
D.E.P.
Unas muestras de su trabajo:











Fijense si es ciclotímico esto de ser lector de cómics que los más memoriosos recordarán mis dudas cuando comentamos en anteriores entregas de esta serie (si no las recuerdan pueden pinchar en el enlace de abajo) respecto a la continuidad de esta tras la marcha de Van Hamme y la incorporación de Yves Sente a los guiones. Temía que Sente iba a ser incapaz de revitalizar una serie que llevaba demasiado tiempo anclada en esquemas repetitivos y sólo mantenía el interés gracias a la labor gráfica de Rosinski. Y, sin embargo, tras leer esta última entrega publicada por Norma Editorial, creo que se abre una puerta a la esperanza. Les cuento.

Zack es un ordinario archivero en una ciudad de medio pelo, un oficinista anónimo que fantasea con su compañera de trabajo y tiene como único amigo al pesado de la oficina. Hasta aquí todo normal, sin embargo, Zack no es para nada un hombre normal. En otra época, junto a su hermano gemelo Xander, era conocido como Zack Aniquilación y era uno de los supervillanos más temidos del país. Sin embargo, tras la muerte de Xander, Zack ayudó a enchironar al jefe de los malos y renunció para siempre a vestir un pijama y usar sus poderes, acogiendo una nueva identidad a través del programa de protección de testigos. Sin embargo, Zack no es feliz con su nueva existencia y cuando descubre que todavía puede usar sus superpoderes volverá a ponerse el antifaz para sentirse vivo, sin sospechar que ese desahogo le va a poner en el punto de mira de sus antiguos compinches y de los chicos buenos. ¿Saldrá Zack con bien de esta? ¿Descubrirá su verdadera identidad?¿Héroe o villano? Tendrán que leerse el tebeo para enterarse.
“Incógnito” se sustenta fallida su premisa más ambiciosa en el oficio de Brubaker a la hora de transponer una trama clásica del género negro que tan bien conoce – el del malo que traiciona a los suyos y se acoge a un programa de protección de testigos- en una estructura moderadamente superheroica en la que renuncia a buena parte del artificio propio del género superheroico en pos de un realismo sucio que dé más verosimilitud a sus personajes. En ese sentido, Brubaker demuestra que no ha perdido la mano construyendo un elenco de villanos trabajado e interesante, bastante mejor caracterizado que los superhéroes que aparecen en la historia, personajes estos bastante apenas esbozados y que parecen influidos por los primeros héroes de los pulps, como Doc Savage o La Sombra. Brubaker dosifica correctamente la acción y se guarda una o dos sorpresas que demuestran que no ha perdido su talento hasta llegar a un desenlace que a mí me ha resultado decepcionante, optando por un final abierto que le permitirá retomar en el futuro a los protagonistas si lo desea pero que contradice la lógica de lo explicado hasta ese momento.

Pregunta: Al principio te costaba dibujar la figura femenina, pero poco a poco al tener que dibujar un buen número de historias románticas te vas especializando en ella. Ya trabajando para editoriales de Londres realizas varios cómics con chicas como protagonistas y con mayor libertad de desnudez que en España. ¿Cómo te documentabas?¿Observabas chicas al natural?. Antes no había Internet….
Desde hace unos días ya tenemos nominados para los premios populares del Expocomic 2009. Probablemente son todos los que están aunque no estén todos los que son así que yo no seré de los que tire la piedra contra los encargados de hacer la selección (aunque si os chivo que los culpables son estos: Toni Guiral y Manuel Barrero; los editores de Panini Comics, Julian M. Clemente y de Astiberri, Javier Zalbidegoitia; el blogger Pedro Garcia; representantes de la librería especializada El Mono Araña, la web Trazos en el Bloc; el autor de cómic Jordi Bayarri y la propia organización de Expocomic). No, en serio, me parecen (al menos las que he leído que todavía tengo alguna pendiente) obras todas de gran calidad aunque para mí falte entre las mejores obras nacionales “Las Serpientes Ciegas” (Pedro justifica en UTCON las razones para la omisión, razones que yo no comparto, aunque ello tampoco importe demasiado, porque no puedes dejar de premiar una obra que creas lo merezca porque ya se haya llevado un premio importante por otro lado) y quizás le hubiera buscado un hueco a "Scalped" y a Jason Aaron. Ahí abajo os dejo la lista de nominados por categorías y los enlaces a las entradas que he dedicado a esas obras.
Ya saben que es motivo de alegría y alborozo para el autor de este blog la publicación de cada nueva obra de Christophe Blain en nuestro país, lo que no quita para que al mismo tiempo espere también en cada nueva obra una merma de la calidad de su obra porque, quieras que no la inspiración se agota, las musas te pueden abandonar o, simplemente, te coges un resfriado. Bien, después de haber leído la tercera entrega de su serie “Gus”, “Ernest”, publicada por Norma Editorial, puedo asegurarles que este francés tiene una salud de hierro, las musas le adoran y, de momento, su inspiración se mantiene intacta. Les cuento.
En “Ernest”, Blain sigue contándonos a través de cuatro nuevas historias las peripecias de Gus Flynn, un particular pistolero más preocupado por sus conquistas amorosas que por sus fechorías. Aprovechando la estructura en capítulos independientes de la serie, la primera historia se sitúa en un momento de la juventud de Gus, previo a los acontecimientos narrados en las anteriores entregas, en el que conoció a Ernest un antiguo forajido que se convirtió en su patrón, modelo y amigo, del que se separó, como no, por culpa de una mujer; en los siguientes capítulos, Blain recupera el curso temporal de la biografía de Gus para narrarnos sus peripecias tras abandonar a sus compinches en el anterior álbum, convertido nuestro protagonista en un afamado tahúr que va de ciudad en ciudad ganando siempre en las mejores timbas de póquer y conquistando a la mujer que desea. Sin embargo, cuando la buena racha se acaba, un Gus arruinado y perseguido aceptará ayudar a unos granjeros alemanes a defenderse de un ganadero que les hostiga y, por supuesto, en su camino se cruzará otra mujer. Ya no les cuento más que tienen que leerse el tebeo.

La literatura y el cine generalmente han ofrecido una imagen del espionaje sofisticada y seductora, agentes con extraordinarias habilidades capaces de salir airosos de las situaciones más comprometidas sin apenas despeinarse. Una visión, por otro lado, que seguramente poco o nada tenga que ver con la realidad de un mundo necesariamente furtivo y anónimo en el que el secretismo y la constante sensación de peligro deben ser moneda común, alejado del atractivo glamour predominante en el género. Quizás sea esa la causa que haya tenido que surgir en un medio todavía minoritario como es el cómic una obra minoritaria como “Super Spy” de un autor poco conocido como Matt Kindt para poner en entredicho y desmontar esa corriente mayoritaria del espionaje utilizando magistralmente para ello los recursos propios del medio en el que se maneja. Les cuento.



Como la mayoría ya sabe, en el manido mundo de los superhéroes Marvel está todo inventado y en la actualidad sólo contamos con revisiones más o menos acertadas que, por lo general, sólo entusiasman a aquellos que por edad o ignorancia no conocen la rica historia de unos personajes a los que, por desgracia por intereses puramente económicos, no se les respeta como se debería. La penúltima ha llegado a bombo y platillo por parte de Marvel con “El viejo Logan”, una historia protagonizada por un Lobezno anciano en una realidad alternativa, volviendo a juntar tras "Civil War" a un equipo artístico de postín, Mark Millar y Steve McNiven, y que en España acaba de publicar Panini seriada dentro de la colección regular de “Lobezno” en cinco entregas (de la 42 a la 47).



Neal Adams: Uno tiene la impresión de que era un loco que iba causando problemas y haciendo enfadar a la gente y peleando y llevando pancartas. Nada de éso es verdad. Todo lo más que hacía era tener una conversación en privado con Carmine o Stan o quien fuese y decirles algunas cosas que deberían considerar. Yo era bastante agradable, al contrario de lo que la gente piensa. La gente de DC me llamaba Smiley. Tuvimos una reunión y les dije, "He estado investigando y de acuerdo al coste de la vida, alguien que ganaba $45 por página ahora ganaría $300" Todo el mundo pensó que estaba loco. "¿$300? Es una locura. Neal, has perdido la cabeza." "No. Sólo quiero decir que si nos pagasen de acuerdo a la media nacional, si te pagaban $45 en los años 50 y 60, ahora cobrarías $300 por página. Por eso no formamos parte del resto de América." Y la gente se reía. "Otro plan absurdo de Neal." Pero las cosas cambiaron.
Sí, soy así de inconsecuente y al final el viernes me fui a ver el cataclismico fin del mundo perpetrado por el alemán Roland Emmerich, un director con unas ganas enormes de cargarse el mundo como sea. Y, aunque ya lo ha intentado de unas cuantas maneras- glaciación, invasión extraterrestre, incluso Godzilla suelto por la ciudad…- no acaba de dar con la tecla para evitar que tanta épica resulte hueca y repetitiva. Les cuento sobre su penúltima intentona de acabar con el mundo, “2012”.
Pregunta: Gene, obviamente tú impresionaste a Stan, porque diría que, cuando empecé a leer tu Sub-Mariner, debido al modo en que tú lo dibujabas, los diálogos de Stan para el Sub-Mariner se volvieron más y más shakespeareanos y nobles. Creo que tú le presionabas. Hacías todos esos dibujos realistas, de apariencia noble…
G.C: En su momento, no. Dijo, “¿qué has hecho, malgastar una página entera en este tipo? Son la mano y el pomo más realistas que he visto nunca, pero por Dios, ¡por qué malgastas tanto espacio en algo tan poco importante!” Y tenía algo de razón. ¡Tenía razón!

Así, por un lado, “El Historietista” ofrece variados artículos sobre José Ladrönn, "Spirou", el "Gilgamesh" de Robin Wood, Crazy jack, Patoruzito, la historieta “prehistórica”, la historieta en publicidad, o el “Watchmen” de Moore, pudiéndose descargar desde su web.
Por otro lado, se recupera la veterana revista argentina dedicada a la historieta, “Dibujantes”, con un número monográfico dedicado a Oswal y la reproducción del número 1 original de la revista. Se lo pueden bajar desde aquí.
Y, finalmente, pero no menos importante, los vecinos de Comics, Historieta, Tebeos tiran la casa por la ventana y ofrecen una nueva revista impresa ofreciendo un primer número 0 de lo más interesante con estudios sobre Boucq, Alex Raymond, el "Tarzán" de Carlos Meglia "Little Nemo" o “El Cid” de Hernández Palacios. Este primer número será gratis sólo abonando los interesados los gastos de envío. Toda la información detallada aquí.
¿Alguien da más por menos?
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