Ya hay trailer oficial -arriba lo tienen- para la nueva película del “enfant terrible” del cine europeo, Lars Von Trier, que se estrenará a finales de Mayo. Un drama con elementos de terror que visto el adelanto me apetece mucho, aunque con Von Trier nunca se sepa, sin embargo, ese ambiente opresivo en medio de esos espectaculares paisajes me parece muy conseguido y la película cuenta con gente de talento como Willen Dafoe y Charlotte Gainsbourg, que son garantía de oficio y saber hacer. Nada, que seguro que veo esta película que a poco que ofrezca la tendremos como candidata a mejor película extranjera en los Oscar de este año. Y, si no, al tiempo.
martes, 14 de abril de 2009
Trailer de “El Anticristo” de Lars Von Trier.
Ya hay trailer oficial -arriba lo tienen- para la nueva película del “enfant terrible” del cine europeo, Lars Von Trier, que se estrenará a finales de Mayo. Un drama con elementos de terror que visto el adelanto me apetece mucho, aunque con Von Trier nunca se sepa, sin embargo, ese ambiente opresivo en medio de esos espectaculares paisajes me parece muy conseguido y la película cuenta con gente de talento como Willen Dafoe y Charlotte Gainsbourg, que son garantía de oficio y saber hacer. Nada, que seguro que veo esta película que a poco que ofrezca la tendremos como candidata a mejor película extranjera en los Oscar de este año. Y, si no, al tiempo.
lunes, 13 de abril de 2009
“Criminal 3: Los muertos y los moribundos” de Ed Brubaker y Sean Phillips
Hay autores que parece nunca van a tocar su techo y, hoy en día, Ed Brubaker es su máximo explonente. Cada vez que inicio la lectura de una nueva obra suya, espero encontrar al menos algún síntoma de desgaste –repetición de situaciones, de personajes, decaimiento del ritmo, algo que demuestre que este tipo es humano...- sin embargo, cuando termino la obra, no me queda más que encogerme de hombros y disfrutar del mejor guionista –con mucho- del actual cómic norteamericano y, probablemente, mundial. Esa sensación la he vuelto a tener con “Los muertos y los moribundos”, el tercer tomo de la serie “Criminal” que acaba de publicar Panini Cómics, una historia de género en la que que en tan sólo tres números muestra una vez más que en el género negro es donde da lo mejor de sí, construyendo un desencantado, amargo y pesimista relato negro, estructuralmente impecable, argumentalmente demoledor. Les cuento.
En este tercer arco argumental, Brubaker construye una historia en tres actos ambientada en los años setenta, ofreciendo su particular versión de la Blaxploitation que triunfó en la época. Sin embargo, si las historias genuinamente blaxploitation incluían elementos de humor y cierto tono autoparódico que justificaban las altas dosis de violencia y sexo, y se convertían en características fundamentales de las mismas, Brubaker prescinde aquí completamente del humor para construir, a través de la narración en primera persona de tres personajes arquetípicos del género negro– un boxeador fracasado con contactos con la mafia que rumia su pasado desde la cama de un hospital, un veterano de Vietnam que encuentra en el atraco equivocado la única salida a sus deudas, y una mujer fatal que a viaja en el coche equivocado mientras rememora el pasado que la convirtió en un juguete roto- un relato mucho más sórdido en conjunto que la suma de sus partes en el que Brubaker entremezclan la pasión, la venganza y sabias dosis de sexo y violencia, que mantiene sobrecogido al lector hasta la última página de la historia.

Brubaker hace que las distitntas piezas de la trama vayan encajando en un relato medido perfectamente para que las distintas líneas temporales converjan hacia un clímax que no se produce al final de la narración como sería lo lógico –lo fácil- sino hacia la mitad, sin que por ello la última parte desmerezca y resulte predecible al lector que hace tiempo se encuentra atrapado por la densidad de un relato que manteniendo el respeto a las reglas del género al que se ciñe al tiempo que lo revitaliza y le da una nueva dimensión.
Es tanta la endiablada habilidad de Brubaker que es capaz de poner en conexión este tercer arco argumental con los anteriores, a través de distintos personajes que se entrecruzan en los distintas historias, sin que en ningún caso resulten forzadas las tramas ni el lector que se inicie en la serie deba estar al tanto de todo lo sucedido anteriormente para no perderse detalle, aunque sí sea recomendable su lectura para disfrutar, entre otros, del siniestro paralelismo que establece Brubaker entre la historia de Tess Lawless y su hijo Tracy, el protagonista del segundo arco argumental.

Toda esa hábil y delicada estructura resultaría en exceso forzada sino estuviera unida por la excelente prosa de Brubaker, buen conocedor del género negro en sus vertientes literarias y cinematográficas, que, como señala John Singleton en la introducción, es capaz de hacer encajar frases y expresiones que fuera de contexto llevarían al sonrojo pero que dentro de la historia resultan demoledoras.

De todos modos, buena parte del éxito de esta historia se debe a un inspiradísimo Sean Phillips que da lo mejor de sí dándole a la historia el tono expresionista requerido, minimizando al máximo su trazo para esbozar prácticamente a los personajes y las situaciones a los que otorga una dimensión casi irreal gracias a un acertado uso de las sombras y el monocronismo frío con el que refleja la crueldad de las situaciones y ambientes y que beben directamente de los recursos estéticos que ya explotara Frank Miller en “Sin City”, sin mermar por ello su enorme talento para el discurso narrativo mediante imágenes.

Hammett, Chandler, Cain, Spillane y demás pueden descansar tranquilos en sus tumbas; Ellroy, Connolly, Rankin o Arnott , pueden empezar a mover el culo, atarse los machos y ponerse a escribir porque el más puro género negro se escribe hoy en día en viñetas y Sean Phillips y Ed Brubaker son sus autores, hasta que se demuestre lo contrario.
La edición de Panini muy cuidada resulta excelente y complementa la historia con varios artículos sobre género negro muy interesantes y documentados.
Anteriores entradas sobre “Criminal” en El lector impaciente:
-“Cobarde”.
-“Lawless”.
Otras obras de Ed Brubaker en El lector impaciente:
-“La escena del crimen”.
- “Sleeper”, con Sean Phillips, aquí y aquí.
- “Gotham Central” aquí y aquí.
domingo, 12 de abril de 2009
“El Marqués de Anaon 4: La Bestia” de Fabien Vehlmann y Mattieu Bonhomme.
Todo lo bueno se acaba y yo he llegado de momento al final de la relectura de “El marqués de Anaon”, a falta de la publicación en España del quinto álbum aparecido el año pasado en Francia, “La chambre de Khéops”. Un cuarto álbum que deja el mismo agradable sabor de boca que las anteriores entregas y confirma a sus autores como la pareja a seguir dentro del género de época del cómic europeo, pero que supone también una repetición de la misma formula ofrecida en las anteriores entregas y deja abierto el interrogante sobre si los autores serán capaces de mantener el interés mucho más allá, si no incorporan nuevos elementos a la serie.“La bestia” nos devuelve al marqués de Anaon a los caminos de la Francia prerrevolucionaria, quien en compañía de su primo Xavier, un capitán de dragones de infalible puntería y su regimiento, deben acabar con una misteriosa bestia que está sembrando el terror en las aldeas de los Alpes franceses. En su persecución de la aparentemente sobrenatural bestia, los protagonistas irán sufriendo todo tipo de calamidades terrenas que irán mermando sus efectivos hasta que sólo queden el marqués y su primo quienes harán de la calamitosa cacería un medio para exorcizar sus miedos personales y demostrar su auténtica valía.

Ya he comentado en anteriores entregas la solidez de la propuesta de Vehlmann y Bonhomme quienes han encontrado en esta serie una fórmula que sabe aunar la calidad con el entretenimiento manteniendo en vilo al lector con la trillada formula de enfrentar al protagonista a una amenaza aparentemente sobrenatural que finalmente demuestra tener un origen terreno.
Si el trabajo de Vehlmann es más que correcto y desarrolla con oficio una historia en la que entremezcla la investigación de la amenaza de cada álbum con nuevos detalles que aportar a la biografía del conde, creo que es necesario para mantener el interés de la serie en el futuro que las historias adquieran un tinte más ambicioso, hasta ahora en exceso limitadas por el formato de álbum de cuarenta y ocho páginas (quizás una solución sería contar historias del doble de extensión), aunque el guionista le saque al mismo el máximo partido.

Sin embargo el que no admite dudas y cuyo trabajo hace que la serie merezca la pena es Mattieu Bonhomme, un dibujante en constante evolución a lo largo de la serie y que sabe aunar como muy pocos el clasicismo del cómic de época con las últimas tendencias de la BD, manteniendo un estilo personal fácilmente distinguible. En este álbum, sus soluciones gráficas se adueñan de la narración desde la primera viñeta, destacando la angustiosa y creciente ambientación con la que logra transferir toda la carga psicológica de una historia de supervivencia que se desarrolla en las inhóspitas y aisladas cumbres de Los Alpes, y dejando que la tensión de la historia vaya “in crescendo” sin necesidad del abuso de los cuadros de diálogo.
A la perfección de la fórmula pergeñada por el equipo artístico, sólo se le puede achacar en este álbum ciertos detalles que no quedan bien aclarados pero por lo demás nos encontramos con un excelente álbum que a la falta de la sorpresa de las primeras entregas o la depuración de la fórmula alcanzada en la tercera ofrece una cuidadísima puesta en escena, haciendo que la historia fluya de una manera constante y aprovechando el formato del álbum sin necesidad de alargar la historia en exceso.

Esperemos que el quinto álbum nos ofrezca algo más de lo ya visto hasta ahora para no caer en la sobreexplotación del mismo argumento uno y otra vez y “El marqués de Anaon” siga garantizando por igual entretenimiento y calidad.
El resto de álbumes de "El marqués de Anaon" en El lector impaciente:
-"La isla de Brac".
-"La virgen negra".
-"La Providencia".
viernes, 10 de abril de 2009
Nuevos Spots de “Terminator: Salvation”.
Se ha puesto de moda crear expectación en torno a los grandes estrenos de ciencia ficción de este año con trailers y spots para aburrir. No sé yo si es la política de marketing más adecuada ya que hay mucha gente -los que tienen decidido ir a ver la película, generalmente- que les sienta como cuerno quemado que les adelante acontecimientos. Sin embargo, esta política que para mí busca captar a los indecisos, a mí no me molesta y, en alguna ocasión como con esta película, me ayuda a decidirme.
Ahí os dejo los tres últimos anuncios aparecidos en Yanquilandia de “Terminator Salvation”, que incluyen alguna secuencia (spot 3) no vista hasta el momento, que a mí me han convencido para acercarme al cine a pasar el rato cuando la estrenen en las Españas, cosa que antes no lo tenía claro. Si al final va a resultar que tanto marketing sí va a servir para algo más que para destriparnos las pelis…
Spot 1
Spot 2
Spot 3
Spot 1
Spot 2
Spot 3
jueves, 9 de abril de 2009
“Gran Torino” de Clint Eastwood.
Muchas ganas tenía de ver la última película de Clint Eastwood con la que, según dice, mi admirado Clint se retira de la interpretación. Como la pequeña crece a pasos agigantados me permití –y me permitieron- una escapadita al cine más cercano para reencontrarme con el sabio Eastwood. El resultado, quizás una de las películas más ambiciosas de Eastwood, pero también una de las más irregulares, aun así, la escapada mereció la pena.Walt es un jubilado, antiguo veterano de Corea, que ve desde el hall de su bien cuidada casita como su tranquilo y ordenado mundo de americano de clase media se va desmoronando a su alrededor. Su mujer acaba de morir, sus hijos sólo le quieren por el interés, su barrio ha ido cambiando y ha pasado de ser un tranquilo suburbio a territorio de bandas, y, para más inri, el pater de su comunidad se muestra ansioso porque confiese sus pecados. Malos tiempos para el duro, racista y amargado Walt que parecen empeorar cuando su vecino “chinorri”, presionado por la banda local, le intenta robar la única ilusión que le queda en la vida, su Gran Torino del 73. Sin embargo, será precisamente la amistad que Walt establece con sus jóvenes vecinos, su familia y la comunidad oriental la que le lleve a encontrar nuevas ilusiones por las que vivir.
En esta película, Clint Eastwood vuelve a vestirse con el disfraz de los personajes que le dieron fama en el pasado - implacables justicieros como Harry Callaghan o “El sargento de Hierro”-, un disfraz, que a pesar de los años le sigue quedando como un guante y del que no quiere ni debe renunciar, revistiéndolo en esta ocasión de la experiencia y la humanidad que la edad podría haber proporcionado a esos personajes, para erigirse, en cierta medida, en conciencia de la sociedad norteamericana y denunciar algunos de sus males– el choque cultural, las bandas, la desintegración de los valores familiares- en una fábula irregular con la que apela a las soluciones sencillas y tradicionales –la amistad, las satisfacciones del trabajo bien hecho, la solidaridad vecinal… - para afrontar problemas en exceso complejos. Y es que Clint es de la vieja escuela…
A partir de un primer tercio de película excelente en el que Eastwood mantiene el tipo gracias a su indudable carisma en pantalla y el constante guiño autoreferencial dirigido a sus seguidores (que son/somos legión), la película se desvirtúa conforme la amargura y acidez del viejo Walt se va transformando gracias al contacto con sus jóvenes vecinos asiáticos, perdiendo la cinta ritmo conforme el Eastwood director va prescindiendo del tono oscuro y dramático que la historia tenía por otro más luminoso y cómico que se antoja en exceso deshilvanado y anecdótico, probablemente a debido a lo poco trabajado del guión en este aspecto que abusa de situaciones manidas -¿soy el único que ha visto cierta transposición en la relación Walt-Thao con la que establecían Dany-Miyagi en “Karate Kid”?- y la ausencia de un plantel de actores que sepan dar la réplica adecuadamente a Eastwood. Sólo al final, la historia vuelve a recuperar algo de su pulso inicial, aunque la película ya se encuentre lastrada por ese segundo acto que se antoja demasiado largo e insustancial.
En fin, “Gran Torino” no se encuentra entre lo mejor de la producción del octogenario Eastwood, quién deja pasar la oportunidad de ofrecer una última gran obra maestra, pero hay que aplaudir su ambición y voluntad por querer seguir haciendo un cine que proponga preguntas y ofrezca respuestas y, al mismo tiempo, entretenga a, una edad a la que muy pocos miembros de su generación siguen en activo. Y que sea por muchos años, sr. Eastwood.
miércoles, 8 de abril de 2009
“Batman: Ego” de Darwyn Cooke.
He estado leyendo estos días de asueto para muchos que no para mí, un agradable tomito que bajo el título de “Batman: Ego” recoge una recopilación no exhaustiva de las distintas visiones que el talentoso Darwyn Cooke ha dado a lo largo de su carrera del Hombre Murciélago.En "Ego", el canadiense Cooke profundiza en clave psicoanalítica, acerca de la duplicidad de identidad entre Bruce Wayne y su alter ego, Batman. A causa de la debilidad causada por las heridas recibidas tras un enfrentamiento con el Joker y el trauma provocado por el suicidio de uno de los compinches de este que previamente había acabado con su familia, se desencadena en Batman un proceso neurótico –otro más- que le lleva a enfrentar la personalidad de Wayne con la de Batman. Un diálogo entre las dos mitades del héroe del que puede salir un Bruce Wayne más reforzado en sus principios e ideales de justicia o un Batman más sanguinario y vengativo con sus enemigos. ¿Quieren saber más? Tendrán que leerse el tebeo.

Tanto el punto de partida como el desarrollo de la historia no son nuevos ni originales, pero permiten a Cooke lucirse gráficamente dado el entorno onírico –el inconsciente de Batman- en el que se desarrolla la historia donde no existe más limitación que la imaginación del propio autor, en esta historia que fue su primer proyecto para DC, y donde ya da muestras de ser un autor completo y maduro con soluciones gráficas interesantes y “modernas” muy impactantes, pero que realmente beben de autores clásicos –pero al mismo tiempo tan modernos y atemporales- como Will Eisner o Alex Toth, que hacen de su lectura una tarea muy agradable. El universo onírico en el que se mueve la historia me ha recordado la visión del inconsciente que intentaron reflejar pintores surrealistas como Dalí y que, ya en cómics, trasladó con éxito Steve Ditko y sus continuadores en series como “Doctor Extraño”.

Comentada la historia principal, he de decir que no entiendo el criterio de la recopilación puesto que si se trata de un recopilatorio de las historias realizadas por Cooke protagonizadas por el Hombre Murciélago no tienen sentido la inclusión de “El gran golpe de Selina”, una historia negra sobre como Selina Kyle prepara un robo, por otro lado, bastante entretenida, publicada en su momento por Norma y protagonizada por Catwoman, en la que la presencia de Batman brilla por su ausencia. Junto a esta historia larga, el resto del volumen lo componen distintas historias cortas realizadas por Cooke para obras colectivas como “Batman Black and White” y números monográficos de “Solo”, en las que el artista colabora con gente tan interesante como Bill Wray, Paul Grist o Bruce Timm, el autor que sin duda ha marcado la trayectoria profesinal de Cooke, junto la historia larga ya comentada que da título al volumen, “Ego”. Completa el volumen un prólogo bastante interesante y autocrítico del propio autor en el que presenta las historias que componen el libro y un epílogo de David Fernández en el que repasa la trayectoria profesional del autor de series tan notables como “Catwoman” o la última versión de “The Spirit”.

No quiero terminar la entrada, sin indicar que ego precisamente es lo que le ha sobrado a la editorial Planeta con la publicación de este tomo ya que en ningún momento ha avisado que la mayor parte de las historias recogidas en el mismo han sido publicadas recientemente en España, con lo que los aficionados a la obra de Cooke o los completistas de Batman habrán pagado dos veces por el mismo material. Un detalle feo por parte de la editorial que empaña la excelente edición del volumen y que debería evitar en el futuro aunque sea, por desgracia, una práctica extendida entre la mayor parte de las editoriales que publican este tipo de recopilatorios sin indicar previamente su contenido.
Otras obras de Darwyn Cooke en El lector impaciente:
-"The Spirit".
Trailer de “Hunter Prey”, un homenaje nostalgico a la añorable cutre-ficción
Entre tanta película de ciencia ficción que no escatima en efectos especiales que hacen dudar entre la fantasía y la realidad, a uno casi se le cae la lagrimita como al viejo Clint en “Gran Torino” (sí, la he podido ver, si acaso, mañana se lo cuento). al ver este primer trailer de esta producción independiente de ciencia ficción en la que casi se ven las costuras por todos lados y todo parece agradablemente cutre.
Ni siquiera el argumento de la cinta de Sandy Collora es original, pues nos cuenta como un grupo de marines espaciales tienen que desembarcar en un mundo desértico para capturar a un alien que llevaban preso, en una historia que recuerda a “Pitch Black”.
¿Les han recordado las armaduras de los marines como a mí a la de Bobah Fett? La película esta en postproducción y todavía no tienen ni distribuidor en Estados Unidos así que olvídense de verla por estas tierras, salvo en algún Festival Friqui o vía Internet. Habrá que estar atentos.
Juan Bérnet Toledano (1924-2009)
A través de La Cárcel de Papel me entero que la lista de bajas se incrementa esta semana con el fallecimiento de Juan Bérnet, el tío y hermano respectivamente de dos monstruos de la historieta patria como Jordi Bérnet (“Torpedo 1936”) y Jorge (creador de “Doña Urraca”, ahí es nada).Sin embargo, Juan no se quedó a la zaga de sus parientes, desarrollando una intensa labor en los años cincuenta , publicando en prácticamente todas las revistas de historieta desde “TBO” a “Trinca”, pasando por “Mortadelo” “DDT” o “Super Pulgarcito” y creando multitud de personajes entre los que destacan “Altamiro de la Cueva”, “Serafín y Cía”, “Don Vicente” o “Los Guerrilleros”.
D.E.P.
Aquí tienen unas muestras de su trabajo:



martes, 7 de abril de 2009
Frank Springer (1929-2009)
A través de la imprescindible Entrecomics me entero del fallecimiento el pasado día dos de Frank Springer, uno de esos veteranos dibujantes que contribuyó con su trabajo a hacer grande el medio.Springer inició su trabajo como ayudante de George Wunders en “Terry y los piratas”, una vez que Caniff abandonó la tira, para, posteriormente, realizar trabajos para editoriales como Dell, DC y Marvel. Precisamente, merced a su labor como dibujante y entintador de distintas series Marvel en los setenta y ochenta fue más conocido en España, destacando su trabajo en series como “Nick Furia, agente de Shield” “Spiderman”, “Los Vengadores”, “Transformers” o “Dazzler”. Sin embargo, en Estados Unidos, es sobre todo reconocido, por ser el creador en la década de los sesenta, junto a Michael O.Donoghue, de “The adventures of Phoebe Zeit-Geist”, uno de los primeros cómics dirigidos a adultos en Estados Unidos.
Ganó el Premio Reuben Award de la National Cartoonist Society en varias ocasiones así como el Inkpot Award y fue presidente de la primera asociación.
D.E.P.
Algunas muestras de su trabajo:

lunes, 6 de abril de 2009
¿Qué tienen en común Freddy Mercury, Woody Allen y Batman?

Pues entre otras muchas cosas que desconozco, la preciosa ciudad de Barcelona. Y es que si el primero hizo de una canción sobre la ciudad un himno que cantar a pachas con la Caballé ideal para cantar a pleno pulmón en la ducha, y el pequeño genio de Nueva York le regaló un Óscar a Penélope Cruz con una de sus películas más mediocres, los chicos de Planeta y DC, avispados como pocos, no han querido ser menos y se han subido al carro del éxito asegurado colocando al bueno de Batman en los tejados de la Ciudad Condal en un tebeo titulado “El caballero del dragón”, guionizado por Mark Waid y dibujado por Diego Olmos, que saldrá a la venta en mayo coincidiendo con el Salón del Cómic. Y que quieren que les diga, a mí me parece una iniciativa a imitar.
En estos tiempos de crisis está bien aguzar el ingenio e intentar buscar patrocinadores y dinero público que ayude a capear los problemillas. No sé si Planeta ha solicitado alguna subvención de la Generalitat pero debería haberlo hecho pues seguramente una historia de Batman ambientada en Barcelona va a tener más difusión en Estados Unidos entre el sector joven de la población superior a la que tuvo la película de Woody y puede lograr que algunos se decidan irse de vacaciones a la Barceloneta, que de lo que se trata es de hacer algo de venta cruzada, promocionar la ciudad y reactivar el turismo.
Planeta, por una vez, ha estado avispada con una iniciativa original y está en su derecho de promocionar por todos los medios el tebeo, un tebeo que, respecto a sus calidades tengo mis reservas y que no creo pase a la historia del Hombre Murciélago (vamos, que no veo a Bruce Wayne mudándose de la Batcueva a la Sagrada Familia), pero que, no nos engañemos, no está dirigido al siempre quisquilloso aficionado coleccionista sino al simpatico lector ocasional que se puede sentir atraído por el reclamo de ver a un icono tan popular como Batman en la ciudad de Barcelona y luego puede pasarse por el Salón que se celebra en las mismas fechas y hacerse con alguna otra obra que sin tanto revuelo llevan años localizadas en tan bonita ciudad (así a bote pronto, “Jazz Maynard”, “Las falanges del orden negro”, “Superlopez”, “Eric Castell”, “No pasarán” y tantas más). Sin embargo, lo que no me parece tan bien es el formato y el precio ya que un casi seis euros por un tebeo de treinta y ocho páginas, por mucha introducción de Jordi Hereu -¿Y luego dicen que los tebeos no pueden ser populares? si los prologan hasta los políticos- que lleve, es cualquier cosa menos popular y un tebeo de este tipo debería llegar al máximo número de lectores posibles para hacer cantera, mas si cabe, si se pretende distribuir como parece también en kiosco (sí, sí, ya saben, como se hacia antes).
En fin, que les deseo suerte a los de Planeta y espero que vendan muchos ejemplares y les imiten. ¿Quién sabe? Quizás el año que viene veamos un tebeo introducido por Ruiz Gallardón con Superman volando por la Castellana patrocinando Madrid 2016, o uno en el que Rita Barberá glosa a Flash mientras este mejora el Metro de Valencia.
Tiempo al tiempo.
En estos tiempos de crisis está bien aguzar el ingenio e intentar buscar patrocinadores y dinero público que ayude a capear los problemillas. No sé si Planeta ha solicitado alguna subvención de la Generalitat pero debería haberlo hecho pues seguramente una historia de Batman ambientada en Barcelona va a tener más difusión en Estados Unidos entre el sector joven de la población superior a la que tuvo la película de Woody y puede lograr que algunos se decidan irse de vacaciones a la Barceloneta, que de lo que se trata es de hacer algo de venta cruzada, promocionar la ciudad y reactivar el turismo.
Planeta, por una vez, ha estado avispada con una iniciativa original y está en su derecho de promocionar por todos los medios el tebeo, un tebeo que, respecto a sus calidades tengo mis reservas y que no creo pase a la historia del Hombre Murciélago (vamos, que no veo a Bruce Wayne mudándose de la Batcueva a la Sagrada Familia), pero que, no nos engañemos, no está dirigido al siempre quisquilloso aficionado coleccionista sino al simpatico lector ocasional que se puede sentir atraído por el reclamo de ver a un icono tan popular como Batman en la ciudad de Barcelona y luego puede pasarse por el Salón que se celebra en las mismas fechas y hacerse con alguna otra obra que sin tanto revuelo llevan años localizadas en tan bonita ciudad (así a bote pronto, “Jazz Maynard”, “Las falanges del orden negro”, “Superlopez”, “Eric Castell”, “No pasarán” y tantas más). Sin embargo, lo que no me parece tan bien es el formato y el precio ya que un casi seis euros por un tebeo de treinta y ocho páginas, por mucha introducción de Jordi Hereu -¿Y luego dicen que los tebeos no pueden ser populares? si los prologan hasta los políticos- que lleve, es cualquier cosa menos popular y un tebeo de este tipo debería llegar al máximo número de lectores posibles para hacer cantera, mas si cabe, si se pretende distribuir como parece también en kiosco (sí, sí, ya saben, como se hacia antes).
En fin, que les deseo suerte a los de Planeta y espero que vendan muchos ejemplares y les imiten. ¿Quién sabe? Quizás el año que viene veamos un tebeo introducido por Ruiz Gallardón con Superman volando por la Castellana patrocinando Madrid 2016, o uno en el que Rita Barberá glosa a Flash mientras este mejora el Metro de Valencia.
Tiempo al tiempo.
domingo, 5 de abril de 2009
Nuevo spot de “Star Trek”
A este ritmo, calculo que para el ocho de mayor ya habremos visto toda la película.
sábado, 4 de abril de 2009
Rumyko Takahasi, las emociones no entienden de nacionalidades.
Entrevistador: Estoy seguro que hay por lo menos algunos lectores sin ningún conocimiento de las costumbres japonesas. Por otra parte, los lectores que están interesados en manga están generalmente interesados en otros aspectos de la cultura japonesa. Por ejemplo, hay probablemente muchos lectores que no encontrarían nada extraño sobre una escena durante una cena donde cada uno se sienta en el tatami en una casa japonesa tradicional. ¿Piensa usted que los lectores corrientes, que no están familiarizados con la forma de vida japonesa, pudieran sentirse intimidados por demasiadas referencias culturales?.TAKAHASHI: Una vez, cuando dibujaba Maison Ikkoku, recibí una pregunta sobre esto de un periodista americano. Como usted sabe, yo creé Maison Ikkoku para ser una historia de amor que podría ocurrir en nuestro mundo cotidiano. siempre he tenido curiosidad acerca de qué atrae a los lectores no japoneses de mi trabajo, así que pedí la opinión del reportero. La respuesta que conseguí fue que los americanos pueden empatizar con las emociones que son representadas en los comics. Por ejemplo, el sentimiento cuando uno se enamora, y desea expresarlo, solo que no puede… el reportero dijo que las emociones son todas iguales, no importa de cual país uno sea. reflexioné esto durante un rato y me dije a mi misma, “pensándolo bien, es verdad”.
viernes, 3 de abril de 2009
La crisis o Joan Navarro se cayó del caballo.
Parece que están teniendo eco las reflexiones que en su blog Joan Navarro, editor jefe de Glénat, ha hecho en torno a cómo la Crisis está afectando al Cómic.Navarro, al que no conozco pero al que sigo en entrevistas y en su blog siempre me ha parecido por sus comentarios una persona equilibrada y analítica que conoce como pocos su negocio, el de los cómics y ha sabido conjugar como pocos en Glénat, a lo largo de años, comercialidad y afición, recuperando autores clásicos españoles al tiempo que publicaba superventas japoneses manteniendo de este modo la editorial saneada, por lo que sus palabras son para tenerlas en cuenta, mucho más que las de los blogueros de turno que veníamos comentando los síntomas de lo que se avecinaba desde hace tiempo pero que no tenemos, ni falta que hace por otro lado, datos objetivos para valorar el mercado.
Quizás precisamente por la trayectoria de Joan Navarro me han llamado más la atención sus reflexiones que pintan un panorama devastador para el Cómic a partir de junio, cierto, pero que es el panorama devastador al que nos enfrentamos todos desde hace más o menos un año ya que esta no es una crisis sectorial que afecte solamente a la inmadura industria del tebeo español que ya sabemos nunca ha estado demasiado bien y ha visto como se desaprovechaba la oportunidad de los últimos años de bonanza para fidelizar nuevos lectores con ediciones ajustadas, dedicándose las principales editoriales a saturar el mercado con formatos de todo tipo y novedades en muchos casos carentes de interés buscando el beneficio inmediato sin invertir en sus infraestructuras cuan cigarras de cuento confiada quizás en que los -¿quinientos, mil?- espartanos aficionados de siempre iban a estar ahí para sacarles las castañas del fuego dispuestos a no pagar la hipoteca por hacerse con su ración habitual de tebeos, ya que ellos se dedican a otras cosas. Sin embargo, ha llegado una crisis económica global que no ha afectado sólo al Cómic y que en España está dejando unas cifras históricas de parados que no dejan de subir y para la que no se ve solución a corto plazo y los espartanos de siempre han visto menguar sus filas alarmantemente con lo que las cigarras del Cómic se ha quedado aparentemente sin su red de seguridad. Y, sin embargo, Navarro pide la movilización de todos para salvar la industria lo no deja de ser un desesperado reclamo a la solución de siempre “por favor, comprad más tebeos, coleguitas”, algo que está muy bien pero que parece obviar que esos coleguitas tienen también sus propios problemas provocados por la crisis y la cartera no lo suficientemente llena como para hacerse con integrales y absolutes que no bajan de los cuarenta euros.
Seguro que no hay soluciones sencillas. Nunca las ha habido, pero creo que el Cómic está lo suficientemente implantado hoy en día en España como para desaparecer y no tener que recurrir al miedo de los aficionados a quedarse sin su dosis de novedades. Otra cosa es que la industria deba reajustarse y ese reajuste no guste a muchos editores que han visto demasiado tarde las orejas al lobo pero no creo que afecte, en lo fundamental que son los precios elevados y las pésimas condiciones de trabajo, ni a los lectores ni a los profesionales del medio que deben salir al extranjero en busca de reconocimiento.
Bienvenido al mundo real, Sr Navarro.
jueves, 2 de abril de 2009
“Barbe Rouge”, de Charlier, Hubinon y otros.
Los visitantes habituales de este blog, saben que llevo desde hace tiempo lanzando pullitas a ver si algún editor de cómics se anima a publicar en España “Barbe Rouge”. Y acaso incluso alguno se pregunte por qué soy tan pesado con esa reivindicación habiendo tanto tebeo por publicar. La respuesta es fácil: “Barbe Rouge” a lo largo de sus cinco décadas de historia y sus 35 álbumes ha sido una de las series más longevas del panorama europeo por la que han desfilado a padres del cómic europeo de la talla de Charlier y Hubinon, sus creadores, y autores tan notables como Jijé, Gaty o Pellerin. Pero es que, además, es un maravilloso ejemplo de cómo el cómic europeo evolucionó desde planteamientos marcadamente dirigidos a un público infantil y juvenil a tramas más complejas que engancharan al público más adulto, sin abandonar por ello sus características fundamentales.
Y es que "Barbe Rouge" es ante todo un tebeo de género y, más que de género, de piratas con todo lo que ello implica en cuanto a abordajes, barcos, intrigas, traiciones, tesoros y botines con un protagonista que le da nombre, Barbarroja es que es un auténtico villano –probablemente el primero en protagonizar una serie mucho antes de los ambiguos superhéroes americanos-, un pirata de tomo y lomo del siglo XVIII, que sólo comparte con su homónimo turco del siglo XV el disfrute por la mar y el abordaje a sangre y fuego de galeones, españoles preferentemente, a bordo de su barco, el “Halcón Negro”, mostrando sólo alguna misericordia cuando adopta a Eric, el hijo huerfano de una víctima de sus pillajes, al que piensa convertir en su sucesor. Sin embargo, Eric quien a lo largo de la serie irá robando buena parte del protagonismo a su padre preferirá llevar una vida honrada y aventurera aunque eso no quite para contar con la ayuda de su padre y su feroz tripulación en muchas de esas aventuras.

“Barbe Rouge” empezó su publicación serializada en la mítica revista “Pilote”, iniciándose la publicación en formato álbum en 1961. El equipo original se mantuvo hasta la muerte de Victor Hubinon en 1979, siendo sustituido por otro monstruo del cómic como Jijé. Tras un lapso de unos años, Charlier continuo la serie gracias con la colaboración de Gaty y Pellerin, ocupándose de los guiones, hasta su propia muerte, siendo sustituido entonces por Jean Ollivier. Los últimos cuatro álbumes los realizaron el dúo formado por Marc Bourgne y Christian Perrisin, quedando la serie en suspenso desde entonces.

Lo mejor que se puede decir de una serie tan larga y por la que han pasado autores tan variados es que ha sabido mantener su esencia original de cómic de aventuras de capa y espada basando su éxito en argumentos sólidos y documentados (algo característico de un autor tan obsesionado por la credibilidad de sus cómics como fue Charlier, el cocreador de “Blueberry”) y magníficos dibujantes de corte clásico que anteponían el sentido narrativo de la historia antes que el virtuiosismo, sin por ello descuidar el detallismo que toda historia de época precisa.

La serie, incomprensiblemente, es semidesconocida en España quizás debido a lo impopular que podía parecer en nuestro país que los principales villanos fuesen españoles, muchas veces ridiculizados por los protagonistas, algo que en la época no podía ser del agrado del régimen franquista que veía en el cómic una plataforma propagandística de las excelencias de la raza dirigido a niños y clases bajas. ”Barbarroja” se publicó fragmentariamente en la década de los sesenta en la revista “Din-Dan” de Bruguera y existió un efímero intento de publicación por Glénat que no pasó del segundo álbum. Sería de desear ya que, actualmente el panorama del Cómic en España es muy diferente, alguna editorial se decidiera a publicar los once integrales restaurados que recopilaron buena parte de la serie original hace unos años en Francia.

“Barbe Rouge” es un auténtico clásico del cómic merece su publicación mucho más antes que algunos novedosos productos. Tampoco estaría de más, la publicación del spin off de la serie principal, “La Juventud de Barbe Rouge”, que cuenta las primeras aventuras del fiero pirata y que en cinco álbumes narraron Christien Parrisin y el español Daniel Redondo. Por pedir que no quede.
Aquí pueden empezar a adentrarse en el universo de "Barbe Rouge" y aquí pueden disfrutar de todas las portadas de la serie.
Nuevo trailer de “Astro Boy”.
La adaptación de la deliciosa obra del maestro Tezuka ya calienta motores. Está por ver si respeta el espíritu naif de la obra original o se decanta por modernizar en exceso las historias para adecuarlas a los nuevos gustos infantiles. Échenle ustedes el ojo y me dicen que les parece.
miércoles, 1 de abril de 2009
“Xxxombies” de Rick Remender, Kieron Dwyer y Tony Moore.
A la estela del resurgir de lo zombi que se está dando últimamente en el mundo del cómic gracias fundamentalmente a la excelente “Los muertos vivientes”, de Robert Kirkman y Tony Moore, todas las editoriales quieren subirse al carro. En los últimos tiempos, Panini ha publicado “Marvel Zombies”, Norma con “Los zombis que se comieron el mundo”, “Zombies Party” y Zombieworld”, y Domen lleva tiempo anunciando la adaptación al cómic de la recomendable novela “Apocalipsis Z”. Una autentica saturación de títulos a los que Planeta, la editorial que abrió el fuego publicando en España “Los muertos vivientes”, ha añadido este mes “Xxxombies” una miniserie norteamericana de cuatro episodios publicada por Image para su antología de terror, “Crawl Space”. Sin embargo, no esperen encontrar en este cómic ninguna de las cualidades que han hecho de “Los muertos vivientes” un tebeo altamente recomendable sino todo lo contrario ya que se trata del peor tebeo que he leído en mucho tiempo.

Wong, un productor porno bastante lamentable que ha contraido deudas con unos mafiosos, se encierra en una mansión junto a un variopinto equipo para rodar unas cuantas películas porno que le saquen del apuro sin ser conscientes que la ciudad está siendo invadida por una horda de zombis comesesos. En el equipo de Wong hay de todo tipo de fauna, desde gente curtida en el mundo del porno hasta inexpertos jóvenes dispuestos a dar los primeros pasos en la industria .Sin embargo, los zombis no serán el mayor de los problemas del productor ya que el padre de una de sus jóvenes actrices, un duro camionero, la anda buscando por una ciudad de Los Angeles arrasada mientras los mafiosos se han cansado de escapar y le buscan para cobrarse su dinero. ¿Escapará el escurridizo Wong de sus peligrosos adversarios?, ¿Se reunirán por fin padre e hija?, ¿Es posible el amor en la fría industria del porno?, ¿Se comerán los zombis a todos? Lean el cómic, si se atreven.

“Xxxombies” es un cómic que parte de una idea interesante y original que desbarra debido a su pésimo desarrollo. Rick Remender ha obviado todo el potencial que la mezcla de lo porno y lo zombi puede ofrecer para contar torpemente una historia aburrida como pocas en la que el humor cafre y la acumulación de casquería gratuita son sus principales bazas. Un planteamiento que sólo funciona realmente si te llamas Garth Ennis, Grant Morrison ó eres un buen conocedor del medio en el que trabajas, cosa que parece Remender no es en ningún caso. Las situaciones planteadas por Remender sin demasiada trabazón no hacen gracia y resultan poco creíbles, sus personajes resultan en exceso planos y poco trabajados y sus diálogos son huecos y vacíos. En el aspecto gráfico, el dibujante Kieron Dwyer hace un trabajo bastante discreto preocupándose más en buscar el gore más tremendista que en dotar de una narración fluida sus viñetas, limitándose a cumplir el encargo y a otra cosa, mariposa.

“Xxxombies” es un tebeo completamente prescindible y que deja tras su lectura con una cabreante sensación de tomadura de pelo. Lo único destacable son las portadas originales coloreadas por Tony Moore, algunas de las cuáles homenajean estupendas películas como “Tiburón” o “El Padrino” y que en la edición de Planeta se reproducen como extras y que aparecen al final del texto. Lástima que ningún zombi anduviera cerca para comerse los sesos a sus autores….



Nuevo trailer “Ice Age 3: Dawn of Dinosaurs”.
No sé a ustedes pero a mí si hay una franquicia de animación que nunca me ha defraudado y realmente se puede considerar “para todos los públicos” esa es “Ice Age”.
Para el 1 de Julio se anuncia el estreno de la última entrega que al menos visualmente tiene una pinta estupenda. Veremos si marca el agotamiento del producto, como pasó con “Shrek”, o seguimos teniendo Edad de Hielo por muchos años. Ojalá.
martes, 31 de marzo de 2009
“Ciudad 14: Primera serie” de Romuald Reutimann y Pierre Gabus.

He estado leyendo estos días “Ciudad 14” el recopilatorio que Planeta ha sacado hace poco de la serie de doce números con la que la editorial Paquet quiso revitalizar la venta en kiosco en Francia con una obra de periodicidad mensual y un precio económico de 1 euro. Al parecer, la cosa parece que ha cuajado, pues ya se ha anunciado una segunda tanda de episodios y, en España, debería hacerlo también ya que “Ciudad 14” es un batiburrillo fresco, divertido y, sobre todo, muy entretenido. Les cuento.
La historia comienza cuando Michel un emigrante ilegal de oscuro y tormentoso pasado llega a la caótica metrópolis Ciudad 14. En esta ciudad, encontrará trabajo junto al avispado reportero Mac Keagh, dispuesto siempre a correr cualquier riesgo para contar la verdad de la noticia, con quién irá descubriendo las peculiaridades y entresijos de su nueva Ciudad al tiempo que conoce a sus variopintos ciudadanos e investiga los peligrosos casos en que se ve envuelto junto a Mac Keagh y que le pondrán en el punto de mira de los poderes fácticos de la ciudad. En Ciudad 14, es posible que Michel descubra el amor y deje atrás los demonios de su pasado, pero también que muera joven.
Hojeado apresuradamente puede pensarse que “Ciudad 14” es un “funny animals” al uso - como “Usagi Yogimbo”, “Blacksad” o “Maus”, por poner tres ejemplos de los más conocidos-, una historia en la que todos sus personajes son animales personalizados o personas animalizadas (esto nunca lo he tenido muy claro). Sin embargo, una lectura más atenta, les demostrará que “Ciudad 14”, a diferencia de los ejemplos, rompe a las primeras de cambio sin ningún tipo de complejos la única regla no escrita de los animals haciendo que convivan en aparente armonía personajes con fisonomía humana con otros que sí son animales, al tiempo que los autores incorporan en una historia que crece aparentemente sin control elementos de todos los géneros que puedan imaginar –desde el thriller periodístico al superheroico pasando por la ciencia ficción o el histórico-aprovechando sus autores a la perfección su carácter de serie abierta y tomando como puntos de referencia elementos tan dispares como el atentado que desencadenó la I Guerra Mundial, los flujos migratorios que llegaban desde Europa a Estados Unidos a través de la isla de Ellis, o cinematográficos, como “Alien Nation”, quedándome, sin embargo, la duda sobre si estamos ante una constante huida hacia delante un tanto alocada y delirante en la que los autores van improvisando sobre la marcha o si existe un esquema planificado de antemano por parte del guionista Pierre Gabus y el dibujante Romuald Reutimann.. Es precisamente esa naturalidad con la que los autores mezclan elementos inconexos, con la única limitación de su imaginación, la que le da frescura a la obra, merced sobre todo a una narración gráfica en blanco y negro, ligera y sin pretensiones pero cuidada y detallista con la que el dibujante Remuald Reutimann consigue que la historia fluya a buen ritmo al tiempo que caracteriza los diferentes ambientes por los que los personajes se mueven, algo fundamental ya que la Ciudad 14 es un elemento indispensable más de la historia, manteniendo enganchado al lector a la espera del nuevo truco con que el equipo creativo renovará su interés.

Quizás, como ya he comentado, se le pueda achacar a esta obra cierta endeblez estructural que pueden llevar a confusión en algún momento dadas las constantes tramas cruzadas que maneja y el estar pensada para su publicación seriada. Sin embargo, los autores resuelven con oficio ese bache que se nota hacia la primera mitad de la obra y una vez que el lector acepta las reglas de su juego (fundamentalmente, que no hay ninguna más allá de hacer pasar un buen rato) la lectura resulta muy entretenida y adictiva, siendo el principal defecto de este libro que deja a los protagonistas en un interesante cliffhanger sin resolver.

La edición de Planeta es más que correcta, con una traducción más cuidada que lo que viene siendo habitual últimamente en los cómics europeos, aunque no se hayan reproducido las portadas originales a color, ofertándose, en conjunto, una obra entretenida y de calidad a buen precio.
Blog oficial de la obra en francés, aquí.
Presentación de La Duna nº 11 Bélico.
Me pasa por correo Raúl Moreno la presentación y el anuncio del nuevo número – y van once- de “La Duna”, la revista realizada por la Asociación de jóvenes dibujantes de Cómics de Almería. Cada número es monográfico, sobre un tema determinado, y. en esta ocasión, han elegido el bélico así que es un número en el que ya saben lo que pueden encontrar. Y si no, echen un vistazo a la presentación de arriba.
Una estupenda iniciativa para fomentar los nuevos talentos que renueven el Cómic patrio de los dibujantes almerienses que esperemos se vea imitada en otros lugares.
Si quieren adquirir la revista pueden hacerlo aquí o aquí o en las tiendas de sus patrocinadores, si viven en la zona. Además, Raúl anuncia un próximo acuerdo de distribución con SD para todo el territorio nacional. Que la suerte les acompañe.
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