martes, 8 de septiembre de 2009

“Esperadme en el cielo” de Maruja Torres.

La Literatura aparte de permitirnos viajar con la imaginación, permitirnos matar el rato y, probablemente, hacernos mejores personas, puede servir, como en este caso, de catarsis personal para sobrellevar la perdida de amigos queridos y, si de paso, te llevas el Premio Nadal 2009 pues miel sobre hojuelas.

Es lo que le ha pasado a Maruja Torres con su última obra, “Esperadme en el cielo”, escrita, según confiesa, como instrumento de superación de la muerte de sus grandes amigos y compañeros de generación, Manuel Vázquez Montalbán y Tereci Moix. A mí, toda terapia me parece positiva sin embargo, creo que la novela literariamente y como mero producto de entretenimiento se queda algo coja para tan jugoso premio. Les cuento.

En “Esperadme en el Cielo”, una comatosa Maruja Torres viaja desde la Feria del Libro de Madrid hasta el Más Allá para encontrarse con sus dos viejos amigos muertos. En el Más Allá, la autora se encuentra feliz disfrutando de su nuevo estado junto a sus compañeros con los que visitará los lugares reales e imaginarios que compartieron. Sin embargo, la Torres deberá asumir su condición de comatosa y volver, con la ayuda de sus amigos, a la tierra de los vivos una vez superada la perdida.

Esperadme en el cielo” es una historia ligera y atropellada en la que Maruja Torres expone sus penas con una sinceridad y originalidad a tener en cuenta aunque a uno, malpensado, en casos como este siempre le queda la duda de donde empieza la escritora y acaba la persona y hasta que punto lo mediático de la autora y el contenido han podido pesar en el fallo del Premio.

Esperadme en el cielo” me ha parecido un libro sencillo y ligero en el que pesa más el humor que la literatura a pesar de las eruditas referencias que deja intercalar la autora, convertida en protagonista única y absoluta de una historia más creíble quizás como relato intimista e introspectivo que como estrambótica y alocada novela de aventuras. Ese ejercicio de sinceridad (o no) por parte de la autora satisfará a sus seguidores, que son muchos, e irritará a sus detractores pero a mí me ha provocado bastante desazón seguir el desarrollo de una trama dispersa y confusa como pocas más allá de la premeditación buscada por la autora y que no ha acabado de engancharme en ningún momento.

En fin, espero que Maruja Torres con esta novela haya superado su pérdida pero creo que el mejor homenaje posible a Terenci Móix y al gran Manuel Vázquez Montalbán es seguir leyéndolos. Yo en cuanto pueda, me pongo a ello.

Otros Premios Nadal comentados en El lector impaciente:

Los amigos del Crimen Perfecto” de Andrés Trapiello.
Lo que sé de los vampiros” de Francisco Casavella.

Alfonso Font fue un pésimo dibujante (según él).

Entrevistador: ¿Cómo resumiría su trayectoria profesional?
Alfonso Font: He sido un apasionado del dibujo siempre, y de este oficio desde que tengo memoria. Tenía muy claro que yo quería ser dibujante de tebeos y no otra cosa.
Cuando empecé a publicar mis primeros dibujos yo era todavía un pésimo dibujante. En realidad he sido un bastante mal dibujante durante muchos años, pero afortunadamente el entusiasmo y el cariño que ponía en mis trabajos me impedía ser consciente de ello, posiblemente gracias a esa incapacidad de autocrítica no abandoné este oficio en su momento. Y hasta hoy…

Entrevistador: En los últimos años, España se transformó económica, social y culturalmente en una de las naciones más avanzadas de Europa. ¿Cuál es la situación del cómic en la actualidad en su país?
Alfonso Font: ¿Usted se cree la propaganda de los políticos?…Cualquier pasito más allá de la edad media del Franquismo puede parecer un paso deslumbrante, pero sigue siendo un pasito.
En España un cómic que venda 2000 ejemplares es un éxito.

Entrevistador: ¿Cómo se explica que usted y otros autores españoles, como José Ortiz, triunfen en Italia mientras que prácticamente nadie en España conoce esa labor?
Alfonso Font: Probablemente porque económica, social y culturalmente somos una de las naciones más avanzadas de Europa, según dice usted.

(De una completísima entrevista realizada a mediados de año al maestro Alfonso Font para el blog portugués de "Tex", Tex Willer, por José Carlos Francisco con la colaboración de Giampiero Belardinelli, Jorge Magalhães y Luis Sierra en la formulación de las preguntas y de Tizziana Giorgini en la traducción y que pueden leer completa aquí).
Obras de Alfonso Font comentadas en El lector impaciente:

Jon Rohner Marino”.

lunes, 7 de septiembre de 2009

“Gamer” de Mark Neveldine y Brian Taylor.

Viernes por la tarde…Probablemente, uno de los mejores momentos de la semana. Cuando, tras una dura semana laboral decides concederte un rato de tranquilidad para ti mismo e ir al cine a pasar un buen rato de entretenimiento disfrutando de una película. Sin embargo, tras una hora y media viendo “Gamer” la última película de Mark Neveldine y Brian Taylor, uno acaba con los nervios desquiciados y sin tener muy claro si le han tomado el pelo o ha asistido al no va más en cine de acción. Les cuento.

En un futuro próximo, los juegos en la red han evolucionado hasta tal extremo que los jugadores desarrollan sus partidas controlando a otros humanos reales que ceden sus cortezas cerebrales al capricho del jugador. Esta evolución del entretenimiento se debe a la nueva tecnología desarrolla por Ken Castle, quien ha desarrollado dos grandes juegos, uno de ellos similar a “Los Sims” llamado, "Society" y “Slayers”, un juego de acción en el que presidiarios deben matarse entre sí con la promesa de si se alcanzan las treinta victorias ser indultados. Por supuesto, nadie lo ha conseguido hasta que Kable esta a punto de lograrlo, gracias a la pericia de su adolescente controlador. Sin embargo, Castle no tiene ningún interés porque Kable logre su objetivo ya que dispone de cierta información que podría perjudicarle pero antes de poder eliminarlo Kable logra escapar de “Slayers” para intentar encontrar a su familia.

Probablemente, con un poco de sosiego “Gamer” sería una gran película pero los directores llevados por su particular forma de entender el cine de acción a base de movimientos de cámara violentos y frenéticos y un ritmo desenfrenado hacia ninguna parte que impide cualquier tipo de clímax dan al traste con una película llena de buenas ideas y con algún momento glorioso (el bailecito de Michael C. Hall o el gordo que domina a la mujer de Kable en "Society” están muy logrados). Tributaria de películas tan añejas como la entrañable “Tron”o “Perseguido” e incluso si me apuran, “Blade Runner”, los directores probablemente hayan sido capaces de recrear en la pantalla las sensaciones de los populares shooters, pero para lograr ese objetivo dejan de lado los elementos esenciales que caracterizan una buena película, el desarrollo de la historia y el tratamiento de unos personajes atractivos, obteniendo como resultado un batiburrillo bastante inconexo y tontorrón.

Los desquiciantes Taylor y Nevedine dan rienda suelta a su delirante forma de entender el cine sin preocuparse demasiado como cuadran todas las piezas de la historia y dejando simplemente que fluya la adrenalina. No importa que en la película haya actores tan notables como los televisivos Kyra Sedwick –sus mohines son de lo mejor de la película- o Michael C. Hall, quién da sopas con hondas a la máxima estrella de la cinta, el hipermusculado Gerard Butler, quien demuestra encontrarse a sus anchas en estas cintas de acción donde lo único que se le exige es lucir palmito y rictus estreñido.

Gamer” probablemente se convertirá en un título de culto entre los aficionados a la acción desenfrenada que les guste salir de la sala viendo estrellitas aunque, en mi opinión, no es más que un enorme despilfarro de energía y recursos que podrían haber producido una buena película con un poco más de mesura. Quizás la próxima.

Otras películas de Gerard Butler en El lector impaciente:

300
RocknRolla
”.

Miyuki Hatoyama, diosa freak

¿Qué ustedes leen cómics, coleccionan figuritas y hacen gala de friquismo siempre que pueden? Estoy seguro que se quedan cortos, seguro, en la comparación con esta dama, Miyuki Hatoyama, señora del primer ministro japonés, que viaja a Venús con la misma naturalidad que ustedes bajan a por el pan. ¿Populismo o chaladura? Ustedes decidan pero Hatoyama se une al selecto club de personajes influyentes que no parecen estar muy bien de la azotea y que a mís¡, sinceramente, me dan un poquito de miedo.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Torpedo es un hijo de puta tal cual, Jordi Bernet dixit

Entrevistador: ¿Tuviste muchos problemas para adaptarte a una serie (“Torpedo 1936”) que no había sido pensada para ti?

Jordi Bernet: Toutain me había hablado de un guión para una serie que Abulí habia escrito para Alex Toth, el cuál por diversos problemas la había abandonado, y la historia llevaba más de un año sin que nadie la tocara. Tras leer la serie enseguida la vi dibujada en mi cabeza. El único problema es que tenía que adaptarme a los dos episodios ya dibujados por Toth en cuestión del carácter de los personajes. Entre la visión de Toth y la mía hube de hacer un eslabón intermedio, para independizarme en los siguientes. Creo que el personaje había sido tomado demasiado en serio, y en “Torpedo” no se puede olvidar que se puede criticar aquella época con aquellos gangsters que eran unos desgraciados y también una serie de gente que hay ahora. Torpedo es un asesino al que no se trata de redimir, perdonar o matar al final; es un hijo de puta tal cual y aunque yo entendiera todo eso no lo podía hacer en el tercer episodio tras los dos de Toth porque hubiera sido un salto tremendo.

(De una entrevista fantástica realizada por Marc Ordóñez y Miguel Ángel Barral para “Zona84” a Jordi Bernet y que pueden leer directamente aquí).

viernes, 4 de septiembre de 2009

Primer trailer de “Defendor”.



Les dejo el primer trailer de “Defendor”, una película dirigida por Peter Stebbing, y que hará las delicias de los aficionados al cómic de superhéroes. La película cuenta las aventuras y desventuras de un freak aficionado a los cómics de superhéroes que por las noches se pone las mallas y asume el rol de Defendor, el único superhéroe de su pueblo que se dedica a patrullar en búsqueda de su némesis, el Capitán Industria, personaje al que culpa de la muerte de su madre. La cosa no iría más allá si Defendor no se cruzase en el camino de un policía corrupto y una trama de drogas.

En fin, una película independiente llena de buenas ideas y que se aleja de la vertiente épica del género superheroico para buscarle las vueltas. Cuenta con un reparto solvente encabezado por Woody Harrelson que sigue encarnando a todos los freaks que se le ponen en el camino y una vez más le rompen la cara, la televisiva Sandra Oh, Kat Dennings y Ellias Koteas.

Si la estrenan por aquí, no me la pierdo.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Millar, Moore y el repollo

Entrevistador: Lo primero que hiciste para EEUU fueron los guiones de "Swamp Thing" ("Cosa del Pantano"). ¿No era una gran responsabilidad teniendo en cuenta el fabuloso trabajo de Alan Moore?

Millar: Creo que quien tuvo esa presión fue Rick Veitch, que fue el siguiente a Moore. Sé que la gente sigue teniendo frescas en su mente esas magníficas historias, pero eran ya los 90. El tiempo pasa... habían transcurrido diez años y ya no se hacían tantas comparaciones con Moore. La serie había estado bastante hundida en los últimos años, así que se trajeron a otro británico para ver si reverdecían los laureles. Estuve unos dos años y medio. Poca gente leyó mis cómics, pero creo que gustaron a quienes los leyeron.

Trabajar en Swamp Thing fue un honor, aunque el personaje... básicamente es un repollo con patas, un personaje horrible. ¿Cómo haces todos los meses una historia que interese a alguien con eso? Además habla raro, lento: "hola... yo...".

Trabajar después con personajes que fueran seres humanos fue un alivio. Además, Swamp Thing no tiene amigos, vive en un pantano, no tiene vecinos... sólo hay árboles. Así que tienes que escribir algo interesante sobre un repollo que vive entre árboles. Sin embargo, Moore demostró que no existen personajes malos, sino malos escritores. Si puedes hacer que un personaje así tenga interés cualquier cosa es posible.

Entrevistador: ¿No es una pena que los medios de comunicación sólo se fijaran en "Authority" porque había una pareja de superhéroes gays?

Millar: No me importa en qué se fijen, si al menos se fijan en algo. Durante 10 años los cómics no han apareciendo en absoluto en la prensa. Con Frank Miller, "Watchmen" y todo eso atrajeron mucho la atención. También la muerte de Superman. Creo que lo que me atrajo a los cómics de pequeño es que eran arriesgados, peligrosos... algo que tus padres no querían que vieses. Quería esa actitud en mis cómics. En "Authority" tenía un superhéroe que se chutaba con heroína, una pareja de gays... Recuerdo que me estaban haciendo una entrevista para el periódico de mi localidad y esto último les pareció interesante. Así que el Sunday Times publicó un reportaje sobre la serie y al día siguiente aparecíamos en todos los periódicos del país. Incluso llegó al ámbito internacional.

(De una interesante entrevista realizada a Mark Millar realizada por Koldo Azpitarte y Raul Sastre para la añorada revista “Trama” y que pueden leer completa aquí).
Cómics de Mark Millar en El lector impaciente:

Superman: Hijo Rojo”.
Civil War
Wanted”.
Ultimates
Ultimates 2

Risto Mejide, el nuevo…

... Spider Jerusalem. No pude evitarlo. Ayer, gracias a que la guardería parece que le dio sueño a la peque, vimos con tranquilidad en la televisión la puesta de largo del inefable Risto en su televisión amiga, “G20”, se llama la cosa. Que conste que no quiero hacer juicios moralizantes sobre la televisión más allá que creo que tenemos la mierda de tele que nos merecemos, pero no puedo dejar de comentar un par de detalles aquí en este nuestro blog sobre el programa y su protagonista.

El programa me pareció malo de solemnidad. Más allá que pueda estar de acuerdo con algunos comentarios del agudo Mejide –sus críticas a la clase política o a los friquis de la jungla televisiva me parecieron acertada ya que tantos unos como otros precisamente para eso, ser objeto de critica y escarnio. Me parecieron más lógicas si cabe que su anterior trabajo criticando a unos pobres chavales sacados de la calle y manipulados para creerse cantantes-. Otras críticas me parecieron más sesgadas, demagógicas y populistas (“dime de que presumes y te diré de lo que careces”, dice la sabiduría popular), como la que realizó a Fernando Alonso quien, dicho sea de paso, tampoco es santo de mi devoción. A Mejide, como conductor y comentarista solitario, se le hacen muy largos los treinta minutos de programa. Soso, monocorde y con un público que pasaba por allí y al que tenía que animar a aplaudir quedo en evidencia a pesar que durante muchos minutos se vio arropado por grabaciones preparadas. Si aparte de crítica hiciera autocrítica dimitiría antes que retiren el programa de la parrilla porque frente a la competencia de Wyoming y Pablo Motos no tiene ninguna oportunidad.

Tras el desahogo, a lo que iba y a lo que vagamente me sirve de excusa para soltarles esta filipica por aquí. Viendo entre bostezos como se las manejaba Mejide y su nuevo look no pude dejar de pensar en que el tipo pretende emular al bueno –es un decir- de Spider Jerusalem, el protagonista del“Transmetropolitam”, la estupenda serie de Warren Ellis y Darick Robertson. ¿Ven ustedes el parecido o son delirios míos ocasionados por la cutrez del programa? Opinen, opinen sin miedo.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

“UP” de Pete Docter.

Lo dije y lo mantengo, la oferta en cine de entretenimiento más inteligente y novedosa de los últimos tiempos (décadas ya) proviene del terreno de la animación y la última muestra de ello es la pequeña maravilla que nos ofrecen desde Pixar donde, a pesar de la absorción por el gigante Disney, se siguen haciendo las cosas muy bien (eso no quiere decir que las cosas que se venían haciendo muy mal en Marvel se vayan a seguir haciendo necesariamente muy mal, espero).

UP” es una buena demostración de inteligencia y constata que la etiqueta “para todos los públicos” no debe ir asociada necesariamente, como sucede demasiado a menudo, con productos ñoños dirigidos a un público infantil por tipos que confunden la infancia con un período transitorio de debilidad mental. “UP” es una película dirigida a un público potencial de 3 a 99 años – no en vano sus protagonistas son un niño y un anciano- y sus interpretaciones son ricas y variadas, independientemente de la edad, formación e inteligencia del espectador, agradable para todos y ofreciendo una alternativa inexcusable para que toda la familia pueda acudir al cine sin que ningún miembro entre ni salga de morros (otra cosa es el precio de las entradas, pero eso ya es harina de otro costal).

En “UP”, se nos cuentan las aventuras de un viejo viudo achacoso, solitario y amargado que decide realizar el sueño de su infancia que no pudo llevar a cabo junto a su difunta esposa. Aprovechando su condición de antiguo vendedor de globos, el viejo Carl se marcha con la casa a cuestas –literal- y con la única compañía forzosa de un jovencito boy scout, Russell, empeñado en conseguir la última medalla que le falta a su colección a su costa, hacia una legendaria tierra perdida. Una vez allí, los dos amigos empezarán a vivir increíbles aventuras que no les cuento y el viejo Carl redescubrirá unas cuantas verdades sobre la vida que se le habían olvidado.

Sin entrar en las maravillas técnicas de animación que desconozco y se me escapan de esta película, “UP” es sobre todo una fantástica historia, perfectamente planificada e hilvanada basada en un guión irreprochable. La película engancha desde el principio, con un primer tercio que es de lo mejorcito realizado por Pixar en el que de una manera muy hábil se nos pone en antecedentes sobre la vida y circunstancias del anciano protagonista y que probablemente sea mejor entendido por los adultos que por los niños.

Sin embargo, es a partir de ese momento cuando la película empieza a coger carrerilla y se convierte en una historia de aventuras a la vieja usanza con un sentido del ritmo cuidado y en la que no dejan de pasar cosas que mantienen entretenidos tanto adultos como a niños hasta el final de la película.

Les hablaba yo de novedad en los planteamientos de Pixar y esto no es del todo cierto. En esta película, como ya apuntaban en su predecesora “Wall-e”, se apoyan en un profundo estudio de los recursos del cine convencional anterior a la revolución de los efectos especiales e incluso a la incorporación del sonoro. De este modo, mucha de la comicidad de “UP” proviene directamente del cine mudo, de sus hallazgos en el uso de la música y la gestualidad de los personajes como motores principales de comicidad para la construcción de los gags. Ese conocimiento se nota en buena medida en la caracterización de los principales protagonistas cuyas apariencias se basan en el anciano Spencer Tracy , en el Spanky de “La Pandilla” (“Our Gang”) y al pájaro legendario no se puede dejar de asociar con “El Correcaminos”.

En fin, no hay duda que durante este verano, “UP” ha sido la mejor noticia que nos ha dejado la cartelera y la constatación, una vez más, de que más allá de los millones invertidos –muchos- lo esencial en cine, siempre, siempre, siempre, es cuidar la historia. Que no se les olvide.

Otras peliculas de Pixar en El lector impaciente:

-"Ratatouille".

Trailer de “Vickie el vikingo”



¿No pensarían realmente que se iban a librar de ver el trailer de la película de “Vickie el vikingo” por aquí, verdad? Uno no puede pensar si este tipo de películas está más dirigido a los treinteañeros y cuarentones que disfrutamos cuando tocaba de los dibujos que a los niños de ahora más pendientes del Benten de turno y demás chuminadas sin gracia. Que conste que a mí el trailer me ha gustado, los personajes están bien caracterizados y hay algunas situaciones que parecen adaptar bastante fielmente la serie de dibujos. Luego habrá que ver la película y lo que le cueste a cada uno aceptar el pase de los dibujos a imagen real y la carga de los años, pero no tiene mala pinta en comparación con otras. A poder ser para ver con niños.

Empieza el cole.

A estas horas, la pequeña impaciente va a empezar a vivir sus primeras horas de guardería y uno no puede evitar ponerse tontorrón. Sus primeras horas alejada de mamá y la protectora burbuja familiar para incorporarse a la loca rueda del mundo…Que no me la toquen un pelo que muerdo.

martes, 1 de septiembre de 2009

“Delitos a largo plazo” de Jake Arnott.

Mondadori parece apostar fuerte por el género negro en su nueva línea Roja yNegra con un primer título a destacar, “Delitos a largo plazo” de Jake Arnott, primera novela de una trilogía que tiene como nexo común la presencia de un mismo personaje Harry Starks por el que su autor es bastante reconocido dentro del mundo anglosajón. Starks es un gangster del Soho londinense que se ha convertido en el santo y seña de su creador Jake Arnott, al que sin pudor desde la editorial comparan con James Ellroy. Bien, no voy a ser yo quién desdiga a Rodrigo Fresán, el autor del documentado prólogo del libro, aunque en mi opinión nada del estilo denso, sucio y amargado de Ellroy se recoge en la ágil escritura de Arnott quien con esta novela se nos presenta como un autor a tener en cuenta a pesar de haber permanecido inédito hasta la fecha en España, y su influencia , una vez leída la novela, es patente en la filmografía de un director tan comentado en los últimos tiempos como Guy Ritchie, por ejemplo.

En “Delitos a largo plazo”, Arnott construye un magnífico fresco de los ambientes patibularios londinenses a través de la voz de cinco personajes cuyas vidas se cruzaron con Harry Starks. Starks es un careto londinense a la antigua, inteligente, duro y sin escrúpulos, que cuida sus negocios y busca el reconocimiento y una ilusión de legalidad a través de las obras sociales en las que conoce a los jovencitos con los que le gusta acostarse y montar orgías para lo más influyente de la sociedad británica y fotografiarse con estrellas del espectáculo venidas a menos que frecuentan el cabaret que regenta. Sentimental e implacable, entrar en tratos con Harry puede resultar muy peligroso como descubrirán los protagonistas de las cinco historias que componen la novela y a través de las cuáles asistimos al desarrollo de la carrera mafiosa de Starks.

Jake Arnott se muestra como un autor hábil y documentado que describe con verosimilitud los ambientes marginales londinenses de los años sesenta y setenta y las técnicas mafiosas utilizadas, ambientes variopintos en la que los gangsters de la vieja escuela como los reales hermanos Kray o el imaginado Harry Starks dominaban una ciudad en transformación en la que las viejas bandas de mods decaían frente a la fuerza y energía de los skins y punks bajo la protectora mirada de unos policías bien sobornados. Arnott acierta al presentar a una figura tan estereotipada como su antihéroe con el distanciamiento que permite interponer otros narradores, enriqueciendo la lectura y dando a los tópicos un nuevo cariz que le permite dar rienda suelta a una aguda ironía y toques de humor muy británicos. A través del novio repudiado, el aristócrata homosexual, el matón drogado, la actriz venida a menos o el criminólogo bienintencionado, Arnott ofrece una visión más compleja y rica de su protagonista.de la que solemos estar acostumbrados, Arnott sabe hilvanar las cinco tramas para que confluyan sin contradicciones en un todo unitario, cruzando personajes y lugares a lo largo de los años de esplendor y decadencia del gansterismo inglés, recreando ambientes y mezclando realidad y fantasía hasta tal punto que llega un momento que uno llega a dudar.

En fin, “Delitos a largo plazo” es una novela entretenida y autónoma, que se lee de un tirón y da a conocer en España a un escritor que sabe lo que se trae entre manos. Espero que las próximas entregas de la trilogía de Harry Starks sean tan agradables de leer como la primera. Pero, si acaso, ya se lo cuento cuando caigan.

Disney y Marvel, un matrimonio bien avenido.

No sé si todavía quedará algún despistado por ahí que no se ha enterado. Ya saben, uno de esos que no compra el periódico, no ve los telediarios y pasa los días leyendo cómics y navegando por Internet. Si es así, que sepa que ya todo el mundo sabe desde la maruja del 5º hasta el panadero de la esquina que Disney ha comprado Marvel. ¿Qué significa esto?¿Nos quedamos sin Capi, Spidey y 4F o habrá glamourosos megaeventos en los que Pocahontas ayudará a cruzar la calle a Daredevil y la Patrulla X deberá hacer frente a la amenaza global para el planeta que supone el tío Gilito? ¿Saldrá Stan Lee haciendo un cameo en “Shrek 7”? Nada de eso.

A corto plazo la compra de Marvel por un gigante mediático del entretenimiento como es Disney (forman parte del grupo ABC, Miramar, Touchstone y Pixar) no va a afectar demasiado a las series abiertas y a las líneas editoriales de la editorial ya que Disney se ha hecho con toda la compañía, incluidos los personajes y los contratos con los artistas encargados y demás personal. Otra cosa es el futuro a medio plazo que probablemente sea donde tienen puestos sus ojos los descendientes de Walt dado el desembolso que han realizado (unos 2800 milloncejos de euros de nada). En pocos años, van a vencer los derechos cinematográficos cedidos a distintas compañías cinematográficas y que en su momento salvaron a la compañía de la bancarrota, volviendo a Marvel, o ahora, a Disney. Independientemente de los cómics que se vendan que, gracias a las películas parece que la cosa ha remontado y cada vez son más desde los desastrosos noventa, o su buen posicionamiento en el potencial negocio de los contenidos para soportes digitales y online, el negocio para Disney está en los derechos cinematográficos sobre los personajes y todo el “merchandising” que generan siendo el cómic una porción más del pastel aunque ya no la más importante.

Tomando como ejemplo Pixar, no creo que Disney se involucre demasiado en la gestión siempre y cuando Marvel produzca beneficios porque el Capi, Spiderman, Hulk y cia a los gestores de Disney y Marvel se las traen al pairo y aquí lo único que importa es el money. Y si no, al tiempo.

Día del Blog 2009.

Bueno, este año me entero a tiempo –más o menos- de la fiestecilla esta del Día del Blog y aunque nunca tengo muy claro que blogs recomendar (primero, porque a bote pronto, siempre está el temor de dejarte alguno que merece la pena, luego porque se suponen que han de ser nuevos, pero esto es muy relativo porque lo nuevo para mí no tiene porque serlo para otros y si recomiendas alguno con poco tiempo te arriesgas que al día siguiente el autor pierda las ganas y lo deje). En fin, dejo de comentarles mis dudas y pajillas mentales sobre este asunto, y les recomiendo cinco blogs que me parecen interesantes:

Crowley ha entrado como un elefante en una cacharrería en la Blogosfera desbordando entusiasmo con su Tengo boca y no puedo gritar y ya cuenta con una legión de seguidores. Un blog en el que aparte de concursos, con o sin premio, deja constancia de sus gustos cinematográficos y su saber comíquero.

Comic is art es un agradable blog en el que el bueno de Mo Sweat deja constancia de su amor por el cómic clásico americano y español. Artículos, portadas y entradas monográficas de autores que son clásicos imprescindibles. Un blog en el que quedarse un ratito y disfrutar de las vistas.

En La Canción de Tristán, este da lecciones sobre el género negro en todas sus vertientes haciendo especial hincapié en el cómic. Tristán sienta cátedra con estupendos artículos que deberían tener más difusión e innova con una nueva serie de entradas dedicadas a las librerías que visita. Un blog por el que merece pasarse porque Tristán canta realmente bien.

La Caraviñeta es Angux y Angux es La Caraviñeta. Esto que puede parecer una perogrullada es algo bastante difícil de conseguir en el difícil mundo de los blogueros: que el blog recoja la personalidad y vivencias del autor sin resultar empalagoso y tenga una identidad definida. La Caraviñeta se ha convertido en un lugar de encuentro de unos amiguetes que les gusta compartir su afición, el cómic, y Angux se muestra tan generoso que hasta cede espacio para que sus amiguetes virtuales escriban interesantes entradas. A propósito, le debo una desde ni se sabe (pronto, pronto)…

Por último, resulta que ayer mismo descubrí que uno de mis antiguos proveedores en esto de los tebeos con el que pasaba mis buenos ratos cotilleando y charlando de la mutua adicción en una recientemente extinta librería de cuyo nombre no quiero acordarme tiene un blog, que es incluso más antiguo que el mío y el tipo se lo había callado. Frog2000 es un blog donde su autor da rienda suelta a sus bizarradas que son muchas y variadas, destacando la música y los cómics , especialmente en su vertiente más nostálgica con la sección Forum y yo o algunas interesantes entrevistas. Este blog no puede ser un sleeper durante más tiempo y debe ser sometido al escarnio público para goce de la blogosfera.

Ahí les dejo mi repóker de ases para este año. Quedan fuera algunos que ya recomendé en años anteriores y otros que son tan buenos que ya los conocen todos que visite habitualmente estos terruños (Especial mención merecen los blogs de Emilio en sus distintas encarnaciones). Vayan pinchando y descubriendo.

¡Feliz Blogday 2009!

lunes, 31 de agosto de 2009

“La extraña historia de la Isla Panorama” de Suehiro Mauro.

Junto a Junji Ito e Hideshi Hino, Suehiro Mauro conforma la gran triada del manga de terror. Desde que se dio a conocer en España con “La sonrisa del vampiro”, Mauro ha cosechado alabanzas y premios por doquier y su obra suele ser alabada por parte de la crítica. Sin embargo, con la aparición de su última obra, “La extraña historia de la Isla Panorama” editada por Glénat, creo que hemos pinchado en hueso.

En esta obra, Mauro adapta una novela de principios de siglo pasado de Ranpo Edogawa, padre de la novela policíaca japonesa del mismo título, narrándonos la historia de Hirosuke Hitomi, un oscuro y mediocre escritor obsesionado con hacer realidad sus ensoñaciones sobre el paraíso terrenal. Cuando Hitomi se entera de la muerte de su antiguo compañero de estudios, el acaudalado Genzaburo Komoda, con el que guarda un extraordinario parecido, decide suplantarlo para aprovechar su fortuna y hacer realidad su sueño. Sin embargo, Hitomi no lo tendrá fácil en su objetivo ya que, aparte de simular su propia muerte y deshacerse del cuerpo de Komoda, deberá convencer a todos los que conocieron a su viejo amigo, incluida su mujer, la bella Chiyoko. ¿Logrará Hitomi su objetivo y logrará construir su particular Paraíso Terrenal o será desenmascarado? Tendrán que leerse el cómic para averiguarlo.

Nadie puede discutir a estas alturas de la fiesta las excelencias de Mauro como dibujante. Es junto a Taniguchi el dibujante de trazo más limpio y perfeccionado de todo el cómic japonés. Un dibujante preciosista y detallista, culto y refinado que incorpora en sus obras todo tipo de referencias que hacen las delicias de sus cultos seguidores. Sin embargo, en esta última obra, Mauro se olvida que incluso el más bello dibujo, en cómic, debe estar al servicio de la narración dejándose llevar por su maestría y abandonando la narrativa, que se vuelve confusa en demasiadas ocasiones, o el tratamiento de los personajes. No conozco la obra original, pero la adaptación de Mauro da la sensación de ser demasiado lineal y plana para tratarse de una historia de intriga, no logrando en ningún momento atrapar al lector más allá de la admiración por los bellos dibujos de un Mauro que parece cada vez más volcado en su vertiente de ilustrador y pintor que por la de autor de cómics. En esta ocasión, la historia se convierte en una mera excusa para que el autor dibuje lo que le apetece en forma de homenaje a grandes de la pintura, desde El Bosco hasta pintores simbolistas como Böcklin o Waterhouse, con la excusa de la recreación de ese paraíso terrenal ideado por el protagonista, y obviando la importancia de la trama. Aparte de las mencionadas referencias, hay muchas más que sus lectores podrán descubrir, algunas de las cuáles son recogidas en el excelente artículo de Clara Arévalo, convirtiéndose esa “caza de la referencia” en el principal atractivo de la relectura de la obra.

En definitiva, “La extraña historia de la isla Panorama” decepcionará a aquellos que busquen una entretenida obra de intriga o el terror macabro y exquisito de sus otras obras, en esta ocasión bastante edulcorado, siendo sólo recomendable para aquellos que pretendan disfrutar de su armonioso y pulcro dibujo más allá de la obra en su conjunto. La edición de Glénat bastante buena.

Jim Starlin tiene razón.

Entrevistador: Es decir, que utilizas esa ambientación (de ciencia ficción) para hablar de temas muy humanos, incluso de gente real.

Jim Starlin: Sí. Cuando en la década de los setenta empecé a dibujar Capitán Marvel, por ejemplo, podíamos dibujar naves espaciales mejor de lo que podían hacerlas en las películas durante algún tiempo. Ahora no podemos competir con películas como Star Wars, son mucho más espectaculares. Así que básicamente si no tienes una historia, si no cuentas algo sobre las personas, intentar arrastrar a los lectores al espacio exterior es perder el tiempo. En la mayoría de los casos no tengo problemas con eso porque casi todas mis historias son sobre personas y todo lo referente al espacio es simplemente ambientación. Tengo una regla cuando escribo: el personaje principal tiene que pasar por algún tipo de transición a lo largo de la historia. Tiene que cambiar su forma de pensar sobre algo o aprender alguna cosa. De otro modo sólo es una pelea y una pelea no es una historia, tiene que haber una transformación de algún tipo.

(Extracto de una interesante entrevista realizada a Jim Starlin por David Caro en 2005 para Tebeosfera y que pueden leer completa aquí. Leyéndola se advierte que Starlin tiene las ideas muy claras respecto a las distintas vertientes de su trabajo, como creador y como ejecutivo. Un tipo inteligente más allá de lo controvertido de algunas de sus decisiones para el fandom).

viernes, 28 de agosto de 2009

“Café Budapest” de Alfonso Zapico.



Tuve durante demasiado tiempo en la pila de pendientes este tebeo y una vez leído, he ido demorando tanto comentarlo que casi me pilla el toro y coincide con la publicación por Dolmen en España de la primera obra del asturiano Alfonso Zapico, publicada originalmente en Francia, “La Guerra del Profesor Bertenev”. Así que no lo demoro más porque tampoco hay razón para ello ya que se trata de un tebeo interesante y destacable que nos da a conocer a un autor completo con suficientes recursos como para mantener el interés del lector durante las 168 páginas del cómic correctamente editado por Astiberri.

Zapico nos cuenta el peregrinar de Yechezkel Damjanich, un joven violinista judío que tras la II Guerra Mundial, decide emigrar, junto a su deprimida madre, de la pobreza de su Hungría natal a Palestina, donde la oveja negra de la familia, el tío Yoséef Nagy y su esposa regentan un Café, el Café Budapest. Una vez en Jerusalem, Yechezkek y su madre son bien recibidos por su tío, un judío poco ortodoxo que tuvo que exiliarse debido a su participación en disturbios políticos en Hungria y pronto el joven violinista se dejará seducir por su personalidad y por los encantos de un país donde conviven pacíficamente las tres grandes religiones. Asistimo a como Yechezkel va madurando como persona, descubriendo el amor y los oscuros secretos de su familia, al tiempo que se convierte en testigo de primera mano de los hechos históricos que llevaron a la paulatina descomposición de la coexistencia pacífica entre árabes y judíos y la creación del estado de Israel. Pero si se quieren enterar de todo esto tendrán que leer el tebeo.

Café Budapest” es la carta de presentación de Zapico en España, una obra en la que se muestra como un hábil narrador que va entremezclando con habilidad distintos registros con los que captar el interés del lector. Por un lado, asistimos a la historia y evolución del personaje principal, del joven Yechezkel Damjanich, personaje que a mí me ha recordado poderosamente al Adrien Brodhy de “El pianista”; por otro, al relato costumbrista centrado en el Café Budapest, regentado en Jerusalem, por la familia de Yechezkek donde Zapico va desgranando los secretos familiares y la historia de los parroquianos habituales del Café, captando la atmósfera de esos pequeños cafés “con encanto” donde todo el mundo es bienvenido más allá de su procedencia. Zapico contextualiza con habilidad la intrahistoria de unos personajes bien construidos y con los que resulta fácil empatizar con la historia del nacimiento de Israel, sincretizando hábilmente en busca de una habilidad–a pesar de algún gazapillo-, unos hechos históricos realmente complejos y, convirtiendo la obra, en un auténtico testimonio de cómo los acontecimientos sobrepasan a las personas y sus aspiraciones.


Es curioso que Zapico me recuerde en su dibujo a autores norteamericanos como Alex Robinson, o Joe Matt, con los que comparte el gusto por el way of life, o con mi admirado Jason Lutes y su “Berlin” en su cuidada documentación a la hora de reflejar el entorno y las localizaciones en las que se mueven los personajes y que dotan de verosimilitud a la historia. No es posible evitar tampoco mencionar como inevitable referente de esta obra el “Maus” de Spiegelman con la que también comparte ciertas preocupaciones de contenido. Resultan curiosas estas referencias de autores norteamericanos con claras infuencias de la historieta europea en cuanto que Zapico se confiesa admirador del cómic francobelga aunque ya saben que la vida da muchas vueltas. Zapico se muestra en la obra como un autor con recursos usando muy sabiamente la composición de la página para mostrar las barbaries cometidas por uno y otro bando y recrear la creciente tensión en Palestina.




En fin, “Café Budapest” es una obra muy recomendable de un autor a seguir y del que hay que esperar grandes cosas en el futuro. Prometo no demorarme tanto en la lectura de sus próximos proyectos. Si acaso, entonces se lo cuento.


Aquí, aquí, aquí y aquí tienen otras opiniones de gente que sabe sobre esta obra y desde aquí pueden acceder al blog del autor.

jueves, 27 de agosto de 2009

“Un pueblo blanco. El bar del barbudo”, de Tomeu Pinya.

Si tuviera que definir con una sola palabra la primera obra del mallorquín Tomeu Pinya editada recientemente en la nueva línea Forum de Planeta es amable. Y es que “Un pueblo blanco. El bar del barbudo” es un tebeo que desprende buenrollismo, narrado con un desparpajo propio de un autor con una mayor trayectoria.

Alrededor del bar del barbudo Rafa se van desarrollando distintas historias, las de sus clientes y las de sus amigos, que el optimista y bonachón protagonista nos va contando con la complicidad intimista que sólo ofrecen los camareros tras la barra a sus parroquianos. Historias cercanas de escritores en busca de inspiración, profesores con aspecto de león, magos vagabundos y ancianos colombinos que se intercalan y conforman la del protagonista, la de Rafa el barbudo que regenta el bar del pueblo que sueña con la mujer perfecta, Sherezade, mientras ofrece comida y bebida a cambio de buenas historias y se deja llevar por los libros que lee y las historias, las vidas, de los que le rodean.

Tomeu Pinya nos ofrece en su primera obra larga una galería de personajes entrañables, captando la esencia de los pueblecitos mediterráneos ideales en los que se vive –o vivía, que todo se va perdiendo- de puertas para fuera. Pinya construye con sus personajes historias teñidas de realismo mágico con reminiscencias a Vargas Llosa o Saramago, al cine de Nanni Moretti o a películas como “El cartero y Pablo Neruda”. Pinya se nos descubre como un narrador ágil que no se complica la vida y sigue la línea de autores actuales como Frederick Peeters, Lewis Trondheim, Joan Sfar o nuestros Max o Paco Roca, ganando soltura y confianza conforme la historia, estructurada como un conjunto de relatos breves amalgamados en torno a la del protagonista del bar, avanza, permitiéndose dejar sus particulares homenajes a grandes maestros del cómic como Toppi, Pratt o Meziéres, en los que demuestra una versatilidad estilística que no desentonan con el estilo general de la obra aunque en el tramo final de la misma acuse cierta dispersión.

Primeros pasos esperanzadores de un autor en busca de un estilo propio con argumentos técnicos suficientes para mostrarlo en proyectos más ambiciosos. De momento, en“Un Pueblo Blanco. El bar del barbudo” muestra amor por el medio y por la vida en una historia sencilla que te deja con una sonrisa en la boca. No es poco. La edición de Planeta correcta y a un precio asequible.

Trailer de “Inception” de Christopher Nolan



Christopher Nolan se hizo una reputación exquisita con la fantástica “Memento” y se vulgarizó –lo que tampoco estuvo realmente tan mal viendo los resultados- con sus versiones de Batman. Ahora con esta nueva película, “Inception”, parece volver a sus orígenes con una historia de ciencia ficción psicológica, con crímenes y las vueltas y revueltas que se producen en la mente humana. Cuenta en el reparto con gente interesante como di Caprio, Marion Cotillard, que parece que está pisando fuerte en los USA, Ellen Page y Michael Caine.

En el trailer no se ve mucho y, de la película que se estrenará en Julio de 2010, tampoco se sabe mucho más de lo que les cuento. Habrá que estar atentos que Nolan es mucho Nolan.

miércoles, 26 de agosto de 2009

“Enemigos Públicos” de Michael Mann.

Una cosa buena de tener un blog es que puedes testear tus propias rutinas y ver como van cambiando con el tiempo. De este modo, compruebo que hace casi dos meses que no pisaba una sala de cine, algo inconcebible en alguien que acudía regularmente una o dos veces por semana a dejarse los dineros en pos del noveno arte. Será que me hago mayor o, más bien, que en este tiempo no han estrenado nada que realmente me apeteciese ver hasta “Enemigos Públicos”.

Enemigos Públicos”, una película que no engaña y que falta de aportar grandes novedades argumentales a un género tan sobreexplotado como el de los “gangsters” – la misma historia de Dillinger fue rodada con bastante acierto por John Millius en una película homónima de 1973- el director Michael Mann (“Heat”, “Miami Vice”, “Collateral”, “El último mohicano”) innova técnicamente a través de la utilización de cámaras digitales y echándose la cámara al hombro para acercarse de una manera a la que estamos poco acostumbrados a este tipo de historias. El resultado es una película entretenida e inteligente que sabe mantener al espectador durante las más de dos horas de acción de la película pendiente de la pantalla aun cuando, como es el caso, conozca de antemano los hechos narrados, disfrutando además de las estupendas interpretaciones de todo el reparto, encabezados por unos excelentes Johnny Depp (“Sweeney Todd”), Marion Cotillard y Christian Bale (“The Dark Knight”).

La película a pesar de centrarse en la figura de Dillinger, quien durante los años posteriores a La Gran Depresión se convirtió en el enemigo público número uno, tiene una voluntad más ambiciosa que se desprende desde el mismo título, la de retratar la época de los grandes ladrones de bancos, los enemigos públicos de Estados Unidos, que sirvieron de puente entre los grandes forajidos del Far West (Butch Cassidy, Sundance Kid, etc.) al Crimen Organizado de los grandes popes de la Mafia, como Al Capone y Lucky Luciano, que fascinaron a las clases medias y han quedado grabados en el imaginario colectivo gracias al cine, la literatura o el cómic. Tipos como Baby Face Nelson, Pretty Boy Floyd o el mismo John Dillinger que trajeron en jaque a la policía y obligaron a cambiar la legislación y crear el famoso FBI encabezado por el ambicioso y despiadado Edgard Hoover y su mejor agente, el implacable Mervin Purvis.

Michael Mann, apoyado en un inteligente guión, sabe captar con su buen sentido del ritmo, la amplitud de objetivo y prescindiendo prácticamente de los planos fijos la esencia de la época y la trepidante vida de unos tipos nerviosos, siempre perseguidos y que apuraban cada segundo de su existencia como si fuese el último. De este modo, la película va creciendo conforme van sucediéndose los tiroteos, persecuciones y asesinatos, rodados con la maestría que Mann viene demostrando en estos menesteres desde la espectacular “Heat”, película esta que sirve en su estructura de modelo a “Enemigos Públicos”, manteniéndose esta en los momentos más pausados que solían coincidir con las cuitas amorosas de Dillinger (Jhonny Depp) y su chica (Marion Cotillard) o las investigaciones policiales de Purvis (Christian Bale) y los tejemanejes de Hoover (Billy Cudrup) gracias al buen hacer de todos los actores que los encarnan y que salvan con sus excelentes interpretaciones las inconsistencias que la amplitud temática de la película provoca.

Me gustaría destacar algo que no se suele hacer, la dirección artística, y la excelente elección de los actores secundarios que encarnan tanto a “gangsters” como a policías, quienes a base de sobrias y comedidas interpretaciones saben transmitir la idea de que estamos ante tipos duros que se respetan a pesar que las circunstancias les hayan situado en distintos lados de la Ley.

A nivel interpretativo, Johnny Depp (“Piratas del Caribe”) demuestra su habilidad para hacer creíble cualquier papel logrando incluso que a la película se la pueda achacar una excesiva fascinación romántica hacia la figura del “gangster” que en realidad no existe (si acaso a la figura de Dillinger o la interpretación que de ella hace Depp que no es lo mismo), haciendo atractivo y despertando las simpatías del espectador hacia un forajido como Dilliger, y encontrando buena respuesta en el hierático Christian Bale (“Terminator Salvation”) que borda su interpretación del estricto agente Purvis y en la guapa Marion Cotillard, quién defiende su papel de mujer florero del “gangster” con sutileza y solvencia en todas sus escenas en un papel que la permite mostrar distintos registros y al que llena de contenido.

La película guarda una última sorpresa. Un magnífico momento de “cine dentro del cine” que no les voy a destripar pero que resulta muy bien traído a la historia cerrando el círculo con brillantez entre los primeros momentos del género y su última gran aportación, “Enemigos Públicos”, que está destinada a ser una de las mejores películas del año.