

Dicho esto, lo que yo quería comentarles algo más personal. Realmente ha sido para mí una agradable sorpresa cuando he descubierto entre los contenidos de la revista un excelente artículo sobre “Jan Europa”, cómic que Bruguera publicó por entregas en sus últimos años y que, por desgracia, no ha tenido reedición ninguna por parte de Ediciones B. Cuando yo era un pequeñín, siete u ocho años, pero aficionado ya a esto de los tebeos al que sus papás y abuelos le compraban Mortadelos y Zipi Zape (también algo de Spiderman o Batman, no se crean…), se me quedaron grabadas a fuego unas páginas y un personaje con el que no volví a cruzarme después en mi larga trayectoria de aficionado salvo en escasísimas referencias como la del artículo. El personaje, ya lo habrán adivinado, era Jan Europa y se trataba de una historia de “continuará” de la que sólo disfruté esas pocas hojas ambientadas en el triángulo de las Bermudas. En ella se contaba como el guaperas de Jan llegaba al centro del supuesto triángulo, donde encontraba un enorme cráneo (de peque, siempre me fascinaban los huesos y las historias con esqueletos, raro que era uno) rodeado por pecios y aviones naufragados de distintas épocas arremolinados todos entre sí. El cráneo gigante estaba habitado, si no recuerdo mal, por el archienemigo de Jan que, como bien se describe en el artículo, llevaba una armadura y un casco similares a los de Darth Vader (otro motivo de fascinación). No pregunten más, porque el “Mortadelo” o el "DDT" en que aparecía la historia terminaba ahí con el dichoso “continuará” y no supe nunca cómo continuó la cosa, colgado durante el resto de mi vida de esta historia y fascinado para siempre por la imaginería y la fuerza de un dibujante anónimo por aquél entonces para mí. Y, todavía tras muchos cómics leídos y a fuerza de nostalgia, me dura la fascinación por esas pocas viñetas y esa aventura, que el artículo de Dolmen ha venido a rellenar a fuerza de exhaustivos datos teóricos con que complementar mis subjetivos recuerdos infantiles, poniendo nombre al autor anónimo. Era Edmond y al parecer Jan fue su personaje más conocido antes de dedicarse a otros menesteres
En fin, mis felicitaciones a Miquel Esteba por el artículo y quedo a la utópica espera que en algún momento alguna editorial se líe la manta a la cabeza para reunir las pocas historias de Jan Europa y el excelente trabajo de Edmond. Total soñar es libre.
En fin, mis felicitaciones a Miquel Esteba por el artículo y quedo a la utópica espera que en algún momento alguna editorial se líe la manta a la cabeza para reunir las pocas historias de Jan Europa y el excelente trabajo de Edmond. Total soñar es libre.