lunes, 2 de noviembre de 2009

“El último mosquetero” de Jason.

Seguimos con el repaso desordenado a la obra del noruego Jason, que en España ha publicado casi en su totalidad la editorial Astiberri, con “El último mosquetero”, una nueva obra en la que la mezcla sin complejos de géneros, la contención emocional y el absurdo humor inteligente, se aúnan para mantener atrapado al lector durante cuarenta y ocho páginas.

Athos, el antaño famoso mosquetero, enfrenta el hastío de la inmortalidad mendigando copas de bar en bar, ajeno a un mundo que ha cambiado mucho en los últimos cuatrocientos años y en el que sus ideales románticos parecen no tener cabida. Cuando Francia –y por extensión el mundo- es amenazada por una inminente invasión marciana, Athos emprenderá una última aventura para salvar el planeta con la única ayuda de su imbatible estoque y su indomable valor. ¿Logrará Athos salvar al mundo? ¿Recuperará la amistad de sus antiguos compañeros de armas?¿Descubrirá el misterio oculto tras la invasión alienígena? Tendrán que leerse el tebeo para enterarse.
Jason vuelve a ofrecer a sus seguidores una receta de buen cómic que a pesar de no resultar novedosa para los conocedores de su obra resulta igualmente efectiva que en otras entrega, haciendo gala de los mismos recursos para mantener el interés del lector y sintetizar narrativamente en apenas cuarenta y ocho páginas historias sólo aparentemente simples y en las que la amistad y el amor siempre subyacen bajo la aventura de turno que sirve de excusa al autor para mostrar al mundo sus particulares obsesiones. En esta ocasión, Jason hace un recorrido por el folletín y el pulp dejando patente su conocimiento y cariño por los mismo y sus autores, especialmente por la obra de Alejandro Dumas, de la que toma al personaje protagonista, el mosquetero Athos, al que reinventa sin complejos para convertirlo en un remedo del John Carter burroughsiano o el Flash Gordon raymondiano (me encanta inventarme palabros) de los que toma características y estéticas, en una historia llena de peripecias en y que se resuelve brillantemente en un final anticlímax que redondea con el moralizante cierre con el que el autor busca más que adoctrinar a sus lectores dejar quizás claro su posicionamiento vital y cerrar una historia que no cobra pleno sentido hasta la última viñeta y el último bocadillo.

El ritmo narrativo de Jason es personalísimo y le identifica respecto a cualquier otro autor. Probablemente, con la excepción de Seth o Chris Ware, pocos autores contemporáneos son capaces de sacar tanto partido a los silencios y al esquematismo de su planteamiento en el que nada queda al azar para guiar al lector sutilmente a través de la historia para que sea el propio lector el que rellene los huecos con lo que su lectura resulta especialmente satisfactoria, evitando caer en todo momento en tópicos o convencionalismos de género. Jason ha sido comparado con grandes directores de cine suecos como Dreyer o Bergman en el distanciamiento y economía con la que construyeron sus grandes películas y, probablemente, algo de eso haya sobre todo en la manera de construir la historia con un planteamiento casi teatral del desarrollo de la trama y en la concisión de los diálogos, pero creo que si hay que buscar alguna referencia cinematográfica al autor noruego está se encuentra más en los grandes clásicos del cine mudo en la manera de desarrollar los gags e ir encadenando la sucesión de viñetas y, sobre todo, en la obra de Herriman.
Su opción por esa simplicidad expositiva se manifiesta también en su estilo de dibujo, de trazo limpio e infantil, convirtiéndose en una trampa más en la construcción de la historia por parte del noruego con la que mantener el interés del lector y ofrecer una riqueza de interpretaciones que la hacen atractiva a los lectores de cualquier edad. En ese sentido, Jason ha encontrado en Hubert un aliado perfecto con el que se entiende a las mil maravillas a la hora de dotar de color a sus historias, optando por colores planos que refuerzan la buscada pobreza visual de la obra.

En definitiva, “El último mosquetero” es una muestra más del inmenso talento para la narración gráfica de Jason, un autor que sin hacer demasiado ruido se ha hecho un nombre dentro del cómic europeo. Si tienen oportunidad, échenle un ojo y luego me cuentan.

Otras obras de Jason en El lector impaciente:

“Yo maté a Adolf Hitler”.
“ No me dejes nunca”.

Trailer de “Amazing Tales: Three Guns” de Zhang Yimou


Otra de fantasía oriental, pero esta vez del que las hace mejor que nadie (con el persmiso de Ang Lee), Zhang Yimou que nos sorprende con un trailer lleno de ritmo y bastante divertido. De la película, no sé que esperar ya que parece que se trata de un remake ambientado en la China medieval de….¡¡¡”Sangre Fácil”!!!. Dudo que vaya a verla en el cine pero tengo hasta un momento indeterminado del año que viene para decidirme así que habrá que estar atento para ver si averiguo algo más. Cuando lo sepa, se lo cuento.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Azpiri, las mujeres y el hastío.

Pregunta: Tú usas el erotismo como recurso para contar las historias que quieres contar, como en Reflejos u otras obras tuyas… ¿Es el erotismo un medio antes que un fin?

Azpiri: Ciencia ficción, erotismo, los géneros son medios para contar lo que quieres contar. Yo he utilizado mucho el erotismo pero en ocasiones he tenido que cambiar, porque acabas harto de utilizar el mismo tema o los mismos recursos. Eso es lo que me ocurrió cuando hice Despertares, que yo quería hacer otra cosa. Pero lo cierto es que lo que mejor funciona en el mercado es el erotismo, esta es la realidad. Cuando vendo un original vale más dinero cuantas más tías desnudas haya en una página. Y, claro, según va pasando el tiempo, por fuera te vas encasillando en un terreno, que a mí no me agrada porque yo quisiera cambiar. Me tienen encasillado. Pero eso sí: el erotismo yo lo trato de una manera diferente, siempre en un terreno puramente erótico, porque no he tocado el porno nunca; la pornografía no me interesa para nada. Trato el erotismo como un juego, usándolo como una forma de contar cosas, de contar historias, pero es verdad que llega un momento en que te cansas. Hace cuatro o cinco años que hice Despertares, me concedí un año de descanso porque acabé saturado. Ya no sabía como dibujar a las mujeres, las había dibujado de todas las posturas posibles que se pueden dibujar. Por un lado es bueno, porque aunque estoy encasillado ahí tienes que tener en cuenta que dibujantes de historieta hay muchos, pero dibujantes eróticos, reconocidos, en el mundo, realmente hay pocos. Hay muy pocos dibujantes que dibujen realmente bien a las tías: Manara, Serpieri, Bernet. No hay demasiada gente que trabaje el erotismo y las mujeres, y se supone que por eso te piden más de ese género. Lo que es innegable es que tienes un público muy fiel: siempre que llevo originales a los salones o para mostrar a los editores llevo eróticos, porque sé que los voy a vender muy bien.

(Azpiri comenta su saturación del género erótico en esta interesante entrevista que le realizaron Manuel Barrero y Javier Mora Borrell en el Expocomic 2008 y que pueden leer completa en Tebeosfera).

Obras de Azpiri en El lector impaciente:

“El cementerio estelar”.
(Yo creo que a pesar de la saturación, no se le da del todo mal. Y para muestra, un botón:)




sábado, 31 de octubre de 2009

Nuevo Trailer de “The Road”.



Bueno, pues ya falta menos para ver por fin esta adaptación de la fantástica novela de McCarthy. Tengo que reconocer que tengo curiosidad. Ya veremos.

(No se hinchen a buñuelos y cuidadito con los espíritus de la noche si salen de fiesta, que en Halloween como cualquier otra noche hay mucho vampiro y mucha loba sueltos).

viernes, 30 de octubre de 2009

“Encender una hoguera” de Christophe Chabouté.

Jack London aparte de haber sido un magnífico novelista con el que no suele fallar si alguna vez les piden una recomendación, es también uno de los autores más adaptados en cómic por autores con distintos estilos e inquietudes pero que encontraron inspiración en la obra del autor de “Colmillo Blanco”. El penúltimo en incorporarse a esta larga lista ha sido el francés Christophe Chabouté con “Encender una hoguera”, obra que Norma Editorial publicó hace pocos meses en una cuidada edición, y en la que adapta el relato del mismo título.

La Fiebre del Oro causó miles de muertos a finales del XIX entre los miles de americanos que invadieron sin preparación ni medios las soledades del Gran Norte canadiense, despreciando sus peligros, motivados únicamente por la ambición y la ilusión de obtener una riqueza rápida y fácil. “Encender una hoguera” es la historia de uno estos anónimos buscadores quién de regreso de una expedición con la única compañía de su perro a su campamento por las inmensas, solitarias y heladas llanuras del Yukon se enfrenta a un descenso repentino de las temperaturas hasta los setenta grados bajo cero, unas condiciones en las que ningún viajero solitario ha logrado resistir y en las que lograr encender un fuego se convierte en la única esperanza de supervivencia. ¿Logrará encender una hoguera el protagonista que le salve o morirá congelado?¿Se comerá al perro? Tendrán que leerse el tebeo (o el cuento) para enterarse.

Chabouté encuentra en la obra de London un material excelente que se adapta a la perfección a su propio estilo esquemático y parco en diálogo, pero no acierta en la planificación de una historia que hubiera ganado si hubiera prescindido de cualquier texto escrito y a la que en ocasiones, se echa a faltar una mayor carga dramática.

London fue uno de los autores que mejor supo reflejar la fascinación y la insignificancia del hombre solitario ante la Naturaleza salvaje y Chabouté realiza un loable esfuerzo a la hora de trasladar al lenguaje del cómic las sensaciones y experiencias descritas por London mediante la palabra escrita, utilizando textos de apoyo y prescindiendo totalmente del diálogo en una historia que, por otro lado, no los necesita. Sin embargo, me queda la sensación de que Chabouté desconfía de su capacidad narrativa e intenta dotar mediante los cuadros de texto al Frío mortal al que se enfrenta el protagonista en testigo y narrador de sus desventuras, equivocándose. En la realidad, los textos acaban resultando redundantes y no aportan nada a una historia con suficiente empaque para su narración exclusivamente en imágenes, opción por la que el autor sólo opta en momentos concretos de la historia, quedando el conjunto un tanto descompensado. Y es una lástima, porque Chabouté sí parece poseer la suficiente entidad como narrador visual como para haber prescindido totalmente de todo texto –quizás con un prólogo y un epílogo hubiera bastado- y la lucha por la supervivencia del protagonista se desarrollara exclusivamente ante los ojos del lector.

Chabouté, a nivel técnico, es un excelente dibujante que sabe captar la belleza de la inmensidad nevada de las tierras de Klondike y nos sorprende a los que sólo habíamos leído hasta ahora sus obras en blanco y negro con un cuidado tratamiento del color logrando recrear la luminosidad nublada y fría de esas tierras haciendo uso para ello de unos tonos apagados que ayudan a reforzar, además, la soledad del protagonista.

En definitiva, “Encender una hoguera” es una obra que se queda a medio camino de lo podría haber llegado a ser y se convierte en la mejor muestra de las inseguridades de un autor joven que no confía del todo en sus propias posibilidades. No me extrañaría que en un futuro Chabouté retomara la obra y eliminara la mayor parte de los cuadros de texto. Con todo, gracias al atractivo y la fuerza de London y a la propia habilidad gráfica del francés, resulta una obra bastante entretenida e interesante, que atrapará a todo lector que se atreva a adentrarse desde el calor de su hogar en esas tierras salvajes.

Otras obras de Christophe Chabouté en El lector impaciente:

“La Bestia”.

Otras obras de Jack London en El lector impaciente y otras adaptaciones de su obra al cómic:

“Asesinatos, S.L.”
“El Cementerio Estelar” de Azpiri y Carlos Giménez.

¡Felicidades Asterix!

Pues eso, ayer hizo cincuenta añetes el galo más majete. Espéremos que los próximos cincuenta años den obras mejores que los últimos álbumes que no han tenido la calidad esperada. Hablando de esto...¿No iban a sacar por fin una edición completa digna del galo y sus amigos o me estoy equivocando?...

Nuevo trailer de “Avatar”, de James Cameron.



Bueno, no las tengo yo todas conmigo respecto a esta película…Muy espectacular, mucha nueva tecnología y mucho James Cameron, sí, y todo lo que quieran, pero tengo muchas dudas sobre el resultado final. Eso sí, el trailer está chulo.

Ya veremos en Diciembre si es la película de las Navidades o no…

jueves, 29 de octubre de 2009

Horacio Altuna, las mujeres y la mirada del autor.

Pregunta: Y dejando lo analítico un momento... ¿de dónde saca las modelos?


H.A: (Se ríe.) Desde siempre me gusta mucho dibujar la figura humana. Pero completa, todo lo gestual inclusive. Mis personajes se mueven mucho (se mueve imitándolos). Me parece que tengo que transmitir una naturalidad que acompañe lo que quiero decir. Todo eso requiere cierta habilidad y búsqueda de perfeccionamiento. Puedo hacer hombres muy lindos, viejos decrépitos y chicas lindas o mujeres espantosas. Por eso mi mirada no es inocente. Yo miro a alguien y voy a la ropa, los huesos, cómo se mueve, cómo se sienta, cómo acomoda el esqueleto. O sea, me salen chicas lindas porque las sé dibujar, el resto es que me piden chicas lindas y es una habilidad que aprovecho.


…


H.A: Una vez un amigo mío me dijo la diferencia entre dibujante y dibujador. El dibujante es un autor. El “dibujador” es un tipo que hace cosas por encargo, no cuestiona lo que hace ni lo que crea.


Pregunta:¿Un mercenario?


H.A: Pero sin la ética. Porque un mercenario tiene una ética de mierda, pero ética al fin. Yo nunca trabajé con guiones que no me gustaran. Si a mí viene alguien, aunque sea alguien importante que vende muchísimo, con un guión que no me gusta, no lo dibujo. Por ejemplo, los guiones de Alejandro Jodorowsky para mi gusto son malos, pero el dibujo de Juan Giménez es fantástico. Jodorowsky nunca podría haber hecho un producto como La Casta de los Metabarones sin el formidable dibujo de Giménez. Ahí está el peso de un autor.

(El gran Horacio Altuna en una interesante entrevista de 2008 concedida a Andrés Valenzuela en la que demuestra tener las ideas muy claras y pocos pelos en la lengua, y que pueden leer completa aquí.

Si alguien se pregunta si realmente le salen tan lindas las chicas, ahí abajo les dejo unas cuantas para que juzguen).




Nuevo montaje del trailer de “Alicia en el País de las Maravillas” de Tim Burton.



Se trata del montaje final y oficial del trailer que vimos hace unos meses y nos dejó con la miel en los labios. No importa que no incluya escenas nuevas (mejor), no me canso de verlo y la Alice de Burton es una de las pocas películas indispensables que tengo apuntadas para el año que viene. Otra que no se estrena hasta Marzo de 2010. Habrá que esperar.

Trailer de “Green Zone” de Paul Greengrass



Hablábamos ayer de la incorporación al último proyecto de Clint Eastwood de Matt Damon y hoy le volvemos a encontrar dando guerra en un nuevo trailer de otra película a estrenar el año que viene. Se trata de “La Zona Verde”, de Paul Greengraass, una película de acción con pinta de entretenida y ambientada en la Guerra de Irak, en la que Damon interpreta a un oficial del ejército que debe encontrar en el desierto arsenales ocultos de armas de destrucción masiva.

Damon y Greengrass ya han trabajado juntos varias veces en la saga Bourne y se entienden bastante bien así que no me extrañaría que estuviéramos ante una película de acción sólida y bien construida en la línea de esas películas. En EEUU se estrena en Marzo del año que viene.

miércoles, 28 de octubre de 2009

“Exterminador 17” de Dionnet y Enkil Bilal.


Hoy vamos con todo un clásico del cómic europeo de Ciencia Ficción. Una de esas historias plagada de ideas que luego han sido mejor o peor aprovechadas en otros medios y que rebosaban de ese crisol creativo que fue “Metal Hurlant” en los años setenta. Me estoy refiriendo a “Exterminador 17”, del humanista asociado Jean Pierre Dionnet y un joven Enkil Bilal, que Norma recuperó hace unos años en una cuidada edición recoloreada.

En un futuro lejano, la Humanidad se ha extendido por la Galaxia, y utiliza para dirimir sus conflictos a ejércitos de androides conocidos como Los Exterminadores. Cuando el moribundo inventor de Los Exterminadores, el Maestro, supervisa una de esas campañas en un lejano planeta le sorprende encontrar entre las tropas de asalto a un exterminador 17, la primera versión de los exterminadores de la que evolucionarían posteriormente todas las demás. Al finalizar el conflicto interplanetario, los exterminadores que han descendido al planeta son automáticamente desconectados y abandonados en su superficie. Sin embargo, sorprendentemente, coincidiendo con la muerte del Maestro, el Exterminador 17 se yergue entre sus compañeros caído, revivido por aquél que, arrepentido del destino de sus creaciones, ha transferido su psique al androide para convertirlo en un mesias que libere al resto de androides del yugo humano. Sin embargo, los gobernantes terrestres no están dispuestos a permitirlo y han encargado a los misteriosos Neomaniqueos su eliminación. ¿Llegará el Exterminador 17 a la Tierra?¿Logrará su objetivo de liberar a los androides? ¿Quién es realmente Cleton, el misterioso amigo del Exterminador 17? Tendrán que leer el tebeo para enterarse.

“Exterminador 17” es una obra que, a pesar del tiempo transcurrido, conserva buena parte de su brillantez, en una tormenta de ideas por parte de un inspirado Dionnet que hoy en día darían para varios álbumes y, de hecho, tras muchos años, Dionnet, retomó la aventuras del Exterminador 17, junto al dibujante Igor Baranko, en la llamada “Trilogía de Ellis”, que lamentablemente continua inédita en nuestro país. Sin obviar referentes clásicos que van desde el “Frankenstein” de Mary Shelley al homenaje a la “Casablanca” de Michael Curtiz, un inspirado Dionnet idea una parábola mesiánica y pacifista en la que no resulta ajena la noción contestaría hacia el poder establecido en una versión cyberpunk y decadentista de una agotada raza humana que ha conquistado las estrellas a la que un joven Enkil Bilal, influido claramente por Moebius, en su concepción del espacio y sus habitantes, logra dar forma de una manera espectacular e imaginativa, que influiría en autores posteriores tan notorios como el argentino Juan Giménez en su aclamada “La Casta de los Metabarones”.

”Exterminador 17” no desdeña ninguno de los grandes temas de la ciencia ficción y los reúne en apenas 56 páginas, manteniendo al lector atrapado hasta su sorprendente e inesperado final. Si todavía no la han leído, ya están tardando.

Otras obras de Enkil Bilal en El lector impaciente:

“Las falanges del orden negro”.

Aniversario Marciano.


Cinco años, un lustro, un tiempo considerable según las valoraciones humanas, pero que no deja de ser un suspiro para la verdosa fisiología marciana. Al contrario que yo, son pacientes, y no tienen ninguna prisa en completar su complejo plan de dominación de nuestro planeta, seguros de su triunfo. Son muchos, cada vez más, los que ya han sucumbido y su líder, Jotacé, se vanagloría desde su planeta.

Por favor, si eres un honrado y civilizado ciudadano, temeroso de Dios y preocupado por el futuro de tus hijos, no permitas que visiten este blog y sus inocentes mentes queden contaminadas por la sucia mirada de su autor. Es muy, muy adictivo. Corre la voz. Yo ya he caído, pero no se lo digáis a nadie.

(Felicidades Jotacé).

Trailer de “Invictus”, lo último de Clint Eastwood.



Ya tenemos el primer trailer de “Invictus”, la última película del gran Clint Eastwood, que, a juzgar por lo visto, es bastante probable que logre unas cuantas estatuillas, con una historia muy al gusto de la Academia y el público norteamericano. Morgan Freeman, al que había perdido la pista tras su grave accidente, reaparece en esta cinta interpretando a un Nelson Mandela en su primer mandato que aprovecha su primer mandato y la celebración de la Copa del Mundo de Rugby para unificar su fragmentado país.

Está claro que con Coetzee y los Mundiales de Fútbol, Sudáfrica está de moda. Y en Eastwood, Freeman y Matt Damon ha encontrado unos estupendos embajadores.

Bochorno Blanco.



Abro un paréntesis en los contenidos habituales del blog para hacerme eco del bochorno espectacular sufrido por el Real Madrid en la Copa del Rey ayer por la noche. Un equipo de Segunda B, de la periferia de la capital, el Alcorcón, no sólo ha ganado, sino que ha humillado al todopoderoso Real Madrid, construido a base de los millones, el marketing y la soberbia de sus dirigentes que se han creído su propia mentira y años tras años repite y refuerza su propia mentira. Al igual que unos jugadores, convertidos en ídolos de masas por el único mérito de dar patadas a un balón, incapaces de demostrar las cualidades por las que tan bien les pagan.

Resultados como este son los que hacen grande el deporte y ayudan a agrandar su mítica. Además, deberían de ayudar a cuestionar la esencia del fútbol profesional, un deporte contaminado por intereses bastardos, que no es momento ni lugar para examinar, frente al beneficios del saludable deporte aficionado.

A pesar de ser simpatizante blanco, me alegro de la victoria del Alcorcón. ¡Felicidades!

martes, 27 de octubre de 2009

“The Fall”, de Ed Brubaker y Jason Lutes.


Es curioso releer obras antiguas de autores punteros de la actualidad y comprobar cómo a pesar de sus defectos y titubeos ya se encontraban presentes las constantes que definen su obra posterior. Un buen ejemplo de ello es “The Fall”, una novela gráfica publicada hace unos años por Planeta en la que queda patente que Brubaker y Lutes no nacieron siendo tan buenos como actualmente son, pero que ya tenían bastante claro qué tipo de historias contar y cómo hacerlo.

“The Fall” es un tebeo de apenas cuarenta y ocho páginas en el que Brubaker construye un complejo guión negro, basado en el uso de elipsis temporales, en el que nos cuenta la historia de Rick, un chico al que todo le sale mal. Tras haber sido abandonado por su chica, vive con un compañero de piso fisgón al que no soporta y trabaja en el turno de noche de una gasolinera. Cuando una supuesta clienta le entrega una tarjeta de crédito extraviada, Rick decide darse un homenaje y se dedica a hacer todo tipo de compras con la tarjeta. Sin embargo, su negra suerte se tuerce un poco más cuando resulta que la clienta que le ha entregado la tarjeta no es otra que la mujer de su jefe, Jules, quién a cambio de no contar su estafa le chantajea obligándole a realizar todo tipo de tareas domésticas. Mientras limpia de hierbajos el jardín de Jules, Rick encuentra semienterrado un bolso viejo perteneciente a una mujer joven. Un poco por aburrimiento y un poco por intentar librarse del chantaje de Jules, Rick intentará descubrir a quién pertenecía el bolso sin sospechar que esa investigación le va a convertir en el blanco de un asesino impune desde hace más de nueve años. Para saber más, ya saben lo que toca.

“The Fall” es un correcto cómic negro, inspirado en demasia en los clásicos de la literatura de género, que no llega a la altura de la obra posterior de su brillante equipo creativo en el que los personajes protagonistas y sus circunstancias resultan más interesantes que la sencilla trama negra ideada por Brubaker en la que se echa a faltar ese punto de compleja suciedad que desarrollaría en su obra posterior. En el aspecto gráfico, la historia está narrada con la soltura habitual por un Jason Lutes que demuestra su dominio de la elipsis pero cuyo trazo limpio no encaja demasiado bien con el realismo sucio que Brubaker precisa y encontraría en colaboradores posteriores como Sean Phillips o Michael Lark. Lutes se muestra como un autor sobrio, ordenado y detallista, que dispone con habilidad y frialdad la composición de la página para contraponer a los distintos personajes y logra que la historia fluya sin sobresaltos aunque la falta de un auténtico clímax en la misma y su incapacidad para otorgar un mayor dramatismo a la misma, impide que su labor brille como en sus trabajos en solitario.

En definitiva, “The Fall” no se puede considerar más que como un trabajo menor en la trayectoria de estos dos artistas, que permitirá a sus seguidores entender mejor su evolución posterior, demasiado correcto y frío como para apasionar a nadie aunque no deje de resultar una lectura entretenida. Sólo recomendable para completistas.

Otras obras de Ed Brubaker en El lector impaciente:

“Prez”
“La escena del crimen”.
“Sleeper”
“Gotham Central”
“Criminal”

Otras obras de Jason Lutes en El lector impaciente:

“Juego de manos”.
“Berlín: Ciudad de Piedras”.
“Houdini: el Rey de las esposas”.

Trailer de “The Cup of Tears”, de Gary Shore.

The Cup of Tears film trailer. Dir. Gary Shore from Gary Shore on Vimeo.



En el mundillo este de los trailers, te puedes encontrar cosas muy curiosas. Como esta película irlandesa que mezcla sin ningún pudor la ciencia ficción con las fantasías orientales de última generación y que, por lo visto, en los trailers, parece entretenida, con su estética tenebrista a lo “Sin City”.

La historia es sugerente: una geisha crea una copa mágica con sus lágrimas que provoca un sueño profundo a quién bebe de ella. La Copa es robada lo que puede provocar una guerra entre distintos clanes de chinos por lo que un samurai es encargado de encontrarla.

La película no tiene distribución en EEUU y dudo que la veamos estrenada en salas por aquí, aunque a juzgar por el trailer podría competir muy dignamente con cualquier producto oriental.

lunes, 26 de octubre de 2009

“Doktor Sleepless: Máquinas de Deseo” de Warren Ellis e Iván Rodríguez.


Nueva entrega de nuestro bastardo escocés favorito en el sello Avatar que aquí anda publicando con bastante decoro Glénat. Me estoy refiriendo, por supuesto, al señor Warren Ellis y su creación más ambiciosa de los últimos año,s a la espera de la finalización de esa maravilla que es “Planetary” (al parecer ya ha acabado. Aleluya), en colaboración con un prometedor dibujante español, Iván Rodríguez, “Doctor Sleepless”.

Este primer recopilatorio reúne los primeros ocho números de la serie regular bajo el subtítulo de “Máquinas de Deseo” y en él se sientan las bases de lo que ha asegurado Ellis en alguna entrevista es un proyecto abierto llamado a convertirse en la nueva “Transmetropolitan”. Aunque eso está por ver, de momento, "Doktor Sleepless" es una lectura entretenida en la que Ellis une con sorprendente naturalidad –morro, dirían algunos- multitud de referencias para reverdecer su mensaje anarquista y pseudotransgresor (estoy seguro que si hubiera nacido a principios del siglo pasado el amigo Ellis hubiera sido de los que le hubiera encantado ir poniendo bombas a los nobles en pos de las enseñanzas de Bakunin y Malatesta).

En la tranquila ciudad de Heavenside, vuelve a reaparecer su hijo pródigo menos querido, el llamado Doktor Sleepless, alías John Reinhardt, quién dotado de una portentosa inteligencia rayana en la locura y acompañado por una turbadora Enfermera que hace las veces de guardaespaldas, dirige todos sus esfuerzos a adoctrinar a los jóvenes y desencantados grinder (humanos con algún tipo de modificación extrema en su cuerpo) con sus enseñanzas antisistema aunque su verdadero objetivo no sea otro que destruir el mundo. ¿Cómo es posible que Sleepless haya reaparecido si la policía tiene detenido desde hace años a John Reinhardt en prisión?¿Quién es el verdadero y quién es el falso?¿Cómo reaccionará la antigua novia de Reinhardt tras su reaparición provocando el caos en la ciudad y más loco que nunca? ¿Quién está acabando con los antiguos colaboradores de Reinhardt en el blog inminent.sea y cuáles son sus intenciones? ¿Y por qué hay gente enfermando que ve ángeles? Tendrán que leerse el tebeo si quieren encontrar respuesta a alguna de estas preguntas.

Delirante propuesta la que realiza el amigo Ellis en este entretenido tebeo en el que superando las nociones clásicas del género superheroico de héroe y villano da una vuelta de tuerca al concepto de científico loco en una trama frenética llena de referencias y autoreferencias que, en algún momento pueden sacar al lector no avisado de la historia por lo que aconsejo la lectura previa de la Fintroducción escrita por el propio Ellis y las fichas de términos precedentes. Ellis juega a presagiar en una moderna ciudad americana habitada por personajes propios de William Gibson un futuro en el que se hacen realidad todos los miedos antisistema contemporáneos –y alguno más- y ofrece su particular respuesta en forma de nuevo mesias tecnológico impregnado de misticismo tibetano y locura lovecraftiana, manteniendo al lector en la duda constante sobre su cordura y moralidad, propuestas que no son del todo originales en la obra de Ellis pero que están planteadas con la suficiente habilidad como para resultar una trama de intriga entretenida. Nada es lo que parece en esta nueva serie y espero que en las próximas entregas se vayan aclarando –o liando, dependiendo del éxito y continuidad de la serie- todas las preguntas y misterios que este gran titiritero cyberpunk y chamanista que es el escocés nos plantea. De la ambición y las ganas con las que Ellis afronta esta serie, queda constancia con la creación por el autor de una página web (doktorsleepless.com) en la que a modo de wikipedia de la serie se aclaran dudas y claves de la serie y se plantean pistas sobre los futuros derroteros de la serie.

En cuanto al dibujo, Iván Rodríguez, se muestra como un valor a seguir, manteniendo el tipo frente al tour de force propuesto por Ellis, con claras referencias a autores actuales como Bryan Hitch, curiosamente un autor con el que ya colaboró Ellis en “The Auhority”. Rodríguez, se muestra como un buen narrador y domina el dibujo de la figura humana aunque quizás se le pudiera pedir una mayor expresividad a los rostros de sus personajes. Con todo, se trata de un autor joven que tiene mucho que aportar todavía y que se ve bien secundado por la acertada labor de Mark Sweeney, un colorista que deja su buen hacer allá por donde pasa.

En definitiva, “Doktor Sleeper” agradará a los fieles seguidores del Ellis más desquiciado pero probablemente no sea recomendable para aquellos que no haya disfrutado de sus trabajos anteriores, y promete a los primeros vivir momentos interesantes.

La edición de Glénat, es bastante correcta incorporando aparte de las fichas y la fintroducción comentadas más arriba, las portadas originales y un sketchbook con unas espectaculares portadas alternativas realizadas por Raulo Cáceres.

Otras obras de Warren Ellis en El lector impaciente.

“Planetary”.
“Planetary: Mundos cruzados”.
“Hellblazer”.
“Global Frequency”
“Black Summer”

Una entrevista en inglés a Ellis sobre la serie, aquí.

El Bullpen Marvel, según John Romita.



Cefn: ¿Acabaste sintiéndote cómodo con el método Marvel?

JR: Oh sí, al cabo de un tiempo lo de los argumentos me resultaba un poco más fácil. Y a medida que pasaba el tiempo me sentía más capacitado, pero nunca me resultó fácil. Era como si me sacarán las entrañas.

Cefn: ¿Y que hay de los demás dibujantes del Bullpen?¿Se acostumbraron a ello?

JR: Algunos sí. John Buscema tenía un talento innato para ello. Le dabas un breve resumen de la historia, por teléfono y entonces empezaba a protestar diciendo cosas como “¡Los cómics son una tontería! ¡Hay demasiados personajes!”

Él odiaba a Spiderman. Durante la época en que dejé de dibujar Spiderman yo solía hacer los argumentos junto a Stan y llamar al dibujante, ya fuera Gil Kane, John Buscema o cualquier otro. Llamaba a John Buscema y le daba un breve resumen de la historia y del perfil de los personajes, por ejemplo, Kingpin y el Maquinador. Y entonces él me preguntaba: “¿No iremos a hacer otra de esas historias, verdad?”¡Detesto a Spiderman!” Esa era su frase más recurrente.”¿Tenemos que hacer otro Spiderman” ¡Odio esa serie!¡Odio a los personajes, odio la gran cantidad de gente que sale en ella!” Y yo le respondía: “¡Menudo asco!¡Pero tú no te preocupes, John!”¡Y luego venía y te entregaba unas páginas fantásticas, con una caracterización de personajes estupenda! ¡Quiero decir que el Maquinador se convirtió en un personaje de carne y hueso en sus manos! Yo había hecho un boceto de la portada que era como una especie de guía pero él le dio vida. La dotó de personalidad, de humanidad. Quiero decir que para ser alguien que decía no importarle un pimiento el trabajo, ponía mucha sensibilidad en esas páginas. Las mujeres eran muy hermosas, los fondos y la historia rebosaban fuerza y realismo ¡y sólo estaba haciendo bocetos! Sus bocetos eran mejores que los lápices acabados de cualquier otro dibujante. Eran una maravilla. Me hubiera gustado tener tiempo de entintarlos, pero estaba trabajando en "Capitán América" o "Los 4 Fantásticos" o cualquier otra cosa. Así que la impresión que da a primera vista es que no tiene en demasiada consideración esta forma artística pero la calidad del trabajo que realiza muestra el alma de un verdadero artista. Siempre he admirado a la gente así. Es un tipo al que el argumento no le intimida. Podía dibujar perfectamente cinco páginas al día mientras que, para mí, dos páginas era ya un triunfo. Algunos artistas se adaptaron al Método Marvel más fácilmente que otros. Gene Colan podía visualizar las cosas estupendamente, pero nunca conseguía darle a la historia el ritmo narrativo que quería Stan. Se dedicaba a dibujar los planos y cosas que más le gustaban en la primera mitad del tebeo, y cuando llegaba a la segunda mitad, cuando tenía que contar el meollo de la historia, tenía que empezar a dibujar viñetas cada vez más y más pequeñas, hasta que Stan se volvía loco porque la última viñeta, que se suponía que tenía que ser una doble página se había reducido a una rendijita. Así que teníamos que cortar y pegar bastante. Kirby solía hacer lo mismo. También hacía otra cosa curiosa, a veces introducía un personaje en la historia, sólo por diversión, y luego en la página cinco se lo cargaba. Luego resulta que a Stan le encantaba el personaje y decía: “¡Lo has matado!” Era tan rápido creando y destruyendo que Stan se frustraba de un modo increíble, porque cualquiera de las ideas más flojas de Jack podía haber sido usada para crear una línea de cómics que hubiera durado diez años. Sus ideas más flojas eran superiores a las mejores ideas de algunos otros dibujantes. Yo sigo diciendo que Jack Kirby disparaba más munición en dos o tres números que mucha otra gente en cinco años. ¡Era realmente como una explosión sobre el papel!
Y yo lo único que era capaz de hacer era sufrir tratando de encontrar una transición interesante, personajes interesantes…luchaab con las páginas mientras que toda esa gente –John Buscema, Jack Kirby y más tarde John Byrne- producían páginas diez veces más rápido, con una gran sensibilidad y sin esfuerzo. En el caso de que yo lograra sensibilidad alguna, era tras mucho sudor y lágrimas.

(Una nueva entrega de la entrevista realizada en 1994 por Cefn Ridouf y Richard Ashford y publicada en España por Forum (Planeta) en 1999 en el libro “El Arte de John Romita” en la que analiza el método de trabajo de Marvel y la adaptación que tuvieron al mismo distintos artistas como John Buscema, Jack Kirby o Gene Colan).

Para leer otros extractos de esta larga entrevista, pinchad aquí o aquí.