podrán
evitar que fructifiquen sus planes.
Vaya por delante que no he
leído ninguna de las novelas que componen la trilogía de “Los Caminantes”
escrita por el propio Carlos Sisí pero si
esta precuela a las mismas en forma de cómic ha de servir de réclamo y
despertar mi interés creo que voy servido. Sisí se limita a desarrolla una
sencilla y tópica trama propia del género zombi en la que las situaciones se
desarrollan de forma precipitada y confusa, los arquetípicos personajes protagonsitas apenas esbozados no acaban de tener ningún rasgo
característico que logre la empatía del lector y los reiterativos cuadros de
texto y excesivos y artificiosos diálogos deslucen el apartado gráfico. Creo que es el primer
acercamiento al mundo del cómic del autor y no quiero cebarme pero, más allá de aplaudir su valentía,
quedan en evidencia los muchísimos defectos de una obra que me temo no viene a
aportar nada nuevo ni interesante al género y a la que antes de ser publicada le
habría venido bien otro repaso.
Quizás si la elección del
dibujante hubiese sido otra a lo mejor podría haber salvado mejor la
inexperiencia de Sisí para haber pulido algunas de las situaciones planteadas.
Sin embargo, me temo que Enric Rebollo, un dibujante experto y con una trayectoria a sus espaldas, no cuenta con el estilo
más adecuado para una obra de terror y aquí se le ve perdido en la confusión de
un guión en la que no parece especialmente implicado limitándose a acabarla de
cualquier manera.
En fin, “Los Caminantes:
Orígenes” pone en evidencia que el abismo entre el lenguaje gráfico y la
literatura no hay que tomárselo a la ligera si no se quieren sufrir resbalones
como este cómic, sin duda bienintencionado, pero completamente fallido.