miércoles, 29 de octubre de 2008

“Durango” de Yves Swolfs, el pistolero más escaneado del Oeste

De las novedades anunciadas por Planeta en los últimos tiempos esperaba con especial ilusión la publicación de “Durango”, una serie que en Francia va por los catorce álbumes y que en España la editorial ha empezado a recopilar en un formato que inicialmente puede considerarse adecuado en cuanto a relación calidad-precio en un integral que reúne los tres primeros álbumes de la colección a un tamaño algo reducido sin que por ello sufra en exceso al dibujo. Sin embargo, la edición presenta en su acabado una serie de defectos que demuestran una dejadez y un apresuramiento que estropean el placer de la lectura y me hacen plantearme continuar con la serie en el futuro. Para empezar el cutrísimo escaneado de la página 141, algo que no estamos acostumbrados en las ediciones del cómic europeo aunque sea demasiado habitual en las series que la editorial publica de DC y mucho me temo puede haber abierto la veda para el futuro, y por otro, y para mí más desquiciante, la pésima e ininteligible traducción gracias a la cuál nos hemos enterado que las pistolas se desenvainan y no se desenfundan (página 12) o equivocar nombres de personajes dejando bocadillos completamente carentes de sentido (página 140). No soy demasiado tiquismisquis ni exigente pero estos horrores son clamorosos y la editorial debería plantearse cuidar más los productos que pone a la venta.

Tras el desahogo, vamos con lo interesante que es el tebeo en sí. ¿Qué es “Durango”? Un tebeo del Oeste puro y duro que no engañará ni sorprenderá a nadie pero que encantará a los aficionados al Western y que no recomendaría a nadie más. A lo largo de los tres álbumes asistimos a la evolución de Swolfs, un autor belga de larga trayectoria y todoterreno que ha tocado prácticamente todos los géneros a lo largo de su carrera, desde el histórico con "Dampierre" hasta el terror con "El príncipe de la noche". En estos álbumes, nos encontramos a un Swolfs joven que como guionista no abandona en ningún momento un desarrollo tópico y poco dado a las sorpresas, claramente influido por las películas de Leone, aunque progresivamente conforme gana en seguridad y oficio tiende a enriquecer las tramas y la ambientación de las historias haciéndolas cada vez más complejas. Durango, el protagonista, responde al arquetípo de forastero justiciero de oscuro pasado, quien llevado por su particular y estricto sentido de la justicia, acaba con los malos malísimos que hostigan a los honestos y honrados ciudadanos.

Precisamente, los motivos que sitúan a “Durango” un escalón por debajo respecto a los grandes cómics del género western, es la falta de hondura psicológica del protagonista y la ausencia de un elenco de secundarios fijos que le dén réplica (al menos de momento), algo que sí existe claramente en series con las que la comparación es inevitable, como “Blueberry” o “Comanche”, agravado por el hecho que el cómic de Swolfs empezó a publicarse unos diez años después que estos cuando el gran momento del Western en el cómic, y en general en cualquier formato, ya había pasado.

En el aspecto gráfico, Swolfs realiza un gran trabajo, con un estilo muy clásico, cuidado y detallista sin desdeñar en cuanto a la narrativa los hallazgos realizados por Giraud y al que quizás sólo pueda achacársele cierta rigidez en ocasiones al retratar las facciones de los personajes aunque domina perfectamente la ambientación y caracterización de los lugares y regiones por los que su protagonista transita..

En definitiva, “Durango” es un cómic más que correcto y entretenido para todos aquellos que nos guste el Western aunque no pasará a la historia por la originalidad de sus historias y no merece la dejadez con que Planeta lo ha editado. Esperemos que Planeta rectifique y mejore la edición de las próximas entregas o tendremos que mandar un peacemaker a la editorial a que imponga el orden a base de gatillo.

martes, 28 de octubre de 2008

Idiotas...

...¿peligrosos? Yo creo que sí.
Más información aquí y aquí.
(A propósito, ya he acabado la obra a falta de una buena limpieza así que espero contar con más tiempo para contarles cosillas).

jueves, 23 de octubre de 2008

Nominaciones al Expocómic y apuestas impacientes.


Pues nada, un año más ha pasado y llegan las nominaciones para los premios del Expocómic 2008 con la lista de nominados que pueden consultar aquí, junto con los demás datos del evento.

Esperando que no se repitan los errores del año pasado, ahí van mis apuestas, personalísimas, intransferibles, arbitrarias y completamente subjetivas:

Mejor obra española: “Arrugas” de Paco Roca.
Mejor guionista nacional: Paco Roca (“Arrugas”)
Mejor dibujante nacional: Roger Ibáñez (“Jazz Maynard 2”)
Mejor obra extranjera: “RG2: Bangkok Belleville” de Frederick Peeters y Pierre Dragon
Mejor guionista internacional: Alan Moore (“Lost Girls”)

Mejor dibujante internacional: Frederick Peeters (“RG 2”)

Mejor autor revelación: Jorge Parras (El Manglar)
Mejor Fanzine: Ni idea.

Mejor Web: Entrecómics.com

Ya saben, participen, voten y elijan ustedes sus premiados

Pitufado aniversario.

Aunque ya los felicité en su momento, parece que, como señala el carcelero, que hoy es el pitufoso nacimiento de los entrañables pitufos del entañable Peyo.

Espero que dentro de sus hongos pitufen una gran fiesta con pastel incluido.

¡Pitufosas Felicidades!

De pinturas y lectores (impacientes)

Pues nada, que el ritmo de posteo esta semana habrán notado que vuelve a ser irregular debido, en esta ocasión, a las necesarias labores de acondicionamiento de nuestra humilde morada para con su nueva e inminente inquilina que han coincidido casualmente con obras en la comunidad y han provocado que no tenga demasiado tiempo para comentarles nada aparte de una momentánea recuperación de la soltería al haber abandonado mi señora el domicilio conyugal, huyendo de los efluvios tóxicos de las pinturas y los barnices (no, no ha habido canita al aire y sobrevivo parapetado en el salón, porque aparte de ser un malbicho, claro, tengo que supervisar la conservación de mis trastos y coordinar al pintor).

Menos mal que mi pintor es más hábil que estos dos colegas de ahí arriba y a pesar de mi coordinación para el sábado –esperamos- haya acabado…

Les mantendré informados. No se me impacienten.

jueves, 16 de octubre de 2008

Premios Planetarios

Nuevo premiado tenemos y a este le ha tocado el gordo de los Premios, el Planeta 2008. Si el año pasado fue Juan José Millás quién ingresó en su cuenta los suculentos 600.000 euros del premio, este año el afortunado no es otro que Fernando Savater por “La hermandad de la buena suerte”, una novela de intriga y aventuras ambientada en un hipódromo que espera se convierta en “la segunda mejor novela sobre caballos” tras una de Fernando Alegría, dice en “Público” y la novela a la que se refiere, y no menciona, imagino es “Caballo de Copas”.

Savater es una figura popular por sus constantes intervenciones en los medios más que por su condición de filósofo y yo he de confesar que como literato no he tenido el gusto. Generalmente, dice cosas con sentido y bastante bien dichas aunque dé vez en cuando mete la pata hasta el fondo algo que, por otro lado, nos pasa a todo el mundo.

Intentaré leerme la novela pero no despierta mi curiosidad ni entusiasmo como me ocurrió el año pasado con “El Mundo”.

El premio de consolación, o condición de finalista, ha sido para Ángela Vallvey por una novela de la que me engancha el título, “Muerte entre Poetas” en la estela de doña Agatha Christie. Habrá que echarla un ojo en alguna librería…

¡ Felicidades a ambos!

“Los girasoles ciegos” de José Luis Cuerda

Hay mucha gente que cuando un libro les ha gustado mucho como me pasó a mí con la novela homónima de Alberto Méndez como ya les comenté por aquí, se niega en redondo a ir a ver su adaptación cinematográfica por temor a ver contaminada su propia impresión de la historia. A mí personalmente, eso no me pasa y nunca he tenido problemas en ver las adaptaciones de mis obras favoritas aun cuando sólo fuese para poder poner a caer de un burro al autor. Sin embargo, con esta película tenía mis dudas ya que aunque José Luis Cuerda ya me había demostrado su talento como adaptador con sus versiones de “Las lenguas de las mariposas” de Manuel Rivas o “El bosque animado” de Wenceslao Fernández Florez veía demasiado complicado que diera con la tecla para trasladar a la pantalla la belleza y complejidad de la obra de Méndez. Sin embargo, vista la película y aun siendo esta inferior al original se trata de una adaptación más que aceptable apoyada tanto en la labor del director como en el excelente e inteligente guión del desaparecido Rafael Azcona así como en el buen trabajo de un elenco de actores encabezado por un extraordinario Rául Arevalo y una Maribel Verdú que conforme pasan los años va creciendo como actriz.

En la película sólo se adaptan dos de los cuentos de los cuatro que forman la obra, probablemente los que suponen un menor desafío y al tiempo pueden llegar a un público potencial mayor centrándose en la historia de Salvador un diácono a punto de recibir el sacerdocio pero con intensas dudas tras haber participado activamente en la Guerra Civil, por lo que a instancias del rector del seminario se dedica a dar clases durante un año en un colegio antes de tomar una decisión sobre su vocación. Allí, conoce al pequeño Lorenzo y a su madre Elena, una atractiva viuda por la que se siente perdidamente atraído. Lo que Salvador no sabe es que en realidad Elena y Lorenzo están ocultando en su casa a Ricardo, quién es buscado por la policía nacional. Mientras tanto, la hija mayor de Elena y Lorenzo, Elenita y su marido Lalo, afrontan la huida hacia Portugal para evitar la represión.

Era muy difícil llevar a la pantalla la profundidad introspectiva con la que Méndez dotó a sus personajes y, en cierta medida, el guión de Azcona –y es uno de sus logros- ni se plantea lograrlo buscando reflejar sólo en esencia su personalidad en una perfecta simplificación, centrándose en una narración lineal de los hechos que conforman la historia y dejando meramente esbozada la carga dramática que guardan sus particulares historias personales, sin explorarlas en exceso. Cuerda realiza una buena labor de dirección y ambientación de la historia reflejando el ambiente opresivo de la posguerra española y dejando, como es característico en él, mucha libertad para que sus actores se luzcan con excelentes resultados, especialmente en los casos de Rául Arevalo y Maribel Verdú, quienes llevan la mayor parte del peso de la película, logrando trasladar con gran realismo el acoso al que el diácono Salvador somete a Elena, bien secundados por Javier Cámara –quizás demasiado contenido-, un solvente José Ángel Égido y el niño Roger Princep. La parte más floja de la película, es la narración paralela de la fuga de Elenita y Lalo, bastante pobre frente a la calidad del cuento del que parte.

En definitiva, una película bastante digna que se ha visto recompensada con su elección para representarnos en los Oscar, aunque sería sorprendente que estuviera entre las cinco seleccionadas y, sobre todo, que ganara el premio al estar bastante alejada del gusto habitual de los miembros de la Academia.

Ahí les dejo un trailer para convencer a los indecisos aunque mi recomendación es que se hagan con el excelente libro de Méndez que es canela final.

miércoles, 15 de octubre de 2008

“Apocalipsis Z” de Manel Loureiro

Pues eso, que como la semana parece que va de terror en su más zombificada versión, es un buen momento para comentar el último gran descubrimiento del género, la novela “Apocalipsis Z” del novel Manel Loureiro.

La gestación de esta novela es curiosa ya que su autor la publicó por entregas en su propio blog y, dada la gran aceptación y el seguimiento conseguido en la Red, logró que Dolmen la editara en papel.

Manel Loureiro, en la novela, estructura la novela en forma de diario, un recurso ideal para el formato –un blog- para el que ideó inicialmente la trama y a través de las anotaciones en primera persona de un abogado viudo de Galicia, nos vamos enterando progresivamente del avance inexorable de los zombis desde el Caucaso hasta Europa y nos son reveladas las peripecias de este superviviente nato en una España invadida por los no muertos.

Loureiro, mediante esta estructura, oculta buena parte de sus carencias de escritor inexperto al tiempo que desarrolla una trama muy entretenida en la que los constantes cliffhanger, el contexto actual y cercano en el que se desarrolla la acción y el detallismo con el que el autor describe las distintas situaciones consiguen contagiar un halo de inmediatez y verosimilitud a las aventuras y desventuras del protagonista que atrapan al lector desde las primeras páginas al que le resultará muy difícil dejar de leer la novela hasta el final.

Parece que la obra va a tener continuidad y Loureiro ya ha empezado a publicar adelantos de la segunda parte en su web así que si se atreven se convertirá una visita obligada. No se la pierdan si les gusta pasar miedo.
Para iniciar la lectura de "Apocalipsis Z" pinchen aquí.

martes, 14 de octubre de 2008

Millás, “El Mundo” y los premios

El año 2007 ha sido redondo para Juan José Millás. Si el año pasado, ganaba el Planeta, que es un premio siempre bajo sospecha, ayer nos enterábamos que este año le ha tocado el Nacional de Narrativa por “El Mundo” lo que no hace más que reafirmar –si hacia falta- su calidad literaria más allá de las filias y fobias de cada uno. Ya saben que a mí Millás me gusta cómo escribe y lo que escribe, su particular y claustrofóbica visión del mundo y la (ir)realidad. “El Mundo” me gustó especialmente, como ya les conté por aquí. Probablemente, el Millás más auténtico sea el inmediato, el que se saborea semanalmente con el café o en el vagón de metro en sus columnas de prensa aunque también debo decir que no he leído todavía ninguna de sus novelas que no me haya gustado.

Esperemos que tanto premio no se le suba a la cabeza y siga ofreciéndonos excelentes novelas.

¡Felicidades!

Otra novela de Juan José Millás en El lector impaciente, aquí.

“Los muertos vivientes 7: La calma antes…” de Robert Kirkman y Charlie Adlard.

Creo que no me cansaré nunca de glosar los méritos de Robert Kirkman en “Los Muertos Vivientes”. Un autor que no ha descubierto la pólvora pero con buenas dosis de sentido común y mucho oficio escribe historias coherentes y entretenidas sin insultar la inteligencia del lector, destinadas con los años a convertirse en obras de referencia en el mundillo de los cómics (y de los zombis, que no es lo mismo aunque pueda parecerlo). Ese es el caso de “La calma antes…” , el último prestigio publicado por Planeta hasta la fecha, que reúne los números 37 a 42 de la edición yanqui, donde demuestra su talla como autor contando sin trucos –aunque en realidad use muchos- las historias más complicadas para un guionista mainstream, las banales entre grandes acontecimientos en las que aparentemente no pasa nada.

Y es que de eso va este prestigio, de la “normalidad” cotidiana del grupo de supervivientes que protagonizan la colección tras los traumáticos e impactantes acontecimientos del volumen anterior. De nacimientos, bodas y muertes que suponen un paréntesis en el frenético ritmo de la serie y que Kirkman utiliza para, a lo largo de cinco capítulos, ahondar más en el carácter y las relaciones entre sus personajes en el nuevo mundo que les ha tocado vivir, al tiempo que siembra las dosis justas de tensión con las que mantener atrapado al lector y culminar en el magnífico cliffhanger final que anuncia auténticas calamidades para los supervivientes tras el lapso de momentánea calma. Kirkman en esta serie hace lo que le da la gana y lo hace muy bien, contando una historia de zombis con una complejidad y profundidad como no han visto nunca los muertos vivientes, acostumbrados a ser retratados en otros soportes más inmediatos como el cine que impiden dotar a la historia de la madurez, profundidad y sabiduría de la que la dota este guionista.

En el aspecto gráfico Charlie Adlard mantiene el nivel aunque quizás en este tomo sus limitaciones resulten más evidentes que en entregas anteriores ya que se trata de historias que exigen del dibujante algo más que una correcta narrativa a la hora de reflejar las expresiones humanas y las relaciones interpersonales. Sin embargo, la historia de Kirkman es tan interesante que se olvidan esos detalles técnicos frente al interés de lo narrado.

En fin, que quedo mordiéndome las uñas y mascando la tensión –sí, soy poco dado a montar mulas y cazar sapos virtuales, ¿qué pasa?- a la espera que Planeta tenga a bien ofrecernos la siguiente entrega. Y si hay algún aspirante a guionista por ahí le recomiendo encarecidamente la lectura de esta serie para descubrir los secretos del oficio de uno de los mejores autores mainstream del momento en una edición adecuada en la relación calidad-precio pero en la que se echa a faltar la inclusión de las portadas de los capítulos originales.
Más sobre "Los muertos vivientes" en El lector impaciente aquí, aquí y aquí.

lunes, 13 de octubre de 2008

“El síndrome de Ambras” de Pilar Pedraza.



En el panorama literario español existen francotiradores que hacen la guerra por su cuenta, ajenos a las modas cambiantes y las críticas hirientes. Una de las trayectorias más coherentes, sorprendentes y marginales es la de la toledana Pilar Pedraza, quién desde hace más de veinte años lleva dedicándose al género del terror -sí, una mujer dedicada a la literatura de terror en español ¿raro, verdad?- inasequible al desaliento.

En su última novela, “El síndrome de Ambras”, Pedraza nos ofrece un interesante repaso por el tema de la licantropía y los hombres lobos con una novela amena y muy entretenida, llena de referencias a los grandes de la literatura gótica pero curiosamente ambientada en el contexto de la España decimonónica del decenio liberal (1853-1863). A tan bárbaras y exóticas tierras, llega lord Ashton, un apuesto aristócrata inglés para realizar unas gestiones comisionado por el gobierno británico en el convulso y conspiránoico Madrid de la época, acompañado por su joven esposa de ascendencia española, lady Florence, y sus sirvientes, el fiel O´Casey y la romántica Emily. Por el camino, la expedición se cruzará con el circo del excéntrico Magnus Dampierre y su parada de fenómenos, quedando el lord seducido por la hechizante belleza peluda de Serranilla, una mujer cubierta enteramente de vello. A partir de ese momento, y a lo largo del viaje, lord Ashton se verá acometido por una salvaje locura obsesiva hacia Serranilla que le llevará a perseguirla por media España al tiempo que es víctima de una extraña enfermedad que pone en jaque a sus acompañantes.

Pilar Pedraza escribe con un estilo vigoroso e hipnotizante una estupenda novela en la que rinde homenaje a los grandes de la literatura gótica incorporando la mayoría de los elementos que la caracterizan de una manera novedosa y vigorizante en una apuesta que la convierte en heredera directa de los Stoker, Le fanu o Potocki, situando la historia en un contexto histórico apasionante y por lo general poco explotado por la mayoría de los escritores actuales, siendo fiel, al tiempo, a las historias de licantropía más canónicas y ofreciendo una nueva visión renovadora del mito. La novela empieza fuerte y mantiene atrapado al lector que asiste impotente a la evolución de la enfermedad de lord Ashton en una bestia sanguinaria. Sin embargo, tampoco puede considerarse una novela redonda, notándose cierto apresuramiento por parte de la autora a la hora de cerrar las distintas tramas abiertas y quedando la sensación que con cincuenta o sesenta páginas más la historia quedaría mejor acabada. No importa, la propuesta de Pilar Pedraza es de las más originales e interesantes que he leído en los últimos tiempos y la confirman como una autora a seguir.

Si les gustan las novelas góticas y los lobisomes, esperen a la próxima luna llena y disfruten de la novela de Pilar Pedraza. No se arrepentirán.

sábado, 11 de octubre de 2008

“The un-men: ¡Saca el engendro que llevas dentro!” de John Whalen y Mike Hawthorne

En casi todos los aspectos de la vida solemos –yo el primero- aplicar la ley del mínimo esfuerzo con resultados que generalmente no nos satisfacen y de lo que nos acabamos arrepintiendo. En el mundillo de los cómics, esta ley es aplicable a muchos aspectos pero uno de los que más suelen llamar la atención es cuando se pretende explotar algo –un personaje, una idea, un estilo- hasta tal extremo que pierde toda su frescura original y se vuelve predecible y sosa. Eso es lo que ocurre con el primer prestigio de “The Un-Men” que nos ofrece Planeta y reúne los primeros cinco números de su fugaz colección (en Estados Unidos no han llegado a la quincena dadas las pauperrimas ventas).

The Un-Men” es una serie basada en la parada de monstruosos personajes ideada por el talento de Len Wein y Bernie Wrightson en la clásica serie de “La Cosa del Pantano”. Monstruos creados por el talento maligno de Arcane, el archienemigo de La Cosa, y que aparecieron en varias ocasiones a partir del número 2 de la colección y aunque no eran demasiado originales, puesto que Wein se basó en parte en la parada de freaks que aparecían en la mítica “La parada de los monstruos” del gran Todd Browning o las creaciones de Ed “Big Daddy” Roth, y aunque tenían un papel secundario en la historia impactaron lo suficiente entre los aficionados gracias a la labor de un extraordinario Wrightson como para que fuesen recordados con cariño y aparecieran esporádicamente a lo largo de las distintas colecciones de swampy. Ya en los noventa, los Un-men protagonizaron su propia miniserie que es la base de la que han partido John Whalen y Mike Hawthorne para su colección.

Puestos en antecedentes –algo que quizá debería haber hecho Planeta publicando la miniserie mencionada-, ¿qué ofrece el novato John Whalen en el primer arco argumental de la nueva serie de “The Un-men”? Una cantidad de tópicos muy poco originales compilados en un batiburrillo perfectamente olvidable y prescindible. La historia, que nos sirve de presentación a partir de la investigación de un asesinato de la sociedad de los freaks asentada en la ciudad-estado de Aberrance me ha recordado en demasía otras del mismo estilo como, por ejemplo, el primer arco de “Fabulas” con el que guarda sonrojantes paralelismos. Sin embargo, frente a la claridad con que Buckingham y Willingham narraron esa historia aparentemente simple para ir dotando de profundidad a la serie gradualmente en posteriores entregas, a Whalen y Hawthorne les cuesta arrancar, abarcando demasiado y apretando muy poquito, dejando de lado pronto la historia que iba a servir de motor a la historia – la investigación del asesinato de unos de los freaks que se oponía a los planes de Aberrance – para caer en una descripción bastante confusa de los planes de las distintas facciones que habitan Aberrance e ir incorporando de cualquier manera situaciones poco originales y forzadas propias del cine de terror de serie Z de la productora Troma, pero prescindiendo por completo del gamberrismo y desenfado que las popularizó, para descubrir finalmente de cualquier manera quién era el asesino que se ocultaba en las sombras.

Dejando de lado el elemento que hacía más atractivos a los personajes originales, su carácter trágico, víctimas del malvado Anton Arcane, y el aspecto terrorífico de su naturaleza, el equipo creativo de esta nueva serie da un giro inesperado a su esencia que no acaba de encajar con los mismos, encasillando a los monstruos principales en científicos locos obsesionados con la genética, fríos hombres de negocios preocupados en vender su reality de creación de monstruitos al mundo o en sádicos calenturientos mientras que las nuevas creaciones que se presupone son los “buenos” como el albino Kilcrop o la manca Niko resultan demasiado planos. En cuanto al dibujo, Mike Hawthrone se muestra como un narrador aceptable pero carente de un estilo propio recordable y definido, no dando en ningún momento con el tono que reclama la serie.

Un-Men” es, junto a “American Virgin”, una de las más desafortunadas y decepcionantes propuestas de la Línea Vertigo. Una serie que no es más que un refrito de ideas en la que nada funciona. Aléjense de ella como de la peste y si quieren leer sobre los verdaderos y genuinos Un-Men no dejen de leer esto.

martes, 7 de octubre de 2008

“Nathan Never: ¡Tecnodroides!” de Stefano Vietti, Dante Bastianoni y Andrea Cascioli

El cambio de formato propiciado por Aleta a su línea Bonelli es una buena oportunidad para acercarse a estos fumetti italianos de los que curiosamente apenas existen reseñas en la blogosfera a pesar de su indudable calidad.

En este sentido, resulta especialmente destacable el nuevo tomo de Nathan Never, que aúna un intenso y apasionante arco argumental que ofrece a todos los desconocedores del personaje las principales características de una de las mejores series de ciencia ficción de todos los tiempos y resulta, por tanto, una buena oportunidad para engancharse a las aventuras de este personaje, ya un clásico del cómic italiano, nacido en 1991 de la colaboración entre Michele Medda, Antonio Serra y Bepi Vigna, quienes, tomando como inspiración y principal influencia “Blade Runner” han desarrollado su particular universo que se ha ido enriqueciendo con la publicación ininterrumpida de las historias del personaje desde entonces ayudados por otros colaboradores como los que firman esta aventura.

En "¡Tecnodroides!", nos encontramos con la Agencia Alfa, la misteriosa organización liderada por Mister Alfa a la que pertenece Never, intentado detener las maquinaciones de Aristóteles Skotos, un poderoso e iluminado hombre de negocios quien merced a unos inagotables recursos económicos y tecnológicos ha conseguido controlar los fenómenos atmosféricos y pretende desencadenar un diluvio universal sobre la Tierra con el que aniquilar la raza humana y entregarle el planeta a sus terribles tecnodroides, imponentes ciborgs creados artificialmente a los que el loco Skotos considera el siguiente paso en la evolución humana. De este modo, se inicia una carrera contra el tiempo –nunca mejor dicho- por parte de Nathan Never y sus compañeros para desbaratar los planes de Skotos antes de que sea demasiado tarde.

El guionista Stefano Vietti junto a los dibujantes Dante Bastianoni y Andrea Cascioli nos ofrecen un trepidante tebeo de acción y ciencia ficción con todos los ingredientes para pasar un buen rato de lectura y que aúna perfectamente un intenso ritmo con una temática que pone sobre el tapete problemáticas bastante cercanas y actuales como la manipulación climática, el poder de los lobbies económicos y políticos (no veo muchas diferencias entre Skotos y algunos halcones de Washington) o la discriminación a los diferentes. Vietti condimenta y dosifica todos estos elementos en una historia con la que mantiene atrapado al lector desde la primera a la última página y en la que el protagonismo de Never es compartido por algunos de los conocidos secundarios que los seguidores del personaje conocen perfectamente. Asimismo, la historia , es perfectamente disfrutable sin necesidad de contar grades conocimientos de lo acontecido previamente y la trama queda perfectamente cerrada, aun cuando, como buen guionista con oficio, Vietti se guarde un as en la manga que explotar en el futuro, sin exasperar al lector con ello (algo que desgraciadamente en el cómic de superhéroes moderno está en vías de extinción).

En el aspecto gráfico, tanto Bastanoni como Cascioli, hacen un trabajo más que correcto imprimiendo un buen ritmo narrativo a la historia, con un estilo, sobre todo en el caso del primero, claramente influenciado por grandes del cómic norteamericano como Buscema , Romita o Adams, y consiguiendo una ambientación coherente con la historia.

Aleta ha acertado plenamente – no sé si será casualidad- con la elección de la historia con la que inicia el relanzamiento de la colección en un formato y una periodicidad que debería atraer a más lectores hacia unos excelentes cómics de género. Esperemos que las ventas acompañen y podamos seguir disfrutando de las aventuras del agente Alfa y el resto de sus compañeros en un futuro quizás no tan lejano.

lunes, 6 de octubre de 2008

“Vicky, Cristina , Barcelona” de Woody Allen

Había expectación entorno a la nueva película de Woody Allen, “Vicky, Crisitina, Barcelona” para ver si el de Brooklyn daba la de cal o la de arena con su acercamiento a la ciudad de Gaudi y el pan tomaca. Tras el visionado, mi sensación es que mi admirado Woody se ha tomado unas merecidas vacaciones en la Ciudad Condal y Barcelona no le inspira tanto como Nueva York o Londres.

Vicky (Rebeca Hall) y Crisitna (Scarlett Johansson) son dos jóvenes amigas norteamericanas con distintos planteamientos respecto al amor y la vida que llegan a Barcelona a pasar dos meses de vacaciones. Vicky busca la seguridad en una relación y tiene un novio perfecto con el que piensa casarse y asegurar su futuro, mientras Cristina es un espíritu libre que no tiene demasiado claro nada en su vida ni en lo personal ni en lo laboral. En Barcelona, las dos amigas conocerán a Juan Antonio, un seductor pintor divorciado, con el que mantendrán sendas relaciones que trastocarán sus planteamientos vitales, más aún, cuando llegue a la ciudad Maria Elena (Penélope Cruz), la temperamental e impredecible exmujer de Juan Antonio.

Flojita y pretenciosa es esta película con la que no conecté en ningún momento y en la que Allen nos ofrece uno de sus peores trabajos de los últimos años. La película carece de una sola idea original con la que enganchar al espectador y no va más allá del refrito del cine y el estilo que Eric Rohmer pusiera de moda ya hace unas décadas con mejor fortuna. Quizás lo único salvable sea el descubrimiento de Rebeca Hall, una actriz desconocida para mí, quién logra probablemente la mejor interpretación del cuarteto protagonista, limitados por la artificiosa historia pergeñada por Allen y sólo animada, en contadas ocasiones, por las intervenciones de una Penélope Cruz que lograba con su interpretación dar cierta credibilidad y comicidad a su personaje frente a la artificiosa ñoñez de los interpretados por un Bardem dormido y una Scarlett Johansson, que si no fuese por su espectacular fotogenia pasaría completamente desapercibida.

En definitiva, Woody ha realizado su parte y ha construido un costoso y aburrido reclamo turístico de hora y media con el que publicitar la Ciudad Condal mostrando a gente guapa paseando por bellos rincones de la ciudad y sus alrededores. Sin embargo, mi consejo es que no se gasten siete euros en la cinta (¡¡¡ sobre todo, no se les ocurra gastárselos en la versión doblada!!!) y dediquen su tiempo y su dinero en buscar por Internet algún chollo para visitar la ciudad que les saldrá más a cuenta.

sábado, 4 de octubre de 2008

Teaser oficial de "Dragon Ball"

Tras la censura del movido teaser pirata del otro día, aquí les dejo la versión.
Verse se ve mejor, pero como que hay algo que no acaba de encajar...
De nuevo, vía EntreComics)

Entrevista a Léo

Para conocer mejor a Léo, el autor de "Aldebarán", obra de la que escribía el otro día, os dejo esta entrevista que he encontrado por estos mundos virtuales. Se trata de una entrevista realizada al autor en el Festival de Angouléme 2006 y el único problema es que está realizada en portugués sin subtitulos. Para los que no dominen la lengua de Camoes y Pessoa, si se presta atención y sin demasiado ruido ambiente algo se le puede entender.

viernes, 3 de octubre de 2008

De elecciones,debates y algo de Cómic




Aquí hicieron una cosa parecida que ya comenté, pero está claro que los yanquis en esto de autopromocionarse utilizando cualquier soporte son los amos del cotarro. Y, si no, vean los cómics que la editorial IDW -especializada en cómics de terror, por cierto- ha preparado.

Por otro lado, esta madrugada ha sido el Gran Debate entre los candidatos a vicepresidentes de ambos bandos con un inusitado interés por parte de nuestras cadenas públicas que no acabo de entender demasiado y cuyo resultado tampoco me importa en exceso. Mas atención me provocaría si hubiera un debate televisado entre Solbes y Montoro sobre las soluciones a nuestros problemas más inmediatos (sí, me estoy refiriendo a la cr/&/& pero hay cosas que es mejor no mentarlas me ha dicho mi asesor de imagen). Claro, que de darse lo más seguro es que acabasen provocándome pena, bostezos o temblores…

Mola más sentarse a ver los toros desde la barrera, que los americanos son más fotogénicos… Eso sí, a mí la Palin me da mucho miedo. ¿Por qué? Vean, vean…


Visto en La Cárcel de Papel


Visto en El blog ausente

jueves, 2 de octubre de 2008

“Aldebarán” de Léo


Entre mis lecturas de estos días, me ha dejado una agradable sensación el primer tomo de “Los Mundos de Aldebarán”, en el que Planeta ofrece a un formato muy competitivo el integral que reúne los cinco álbumes que integran el primer ciclo de la serie publicada por Dargaud en Francia, pergeñada por Luiz Eduardo de Oliveira, Léo, un dibujante de origen brasileño que ha desarrollado su obra en Francia siendo “Aldebarán” su primera obra en solitario, así como la más personal y ambiciosa.

Léo sitúa la historia en una antigua colonia terrícola localizada en un planeta similar a la Tierra que gira en torno a la estrella Aldebarán aunque con una flora y fauna completamente distintas a las terrestres. La pequeña colonia, que perdió un siglo antes, el contacto con la Tierra sobrevive básicamente de las riquezas del rico océano del planeta y su péqueña población se encuentra dispersa y dominada por una pequeña oligarquía totalitaria encabezada por el Ejército y la Iglesia quienes controlan y censuran todos los medios de información y han prohibido hasta la música. A una pequeña y aislada aldea de pescadores llega un misterioso extranjero que advierte sobre la posibilidad de exterminio de la aldea por encontrarse en el paso de una extraña criatura, la mantriz, a la que lleva estudiando durante años. Los habitantes de la aldea hacen caso omiso de la advertencia del forastero y la aldea es arrasada, sobreviviendo únicamente unos pocos jóvenes. A partir de ese momento, y álbum a álbum, asistiremos a las peripecias de los jóvenes protagonistas en su proceso de maduración mientras investigan junto a los misteriosos forasteros el origen de la mantriz al tiempo que intentan mantenerse alejados de los gobernantes de la colonia.

Léo, en su primer trabajo como guionista, construyó una muy correcta historia de ciencia ficción que bebe directamente de grandes obras del género como el “Solaris” de Lem o el “Dune” de Herbert, y de películas cercanas al momento del inicio de su publicación -1990- en Francia como “The Abyss” (1989) de James Cameron, en un planteamiento en el que la ecología, la crítica a los totalitarismos y la construcción de un ecosistema coherente en el que discurra la historia son sus principales preocupaciones.

El autor realiza un trabajo formidable en la recreación de un mundo verosímil habitado por extrañas y maravillosas criaturas que vamos descubriendo conforme la historia avanza, convirtiéndose este en el punto fuerte de la historia en una trama que, por otro lado en bastantes aspectos, resulta demasiado plana y predecible. Léo, como muchos guionistas bisoños, da demasiada importancia a los diálogos entre los personajes ahogando en ocasiones su dibujo y haciendo que se ralentice en exceso la narración, aunque la tensión sí esté bien dosificada y vaya mejorando conforme avanza la serie. En cuanto al dibujo, el autor maneja con soltura la composición de la página, dispone de un trazo fino muy elegante y preciso, y hace un uso del color espectacular que alcanza la máxima expresión – como ya he comentado- en la ambientación y la cantidad de detalles secundarios que ilustran cada viñeta. Sin embargo, Léo, a mí entender, no controla la expresión de las caras de sus personajes resultando inexpresivas, desproporcionadas y en exceso hieráticas en demasiadas ocasiones.

A pesar de sus defectos, “Aldebarán” es una lectura entretenida que gustará a los aficionados a la Ciencia Ficción y Planeta ha acertado de pleno en la elección del formato, ya que, probablemente, en el tradicional formato álbum habría pasado mucho más desapercibida en la vorágine de novedades. Espéremos que las ventas acompañen y podamos ver pronto publicado el segundo ciclo, “Beltegeuse” en un formato similar.
Para conocer más sobre “Los Mundos de Aldebarán” y de Léo nada mejor que visitar su completo y espectacular site, pinchando aquí (en francés).

En este video, un admirador de la obra de Léo ha otorgado movimiento a alguna de las espectaculares criaturas marinas ideadas por el autor.
Video promocional del tercer ciclo de la obra, "Antares", del que, por el momento, sólo ha aparecido un único álbum en Francia.


El Trailer de Dragon Ball, Gene Colan forever y un poco de CI-Fi




A través de la indispensable Entrecomics llego a este curioso – y movido- trailer de la adaptación en imagen real de “Dragon Ball”. De momento, lo poco que se ve no pinta mal -ni bien-. Habrá que estar atentos...

Y, además, en la misma página, el tío Berni se marca un estupendo artículo traduciendo dos entrevistas realizadas al indispensable Gene Colan que ningún aficionado al cómic debería perderse.

Y, si esto les parece poco, RM ha realizado una lúcida reflexión en Crisei sobre la CF y la fantasía en España, a la que muy poquitos peros se le pueden poner.
Para que se entretengan...

miércoles, 1 de octubre de 2008

martes, 30 de septiembre de 2008

“Fábulas presenta 02: Jack de Corazones” de Bill Willingham y otros

Segunda entrega del spin off de “Fábulas” en la que Willingham al alimón con Matthew Sturges sigue explorando –y ampliando- el universo de las Fábulas, contando historias más desenfadadas y frívolas que las de la colección madre primando sobre todo la acción y el entretenimiento.

En este nuevo tomo, que incluye los números del seis al once de la colección original se presentan dos nuevos arcos argumentales que perfilan la línea que va a seguir la colección en próximas entregas, contando por un lado historias del azaroso pasado de Jack y por otro aventuras ambientadas en el presente. Así, en Jack Frost, se narran las aventuras de Jack en el mundo de las Fábulas y cómo sus ardides le llevaron a robar los poderes a Lumi, la Reina de las Nieves agriando para siempre su dulce carácter, mientras que en Jack de Corazones, el buscavidas de Jack y su nuevo amigo Gary, la Falacia Patética, huyendo de los secuaces de Mr. Revise llegan a Las Vegas. Allí, la fortuna parece sonreír a Jack hasta el momento en que en su camino se cruza Dama Suerte, una nueva fábula con cierta propensión a absorber la suerte de los demás rebanándoles medio cráneo.

Willingham desarrolla con oficio unas entretenidas historias que sirven para fijar cuál va a ser el tono de la nueva serie con constantes referencias y guiños cinematográficos, no alejándose en demasía de la original pero desarrollándo nuevos personajes y situaciones que la hacen interesante por sí misma. Probablemente, lo más flojo de la serie hasta el momento sea el aspecto gráfico en el que ninguno de los dibujantes destaca siendo su labor bastante discreta y no soportando la inevitable comparación con el dibujante titular de “Fabulas”, Mark Buckingham.

En definitiva, un nuevo tomo de una colección entretenida que hará las delicias de los seguidores de la serie principal y una buena oportunidad para iniciarse en el particular universo ideado por Willingham sin necesidad de hacerse con los sesenta números de la colección principal para aquellos que tengan dudas.
Para leer más sobre "Fábulas presenta" en El lector impaciente, pinchad aquí.
Para leer sobre "Fábulas" en El lector impaciente, pinchad aquí, aquí, aquí y aquí.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Pedro Masó (1927-2008)


Vistas ahora, pueden parecer un poco carcas y pasadas de moda pero que levante la mano quién no haya pasado el rato –generalmente, bueno- con las películas que durante años dirigió, produjo o escribió Pedro Masó a lo largo de su carrera. Títulos como “Sor Citroën”, “La gran familia”o “Las chicas de la cruz roja” forman parte del imaginario colectivo de este país y series como “Anillos de oro” o “Brigada Central” abrieron el camino para la apabullante oferta de teleseries nacionales actual (aunque bastante alejadas las actuales en cuanto a calidad de las mencionadas).

D.E.P.


La gran familia” de Fernando Palacios (1962).

Paul Newman (1926-2008)


Nos despachábamos el sábado en el telediario con una noticia que no por esperada resultó menos triste. Paul Newman moría de una manera tranquila, sencilla y silenciosa rodeado por sus familiares y amigos tras una lucha infructuosa contra el cáncer que ha durado algo más de un año y de la que poco se ha filtrado desde su retiro.

Si por algo se caracterizó Newman, aparte de romper corazones con sus espectaculares ojos miopes a lo largo de su carrera fue por alejarse de los oropeles del estrellato cinematográfico (cuando esto aún significaba algo) y, sin renunciar al mismo, buscarle un sentido utilizando su fama para promover todo tipo de causas benéficas, elevando la solidaridad, por esos mimetismos que sólo se producen en Hollywood, en una característica más de lo que supone ser una estrella agradecida, con un punto de honradez que a los que han venido después no le hemos sabido encontrar.

Newman pasó buena parte de sus primeros años de carrera luchando por demostrar que era más de una cara bonita y el “plan B” de los estudios tras la muerte de James Dean –con el que compartió, con mayor fortuna, el gusto por la velocidad y los bólidos-. Tras su aspecto de galán se escondía un buen actor, solvente, capaz de desenvolverse en todo tipo de géneros con acierto, desde melodramas como “El largo y cálido verano” o “La gata sobre el tejado de zinc” en los que la tensión sexual se palpa en sus duelos con Joanne Woodward (su mujer en la vida real a lo largo de casi cincuenta años) o con la imponente Elisabeth Taylor, hasta dejarse romper literalmente la cara en un biopic pugilístico como “Marcado por el odio”, del que luego beberían hasta atragantarse Scorsese y Robert de Niro para esa obra maestra que es “Toro Salvaje”. Sin embargo, el papel que Newman interpretó como nadie fue el de pícaro caradura en todos sus registros, desde el desencantado cinismo de “El Buscavidas” –y su innecesaria continuación años ha, “El color del dinero”- a la rebeldía pasiva de “La leyenda del indomable” pasando por sus colaboraciones con el otro sex symbol de la época –que, curiosamente, también supo reinventarse a tiempo- Robert Redford en “Dos hombres y un destino” y “El golpe” , películas y personajes hechos a la medida de su talento y por las que todavía hoy es recordado. Sin olvidar tampoco sus incursiones dentro del thriller y el policiaco en personajes a los que dotó de su personal estilo en títulos emblemáticos como “Harper, detective privado” o “Distrito Apache”.

En la madurez, que en el cine separa a los actores de los modelos, Newman demostró pertenecer al primer grupo con algunas interpretaciones excelentes en películas como “Veredicto Final”, “Al caer el sol” o “Camino a la perdición”.

Y todo ello, sin dejar en ningún momento de mirar a la cámara y a la vida con la mirada limpia del que nada tiene que ocultar. Cosa rara en un actor...

D.E.P.

Marcado por el odio” de Robert Wise (1956)



La leyenda del indomable” de Stuart Rosemberg (1967)



Camino a la perdición” de Sam Mendes (2002)

Felicidades, Públicas



Público” cumplió un año y yo no puedo dejar de estar de acuerdo con Escolar –imprescindible su columna- sobre lo que debe ser –y generalmente, no es-, un periódico de información general. No sé si "Público" consigue esas aspiraciones habitualmente pero hoy por hoy es con el que más me identifico como lector de periódicos.

Felicidades y a por otro año.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Consternado…

… me siento cada vez que pienso lo abandonado que les he tenido estas dos últimas semanas, pero es que las prioridades obligan y uno aunque se estira más que Reed Richards no tiene tiempo para todo… La espera esta de los nueve meses para fabricar un bebé para un impaciente como yo se está haciendo cuesta arriba –quédense embarazados y descubrirán lo que es el suspense…- pero si le añadimos modificaciones en las rutinas laborales y la necesaria reorganización del ocio para ir planificando cosas (al final esa va a ser la razón de la espera de los nueve meses) uno está de lo más estresado durante todo el día y tan cansado por las noches que no encuentra el puntillo de tranquilidad necesario para leer y escribir.

En fin, a ver si voy recuperando la regularidad y les voy contando cosas sin llegar a acabar como el amigo…


miércoles, 10 de septiembre de 2008

“Los leones de Bagdad” de Brian K. Vaughan y Niko Henrichon


Tenía pendiente desde hace tiempo la lectura de “Los leones de Bagdad”, algo imperdonable teniendo en cuenta que uno de sus autores es uno de los guionistas más interesantes del panorama actual, Brian K. Vaughan, y la obra en sí es su particular acercamiento a la invasión de Iraq. Tras su lectura, a este lector le queda la sensación de que Vaughan y Henrichon han perdido una excelente oportunidad de ser políticamente incorrectos y hacer un tebeo más impactante por su moraleja final –si aceptamos que ante una fábula, nos encontramos, cosa que dudo- antibelicista que por unos hechos inocuos que no pasan de lo anecdótico. Decepcionante.

Partiendo de un hecho real –la huida durante los bombardeos de la ciudad de los leones del zoo y su captura por los soldados norteamericanos- Vaughan y Henrichon construyen un cuento que se fundamenta en la caracterización de las personalidades de los principales personajes – los cuatro leones que conforman una manada y se mantienen unidos tras la salida del zoo- y sus diferentes reacciones ante el hecho de encontrarse repentinamente liberados en un entorno que no tiene nada que ver con lo que recuerdan de su anterior vida salvaje (algunos incluso han permanecido toda su vida en cautividad)- al tiempo que en otro nivel de lectura, los autores muestran las consecuencias de la devastación de la ciudad por la invasión aliada sin asumir ningún posicionamiento al respecto merced, fundamentalmente, al gran trabajo de Nilko Henrichon, un dibujante que no conocía pero al que tendré que seguir dada la calidad de su trabajo, caracterizado por un trazo fino y definido, así como unas extraordinarias “splash page” con las que logra impactar al lector y un uso de la paleta de colores muy lograda para obtener distintos matices.

Sin embargo, a pesar del gran trabajo a nivel gráfico, la historia que nos plantea Vaughan se desinfla rápidamente ya que la anécdota de la que parte no se puede estirar más si se pretenden obviar los hechos que motivaron la huida de los leones, introduciendo para solucionarlo un enfrentamiento con un oso asesino difícil de encajar coherentemente con el desarrollo de la historia, dejando en entredicho precisamente lo que hasta el momento era el punto fuerte de la historia: la caracterización verosímil de las reacciones de la manada de leones, según establecen los cánones de los documentales de la 2 (sí, ¿qué pasa? Yo a ves los veo y no me duermo). Asimismo, da la sensación de un cierto apresuramiento en resolver una historia a cuyo final le falta tensión y dramatismo.

En definitiva, da la sensación que la obra peca de cierto oportunismo en aprovechar el contexto de la guerra de Iraq para contar una historia plana que los autores resuelven con demasiado apresuramiento, sobre todo por parte de Vaughan del que cabe esperar algo más de mordacidad que un mero cuento para niños. Asimismo, la traducción de la obra por parte de Planeta, ignorando el doble sentido del título original (“Pride of Bagdad”- El orgullo de Bagdad) le hace un flaco favor al simbolismo buscado por los autores y con ese simple detalle desvirtúa la obra, infantilizándola.

Una buena oportunidad perdida y un cómic que sólo recomendaría a los completistas de la obra de Vaughan. Hasta el momento lo más flojo que he leído de este autor.

martes, 9 de septiembre de 2008

“39 escalones” de Eduardo Bazo



Hace un par de semanas, cuando fui al teatro Maravillas a ver la nueva adaptación de “39 escalones” iba preparado para lo peor. Ver un clásico de mi adorado Hitchcok adaptado al teatro por cuatro actores encargados de interpretar a los más de 139 que salen en la película del gran Alfred me producía un poquito de dentera pero cuando además alguno de los miembros del reparto como la guapa Patricia Conde, la conozco más por interpretar siempre el papel de rubia tonta en distintos programas televisivos ya me provocaba un poquito de urticaria y picor. Pero, bueno, una obra de teatro es una obra de teatro y a mi querida mujercita ahora no se la puede negar nada.

Llegamos el teatro y la primera en la frente, nos advierten que hay un problema con el aire acondicionado y se ofrecen a devolvernos el dinero de la reserva. ¿Qué hacemos?¿Entramos, no entramos?¿Es una advertencia divina? Madre mía, que picor…

Al final entramos, y por suerte, la ventilación funcionaba. Un buen augurio que se vio reforzado con la excelente interpretación de cuatro actores que brillan a gran altura y son capaces de sacar adelante apoyándose en su enorme vis comica una adaptación en la que el homenaje al mago de suspense es constante, manteniendo entretenido al espectador durante la hora y media de representación. En un escenario escasamente amueblado, los cuatro actores mantienen la atención del espectador activa en todo momento, cambiando sobre la marcha de personaje en un tour de force desenfrenado y resuelto con aparente facilidad aunque de fácil no debe tener nada. Sorprendente para mí, ha sido descubrir el talento interpretativo de Patricia Conde que no esperaba y que me ha parecido superior al de su compañero televisivo, del que ya les escribí por aquí. Pero, sin duda, los que se llevan la palma son unos excelentes Gabino Diego y Diego Molero, capaces de interpretar a la mayor parte de personajes secundarios de una manera muy divertida y fresca.

Eduardo Bazo realiza una gran adaptación al español de la versión teatral que Patrick Barlow realizase para el público anglosajón y que cuenta con varios premios. Aun sin conocer, la película de Hitchcock o la novela original de John Buchan se puede disfrutar plenamente del montaje, no basado tanto en la fuerza de la historia de falsos culpables, mujeres fatales y espías, ideada por Buchan y perfeccionada por Hitchcock, como en la comicidad de los estupendos actores que conforman el reparto y garantizan un buen rato de risas que hoy por hoy no es poco. Si les apetece, hasta enero están a tiempo.

Ah, al final, ni picores ni nada, oigan…

lunes, 8 de septiembre de 2008

“Hellboy 2: El ejército dorado” de Guillermo del Toro

Iba yo con la mosca detrás de la oreja al cine a ver la nueva adaptación del “Hellboy” de Mike Mignola realizada por Guillermo del Toro, ya que la anterior entrega me había dejado más bien frío y lo que había visto en los trailers de esta -más allá de su ambientación- no me llamaba demasiado. Sin embargo, al salir, de la sala tenía una sonrisa de oreja a oreja y la sensación que algo está cambiando en las adaptaciones al cine de los cómics de superhéroes cuando en un mismo año nos encontramos con tres títulos -la nueva entrega del Batman de Nolan, el Iron Man de Favreau y este Hellboy- muy por encima de la calidad media del género. Y aunque la sonrisa fue desapareciendo conforme uno repasaba la película y le veía las costuras eso no es obstáculo para admirar la habilidad de un Guillermo del Toro que crece como director con cada nuevo proyecto y que cuando cuenta con dinero suficiente sabe adornar con habilidad una historia que nos han contado de una u otra forma en el cine ya muchas veces.

Y es que si van a ver “Hellboy y El ejército dorado” no esperen nada especialmente novedoso u original en un argumento bastante predecible pero sí encontrarán una narración ágil en una historia en la que la acción y el humor sirven de argamasa a un producto que mantiene entretenido al espectador durante las dos horas que dura la cinta que pasan en un suspiro.

En esta nueva entrega, Hellboy y sus compañeros de la AIDP se enfrentan a Nuada, un príncipe del reino de la Fantasía, dispuesto a romper la antigua tregua entre los hombres y los seres fantásticos despertando al invencible y sanguinario ejército dorado al tiempo que Hellboy debe hacer frente a las dudas de Liz Sherman (Shelma Blair) respecto a su relación.

La historia que del Toro plantea no tiene mucho que ver en principio con el universo gótico y tenebroso en el que se desarrollan las aventuras de “Hellboy” en los cómics, pero como en la historia ha colaborado el propio Mignola y del Toro es un especialista en el tratamiento y recreación de todo tipo de mundos fantásticos plagados de mágicas criaturas no soy yo quién para quejarme del cambio, sobre todo, cuando el resultado les sale tan bien. Del Toro cuenta en esta película con mayor presupuesto que en la primera entrega lo que le permite dar rienda suelta a su desbordante fantasía y mostrar un amplio abanico de sugerentes y fantásticas criaturas a cuál más espectacular que la anterior, sin olvidar por ello que la historia que debe contar ha de resultar entretenida y enganchar al espectador, usando sabiamente la contraposición entre el melancólico romanticismo cansino del villano de la historia, un obsesionado Nuala bien interpretado por Luke Goss frente a la socarronería terrenal de Hellboy quién, como buen héroe torturado, se esfuerza en defender un mundo que le teme, interpretado por un Ron Perlman que capta perfectamente los matices del personaje y le dota de expresividad y humanidad, tarea complicada teniendo en cuenta los kilos de maquillaje que el amigo lleva encima, bien secundado en la tarea por el resto de los secundarios, especialmente sus compañeros de la AIDP encabezados por Tom Manning (Jeffrey Tambor) y el ectoplásmico Johann Krauss (John Alexander). Asimismo, otro de los puntos fuertes de la historia es que esta no se reduce al inevitable duelo entre el héroe y villano sino que del Toro da mucha cancha a los personajes secundarios y a sus tramas sentimentales con sentido y habilidad. Quizás se me antoja que el enfrentamiento final entre Nuala y Hellboy queda un tanto descafeinado y falto de tensión –a pesar de tratarse de una excelente coreografía de lucha- frente a secuencias anteriores como el enfrentamiento al elemental del bosque pero no resulta este más que un pero menor ante la habilidad del director para ofrecernos las dosis de efectismo y espectacularidad justas como para no darnos cuenta de la endeblez de una historia que queda a la espera de una tercera entrega en la que se resuelvan las tramas abiertas.

Ya saben, si quieren pasar un buen rato y fascinarse como un niño ante una pantalla grande con una buena película de palomitas, no dejen de ver “Hellboy 2”. No les desfraudará.

sábado, 6 de septiembre de 2008

Trailer “Death Race” de Paul W. Anderson




Los aficionados a las películas de tipos duros, coches veloces y chicas explosivas –no necesariamente por este orden- están de enhorabuena, pues para Octubre (en España supongo que tardará un poco más) se estrena el remake dirigido por Paul. W. Anderson (“Alien vs Predator”) de la ya clásica en el subgénero “Death Race 2000” de David Carradine y Sylvester Stallone.

El argumento es un poco manido y si ya vieron la original se la imaginan (si le echan un ojo al trailer ya han visto media película) pero la película asegura carreras de coches espectaculares y acción a raudales de la mano de un reparto encabezado por Jason Statham (“Trnasporter”, “Snatch, cerdos y diamantes”) y Joan Allen (“Tucker”, “El mito de Bourne”).
Hala, a abrir gas y pisar el acelerador todos.