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lunes, 24 de febrero de 2014

“La nueva patrulla X”, de Brian Michael Bendis y Stuart Immonen





Yo la crisis de los cuarenta esa la estoy notando en que vuelvo a leer tebeos de mutantes con asiduidad. Y no es que en estos últimos veinte años lo hubiera dejado de hacer –sí, leí la etapa de Morrison - pero visto lo visto a la franquicia mutante no había por donde cogerla en líneas generales. Sin embargo, en los últimos tiempos Jason Aaron en sus “Lobezno y la Patrulla X” y, sobre todo, un gran Brian Michael Bendis me han reconciliado con algunos de mis personajes favoritos de mi adolescencia. Con casi veinte números yanquis – 10 según la numeración de la edición española de Panini- publicados va siendo hora hacer un análisis de la penúltima serie de mutantes.

Tras la muerte del profesor X a manos de un desquiciado Cíclope radicalizado en sus posturas promutantes, la Bestia decide traer al presente mediante una máquina del tiempo a la patrulla X original poco después de su primera aparición. Los jóvenes Hombres X sufrirán el shock de encontrarse en un tiempo que no es el suyo y al que aparentemente no pueden volver así como encontrarse con las versiones adultas en las que se convertirán. Tutelados por la experta Kitty Pryde los inocentes y confundidos Hombres X originales se convertirán en un valor estratégico para las diversas facciones de mutantes cada vez más enfrentadas lideradas cada una por Lobezno y el Cíclope adulto al tiempo que han de vérselas con malos tan implacables como la pérfida Mística y sus secuaces  que  intentan pescar en río revuelto o una Liga de Mutantes Diabólicos llegada del Futuro.

Hay que rendirse a la capacidad y talento de Brian Michael Bendis para sacar la enésima vida extra a unos personajes que a fuerza de pasar por tantas y tantas manos parecían desgastados y agotados hace tiempo. Bendis ha sabido encontrar petroleo de una idea aparentemente loca como es la de trasladar al presente a la versión “original” de los Hombres X y enfrentarlos a los conflictos que les conllevaría conocer sus destinos y a los diversos yoes adultos en los que se convertirán. Esta premisa de los viajes en el tiempo es una idea muy socorrida en el género, que se lo digan a la competencia con su Superboy o a la Legión de Superhéroes, o a la propia Patrulla X de Byrne y Claremont aunque parece que la idea de Bendis es convertir esa excepcionalidad de los saltos temporales en la regla y ya ha presentado a lo largo de estos números diversas versiones de la mayor parte de los personajes protagonistas principales. Con un control absoluto de la franquicia, que le permite disponer de la mayor parte de los personajes mutantes y un profundo conocimiento de los personajes y su historia, de momento Bendis ha montado una aventura dinámica y divertida en la que va unos cuantos pasos por delante de los lectores que cuentan con la falsa sensación de seguridad de que el guionista parece tener al menos lo que son la líneas generales de la historia perfectamente planificadas. La única duda que me surge de la propuesta es la capacidad que pueda tener para atraer nuevos lectores pues Bendis maneja personajes, ideas y conceptos evolucionados a lo largo de muchos años y dudo  que un chaval que se compre cualquier tebeo de estos sea capaz de enterarse a las primeras de cambio  de algo. Y es que Bendis no ha planteado la historia para que se suban a ella los chavales que quieren probar los cómics tras picar con las pelis sino que  está más bien dirigida a recuperar a los lectores de siempre, que en un momento dado acabaron huyendo estos últimos años de los personajes que una vez adoraron.


Especial mención en el éxito de la serie, hay que darle a la labor del estupendo dibujante canadiense Stuart Immonen que seguramente sea uno de los dibujantes de superhéroes más en forma del momento. Immonen no solo consigue poner orden gráficamente a la compleja premisa ideada por Bendis para que se despliegue con claridad ante el lector sino que eso lo logra sin restarle un ápice de la espectacularidad que el género demanda y dotando a los personajes de una cuidada expresividad que le permite dibujar con acierto diversas versiones de los personajes sin que el lector se confunda ni las composiciones resulten recargadas ni pesadas. Todo ello además Immonen lo logra a través de un estilo propio y característico en el que soterra las más diversas influencias bajo su marcada personalidad propia. Por otro lado, en los contados episodios en que es sustituido dibujantes como David Marquez o David Lafuente aportan diversos  matices.
De momento, Bendis parece saber lo que hace y cuando muchos pensaban que era un guionista en decadencia nos ha sorprendido con este brillante revival de la franquicia mutante lleno de energía y potencial aun cuando todo se desarrolle a un paso del más extremo disparate. Veremos si Bendis aparte de gran ilusionista es un buen funambulista y es capaz de seguir bailando en el alambre para nuestro regocijo sin darse un batacazo. Ojalá que no se caiga.

jueves, 6 de febrero de 2014

“Daredevil: El fin de los días”, de Brian Michael Bendis, Bill Sienkiewicz, Klaus Janson, David Mack y Andrev Maleev.


En esto de los superhéroes, hay historias y proyectos que se anuncian y parece que nunca van a llegar a hacerse realidad. Algunos efectivamente nunca llegan a publicarse y se convierten en leyenda para los aficionados; otros, cuando finalmente se publican  acaban viéndose perjudicados por el tiempo transcurrido y las altas expectativas generadas y acaban decepcionando.  Y luego hay unos pocos, como la miniserie de ocho números “Daredevil: El fin de los días” de Brian Michael Bendis que acaba de publicar Panini en un único tomo, que están a la altura de las expectativas y acaban convertidos en historietas inolvidables que, en este caso, deberían encantar a los más fieles seguidores del Hombre Sin Miedo.


Daredevil ha muerto a manos de su archienemigo Bullseye en un combate transmitido viralmente por las redes sociales y parece que son pocos los que están dispuestos a llorarle oficialmente. Sin embargo, su antiguo amigo el periodista Ben Urich está dispuesto a investigar la verdad tras la muerte del superhéroe y el misterio tras la última y críptica palabra que pronunciara con su último aliente aunque ello suponga remover todos los secretos y misterios tras las figura del héroe. Urich entrevistará a las antiguas parejas de Matt Murdock/Daredevil y a sus amigos y enemigos para intentar desvelar el último secreto que el superhéroe se llevó a la tumba.

Brian Michael Bendis quién firmara una de las mejores y más lóngevas etapas del personaje la década pasada se rodea de algunos nombres míticos para los aficionados veteranos de Daredevil - Bill Sienkiewicz, Klaus Janson, David Mack y Andrev Maleev.- que a lo largo de los años y en diversas etapas contribuyeron a engrandecer el prestigio del personaje, para dar lo mejor de sí en una historia que supone el epílogo diferido y fuera de la continuidad a su etapa en la serie y que sin duda satisfará a los más fieles seguidores del personaje que disfrutarán del hábil guionista realiza de su historia y compleja personalidad..

 Bendis otorga el protagonismo de la historia a uno de esos secundarios de campanillas de los que todos nos solemos olvidar cuando relacionamos a los grandes secundarios del Universo Marvel como es Ben Urich, al que ya hemos visto protagonizar otras historias emblemáticas como "Marvels"  en una función similar a la que le atribuye Bendis en esta historia vertebrada a través de la investigación periodística de Urich para construir una completa radiografía de la compleja biografía del superhéroe mediante las entrevistas de los secundarios que a lo largo de todos estos años han ido desfilando por la serie.

Si la historia ideada por Bendis –fuera de continuidad, por supuesto- resulta efectiva y bien construida lo que le otorga un salto de calidad es el deslumbrante apartado gráfico en el que los magníficos dibujantes implicados contribuyen a construir un tebeo alucinante. Desde la brutalidad expresionista  de Janson, matizada por el entintado de Sienki, al preciosismo de Mack sumada a las gotas de genialidad en las contadas viñetas que  Sienkiewickz dibuja y entinta la implicación de los dibujantes en la historia consigue que la espera haya merecido la espera y el resultado merezca realmente la pena.

Daredevil: El fin de los días” no es una historia idónea  para que se inicien los que no han leído anteriormente nada del personaje y solo han visto las cutrepelículas que ha protagonizado, sino que es un colofón intenso para aquellos que a lo largo de los años y las décadas hemos vibrado con las aventuras de un personaje imposible de noquear por muchas veces que lo intenten y al que, como está demostrando en la actualidad la excelente etapa de Waid, todavia le queda mucha vida.

lunes, 25 de marzo de 2013

“Los Vengadores vs. La Patrulla X”, de VVAA.




A falta de la publicación del epílogo , ha concluido ya la publicación por parte de Panini del penúltimo macroevento de la otrora brillante Casa de las Ideasesta serie limitada de  "Los Vengadores vs. La Patrulla X", que si bien me ha gustado más que el mediocre  Asedio y el prescindible "Miedo Encarnado" no me ha parecido ni de lejos tan brillante como se le está considerando en otros foros. Os cuento mis impresiones.

La Fuerza Fénix regresa a la Tierra y los vapuleados mutantes liderados por Cíclope se aprestan a recibirla considerándola como la gran esperanza para la revitalización de su especie a través de la mesiánica Hope. Sin embargo, los Vengadores liderados por el Capitán América creen que los peligros que conlleva una fuerza tan peligrosa como el Fénix no compensan el riesgo y están decididos a detener a Hope, desviar el Fénix y desbaratar los planes de Cíclope y sus seguidores. Ello conllevará un enfrentamiento entre unos y otros que modificará el Universo Marvel (de nuevo).
No debieron quedar muy satisfechos los popes de Marvel y Disney con los anteriores megaeventos porque para este han decidido aplicar lo de los experimentos con gaseosa y acogerse a una formula comercialmente tan vieja casi como el mismo Universo Marvel que señala que si se enfrenta a los superhéroes entre sí las ventas se incrementan. De este modo se ha decidido actualizar un enfrentamiento clásico entre los dos grandes supergrupos del Universo Marvel, los ortodoxos y formalitos Vengadores y los rebeldes y heteródoxos mutantes, algo que ya leímos los más viejos del lugar en el  “Marvel Heroes” de Forum en el que se publicó la original serie limitada que enfrentó a ambos grupos cortesía de Roger Stern y Marc Silvestri en la que enjuiciaban a Magneto y que aparte de resultar igual de espectacular añadía además el contar una historia.

 Analizada la jugada y la referencia, no quiero decir con ello que el equipo de creativos que ha sacado adelante este macroevento no haya cumplido con los objetivos marcados por la editorial, sin embargo, la historia que es lo que realmente debería contar para el lector escrita a varias manos por los Bendis, Aaron, Brubaker, Hickman y Fraction resulta muy pobre y obedece simplemente a cubrir el expediente ofreciendo simplemente un espectáculo con mucha figura pero esquemático y pobre en su desarrollo, esbozando en el mejor de los casos solo algunos de los conflictos que conlleva forzar las cosas entre dos grupos cuyos miembros están tan entremezclados e interrelacionados.

De este modo, deja la sensación la miniserie que lo que menos importaba era la historia a contar para simplemente dejar esbozados los grandes rasgos a desarrollar – o no- en el futuro en esta esquemática historia. La cosa tiene visos de ser tan poco seria que ni siquiera la enésima muerte de uno de los personajes emblemáticos de Marvel reviste ninguna épica, seguros unos y otros que más pronto que tarde será resucitado.

En el aspecto gráfico, la serie limitada ha sido desarrollada por la santísima trinadad formada por John Romita Jr., Olivier Coipel y Adam Kubert para aplicar la fórmula de máxima espectacularidad por mínima narración con lo que abunda el abuso de grandes viñetas y splash pages, personajes planos y figurantes que pasaban por allí sin aportar realmente  nada a la historia. Los tres dibujantes consiguen un producto bastante homogéneo sin que ninguno destaque excesivamente por encima de los demás.
En fin, “Los Vengadores VS. La Patrulla X” cumplirá sobradamente con los objetivos editoriales impuestos y seguramente sea un éxito de ventas, mercadotecnia y demás pero no deja de resultar triste que por el camino se hayan dejado por el camino una historia con los suficientes mimbres como para haber sido tan redonda, dramática y épica como se publicita.

jueves, 10 de noviembre de 2011

“Alías: ¿Quién es Jessica Jones”, de Brian Michael Bendis y Michael Gaydos.

Si tuviera que quedarme con un único título de lo publicado hasta ahora por Panini en la interesante selección de títulos incorporados al coleccionable Extra Superhéroes, sin duda el elegido sería este primer tomo en el que se recogen los primeros quince números de “Alias”, uno de los mejores y más influyentes trabajos realizados por Brian Michael Bendis desde que está en la Casa de las Ideas y en el que demuestra que cuando quiere puede.

Alias” narra los casos de Jessica Jones, una antigua superheroina que renunció a su carrera con traje de mallas para ganarse la vida como detective privado en casos que, curiosamente, siempre tienen alguna relación con su antigua vida y sus viejos colegas de profesión.

Publicada bajo el sello MAX de Marvel –ya sabéis el antepenúltimo intento de contar historias de superhéroes con un tratamiento más “adulto”- “Alias” es una serie interesante por diversos motivos. Por un lado, al ser la pionera a inicios de la década pasada de demostrar lo bien que le sienta a este género las convenciones del negro, abriendo la vía a excelentes series que nos llegaron en los años siguientes, como “Gotham Central” o “Sleeper”. Por otro, por la habilidad con la que Bendis inserta dentro de la continuidad del universo Marvel, un nuevo personaje de creación propia –Jessica Jones- sin que chirríe dentro del cerrado círculo de los superhéroes rellenando un nicho vacío hasta ese momento en ese universo. Pero, por si no fuesen suficientes motivos, en “Alias”, Bendis desarrolla además interesantes historias en las que, a lo largo de las pesquisas de sus investigaciones, enfrenta a la protagonista, una antisuperheroina marginada con problemas para relacionarse, a diversos dilemas morales que sirven al guionista para plantear interesantes cuestiones en torno a convenciones propias del género mostrando su lado más oscuro con verosimilitud.

En el aspecto gráfico, Bendis colabora con Michael Gaydos, un interesante dibujante con un estilo frío, oscuro y opresivo en la línea de los Lark, Phillips o Leon, bastante adecuado para este tipo de historias en las que el tratamiento psicológico de los personajes y el clímax son más importantes que la acción. Gaydos se amolda a las complejas composiciones de páginas preferidas por Bendis – básicamente, las prefiere porque le permiten colocar más globos de diálogo- aunque, en ocasiones, resulte irritante el abuso de la utilización de la misma viñeta cambiando únicamente los globos de diálogo. Aparte de la labor gráfica de Gaydos, son destacables las excelentes portadas realizadas por David Mack.

A pesar de la jibarización de la edición de Panini, “Alias” es una lectura excelente y una interesante paseo por las entretelas del género superheroico en el que es, junto a su “Daredevil”, lo mejorcito que le he leído a Bendis. Echadle un ojo, si os interesa, porque la relación calidad-precio es excelente.

viernes, 22 de julio de 2011

“Fire: Una Historia de Espías”, de Brian Michael Bendis.


Sí, amigos míos, es cierto que todo el mundo tiene un pasado. Y el de Brian Michael Bendis, más odiado que amado tras los últimos años como capo di capi de Marvel, fue el de un joven y prometedor autor que quería especializarse en el género negro que dejó para el recuerdo unas cuántas prometedoras aportaciones a ese género en pequeñas editoriales como Caliber e Image. La primera de esas historias, publicada inicialmente como una miniserie de dos comic books por Caliber y posteriormente revisada y corregida por el autor para su edición en un formato unitario por Image, fue Fire: Una Historia de Espías”, que publicase hace unos años en España Planeta.


Tomando como partida supuestos hechos reales ocurridos durante la administración Reagan, Bendis nos cuenta en primera persona la experiencia como agente de la CIA de Benjamín, desde su reclutamiento como agente del Proyecto Fire hasta sus sucias misiones, que le llevarán a plantearse la dimisión. Pero, claro, ya se sabe que de la Compañía no resulta fácil salir.


Fire: Una Historia de Espías” es la carta de presentación de un bisoño Bendis como autor completo quién a partir de una trama trillada y excesivamente convencional trata de sorprender al lector a través de un planteamiento formal atrevido, con una arriesgada y artificiosa elipsis inicial resuelta con habilidad con la repetición de las páginas iniciales en el tramo final de la historia y su innato talento para concatenar diálogos atractivos con los que engatusar al lector aun cuando en ocasiones, abuse de ellos. Sin embargo, más allá de estos prometedores inicios, se trata de un cómic lleno de tópicos que adolece de ritmo y falta de desarrollo con un elenco de personajes poco creíbles que se deja leer sin entusiasmar en exceso.


En el aspecto gráfico, Bendis se muestra como un dibujante discreto al que la pobre reproducción –y eso que en el epílogo de la historia explica que para esa edición retocó casi todos los dibujos y la rotulación- de la historia quizás incluso favorezca, bastante influido en su estilo sombrío y sucio, con sugerentes composiciones de página y un buen manejo de las onomatopeyas, por autores como Howard Chaykin y Frank Miller, aunque no llegue a la altura de ninguno de ellos.


En definitiva, en “Fire: Una Historia de Espías” se pueden encontrar latentes las principales características sobre las que Bendis erigió su existosa carrera posterior y ha convertido casi en su seña de identidad, el artificio y la falta de originalidad (el descompressive storytelling llegaría un poco más tarde). Al parecer hay proyecto de adaptación cinematográfica. Yo no digo más.

miércoles, 26 de enero de 2011

“Asedio”, de Brian Michael Bendis, Olivier Coipel y otros.

Terminado de leer “Asedio” uno no sabe muy bien si reír o llorar y es que si el género superheroico no ha tocado definitivamente fondo –otra vez, tras “Heroes Return”- poco le falta tras esta “épica” saga que por gracieta de las cronologías impuestas por el todopoderoso Bendis y su pensamiento único aplicado a los héroes Marvel pone fin a Reino Oscuro y supone el inicio de la Edad Heroica -como si los cómics previos no hubiesen sido suficientemente heroicos. Manda huevos…- y de paso reinicia la numeración de las principales colecciones a partir del mes que viene.

Asedio” es básicamente lo que indica su título, el asedio por parte del todopoderoso Norman Osborn y sus legalizados secuaces del Reino Dorado de Asgard que por esas cosas del destino ha acabado flotando encima de Oklahoma. En auxilio de los asgardianos acudirán los principales superhéroes de la Tierra en rebeldía tras “Civil War” encabezados por el Capitán América que se enfrentarán en las llanuras de Oklahoma a los malos.

Lo primero que sorprende de “Asedio” es su corta extensión –cuatro números más un número cero que sirve de prólogo-, muy escasa sabiendo de lo prolijo de Bendis. Claro que la cosa tiene su explicación si tenemos en cuenta que para no perderse detalle de tan glorioso momento y entenderlo en toda su complejidad hay que seguir también la miniserie paralela “Asedio: Infiltrados”, las principales series regulares de la Casa de las Ideas más las miniseries que sean menester con lo que tirando por lo bajo habría que hacerse con cuarenta cómics, cifra que se aproxima más a las habituales de Bendis, tebeos todos esos que la mayoría he de confesar que no he leído ni pienso leer con lo que seguro que me he perdido muchas de las implicaciones y lecturas de este gran evento. En fin, asumiéndolo, y centrándome solo en la miniserie principal lo primero que se me ocurrió tras acabar el último número es que Bendis tiene su mérito al lograr –casi- hacer pasar por buena “La noche más oscura” de la competencia y con esto creo que ya lo he dicho todo…Los números que componen “Asedio” y que no relatan más que la batalla entre uno y otro bando son un cúmulo de despropósitos que bajo la carcasa molona de un dibujante requetemolón como Coipel y un pretendido planteamiento "realista" de personajes y situaciones enmascaran una pobreza argumental y una falta de originalidad sonrojantes.

Asedio” es un tebeo confuso, plano y aburrido en el que ni las supuestas secuencias de lucha entre unos y otros están bien resueltas y todo se reduce a concatenar poses para el lucimiento de Coipel reduciendo los textos y diálogos a la mínima expresión y reduciendo el potencial del Cómic a la condición de storyboard. Sorprende incluso más cuando el guionista declaró que era una historia que siempre soñó contar y que ha tardado años en planificarla ya que sus limitaciones son evidentes en todos los aspectos, salvo quizás en el número cero, curiosamente dibujando por un artista, Michael Lark, que entre sus principales características destaca por su capacidad narrativa.

En fin, “Asedio” es un pobre colofón al Reino Oscuro y un tebeo perfectamente prescindible al que por esas cosas del marketing convertirán en un punto de inflexión en la historia de los superhéroes Marvel aun cuando por sus propias cualidades es un poderoso argumento para los detractores del género superheroico. Lamentable.

domingo, 10 de octubre de 2010

“Los Vengadores Oscuros”, de Brian Michael Bendis y Mike Deodato Jr. Por favor, que alguien encienda la luz.





Me encantan “Los Vengadores”. De hecho, son mi supergrupo favorito. Sin embargo, a pesar de mi fidelidad de muchos años a unos personajes que les tengo especial cariño, la edad y las barrabasadas de algunos autores transformaron mi fé ciega de la juventud en desconfianza y rutina que con los años me llevaron a apostatar de sus colecciones en dos ocasiones.

Mi primera desilusión con “Los Vengadores” se produjo en los noventa con los desmadres de los “Heroes Reborn” y los “Heroes Return” que me hicieron abandonar la lectura del género superheroico durante años hasta que el bueno de Kurt Busiek volvió a poner orden y sentido.


Mi segundo abandono de las series de “Los Vengadores” se produjo cuando Bendis entró como un elefante en una cacharreria con su horrible sentido narrativo y el enervante “descompressive storytelling” de las narices que hace que las historias se estiren sin sentido durante meses y meses para lucimiento de dibujantes – sólo a veces- en aventuras que cualquiera puede darse cuenta que podrían resolverse con másbrevedad y profundidad.



Y vivía yo tan contento, asumiendo que mi tiempo con “Los Vengadores” ya había pasado, disfrutando y releyendo etapas antiguas y dejando que Bendis hiciera lo que quisiera cuando un amigo de confianza me sugirió que probase con “Vengadores Oscuros” una serie que decía estaba bastante bien. Y piqué. Tras leer los doce números de la edición de Panini con crossover con La Patrulla X (oscura también, claro) incluido y un número que la mitad es relleno de media serie limitada de “Ares”, como bien se señala por aquí. Uno no acaba de entender porque están tan bien si Bendis no hace más que ofrecer refritos de historias antiguas en cómics burdamente elaborados en los que no hay la mínima profundización en la psicología de unos personajes desdibujados que son meras comparsas del único protagonista de la serie, Norman Osborn.



Más allá de la espectacularidad de Deodato JR (razón principal por la que le he dado tanta cancha a estos Vengadores Oscuros), Bendis ofrece una serie lenta en la que la trama principal referente a los misteriosos y malvados planes de Norman Osborn avanzan a paso de caracol mientras se divierte jugando a subvertir la esencia de Los Vengadores de siempre haciendo que un grupo de supervillanos y héroes confundidos asuman el papel de los héroes más poderosos de La Tierra, sin aportar nada en el desarrollo de unos personajes que resultan planos y sus comportamientos y descripción se asientan únicamente en el presunto conocimiento que el guionista presupone al lector de los mismos con lo que resulta imposible para cualquier nuevo aficionado enterarse de nada y convierte a la serie en una lectura elitista para aficionados con conocimientos previos.



Bendis en estos Vengadores Oscuros” todavía no ha presentado un argumento realmente original que haga que la colección merezca tanto loa, limitándose a actualizar tramas clásicas e ideas desarrolladas anteriormente por otros defendido por los que sostienen que sus guiones ofrecen mayor realismo y actualidad de la que ningún autor superheroico haya logrado antes (defensores interesados y de memoria frágil ya que si por algo se han caracterizado lsiempre os cómics Marvel es por intentar adaptar siempre las tramas a contextos cercanos e identificables para los lectores. Y si no que se lo pregunten a tipos como Claremont, Stern, Englehart, Thomas, Byrne y demás).



En estos números publicados hasta el momento, Bendis no hace más que seguir los pasos de Busiek no sólo en la serie de “Los Vengadores” sino sobre todo en “Thunderbolts” de donde toma a muchos de los personajes para transplantarlos a sus “Vengadores Oscuros” y de Millar con “The Ultimates”, limitándose a rescatar enfrentamientos de Los Vengadores con antiguos supervillanos poco habituales del grupo como Morgana Le Fay, El Hombre Molécula o los atlantes que al lector antiguo de la serie no pueden dejar de recordarle maravillosos episodios de “Los Vengadores” guionizados por tipos tan competentes como Jim Shooter o Roger Stern pero sin la misma gracia.



En fin, que como aficionado no me gusta el Bendis de "Los Vengdores", aunque entiendo que a los ejecutivos de la Casa de las Ideas estén encantados con él y sus métodos que aseguran la venta de una buena cantidad de cómics sin arriesgar apenas aun cuando las historias no reúnan la calidad esperable por lo que no me extraña que aglutine tantas colecciones. Miedo da que estemos ante un segundo Claremont que tras su paso dejó unos mutantes que todavía no han levantado cabeza (Morrison mediante). Marvel con Spiderman como está, con los mutantes como están y con “Los Vengadorescomo llevan camino de estar no es más que una franquicia para hacer películas. Quién la ha visto y quién la ve.