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miércoles, 18 de diciembre de 2013

“Hellblazer de Peter Milligan 10: Muerte y Cigarrillos”, de Peter Milligan, Stefano Landini, Giuseppe Camuncoli y Simon Bisley.

 


Se cierra la estupenda etapa de Peter Milligan en la serie de “Hellblazer” con esta décima entrega publicada por ECC Ediciones que recoge los números  298 a 300 de la serie regular de Vertigo que coincide con la cancelación de la serie, dejándonos a los que somos seguidores fieles del mago de Liverpool con la sensación amarga de que DC, tomada la discutible decisión editorial de redefinir al personaje incorporándolo al NUDC, podía al menos haberse esforzado más en ofrecer un final a la altura de una serie histórica por muchos motivos.

En este último arco recogido en tres capítulos, Constantine siente que le faltan apenas cinco días para su muerte ya que las parcas así lo han decidido. John es consciente que probablemente no podrá evitar su destino y en esta ocasión se prepara para su fin inevitable con resignación aunque su querida Epiphany no esté dispuesta a dar su brazo a torcer.

Avisado me temo con poca antelación, Peter Milligan, cierra su etapa en la serie con el que quizás sea el peor arco de todos los que nos ha proporcionado en su fructífera y entretenida etapa  con una forzada y falsa conclusión que aprovecha para cerrar tramas y finiquitar personajes que habían sido fijos durante estos números. Tampoco queda muy claro qué final proporciona al bueno de John siendo tan abierto a interpretaciones que no creo que satisfaga a ninguno de sus seguidores. En el aspecto gráfico el duo Landini-Camuncoli tampoco están a su mejor nivel siendo lo más atractivo del tomo las irónicas portadas de Simon Bisley.

En fin, ya iremos viendo que nos proporciona la nueva serie protagonizada por John en el NUDC pero uno no puede quitarse la sensación que se ha cerrado en falso una serie histórica y que Milligan se ha tenido que ir forzado por la puerta de atrás. No creo que ni una ni otro se lo mereciesen.

lunes, 29 de julio de 2013

“Tank Girl: La Odisea”, de Jamie Hewlett y Peter Milligan.




Ha recopilado  La Cúpula  en un cuidado volumen – aunque, como pude apreciar en cierto centro comercial, en algunos ejemplares, que espero se retiraran de la venta, había serios errores de reproducción- esta miniserie de finales de los noventa en la que  el creador gráfico de la icónica “Tank Girl”, Jamie Hewlett se alió con el guionista Peter Milligan para reinterpretar la famosa obra de Homero en la clave gamberra y surrealista propia de la chica del tanque.

Mientras Tank Girl anda emborrachándose por Irlanda tras el fracaso de su película, su novio el canguro Booga  es acosado por los productores que pretenden seducirlo con sus tentadoras ofertas para que firme un contrato de exclusividad que los separe definitivamente. Sin embargo, Tele, el hijo de ambos, logra contactar con la Chica del Tanque quien con su dotación de borrachas punkies y sus novios irlandeses para regresar a Australia de inmediato, Sin embargo, Tank Girl la caga al no cumplir con el último deseo de su madre muerta, convirtiéndose el viaje de vuelta en una auténtica Odisea en la que tendrá que sortear sirenas, caníbales y cíclopes antes de poder salvar a su familia de los Productores.

Tras el frustrado intento de Ediciones B de editar en España los recopilatorios de la serie, La Cúpula se ha animado a publicar este volumen, con material que ya apareciera en su momento en la histórica “El Víbora”, pero que no  parece el más adecuado para aquellos que no hayan seguido al personaje puedan enterarse de algo más allá de las constantes gamberradas ideadas por un inspirado Milligan. Y es que sustituido Alan Martin, el guionista cocreador del personaje, por un joven Peter Milligan , que ya se había hecho un nombre en los cómics ingleses y empezaba a ser reconocido más allá de sus fronteras por sus primeros trabajos para Vertigo, esta miniserie se sitúa inmediatamente después de la fracasada adaptación cinematográfica del personaje y usa como excusa “La Odisea” para ofrecer la plétora habitual de barrabasadas contestatarias a las que acostumbra la protagonista, aunque Milligan demuestra su buen hacer a la hora de reinterpretar la obra de Homero en la clave del personaje para que el resultado resulte tan original como divertido, aunque su escatológico e irreverente humor no sea apto para todos los gustos, aviso.

En el aspecto gráfico, el creador de la serie y el personaje, Jamie Hewlett, saca partido a un guión ideado precisamente para su lucimiento. De este modo, Hewlett despliega su talento para el dibujo caricaturesco y la gamberrada fácil gracias a un estilo ecléctico desarrollado a partir de los grandes autores underground norteamericanos que emula como Rick Griffin, Sergio Aragonés o Clay Wilson, los no menos grandes dibujantes anglosajones que le precedieron y se foguearon en la legendaria revista “2000 A.D.” como Brendan McCarthy, e incluso el Otomo de “Akira”.

 Como característica habitual de la serie, Hewlett y Milligan hacen que el personaje rompa constantemente la cuarta pared de la viñeta estableciendo la charlatana Tank Girl, una versión femenina, punk y salvaje de "Mad Max", un constante diálogo abierto con el lector al que incorpora a sus aventuras. El dibujo de Hewlett está lleno de recursos y resulta versátil y muy plástico pasando de la caricatura más exagerada a un tratamiento más realista de los personajes e incorpora una frenética narración que permite ir encadenando una tras otra las divertidas idas de olla ideadas por Milligan.

En fin, creo que hubiera sido quizás más aconsejable que La Cúpula hubiera optado por publicar primero la adaptación al cómic que este mismo equipo creativo realizase de la película para una mejor comprensión de esta divertida obra. Sin embargo, a pesar de los años transcurridos, La Odisea de la Chica del Tanque no ha perdido nada de su chispa y su saludable espíritu contestatario por lo que no deja de ser una refrescante lectura veraniega.

A todo esto, aparte del ya mencionado error con la reproducción en algunos ejemplares, el gran pero de la edición de La Cúpula es no incluir las tres portadas, aparte de la original del tomo que sí se reproduce, que el gran Brian Bolland realizase para la publicación seriada de esta miniserie de cuatro números dentro del sello Vertigo. A continuación las reproduzco para que sepáis lo que os habéis perdido:

lunes, 10 de junio de 2013

“Hellblazer 9: La maldición de los Constantine” de Peter Milligan, Giuseppe Camuncoli y Simon Bisley.




Poco nos va quedando por disfrutar de la estupenda etapa de Peter Milligan en  “Hellblazer” con la publicación por ECC Ediciones de un nuevo TPB en la que se recogen los números 293 a  297 de la serie regular enfilando  la que será la cancelación de la serie en su número 300. Y es una pena porque Peter Milligan demuestra una vez más en este arco argumental, “La maldición de los Constantine”, que le tenía tomada completamente la medida al personaje ofreciéndonos una entretenidísima aventura.

John Constantine se ha convertido en un marido celoso,  preocupado últimamente solo en parar los pies a los pretendientes que su jovencita esposa Epiphany va cosechando por los pbus de Liverpool. Sin embargo, todo cambia cuando un inspector de policía reclama su colaboración para investigar una serie de crímenes macabros con elementos sobrenaturales. La investigación llevará a Constantine y Epiphany  hasta Irlanda  tras la pista del hijo de Cheryl, el sobrino perdido que juró encontrar, una víctima más de la sangre maldita de los Constantine o un asesino en serie sobrenatural dispuesto a tender una trampa mortal a su díscolo tío

Milligan construye una entretenida aventura que adapta una clásica trama de serial killer  con elementos sobrenaturales al rico y variado universo de “Hellblazer” que Peter Milligan desde que se hizo cargo de la serie no se ha cansado de expansionar. Milligan desarrolla una historia efectiva de suspense a la que incorpora hábiles macguffins en la que el protagonismo se reparte entre el cínico John Constantine y la deslenguada Epiphany, quién a modo de sidekick da el contrapunto al mago de Liverpool robándole en más de una ocasión su protagonismo.

En el aspecto gráfico. Giuseppe Camuncoli firma los que para mí son sus mejores números en la serie con un trazo mucho más seguro y definido en una historia que en sus titubeantes primeras entregas al que incorpora fuertes contrastes  potenciados por la labor del colorista Brian Bucellato y del entintador Stefano Landini, un trío que ha italianizado al personaje convirtiéndolo en un émulo de "Martyn Mystere". Camuncoli  juega en los flashbacks suavizando su trazo para diferenciar el lapso temporal e introduciendo tonos y colores más cálidos. En esta ocasión, Simon Bisley no dibuja ningún número y se centra exclusivamente en su labor como portadista, realizando como es habitual un excelente trabajo.

En fin, “Hellblazer” se está acabando con un estupendo canto de cisne protagonizado por un implicado equipo creativo y aunque todavía nos quede por leer la conclusión de la serie, a uno le queda la sensación que el guionista británico tenía muchas más ideas por desarrollar que lamentablemente por los caprichos editoriales se van a quedar en el tintero y los lectores no vamos a poder disfrutar. Una lástima.

martes, 9 de abril de 2013

“Liga de la Justicia Oscura 3: La Sala Negra”, de Peter Milligan, Jeff Lemire, Joshua Hale Fialkov, Daniel Sempere, Mikel Janin y Andrea Sorrentino.




ECC Ediciones ha publicado la tercera entrega del recopilatorio de la “Liga de la Justicia Oscura”, una de las más curiosas y controvertidas propuestas de esto que se ha venido a llamar NUDC, con una serie de números realmente interesantes que marcan el relevo al guión en la serie de Peter Milligan por Jeff Lemire así como la conclusión del primer cruce con la serie “Yo, Vampiro”, guionizada –por entonces- por Joshua Hale Fialkov y dibujada por Andrea Sorrentino de la que ya comenté algo por aquí.

En estos números, mientras un grupo intenta resucitar a Andrew Bennett, el único que parece que puede parar a Caín, el vampiro primigenio, el resto de la LJO intenta resistir junto a Batman y sus ayudantes a la invasión de Gotham por las huestes vampiricas. Una vez superada esa crisis, Constantine ha de reunir una nueva formación de la LJO para encargarse de parar, a instancias de la organización gubernamental Argos que a cambio les permitirá el acceso a la legendaria Sala Negra,  al Doctor Faust, un nigromante dispuesto a hacerse con los legendarios y todopoderosos Libros de la Magia.

Tras la abrupta finalización de “El Alzamiento de los Vampiros”, una saga que prometía bastante más de lo quefinalmente ha sido y que se ha ido desarrollando entre esta cabecera y “Yo, Vampiro”, aunque en España se ha publicado íntegramente en los recopilatorios de la “LJO”, Milligan abandona la serie para dejar paso a un Jeff Lemire que se ha convertido poco a poco en el chico para todo del NUDC pudiendo pensarse que Lemire no iba a saber dar con la tecla de una serie tan particular como esta.

 Y, sin embargo, Lemire desde los primeros números del arco titulado “La Sala Negra” demuestra su capacidad poniendo algo de orden en el caótico batiburrillo ideado por Milligan reformulando en parte el concepto original hacia un grupo más al uso y cohesionado dentro del Universo DC  relacionando el grupo con Argos, incorporando nuevos miembros y dando la baja a otros, e incluso explicando el origen del nombre y otorgándoles una sede.

Tras esas premisas, Lemire monta una atractiva historia de marcado carácter superheroico en la que introduce elementos clásicos del repleto baúl de la magia de la editorial como la Casa del Misterio, los Libros de la Magia o reformulando un villano clásico como el Dr. Faust. Lemire lleva el pulso de la historia con rigor y el único pero que se le puede poner a la edición es que ECC no haya concluido el arco argumental dejándolo a medias.

En el aspecto gráfico, tras la conclusión de “El alzamiento de los vampiros” dibujado en este tercer tomo por Andrea Sorrentino y el catalán Daniel Sampere quien realiza un estupendo trabajo de sustitución, el plato fuerte es el reencuentro con el dibujante titular de la colección, el navarro Mikel Janin, que si ya nos había dejado buenas muestras de su talento en las primerasentregas de la serie vuelve a deslumbrar en los números de “La Sala Negra” , una historia menos oscura y terrorífica pero con una gran variedad de localizaciones, personajes y situaciones. Janin demuestra, con un estilo detallista y elegante basado en personajes estilizados y hermosas heroínas que es un dibujante  lo suficientemente versátil y espectacular para acometer todo el potencial que un concepto como LJO permite y Lemire parece dispuesto a explotar.

“Liga de la Justicia Oscura” es una serie compleja y ecléctica formulada a partir de la  unión forzada de diversos personajes con una fuerte personalidad y largo bagaje en DC a los que resulta bastante difícil por sus características intrínsecas dar una voz común y que funcionen a estas alturas como un supergrupo al uso. Curiosamente, parece que Lemire ha puesto las bases para conseguirlo y eso de por sí ya es un mérito. Ya iremos informando sobre cómo sigue desarrollándose la cosa.

jueves, 21 de febrero de 2013

“Hellblazer de Peter Milligan 8: Otra temporada en el Infierno”, de Peter Milligan, Simon Bisley, Giuseppe Camuncoli y Stefano Landini..

 
Estoy  disfrutando con un poquito de pena anticipada los últimos arcos argumentales que está publicando ECC Ediciones de la etapa de Peter Milligan en “Hellblazer”, porque no deja de ser triste que una serie finalice en un momento creativo tan bueno como el que venía disfrutando esta . Y es que Milligan imprimió a esta serie un punto de inventiva, diversión y desenfreno que la convertía en una lectura interesante, entretenida y fresca, comparable con las mejores etapas anteriores yla que en cada nueva entrega asistíamos a nuevos acontecimientos y giros sorprendentes en la vida de Constantine.

En concreto, en esta octava entrega de la numeración ECC que coincide con los números 287 a 292 de las grapas norteamericanas, Constantine ha de volver una vez más al Infierno para reencontrarse con su hermana Cheryl a instancias de su díscola sobrina Emma quién solo para fastidiarle se ha liado con su suegro mafioso. En el Infierno, John se jugará en una peligrosa apuesta el alma de su ser más querido con el Primero de los Caídos en un juego del que difícilmente puede salir ganador y en la que el premio es el alma de su hermana perdida.

Milligan, con oficio, habilidad y astucia, sitúa a Constantine en el centro de una enrevesada trama de líos familiares en la que acentúa su vulnerabilidad frente a otras versiones del personaje previas. Milligan construye una trama inteligente en la que vuelve, como viene siendo característico en su etapa, a darle una vuelta de tuerca a lugares comunes y explota con originalidad los resquicios abiertos por otros guionistas en anteriores etapas de la serie demostrando haber hecho los deberes habiéndose documentado sobre lo que otros autores hicieron previamente con el personaje. Para esta historia recupera a personajes añejos como Cheryl, la hermana de Constantine, o a El Primero de los Caídos para incorporarlos al ya amplio elenco de secundarios que ha ido usando a lo largo de su etapa en la serie.

En el aspecto gráfico, la triada de dibujantes que vienen desarrollando los arcos argumentales largos –Camuncoli, Landini y Bertrand - siguen cumpliendo dentro de sus limitaciones con decoro y oficio, dejando el lucimiento a Simón Bisley en las portadas y aventuras autoconclusivas como “La Casa de los Lobos”, que Milligan idea para el lucimiento del dibujante británico en una versión libre de Caperucita y el Lobo.

Milligan soluciona habilmente esta entretenida entrega y deja preparada nuevas situaciones que podrían haber dado mucho juego en el futuro, o podrían haberlo dado, si Milligan hubiera seguido en la serie o esta incomprensiblemente no hubiese sido clausurada por los nuevos aires impuestos por el NUDC.

martes, 20 de noviembre de 2012

“Hellblazer 7:La Gabardina del Diablo”, de Peter Milligan, Giuseppe Camuncoli, Stefano Landini, Simon Bisley y Gael Bertrand.





ECC publicó hace poco la séptima entrega del  entretenido “Hellblazer” de Peter Milligan  en la que reúne los números 282 a 286 de la edición norteamericana.

Abre el tomo una historia situada en la prisión del Belmarsh donde Constantine ingresa para investigar el misterio tras las muertes de los reclusos y reencontrarse con un antiguo enemigo dispuesto a vengarse. Tras esa aventura autoconclusiva, Constantine se embarca en un arco de cuatro números en los que tratará de recuperar su característica gabardina, vendida por su díscola sobrina por Internet, y que tras años de exposición a todo tipo de hechizos y encantamientos ha adquirido conciencia propia y se ha convertido en una poderosa arma mágica. Sin embargo, todo se complica cuando la gabardina añora a su dueño original y trata por todos los medios volver a reunirse con Constantine.

Si aceptamos  que una de las definiciones de la magia es la capacidad de hacer de lo cotidiano lo extraordinario, Milligan hace magia en esta efectiva, inteligente y divertida historia otorgando el protagonismo a la característica gabardina de Constantine que alejada de su dueño adquiere conciencia para intentar volver a reunirse con él llevando a la perdición a sus nuevos propietarios. Milligan así incorpora la gabardina a la larga lista de objetos mágicos que pueblan la ficción al tiempo que se las arregla para profundizar aun más en los personajes y tramas que ha ido desarrollando desde que se hiciera cargo de la serie.

En el aspecto gráfico, ya nos hemos acostumbrado al eficaz y original dibujo del tándem Camuncoli/Landini que dan a su Constantine un toque evocador de otro gran investigador de lo Desconocido, Martin Mystere, quiénes en uno de los episodios ceden el protagonismo al neófito Gael Bertrand quién salva la papeleta con oficio. Sin embargo, el dibujante más destacado de esta entrega no es otro que un espectacular Simon Bisley que, aparte de hacerse cargo de la serie de divertidas portadas, logra dotar a la historia que dibuja del toque oscuro, claustrofóbico y opresivo que requiere

Parece ser que los jerarcas de DC  ya han sentenciado la cancelación de “Hellblazer” para el emblemático número 300 para incorporar totalmente a Constantine al Universo Superheroico de la editorial en una nueva colección. Disfrutemos, por tanto, de Milligan y su buen durante estos últimos números.

lunes, 12 de noviembre de 2012

“Liga de la Justicia Oscura 2: El alzamiento de los vampiros”, de Peter Milligan, Mikel Janin, Joshua Hale Pialkov, Andrea Sorrentino y Daniel Sempere.




La elección de ECC de editar distintas colecciones del Nuevo Universo DC en tomillos cuatrimestrales de cuatro grapas en lugar de optar por una edición más flexible, que recoja arcos argumentales completos, les va a traer disgustos en las ventas, más allá de la calidad del material publicado, y lo que ocurre en esta serie es un claro ejemplo.

  “La Liga de la Justicia Oscura” parte de una idea atractiva -englobar a los superhéroes místicos más grillados de DC en un grupo- pero tras su correcto inicio en este nuevo tomo resulta completamente incomprensible para quiénes  quieran echarle un vistazo sin haberse leído la primera entrega. Y es que, si tenemos en cuenta que en estos cuatro números se incluye la conclusión del arco de laprimera entrega y se inicia el nuevo titulado “El Alzamiento de los Vampiros” en el que se incorpora solo una parte del crossover con otra de las nuevas series ,“Yo, Vampiro”, más de un aficionado va a necesitar de la magia para no volverse tan loco como los protagonistas intentando poner orden a este galimatías (y, para más inri, la portada elegida para este recopilatorio es la del número siete de “Yo, Vampiro” y no alguna de las de la serie que le da título).

 Lo único claro en todo este desbarajuste es que esta segunda entrega de “La Liga de la Justicia Oscura” incluye los números cinco a siete  de esta serie  y el siete de “Yo Vampiro” de la numeración de sus respectivas ediciones yanquis y  que enlazaría con lo publicado en la primeraentrega del “Yo Vampiro” de ECC (a estas alturas, y antes que me preguntéis en los comentarios ya adelanto que la editorial ha aclarado en su apartado de Consultas que los números 7 y 8 de “Yo, vampiro” relacionados con esta saga se van a publicar únicamente en esta cabecera y no en la propia y además debido al rígido formato de cuatro grapas por número español el siete en esta entrega y el ocho en la siguiente con lo que al lector que solo le interese esa serie le “obligarán” a beberse dos tazas de esta).

Tras desactivar la amenaza mística de La Encantadora, los distintos miembros de la Liga de la Justicia Oscura pretenden seguir con sus vidas por separado a pesar de las advertencias de Madame Xanadú sobre el destino fatal que les aguarda y los sueños premonitorios que sufren. Sin embargo, tendrán que volver a reunirse a su pesar para hacer frente en Gotham a Caín, el vampiro primigenio liberado tras la muerte de Andrew Bennett y su ejército de No Muertos.

Una de las premisas que tenían clara los planificadores del NUDC (o sea, Dan Didio y Jim Lee) al pretender simplificar el universo DC original es que las series y los personajes que las protagonizan interactuarán más con la justificación de intentar dotar de una mayor solidez al Nuevo Universo (y otra – real- de  aumentar las ventas globales) interrelacionando las series entre sí y presentando de ese modo a los nuevos personajes a los aficionados. Siguiendo esas premisas, nos encontramos con historias como las incluidas en este segundo tomo de la “La Liga de la Justicia Oscura” en la que no solo aparecen los personajes de ambas cabeceras entrecruzadas sino que además atisbamos a otros, como Frankenstein y los Agentes de Shade, Batgirl o el mismísimo Batman.

El resultado es un despiporre memorable para una serie que Milligan  ya planteaba de por sí caótica y que tiene como uno de sus principales atractivos el que los miembros del grupo anden siempre a la gresca. En ese sentido, Milligan cumple, y más allá de lo delirante y anecdótico que resulta todo el tinglado alucinógeno de la Encantadora y los Vampiros, lo más divertido es comprobar lo mal que se llevan estos personajes entre sí e intuir hasta donde podría haber llegado un tipo tan sádico con sus personajes como Milligan con esta materia prima si no le hubieran cortado las alas tan pronto (tras la conclusión de “El Alzamiento de los Vampiros” , Milligan pasó a guionizar “Stormwatch” siendo sustituido en esta serie, primero, por Jeff Lemire y, después, por  John Michael Straczinsky).

Lo mejor de esta desconcertante entrega, es disfrutar del dibujo de  Mikel Janin y Daniel Sempere (en el número que le sustituye), quiénes despliegan su buen hacer para reflejar todo tipo de espantajos místicos y planos oníricos psicodélicos junto a despampanantes y bellas heroínas poniendo de paso algo de orden en el cuidadoso caos ideado por Milligan, y Andrea Sorrentino, el dibujante de “Yo Vampiro”, que sorprenderá por su elegancia fotorrealista que tanto recuerda para bien y para mal a Jae Lee a los que no le conozcan todavía.

En fin, lo lógico es que este tomo hubiera incluido todo el arco de “El alzamiento de los vampiros” completo pero al no ser así espero que ECC se replantee la edición de esta serie y en la próxima entrega publique el final de “El Alzamiento de los Vampiros” y el arco completo guionizado por Lemire porque de otro modo van a perder muchos potenciales seguidores.

jueves, 12 de julio de 2012

“Liga de la Justicia Oscura 1”, de Mikel Janin y Peter Milligan.

Una de las propuestas más desconcertantes y discutibles que nos está dejando el NUDC tras “Flashpoint” es la serie de la “Liga de la Justicia Oscura” de la que ECC acaba de publicar los primeros cuatro números. Discutible porque para la conformación de este supergrupo de seres místicos se han reintegrado en el universo superheroico tradicional por arte de “Flashpoint” y la floja “Flashpoint: Siete Secretos” a personajes como Constantine o Shade que llevaban décadas en el sello Vertigo y desconcertante porque aparte de estos dos que no son precisamente normalitos el resto del grupo lo conforman algunos de los superhéroes místicos más grillados, extraños e inestables del extenso panteón místico de DC, personajes como Madame Xanadú, Paloma, Deadman, Zatanna o Mindwarp a los que hay que unir los dos angelitos anteriormente mencionados… Telita para cualquier guionista, salvo que se sea alguien tan rarito como los personajes como Peter Milligan.

En estos primeros cuatro números –discutible la edición por parte de ECC de no haber esperado a publicar el arco argumental completo o al menos hasta el momento en que Milligan le ha cedido los trastos a Lemire- asistimos a la aparición de una amenaza mística de consecuencias imprevisibles consecuencia de la esquizofrenia de La Encantadora. Cuando los héroes tradicionales fallan, los héroes místicos se van uniendo (o algo así) para hacer frente a la amenaza.
Vaya contraste de leer la “Batgirl” que comentábamos ayer en la que Simone es tan convencional y tan clarita frente a esta “Liga de la Justicia Oscura” que avisa desde el título ante todo es un galimatías oscuro y confuso que a estas alturas de la fiesta no se sabe si se va a convertir en la “Doom Patrol” del siglo XXI o la van a cancelar a las primeras de cambio (cancelar no la han cancelado pero en EEUU por lo que se ve ya han sustituido a Milligan por Jeff Lemire). Estos cuatro números en los que Milligan presenta a los personajes y describe el potencial de la amenaza de la Encantadora no dejan de ser epatantes aunque plantea más dudas sobre las posibilidades de la serie que garantías ofrece Milligan. Quizás en la próxima entrega, todo se aclare y deba aplaudir la maestría de Milligan una vez más pero de momento no pasa de ser todo raro, raro, raro.
En cambio, en el aspecto gráfico, la serie sí me está gustando bastante con el español Mikel Janin brillando a gran nivel y dando a la serie una atmósfera (sí, otra vez) oscura y opresiva que le va bastante bien inspirada en cierta medida en el   Chris Bachalo de la clásica “Shade, El Hombre Cambiante” pero adaptado a las modas superheroicas actuales.

En fin, veremos si este extraño experimento entre las convenciones superheroicas y el terror psicodélico y lovecraftiano que Milligan tan bien desarrolló en la Vertigo ochentera se consolida. De momento, tengo mis dudas pero a Milligan siempre le doy el beneficio de la duda y Janin es un dibujante a seguir.

jueves, 10 de mayo de 2012

“Hellblazer: Phantom Pains", de Peter Milligan y otros.

 Se me había quedado pendiente comentar estas historias con las que ECC retomó la publicación de “Hellblazer” allá donde la dejó Planeta manteniendo las características de la edición y continuando la interesante etapa del británico Peter Milligan al frente de una serie a la que ha dado nuevos bríos. Este volumen, que reúne los números 276 a 281 de la serie regular, recoge un nuevo arco de las aventuras del inefable John Constantine.




Tras su boda con Epiphany, John inicia una nueva vida para descubrir a la vuelta de la luna de miel un aviso de desahucio. Por otro lado, la perturbada sobrina de Constantine, Gemma, que cree haber sido violada por este, se alía con nuevas fuerzas oscuras para planificar su venganza mientras su tío emprende la búsqueda para reemplazar el pulgar que perdió y contentar a su joven esposa.

Con las ideas muy claras de lo que quiere hacer y plena libertad, Milligan ha hecho de “Hellblazer” una serie muy entretenida que sin renunciar definitivamente a sus señas de identidad de siempre ha encontrado nuevas líneas argumentales que explorar haciendo evolucionar a un personaje excesivamente encorsetado en su imagen de eterno perdedor atormentado. En ese sentido, Milligan ha introducido un tono irónico que casi roza con la parodia pero que es respetuoso con la esencia del personaje y convierte la serie tomo a tomo en una lectura fresca y entretenida tanto para los seguidores de siempre de “Hellblazer” como para nuevos lectores, dejando constancia que antes de embarcarse en la serie Milligan se ha documentado concienzudamente sobre el personaje.

En el aspecto gráfico, sigue la alternancia de autores y de estilos. Por un lado, con el sobrio y detallista Simon Bisley encargado de los episodios autoconclusivos y los italianos Landini y Camuncoli que se encargan de los arcos principales cumpliendo sobradamente a pesar de las dudas iniciales.