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Lamentablemente, Jerry Robinson no ha sido el único pionero del cómic norteamericano – que guste más o menos es el cómic que hemos mamado todos- y del género de superhéroes que nos ha dejado estos días. Me acabo de enterar que el gran Joe Simon, cocreador del Capitán América junto a Jack Kirby, falleció el día 14.








Astiberri acaba de publicar “Olor a tierra quemada”, el primer álbum de “Aama” la nueva serie de Frederick Peeters, en la que el suizo regresa a uno de los géneros en que más éxito ha cosechado, la Ciencia Ficción.




Panini ha reunido en un apañado volumen dos historias – “The Courtyard” y “Neonomicon”- de corte lovecraftiano que Alan Moore realizó para la editorial Avatar junto a la versión mejorada de Steve Dillon que es Jacen Burrows. A ambas las separan siete años, pero más allá de eso la principal diferencia más destacable entre una y otra son los motivos: “The courtyard“es la adaptación al cómic realizada por Antony Jonhston, con la supervisión de Moore, de un relato que este escribió en 1994 mientras que la segunda, “Neonomicon” es la continuación de aquella historia que el propio Moore realizó de encargo para conseguir perrillas con las que ponerse al día con Hacienda. 
El agente Sax está investigando una serie de macabros asesinatos rituales sin aparente conexión entre sí, encerrado en un calamitoso apartamento de un barrio de mala muerte. Sax es muy bueno en su trabajo y a partir de una teoría propia basada en las anomalías logra encontrar una conexión entre los crímenes y una extraña droga que se distribuye desde un antro punk. Cuando Sax se sumerge en ese ambiente, comprobará que en el caso, más allá de la truculencia de unos simples asesinatos, se conjugan fuerzas que pueden acabar con la lucidez del detective. Tras unos años, otro par de agentes, Lampers y Brears, investigan la presencia de un nuevo asesino cuyos crímenes tienen las mismas características que los investigados por Sax. Siguiendo las pistas de Sax, Brears y Lampers acabarán prisioneros de una secta que practica extraños ritos con los que convocan horrores abisales sin sospechar que pueden formar parte de un plan que los convertirá en la clave para la destrucción del mundo.
La firma de Alan Moore es sinónimo de calidad en el mundo del Cómic, una marca de calidad que le hace un autor imprescindible para entender la evolución del medio en las últimas décadas. Sin embargo, en las obras recogidas en este volumen nos encontramos con un Moore menor que resuelve a base de oficio unas tramas en las que aúna las formas de películas y series como “El Silencio de los Corderos” o “Expediente X” con la actualización de los mitos lovecraftianos a través de múltiples referencias a la obra de Lovecraft y sus discípulos, en particular, y la literatura de terror norteamericana, en general, con guiños más o menos explícitos a autores tan dispares como Poe o King junto a otros, más escondidos pero evidentes para el que sepa verlos, como al cineasta polaco Borowczyck ("La Bestia").
Contrasta la atractiva resolución de un Moore motivado en 2004 en “The Courtyard” –publicado hace en España hace ya unos años por Aleta- con la simpleza que un Moore apurado idea años después en su continuación, “Neonomicon”, donde presenta un blockbuster poco sutil, tan entretenido como efectivo, pero bastante alejado de los trabajos más ambiciosos del barbudo. Una obra, en fin, que satisfará sobre todo a los conocedores de la obra de Lovecraft y sus discípulos por las constantes referencias realizadas por Moore y a los que les atraiga el erotismo superficial, pajillero y brutote de las orgías explícitas ideadas por Moore y Burrows (por exigencias del guión, eso sí) pero que decepcionará a los que siempre esperamos ese algo moore marca de la casa. ![]()
En el aspecto gráfico, no voy a ocultar que Jacen Burrows (como Steve Dillon) no es santo de mi devoción. Un dibujante tan llano como inexpresivo que hace de la truculencia de sus cómics y de la llaneza de su estilo sus señas de identidad, destacando, si acaso, por la claridad expositiva de su narración que en este tomo alcanza su cota más interesante en la curiosa composición de página que emplea en “The Courtyard”, basada básicamente en dos viñetas verticales por página que permiten imprimir un ritmo narrativo acompasado con el del relato original para contrastar con el derroche visual de las splash pages finales que si las hubiera dibujado Ditko o El Bosco habrían sido alucinantes, pero como las dibuja Burrows no pasan de correctas. En “Neonomicon”, en cambio, no se puede destacar ni siquiera ese hábil recurso, limitándose a realizar un trabajo tan efectivo como rutinario, sobre todo para aquellos que ya hayan leído "Crossed".![]()
En fin, “Neonomicon” es una obra irregular que viene a hacer bueno el dicho aquél que segundas partes nunca fueron buenas…Esperemos que el Barbudo, resueltos sus problemas económicos, se centre para regalarnos nuevas muestras de su genio.
“Pero...¿Qué ha pasado para que un negocio como el mío en concreto se tenga que cerrar?¿Tan mal ha ido?. Bueno, realmente no, no ha ido tan mal. Al menos no al principio. No ganas dinero (creo que muy pocos negocios abren y ya empiezan a hacer caja a raudales; y hablo de pequeñas o medianas empresas, no de mastodónticos conglomerados de empresas) pero tampoco lo pierdes, y eso ya es positivo. Y así he estado practicamente todo el año, hasta el mes de Julio, mes en que todo empezó a torcerse. Y aún no me explico exactamente que pasó, si alguien dentro del sector me lo puede explicar, estaré encantado de escucharle. Las ventas empezaron a caer en picado. He intentado hacer lo que mejor sé hacer para levantar el negocio (presentaciones, exposiciones, ofertas, he tenido tanta presencia en internet como he podido...) pero nada de esto ha valido, y mientras los meses pasan sin pena ni gloria, los pocos ahorros que tenía se han ído esfumando”.
“Runaways” es una historia que se sitúa en los márgenes del Universo Marvel y narra las aventuras de un grupo de adolescentes que de la noche a la mañana descubren que sus padres conforman una alianza de supervillanos secreta conocida como El Orgullo que realizan sangrientos sacrificios a los Gibborim, gigantes con ecos bíblicos más malos que la quina. Horrorizados, los chicos se escapan de casa y, mientras son perseguidos por los papás que tienen grandes planes para ellos, intentan que alguien les haga caso mientras descubren sus nuevas habilidades.
El primer volumen de “Runaways” conforma un arco cerrado, por lo que a pesar de la posterior continuidad de la serie puede leerse con total independencia. Vaughan construye, pese a quién pese, un tebeo de superhéroes entretenido, fresco e inteligente que agradará a un público variado que va desde el chaval que busca un tebeo con unos héroes jóvenes con los que identificarse hasta el lector veterano que aprecie el trasfondo tras la metáfora que encierra un acertado estudio en torno a las problemáticas de la adolescencia y las relaciones paternofiliales. Sin los resabios que lastran en ocasiones “Y, El Último Hombre” o “Ex Machina”, Vaughan construye unos personajes entrañables, a los que aporta su innegable talento para los diálogos sin caer en pedanterías haciendo que las inteligentes referencias verdaderamente se inserten en la historia principal sin resultar forzadas.
En el aspecto gráfico, sorprende el dibujo del canadiense Adrian Alphona alejado de la espectacularidad vacua de los superhéroes actuales y más cercano al amerimanga más amable o directamente al Shojo japonés (cosa que no resulta extraña teniendo en cuenta que la serie se inscribió en Tsunami, una línea experimental de Marvel que buscaba atraer chicas al género). A pesar de ello, Alphona se muestra como un excelente narrador que da el tono adecuado a la serie en todo momento consiguiendo que sus personajes –especialmente el elenco de protagonistas- derrochen humanidad y resulten cercanos al lector y resolver con originalidad los momentos más “superheroicos” de la serie. Además, las portadas de Jo Chen son muy chulas.
“Runaways” es el mejor tebeo de adolescentes con poderes desde la Kitty Pryde y “Los Nuevos Mutantes” de Claremont. Ya tocaba.
Vamos a ponernos undergrounds este tranquilo domingo para comentar la relación del inclasificable grupo australiano Lubricated Goat con el no menos inclasificable autor de “Black Hole”, Charles Burns.
Lubricated Goat fue una banda de los ochenta famosa por su actuación en pelotas en un programa de televisión y por ser para muchos precursora del Grunge. Durante su estancia en Seattle en 1989, Lubricated Goat grabó para el famoso sello independiente Sub Pop un single con dos temas “Meating my head” y “20th Century Rake”, cuya portada fue realizada por un joven Charles Burns, colaborador habitual de Sub Pop, que ya había descollado en sus colaboraciones en "RAW" .
Os dejo una de las canciones más famosas de Lubricated Goat, “In The Raw”.
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Imagino que ya todo el mundo se ha enterado de la muerte de Jerry Robinson, uno de los grandes maestros de la DC de la Golden Age, uno de los más brillantes “negros” de Bob Kane que contribuyó en la creación del universo batmaníaco con aportaciones tan importantes como los personajes de Joker y Robin.
Pero es que, aparte de sus aportaciones e incuestionable talento artístico reflejado en series y personajes como “Green Hornet”, “Atoman” o “Jet Scott”, Robinson fue un gran historiador del Cómic y uno de los grandes valedores por los derechos de los artistas de cómics americanos, especialmente preocupado por la dignificación del medio, siendo presidente, a finales de los sesenta, de la Asociación de Dibujantes de Prensa y confundador de su Sindicato. Pero además, como recuerda Mark Evanier en su esquela, fue junto a Neal Adams el que negoció el reconocimiento de derechos y una compensación económica a Jerry Siegel y Joe Shuster por la autoría de “Superman”.

Al volver a leer este post de hace siete años que Álvaro Pons volvió a publicar hace unos días en su Cárcel de Papel, se me ocurrió que sus razones eran geniales pero que en este tiempo seguramente se habían acumulado muchas más.
Un poco por curiosidad y otro por picar al carcelero, se me ocurrió que podíamos retomar algunos compañeros blogueros la idea de Álvaro y aportar nuestras propias razones. Todo el que quiera apuntarse, ame los cómics y tenga un blog puede apuntarse a la idea dejando un enlace a su entrada en los comentarios porque en el fondo 100 razones no dejan de ser pocas.
Estas son las mías:
1º- Por los vaqueros enamorados de Blain
2º.- Porque el Barrio de Carlos Giménez también es el mío y el de mis padres.
3º.- Por la galería de supervillanos pirados de Batman.
4º.- Por la fauna que conforman los supervillanos de Spiderman.
5º.- Por el lento transcurrir de los tebeos de Seth.
6º.- Por los vampiros de Gene Colan.
7º.- ¿Dónde está Oesterheld?
8º.- Porque de peque quería tener un sombrero como el de Chapeau El Esmirriau (Riau Riau).
9º.- Porque Schultz es capaz de combinar cadillacs con dinosaurios sin que resulte ridículo.
10º.- Porque nadie ha transmitido mejor el terror tras la niebla que Gene Colan.
11º.- Porque nadie es capaz de contar tanto con tan poco como Schulz en “Peanuts”.
12º.- Por la historia sobre Maradona del joven Peeters.
13º.- Porque no son necesarias las palabras, ¿verdad, Jason?
14º.- Porque no me creí la caída de Chaqueta Amarilla tras su consejo de guerra.
15º.- Porque Kitty Pryde era la chica perfecta cuando tenía quince años.
16º.- Porque me sobrecogió la historia del elefante en la torre.
17º.- Porque no hay mejor manera que descubrir a H., Rider Haggard que a través de los dibujos de José Luis Salinas.
18º.- Porque Zipi y Zape siempre se la jugaban a Peloto.
19º.- Y porque Valerian siempre podía contar con Laureline para sacarle las castañas del fuego.
20º.- Porque todavía no tengo muy claro a qué género pertenece “Thorgal” pero me da igual.
21º.- Por la perfección de las Sundays del “Gasolline Alley”, de Frank King.
22º.- Claro está que porque un poder conlleva una gran responsabilidad.
23º.- Porque Claremont todavía tiene pendientes de cerrar muchos arcos de “X Men”.
24º.- Por disfrutar del bushido a golpe de katana con Daigoro e Itto Ogami.
25º.- Porque los niños viejos de Akira daban muy mal rollo.
26º.- Porque todavía me enganchan las aventuras sin final de Urasawa.
27º.- Porque el mejor grupo de superhéroes lo inventó Jan.
28º.- Porque Jan Europa me descubrió los misterios del triángulo de las Bermudas mejor que Iker Jiménez.
29º.- Por un tal Luca Torelli.
30º.- Por las mujeres de papel de Guido Crépax.
31º.- Por descubrirme que un gavilán tiene siete vidas.
32º.- Por las cocottes de mirada hipnótica de Gibrat.
33º.- Porque la Odisea de la Metamorfosis de Starlin es un space opera inadaptable.
34º.- Porque Sienkiewicz siempre ha hecho lo que le ha dado la gana y ha acabado demostrando que acertaba.
35º.- Porque no existen las ediciones perfectas de “Príncipe Valiente”.
36º.- Porque José Ortiz es el “Hombre”.
37º.- Porque el fantasma que camina nunca muere.
38º.- Porque la Antorcha y la Cosa en el fondo eran amigos.
39º.- Porque Will Eisner continúa sorprendiéndome.
40º.- Por la delirante “Cinderella” de Steve Ditko.
41º.- Por las historias de terror de Alex Toth.
42º.- Porque a pesar de todo Kurt Busiek sigue haciendo buenos tebeos.
43º.- Porque Hermann es más que “Comanche”
44º.- Porque pocos han entendido la adolescencia como Charles Burns.
45º.- Porque Robin Wood aúna como nadie lo pequeño con lo grande.
46º.- Porque a veces me hubiera gustado tener un maletín con 100 balas irrastreables.92º.- Porque más allá de los formatos, los géneros y las clasificaciones los cómics se dividen en buenos y en malos…Y muchas veces los mejores son los malos
93º.- Porque tengo pendiente de leer lo mejor de Bastien Vivés94º.- Porque hay que reivindicar a Víctor de la Fuente.
95º.- ¡¿Por qué no he mencionado todavía a Jack Kirby?!
96º.- Porque Víctor Mora no hizo un tebeo aburrido en su vida97º.- Porque “Los invasores del cuerpo humano” es una de esas cosas que no se enseñan en los colegios.
98º.- Porque sería bonito vivir en “Hicksville”.99º.- orque “Terry y los piratas” seguirán siendo tan buenos mañana como lo fueron ayer.
100ª.- Porque el mundo de Jaime Hernández es mágico.101ª.- Por las mías y las de todos mis compañeros:
Travellings en los Surcos - COMIC IS ART - La Canción de Tristán - Frog2000 - La Cárcel de Papel - 999 - No Trespassing! - El Cuarto Mundo - Tras las turquesas cortinas - UTCON - Arion' s archaic art - Sucios Bellacos - El Coleccionista de Tebeos - Voto a Brios - Pararapachin - Pecios - Jugando Pachangas - El iconocronos - AlmengloLand
Vistos los tres episodios que ha emitido La Sexta de la segunda temporada de la serie televisiva inspirada – seguir hablando de adaptación me parece inexacto- en el cómic de Robert Kirkman, Charlie Adlard y Tony Moore, creo que la cosa ha cambiado bastante en comparación con la decepcionante primera temporada.
Distanciándose de las tramas ideadas por Kirkman en los cómics pero sin renunciar totalmente a ellas, parece que el alejamiento del director Frank Darabont de los guiones ha mejorado notablemente la intensidad y desarrollo de la serie, logrando que sin adaptar literalmente los cómics originales esta temporada si se aproxime un poco más a la esencia de aquellos y consiga al menos que cada nuevo episodio mantenga un mínimo de interés y tensión, planteando situaciones originales que recuerden las tramas de los cómics sin ser necesariamente iguales. Hay personajes que todavía no están demasiado definidos y aparentan ser meros comparsas pero es de esperar, que si no logran un mayor protagonismo en los próximos episodios, se conviertan en carne para los zombis (en pocas series será más fácil acabar con los personajes que sobran).
También es de agradecer que los recursos cinematográficos sean utilizados con mayor inteligencia que en la temporada anterior. Flashbacks, elipsis y cliffhangers que en la primera temporada brillaban por su ausencia o eran más burdos en esta nueva proliferan lo cuál es de agradecer.
Espero que la línea ascendente demostrada hasta el momento se mantenga y el resto de la temporada siga manteniendo el mismo interés como lo visto hasta ahora. Seguiré informando.
Lo ha dejado caer Rick Leonardi aquí y algo sabíamos los que seguimos este blog.
Es una buena noticia, pero es una noticia que hay que acoger con toda la prudencia del mundo y no hacerse demasiadas ilusiones.
Lo fundamental es que Mantlo logre llevar una vida lo más normal posible tras su accidente, pero hasta que eso se confirme creo que es mejor no lanzar las campanas al vuelo sobre una hipotética vuelta al cómic.
Mejórate tranquilamente Bill, nosotros te esperamos.
La de “El Aventurero”, veterana librería madrileña situada al inicio de la C/ Toledo, en los soportales junto a la Plaza Mayor. Al acercarme ayer por la mañana a dar una vuelta por los tradicionales puestos de la Plaza, me encontré con que andan saldando todo el material que les queda con descuentos del 20 %.
La crisis y los costes de mantenimiento que conlleva un local de dos plantas situado en un edificio histórico obligan a cerrar una librería con treinta años de existencia.
No ha sido la primera, pero mucho me temo que tampoco será la última. Una lástima porque poco a poco van desapareciendo las librerías con más solera del mundillo del cómic madrileño. ¿Cuál será la próxima?...
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