jueves, 17 de marzo de 2011

“Dirty Job”, de Alex Toth y Bob Haney

A través de esta reivindicativa entrada en el siempre interesante Tebeobien llegó a esta pequeña obra maestra en cuatro páginas de Alex Toth y Bob Haney. Sobran las palabras.






Fuente: Dial B for Blog.

“Vertigo Voices: Egipto”, de Peter Milligan, Glynn Dillon y Roberto Corona.


Nueva entrega de la ecléctica serie Vertigo Voices en la que Planeta recupera material publicado a lo largo de los años en Vertigo realizado por alguno de los autores referentes del sello. En esta ocasión, se ha recopilado “Egipto”, miniserie de siete números realizada por el británico Peter Milligan poco después de concluir la exitosa "Shade, El Hombre Cambiante", que, curiosamente, había permanecido inédita en España hasta ahora.

Vincent Me es un tipo cínico y descreído que malvive en Nueva York sacando el dinero a sus novias y amigos. Cuando un grupo de pijos le recluta para participar en un extraño ritual a cambio de un polvo y unas perras lo que menos puede esperar es verse reencarnado en el Antiguo y Misterioso Egipto en el que el culto a los muertos y la inmortalidad son el eje de la sociedad. El viejo Vincent, en su nuevo cuerpo, intentará adaptarse a sus nuevas circunstancias en un país y un tiempo ajeno, dominado por los sacerdotes y los dioses, en el que las clases desfavorecidas no tienen acceso a la inmortalidad y la vida humana vale poco. Vincent inicia un viaje alucinante que le cambiará completamente y en el que deberá hacer frente a sus propios traumas personales.

Egipto” es un cómic-jeroglífico que, como tantas historias de Milligan, está repleta de buenas ideas que se pierden en una confusa plasmación que acaba trasladándose a un lector al que no le queda demasiado claro qué historia le quieren contar. Aunque, quizás, porque la intención de Milligan sea precisamente, en esta ocasión, la de elaborar un cómic tan hermético y misterioso como el país y el tiempo en que se ubica la obra, resultando, en este caso, una propuesta original, entretenida y curiosa que pone de manifiesto el interés del británico por las culturas antiguas, como refleja también en la más reciente “Greek Street”, aunque la ambigüedad de Milligan en cuanto a sus intenciones y el desarrollo lineal y tópico de la historia puede llegar a confundir al lector que solo busque una lectura evasiva e intrascendente y se pierda en el juego propuesto por el británico.
Milligan utiliza la mayor parte de los mitos del Antiguo Egipto - la muerte, la inmortalidad, los dioses, las momias, los escarabajos…- para construir una historia poliédrica, abierta a distintos significados y con un final abrupto que tampoco aclara demasiado respecto a sus intenciones aunque uno aventura, sin ser experto, que la historia de Vincent Me en el fondo busca emular el Viaje Místico sobre el que se asienta la antigua religión egipcia a través de su protagonista, un antipático, escéptico e iconoclasta británico con guiños a Constantine (recordad que es un cómic de mediados de los noventa) que se aleja de la habitual fascinación y misticismo con que se presentan el país de los Faraones, siendo quizás, precisamente, esa la intención última del autor: presentar una historia tan misteriosa y críptica como el mismo Egipto sin renunciar a la ironía en una sucesión de aventuras y situaciones delirantes de la que cada lector, cuan moderno Champollion, debe sacar sus propias conclusiones, siendo todas igualmente validas.

En el aspecto gráfico, el cómic se resiente. Ni Glyn Dillon, encargado de los primeros números, ni Roberto Corona, a cargo de los últimos, dan con la tecla para trasladar a viñetas la compleja y ambigua trama del británico. Tampoco son capaces de aprovechar las posibilidades de la historia para su lucimiento personal ya que el estilo de ambos, impersonal y plano, da homogeneidad a la historia pero resulta poco brillante y un tanto confuso ya que dibujan las caras de todos los personajes igual.

En definitiva, “Egipto” es un tebeo interesante, en el que Milligan mustra todas sus virtudes y defectos ofreciendo una perspectiva diferente y original del Antiguo Egipto que pueda despertar tantos odios como filias. En resumen, Milligan en estado puro.

miércoles, 16 de marzo de 2011

El trailer ruso de “X-Men: First Class”.

¡¡Qué majos estos de la Fox que promueven el aprendizaje de idiomas!!... Aparte de agradecer el detalle por parte de todos los que no somos rusoparlantes he de decir que el trailer no está nada mal y cumple su función. Me ha despertado unas ganas de ver la película que antes no tenía.

Eso sí, a Coloso que es el que sabe ruso de los mutantes no le he visto por ningún lado...

Ibáñez a los 75: Los niños y la Novela Gráfica.

P: Usted sigue siendo un fenómeno montando colas en ferias y salones. ¿Nota allí cambios en su público?

R: Es mi termómetro. Ha cambiado mucho. Con el paso del tiempo hay menos niños y más adultos. Lo entiendo perfectamente. Antes, lo que los niños tenían para entretenerse era el tebeo. Lo compraban, se lo dejaban, lo vendían, lo alquilaban... Ahora tienen pantallitas para disfrutar fabricándose ellos mismos la historieta sin tener que fijar la atención en esos bichitos negros que se llaman letras y que les caen antipáticos.

P: ¿Y la moda de llamarle novela gráfica al cómic serio?

R: Es una manera pija de llamarle a las cosas. ¡Pues claro que es gráfica, si tiene dibujos qué va a ser! Si lo del cómic ya me cayó gordo... ¡Collonades!-

P: ¿Y qué le parece la movida de la novela gráfica?

R: "Novela gráfica, ¿qué es eso? Por no llamarles tebeos o historietas, se han inventado ese nombre pijo. Si con eso se consiguen mejores ventas, pues no me parece mal. Sea como sea, los tebeos deben recuperar popularidad o morirán. Porque la historieta es eso, cultura popular. Antes te cerraban una colección si bajaba a 50.000 ejemplares y ahora cualquier editor se daría con un canto en los dientes por conseguirlos. Ojalá las historietas volvieran a inundar los quioscos.

(Francisco Ibáñez, el autor patrio más internacional dentro y fuera de nuestras fronteras, cumplió ayer 75 años en plena forma. En un par de entrevistas que no tienen desperdicio concedidas a “El Periódico” y El País” da su opinión en torno al movimiento de la Novela Gráfica. Felicidades, maestro).

martes, 15 de marzo de 2011

Cartel de Salita del Cómic de Cáceres 2011

De Fermín Solís. Precioso con un punto a lo The New Yorker. Toda la información sobre la Salita, aquí.

“Smax, el bárbaro”, de Alan Moore y Zander Cannon.


El Universo Top Ten sea quizás una de las más frescas, interesantes y divertidas propuestas que realizase Alan Moore para su sello ABC. Un universo construido a partir de la maxiserie principal y sus tres secuelas (“The FortyNiners”, la obra que hoy nos ocupa “Smax, El Barbaro” y “Más allá del último distrito”, de Jerry Ordway y Paul di Filippo) lleno de posibilidades, que permitía al británico aportar su inteligente mirada, cargada de ironía y agudeza, sobre algunos de los clichés y tópicos más habituales de los géneros populares en unos tebeos pensados por agradar por igual a una amplío abanico de lectores potenciales. Con bastante retraso y tras saltarse el orden lógico de lectura, Norma Editorial acaba de reunir en un tomo los cinco números de la miniserie original “Smax, el bárbaro” en la que Moore al tiempo que desvela el origen de uno de los personajes más carismáticos de Top Ten, Jeff Smax, realiza una cruda y ácida parodia del género de fantasía.

Smax acompañado por su compañera en la policía de Neopolis, Toybox, acude a su tierra natal de origen, la Tierra 137 al entierro de un familiar. Sin embargo, de nuevo en aquel mundo mágico de espada y brujería en que la ciencia casi se desconoce y los elfos, gnomos y dragones campan a sus anchas, el gruñón de Smax deberá hacer frente a las cuentas pendientes que le llevaron a escapar.

Aprovechando la libertad que le proporciona el concepto de “Top Ten” para explotar su creatividad, Moore realiza un acercamiento salvaje al llamado género de la fantasía parodiando buena parte de sus clichés e incorporando abundantes referencias que van desde los cuentos populares hasta las últimas obras superventas como las sagas de J.K. Rowligns o Terry Pratchett o los manga/anime de Miyazaki. Descubrir esas referencias, más o menos veladas que pueblan la obra desde su mismo título es uno de los principales atractivos de “Smax, El Bárbaro” que se ríe abiertamente de buena parte de las convenciones del género y basa buena parte de su humor grueso y gamberro en la contraposición de la representación ingenua y naif de los pobladores de la Tierra de Smax con sus terrenales apetitos.
En el aspecto gráfico, Zander Cannon demuestra versatilidad adaptando su estilo poco dotado para este tipo de temáticas a la historia aunque al principio y aunque resulte un poco complicado acostumbrarse uno acaba acostumbrándose e incluso agradeciendo sus curiosas versiones alejadas de los tópicos habituales.

En definitiva, “Smax, el bárbaro” no es el mejor tebeo de Alan Moore pero es un divertimento saludable que gracias al diabólico e inteligente humor del británico se salva de ser completamente prescindible. Para completistas de la obra de Moore.

El resto de las obras que componen “Top Ten” en El lector impaciente:

Top Ten”.
The FortyNiners
Más allá del último distrito

lunes, 14 de marzo de 2011

“Tócala otra vez, Sam”, de Woody Allen.

Este sábado mi mujer y yo hemos podido salir juntos un sábado noche para cenar e ir al teatro merced al contubernio familiar de nuestras respectivas hermanas (nuevas gracias a M. por las entradas y a S. por la logística) para acudir al Maravillas a ver el montaje que Tamzin Towsend ha realizado de esta maravillosa comedia de Woody Allen que la mayoría de nosotros conocimos a partir de la adaptación cinematográfica de Herbert Ross protagonizada por el propio Allen, Sueños de un seductor”.

Allan es un patético crítico de cine al que acaba de dejar su mujer y hundido en la autocompasión se dedica a ver “Casablanca” y establecer conversaciones imaginarias con su gran ídolo, Humphrey Bogart, hasta que sus dos únicos amigos, el ocupadísimo Frank y la soñadora Linda, acuden en su ayuda para intentar sacarle de la depresión.

A partir de un montaje sutil e inteligente de Tamzin Towsend que no encorseta y ensalza a los actores, se despliega una obra inteligente y divertida como pocas que cuenta con la dificultad añadida de hacer frente a lo conocido de la obra original siendo el principal atractivo comprobar si un actor con un físico tan alejado al de Allen es capaz de hacer suyo el personaje de Allan. Luis Merlo lo consigue tirando de oficio, con una acertada interpretación en la que sin lograr hacernos olvidar del todo a Woody, realiza una actuación más que digna aunque, en mi opinión, la que luce realmente en esta obra es una gran Maria Barranco –una de las actrices más desaprovecfhadas de su generación- quién demuestra sus grandes dotes interpretativas con una magnífica Linda que nada tiene que envidiar a Diane Keaton. El resto del reparto –Javier Martín, José Luis Alcobendas y Beatriz Santana- también realizan una estupenda labor complementaria de los dos actores que llevan el peso principal de la obra durante la hora y media de función.

En definitiva, “Tócala otra vez, Sam” es un excelente plan para pasar un sábado noche entretenido rememorando una de las más inspiradas obras de Allen.

Meme imposible de Cinco Series de Cómics Deseadas.

El colega Oneyros del siempre interesante Welcome to the suck me ha propuesto a mí y otros blogueros un curioso juego: elegir cinco series que no hayan sido publicadas todavía por aquí o que directamente proponga cinco series con los equipos creativos que considere oportunos.

Como yo cada dos por tres estoy proponiendo series en la sección Tebeos Olvidados simplemente voy a enlazar entradas anteriores y recordar algunos títulos que todavía ningún editor ha tenido a bien recuperar a pesar de ser clásicos con el suficiente tirón y calidad como para tener su hueco en el mercado. Vamos a ello:

Clásicos a recuperar:

Night Force”, de Gene Colan y Marv Wolfman.
The Losers”, de Jack Kirby.
Sabre”, de Paul Gulacy y Don McGregor.
El Planeta de los Simios”, de VVAA.
The Death Ray”, de Daniel Clowes.

Series inventadas que desearía leer:

The Swamp Thing”, de Jason Aaron y Duncan Fegredo.
The Doom Patrol” de Bill Sienkiewicz y Peter Milligan.
Spiderman”, de Brian K. Vaughan y Alan Davis.
Batman” de John Byrne.
Superman” de Charles Burns.

Algunas como el “Superman” de Burns es una voitude (¡¡ojalá!!!) y otras como el “Batman” de Byrne una curiosidad no satisfecha (¿qué podría haber hecho Byrne en sus buenos tiempos con El Hombre Murciélago?) pero las tres primeras creo que serían equipos capacitados para relanzar series y personajes que no están en su mejor momento.

¿Qué os parece?

domingo, 13 de marzo de 2011

Primer trailer de “Conan, el bárbaro”, de Marcus Nispel.

“Fuego sin humo puede haber; pero humo sin fuego no puede haber”.

Pues eso, que se apliquen el cuento.

sábado, 12 de marzo de 2011

Cuatro Años Fantásticos


Pues sí, el tiempo pasa y ya hemos sumado un año más (y van cuatro desde esa primera entrada…) a esta aventura diaria que es “El lector impaciente” a la que dedico buena parte de mi tiempo libre y que no ha dejado de proporcionarme satisfacciones desde su inicio.
Como siempre he sido de los de contra, en lugar de ir espaciando las entradas escribiendo cada vez menos, como suele ser habitual en los blogs de larga vida, por el contrario he aumentando el ritmo, llegando a publicar dos y hasta tres diarias lo que incluso a mí me parece excesivo para vuestra salud mental (yo la mía hace tiempo que la quebré irreparablemente) en una tendencia anual creciente que puede hacer temer a más de uno, empezando por mí, en que puede convertirse este bazar en los próximos 365 días.
Lo mejor por supuesto ha sido compartir lecturas, opiniones y comentarios con tantos y variados visitantes, ocasionales unos y seguidores pertinaces otros, que os pasáis por aquí y dejáis vuestros comentarios. Sin esa posibilidad de intercambio continuo el blog perdería buena parte de su atractivo para mí ya que mi intención no es escribir para sentar cátedra sino compartir y difundir aquello que me gusta al tiempo que aprendo.
Gracias a todos porque aunque sea un tópico y no os lo creáis sin vuestra presencia silenciosa o ruidosa este invento carecería de toda gracia.
Impacientes Saludos.

viernes, 11 de marzo de 2011

Nuevo trailer de “Los Pitufos”.

Si Peyo levántase la cabeza, se volvía a morir.

“Hágase el Caos. Lux”, de Hernández Cava y Bartolomé Seguí.


En la neblinosa Londres de los años cincuenta un hombre camina por las poco transitadas calles con una bomba bajo el brazo…Así comienzan las primeras páginas de “Hágase el Caos. Lux” la esperada primera parte de la nueva obra de los flamantes ganadores del Premio Nacional del Cómic 2009 Hernández Cava y Seguí que acaba de publicar Norma Editorial y en la que los autores se acercan al género de espías.

Alex, un químico forense de Scotland Yard de origen serbio, es informado del atropello de su madre quién le llevó al Reino Unido de pequeño y con la que mantenía una distante relación tras haberla ingresado en una residencia. Cuando Alex empieza a investigar la misteriosa muerte, irá descubriendo que su madre era una persona muy diferente a la que creía conocer, relacionada con los grupos opositores al carismático líder yugoslavo Tito, convirtiéndose en una pieza más en una partida de espionaje entre los servicios secretos británicos, el MI15 y el MI16, y los opositores que planean atentar contra la vida de Tito en su primer viaje al extranjero.

Hágase el Caos. Lux”, como buena historia de género que es, engancha desde el inicio gracias a su inteligente planteamiento elíptico, la cuidada ambientación y caracterización de los personajes -emparentada directamente con los Greene, Le Carré o Ambler, clásicos literarios que hicieron grande el género en la posguerra mundial, a los que los autores homenajean en esta historia compleja y documentada en torno a una de las figuras históricas más carismáticas y controvertidas de la segunda mitad del siglo pasado, el mariscal Tito- y el profundo conocimiento del medio que atesoran los autores. Y es que no nos engañemos esta historia en mano de otros autores menos expertos la historia de “Hágase el caos” resultaría en exceso previsible, farragosa y plomiza, sin embargo, el equipo formado por Cava&Seguí manejan inteligentemente los recursos del cómic para envolver al lector y mantenerlo atrapado en la densa neblina en la que se enmascara una trama en la que los misterios se encadenan sin parar, haciendo para el lector avezado en el género realmente agradable la presentación de tópicos y convenciones comunes al tiempo que el neófito directamente, alucinará ante la aparente sencillez en que la compleja trama es presentada.

Las numerosas cartelas y cuadros de texto se sitúan estratégicamente para no entorpecer sino complementar la detallista labor gráfica de Seguí y Hernández Cava -considerado por muchos como “el mejor” guionista de cómics del país- es un escritor lo suficientemente dotado como para atrapar con su prosa al lector con la descripción de los personajes y la contextualización de la historia, reforzando la atmósfera opresiva y neblinosa que es capaz de insuflar el dibujante mediante la sabia administración de una paleta de colores apagados y oscuros a la historia y transmitiendo al lector toda la tensión latente que la obra requiere, resultando el conjunto de la labor de los dos autores perfectamente compensado.

Quizás el único pero que se le pueda poner a “Hágase el Caos. Lux” es su carácter de obra incompleta que deja al lector con la miel en los labios a la espera de su conclusión en el segundo álbum aunque, imagino, que ello se deba a las exigencias editoriales de adaptar la obra al formato álbum de cuarenta y ocho páginas en lugar de haber presentado la obra en su conjunto en un único volumen unitario. Aun así, se trata de un excelente, culto, ameno y fiel acercamiento a uno de los géneros populares que nunca han de faltar en nuestras librerías. Ojalá la conclusión no se demore en exceso.

Otras obras de Cava&Seguí en El lector impaciente.

Las Serpientes Ciegas

jueves, 10 de marzo de 2011

“Conan, El Cimmerio: El Coloso Negro”, de Timothy Truman y Tomás Giorello.


Retomo la lectura de la serie de Dark HorseConan, El Cimmerio” que viene publicando Planeta mensualmente con la curiosidad de comprobar como ha resuelto esta vez el equipo creativo formado por Timothy Truman y Tomás Giorello la papeleta de adaptar uno de los relatos protagonizados por el cimmerio más celebrados de Robert E. Howard,El Coloso Negro” que ya contara con una formidable adaptación al cómic realizada por los clásicos Roy Thomas, John Buscema y Alfredo Alcalá en los setenta que los talluditos leímos en el “Super Conan 7” y actualmente está disponible en “La Saga de Conan 10”.

Tras abandonar de nuevo Cimmeria, Conan se ha enrolado en un ejército de mercenarios al mando de Almaric El León conocido como Los Compañeros Libres que sirven al mejor postor. Tras una larga campaña sirviendo al reino de Ofir, son contratados por la bella regente del reino de Khoraja, Yasmela, quién ve sus fronteras amenazadas por sus ambiciosos vecinos y un misterioso profeta de Set, Nasthok al que apodan El Escorpión, quién ha reunido un poderoso ejército entre los pueblos del desierto para arrasar con los Reinos Hiboreos del Norte empezando por la débil Khoraja para hacerse con su reina. Nathok ,que en realidad es la personificación de un hechicero vuelto a la vida tras tres mil años, tiene como esclavo a un colosal demonio negro que le sirve acosa en sueños a la bella Yasmela quien se pone bajo la protección de l dios Mitra el cuál la encomienda que ponga su ejército al mando del primer hombre que se encuentre por la calle que no es otro que cierto mercenario borracho llamado Conan. Para saber como acaba la cosa tendréis que leeros los tebeos (o el relato de Howard).

Como decía, Truman y Giorello tenían complicado realizar una adaptación satisfactoria de una de las mejores historias del Cimmerio sin embargo hay que reconocer que resuelven la papeleta más que satisfactoriamente y aunque no hagan olvidar el clásico aprovechan con habilidad la riqueza del mundo hyboreo creado por Howard para, respetando la esencia de la historia narrada por Thomas y Buscema, enriquecerla con nuevos matices que en aquella quedaron más desdibujados profundizando en los personajes secundarios como Yasmela, Almaric o el mismo Nathok quien en algunos momentos eclipsa al cimmerio y dando cohesión al relato cronológico de los relatos de Howard presentando algunos otros personajes como Sergius que se volverán a cruzar en el futuro inmediato del protagonista. Timothy Truman siempre me ha parecido un guionista muy inteligente y todavía no he leído un cómic suyo que no haya sido como mínimo entretenido y, en la comparación con Thomas, resulta menos literario y más ordenado en la presentación ordenada de la historia.

En el aspecto gráfico, sería sonrojante comparar al bueno de Tomás Giorello con un monstruo como John Buscema en una de sus más inspiradas historias. De hecho, Giorello es consciente de ello y se nota que ha estudiado el trabajo de Buscema– si os apetece comparar ambas historias hay algunas viñetas en las que prácticamente solo cambia un poco la perspectiva respecto a las soluciones de Big J.- pero por otro lado sabe encontrar soluciones gráficas novedosas con algunas composiciones de páginas espectaculares y una cuidada narración muy compenetrada con la labor de Truman y el colorista José Villarrubia, con lo que Giorello, que ya ha salido bien parado de la comparación con Richard Corben en el anterior arco argumental de la serie, vuelve a salir reforzado a la espera de “enfrentarse” con otra vaca sagrada del cómic norteamericano como el veterano Joe Kubert en los próximos números del que ya podemos disfrutar en la segunda parte del número 12 de la edición de Planeta (que se correspondería con el 14 de la edición americana), un entretenido episodio de relleno que sirve para caracterizar el tipo de relación que mantiene Conan con Yasmela.

En fin, “Conan, El Cimmerio” es una agradable lectura y una excelente serie, bien complementada por los acertados artículos de Francisco Calderón, cuya edición quizás Planeta debería haber cuidado más publicándola directamente en tomo en lugar de en grapa (y publicar el tomo dentro de…¿un año, dos años?). Por lo menos, espero que las ventas permitan acabar la serie que ya ha sido clausurada en Estados Unidos por Dark Horse.

Alcatena, los superhéroes y Conan.

P: Usted dijo en un reportaje del 96:”Al dibujante argentino no le gusta dibujar superhéroes, le interesa sólo por la paga”. Es resaltante, que dentro de su variada temática de sus publicaciones, se encuentren los superhéroes más destacados de la Marvel y la DC, incluyendo también la fantasía heroica encarnada en Conan el Bárbaro ¿Cual es el balance personal de su desempeño en el exigente mercado norteamericano? ¿Se siente satisfecho con lo realizado? ¿A qué se debe su fascinación por el personaje de Conan?

Alcatena: Cuando yo dije eso fue el 96. Todavía, comparativamente, había pocos dibujantes argentinos de superhéroes. Entonces hablaba desde la perspectiva de mi generación. A los dibujantes mayores que yo, no les interesaban los superhéroes, quizá los que vinieron después sí. Varios, realmente, no sé si les gustan mucho, pero ellos se educaron más con los superhéroes y se esfuerzan mejor por dibujar esos personajes. Hasta mi generación, yo era uno de los pocos que leía superhéroes. A los historietistas mayores no les interesaban para nada, no les entusiasmaban. Salvo Silvestre Szylagyi que era la solitaria mosca blanca, un lector fanático y la única excepción.

Yo me formé con las Novaro y más tarde descubrí las Marvel y me encantaron. Hasta ese momento no había interés por superhéroes en Argentina. A mi si me gustó dibujarlos y disfruté mucho algunos de los trabajos que hice para ellos. Fue un poco el sueño del pibe, dibujar a Batman, el personaje que uno ha leído de chico, dibujar Los Cuatro Fantásticos. Era gratificante pero fue un tiempo y ya está, no me interesaría volver a hacerlos, es más, porque la forma de hacer superhéroes que a mí me gusta, no es la que está en boga. El tratamiento que hoy en día se le da a ese género no me resulta interesante. No me gusta siempre la temática “realista” o “madura”. Para mí los superhéroes deben tener una cuota de ingenuidad, pues es absolutamente para chicos. Ahora lo veo muy adulto y el superhéroe para adultos, no me lo creo mucho. Salvo Watchmen que es una obra maestra, pero es otra cosa. Entonces fue una época de dibujante que disfruté. Es un mercado severo, pero no más que otros. Exigente en la medida que es muy riguroso con el cumplimiento de los tiempos de entrega, pero no les interesa que el trabajo sea superlativo, sino que esté a tiempo.

Conan es diferente porque es otra cosa, tiene que ver más con mis gustos permanentes. Cuando lo descubrí en el comic de Barry Smith el 70-71, fue descubrir la fantasía heroica, poco después también descubrí las novelitas de Conan, con las famosas tapas de Frazzetta, que me deslumbraron totalmente. Me gustaba porque el género de la fantasía heroica, de espada y brujería me resultaba muy cautivante. El hecho de mezclar la antigüedad, que siempre me había fascinado, con lo sobrenatural, con lo mítico, pero en clave de invento: Capas y espadas con brujería, era un coctel irresistible por todas las imágenes que suscitaban, pues está muy imbricado con toda la literatura de la épica: El rey Arturo, La Ilíada, los cuentos fantásticos de Las mil y una noches. Todo eso se encontraba en Conan.

Fue un personaje que me encantó. Me agradó mucho lo que se hizo en el comic, el trabajo de Barry Smith, de John Buscema. Eso sí, disfruté enormemente cuando hice mi temporada de Conan a principios de los noventas, porque ahí me sentía más a mis anchas. Era el universo en que a mí me gustaba moverme, no tanto el ámbito urbano de los superhéroes, sino este mundo más antiguo de espada, pues disfrutaba recreándolo. Conan es un personaje que me sigue cautivando. No haría esa fantasía del héroe musculoso si no me interesara tanto. Las cosas que hacemos con Eduardo Mazzitelli están inscritas en la fantasía también.
(Como parece que el trabajo de Enrique Alcatena nos gusta a unos cuantos y es un autor a reivindicar en España, enlazo la entrada anterior con un extracto de una de las más interesantes exhaustivas y recientes entrevistas que circulan por la blogosfera del dibujante argentino. Se trata de una extensa entrevista dividida en tres partes realizada por Gabriel Zárate para la FIL 2010 de Lima. Podéis leer la entrevista completa la podéis leer aquí, aquí y aquí).

miércoles, 9 de marzo de 2011

Trailer de “Dylan Dog: Dead of The Night” de Kevin Munroe.

Os comento con algo de retraso el trailer de la próxima versión cinematográfica de “Dylan Dog”, el estupendo fumetti de terror creado por Tiziano Sclavi y Angelo Stanos para Bonelli y que aquí viene publicando a capa y espada Aleta Ediciones desde hace algunos años.

En fin, a mí el trailer me ha repateado bastante y por momentos me recordaba más a un “Blade” blanco (versión cinematográfica) que a “Dylan Dog”. Habrá que ver la peli pero si por lo menos sirve para consolidar definitivamente la serie en España durante unos cuantos años más y ganar unos cuantos lectores bienvenida sea.

“Imperator”, de Enrique Alcatena y Eduardo Mazzitelli.

Ha desembarcado en nuestras librerías de rebote a través de una edición de la peruana Ediciones Contracultura algunos ejemplares de “Imperator”, en el qu se recogen los doce capítulos de este peplum que el dibujante argentino realizase formando equipo con el también argentino Eduardo Mazzitelli para el mercado italiano en 2005 en un veterano tandem del que por aquí esta es la primera obra que nos llega.Nicias, hijo ilegitimo del Emperador es educado con esmero con su madre para entrar al servicio de su padre y sucederle. Sin embargo, cuando Nicias se presenta ante este es despreciado por su magno progenitor que le rechaza. Desalentado, Nicias vagabundea por las sendas de la Antigüedad realizando imposibles hazañas y viviendo aventuras que acrecientan una fama que despierta los celos de su padre quién envía uno tras otros a sus hijos legítimos a acabar con Nicias quién solo desea contar con el cariño de su padre. ¿Se reconciliarán padre e hijo o acabarán el uno con el otro en una lucha fraticida que desangre el Imperio mientras los dioses observan? Si no sois dioses, tendréis que leer el tebeo para averiguarlo.

Curiosamente, Alcatena y Mazzitelli invierten la tendencia en los peplums modernos como el meritorio “La Edad de Bronce” en los que predomina una búsqueda un tanto obsesiva del realismo para embarcarse en una aventura fantástica en la que revisitan los mitos clásicos elaborando la leyenda de su propio héroe, Nicias, cuyo vagar se convertirá en el vehículo idóneo para que Alcatena versione a las principales criaturas mitológicas en una Antigüedad fantástica basada en la cultura grecorromana en la que los humanos convivían con naturalidad con dioses, monstruos y titanes, y explorar constantes de los mitos clásicos como las tirantes relaciones paternofiliales.


A partir del correcto planteamiento de la historia de un Mazzitelli que sabe potenciar las cualidades de su compañero, Alcatena se explaya en lo que mejor se le da, recrear mundos barrocos, bellos y oníricos haciendo gala de todo su virtuosismo gráfico en un blanco y negro apabullante, de viñetas hipnóticas en las que el lector puede recrear la vista durante horas, aprovechando sus conocimientos literarios (no en vano es profesor de Literatura) en una obra en la que da lo mejor de sí mostrando en toda su magia, gloría y esplendor una época idealizada en la que realidad y ficción convivían y se retroalimentaban con naturalidad.

En definitiva, la aparición por el medio que sea de un cómic de Alcatena en España y más si atesora la calidad gráfica de “Imperator” siempre es una grata noticia y, hasta que alguna editorial patria se dé cuenta de la calidad que atesora este artista, esperemos que nos siga llegando este tipo de material desde allende los mares. Los seguidores españoles de Alcatena lo agradeceremos.

martes, 8 de marzo de 2011

“La colina de Watership”, de Richard Adams.

Hay libros que disfruto con especial agrado. Aquellos que deberían haberse cruzado en mi vida mucho antes dado los lugares comunes por los que hemos transitado y que, por una u otra razón, se han mostrado esquivos hasta que alguien de confianza me lo ha recomendado (y yo he hecho caso a la recomendación, que tampoco es fácil). Es lo que pasa con “La colina de Watership de Richard Adams cuya mi referencia en la memoria era una película de dibujos animados que en su momento no vi y su lectura por un carismático personaje en una exitosa serie de televisión que al parecer ha ayudado a volver a poner la obra en el candelero. Y, sin embargo, más allá de las modas televisivas, “La Colina de Watership” es una novela que está llamada a convertirse -si no lo es ya- en eso que llaman un "clásico moderno" a poco que le den una oportunidad. ¿Y de qué va esta novela? Pues de conejos.

La Colina de Watership” describe la épica aventura de un grupo de conejos que encabezados por Avellano abandonan la apacible y agradable madriguera en la que viven siguiendo la advertencia de un sueño premonitorio del hermano de Avellano, Quinto. Tras diversas peripecias, los conejos se instalarán en la tranquila colina que da título a la obra y seguirán viviendo diversas aventuras en pos de su supervivencia y la de su madriguera.

Lo mejor que se puede decir de “La Colina de Watership” es que es una obra que trasciende las interpretaciones, las edades y los géneros siendo plenamente disfrutable desde un niño de primaria hasta desencantados jefes de ventas devoradores de libros de autoyuda y liderazgo. No tengo muy claro si Richard Adams cuando se iba inventando sobre la marcha la historia que sirve de punto de partida a la novela para entretener a sus hijos en los largos trayectos en coche lo tenía claro pero lo cierto es que el resultado final es una obra enormemente rica en interpretaciones que partiendo de la tradición fabulística de clásicos como Esopo o La Fontaine enlaza con la Orwelliana “Rebelión en la Granja” (con la que guarda más de una similitud) y sirve de antecedente a lo que últimamente viene publicando con acierto un Sam Savage.

Adams desarrolla con acierto una historia equilibrada en la que tanta importancia tiene la caracterización de los distintos personajes –cada uno con virtudes y características con los que resulta fácil identificarse- como una trama presentada con sencillez de la que derivan tantas posibilidades interpretativas como potenciales lectores devoren sus páginas . A partir de las distintas madrigueras conejiles que plantea, Adams realiza un profundo estudio de la sociología humana al tiempo que se permite un curioso ejercicio metaliterario elaborando“parábola dentro de la parábola” al incorporar en la sociedad de los conejos que conforman la madriguera héroes y mitos y leyendas que enriquecen la obra más allá del mero relato fantástico, convirtiendoun cuento para niños en un elegante guiño a las llamadas ciencias racionales.

En definitiva, cuando terminéis de leer “La Colina de Watership” os preguntaréis qué clase de conejos sois, qué clase de conejo os gustaría ser, en qué tipo de madriguera vivís y en cuál os gustaría vivir. La respuesta a esas preguntas os ayudarán a descubrir qué tipo de persona sois. Una novela imprescindible

Día de la mujer trabajadora 2011.

¡¡FELICIDADES A TODAS !!

Trueno 5.

Acuso recibo con cierto retraso de la aparición de un nuevo número de "Trueno", la revista que La Asociación de Amigos del Capitán Trueno sigue publicando contra viento y marea. Aparte de un buen número de interesantes artículos, para abrir boca el número cuenta con una portada inédita de Antonio Bernal que no está nada mal.

Más información aquí.

lunes, 7 de marzo de 2011

Trailer de “Arrugas”, de Paco Roca.

Primeras imágenes de Arrugas, la adaptación del cómic de Paco Roca


El primer trailer de la versión animada del multipremiado cómic del valenciano Paco Roca.

Tengo dudas sobre como soportará el cambio de medio a pesar de la supervisión del autor pero, a pesar de ello, no dejéis de leer un tebeo mayúsculo.