

Les cuento un poco de que va la cosa. “Viajero” es una historia de intriga en la que el viajero temporal al que hace referencia el título se mueve por las distintas épocas de la Historia gracias a su gen cuántico, intentando evitar modificaciones en la historia de la humanidad. Este primer álbum, se sitúa en un hipotético 2082, en el que unos jóvenes misteriosos escapan del control de la misteriosa y poderosa corporación Markovic, dirigida por el misterioso Markovic quién controla toda Europa desde GranParis y es uno de los hombres más poderosos del planeta, dominando la ciudad con mano de hierro y manteniendo a la población dividida en clases, elegidos y segregados, localizadas en distintas riberas del Sena, sin contacto entre sí salvo por los contados segregados que trabajan en la selecta orilla derecha y trapichean en la deprimida ribera izquierda. Los jóvenes fugitivos logran escapar gracias a la ayuda de un misterioso sujeto vestido de blanco y son acogidos por un misterioso grupo de personajes, dispuesto a utilizar los métodos más radicales para despertar los poderes latentes de los chicos, aunque sus objetivos nos sean por ahora misteriosamente desconocidos.
En “Viajero”, nos encontramos con una historia bastante convencional que, de momento, no se sabe si va a romper para bien o para mal pero que mantiene el interés gracias a los múltiples interrogantes planteados por los veteranos Pierre Boisserie (“El gran fraude”) y Eric Stalner, este último conocido en España por su participación en el reciente integral de Glénat “El triángulo secreto”. Boisserie, el guionista, plantea un álbum muy entretenido, dotado de buen ritmo que se lee en un suspiro, derrochando oficio y planteando situaciones hasta el momento poco originales y arquetípicas. Hubiera sido de desear que hubiera cerrado alguna trama en este primer álbum en lugar de dejar todo en el aire, probablemente limitado por el formato de cuarenta y ocho páginas. El veterano dibujante Eric Stalner, lleva a cabo un más que correcto trabajo, recreando sin demasiados alardes pero de manera efectiva un París alternativo y futurista, reconocible por aquéllos que hayan visitado la ciudad, y manteniendo el tono ligero y rápido que Boisserie imprime a su guión en su propuesta narrativa. La portada de este álbum, así como la del resto de los álbumes que componen la serie, las firma Juanjo Guarnido, un aliciente más para seguir la colección.









Soy un fanático de la guerra de Troya desde que de pequeñito mis padres me regalaron una versión de “

























