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martes, 5 de febrero de 2013

“Flinch: El Terrror se Renueva” de VVAA.





El género del Terror siempre ha encontrado un terreno abonado en los cómics, en general, y en los cómics DC, en particular, por lo que no era de extrañar que a finales de los noventa los editores del flamante sello Vertigo se plantearan sacar adelante una nueva serie en la que dar salida a historias de terror contemporáneo escritas y dibujadas por las principales estrellas de la Casa del momento aprovechando la tradicional estructura de historias cortas, de seis a diez páginas aproximadamente, mayoritaria en el género desde los tiempos de EC y que se había consolidado en los magazines Warren y las cabeceras clásicas de DC como "House of Mystery" o “House of Secrets”. El resultado fue “Flinch” una serie que se extendió a lo largo de 16 números y que ECC ha empezado  a reeditar con “El Terror se Renueva”, un primer recopilatorio en el que recogen los seis primeros números.

Se trata en general de historias de terror contemporáneo de esas que tan de moda se pusieron en aquella época de la mano de autores como Clive Barker o Stephen King, contando en estos primeros números con autores de la talla de Richard Corben, Paul Gulacy, Bill Sienkewicz, Bruce Jones, Brian Azzarello, Frank Quitely, Garth Ennis, Duncan Fegredo, William Mesner-Loebs o Jim Lee.

Como suele ser habitual en este tipo de recopilaciones, el resultado es desigual, alternándose historias interesantes y realmente destacables como las estupendas “Comidas de la Chica Lobo”, “Maggie y el Microscopio”, "El don de la amistad", "Dead Woman Walking"  o “Cadena Alimenticia” con otras de calidad más discutible. Con todo, el conjunto de  historias recogidas en este volumen deja patente la originalidad y libertad creativa que en aquella época primaba en Vertigo lo que dio lugar a un amplio y variopinto abanico de tratamientos con lo que es difícil no encontrar alguna historia que no guste y considerar que la obra no cumple sobradamente sus objetivos.

Asumiendo  por tanto que “Flinch” tiene su vocación de irregularidad sus páginas continen alguna que otra delicatessen que los más completistas y los amantes del terror no deberían dejar de echarle un ojo.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

“The Pro: La Profesional”, de Garth Ennis, Amanda Conner y Jimmy Palmiotti




Esta tarde repasando viejos cómics –bueno, no tan viejos- ha vuelto a caer en mis manos “The Pro: La Profesional” esta curiosa sátira publicada hace años por Aleta/Recerca y que Ennis y Conner, publicaron dando su contenido difícilmente encajable dentro del mainstream más formulaico en la independiente Image. Una obra en la que tras la satira esperpéntica y cafre que tanto gusta a Ennis hace una interesante reflexión en torno al género y su propio posicionamiento respecto al mismo.

La historia nos cuenta cómo una chica de la calle que se dedica a hacer mamadas para sacar adelante a su bebé es convertida por los azares de unos alienígenas curiosos en una superheroina. La tipa, que es vulgar y chabacana como ella sola, acaba enrolada en un supergrupo la Liga del Honor por la pasta, pero no acabará de encajar ya que sus modales y terrenales inquietudes chocarán con los altos ideales y las formas estiradas de los miembros del grupo. Sin embargo, en el momento clave, La Profesional acabará comportándose como toda una superheroina.

En una lectura rápida “The Pro” no va más allá de la mera sátira superficial y salvaje al género superheroico que tanto disgusta a Ennis. Sin embargo, bajo esa patina de humor facilón y machista que tanto mola a sus seguidores, el guionista deja entrever más de una interesante reflexión en torno al género superheroico exponiendo los motivos de su disgusto.

En el fondo, “The Pro” es la enésima vuelta de tuerca en torno al mito de Pigmalión en el que unos moralistas superhéroes émulos de los más icónicos miembros de la Liga de la Justicia de América de DC intentan llevar por el camino recto a la descarriada prostituta lo que da lugar a situaciones de lo más cafre y excesivas propias del humor grueso que tan bien practica Ennis.

A pesar de ello y más allá de su superficie chabacana, infantil y excesiva que puede provocar el rechazo inicial, “The Pro” es uno de los mejores trabajos de Ennis  Un tebeo en el que sin ser Bernard Shaw ni George Cukor, plantea con lucidez los contrastes entre los problemas “reales” de la protagonista frente a la fantasía ideal y edulcorada de los icónicos superhéroes, poniendo incluso en  boca de aquella buena parte de las razones por las que el autor desprecia el género. Este planteamiento antitético entre realidad y fantasía como fuente de situaciones cómicas, violentas y extremas sería la base que años más tarde Millar explotaría en su aclamada “Kick-Ass”.

También resulta curioso comprobar como, a pesar de ese desprecio continuo y el humor gamberro e infantil general de la obra, Ennis conoce perfectamente los engranajes del género superheroico y sus personajes más icónicos a los que satiriza plasmando con acierto versiones chuscas de algunos de los más reconocibles a los que hace objeto de su escarnio descarnado. Sin embargo, y a pesar de toda su pretendida radicalidad, en el fondo Ennis no se atreve en el desenlace de la obra de transgredir las convenciones que crítica,  convirtiendo finalmente a la antiheroina protagonista en una auténtica heroína, lo que en buena medida pone en enteredicho toda su crítica anterior.

En el aspecto gráfico, Amanda Conner realiza un gran trabajo imprimiendo el toque caricaturesco que la obra precisa y reflejando con acierto los gags chuscos y suavizando la violencia extrema que Ennis prodiga y reflejando con acierto  las esperpénticas versiones de los héroes DC que satiriza.

Sin ser tan salvajemente demolera y desprejuiciada como “Marshall Law” ni tan reiterativa como la versión extendida que el mismo Ennis ha realizado años después en “The Boys”, “The Pro” es una obra original que de un modo ingenioso e inteligente introduce una crítica perspicaz a algunas de las principales convenciones del género superheroico desde un saludable planteamiento cómico aunque, en mi opinión, parte de su brillantez se difumina en los tics y tópicos de los que tanto abusa Ennis cuando se desata. A pesar de todo, “The Pro” es un cómic lo suficientemente interesante como para merecer una segunda relectura. 

jueves, 16 de diciembre de 2010

“Crossed”, de Jacen Burrows y Garth Ennis.

A la estela de “Los Muertos Vivientes” de Robert Kirkman, ha surgido un aluvión de cómics que han intentado aprovechar el actual revival del género zombi con poco acierto, por lo general. Una de las editoriales que más se ha distinguido en ese sentido ha sido Avatar quién ya publicara en su momento “Black Gas”, de Warren Ellis, que ya comentamos en su momento, y ahora nos presenta su penúltima propuesta de la mano de un Garth Ennis y Jacen Burrows con “Crossed”, serie limitada de diez números que Glénat ha publicado en un tomo unitario. ¿Habría que dejar pasar esta obra dada la cantidad de novedades que se agolpan en los estantes de las librerías en estas fechas? En mi opinión, no, porque “Crossed” es un cómic que se sitúa bastante por encima de la media de productos similares.

Crossed” no es un cómic de zombis propiamente dicho sino que como “Black Gas” toma como punto de partida las premisas de George E. Romero en otra de sus películas posapocalípiticas “The Crazies” (que ha tenido un remake hace poco tiempo) y brillantemente desarrolladas por Danny Boyle en “28 Días” y sus secuelas. La principal diferencia se sitúa en que los afectados en lugar de volver a la vida para comerse a los vivos se convierten en locos rabiosos dispuestos a hacer todo lo posible para acabar con los pocos supervivientes cuerdos.

Ennis, como Ellis, parte de esa premisa inicial pero a diferencia de este no se limita a desarrollar un tebeo cafre que encuentre en el exceso de violencia la única fórmula para mantener el interés del lector en una trama que por otro lado se antoja previsible sino que sin renunciar a la violencia –pocos como Ellis para desarrollar cafradas en viñetas- se muestra como un autor mucho más sutil a la hora de desarrollar los matices que hacen de “Crossed” una historia interesante.

Tras un titubeante inicio que narrael primer encuentro del protagonista con los cruzados –los infectados a los que se refiere el título humanos señalados por un característico estigma en forma de cruz capaces de llevar a cabo actos de implacable y salvaje maldad irracional- desarrolla la historia con el clásico desarrollo de una “road movie” en la que un grupo de supervivientes (del que protagonista forma parte) viajan por Estados Unidos tratando de encontrar un lugar seguro mientras intentan esquivan y son acosados por distintas partidas de infectados.


Ennis, siendo consciente que uno de los puntos inevitables de un cómic de estas características es mostrar los desmanes de los cruzados no los evita sino que incluso los exalta con ferocidad, mostrando todo tipo de imágenes truculentas (algunas de las más fuertes que he leído en un cómic en mi vida) justificadas en función a la libertad de prejuicios de la que gozan los cruzados pero al mismo tiempo contrasta toda esa exaltación de la violencia en el desarrollo de los personajes supervivientes a los que dota de reacciones mucho más complejas de las que habitualmente suelen ofrecerse en el género. De este modo, el astuto Ennis a través del narrador interpuesto -un tipo anodino antes de la crisis que incluso después no asume un papel de liderazgo dentro de los supervivientes- pasa de puntillas sobre el tema del origen de los cruzados (aunque baraje varias posibilidades) para centrarse en la realidad cotidiana de la lucha por la supervivencia. Ennis a través de flashbacks muestra el desarrollo de los hechos y unos personajes que van asumiendo poco a poco su condición de supervivientes (el que no lo logra, no sobrevive) al tiempo que plantea inteligentes cuestiones acerca de la condición humana y su evolución a partir de los conflictos a los que enfrenta a sus personajes (memorables el encuentro con los niños y el soldado) y las introspectivas, lucidas y fatalistas reflexiones del narrador que en ocasiones evocan directamente a Matheson y su “Soy leyenda”. Al mismo tiempo, Ennis no solo muestra la evolución de los cuerdos sino también la de los cruzados a los que no deja de lado como una amenaza latente como últimamente hace Kirkman con sus zombis sino que muestra su evolución constantemente a través del grupo que los persigue, mostrándolos como seres capaces de ir desarrollando astutas argucias para hacerles sufrir más con sus maldades en contraposición con las maldades que en pos de la supervivencia han de realizar los cuerdos, siendo al final la amistad, el remordimiento y la carga compartida lo único que diferencia a los cuerdos de los locos más que su capacidad para la violencia extrema (por otro lado, temas estos recurrentes en la obra de Ennis).
En el aspecto gráfico, es donde para mí “Crossed” flaquea dado el gusto de Ennis por trabajar con dibujantes clónicos de su amigo Steve Dillon. Jacen Burrows como Dillon es un buen narrador pero incapaz con su hierático dibujo y su uniformización de todos los rasgos faciales de reflejar buena parte de las sutilezas de Ennis, aun cuando la historia se remate con un hermoso final abierto.
En definitiva, “Crossed” es un gran tebeo en su género y uno de los mejores de un Garth Ennis inspirado. Si os apetece leer una inteligente historia de terror posapocalíptica autoconclusiva no la dejéis pasar.

martes, 8 de diciembre de 2009

“El Soldado Desconocido”, de Garth Ennis y Kilian Plunkett

Garth Ennis es uno de esos guionistas que no dejan indiferentes. Se le ama o se le odia, pero lo que puedo asegurar es que no he leído ninguno de sus tebeos que no fuese como mínimo entretenido. El penúltimo ha sido la miniserie de cuatro números que escribiera sobre El Soldado Desconocido, uno de esos desaprovechados personajes del Universo Bélico DC al el que nunca nadie ha sabido sacarle partido hasta que encargaron a Ennis y del meritorio Kilian Plunkett esta historia para reactualizarlo dentro de ese batiburrillo llamado “Vertigo Visions”, que en su momento publicara Norma Editorial en un par de prestigios y que Planeta ha reeditado en unos meses en un único tomo. Les cuento.

El agente Clyde es un bicho raro dentro de la CIA ya que a pesar de su patriotismo y su brillante hoja de méritos es un tipo con conciencia, lo que le hace poco fiable a ojos de sus jefes. Sin embargo, Clyde es un sabueso que no deja un caso por investigar y cuando en su ordenador alguien empieza a añadir a una lista de sospechosos que no deberían estar ahí, Clyde no sabrá mirar para otro lado. De este modo, Clyde le hincará el diente a uno de los secretos más oscuros y sucios de la historia de los servicios secretos norteamericanos desde la II Guerra Mundial. La existencia del tipo encargado de ensuciarse las manos en aquellos trabajos que nadie más quiere hacer cuya existencia es sólo conocida por unos pocos elegidos. La existencia del Soldado Desconocido. Si quieren saber más, tendrán que leerse el tebeo.

Ennis demuestra en este cómic porque es, en mi opinión, uno de los mejores guionistas del cómic “mainstream” sin discusión. En apenas cuatro números, redefine y actualiza uno de los mohosos personajes de DC y abre un atractivo abanico de posibilidades a explotar por otros guionistas en posteriores trabajos en una historia absorbente, oscura y atractiva en la que a través de la investigación del protagonista, el agente Clyde, Ennis realizará un rápido recorrido por el lado más polémico de la política exterior americana con visitas a Irán, Nicaragua o Vietnam en las que sitúa a su desquiciada y ultracon visión del soldado de invierno hasta el espeluznante desenlace. Ennis construye un tebeo en el que equilibra perfectamente la acción con la dosificación del misterio en una trama a medio camino entre “Apocalypse Now” y “El Corazón del Ángel” sustentada por su reconocida habilidad a la hora de construir los diálogos entre sus personajes, logrando en conjunto un tebeo realmente entretenido.

En el aspecto gráfico, Kilian Plunkett cumple sobradamente demostrando su capacidad como narrador al servicio de la historia pergeñada por Ennis, mimetizando su estilo con el del irritante Steve Dillon, aunque demuestre un mejor acabado que este, tanto en la recreación de atmósferas como en la utilización del color para introducir elipsis temporales o a la hora de caracterizar a los personajes y dotarles de expresividad. También hay que destacar la labor de Tim Bradstreet en la realización de las impactantes portadas que son reproducidas en la edición de Planaeta.

En definitiva, “El Soldado Desconocido” es un tebeo que asegura un buen rato centrado en un personaje a la medida de Ennis y en el que vuelve a demostrar una vez más que a pesar de sus excesos – en este tebeo, está muy comedido- siempre se muestra como un valor seguro. Ustedes mismos.

Otras obras de Garth Ennis en El lector imapciente:

Hitman

lunes, 28 de julio de 2008

“Hitman” de Garth Ennis y John McCrea.

Estos días que quién más quien menos disfruta de unos días de descanso en alguna playita, en alguna montaña o en el salón de casita con el aire acondicionado, una buena opción para pasar el rato es abrir una cervecita fresquita y enfrascarse en la lectura de “Hitman”, de Garth Ennis y John McCrea,, un tebeo sin demasiadas pretensiones, divertido, gamberro y bien hecho, ideal para olvidarse de los calores y las preocupaciones.

Hitman” nos narra las aventuras y desventuras de Tommy Monaghan un asesino a sueldo de medio pelo criado en uno de los peores barrios de Gotham, El Caldero, que por esas casualidades que sólo pasan en los cómics estaba en el momento y sitio justos para ser atacado por un extraterrestre que pasaba por allí. Como consecuencia de ello, Monaghan adquiere superpoderes, una telepatía limitada y visión de rayos X. Sin embargo, un gran poder no conlleva una gran responsabilidad y Monaghan usará sus poderes para convertirse en el mejor asesino de la ciudad. Un asesino letal especializado en acabar con gente con poderes pero con un rígido código ético que le hace no matar a nadie que no crea que se lo merezca, lo que le llevará a ser perseguido tanto por la Mafia como por los más variopintos demonios.

Partiendo de este curioso planteamiento para un cómic pretendidamente de superhéroes Ennis y McCrea durante más de sesenta números construyeron y desarrollaron la personalidad de un antihéroe en unas historias en la que Ennis se centra fundamentalmente en poner en solfa con su socarrón, divertido y facilón humor al género superheroico a través de un personaje secundario, sixpack, que sirve de declaración de principios del irlandés acerca del género y los distintos encuentros del duro y guasón Monaghan con lo más granado del Universo DC desde Green Lantern a Batman, sin olvidarse de Superman con el que comparte una historia que fue premiada con un Eisner en 1999, y dejar patente, como ya hiciera en su opera prima, “Predicador”, su amor por los géneros cinematográficos más violentos, incorporando a sus historias constantes homenajes y referencias tanto a películas, como a actores y directores.

Generalmente, se ha considerado “Httman” una obra inferior a “El Predicador” por la crítica y aunque sin duda nos encontramos ante una historia mucho menos ambiciosa en cuanto a su temática y pretensiones, precisamente por ello y su carácter iconoclasta está mejor desarrollada por parte de Ennis, careciendo de ese bajón tan acusado que, al menos yo, percibo en la historia de Jesse Castell. En “Hitman”, Ennis enlaza mejor las tramas y conforma un marco en el que el autor se muestra mucho más cómodo para hilvanar historias llenas de ritmo, acción y violencia a raudales, sí, pero también divertidas, imaginativas y originales, a pesar de los constantes homenajes declarados u ocultos que el guionista realiza.

Ennis en esta serie se cenrtra en ofrecer su particular visión de la amistad masculina –un tema también tratado en “El Predicador”- a través de las tarantinianas conversaciones que Monaghan mantiene con sus colegas en Noonan’s, el bar en el que se reúnen, y su particular relación con el dueño del bar y su sobrino, Pat, o con su colega Natt, el sobrero, que a modo de particular sidekick comparte la mayoría de sus aventuras, y deja patente -una vez más- su fascinación por los tipos duros incapaces de mostrar sus sentimientos.

En el aspecto gráfico, “Hitman” está dibujanda por John McCrea, un dibujante irlandés colaborador habitual de Ennis en muchos de sus proyectos desde los tiempos de “2000 A.D” y con quién también ha trabajado para DC en “Demon”. McCrea es un dibujante de trazo grueso y bastante sobrio pero dotado de una más que correcta capacidad para la narración, capaz de trasladar hábilmente al papel todas las locas ideas de Ennis y salir airoso de ellas y, aunque al principio, cueste acostumbrarse a su estilo hay que reconocer su merito en el éxito de la serie.

Los 14 primeros números de “Hitman” fueron publicados en su momento por Norma Editorial y la serie completa sido recopilada recientemente por Planeta de Agostini en tres volúmenes dentro de la línea Universo DC, que, además, incluyen las primeras apariciones del personaje en Demon Annual 2 en 1993 y Batman Chronicles (1996) y una historia junto a la Liga de la Justicia de América que habría que englobar hacia mitad de la serie regular.

Ya saben, si no tienen lectura para el verano, prueben con “Hitman”. Les gustará o no, pondrán el grito en el cielo o se lo pasarán bomba con las incorrecciones de Ennis, pero de lo que estoy seguro es que no se aburrirán.
Para leer más sobre esta serie pueden hacerlo, aquí.