sábado, 22 de mayo de 2010
Jack Kirby, actor.
viernes, 21 de mayo de 2010
Nuevos Spots de la película de Jonah Hex.
Ahí os dejo los nuevos spots de la pelicula que se están proyectando en los EEUU. Visto lo visto, cada vez tengo menos esperanzas en esta adaptación aunque, claro está, hasta no ver la película nunca se sabe.
“Los Muertos Vivientes 10: En lo que nos hemos convertido”, de Robert Kirkman y Charlie Adlard.
Parece que Planeta se está ajustando al plan anunciado y nos ofrece tres meses después de la anterior entrega una nueva ración de “Los Muertos Vivientes”, que reúne los números 55 a 60 de la colección original, con “En lo que nos hemos convertido”, un nuevo capítulo de las desventuras de Rick y sus compañeros en unos Estados Unidos invadidos por los zombis.
En esta nueva entrega, Kirkman se dedica a ir preparando el terreno para un nuevo golpe de efecto explorando las situaciones de conflicto entre los miembros del disminuido grupo de supervivientes que prosiguen su viaje hacia Washington. Así, por un lado, Kirkman explora la incipiente locura de Rick y la rivalidad con Abraham, el recién llegado, junto con los recelos de un desconfiado Dale que cada vez se encuentra más a disgusto con el liderazgo de Rick mientras que, por otro, recupera a algunos personajes olvidados de la primera entrega, suicida a uno de los protagonistas y enfrenta a los supervivientes a una nueva manifestación del horror zombi, el rebaño. ¿Alguien da más emociones en apenas cinco números? Actualmente en el cómic mainstream americano yo creo que poca gente.

Kirkman reflexiona en este nuevo tomo sobre uno de los temas principales de esta larga novela río (¿gráfica? Claro, ¿por qué no?) que no es otro que las taras psicológicas de los supervivientes cada vez más agotados en la lucha diaria por mantenerse ellos y sus seres queridos con vida al tiempo que hacen frente a los remordimientos por las barrabasadas que cometen. El tono de la obra cada vez es más maccarthyano desde la anterior entrega mostrando la desesperanza de unos personajes en un mundo en el que la principal amenaza ya no son las hordas de zombis sino la barbarie de los supervivientes.

Sin entrar en más valoraciones sobre la gran labor de Kirkman a la hora de mantener el interés de la serie a pesar del consiguiente desgaste, si quiero profundizar un poco más en el trabajo de Charlie Adlard que desde hace unas entregas parece estar con el piloto automático. Adlard es un buen narrador aunque resulte algo limitado de recursos a la hora de dotar de expresividad a los distintos personajes pero es que desde hace varios tomos se nota un progresivo desapego de Adlard que le lleva a economizar en exceso sus esfuerzos. Así, el abuso de las secuencias de viñetas repetidas para conseguir ligeros efectos resulta bastante irritante (las dos páginas del anterior volumen en que repetía hasta seis veces la misma viñeta era clamorosa) y se repite cada vez con más frecuencia. No sé si Adlard anda agobiado con las entregas o es simplemente decisión suya pero quizás no estaría de más plantearse un cambio de dibujantes que renovase una serie que gráficamente se ha vuelto anódina.

En definitiva, “Los Muertos Vivientes” mantiene intacto su interés a pesar de Charlie Adlard gracias al buen hacer de Kirkman que es capaz de revisitar los tópicos zombis una y otra vez de una manera coherente y atractiva para los lectores que esperamos nuevas sorpresas y giros argumentales.

Como en los mondos y lirondos tomos de Planeta sigue sin haber hueco para las portadas originales ya las enseño yo que las portadas son lo mejorcito gráficamente de la serie.
jueves, 20 de mayo de 2010
Clips de “Tamara Drewe”, de Stephen Frears.
Desconocía que se estaba preparando adaptación cinematográfica del excelente cómic de Possy Simmonds del que ya les comenté por aquí, y menos me imaginaba que a la cabeza del proyecto se iba a poner un director del prestigio de Stephen Frears. ¿Mis primeras impresiones ante los dos clips que se han visto en Cannes y que reproduzco en la entrada? Contradictorias. Por de pronto, el de arriba sí que recoge un momento memorable del cómic mientras que el de abajo es pura inventiva (al menos yo la secuencia esta de la cacerolas no la recuerdo).
Con todo, la peli puede estar bien porque las situaciones que describe el cómic pegan bien con las temáticas que le gustan a Frears, pero me da la sensación que un director tan tradicional se haya ni tan siquiera planteado intentar buscar una adaptación de los recursos concretos que maneja este cómic -con su cuidado equilibrio entre texto y cómic- a imagen real, limitándose a adaptar la historia simplemente.
Habrá que estar atentos.
“Lobezno: Los hombres de adamántium”, de Jason Aaron y Ron Garney.
Ya sabéis los habituales de El lector impaciente que Jason Aaron es de la última hornada de guionistas uno de los que más me gusta. Sigo con entusiasmo esa joyita que es “Scalped” y me gustó mucho “El otro bando”. Por ese motivo, tenía curiosidad por medirle en un cómic superheroico puro y duro y ver de qué era capaz el de Alabama en un género más convencional y rígido que otorga menos autonomía a los autores para desarrollar su creatividad que el sello Vertigo de DC en el que un Aaron encaja perfectamente. La solución la he encontrado en esta primera entrega de la nueva colección de Lobezno, “Wolverine, weapon X” que Panini recopiló hace unos meses en un apañado tomito que recoge los primeros cinco episodios de la colección. Mi conclusión es que el Aaron superheroico cumple, pero no es la mejor versión de Aaron.
En este primer arco titulado “Los hombres de Adamantium”, Logan está decidido a evitar que la multinacional Roxxon, que se ha hecho con la documentación para reproducir el proceso por el que le implantaron su esqueleto de adamantium que le convirtió en el mejor en su oficio, firme con el gobierno norteamericano un contrato para crear un ejército de nuevas armas X. Para lograrlo, Lobezno cuenta con aliados como una perspicaz periodista dispuesta a destapar los trapicheos de Roxxon en Colombia y con su antiguo compinche, Maverick. Sin embargo, Logan y sus aliados tendrán que enfrentarse con todo un pelotón de hombres X dispuestos a evitar que alcancen su objetivo.

“Los hombres de adamántium” es un cómic entretenido sin más, en el que Aaron lejos de innovar ofrece un cómic de acción trepidante que se limita a cumplir sus objetivos de evasión sin profundizar demasiado ni en la psicología de los personajes ni en una historia cuya única finalidad no va más allá que hacer pasar el rato sin, eso sí, insultar la inteligencia del lector. Aaron ofrece una versión bastante arquetípica de los personajes sacando partido del carismático protagonista aun cuanto el enfrentamiento con los hombres de adamántium resulta un tanto descompensado dada la falta de entidad como villanos de estos.


En el aspecto gráfico, Ron Garney demuestra que es un dibujante molón con un uso aceptable de la narrativa como ya demostrara en su etapa en “Capitán América” aunque no acabe de convencerme demasiado su visión de Lobezno (¿Es necesario que desde las películas todos los dibujantes pretendan sacarle a Logan parecido a Hugh Jackman?) ya que su personaje es demasiado pesado e hipermusculado.
En definitiva, “Los hombres de Adamantium” es un divertimento ligero que no insulta la inteligencia de lector y debe permitirle a Aaron pagar las facturas al tiempo que se divierte pero realmente se encuentra bastante alejado del nivel mostrado en obras anteriores por el autor y es de esperar que en entregas posteriores la cosa mejore. Calidad tiene para ello.
miércoles, 19 de mayo de 2010
Trailer de “Splice”, de Vicenzo Natali.
Esta historia de unos científicos que desarrollan saltándose todas las leyes de la ética una quimera tiene tantas posibilidades de ofrecer un rato entretenido como de aburrir al más ducho haciendo un repaso por todos lugares comunes reconocibles de otras muchas películas.
El trailer no me despeja las dudas y la presencia de Adrien Brody tampoco. Si se llega a estrenar en España quizás la dé una oportunidad, claro que quizá no. Ya veremos…
Vía: Uroloki.
“Matadero Cinco o La Cruzada de los niños”, de Kurt Vonnegut.
Releer está muy bien pero es una práctica que realizo muy de vez en cuando, por exceso de curiosidad y falta de tiempo, probablemente.Sin embargo, hay libros que merece la pena recuperar de año en año y comprobar como mantienen su capacidad para sorprender y enriquecernos aun más con cada nueva lectura lo que sin duda los convierte en obras a destacar. Uno de estos títulos excepcionales es “Matadero Cinco” en el que Kurt Vonnegut escribió una de las novelas más originales del siglo pasado, una obra que por desgracia es todavía en exceso desconocida e infravalorada.
En esta novela, Kurt Vonnegut recogió parte de sus experiencias bélica durante la IIGM en la que fue hecho prisionero por los alemanes y fue testigo directo del bombardeo de Dresde que destruyó completamente la ciudad alemana, a través de las vivencias de Billy Pilgrim, un desconcertado ser humano cuyas desconcertantes experiencias seguiremos a través de los años.
“Matadero Cinco” es una novela atípica y sorprendente que escapa a toda clasificación en la que, a través de un estilo sencillo Vonnegut construye una novela compleja en la que la ficción y la realidad, la cordura y la locura, el humor y el drama, la filosofía y la escatología, conviven en perfecto equilibrio a través de una estructura abierta y porosa que le permite incorporar diversos hilos narrativos que se suceden en distintos momentos temporales de la vida del protagonista consiguiendo que la novela funcione a distintos niveles y sea accesible a cualquier lector, desde el mero relato de humor hasta la reflexión irónica sobre la indefinición del hombre contemporáneo.
En definitiva, “Matadero Cinco” es una obra que debería de ser de obligada lectura en colegios e institutos siendo su mensaje tan vigente y actual como en el momento de su publicación y es que pocas cosas hay más claras que el canto de un pájarillo. Amén.
Planeta, seis años no es nada.
Una semana pasada estresante, que me dejó completamente agotado me impidió comentar la que para muchos ha sido la gran noticia del Salón de Barcelona: la renovación del acuerdo entre Planeta y DC para continuar editando y distribuyendo la primera los tebeos de la segunda en España e Italia durante seis años más. Aquí, aquí y aquí los compañeros han comentado, opinado y debatido sobre el tema y aunque parece que alguno con la noticia se ha metido en la bañera dispuesto a abrirse las venas creo que la cosa no es para tanto e incluso siendo moderadamente optimista creo que este acuerdo puede ser beneficioso para todos.Lo primero, ¿había otras editoriales dispuestas a arrebatarle este material a Planeta y ha existido una verdadera competencia por él? Creo que no. Pienso que, las pequeñas por diversos motivos no están interesadas en hacerse con el material (y las que podría interesarle no creo que estén en condiciones de realizarle una oferta atractiva a DC) ni que esta estuviese dispuesta a poner en manos de Panini sus series teniendo en cuenta que publica Marvel en Europa. Las únicas opciones reales serían Planeta y Norma y, francamente, creo que comparando cómo editó Norma el material DC en su momento y el mal recuerdo que dejó entre los lectores el continuismo de Planeta, por eliminación, era la única opción.
A pesar a los errores cometidos y que todos conocemos, Planeta ha realizado una aceptable labor en líneas generales durante estos años y ha sabido rehacerse a la perdida de los derechos marvelitas que le supuso además la perdida de colaboradores y packagers con los que llevaba trabajando años. No debió ser nada fácil sin contar con ese know-how recomponer toda su organización y empezar a publicar un material que, salvo la línea Vertigo y Batman y Superman, no tiene el mismo tirón en España que los cómics Marvel. En estos años, se ha publicado más material DC del que esperabamos los aficionados, reeditándose la mayor parte de lo que publicó Zinco y que sólo los más veteranos conocíamos y ofreciendo los últimos macroeventos de la editorial americana y las principales colecciones Vertigo a un ritmo regular. Teniendo en cuenta que esto se ha realizado prácticamente partiendo desde cero la cosa no ha estado tan mal y es de esperar que en los próximos seis años mejore la publicación de DC con equipos de articulistas y traductores con más experiencia.
Por otro lado, los temas realmente peliagudos y que más han chirriado han sido las críticas a los formatos y los errores de traducción y edición.
Sobre la línea editorial no espero grandes novedades y seguramente asistiremos a una política continuista, apostando por los macroeventos regulares y aprovechando la publicidad que generen las películas que se realicen sobre personajes DC (en este sentido, como en otros Planeta juega en desventaja respecto a Panini ya que no existe un proyecto cinematográfico coordinado de trasladar a los principales superhéroes DC a la gran pantalla como se está realizando con el Universo Marvel) y tampoco estaría de más, además, que se potenciase la publicación de material clásico en condiciones –estoy pensando en la etapa Kirby completa, por ejemplo.
Será interesante ver cómo evoluciona Planeta en estos seis años que son bastante tiempo y permitirán que la editorial realice una planificación sensata y con tranquilidad a largo plazo -algo que parece ha venido faltando en los últimos tiempos- que satisfaga a los aficionados y permita a la editorial recuperar el liderazgo entre las editoriales españolas. Esperemos estar por aquí para verlo y comentarlo.
martes, 18 de mayo de 2010
“Murena 7: Vidas de los Fuegos “.de Jean Dufaux y Philippe Delaby.

En “Vidas de los Fuegos”, nos encontramos con un Lucio Murena, caído en desgracia en la corte que regresa a Roma a pesar de la prohibición de Nerón tras la muerte de Acté. En compañía de Balba, el proscrito Murena sólo cuenta en Roma con el apoyo de sus viejos amigos y se ve obligado a recurrir a los recursos de Balba para sobrevivir al tiempo que intenta esquivar a sus enemigos. Mientras, Nerón llora aislado en la corte la muerte de su hija, cada vez más impredecible e influenciable a los consejos de sus cortesanos en el verano más caluroso en la historia de la ciudad eterna. ¿Cómo reaccionará Nerón cuando descubra la presencia de Murena en Roma?¿Acabará quemando toda la ciudad para terminar con su antiguo amigo? Tendréis que leeros el tebeo para enterarse.

La espera ha valido la pena y Dufaux y Delaby firman un magnífico álbum en el que el segundo ciclo de la serie alcanza finalmente su clímax. Partiendo de una exhaustiva labor de documentación, Jean Dufaux logra ir incorporando a los hechos históricos las intrahistorias de los personajes que pueblan las páginas de Murena que hemos ido conociendo en anteriores entregas de la serie al tiempo que ofrece una versión más realista y alejada del tópico de la figura de Nerón, aun cuando se muestre respetuosa con la visión que autores anteriores ofrecieron del loco emperador romano, es original y más cercana a la ofrecida por los historiadores. Dufaux, desarrolla la trama principal perfectamente, dosificándola perfectamente para dejar la serie en el punto más emocionante, pero donde demuestra ser un guionista de altura es en la habilidad con la que va incorporando las vivencias de los personajes que aparecen en este álbum a través de los que refleja como debió ser la vida en las distintas capas sociales de la ciudad, personajes mucho de ellos cuya presencia no irá quizás más allá en la historia pero que ayudan a enriquecer el conjunto sin que en ningún momento la lectura se resienta o se torne confusa.

De todos modos, buena parte de esa claridad expositiva que caracteriza este álbum, la tiene Philippe Delaby, un dibujante sobresaliente que con su trazo sencillo y minucioso es capaz de dar en todo momento con la solución más eficaz. Delaby a diferencia de otros dibujantes más populares y efectistas se centra en el desarrollo de la historia reforzando el retrato minucioso de los personajes y haciendo especial hincapié no sólo en la descripción física de los mismos sino en su retrato psicológico. Así, sólo a través de los rasgos en primer plano de un personajes podemos ser conscientes de cómo evoluciona un combate o podemos percibir los constates cambios en el humor de Nerón.
Además, Delaby es un narrador notable capaz de convertir al elemento sobre el que gira todo el álbum (y que no en vano le da título), en un recurso a través del cuál realizar elegantes transiciones o incorporar el uso de onomatopeyas hábilmente sin caer en la tentación del abuso. En este sentido, hay que resaltar también la labord del colorista Jeremy Petiqueux que logra dar siempre con el tono adecuado tanto para reflejar los distintos juegos de luces tanto en las localizaciones interiores como en las exteriores. 
En definitiva, “Vidas de los fuegos” es una joyita y uno de los mejores álbumes de la serie en que se inscribe, serie que no deja de crecer y que cuenta con unos autores especialmente motivados e inspirados que dejan al lector con la miel en los labios a la espera del octavo álbum con el que finaliza el segundo ciclo y que promete emociones fuertes. Yo, por si acaso, ya voy avisando.
Más “Murena” en El lector impaciente:
“Murena” (1 al 5).
“Murena 6”.
Alfonso Zapico y los Premios.
R: Sin duda lo más interesante es que tendré la oportunidad de realizar una exposición monográfica en la próxima edición del salón del cómic de Barcelona, que se celebrará entre los meses de mayo y junio de 2011. Todavía no he hablado con los organizadores, pero estoy deseando ponerme con ello.
R: Creo que no. De hecho, hay muchos autores españoles que trabajan en Francia, nunca han tenido reconocimientos en España, y no por eso han tenido menos méritos en su trabajo. El premio se valora porque da notoriedad al álbum publicado e, incluso, ayuda a las ventas, pero insisto en que hay autores muy buenos que nunca han sido premiados. No lo necesitan.
P: ¿Cómo nació su interés por el cómic y la ilustración?
R: He dibujado desde muy pequeño y, más tarde, estudié Ilustración y Diseño en la Escuela de Arte de Oviedo. Cuando acabé esta formación, lo que menos pensaba es que iba a hacer cómics, sino que me iba a dedicar únicamente a la ilustración editorial. Afortunadamente, puedo vivir de la ilustración, pero el cómic me da la capacidad de contar y transmitir mis historias.
(El reciente ganador del premio revelación del Salón de Barcelona deja su opinión sobre la importancia de los premios y otras apreciaciones sobre su obra o el mercado español en esta breve pero completa entrevista que podéis leer completa aquí. A mí las propuestas de Alfonso Zapico me gustan, como ya les comenté por aquí y por aquí en su momento, pero lo que no tengo muy claro es si es un autor revelación o no. Con todo, como a mí no me corresponde aclararlo, mis felicitaciones y a esperar sus nuevas obras que prometen).
lunes, 17 de mayo de 2010
Gary Panter, la búsqueda del momento.
(De una interesante entrevista realizada Nick Merzer al polifacético artista underground Gary Panter (“Jimbo, Adventures in Paradise”) en 2008, y que podéis leer completa traducida al castellano por cortesía de Frog2000).
domingo, 16 de mayo de 2010
Primer trailer de “Super 8”, de J.J. Abrams.
sábado, 15 de mayo de 2010
jueves, 13 de mayo de 2010
Trondheim, el vago.
Me considero un dibujante medio pero como soy muy vago busco fórmulas para transformar mis carencias en crear un dibujo minimalista y sencillo pero que me permite contar cosas e ideas interesantes. Como lector prefiero leer una buena historia con un dibujo malo que una mala historia con un dibujo bueno.(De una pequeña entrevista publicada en El Periódico hace unos días al creador de “Lapinot” y “La Mazmorra”. Para leer completa aquí. ¿Todo el mundo opina igual? ¿Cuándo un dibujo es bueno y cuándo es malo? Quién se atreva que opine).
miércoles, 12 de mayo de 2010
“Durango 3”, de Yves Swolfs.


En la primera historia, “Loneville”, el amnistiado Durango llega a la ciudad que da nombre al álbum y debe enfrentarse a una banda de desalmados que está sembrando el terror en la misma aprovechando el aislamiento del lugar. Durango se enfrentará a los forajidos y de paso descubrirá los motivos de su misterioso jefe para intentar acabar con todos los habitantes de la ciudad.

Los dos álbumes que completan el volumen conforman un nuevo arco argumenta,l aunque se puedan leer de manera independiente, y en ellos Swolfs añadea la solitaria figura de Durango una ambigua acompañante, la misteriosa Lucy. Si en "Une raison pour morir", Durango es víctima de los encantos de la dama que, conchabada, con un forajido se dedica a robar bancos y acabar con la vida de molestos maridos, en "L'or de Duncan" la ayudará a rehabilitarse encontrando el oro que su padre la ha dejado en herencia para lo que tendrán que sortear la a unos temibles forajidos que también lo ambicionan.
Probablemente, en líneas generales este arco no está tan bien resuelto como el de “Amos” y Swolfs demuestra que antes que guionista es dibujante fallando en la justificación de las reacciones de los personajes, especialmente de la amoral Lucy, aun cuando como en el resto de la serie, el autor se mantiene fiel a los patrones del Western crepuscular de los años setenta con lo que logra que la historia resulte entretenida y recomendable para los amantes del género aun cuanto abuse demasiado de los deus ex machina. En el aspecto gráfico, son dos de los mejores álbumes de la serie con impresionantes localizaciones en Las Rocosas y una caracterización de los personajes cuidada y carismática que no oculta las referencias cinematográficas usadas por el autor.

En definitiva, este tercer volumen de “Durango” ofrece más de lo mismo: buenas historias de género, entretenidas y bien narradas aun cuando pequen de escasa originalidad y un desarrollo un tanto repetitivo. Con todo, se trata de una serie muy recomendable para los aficionados del Western que espero Planeta se dé prisa en completar con los dos tomos que presumo faltan.
Más obras de Yves Swolfs en El lector impaciente:
Rubén Pellejero, innovando con causa.
Toni Boix: ¿En qué apartados de tu propuesta gráfica te permites innovar y en cuáles prefieres mantenerte dentro de unos registros clásicos que favorezcan la narratividad del dibujo? martes, 11 de mayo de 2010
“Iron Man 2”, de Jon Favreau.
Me ha fastidiado bastante el tener que ir aplazando la segunda entrega del “Iron Man” de Jon Favreau, una de las películas que esperaba con más ganas de las anunciadas para este año dado el buen sabor de boca que me dejó la primera parte. Las expectativas eran altas y, como suele suceder siempre que se crean expectativas, las posibilidades de sentirme decepcionado se incrementaban notablemente. Pues bien, ayer pude por fin acudir al cine y la verdad es que disfruté como un enano. Les cuento.Esta segunda entrega, retoma la acción unos meses después del momento en que finalizó la anterior con un Tony Stark que debe compadecer ante una comisión gubernamental que le presiona para que comparta sus secretos con el ejército y a la que debe demostrar estar capacitado para llevar la armadura. Tony se encuentra en su peor momento, con su corazón más débil que nunca, su empresa en una perpetúa crisis en la que debe competir con Justin Hammer, proveedor favorito del ejército, y sobrellevar su alocada vida de playboy para consternación de sus amigos. Para complicarlo todo un poquito más, con ganas de venganza llega desde Rusia con amor, el hijo de un antiguo socio de su padre poseedor de una tecnología similar a la de su armadura que puede llegar a acabar con el Hombre de Hierro. Cuando todos estos problemas se juntan, quizás ni el mismísimo Hombre de Hierro será capaz de solucionarlos.
“Iron Man 2” confirma que el género superheroico trasladado al cine ha alcanzado su madurez como ya apuntara la primera parte y a los más críticos debería convencer que el entretenimiento no está reñido con una buena historia con muchos efectos especiales. Jon Favreau demuestra inteligencia explotando las virtudes de la primera entrega de las que sobresale la interpretación del elenco de actores que repite, encabezado por Robert Downey Jr. (que ha dado una nueva dimensión al soso de Tony Stark), actores que parecen disfrutar en sus roles y estar pasándoselo bien, a los que se añaden otros de categoría como Samuel L. Jackson que como Nick Furia da el contrapunto a Robert Downey Jr en una aportación mayor que el cameo de la primera entrega, la perturbadora Scarlett Johansson que despeja todas las dudas sobre su idoneidad como Viuda Negra y un Mickey Rourke que ya lleva algún tiempo convenciéndonos de que hay vida después de la muerte.
Como buena adaptación que es, la historia es fiel a la esencia de los personajes sin tener por ello que ofrecer una adaptación literal de los mismos realizando una adecuada labor de síntesis que resume bastante bien su idiosincrasia y modifica lo que no le vale con coherencia como ocurre con el personaje de Hammer o la redefinición que hace de Látigo dando un nuevo enfoque a este personaje más complejo que el del matón tontorrón del cómic y logrando hacernos creer que es un tipo capaz de hacerle sudar la gota gorda a Iron Man para vencerle. La película poda muchos de los aderezos de Bendis y Millar que en el cómic funcionan con dificultad pero en el cine ganan, y si a ello se le suma una narración ágil y moderna con ciertos guiños a los videojuegos (Favreau ha sacado conclusiones interesantes de los aciertos de esa joyita denostada que es “Speed Racer”), unos efectos especiales logrados y ajustados a la historia y un medido uso de recursos tradicionales bien aplicados, como la estupenda banda sonora, “Iron Man 2” se convierte en una versión mejorada de la anterior entrega y un entretenimiento altamente recomendable para cualquier cinéfilo sin perjuicios, independientemente de su edad y conocimiento previo de los personajes.
En definitiva, “Iron Man 2” es una excelente película que deja con ganas de mucho más pero, también, una pieza más de un proyecto mucho más ambicioso que permitirá trasladar al cine lo mejor del Universo Marvel aprovechando los mismos recursos que Lee, Kirby y cia demostraron efectivos hace décadas. Lo que llevamos visto hasta ahora no decepciona a la espera de lo que pueda hacer Branagh en “Thor”. Impaciente espero.
Frank Franzetta (1928-2010)
Me desayuno con la noticia de la muerte de Frank Franzzetta, probablemente el dibujante e ilustrador cuya obra más influencia ha tenido en el género fantástico en su rama fantasía heroica (o espada y brujería o como quieran llamarlo…).
Franzzetta abandonó pronto el mundo del cómic en los años sesenta donde se inició siendo un adolescente dibujando historias de animales que firmaba como Fritz para volcarse en su faceta de ilustrador (cobraba mucho más) influyendo en multitud de artistas posteriores, tanto de cómic como de cine siendo su trabajo fuente de inspiración para multitud de películas.

En el mundo del cómic, Franzetta trabajó para todas las grandes editoriales desde Magazine Enterprizes, EC, DC o Warren. Franzetta y prácticamente abordó todos los géneros colaborando con leyendas como Al Capp, Dan Barry, Harvey Kurtzman o Will Elder.
Su dominio de la anatomía, las poses de sus adustos y fieros guerreros, sus bellas y sensuales mujeres y sus monstruos prehistóricos han sido imitadas e imitadas hasta la extenuación por muchos de los que vinieron después.
D.E.P.





lunes, 10 de mayo de 2010
“Fahrenheit 451”, de Tim Hamilton y Ray Bradbury.
451 grados Fahrenheit es la temperatura en que el papel entre combustión, dato este que muchos ignoraríamos sino fuera porque Ray Bradbury lo utilizó para dar título a una de las novelas de ciencia ficción más importantes de la segunda mitad del siglo pasado que, además, pocos años después fuera adaptada por François Truffaut con su maestría habitual. Dos obras maestras de la ciencia ficción que han marcado a muchos devoradores de Ciencia Ficción (o simplemente aficionados al buen cine y a la buena literatura) y a mí personalmente en momentos claves de mi vida. Primero, en la inocente niñez, a través del visionado de la película en aquellos sábados matutinos en que en la televisión pública anónimos a los que nunca estaremos suficientemente agradecidos se dedicaron a ensuciar para siempre las mentes de mi generación programando joyitas como esta; y; después, en la culposa adolescencia, a través de la novela que leí con avidez en una edición de batalla que todavía conservo de cuando a la ciencia ficción se podía acceder en ediciones de batalla. Hoy, adulto y descreído de tantas cosas pero no de Bradbury ni de Truffaut, me enfrenté a la adaptación al cómic de Tim Hamilton a través en un coqueto tomito que la novedosa 451 Editores (otros convencidos presumo por el nombre de la titular) acaba de publicar.
No sé si a estas alturas de la fiesta es necesario pero por si acaso se lo resumo. En unos EEUU decadentes a punto de entrar en una nueva guerra atómica, la mayor parte de la población vive anestesiada en la fútil búsqueda de la felicidad a través de los entretenimientos masivos del deporte y la televisión. En una sociedad en que poca gente se atreve a pensar por sí misma y los libros y la gente que los lee se han ido convirtiendo poco a poco en parias incómodos a los que arrinconar, el cuerpo de bomberos se ha transformado en censor del “status quo” quemando los libros (y no necesariamente sólo los libros) que puedan provocar cualquier atisbo de pensamiento crítico u original. En este contexto, un bombero, Guy Montag, a raíz de conocer a la joven Clarice empezará a replantearse su existencia y la del mundo tal y como lo conoce.

Muy difícil se me antojaba la tarea acometida por Tim Hamilton, ya que alcanzar el nivel de dos talentos como Bradbury y Truffaut está al alcance de muy pocos. Sin embargo, tras leer el cómic, creo que Hamilton realiza un trabajo digno y honrado que no desmerece las anteriores obras aun cuando no alcance sus cotas de brillantez (apreciación totalmente subjetiva de PAblo adulto), un trabajo que puede tender un excelente puente a una nueva generación de lectores hacia las otras obras.

Hamilton se muestra como un narrador sobrio y respetuoso –quizás en exceso- con el original, puede que contando con el conocimiento previo de la obra por parte del lector para no profundizar demasiado en el tratamiento de los personajes que aparecen difusos y borrosos en medio de una sociedad gris y opresiva bien reflejada a través de su dibujo. Hamilton realiza una adaptación muy fiel a la que quizás la falte algo de la belleza de las anteriores obras aun cuando se muestre como un artista competente, especialmente brillante en sus elegantes composiciones de página y en el tratamiento que da al fuego en la historia, un personaje más nervioso, hipnótico y vibrante. Quizás donde la adaptación tenga su punto más flojo sea en los diálogos entre los personajes, acaso demasiado simplificados o mermados por la traducción, que no alcanzan los niveles del original sin que la parte gráfica, a pesar de su atractivo, sirva para rellenar del todo los huecos que se generan.
En definitiva, “Fahrenheit 451” creo que es una adaptación bastante digna de una obra maestra con las dificultades que ello conlleva y probablemente los pocos defectos que le encuentro sean debidos más a mi condición de lector resabiado, demasiado apegado al original de Bradbury, que al digno trabajo de Hamilton. Con todo, es un libro muy recomendable, (además, por contar con una excelente introducción de Bradbury sobre el origen de la novela), sobre todo para el lector virgen que no sabe lo que le espera. Cochina envidia que me da.













