Mostrando entradas con la etiqueta Marini. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Marini. Mostrar todas las entradas

viernes, 7 de febrero de 2014

“El Escorpión: En el nombre del hijo”, de Enrico Marini y Stephen Desberg.


Norma Editorial ha publicado hace poco “En el nombre del hijo” la décima y de momento última entrega de “El Escorpión”, el moderno culebrón de capa y espada ideado por el  equipo creativo formado por el dibujante suizo Enrico Marini y el guionista Stephen Desberg con el que ya colaborara en "La Estrella del Desierto".
Las luchas y conspiraciones entre las grandes familias de Roma se suceden sin fin y en medio de sus conspiraciones se encuentra el Escorpión quién por fin va a descubrir su verdadero origen y la identidad de su verdadero padre. El Escorpión que pretende vengarse de aquellos que vejaron a su madre acabará siendo tentado por las distintas facciones que luchan por la supremacía en Roma, los Laltal de la explosiva  y hermosa Ansea, y los decadentes Trebaldi cuya sangre corre por sus venas.
La décima entrega de “El Escorpión” nos permite resolver algunos de los misterios planteados desde el principio de la serie al tiempo que plantea otros nuevos, como no podía ser menos en este pastiche por entregas que mantiene como pocos la esencia de las novelas por entregas en las que se inspira. Y es que “El Escorpión” es una serie que no se preocupa en absoluto por la documentación ni por el realismo sino por ofrecer buenas dosis de entretenimiento y diversión a partir de las tramas alocada llenas de bruscos giros argumentales y sorpresas que propone Desberg y el dibujo ágil y ritmo frenético que  imprime el dinámico estilo de Marini.
El Escorpión” es alocado y divertido y mantedrá el ritmo mientras Marini y Desberg quieran seguir sorprendiéndonos con sus rocambolescas tramas que modernizan un género clásico tan en ocasiones olvidado como el de Capa y Espada.

jueves, 1 de agosto de 2013

“Nnthcomic”, de VVAA.





Me gustaría destacar dentro del “boom” al que estamos asistiendo de ensayos, revistas y todo tipo de obras divulgativas en torno al Cómic la iniciativa que han tenido las gentes de Ninth Ediciones, nueva editorial nacida precisamente entre otras cosas de dar salida a este tipo de obras centradas en la Historieta, de lanzarse a editar una revista que trata exclusivamente del siempre ninguneado en nuestro país Cómic Europeo como "Ninthcomic".

Tras un número cero que tras su buena aceptación ha sido rápidamente reeditado, el primer número da buena cuenta de la calidad de los contenidos al tiempo que muestra la intención de sus autores de estar abiertos a la actualidad, ya que se enfoca en buena medida en glosar la figura del fallecido Moebius, con un imprescindible y extenso monográfico en el que Antoni Guiral analiza la biografía y obra de Giraud/Moebius con conocimiento y estilo.

El resto de los contenidos tampoco son mancos y dejan buena cuenta de la diversidad de miras de la revista y buen ojo de sus autores – Raule, Yexus, Ana Gómez y Sandro Mena- incorporando temas variados y diversos, centrándose en los autores más que en las obras, y dando cabida tanto a autores veteranos y comerciales como a nuevos talentos menos conocidos. usanco como medio entrevistas en profundidad en las que dan espacio a los propios autores para que se expresen. De este modo, pueblan las páginas de la revista autores como el alemán Uli OEsterle y su “Héctor Umbra”, recientemente publicado por Dibbuks, el incombustible e imprescindible Enrique Sánchez Abulí, el comercial Enrico Marini o el talentoso Jordi Lafebre.

En fin, “Ninthcomic” es una estupenda y necesaria iniciativa que espero encuentren en el raquítico panorama del mercado español hueco, aunque visto lo visto con predecesores tan dignos como “Dolmen Europa”  o "CHT", uno no puede sentirse muy optimista. Ojalá esta vez hayamás suerte y la revista se consolide durante muchos años.

viernes, 7 de mayo de 2010

“Las Águilas de Roma II”, de Enrico Marini.

Me decepcionó tanto la primera entrega de esta serie en la que el suizo Marini ha realizado su debút a los guiones que cuando me enteré que Norma iba a publicar esta segunda entrega a punto estuve de dejarla en el expositor de la librería. Craso error hubiera cometido, porque si bien el primer álbum de “Las Águilas de Roma” muestra todos los vicios del guionista primerizo en esta nueva entrega Marini enmienda la plana y ofrece un entretenido peplum que nada tiene que envidiarle a clásicos del género como “Murena”.

Marini demuestra unos recursos narrativos insospechados en este nuevo álbum en el que se hace desde el principio con el lector situando la acción varios años en el futuro respecto el punto en que acabó la primera entrega presentado a Marco, uno de los protagonistas que en la primera entrega dejamos casi adolescente, como un curtido soldado que, a su regreso a Roma tras una dura campaña, se dedica a la conquista de las mujeres de los senadores engañando a su propia mujer. Tras este impactante inicio, Marini inicia un largo flashback en el que retoma la acción donde la dejó al final de la primera entrega para mostrar a Marco y Arminio en la tumultuosa Roma de su juventud en la que intentan labrarse una carrera de éxito. Mientras el ambicioso Arminio pretende progresar dentro del ejército, Marco conocerá a una joven noble y se enamorarán locamente a pesar de ser estar prometida a uno de los hombres más ricos y ambiciosos de la ciudad por su padre. La aventura amorosa de Marco acabará mal y le generará peligrosos enemigos para el futuro, provocando, además, el distanciamiento definitivo con Arminio. Años más tarde, el emperador Tiberio encarga al Marco adulto una peligrosa misión que le obligará a reencontrarse con su viejo amigo Arminio tras cinco años de distanciamiento en la revuelta Germania y con el amor del que fue separado.

Marini sorprende en esta nueva entrega de “Las Águilas de Roma” rectificando buena parte de los errores de la primera entrega para ofrecer un álbum entretenido y muy bien construido a pesar de no transitar dentro de premisas poco originales. A lo largo de sus cincuenta y seis páginas, la narración está perfectamente hilvanada y los personajes se muestran bien construidos más allá de lo manido del género al que se adscribe la historia. Se nota que Marini se ha preocupado especialmente en documentarse para que los personajes reaccionen y se comporten como es de suponer que lo harían y refleja la obra un cuidadoso estudio de las tradiciones e instituciones de la Antigua Roma. Marini ,tras el álbum de la presentación, plantea emocionantes tramas que confluyen en el personaje de Marco el cuál asume todo el protagonismo quedando, sin embargo, en suspenso su resolución hasta próximas entregas.

Si la historia mejora a nivel argumental y en el desarrollo narrativo, en el apartado gráfico, auténtico punto fuerte de Marini, me atrevería a decir que el autor se supera. Marini recrea perfectamente los distintos ambientes de la ciudad de Roma desde las villas hasta el Hipódromo, pasando por el palacio imperial o los barrios más humildes con maestría y sentido al tiempo que caracteriza perfectamente a los distintos personajes cuidando todos los detalles, desde la indumentaria hasta los más mínimos rasgos, con un detallismo que pocos alcanzan hoy día, resultando un placer demorarse en las grandes viñetas en las que el autor no ha dejado nada al azar.

En definitiva, el segundo álbum de “Las águilas de Roma” es el mejor trabajo que he leído de Enrico Marini hasta la fecha y deja con ganas de más, mostrando a un autor maduro que cuando quiere es capaz de realizar trabajos a la altura de los mejores manteniéndose, eso sí, fiel a las reglas de los géneros más comerciales en los que se mueve.
Si quieren leer un tebeo escaso de originalidad pero bien construido, entretenido y adictivo prueben con este.

Otras obras de Marini en El lector impaciente:

La estrella del desierto”.
Las águilas de Roma I”.

miércoles, 24 de febrero de 2010

“La estrella del desierto” de Desberg y Marini.

El Oeste, aparte de un punto cardinal, es un género que ha dado impagables joyas en todos los ámbitos desde el cine a la historieta y aunque ya no goza de la popularidad de antaño todavía de vez en cuando ofrece obras que revisan en parte las convenciones del género. Una de estas obras que nació con la voluntad de revisión del género fue “La Estrella del Desierto”, primera colaboración del guionista belga Stephen Desberg junto al dibujante suizo Enrico Marini que luego se prolongaría a la popular serie de capa y espada “El Escorpión” y que tras una primera edición en dos álbumes por Planeta fue recopilada en un único tomo hace ya unos años.

La estrella del desierto” nos cuenta la historia de venganza de Matt Montgomery, un atractivo y aburguesado funcionario del ministerio de defensa quién lleva una vida acomodada en Washington. Cuando su mujer y su hija son salvajemente asesinadas y violadas en su casa, Montgomery se obsesionará en descubrir las causas que propiciaron las muertes ,contando como única pista con la señal que uno de los asaltantes grabó a cuchillo en el cuerpo de una de las muertas, la Estrella del Desierto. Siguiendo el rastro, Montgomery llegará al Salvaje Oeste donde la civilización apenas ha llegado y todavía impera la ley del más fuerte. En un mundo al que no pertenece, Montgomery tendrá que enfrentarse con el siniestro Cauldray y sus mortíferos secuaces.

La estrella del desierto” es un cómic ambicioso y bienintencionado que va perdiendo fuerza conforme se va desarrollando debido básicamente a un desarrollo apresurado en el que los personajes y sus motivaciones no quedan completamente aclarados en ningún momento. Y eso que el planteamiento inicial de Desberg resulta enormemente atractivo con la contraposición entre civilización y naturaleza encarnadas en los dos principales personajes de la historias, el vengativo Montgomery y el despiadado Cauldray en un planteamiento que toma más de obras de Joseph Conrad como “El corazón de las tinieblas” que de los clásicos del Oeste. Desberg plantea buena parte de la narración a base de cuadros de texto narrados en prmera persona, dejando el lucimiento a un Marini que lleva la mayor parte del peso de la historia con lo que esta queda lastrada debido al deficiente sentido de la narración de este dibujante.
A pesar de ello, hay que reconocer que el aspecto donde la obra resulta más atractiva es precisamente en el gráfico donde un Marini que ya ha depurado completamente su estilo de las influencias manga de “Gipsy” despliega todo su talento para la caracterización de las grandes extensiones y los lugares comunes del género del Oeste, como las diligencias, el ferrocarril o el saloon, demostrando un cuidado estudio de documentación aun cuando sus préstamos cinmatográficos en la caracterización de los personajes también resulten evidentes, como el protagonista inspirado directamente en Sean Connery. Marini asimismo incorpora a la historia sus clásicos personajes femeninos cargados de erotismo, aun cuando haya momentos en que abuse de su habilidad con situaciones un tanto gratuitas. Con todo, un Marini todavía en evolución logra momentos realmente interesantes en la recreación de atmósfera aun cuando el conjunto del tebeo resulte un tanto irregular.

En definitiva, “La Estrella del Desierto” es un buen tebeo que se lee con agrado merced a su atractivo dibujo aunque deja la sensación de ser una oportunidad perdida para haberse convertido en una obra de referencia dentro del género. Ustedes dirán.

Otras obras de Marini en El lector impaciente:

Las Águilas de Roma”.

sábado, 7 de junio de 2008

Las águilas de Roma 1 de Enrico Marini


Si el otro día escribía sobre “Nippur de Lagash” y la ponía como ejemplo de obra de género histórico llena de acción, épica y originalidad, hoy toca hacerlo sobre obra de género histórico ambientada en la Edad Antigua, “Las águilas de Roma”, obra del dibujante de moda en la BD metido por primera vez a guionista, Enrico Marini (“Gipsy”, “Rapaces”, “El Escorpión”).

La hisoria se sitúa en la época del imperio de Augusto en el año 9 A.C en el momento de mayor apogeo del imperio romano cuando Druso, hijastro de Augusto, ha conseguido, tras años de guerras con las tribus bárbaras de Germania, firmar una serie de acuerdos de paz, entregando estas como garantía del pacto a algunos nobles. Entre ellos, se encuentra el joven Ermanamer, hijo de un caudillo bárbaro, al que Augusto le otorga la ciudadanía romana y le encarga su tutoría a Tito Valerio, antiguo centurión de sus legiones y señor de una pequeña villa campestre. Tito Valerio educará a Ermanamer, bajo el nombre romano de Arminio, en la dureza del adiestramiento castrense de los soldados romanos junto a su hijo Marco, que tras los recelos y desconfianza inicial se convertirá en su hermano de sangre. La vida parece sonreír a los dos amigos, destinados a una vida de aventuras en la legión y juergas en los burdeles romanos, sin embargo, y aunque nadie a su alrededor lo sospecha, Arminio está predestinado desde su infancia a ser el guerrero que una a las tribus bárbaras de Germania y expulse a los romanos.

Norma editorial, siguiendo los pasos de Planeta con la excelente “Murena” nos ofrece el primer trabajo en solitario del suizo Enrico Marini en un relato de corte histórico lleno de tópicos y prestamos de los “peplums” de romanos que han surgido en los últimos tiempos (el “Gladiator” de Ridley Scott, la “Roma” televisiva o la mismísima “Murena” de Dufaux y Delaby) de los que aparte otras influencias más obvias –la ambientación inicial en Germania recuerda demasiado al principio de “Gladiator”- sigue al dedillo con poca originalidad el tratamiento que últimamente se ha puesto de moda en el género “de romanos” en el que se mezclan las intrigas con la cotidianeidad de la vida romana, incorporando el picante de pequeñas dosis de erotismo de los disolutos romanos.

En este primer álbum, a falta de intrigas que probablemente aparecerán en próximas entregas Marini se centra en la presentación de los principales personajes de la serie y la rivalidad y posterior amistad que surge entre los dos protagonistas adolescentes, Arminio y Marco, con un tratamiento que no por tópico y poco imaginativo resulta menos efectivo.. El suizo, sin la supervisión de un guionista, a su lado opta por un desarrollo de la historia mediante bruscos “flashbacks”, decisión arriesgada que en principio no le sale del todo bien y que en algunos momentos afecta a la narración, provocando confusión hasta el momento en que el lector coge el truco al planteamiento aunque la historia queda algo deslavazada e inconexa a la espera de próximas entregas que la den sentido. En el aspecto gráfico, es donde mejor se desenvuelve Marini, a la hora de ambientar y caracterizar los diferentes escenarios en los que se desarrolla la serie apoyado en un gran trabajo de documentación, resultando preciosas las secuencias de exteriores, sus animales y sus mujeres, aun cuando sirva de borrón a su excelente labor el hecho que dibuje todas las caras iguales (los ancianos y los jóvenes se parecen todos).

En definitiva, “Las águilas de Roma” es un álbum lleno de tópicos sin que por ello deje de resultar entretenido, ideal para todos aquellos que les gusten las lecturas de romanos excelentemente dibujadas por un autor en evolución del que hay que esperar todavía grandes cosas. El tiempo dirá.

"Murena" en El lector impaciente aquí y aquí.