lunes, 24 de febrero de 2014
“La nueva patrulla X”, de Brian Michael Bendis y Stuart Immonen
jueves, 6 de febrero de 2014
“Daredevil: El fin de los días”, de Brian Michael Bendis, Bill Sienkiewicz, Klaus Janson, David Mack y Andrev Maleev.
lunes, 25 de marzo de 2013
“Los Vengadores vs. La Patrulla X”, de VVAA.
Analizada la jugada y la referencia, no quiero decir con ello que el equipo de creativos que ha sacado adelante este macroevento no haya cumplido con los objetivos marcados por la editorial, sin embargo, la historia que es lo que realmente debería contar para el lector escrita a varias manos por los Bendis, Aaron, Brubaker, Hickman y Fraction resulta muy pobre y obedece simplemente a cubrir el expediente ofreciendo simplemente un espectáculo con mucha figura pero esquemático y pobre en su desarrollo, esbozando en el mejor de los casos solo algunos de los conflictos que conlleva forzar las cosas entre dos grupos cuyos miembros están tan entremezclados e interrelacionados.
jueves, 10 de noviembre de 2011
“Alías: ¿Quién es Jessica Jones”, de Brian Michael Bendis y Michael Gaydos.
Si tuviera que quedarme con un único título de lo publicado hasta ahora por Panini en la interesante selección de títulos incorporados al coleccionable Extra Superhéroes, sin duda el elegido sería este primer tomo en el que se recogen los primeros quince números de “Alias”, uno de los mejores y más influyentes trabajos realizados por Brian Michael Bendis desde que está en la Casa de las Ideas y en el que demuestra que cuando quiere puede.
“Alias” narra los casos de Jessica Jones, una antigua superheroina que renunció a su carrera con traje de mallas para ganarse la vida como detective privado en casos que, curiosamente, siempre tienen alguna relación con su antigua vida y sus viejos colegas de profesión.

Publicada bajo el sello MAX de Marvel –ya sabéis el antepenúltimo intento de contar historias de superhéroes con un tratamiento más “adulto”- “Alias” es una serie interesante por diversos motivos. Por un lado, al ser la pionera a inicios de la década pasada de demostrar lo bien que le sienta a este género las convenciones del negro, abriendo la vía a excelentes series que nos llegaron en los años siguientes, como “Gotham Central” o “Sleeper”. Por otro, por la habilidad con la que Bendis inserta dentro de la continuidad del universo Marvel, un nuevo personaje de creación propia –Jessica Jones- sin que chirríe dentro del cerrado círculo de los superhéroes rellenando un nicho vacío hasta ese momento en ese universo. Pero, por si no fuesen suficientes motivos, en “Alias”, Bendis desarrolla además interesantes historias en las que, a lo largo de las pesquisas de sus investigaciones, enfrenta a la protagonista, una antisuperheroina marginada con problemas para relacionarse, a diversos dilemas morales que sirven al guionista para plantear interesantes cuestiones en torno a convenciones propias del género mostrando su lado más oscuro con verosimilitud.

En el aspecto gráfico, Bendis colabora con Michael Gaydos, un interesante dibujante con un estilo frío, oscuro y opresivo en la línea de los Lark, Phillips o Leon, bastante adecuado para este tipo de historias en las que el tratamiento psicológico de los personajes y el clímax son más importantes que la acción. Gaydos se amolda a las complejas composiciones de páginas preferidas por Bendis – básicamente, las prefiere porque le permiten colocar más globos de diálogo- aunque, en ocasiones, resulte irritante el abuso de la utilización de la misma viñeta cambiando únicamente los globos de diálogo. Aparte de la labor gráfica de Gaydos, son destacables las excelentes portadas realizadas por David Mack.

A pesar de la jibarización de la edición de Panini, “Alias” es una lectura excelente y una interesante paseo por las entretelas del género superheroico en el que es, junto a su “Daredevil”, lo mejorcito que le he leído a Bendis. Echadle un ojo, si os interesa, porque la relación calidad-precio es excelente.
viernes, 22 de julio de 2011
“Fire: Una Historia de Espías”, de Brian Michael Bendis.
Sí, amigos míos, es cierto que todo el mundo tiene un pasado. Y el de Brian Michael Bendis, más odiado que amado tras los últimos años como capo di capi de Marvel, fue el de un joven y prometedor autor que quería especializarse en el género negro que dejó para el recuerdo unas cuántas prometedoras aportaciones a ese género en pequeñas editoriales como Caliber e Image. La primera de esas historias, publicada inicialmente como una miniserie de dos comic books por Caliber y posteriormente revisada y corregida por el autor para su edición en un formato unitario por Image, fue “Fire: Una Historia de Espías”, que publicase hace unos años en España Planeta.
En definitiva, en “Fire: Una Historia de Espías” se pueden encontrar latentes las principales características sobre las que Bendis erigió su existosa carrera posterior y ha convertido casi en su seña de identidad, el artificio y la falta de originalidad (el descompressive storytelling llegaría un poco más tarde). Al parecer hay proyecto de adaptación cinematográfica. Yo no digo más.
miércoles, 26 de enero de 2011
“Asedio”, de Brian Michael Bendis, Olivier Coipel y otros.
Terminado de leer “Asedio” uno no sabe muy bien si reír o llorar y es que si el género superheroico no ha tocado definitivamente fondo –otra vez, tras “Heroes Return”- poco le falta tras esta “épica” saga que por gracieta de las cronologías impuestas por el todopoderoso Bendis y su pensamiento único aplicado a los héroes Marvel pone fin a Reino Oscuro y supone el inicio de la Edad Heroica -como si los cómics previos no hubiesen sido suficientemente heroicos. Manda huevos…- y de paso reinicia la numeración de las principales colecciones a partir del mes que viene.
“Asedio” es básicamente lo que indica su título, el asedio por parte del todopoderoso Norman Osborn y sus legalizados secuaces del Reino Dorado de Asgard que por esas cosas del destino ha acabado flotando encima de Oklahoma. En auxilio de los asgardianos acudirán los principales superhéroes de la Tierra en rebeldía tras “Civil War” encabezados por el Capitán América que se enfrentarán en las llanuras de Oklahoma a los malos.

Lo primero que sorprende de “Asedio” es su corta extensión –cuatro números más un número cero que sirve de prólogo-, muy escasa sabiendo de lo prolijo de Bendis. Claro que la cosa tiene su explicación si tenemos en cuenta que para no perderse detalle de tan glorioso momento y entenderlo en toda su complejidad hay que seguir también la miniserie paralela “Asedio: Infiltrados”, las principales series regulares de la Casa de las Ideas más las miniseries que sean menester con lo que tirando por lo bajo habría que hacerse con cuarenta cómics, cifra que se aproxima más a las habituales de Bendis, tebeos todos esos que la mayoría he de confesar que no he leído ni pienso leer con lo que seguro que me he perdido muchas de las implicaciones y lecturas de este gran evento. En fin, asumiéndolo, y centrándome solo en la miniserie principal lo primero que se me ocurrió tras acabar el último número es que Bendis tiene su mérito al lograr –casi- hacer pasar por buena “La noche más oscura” de la competencia y con esto creo que ya lo he dicho todo…Los números que componen “Asedio” y que no relatan más que la batalla entre uno y otro bando son un cúmulo de despropósitos que bajo la carcasa molona de un dibujante requetemolón como Coipel y un pretendido planteamiento "realista" de personajes y situaciones enmascaran una pobreza argumental y una falta de originalidad sonrojantes.

“Asedio” es un tebeo confuso, plano y aburrido en el que ni las supuestas secuencias de lucha entre unos y otros están bien resueltas y todo se reduce a concatenar poses para el lucimiento de Coipel reduciendo los textos y diálogos a la mínima expresión y reduciendo el potencial del Cómic a la condición de storyboard. Sorprende incluso más cuando el guionista declaró que era una historia que siempre soñó contar y que ha tardado años en planificarla ya que sus limitaciones son evidentes en todos los aspectos, salvo quizás en el número cero, curiosamente dibujando por un artista, Michael Lark, que entre sus principales características destaca por su capacidad narrativa.

En fin, “Asedio” es un pobre colofón al Reino Oscuro y un tebeo perfectamente prescindible al que por esas cosas del marketing convertirán en un punto de inflexión en la historia de los superhéroes Marvel aun cuando por sus propias cualidades es un poderoso argumento para los detractores del género superheroico. Lamentable.
domingo, 10 de octubre de 2010
“Los Vengadores Oscuros”, de Brian Michael Bendis y Mike Deodato Jr. Por favor, que alguien encienda la luz.


Mi primera desilusión con “Los Vengadores” se produjo en los noventa con los desmadres de los “Heroes Reborn” y los “Heroes Return” que me hicieron abandonar la lectura del género superheroico durante años hasta que el bueno de Kurt Busiek volvió a poner orden y sentido.
Mi segundo abandono de las series de “Los Vengadores” se produjo cuando Bendis entró como un elefante en una cacharreria con su horrible sentido narrativo y el enervante “descompressive storytelling” de las narices que hace que las historias se estiren sin sentido durante meses y meses para lucimiento de dibujantes – sólo a veces- en aventuras que cualquiera puede darse cuenta que podrían resolverse con másbrevedad y profundidad.
Y vivía yo tan contento, asumiendo que mi tiempo con “Los Vengadores” ya había pasado, disfrutando y releyendo etapas antiguas y dejando que Bendis hiciera lo que quisiera cuando un amigo de confianza me sugirió que probase con “Vengadores Oscuros” una serie que decía estaba bastante bien. Y piqué. Tras leer los doce números de la edición de Panini con crossover con La Patrulla X (oscura también, claro) incluido y un número que la mitad es relleno de media serie limitada de “Ares”, como bien se señala por aquí. Uno no acaba de entender porque están tan bien si Bendis no hace más que ofrecer refritos de historias antiguas en cómics burdamente elaborados en los que no hay la mínima profundización en la psicología de unos personajes desdibujados que son meras comparsas del único protagonista de la serie, Norman Osborn.
Más allá de la espectacularidad de Deodato JR (razón principal por la que le he dado tanta cancha a estos Vengadores Oscuros), Bendis ofrece una serie lenta en la que la trama principal referente a los misteriosos y malvados planes de Norman Osborn avanzan a paso de caracol mientras se divierte jugando a subvertir la esencia de Los Vengadores de siempre haciendo que un grupo de supervillanos y héroes confundidos asuman el papel de los héroes más poderosos de La Tierra, sin aportar nada en el desarrollo de unos personajes que resultan planos y sus comportamientos y descripción se asientan únicamente en el presunto conocimiento que el guionista presupone al lector de los mismos con lo que resulta imposible para cualquier nuevo aficionado enterarse de nada y convierte a la serie en una lectura elitista para aficionados con conocimientos previos.
Bendis en estos “Vengadores Oscuros” todavía no ha presentado un argumento realmente original que haga que la colección merezca tanto loa, limitándose a actualizar tramas clásicas e ideas desarrolladas anteriormente por otros defendido por los que sostienen que sus guiones ofrecen mayor realismo y actualidad de la que ningún autor superheroico haya logrado antes (defensores interesados y de memoria frágil ya que si por algo se han caracterizado lsiempre os cómics Marvel es por intentar adaptar siempre las tramas a contextos cercanos e identificables para los lectores. Y si no que se lo pregunten a tipos como Claremont, Stern, Englehart, Thomas, Byrne y demás).
En estos números publicados hasta el momento, Bendis no hace más que seguir los pasos de Busiek no sólo en la serie de “Los Vengadores” sino sobre todo en “Thunderbolts” de donde toma a muchos de los personajes para transplantarlos a sus “Vengadores Oscuros” y de Millar con “The Ultimates”, limitándose a rescatar enfrentamientos de Los Vengadores con antiguos supervillanos poco habituales del grupo como Morgana Le Fay, El Hombre Molécula o los atlantes que al lector antiguo de la serie no pueden dejar de recordarle maravillosos episodios de “Los Vengadores” guionizados por tipos tan competentes como Jim Shooter o Roger Stern pero sin la misma gracia.
En fin, que como aficionado no me gusta el Bendis de "Los Vengdores", aunque entiendo que a los ejecutivos de la Casa de las Ideas estén encantados con él y sus métodos que aseguran la venta de una buena cantidad de cómics sin arriesgar apenas aun cuando las historias no reúnan la calidad esperable por lo que no me extraña que aglutine tantas colecciones. Miedo da que estemos ante un segundo Claremont que tras su paso dejó unos mutantes que todavía no han levantado cabeza (Morrison mediante). Marvel con Spiderman como está, con los mutantes como están y con “Los Vengadores” como llevan camino de estar no es más que una franquicia para hacer películas. Quién la ha visto y quién la ve.






















