martes, 8 de abril de 2014
“Murena 9: Las Espinas”, de Philipe Delaby y Jean Dufaux.
martes, 6 de agosto de 2013
“La Balada de las Landas Perdidas Primer Ciclo”, de Jean Dufaux y Gregorz Rosinski
miércoles, 3 de julio de 2013
“Barracuda 3: Duelo”, de Jérémy y Dufaux.
martes, 31 de julio de 2012
“Barracuda: Cicatrices”, de Dufaux y Jérémy.
jueves, 1 de marzo de 2012
“Barracuda: Esclavos”, de Dufaux y Jérémy.
Parece ser que a raíz de “Piratas del Caribe”, la piratería se ha vuelto a poner de moda y en el cómic francobelga han aparecido unas cuantas series de calidad que retoman esta temática, algunas de las cuáles Norma Editorial se ha animado a publicar. Una de ellas fue la famosa “Long John Silver”, de la que ya he hablado por aquí de manera extensa y otra sería “Le diable des sept mers” de los Hermann que a pesar de constar solo de dos álbumes y estar concluida permanece curiosamente inédita en nuestro país. Ahora, Norma se anima con la última de esta terna publicando la primera entrega –de las dos que, de momento, consta- de “Barracuda”, obra del prolífico y veterano Jean Dufaux y el novel Jérémy Petiqueux.
En esta primera entrega, como es lógico, se ponen las bases de la trama y se presenta a los principales personajes. Un galeón español es abordado por los piratas del Barracuda, el navío capitaneado por el tuerto Blackdog y su irascible hijo Raffy. Tras pasar a cuchillo a la mayor parte de la tripulación, los piratas llevan a los escasos supervivientes – entre los que se encuentran una dama española y los jóvenes Maria y Emilio, este último haciéndose pasar por mujer- a Puerto Blanco, el puerto franco de los piratas del Caribe, para venderlos como esclavos antes de embarcarse en una peligrosa aventura para hacerse con el codiciado diamante Kashar que provoca la desgracia de sus dueños. El destino de los tres jóvenes se mantendrá entrelazado en el confinamiento de Puerto Blanco rodeados de envilecidos y traicioneros filibusteros.

Dufaux es un guionista con mucho oficio capaz de sacar adelante cualquier historia de género como ya ha demostrado en unas cuantas series de éxito a las que parece “Barracuda” está destinada a sumarse. Explotando todos los tópicos y elementos propios de las historias pirateriles, Dufaux plantea una trama bien construida y entretenida en torno al triángulo formado por los tres jóvenes protagonistas a los que rodea de una buena galería de personajes secundarios estupendamente retratados y que ofrecen a esta serie un acabado atractivo.

En el aspecto gráfico, Dufaux cuenta con el talentoso Jérémy con el que ya ha colaborado anteriormente al tratarse del colorista de la estupenda “Murena”. En este su primer gran trabajo, Jérémy se muestra como un dibujante talentoso al que se le notan influencias de Delaby y Juillard. Jérémy se muestra como un dibujante solvente que destaca especialmente como no podía ser de otra forma en su tratamiento del color pero no se queda atrás en el desarrollo de los espectaculares abordajes y las exóticas localizaciones caribeñas, cumpliendo sobradamente con su cometido.

En fin, “Barracuda” deja con ganas de más cumple con las expectativas sin innecesarios aderezos con una historia de piratas de las de siempre, así que espero que pronto veamos por aquí publicada la segunda entrega y podamos enterarnos como continúan las peripecias de sus personajes.
lunes, 20 de febrero de 2012
“Murena: La venganza de las cenizas”, de Jean Dufaux y Phillipe Delaby.
Por fin Planeta ha sacado nuevo material de “Murena”, una de las mejores series históricas que se vienen publicando en la BD actual, con la publicación del esperado octavo álbum de la serie titulado “La Venganza de las Cenizas”. Un álbum que pone fin al segundo ciclo de la serie y se centra en uno de los momentos más significativos de la historia de la antigua Roma, el incendio de la ciudad en el 64 D.C.
Roma arde y la histeria se apodera de los ciudadanos. Mientras un consternado Lucio Murena trata de ayudar con los vigiles al pie del infierno, Nerón planifica desde su palacio rodeado de sus cortesanos como salvar la ciudad mientras el ladino Tigelino empieza a idear que la incipiente secta cristiana puede ser un buen chivo expiatorio al que entregar a las iras del pueblo, intentando sembrar en el emperador sospechas y dudas.

Dejando la trama principal aparcada en un segundo plano frente a la descripción de los hechos históricos, Dufaux y Delaby se han centrado durante buena parte del álbum en reflejar los estragos del incendio en la ciudad a través de distintos episodios de ciudadanos anónimos inspirados en obras literarias para retomar la trama una vez que, pasado el incendio, empieza a buscarse culpables a los que cargar la devastación del incendio.

Leer este álbum sin más sabe a poco por lo que recomiendo que al menos se repase antes de su lectura el segundo ciclo de la serie. Dufaux, como es habitual, toma como referencia las obras clásicas de Henryk Sienkiewicz incorporando nuevos datos y cuidando especialmente la documentación histórica de la serie mostrando de este modo una versión diametralmente opuesta a la que estamos acostumbrados de Nerón que lejos de dedicarse a recitar horribles poemas mientras incendia la ciudad describiéndole, especialmente en este álbum, como un gobernador sensible y responsable que toma las riendas del desastre. Dufaux toma prestados capítulos y hechos de otros autores que adapta y revisa, inspirándose en Dumas como señala en el artículo que cierra el álbum, a su manera por lo que el aficionado al Peplum le resultarán familiares la mayoría de los episodios del álbum, que Dufaux modifica para enriquecer su propia versión de la historia.

En el aspecto gráfico, Delaby se aprovecha de su buena sintonía con el colorista de la serie, Jeremy Petiqueux, para sacar el máximo partido a su dibujo elegante y detallista y su sobria narración para trasladarnos toda la belleza de la Roma imperial en esta ocasión sometida a la devastación del fuego utilizando para ello grandes y minuciosas viñetas verticales y algunas splas realmente espectaculares.
Lo peor de “La venganza de las cenizas” es que deja con ganas de más aun cuando más o menos se conozca el desarrollo de la historia gracias a la historia y la literatura pero, por desgracia, en Francia todavía no ha empezado a pubicarse el tercer ciclo de la serie, por lo que me temo que la espera será larga. Habrá que tener paciencia.Más "Murena" en El lector impaciente aquí, aquí y aquí.
sábado, 23 de julio de 2011
Buscando la inspiración para mujeres con cuernos.
Cuando vi la foto en el muro de la red social de un amigo, no pude dejar de hacer la asociación con la portada del séptimo álbum de la serie “Djinn”, de Ana Miralles y Jean Dufaux, aparecido en 2007. Está claro que una está inspirada en la otra, lo que no sé cuál de las dos fue la primera. Si alguien tiene más datos, que comente.
miércoles, 20 de julio de 2011
“Djinn: El pabellón de los pláceres”, de Jean Dufaux y Ana Miralles.
Porque yo lo valgo, me salto el comentario de siete álbumes de momento y directamente comento la décima –y, por el momento, última- entrega de “Djinn”, la serie de Dufaux y Miralles que en España viene publicando Norma Editorial. Una nueva entrega que inicia un nuevo arco argumental localizado en la India, subcontinente en el que se centrarán durante esta y las dos siguientes entregas las aventuras de Jade y compañía.
En esta nueva entrega, la madre del Maharajá de Eschnapur encarga a Jade la instrucción de la futura esposa de su joven hijo, joven probritánico, al que pretende posicionar en contra del Imperio a través de su prometida, hija de Radjah Sigh, un líder rebelde. Mientras tanto, los ingleses pretenden reforzar su influencia sobre el Maharajá capturando a Radjah y en el harén del palacio, el Pabellón de los Placeres, Jade adiestra a la joven prometida al tiempo que debe hacer frente a las intrigas del harén y los fantasmales secretos que se ocultan en el palacio.
Tras diez álbumes y dos arcos argumentales –Asia y África- concluidos, resultaría inevitable pensar que la serie estaba agotada. Sin embargo, Dufaux tiene el suficiente oficio y habilidad como para trasladar a los principales personajes de la serie, manteniendo intacto su atractivo, a un nuevo marco histórico idóneo en el que plantear una nueva trama que reúna los elementos característicos de la serie - erotismo, intrigas políticas y oscuros secretos- capaz de enganchar de nuevo a cualquier lector que busque un más que correcto tebeo de género histórico aun cuando no se conozcan los pormenores de las anteriores entregas.
En el aspecto gráfico, Ana Miralles sigue dejando muestras de su buen hacer en una serie pensada a su medida. Especialmente notable resulta en este álbum el trabajo de documentación para recrear la magnificencia de la India de los maharajás de las primeras décadas de los años veinte, cuidando al detalle la ambientación de la historia, para lo que no dudo que habrá echado un ojo a novelas como la “Pasión India” de Javier Moro.
En definitiva, la última entrega de “Djinn” no decepcionará a los seguidores de la serie que encontrarán una nueva aventura que no desmerecerá con las entregas anteriores al tiempo que ofrece la oportunidad a los nuevos lectores de engancharse con Jade, uno de los personajes femeninos más atractivos de los aparecidos en el cómic en los últimos tiempos.
jueves, 24 de marzo de 2011
“Djinn: Las Treinta Campanillas”, de Jean Defaux y Ana Miralles.
Retomo el repaso de “Djinn”, la excelente serie publicada por Norma Editorial del francés Jean Defaux y la española Ana Miralles, con “Las Treinta Campanillas”, el segundo álbum de esta saga que mezcla como pocas el erotismo con la intriga y la aventura.
“Las Treinta Campanillas” retoma la historia de Kim Nelson y su antepasada Jade. Mientras Kim siguiendo la pista de misterioso Abu Sarki acaba convertida en el objeto de placer de los mercenarios del esquivo personaje en su inexpugnable ciudadela del desierto, en la Estambul de 1912 Lady Nelson, seducida por Jade, se ha convertido en la nueva concubina del harén del sultán Murata quién pretende utilizarla como una pieza más en su precaria y peligroso juego de estrategias frente a los británicos y alemanes. Mientras Kim, en el presente, demuestra ser una concubina con carácter, en 1912, Lord Nelson penetra en el prohibido harén de Murati para recuperar a su antigua mujer.

A partir de la costumbre de las treinta campanillas con la que los señores adiestraban a sus concubinas, Dufaux hilvana esta historia de tramas paralelas encadenando entre una y otra las experiencias de las dos protagonistas en una aventura que se lee con agrado a pesar de revisitar todos los tópicos propios de las aventuras exóticas, compensando perfectamente ambas tramas y narrada con el suficiente oficio como para cumplir con las expectativas perfectamente y dejando un recuerdo agradable en el lector que le lleve a continuar la historia en un nuevo álbum

En el aspecto gráfico, Ana Miralles cumple sobradamente reflejando el exotismo de las localizaciones en que se desarrolla la historia a través de un dibujo delicado, limpio y armonioso que se ajusta perfectamente a las necesidades de la historia de Dufaux, encadenando una trama con otra a partir de elegantes transiciones y aunque en ocasiones las caras de sus personajes hubieran requerido una mayor expresividad aprueba con nota en una historia ideal para su lucimiento.
Más “Djinn” en El lector impaciente:
“La Favorita”.
martes, 18 de enero de 2011
“Djinn: La favorita”, de Jean Dufaux y Ana Miralles.
Con nueve álbumes publicados en España por Norma Editorial –y un décimo publicado aparecido en Francia- “Djinn” es una de esas series europeas consolidadas que siempre agrada releer y que vamos a ir repasando a lo largo de una nueva serie de entradas.
Con “La Favorita” se inicia el primer ciclo de la serie en el que asistimos a como la bella Kim Nelson se encuentra en Turquía, adonde ha acudido atraída por la figura de su abuela, la exótica y sensual Jade quién fuera en las primeras décadas del siglo pasado la favorita de Murati, el llamado Sultán Negro. Mientras investiga en la misteriosa y exótica ciudad de Estambul, Kim acabará convertida a su pesar en la pieza clave para descubrir el tesoro perdido de Murati en un juego de conspiraciones que la conectan directamente con la figura de su abuela con la que parece compartir una singular conexión y en la que está en juego su propia vida.
Si algo ha caracterizado a Jean Dufaux a lo largo de su exitosa carrera es haber tenido muy buen ojo a la hora de elegir a los dibujantes con quién ha colaborado en sus series. Marini, Delaby o la misma Ana Miralles son excelentes dibujantes que se han sabido amoldarse a la perfección a la capacidad de Dufaux para armar historias de género que a pesar de su escasa originalidad y el sobreabuso de lugares comunes y tópicos reconocibles por cualquier lector con un mínimo bagaje resultan sumamente efectivas en su objetivo principal que es ofrecer un buen rato de entretenimiento y permitir el lucimiento de sus compañeros a los lápices.
En ese sentido, “La Favorita” no es una excepción y Dufaux plantea con un excelente dominio del oficio una historia aventuras cargada de erotismo y misterio, localizada en Estambul en la que la narración avanza a través del relato paralelo y complementario de las andanzas de las dos protagonistas separadas en el tiempo, Kim y Jade, de personalidades aparentemente contrapuestas. Si la primera es, en principio, la típica turista ingenua y timorata desubicada por el choque cultural con las costumbres turcas, Jade se muestra como una femme fatale de armas tomar que utiliza de toda su sensualidad para conspirar a favor de los intereses de su amo, el Sultán Negro, e imponer su propia autoridad dentro del harén de este. En esta primera entrega, Dufaux plantea la trama y presenta a los personajes ofreciendo lo suficiente como para atrapar a los lectores con un sabio manejo de la dosificación de la intriga que hábilmente sabe promete rmás de lo que ofrece.
Dufaux no se ruboriza en plantear situaciones y personajes estereotipados que evocan desde novelas como “La pasión turca” de Antonio Gala a películas como “El Hamman”de Ferzam Ozpetek, que Dufaux condimenta con buenas dosis de intriga y erotismo coqueteando abiertamente con el softcore a lo Enmanuelle Arsan. A pesar de su falta de originalidad, si el álbum –y la serie- merecen la pena más allá del oficio de Dufaux es por el gran trabajo de la española Ana Miralles, que quizás no fue profeta en su tierra a pesar de venir avisando con obras como “Eva Medusa” y adquirió pronto el reconocimiento que en España no encontró en Francia con esta serie. A pesar que en este primer álbum, Miralles se encuentra todavía adaptándose a la temática se muestra como una buena narradora y sabe explotar y mostrar todo el exotismo de la historia tanto en localizaciones como en personajes que en definitiva son los puntos fuertes de la misma al tiempo que poco a poco va mostrando una evolución que será más evidente en las sucesivas entregas de la serie.
En definitiva, “La Favorita” es un buen punto de partida de una serie que por o, a pesar de, sus asumidas referencias puede atraer a un amplio abanico de lectores que sabrán sucumbir a alguno de sus muchos encantos. Pronto una nueva entrega.





























