jueves 22 de mayo de 2008

“Xenozoic Tales” de Mark Schultz




El otro día visitando el chanante blog de Jotace (visita obligada que este marciano derrocha ingenio a diario) leí un post en el que incluía los, a su juicio, elementos indispensables que tienen que tener un cómic para convertirse en un concepto de éxito. Al leer su lista de cosas molonas, el primer título que me vino a la mente no fue otro que “Xenozoic Tales” de Mark Schultz, un cómic donde el autor reúne con toda naturalidad exuberante pin-ups, tipos duros de los antes con dinosaurios, mámuts, mutantes, monstruos y coches de época.

Las primeras historias de “Xenozoic Tales” se empezaron a publicar en España hace ya unos añitos, en los tiempos de la Editorial Toutain en la mítica revista “Zona 84”, y, tras un lapso de varios años, Cómics Forum (Planeta) editó en 2000-1 la totalidad de las historias realizadas por Schultz en una cuidada colección para la época de 15 cómic-books que, más adelante, reunió en un tomo único.

Xenozoic Tales” está ambientada en el siglo XXVI, en una futura Era Xenozoica, donde tras un cataclismo que ha terminado con la mayor parte de la población humana, convirtiendo los nuevos territorios en una zona de marismas y grandes selvas poblada por todo tipo de criaturas prehistóricas, desde dinosaurios a mámuts y dientes de sable. Los pocos supervivientes que se refugiaron en refugios subterráneos intentan sobrevivir, al salir en la superficie, agrupándose en tribus en torno a las antiguas ciudades, desarrollando y arreglando parte de la tecnología de tiempos pasados, principalmente armas de fuego y coches de época (cadillacs, principalmente). En este contexto, la historia gira en torno a la relación entre Jack Terenc, una especie de chaman perteneciente al antiguo linaje de la Ciudad del Mar (Nueva York) dispuesto a hacer cualquier cosa para mantener el acuerdo -Machinatio Vitae- entre los hombres y la Naturaleza de no alterar el medio natural y evitar otro cataclismo, y Hannah Dundee, la embajadora de Wasoon (antigua Washington) mucho más inteligente y dispuesta a aprender todo lo posible de los antiguos para mejorar sus duras condiciones de vida.

Partiendo de estas premisas, Schultz va evolucionando número a número y, sin abandonar en ningún momento el carácter “pulp” y aventurero de las historias, va desarrollando distintas tramas de intrigas y misterio cada vez más complejas entorno al origen del cataclismo que destruyó la civilización, las conspiraciones políticas que giran en torno a los protagonistas o los planes de los misteriosos grith respecto a la humanidad. Pero si la historia en sí ya resulta entretenida enriquecida con referencias literarias que van desde Lovecraft a Rice Burroughs pasando por Conan Doyle o Robert E. Howard (sin olvidar los mismos cómics de la E.C. de terror y ciencia-ficción) es por su aspecto gráfico por el que debe ser recordada y destacada. Si las historias cortas de los primeros números guardan una estructura narrativa similar a la de los grandes maestros de la E.C, como Frank Franzetta o Al Williamsom en los últimos números resulta cada vez más evidente la enorme influencia de grandes autores anteriores como Alex Raymond (en los últimos números más que evidente) o Hal Foster (no en vano desde hace años Schultz continúa su labor en las tiras de “El Príncipe Valiente”), convirtiéndose este en mi opinión en su gran referente tanto por su minuciosidad por los detalles que convierten cada viñeta en una pequeña ilustración como por sus estudiadas composiciones de página para narrar de una manera fluida la historia que quiere contar en cada momento, prescindiendo, conforme avanza la historia, de engorrosos cuadros de texto y sin que en ningún momento las viñetas parezcan recargadas. Su obsesión por emular la atmósfera de los cómics E.C le llevó a entintar el mismo sus historias con una escala de grises semejante a la utilizada en los cómics de la época y una cuidadísima técnica de pincel seco que va mejorando, si cabe, según avanza la serie

Schultz, a lo largo de esta serie, demostró un perfeccionismo rayano en la obsesión, que le llevaba a tardar prácticamente un año en terminar cada uno de sus cómics lo que ha provocado que la serie lleve parada desde hace años y no haya de momento continuación a las aventuras de Hannah y Jack, aunque el autor ha declarado en más de una ocasión su interés por finalizar la historia. Esperemos que alguna vez lo haga.

Entrevista reciente a Mark Schultz (en inglés) aquí y aquí.

Completísimo análisis de la obra en la Tebeostera aquí.


Trailer de “Vicky, Cristina, Barcelona”



Esas son las primeras imágenes de la nueva película de Woody Allen ambientada en la ciudad de Barcelona. Lo cierto es que no se han comido mucho la cabeza con el título pero, en principio, la cosa por lo que se aprecia en las imágenes irá de comedia romántica con algo más de sexo de lo habitual en las películas del de Nueva York.

En el reparto, figuran bellezas como Scarlett Johansson, última musa de Woody, y los mediáticos Javier Bardem y Penélope Cruz. Por lo que se sabe, la historia gira en torno al triángulo amoroso formado por Bardem, que interpreta a un pintor, y dos turistas americanas de visita en Barcelona (la mencionada Scarlett y Rebecca Hall). La relación entre los tres se complica con la presencia de la antigua novia de Bardem interpretada por Penélope Cruz.

La película se ha estrenado en Cannes y al parecer no ha gustado a todo el mundo, pero sigo desde hace demasiado a Woody para no darle el beneficio de la duda así que a partir del 19 de Septiembre me pasaré por algún cine para nuestra obligada cita anual. Eso sí, la canción que han elegido para la Banda Sonora más fea no podía ser.

miércoles 21 de mayo de 2008

“Canción de Hielo y Fuego IV: Festín de Cuervos” de George R.R. Martin

Por fin, terminé la nueva y esperadísima entrega de “Canción de Hielo y Fuego” la, para muchos, mejor serie de fantasía heroica de los últimos tiempos y, aunque la novela se deja leer y está por encima de la media de las obras que ofrece este subgénero, se deja notar el desgaste de la saga o del autor (todavía no lo tengo muy claro).

Martin señala en su blog que la confección de la cuarta novela le resultó tan complicada que se vio obligado a dividirla en dos libros el segundo de los cuáles debe estar a punto de aparecer en los Estados Unidos el próximo mes bajo el título de “A Dance Of Dragons” y del que “Festín de Cuervos” sería la primera entrega. La estructura característica de la obra dividida en capítulos en los que se va narrando la evolución de distintos personajes que en conjunto van desarrollando el tema principal de la obra, la Guerra de los Cinco Reyes, permite al autor este tipo de soluciones. Sin embargo, está estructura tiene sus desventajas y Martin en este libro se encuentra con una de ellas. Es tal la complejidad, diversidad y número de los personajes creados por Martin, cada uno con su propia historia y tramas accesorias, que sus novelas se estiran y estiran siendo imposible incorporar a todos los personajes en un único libro y mantener el interés de la trama principal. Esto obliga a Martin en cada entrega a hilar muy fino a la hora de seleccionar los personajes que va a incorporar en cada libro y en esta última novela la elección probablemente no ha sido la más adecuada, sobre todo porque el otro punto fuerte que ha caracterizado la serie, las constantes sorpresas y giros que Martin incorpora en la historia en esta novela brillan por su ausencia convirtiéndola en la más aburrida de la serie. Y eso que, en principio, los elegidos son algunos de los más carismáticos: la atractiva y malvada Cersei Lannister, su tullido hermano Jaime, la rebelde Arya Stark (o sus distintas identidades) o la caballeresca Brienne de Tarth, que llevaron el peso de la serie en anteriores entregas, e introduce algunos nuevos para abrir nuevas tramas y localizaciones en los Reinos de Occidente. Sin embargo, la ausencia de los personajes más carismáticos y complejos como Tyrion Lannister, Jon Nieve o Daenerys Targaryen lastra la historia, así como la falta de verdaderos cliffhangers que mantengan el nivel de adicción e interés del lector.

Y, es que Martin más que una novela-río, como consideran muchos, ha creado un nuevo concepto la novela-charca, en la que los personajes se desarrolla, en ondas conforme a las piedras que va tirando el autor a la charca de la obra en forma de giros argumentales y sorpresas, manteniendo el interés mientras echa nuevas piedras que remuevan las aguas pero que, en cuanto deja de hacerlo, la historia resulta predecible y aburrida. No le ayuda precisamente al estilo directo y poco elaborado de Martin la constante repetición en la presentación de personajes secundarios para situar al lector y nombrar a todos y cada uno de los personajes que aparecen en la historia, acabando uno con la sensación de estar atrapado en un bucle del que no puede salir.

En definitiva, una novela bastante anodina que probablemente haga las delicias de los fanáticos que llevan años esperándola pero que ofrece mucho menos de lo que promete. Y es que es muy difícil mantener el nivel durante tantos libros y durante tantas hojas.

Quizás en la próxima entrega, si Martin se decide a cerrar alguna trama secundaria y va prescindiendo de personajes pueda recuperar la intensidad perdida y esta novela quede como un borrón en la serie pero, de momento, para mí es la que señala la cuesta abajo. Sería muy buena noticia que Martin, en la próxima entrega, me demuestre lo contrario para poder seguir disfrutando de su talento.

Más sobre “Canción de Hielo y Fuego” en El lector impaciente aquí, aquí y aquí.

James Stewart, in memoriam


Con todo el jaleo ocasionado con la compra del nuevo televisor, no pude hacerme eco del aniversario del día de ayer, en el que el bueno de James Stewart (1908-1997) cumplió cien años.

Stewart fue el actor más versátil que ha dado Estados Unidos, capaz de interpretar con solvencia cualquier papel, desde el sofisticado galán hasta el ciudadano medio, adaptando a sus capacidades con naturalidad la imagen del héroe por antonomasia de la época, el cowboy. Ninguno de los grandes géneros del cine norteamericano le fue ajeno y en todos dejó huella. Trabajó con los más grandes directores de la época, destacando su continuada colaboración con gente tan legendaria como Frank Capra, Anthony Mann, Alfred Hitchcock o John Ford.

Stewart era capaz de interpretar héroes con los pies de barro como nadie, siempre dotando a los personajes de una humanidad poco apreciada hasta entonces, interpretando personajes cercanos al espectador y con los que le resultaba fácil identicarse. Puso cara al norteamericano medio, íntegro y honrado, dispuesto a salir adelante tras la “Gran Depresión”. Repasando el listado de sus casi cien películas es difícil encontrar una mala y hay un buen puñado que pueden ser consideradas auténticas “obras maestras”.

Ganó numerosos premios y gozó de reconocimiento en vida. Once años después de su muerte sigue siendo recordado. En sus películas vivirá para siempre.

Probablemente, junto a Katherine Herpburn, los dos más grandes talentos de la época dorada de Hollywood.

Con ustedes James Stewart:

Caballero sin espada” (Mr. Smith goes to Washington), 1939 de Frank Capra.




La Ventana Indiscreta” (Rear Window), 1954 de Alfred Hitchcock.



El hombre que mató a Liberty Balance” (The man who shot Liberty Balance), 1962 de John Ford

Tele Nueva



(Ahora sólo falta que en algún canal echén algo que merezca la pena...)

martes 20 de mayo de 2008

“Wanted” Se busca... A ver que nos encontramos...

El próximo 27 de Junio tenemos el estreno mundial de la última adaptación al cine de un cómic. En esta ocasión, la obra elegida para muchos la mejor obra del niño malo del mainstream norteamericano Mark Millar, en esta ocasión con J.G. Jones en el aspecto gráfico. La película me da la sensación que adapta muy libremente la historia de Millar, pero cuenta con el aliciente de contar entre sus intérpretes a la curvilínea Angelina Jolie, el siempre eficaz Morgan Freeman y el juvenil James McAvoy en una historia que, por las imágenes mostradas, prima la espectacularidad y la violencia. La película estará dirigida por el ruso Timur Bekmambentov (no sé si lo habré escrito bien) en su desembarco holliwoodiense tras su éxito en Rusia con “Los Guardianes de la Noche” y su secuela, "Los guardianes del Día".

Ya veremos que sale de todo esto. Yo, de momento, les dejo un par de trailers para que les echen un ojo y juzguen ustedes.





Para visitar la página oficial de la película pinchar aquí.

lunes 19 de mayo de 2008

“Apocalipsis Friki” de Peter Bagge



Tras el 11 de Septiembre de 2001, la sociedad norteamericana y la occidental, en general, quedó traumatizada y se desencadenaron una serie de acontecimientos históricos que a día de hoy no sabemos muy bien donde nos van a llevar. Un acontecimiento tan impactante como el atentado a las Torres Gemelas generalmente da lugar a montones de obras en distintos ámbitos que de una manera más o menos directa suelen tenerlo como referencia y buscan, en mayor o menor medida, encontrarle una respuesta o sentido más allá de su irracionalidad.

En el cómic, esto se ha notado en la cantidad de obras que en Estados Unidos han aparecido tratando el tema con mayor o menor fortuna. Desde los panfletos que llaman a la unidad y la fortaleza estilo "Amazing Spiderman 36 (vol. 2)" de Joe Michael Straczynski y John Romita a inteligentes ucronías como “Ex Machina” de Brian K. Vaughan. Sin embargo, una de las aportaciones más interesantes se ha producido de donde menos cabía esperar: en la mente del ácido y corrosivo Peter Bagge y su hasta por el momento última obra “Apocalipsis Friki”, una serie limitada en seis números que La Cúpula nos ofrece en una cuidada edición en la que se echan a faltar las historias cortas sobre los padres de la nación con las que Bagge complementó los cómic-books originales para Dark Horse.

Partiendo de un hipotético ataque nuclear de Corea del Norte a Seattle, Bagge nos ofrece ya desde el ambigüo título de la obra -nerd es una palabra polisémica en inglés cuyo significado oscila desde empollón informático (que hace referencia a Perry, el personaje principal) hasta directamente idiota- su particular, realista y cruda visión de la adaptación del americano medio - el friki, por antonomasia- a la nueva situación que plantea, a través de las experiencias de dos amigos, el timorato Perry, un programador de Microsoft, y el decidido y pragmático Gordo, de profesión sus trapicheos, quienes se salvan de la hecatombe al hallarse de acampada en una cabaña de las montañas, al tiempo que le da un inteligente y hábil repaso al género apocalíptico respetando todos sus cánones, sí, pero riéndose de ellos un poquito, también.

La historia se centra en la adaptación de los dos amigos a la nueva situación que se produce tras la desaparición de la ciudad, las normas y reglas sociales. En este sentido, la visión de Bagge, de la situación, barnizada con toques de vitriólico humor no puede ser más ácida y descarnada. El autor construye un escenario en el que impera la “ley del más fuerte” en el que el egoísmo, la desconfianza y la falta de solidaridad se imponen incluso entre los grupos de supervivientes más organizados, incapaces de colaborar entre sí en lo que no deja de ser una traslación a pequeña escala y exagerada de los conflictos internacionales y el clima de desconfianza generalizado tras los sucesos del 11 de Septiembre, en el que los personajes, al igual que algunos países, disparan primero y preguntan después en un "salvese quién pueda" de incierto desenlace.


A partir de estas premisas, Bagge construye un trabajo mucho más autocontenido a nivel formal que en “Odio” o “Sudando Tinta” y el dibujo no se encuentra tan constreñido a buscar el “gag” visual inmediato –algo que Bagge domina como pocos y que en este cómic vuelve a dejar buena muestra de ello - como en centrarse más en el desarrollo de la historia, bien apoyado en una estructura en seis capítulos, para dosificar tanto los momentos dramáticos como los cómicos y lograr, de este modo, quizás, un efecto más duradero en el inconsciente del lector.

Aunque la obra se sitúa en Seattle, el autor se aleja de los ambientes urbanos predominantes en el resto de sus obras para situarse en las montañas de los alrededores de la ciudad, y en escenarios por lo general más abiertos que en obras anteriores donde sus personajes tienden a vagabundear de un lado para otro sin rumbo fijo (algo que en una situación como la planteada sería bastante verosímil) que le obliga a optar por viñetas más amplías y a cuidar los fondos más de lo que nos tiene acostumbrados.

A diferencia de “Odio” en que en un contexto realista, Bagge sitúa a unos personajes tan exagerados, estrambóticos y deformados que resultan increíbles, en “Apocalipsis Friki” da una vuelta de tuerca más a ese planteamiento, desarrollando unos personajes perfectamente creíbles y coherentes en sus reacciones a lo largo de la serie, enfrentados a una situación increíble. Este cambio afecta al hiperbólico humor del de Seattle que sin dejar en ningún momento, de ser descarnado, negrísimo y exagerado en “Apocalipsis Friki” se muestra mucho más sutil que en obras anteriores.
La violencia está constantemente presente en la historia y su tratamiento es un elemento muy importante en la evolución de los personajes dentro de la misma (a Perry le da miedo cazar y ya ven como termina), resolviéndose esas situaciones de tensión dramática con un excelente uso de las onomatopeyas, recurso del que Bagge es todo un maestro. Violencia exagerada y explícita hasta puntos que rozan el esperpento pero que el propio Bagge limita con enorme maestría en alguno de las situaciones más truculentas del tebeo, dosificando la tensión con mucha habilidad. Por otro lado, los personajes hablan y hablan sin cesar en unos diálogos muy verosímiles que el autor inserta perfectamente en la página para que no afecten a la narración ni recarguen la viñeta al tiempo que alivian las transiciones de una situación dramática a otra en una narración que se resuelve con mucha agilidad, gracias al dinamismo con que Bagge dota a todo su trabajo, prescindiendo acertadamente de innecesarios cuadros de texto.
La historia se resuelve a traves de un final abierto que deja entreabierta la posibilidad de nuevas aventuras de Perry junto a su nueva pareja, Midge pero que quizás Bagge resuelve de una manera apresurada, limitado probablemente por tratarse de una miniserie.


En definitva, “Apocalipsis Friki” es un excelente tebeo no sólo por la mordaz crítica que esconde bajo su inocente presencia de tebeo de género sino por ser una buena oportunidad de conocer a uno de los mejores autores de cómic actuales en plenitud de facultades a una relación calidad-precio bastante aceptable. Yo no lo dejaría pasar.


Otras obras de Peter Bagge en El lector impaciente aquí.

Otras reseñas sobre “Apocalipsis Friki” en la blogosfera aquí y aquí.

John Phillip Law (1937-2008)



Por la excelente Crisei de Rafael Marín me entero de la muerte el pasado día 13 de John Philip Law , un actor que si bien nunca llegó a situarse a la altura de las grandes estrellas holliwoodienses si que ocupará un lugar para el recuerdo en mi corazoncito al haber protagonizado “El Viaje Dorado de Sinbad”, una de esas películas que ves cuando eres pequeño y se te queda grabada para toda la vida.

Aparte, John Phillip también participó en películas como “Diabolik” o “Barbarella” antes de ser poco a poco olvidado salvo por unos pocos irreductibles que siempre le envidiaremos las escenas protagonizadas junto a Caroline Munro, Jane Fonda o Marisa Mell.

“El viaje dorado de Sinbad” (1974)

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“Danger: Diabolik” (1968)





“Barbarella” (1968)






D.E.P.

(Una frivolidad...¿A qué no hay huevos a programar en ninguna televisión un ciclo dedicado a este hombre?)

No me digan que no tienen ganas…







No sé ustedes pero yo desde hace unos días duermo mal. Y no es sólo porque me haya acatarrado con tanto cambio de tiempo sino porque cada vez falta menos para volver a oír esa musiquilla que lleva un mes resonando en mi cabeza y ver a Indiana blandir el látigo contra los malos en el mejor “pulp” llevado al cine por ese mago del séptimo arte llamado Steven Spielberg.

Y, sin haberse estrenado todavía la cuarta, el astuto amigo Lucas ya empieza a allanar el terreno para una hipotética quinta parte al estilo de “La Última Cruzada” en la que Shia Labeouf sea el protagonista principal y Harrison Ford haría un papel similar al de Sean Connery en lo que supondría el pase de testigo de uno a otro. No sé, no sé…


De momento, aquí les dejo un enlace a la web oficial de la película (bastante chula) y una reseña subjetiva (y sin spoilers) de uno que dice que la ha visto.

sábado 17 de mayo de 2008

Nuevo trailer de Hulk o la continuidad llega al cine


Los aficionados a los cómics de superhéroes están familiarizados con el concepto de continuidad. Para los que no lo sean la continuidad es un mecanismo inventado por el amigo Stan Lee en los años sesenta con el que conseguía varias cosas. Por un lado, se dotaba de mayor profundidad a los personajes, dotándoles de un hilo temporal en los que situar sus historias (cronológicamente se supone que un año marvel son nueve años físicos) y, por otro, se podían desarrollar historias más complejas que se desarrollaran a lo largo de varios números al tiempo que se “obligaba” al lector a mantenerse al día de la colección sin poder saltarse ningún número para estar al tanto de las peripecias de sus héroes favoritos.

Si estos avances, ya suponían una importante evolución respecto a las aventuras de superhéroes de las décadas anteriores que generalmente se desarrollaban en un único episodio que limitaba la estructura de la historia, lo que terminó de convertir a las series marvel en un auténtico “universo” fue el hecho que los personajes interactuaran entre sí más allá de la concepción cerrada de colección que se tenía hasta entonces y salieran regularmente compartiendo aventuras en títulos de los que no eran protagonistas sino “estrellas invitadas”. Aunque anteriormente se habían dado encuentros de superhéroes, por lo general, no fueron frecuentes ni se les explotó con astucia hasta que la irrupción de Stan Lee profundizó en esta posibilidad situando a todos los nuevos personajes de la marvel conviviendo en el mismo momento y prácticamente en los mismos lugares (en Nueva York había la mayor concentración de héroes por metro cuadrado que se recuerde) con lo que los consiguientes encuentros e intercambio de personajes secundarios se volvió frecuente y cohesionó enormemente el mundo de los superhéroes al tiempo que obligaba al lector a seguir más series para estar al tanto.

Han hecho falta muchas películas para que estos recursos narrativos y técnicas de marketing (si se paran a pensarlo entre la aparición de un personaje de una serie a otra y la venta cruzada no hay demasiada diferencia) se haya empezado a trasladar a la gran pantalla para alegría de los aficionados.

Según leo en la estupenda Uroloki, existe un proyecto de macrosaga fílmica que culminaría con una película sobre “Los Vengadores” (¿Ó más bien “The Ultimates”?) para la que todavía no existe fecha concreta, cuya primera etapa se habría cubierto con la primera parte de “Iron Man” que estamos disfrutando actualmente, y a la que seguirían la segunda parte de “Hulk” (de la que tienen un nuevo trailer ahí arriba), la segunda parte de “Iron Man” y el primer “Thor” de Matthew Vaughn en 2010, y “The First Avenger: Captain America” en 2011.

Sin embargo, lo más interesante y que entronca con la explicación anterior sobre la continuidad es analizar como se van a ir enlazando todos estos personajes en un mismo universo a partir de pequeños – o grandes – detalles que van apareciendo en las películas. Si con la aparición de Nick Furia/ Samuel L. Jackson tras los créditos de “Iron Man” -¿Cómo? ¿Qué te lo perdiste? Tendrás que volver a ver la película- ya se da una buena pista, los hábiles y sagaces friquis han continuado tirando del hilo descubriendo guiños y detalles que auguran que se está preparando algo grande. Por un lado hay quien piensa que Tony Stark entre los múltiples cachivaches en los que trabaja en su laboratorio tiene medio escondido el escudo del Capi y por otro hay quienes aseguran que en la nueva entrega de Hulk se dará por fin con la fórmula del supersoldado (¿quízas la probeta que aparece en el trailer?).


Son pequeños detalles, pero detalles que al igual que hicieran Lee, Kirby o Ditko hace cuarenta años en los cómics aseguran la expectación y mantienen intacta la atención e interés del público película a película al tiempo que prometen una versión fílmica del universo marvel más cercana al cómic (mas si cabe si como se rumorea los protagonistas de “Los Vengadores” serán los protagonistas de las películas anteriores lo que puede conllevar si se confirma que estemos ante la película más cara de la historia).

Esperemos que en los próximos años se vayan confirmando estas suposiciones pero, mientras, podemos ir abriendo boca con el último trailer del nuevo “Hulk” que les dejo ahí arriba.

viernes 16 de mayo de 2008

¡Qué viene la momia...3! (La Maldición del Emperador Dragón)

No sé a ustedes pero a mí las dos anteriores entregas me gustaron. Tenían un regusto pulp y una falta de pretensiones que les sentaba muy bien a pesar de la repetición de situaciones y una estructura casi idéntica. Películas “para todos los públicos” que a todos gustan.

En esta tercera entrega, el inefable héroe Brendan Fraser y su familia se trasladan a China y en la tumba del mítico Emperador Dragón harán lo que suelen hacer y por lo que la gente paga la entrada: despertar a una momia maldita y su ejército de guerreros de terracota.

Una buena dosis de cine palomitero del que pueden ver un adelanto ahí abajo, que
anuncia una película que repite la fórmula de las dos entregas anteriores aunque se haya sustituido en la dirección a Stephen Sommers por un Rob Cohen, que ya tienen experiencia rodando películas de acción de estética “videoclip”como “XXX” o “A todo gas”. Entre los intérpretes, repite Brendan Fraser y se incorpora a Jet Li como momia o Emperador Dragón. También forman parte del reparto Maria Bello, Luke Ford, Michelle Yeoh y John Hannah.




Y si están entusiasmados y saben inglés pueden leer el blog del director aquí donde se podrán mantenerse informados sobre la película.

Will Elder (1921-2008)



Ha muerto Bill Elder. Para muchos este nombre no les dirá nada ya que su trabajo hasta hace pocos años era prácticamente desconocido para el gran público en España y sólo unos pocos aficionados y estudiosos del Cómic eran conscientes de su papel en el cómic norteamericano.


Tras su participación en la II Guerra Mundial, Elder se unió a su antiguo compañero en la High School of Music and Art de Manhattan, Harvey Kurtzman para engrosar las filas de la mítica editorial E.C Cómics de Bill Gaines, donde realizó sobre todo historias de ciencia ficción o bélicas, como entintador habitual de John Severin, en títulos como “Weird Tales”, Two-Fisted Tales” o “Frontline Combat". Tras la crisis que supuso para la editorial el “Comic Code”, que obligó al cierre de la mayoría de las series de la editorial, Elder junto a Kurtzman, Wally Wood, Severin y Jack Davis formó parte de la plantilla original de la revista “MAD”, título señero que supone el nexo entre los legendarios autores de E.C Cómics y el movimiento underground de los sesenta encabezado por el genial Robert Crumb o Gilbert Shelton, donde Elder explotó toda su creatividad y habilidad para el desarrollo de la caricatura y el dibujo humorístico. Tras su etapa en “MAD”, y desvinculado de E.C., Elder siguió trabajando en revistas de humor -con Kurtzman habitualmente a los guiones- como Help!, Trump o Humbug.

Junto a Kurtzman, igualmente, crearía a alguno de sus personajes más carismáticos como Goodman Beaver, un cándido moderno, y su trasunto para la revista “PlayBoy”, la explosiva Little Annie Fannie.

Si no conocen a este gran artista les aconsejo que busquen los cómics de E.C. publicados por Planeta en sus colecciones “MAD Clasicos”, “Clásicos Bélicos” o “Clásicos de Ciencia Ficción” en unas ediciones claramente mejorables y que no hacen justicia a este excelente dibujante pero que, de momento, son las únicas que disponemos en España.

D.E.P.

Si quieren leer una entrevista en inglés a Elder pinchen aquí.




jueves 15 de mayo de 2008

“RG 2: Bangkok- Belleville” de Pierre Dragon y Frederik Peeters


Ayer terminé de leer el segundo volumen de la nueva serie de Frederik Peeters, "RG". Uno de esos cómics que vuelves a releer inmediatamente de lo bueno que es. Si ya la primera parte me había parecido un tebeo por encima de la media, esta segunda entrega eleva incluso el nivel y confirma que nos encontramos no sólo ante uno de los narradores gráficos más personales del cómic europeo sino además ante uno de los mejores del momento sin necesidad de más adjetivos.
Partiendo de una concepción de polar con una historia de policías que no ofrece ninguna novedad respecto a otras muchas, narrando las experiencias de Pierre Dragon en la Policía Secreta Francesa dentro de una unidad dedicada a perseguir las redes de inmigración ilegal y prostitución, Peeters, a partir de los argumentos y vivencias que aporta Dragon, lleva la historia a su terreno y sin abandonar la estructura de género negro en la que se engloba la obra, introduce sus pequeñas/grandes reflexiones existencialistas acerca de la amistad, el amor y la vida, tan características en su producción.

Dragon y Peeters no tienen demasiado interés en ofrecer un retrato heroico –y falso- de la vida policial centrado en las hazañas en pos del crimen o las grandes persecuciones de unos policías exagerados sino que su historia se engloba más bien en la tradición del polar francés más realista y crudo de un Leo Malet – o su gran adaptador al cómic, Jacques Tardi, en cuya obra se nota que ha influido a Peeters aunque sin llegar en ningún momento a la imitación-, una historia centrada en los aspectos más humanos y antipáticos de la vida policial: las esperas, las eternas vigilancias, las dificultades para ajustar la vida familiar con el trabajo, las zancadillas por destacar y la conciencia de la poca utilidad de su trabajo -“mi misión en la vida es vaciar el Sena con una cucharilla” lo define Dragon en un momento de lucidez-, pero sin dejar por ello de lado la labor policial centrada en la desarticulación de una red tailandesa dedicada a introducir en París inmigrantes ilegales a los que obligaban a trabajar en talleres ilegales en un régimen de semiesclavitud y a prostituirse. Un problema actual y cotidiano tratado con enorme verosimilitud y credibilidad gracias a las experiencias del auténtico Pierre Dragon en la policía francesa y la sensibilidad de Peeters a la hora de profundizar en la naturaleza humana.


Esta inmersión en el género negro que es “RG” nos ha permitido vislumbrar al mejor Peeters en una historia muy ambiciosa argumental y formalmente que el suizo resuelve brillantemente. Gráficamente, Peeters desarrolla toda la historia en un gran flashback encadenado a partir de pequeños elementos ambientales aparentemente secundarios a la historia pero que contextualizan perfectamente la situación y la cargan de simbolismos. Peeters en este álbum se obsesiona por el detalle y el realismo llegando por momentos a parecer un dibujante hiperrealista para lograr una ambientación perfecta de la historia en las diferentes localizaciones en las que tiene lugar la trama, una trama completamente urbana y claustrofóbica que se desarrolla siempre en ambientes cerrados por los que no es de extrañar que los únicos breves momentos en que Dragon se encuentra “relajado” sea en espacios abiertos -relajación sólo aparente… fíjense como Peeters rompe esa tranquilidad con sutileza introduciendo viñetas descriptivas que van adelantando al lector (la rama seca, el vuelo de los pájaros…) lo que se avecina- como el paseo por el parque junto a la juez Laborde. Un tratamiento realista de la historia que Peeters se encarga de romper incorporando a la historia un sueño de Dragon que sólo encuentra su explicación hacia el final pero que sirve de punto de inflexión en la narración.


El gusto obsesivo por el detallismo a la hora de caracterizar a los personajes sin dejar por ello que la narración avance se muestra en la composición de página de Peeters jugando con la perspectiva en la que va contando la historia que generalmente se desarrolla en un plano intermedio y viñetas alargadas pero que, dependiendo del interés del autor en destacar algún elemento, se estrechan o amplían como el objetivo de una cámara para centrar la atención del lector en algún detalle al tiempo que, para introducir alguna nueva secuencia, el autor se va acercando a donde se sitúa la acción desde vistas panorámicas o aéreas, rompiendo directamente el discurso narrativo pasando de un lugar a otro pero manteniendo el tipo de viñeta para que la transición no resulte brusca al lector . Por momentos, Peeters parece olvidarse de la historia que quiere contar introduciendo viñetas descriptivas, centradas en algún elemento del paisaje, que sólo indirectamente se hilvanan a la narración principal y aportan información al lector de tal modo que el suizo consigue que la obra gane en profundidad psicológica sin perder por ello su carácter de investigación policial.


En definitiva, nos encontramos ante un excelente tebeo llamado a ser uno de los mejores aparecidos a lo largo del año en nuestro país, tanto por lo inmediato de la historia que nos cuenta como por la profundidad y variedad de recursos técnicos que sus autores despliegan para contarnos de un modo novedoso y original una historia familiar para todos. En la última semana, han surgido rumores sobre posibles desavenencias entre Peeters y Dragon que pondrían en peligro la tercera entrega de “RG”. Esperemos que esos rumores se queden en nada y podamos seguir disfrutando de las peripecias del policía francés contadas a través del sensible ojo de ese sutil narrador que es Frederik Peeters.

La edición de Astiberri excelente.

Las 10 primeras páginas de la obra (en francés) aquí.

Más “RG” en El lector impaciente aquí.
Otras obras de Frederik Peeters en El lector impaciente aquí.