jueves, 4 de septiembre de 2008

“Quemar después de leer” o lo último de los Coen




Tengo ganas.de echarme a los ojos la nueva película de los Coen tras el buen sabor dejado por “No es país para viejos”. Mas si cabe, si en la próxima película van a aparecer actores tan interesantes e imprescindibles como John Malkovich, George Clooney o Brad Pitt, sin olvidar a la siempre solvente Frances MacDormmack o unos secundarios de lujo como Tilda Swinton o J.K. Simmons.

El argumento del que no les adelanto nada tiene su gracia y reúne elementos suficientes para convertirse en una película tan ácida y genial como “Arizona Baby” u “Oh Brother”.

Tendremos que esperar todavía un mesecito para verla pero, de momento, pueden abrir boca con el trailer de ahí arriba, ya traducido.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Felicidades


Este amigo con el que casi todos hemos pasado tan buenos ratos cumple treinta añazos.
Más información, aquí.

Planeta de Agostini y el Comic Nacional: No me entero.

Por distintos medios me entero de la nueva línea dedicada al cómic nacional que Planeta de Agostini lanzará el próximo mes de noviembre tras el pase a mejor vida –supongo- de la Línea Laberinto. Una buena iniciativa, aunque no deja de sorprenderme que las dos primeras obras propuestas, “Hot L.A.” y “Victor” no sean precisamente de autores españoles. Bueno, vale…Horacio Altuna lleva años viviendo en España y publicando aquí e hilando fino el paraguayo Robin Wood podría considerarse ciudadano del mundo aunque haya sido injustamente olvidado durante años por estos lares y como el coautor, Juan Rubi, es español acreditado y documentado la obra será española al cincuenta por ciento, supongo. Aceptamos pulpo como animal de compañía, pues, porque luego, sí, el resto de autores que anuncian sí que son españoles, encabezados por el veterano Azpiri y el brillante Rubín en una línea repleta de autores de estilos heterogéneos, que espero con curiosidad aunque no entiendo la pobreza de promocionar la colección en la nacionalidad de los autores. Seguramente todos ellos reúnen criterios artísticos para hacer su obra atractiva más allá de su lugar de nacimiento.

Me sorprende el criterio elegido por Planeta. ¿Afecta la nacionalidad de los autores a la calidad de los cómics? ¿Vende cómic la nacionalidad del autor? ¿Son necesarios los cupos por nacionalidad, como practica en el cine papá Estado? En mi opinión, no a las tres preguntas. Podría entender una colección de autores españoles jóvenes –ó una colección de noveles dibujantes españoles, por ejemplo- ya que los jóvenes y los nóveles, más allá de su nacionalidad, tienen más difícil empezar a publicar siempre, pero parece que este tampoco es el caso de esta colección, ya que incluye reediciones y autores veteranos. Entonces, ¿por qué tanto hincapié en la españolidad de la colección? Bueno, imagino que se trata por el hecho que las obras elegidas van a publicarse al tiempo en Italia y Francia y hay que buscar un nexo común a los autores que sirva de marca distintiva y al editor de turno no se le ha ocurrido ningún otro para agruparles.

Siendo malos, malísimos, podríamos pensar que en Planeta pensaron que Wood y Altuna son españoles pero no quiero creerlo. En fin, esperemos que Planeta de aquí a Noviembre aclare sus criterios o los rectifique –dando ideas: ¿no será mejor una línea de cómics en español que permita publicar también autores suramericanos? O si insisten con que sean españoles lo arreglamos publicando aparte las Obras Completas de Altuna o la Biblioteca Robin Wood… (Por favor, por favor…)- porque a mí de momento la cosa esta de la nacionalidad no me parece que esté clara. ¿Y a ustedes?

La nota de prensa de Planeta:

"Planeta DeAgostini apuesta por el cómic nacionalPlaneta DeAgostini Cómics inaugurará en el el próximo mes de noviembre una nueva línea de cómics creados por autores denuestro país.En ese mes verán la luz títulos como Hot L.A.., de Horacio Altuna, Victor, de Juan Rubí y Robin Wood, o Porquinho, de Àlex López;mientras que en diciembre podremos disfrutar de Cuaderno de Tormentas, la nueva obra de David Rubín, y Mot, de Allfonso Azpiri y Nacho.Pero no nos quedamos ahí, porque en 2009 serán muchos los autores patrios que presentarán sus álbumes en nuestra nueva línea, y verán además sus obras publicadas simultáneamente en España, Italia y Francia.Luis Bustos, Oscar Julvé, Esteban Hernández, Pere Pérez o Victor Santos son sólo algunos de estos nuevos autores, y esperamos que a ellos se sumen en breve muchos más."

martes, 2 de septiembre de 2008

“Criminal 2: Lawless” de Ed Brubaker y Sean Phillips

Panini Ediciones nos ofreció este último mes un nuevo arco argumental de la última serie hasta el momento de la pareja de moda dentro del cómic norteamericano, que como ya sabrá cualquiera que se haya parado a leer el título de esta entrada, no es otra que la formada por Ed Brubaker y Sean Phillips y su “Criminal”.

El segundo arco argumental de la serie, “Lawless” que engloba los números seis al diez de la edición original, juega con el doble -o triple- sentido del caránter sin ley y forajido del protagonista así como la fatalidad intrínseca al apellido del protagonista, Tracy Lawless, un antiguo soldado que tras enterarse de la muerte de su hermano vuelve a la ciudad para averiguar cuál de los compinches de este fue el que le mató al tiempo que se enfrenta a los fantasmas de su pasado. Asumiendo una nueva identidad, Lawless se introduce en la antigua banda de su hermano, participa en sus golpes y se liga a su novia en una espiral que se va complicando cada vez más.

Este segundo arco argumental sirve para confirmar las buenas impresiones que ya me dejara la anterior entrega de “Criminal”. Brubaker, en el género que se siente más cómodo nos ofrece una historia que destila el más puro“hard boiled” clásico de perdedores y marginados al margen de la ley cumpliendo con todos los cánones del género a la perfección. Es tal la ortodoxia de Brubaker y su dominio que la historia hasta cierto punto no sorprenderá al lector familiariazdo con el género, pero el zorro astuto que es Brubaker lo compensa dejando la puerta abierta a la continuación de la trama, cosa que, aparentemente, no pasaba en “Cobarde” un arco de estructura mucho más cerrada, y recupera en "Lawless" algunos de los personajes que ya conocimos en la anterior entrega. Así, aparte de Gnarly, el barman que regenta “Undertown” el cubil de los maleantes, volvemos a reencontrarnos con Leo y nos enteramos que pasó tras quedar hecho unos zorros en la anterior historia.

Criminal” en su estructura me recuerda en buena medida a “Balas Perdidas”, aunque carezca del carácter renovador de la genial serie de Lapham y se ajuste más a los tópicos del género, pero, al igual que en aquella, puede apreciarse el uso de constantes elipsis y saltos temporales para narrar la historia y cierta dejadez en el desarrollo de la trama principal que se supone debe poner en relación a todos los personajes a favor de la ambientación que los autores quieren dar a la historia.

Brubaker como buen tahúr no tiene ninguna prisa en mostrar sus cartas y de momento se dedica a ir colocando las piezas en el tablero antes de empezar a jugar, recreándose en la presentación de los protagonistas sobre los que parece va a recaer el peso de la historia, personajes que se antoja han de cruzarse en algún momento, mimando la caracterización de cada uno y poniendo especial cuidado en reflejar el submundo criminal, fatalista y pesimista en el que se mueven los personajes dando lugar, de paso, historias que enganchan desde la primera página a los incondicionales del género. En este sentido, Brubaker sabe sacar partido al gran trabajo gráfico de Sean Phillips, un autor con el que se entiende a la perfección y cuyo estilo oscuro, realista y detallista, con caracterizaciones y enmarcaciones muy cinematográficas, casa muy bien con este tipo de historia y que va creciendo y progresando en cada nuevo trabajo, sin abandonar por ello sus características esenciales. En esta historia, utiliza la constante nevada sobre la ciudad como un elemento claustrofóbico más para caracterizar la tormenta interna del protagonista dando a la historia el tono sobrio y contenido que precisa.

La edición de Panini aunque en alguna ocasión se coman preposiciones para encajar los bocadillos dejando frases sin sentido –un detalle a mejorar en una edición por otro lado cuidada- es bastante correcta, incluyendo varios artículos dedicados al género negro en sus distintas formas muy interesantes.

Para leer más en El lector impaciente sobre "Criminal" pinchar aquí.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Blogday 2008 y un día: Más vale tarde que nunca


Pues eso, un año más pero esta vez con un año de retraso me uno a esta iniciativa de recomendar cinco de los blogs que habitualmente sigo y que por sus interés creo que son destacables (hay muchos más, pero hay que elegir cinco y no quiero repetir los del año pasado que fueron estos). Ahí vamos:

999: El amigo Bruce ofrece diariamente una ración de soma en forma de buen cómic de consumo masivo con exquisito gusto y excelente estilo. Sorprendiéndome en más de una ocasión con alguna adaptación que ni me imaginaba pudiera existir.
Un mundo peculiar: Juan a través de su blog deja su particular visión de la realidad mediante razonados y elaborados artículos en los que deja palpable su amor por el buen periodismo. (Su blog de cine tampoco está nada mal). Y sus otros blogs tampoco están nada mal, lo que no sé es de donde saca tiempo.
Un tebeo con otro nombre: Pedro y su veterano blog es una visita diaria obligada y una referencia para todos aquellos que quieran escribir en Internet sobre tebeos con saludable espíritu crítico. Se podrá estar o no de acuerdo pero lo divertido es argumentarlo.
The man of tomorrow: Conner Kent es un friqui a mucha honra y hace apología de ello. En los últimos tiempos se lo está pasando pipa por Nueva York…
El último descubrimiento pero no por ello menos importante: Pijus andaor. Según anuncia se trata de “un estudio sociológico sobre el Camino de Santiago” aunque más bien parece la esquizofrénica visión de un desocupado y sus múltiples personalidades con mucho tiempo libre. Eso sí, para los que hemos hecho el Camino resulta muy divertido.
Nada, ahí les dejo esa muestra, así por Internet y sin conocerles personalmente no parecen mala gente. Al menos sus blogs no están nada mal y garantizan el entretenimiento.

Y, si no les gustan, estos no se preocupen que tengo cinco más. Eso sí, los reservo para el año que viene.

“Batman: el caballero oscuro” de Christopher Nolan


Lo bueno de comentar un estreno que ha levantado tanta expectación como “Batman: El Caballero Oscuro” pasadas unas semanas es que da tiempo a que todos los interesados la vean y puedan opinar y asumir cierto distanciamiento para no dejarse llevar por el entusiasmo babeante al que muchos –yo, el primero- somos tan proclives cuando vemos una buena adaptación de uno de nuestros héroes favoritos. Sin embargo, pasadas las semanas y meditado sobre el asunto, pocos peros (ninguno, en realidad) se me ocurre ponerle a “El Caballero Oscuro”, una película redonda en la que Nolan demuestra a todas aquellas mentes pequeñas que despotricaban años ha sobre la imposibilidad de contar “grandes historias adultas” en el incipiente género superheroico por considerarlo nicho para niños, tardoadolescentes y débiles mentales que nada es imposible si se cuenta con ganas, dinero e ideas, en una película que está llamada a ser considerada, dentro de unos años, la que marque un punto de inflexión dentro del género.

Batman” como franquicia cinematográfica no ha sido de las que peor paradas ha salido en su paso del cómic a la gran pantalla. Tim Burton realizó un brillante trabajo en las dos primeras películas que realizara en los noventa aunque no tuviera continuación en las siguientes entregas dirigidas por Joe Schumacher, bastante discretas con lo que la franquicia languideció hasta que el joven y talentoso Christopher Nolan asumió el reto de recuperarla, sin tener en cuenta lo realizado por los anteriores. Ya en “Batman Begins”, Nolan introdujo buena parte de las características que han hecho de su Batman un personaje al gusto del espectador cinematográfico poco aficionado a los cómics sin por ello traicionar las exigencias de los más acérrimos seguidores del personaje, pero es en este “Caballero Oscuro” profundiza en la idiosincrasia del personaje y marca el camino a seguir en el futuro a partir de un excelente guión del que es coautor junto a su hermano Jonathan.

Empapándose e inspirándose sin complejos en las historias y los autores, de Miller a Brubaker pasando por Loeb, que a lo largo de los ochenta y noventa han conformado la identidad y el perfil actual del personaje en los cómics, Nolan desarrolla su propia versión del universo batmaniano adaptándola al medio, el cine, que domina y el registro que mejor controla , el “thriller” oscuro y psicológico, como ya demostrase en la genial y esquizofrénica “Memento”, preocupándose especialmente por dejar claras las motivaciones y reacciones de los personajes, dotándoles de una hondura muy poco frecuente en el cine de entretenimiento actual al tiempo que la carga dramática a la historia va creciendo en tensión e interés a lo largo de sus más de dos horas y media de duración hasta su impactante y poco predecible final en el que la pirrica victoria del “héroe” sólo sirve de prolegómeno a una tercera entrega que ya espero frotándome las manos.

Toda la trama orquestada por Nolan se sustenta en el triángulo formado por Batman-Dos Caras-El Joker, tres caras de una misma locura, que Nolan describe con brillantez y sabia dosificación apoyándose en el gran trabajo de los actores que los encarnan, Christian Bale-Aaron Eekhart-Heath Ledger, sin por ello eclipsar el trabajo del resto de un reparto que derrocha talento y compromiso en cada escena, encabezado por rutilantes nombres como Morgan Freeman, Michael Caine o Gary Oldman, cada uno una estrella en sí misma por nómina y carisma que en esta cinta adoptan roles secundarios con una profesionalidad encomiable. Sin embargo, dentro del reparto hay que destacar de manera especial al finado Heath Ledger quién logra en su recreación de El Joker retratar toda la compleja riqueza de la personalidad del personaje en una interpretación que logra hacer olvidar a la de Nicholson.
A pesar de toda esa riqueza a la hora de retratar a los personajes y sus motivaciones, Nolan en ningún momento se olvida que está dirigiendo un producto de entretenimiento para todos los públicos por lo que desde un enfoque “realista” de la historia sabe dotarla de una enorme espectacularidad basada en unas escenas de acción y gadget más cercanos a las películas de Bond que a los cómics del Murciélago que contentarán a los amantes de las emociones fuertes pero sin ofrecer en este sentido concesiones a la galería y quedando cada una de ellas perfectamente incorporada al nudo de la trama.

En definitiva, una excelente película que deja anonadado al espectador y gustará a todo aquél que guste de disfrutar del buen cine de entretenimiento, adulto y sin papanatismos. Me temo que Nolan muestra el camino pero habrá pocos dispuesto a seguirlo.

domingo, 31 de agosto de 2008

Yo no dejaría pasar….



Sonaste Maneco 14


(En mi opinión, la mejor revista sobre historieta del momento, independientemente del formato, y, además, gratis.
En este número, dedicado al Che Guevara, cuenta con una interesante entrevista a Enrique Breccia).

Pueden descargarla aquí.


Príncipe Valiente 5” de Hal Foster


(Ed. de Manuel de Caldas).
(Es una injusticia que este hombre sólo pueda vender por correo por lo que su iniciativa merece la máxima difusión que le podamos dar. Más información aquí).

Trailer de “New York, I love you”

Ya les comenté aquí en su momento que “Paris je t’aime” con sus pequeñas historias dirigidas y protagonizadas por distintos directores y actores con el único denominador común de localizarse en París, en líneas generales, me había gustado.

Parece que no fui el único y me entero por aquí que ya hay continuación ambientada en Nueva York, que siguiendo el mismo esquema cuenta con algunos de los actores más mediáticos e interesantes del cine norteamericano actual, aunque la alineación de directores, aunque interesante y curiosa –Natalie Portman y Scarlett Johannsson debutan tras la cámara- se me antoja inferior a la de la primera entrega.

En fin, que mientras ahorramos y encontramos el momento para ir a ver Nueva York con nuestros propios ojos, nos conformaremos con esta película de la que les dejo el trailer y unas cuántas más.

martes, 26 de agosto de 2008

Más Alex Ross

Buscando información sobre Alex Ross, he encontrado dos interesantes videos sobre este autor. Aquí os los dejo por si hay algún despistado que no conoce todavía a este interesante autor.



lunes, 25 de agosto de 2008

“Justicia” de Alex Ross, Jim Krueger y Doug Braithwaite


Que Alex Ross es un dibujante superdotado y su estilo hiperrealista-naturalista creado escuela durante años en el universo superheroico es de dominio público. Que uno se puede pasar horas embelesado, admirando el detallismo de sus dibujos, su gusto por las versiones clásicas de los personajes más icónicos de la Edad de Plata y el perfecto acabado de toda su producción lo puede atestiguar cualquiera que haya abierto alguno de sus tebeos. Sin embargo, igualmente, también es habitual en los trabajos de Ross que tanta maravilla visual no se vea acompañada ni a nivel argumental ni en la hilazón narrativa de sus historias en las que tanto perfeccionamiento resta dinamismo a lo que Ross nos quiere contar, con lo que la épica y grandeza que el autor busca imprimir en sus trabajos resultan un tanto huecas.

Todo esto que les acabo de contar vuelve a repetirse en “Justicia”, el último trabajo de Ross publicado en España, una maxiserie que el autor tardó dos años en acabar para DC y que Planeta nos ha ofrecido a lo largo de doce meses, y en el que, una vez más, quedan patentes tanto sus virtudes como sus defectos. Partiendo del recuerdo que en su infancia dejó la serie de dibujos “Superamigos” en la que los miembros de la Liga de la Justicia se enfrentaban a un grupo formado por sus –teóricamente- peores némesis, Ross construye una historia de corte clásico y pretendidamente épica en la que los miembros de la Liga de la Justicia de América deben hacer frente a sus peores enemigos quienes liderados por Brainiac y Luthor pretenden pasar por benefactores de la humanidad y ningunear a los héroes, resolviendo todas esas calamidades cotidianas a las que generalmente los héroes no se enfrentan absorbidos por las distintas amenazas superheroicas al tiempo que intentar profundizar en su particular visión del heroísmo (o del superheroismo).

Secundado por el guionista Jim Krueger y el dibujante Doug Braithwaite, con quiénes ya colaborara en anteriores trabajos, Ross se gusta en la recreación de personajes heroicos en sus vertientes más clásicas en una historia sin consecuencias por encontrarse fuera de la continuidad del universo DC y que peor dibujada –o no- los lectores veteranos hemos leído hasta la saciedad cientos de veces a través de autores, sin aportar Ross ningún elemento original a la historia ni ninguna sorpresa ni giro argumental especialmente llamativo. De este modo, la historia sólo es disfrutable a nivel visual gracias al estupendo acabado que imprime Ross a todas sus viñetas. Sin embargo, esta pobreza argumental y narrativa no es de extrañar, dado que realmente los mejores trabajos de Ross hasta la fecha han sido aquellos en los que se ha encontrado acompañado por guionistas de oficio y talento como Mark Waid o Kurt Busiek en los que para mí son sus mejores trabajos hasta la fecha “Kingdom Come” y sobre todo, “Marvels”, resultando, en este sentido, la labor de Krueger y Ross en comparación con los anteriores, bastante discreta y tediosa.

En definitiva, “Justicia” es una historia prescindible soberbiamente dibujada por un autor que quizás debiera exigirse algo más aparte de repetir una y otra vez la fórmula que le llevó al éxito.

En cuanto a la edición en grapa de Planeta de Agostini se me antoja correcta aunque resulte un feo gesto por parte de la editorial hacia el lector que ha seguido mes a mes la serie aumentar un euro (de 3,50 a 4,50 €) el precio del tebeo. Luego se quejarán de que la industria está mal y hay que cuidar la base de lectores y el formato grapa…

lunes, 18 de agosto de 2008

Abriendo el chiringuito…


…Pues nada, aquí me tienen con Alfred, Patson, Desmond y Nestor limpiando las telarañas de la leonera que desde hace unas semanas por escasez de tiempo, higiene mental y reorganización de prioridades tenía completamente abandonado.

Por desgracia, no me he ido a ningún sitio pero el cuerpo me pedía un poco de calma para hacerme a la idea de mi próxima paternidad (no se lo he dicho…¡¡¡ estamos embarazados !!!) y reponerme de los sustos que nos ha dejado el primer trimestre.

Así que como la cosa parece que va bien (crucen los dedos, toquen madera y demás), voy a ir retomando poco a poco el ritmo comentando lecturas que he ido acumulando estos días y demás cosas que se me ocurran que, aunque uno no escriba, la voracidad lectora no se pierde así como así y en este verano tan tonto que llevamos algunas cosillas han ido pasando dignas de mención en nuestro pequeño mundo blogosférico y en el gran mundo dignas de mención más allá del estreno de “El Caballero Oscuro” (no, todavía no la he visto pero en cuanto pueda les cuento) y las Olimpiadas: una oscura guerra en el Caucaso entre rusos y georgianos en la que sólo se ven imágenes de pobres osetios desplazados, los de siempre poniendo bombitas para fastidiar las vacaciones de los demás y las crisis camaleónicas que a los de arriba les da miedo llamar por su nombre pero que los pobrecitos de abajo padecemos en nuetros bolsillos. Ya saben, las tristezas nuestras de cada día...

En fin, no nos pongamos serios, y a partir de mañana se abre el chiringuito. Como estos de arriba y yo somos demasiado estirados contamos con que Petra lo deje todo limpito a tiempo para recibirles.

Impacientes Saludos.

martes, 29 de julio de 2008

“El marqués de Anaon: La virgen negra” de Favien Vehlmann y Matthieu Bonhomme

La virgen negra” es la segunda entrega de “El marqués de Anaon”, la serie que desde hace un año nos viene ofreciendo Norma Editorial y reúne a Favien Vehlmann y Matthieu Bonhomme, dos jóvenes autores que están llamados a hacer grandes cosas en el cómic europeo, aunando calidad y comercialidad en una propuesta diseñada para hacer las delicias de cualquier lector.

En esta segunda entrega, cambia el escenario respecto a la primera entrega “La isla de Brac” y nos encontramos al joven marqués acudiendo a un pueblo aislado a investigar las extrañas muertes de muchachas jóvenes donde desde hace años cerca del santuario de la Virgen Negra de Puy Marie a la que acude en romería una tribu gitana todos los años. El joven Jean Baptiste intenta vencer el recelo de los lugareños, el señor y el cura del lugar cuando un nuevo asesinato provocará las iras del pueblo contra los gitanos y sólo el marqués será capaz de encontrar el verdadero culpable.

Este segundo álbum de “El marqués de Anaon” confirma las expectativas generadas por el anterior y sigue sin sorpresas las líneas generales esbozadas por sus autores sin estridencias ni sorpresas pero convirtiéndose en una agradable lectura por lo bien hilvanada que está toda la trama.
En “La virgen negra”, Vehlmann nos ofrece una historia más elaborada que la del primer álbum en una trama detectivesca bien dosificada hacia un final que, aunque es hasta cierto punto predecible, resulta agradable de seguir en una narración sin altibajos y cuyo punto fuerte es la más que correcta caracterización de los personajes secundarios que realiza el equipo creativo. Aunque Vehlmann plantea la historia como una lectura independiente va introduciendo pequeñas pinceladas acerca de los orígenes del protagonista y sus motivaciones, un joven aristócrata vagabundo que viaja a los rincones más apartados de Francia en busca del misterio y encontrando únicamente nidos de superstición a los que enfrentarse con el racionalismo propio del siglo de las luces.

En el aspecto gráfico, este segundo álbum permite comprobar de nuevo el buen hacer de Matthieu Bonhomme quién con un dibujo aparentemente sencillo se pone al servicio del guión de Vehlmann para caracterizar perfectamente la historia y crear la atmósfera de tensión que se precisa. Bonhomme es un dibujante aparentemente poco espectacular pero que domina completamente la narrativa y potencia los guiones de Vehlmann en lo que es un equipo bien compenetrado y en que cada una de las partes potencia y mejora a la otra.

En definitiva, una historia muy entretenida y que deja con ganas de seguir disfrutando de las aventuras del señor marqués y comprobar como tanto la historia como sus creadores evolucionan. ¡Qué suerte que todavía me quedan un par de álbumes más!

Más sobre “El marqués de Anaon” y sus autores en El lector impaciente, aquí y aquí.

lunes, 28 de julio de 2008

“Hitman” de Garth Ennis y John McCrea.

Estos días que quién más quien menos disfruta de unos días de descanso en alguna playita, en alguna montaña o en el salón de casita con el aire acondicionado, una buena opción para pasar el rato es abrir una cervecita fresquita y enfrascarse en la lectura de “Hitman”, de Garth Ennis y John McCrea,, un tebeo sin demasiadas pretensiones, divertido, gamberro y bien hecho, ideal para olvidarse de los calores y las preocupaciones.

Hitman” nos narra las aventuras y desventuras de Tommy Monaghan un asesino a sueldo de medio pelo criado en uno de los peores barrios de Gotham, El Caldero, que por esas casualidades que sólo pasan en los cómics estaba en el momento y sitio justos para ser atacado por un extraterrestre que pasaba por allí. Como consecuencia de ello, Monaghan adquiere superpoderes, una telepatía limitada y visión de rayos X. Sin embargo, un gran poder no conlleva una gran responsabilidad y Monaghan usará sus poderes para convertirse en el mejor asesino de la ciudad. Un asesino letal especializado en acabar con gente con poderes pero con un rígido código ético que le hace no matar a nadie que no crea que se lo merezca, lo que le llevará a ser perseguido tanto por la Mafia como por los más variopintos demonios.

Partiendo de este curioso planteamiento para un cómic pretendidamente de superhéroes Ennis y McCrea durante más de sesenta números construyeron y desarrollaron la personalidad de un antihéroe en unas historias en la que Ennis se centra fundamentalmente en poner en solfa con su socarrón, divertido y facilón humor al género superheroico a través de un personaje secundario, sixpack, que sirve de declaración de principios del irlandés acerca del género y los distintos encuentros del duro y guasón Monaghan con lo más granado del Universo DC desde Green Lantern a Batman, sin olvidarse de Superman con el que comparte una historia que fue premiada con un Eisner en 1999, y dejar patente, como ya hiciera en su opera prima, “Predicador”, su amor por los géneros cinematográficos más violentos, incorporando a sus historias constantes homenajes y referencias tanto a películas, como a actores y directores.

Generalmente, se ha considerado “Httman” una obra inferior a “El Predicador” por la crítica y aunque sin duda nos encontramos ante una historia mucho menos ambiciosa en cuanto a su temática y pretensiones, precisamente por ello y su carácter iconoclasta está mejor desarrollada por parte de Ennis, careciendo de ese bajón tan acusado que, al menos yo, percibo en la historia de Jesse Castell. En “Hitman”, Ennis enlaza mejor las tramas y conforma un marco en el que el autor se muestra mucho más cómodo para hilvanar historias llenas de ritmo, acción y violencia a raudales, sí, pero también divertidas, imaginativas y originales, a pesar de los constantes homenajes declarados u ocultos que el guionista realiza.

Ennis en esta serie se cenrtra en ofrecer su particular visión de la amistad masculina –un tema también tratado en “El Predicador”- a través de las tarantinianas conversaciones que Monaghan mantiene con sus colegas en Noonan’s, el bar en el que se reúnen, y su particular relación con el dueño del bar y su sobrino, Pat, o con su colega Natt, el sobrero, que a modo de particular sidekick comparte la mayoría de sus aventuras, y deja patente -una vez más- su fascinación por los tipos duros incapaces de mostrar sus sentimientos.

En el aspecto gráfico, “Hitman” está dibujanda por John McCrea, un dibujante irlandés colaborador habitual de Ennis en muchos de sus proyectos desde los tiempos de “2000 A.D” y con quién también ha trabajado para DC en “Demon”. McCrea es un dibujante de trazo grueso y bastante sobrio pero dotado de una más que correcta capacidad para la narración, capaz de trasladar hábilmente al papel todas las locas ideas de Ennis y salir airoso de ellas y, aunque al principio, cueste acostumbrarse a su estilo hay que reconocer su merito en el éxito de la serie.

Los 14 primeros números de “Hitman” fueron publicados en su momento por Norma Editorial y la serie completa sido recopilada recientemente por Planeta de Agostini en tres volúmenes dentro de la línea Universo DC, que, además, incluyen las primeras apariciones del personaje en Demon Annual 2 en 1993 y Batman Chronicles (1996) y una historia junto a la Liga de la Justicia de América que habría que englobar hacia mitad de la serie regular.

Ya saben, si no tienen lectura para el verano, prueben con “Hitman”. Les gustará o no, pondrán el grito en el cielo o se lo pasarán bomba con las incorrecciones de Ennis, pero de lo que estoy seguro es que no se aburrirán.
Para leer más sobre esta serie pueden hacerlo, aquí.

domingo, 27 de julio de 2008

Más Vigalondo: Cortos Código Siete y Domingo.

Cerrando el repaso a la filmografía del director cantabro Nacho Vigalondo, dos nuevos cortos en la que quedan de referencia las inquietudes del autor por el género fantástico y la ciencia ficción desde un planteamiento humorísitco.

Código Siete



Domingo



Y aquí os dejo un enlace al interesante blog de Vigalondo.

sábado, 26 de julio de 2008

Más sobre Nacho Vigalondo: "7:35 de la mañana" y "Choque"

Por la entrada del otro día sobre "Los Cronocrimenes" ya se habrán dado cuenta que las propuestas de Nacho Vigalondo me resultan de lo más ingenioso e interesante que se ha hecho últimamente en España y, gracias a Youtube, sus cortos están disponibles para todos así que a lo largo de este fin de semana iré subiéndolos para gusto de todos.

"7:35 de la mañana" fue el que puso al cantabro Vigalondo en el candelero mediático gracias a su nominación a los Oscar del 2005, recibiendo además varios premios en festivales internacionales.

"7:35 de la mañana"



"Choque" también es una propuesta original y recibió el premio Fotogramas.

"Choque"

viernes, 25 de julio de 2008

“Haxtur” de Victor de la Fuente

Una de las novedades que esperaba con más impaciencia del último Salón del Cómic de Barcelona era la nueva edición de “Haxtur”, todo un clásico del gran Víctor de la Fuente, que por desgracia llevaba demasiado tiempo olvidado por nuestros editores. Y lo cierto es que la espera ha merecido la pena porque la edición que Ediciones Glénat ofrece de la misma es excelente con un cuidado exquisito en todos los detalles desde el exhaustivo artículo introductorio del gran Manuel Barrero a la entrevista contextual a de la Fuente publicada en la revista “Trinca” pasando por la advertencia sobre la supervisión y autorización del autor al recoloreado digital realizado, que a mí personalmente no me disgusta en líneas generales, ya que viene avalado por el autor pero que me parece en algunos momentos, demasiado chillón respecto a la edición de Doncel aunque en otros curiosamente dota de mayor espectacularidad si cabe a la obra, si lo comparamos tal y como se hace en esta excelente entrada de Comics en Extinción.

Haxtur” es una obra que hay que situarla en su momento histórico para entender todo su significado. Surgió en un momento en que en España no se hacían cómics de autor y en que a uno le podían meter en la cárcel por dibujar y escribir sobre según qué cosas. Y, sin embargo, curiosamente, “Haxtur” pasó todos los filtros y se empezó a publicar en “Trinca” (una revista pro-régimen) en 1971 seriada en episodios de unas seis páginas de los que de la Fuente no esperaba publicar más de tres o cuatro y fue tal su aceptación que llegó a los doce en los que finalmente se completa la obra.

La historia se inicia con el encuentro de un guerrillero herido, con una clara similitud con los revolucionarios cubanos, vagando por una especie de limbo y, sorprendentemente, matando a un dragón. Tras ello, tiene un encuentro con los cuatro jinetes del Apocalipsis quienes le exhortan a buscar su destino. A partir de este momento, se inicia el vagar del protagonista cuyo nombre desconoceremos a lo largo de toda la obra por eriales, desiertos y junglas de un limbo determinado en los que se enfrenta a todo tipo de brujos y monstruos en una ambientación característica de la fantasía heroica tan de moda en la época a pesar que en las primeras historias tuvieran ciertos elementos más propios de la ciencia ficción que serían definitivamente abandonados por el autor a partir del tercer capítulo. En el capítulo final, el guerrillero vagabundo tiene un nuevo encuentro con los Jinetes y desvela lo que ha aprendido en su vagar.

En estos momentos, más allá de la historia en sí misma la obra es rescatable por cómo lo cuenta Víctor de la Fuente, un autor extraordinario, que convierte las limitaciones con que se vio obligado a trabajar para desarrollar una obra rica en interpretaciones.

La publicación de la obra en episodios obligó a Victor de la Fuente a un enorme esquematismo a la hora de plantearse cada historia y obligándole a encontrar soluciones sorprendentes para la época para ganar espacio en cada página. De este modo son frecuentes grandes viñetas verticales con las que ganar profundidad y espacio al tiempo que el papel en blanco se convierte en un elemento compositivo más que se incorpora a la historia. ´Víctor de la Fuente demuestra un talento excepcional a la hora de dibujar los personajes y reflejar la anatomía humana, que tiene sus referentes más directos en grandes como Raymond, Foster o Salinas, y lo que llevaba haciendo en la misma época Barry Smith en “Conan el Bárbaro”, dibujando un héroe –o antihéroe- alejado de los canones imperantes que reflejaban a los protagonistas de este tipo de historias como apolíneos deportistas musculosos para recrearse en la recreación de la figura humana en toda su perfecta imperfección y refleje el desamparo del protagonista abandonado en medio de un mundo de fantasía que no entiende.

El carácter de historia abierta de “Haxtur”, a pesar de la elipsis con la que Víctor de la Fuente cierra la historia, da lugar a interpretaciones de todo tipo y quizás permita entender cómo pasó indemne por los inquisidores ojos de la censura. Aunque la interpretación más obvia es que de la Fuente buscó reflejar el delirio de un guerrillero herido en sus últimos momentos, la historia –sobre todo cada uno de sus capítulos dotados de completa autonomía y coherencia- funciona también perfectamente como atípico relato de aventuras (y seguramente esa fue la razón de su publicación) e incluso como grandilocuente manifiesto pseudofilosófico sobre la condición humana de nuevo, insisto, muy de moda en la época pero que hoy por hoy parece superado. Sin embargo, ello no quita para que la obra pueda disfrutarse hoy por hoy como uno de los mejores trabajos de un dibujante extraordinario con un talento poco común para la narración en imágenes mucho más preocupado en sugerir que en explicar, en un planteamiento arriesgado que deja al lector la reflexión final para la interpretación de una obra llena de matices.

Un tebeo indispensable que no debe faltar en la estantería de cualquier aficionado que se precie.
Una excelente reseña de Rafa Marín, aquí.
Un excelente blog del amigo Gantry dedicado a desentrañar los secretos técnicos de Víctor de la Fuente, aquí.
Un extracto de entrevista a Víctor de la Fuente sobre "Haxtur", aquí.

miércoles, 23 de julio de 2008

Estelle Getty-Sophia Petrillo (1923-2008).

Pues eso, señores y señoras, un pedacito más de la infancia que se nos va con la muerte de Estelle Getty quien interpretara a Sophia Petrillo, la anciana más marchosa de esa serie de éxito que cautivó a todos los públicos llamada por aquí “Las chicas de oro”. Rara era la familia que no esperaba la hora de la cena disfrutando de las andanzas de ese grupo de maduritas en la que Sophia con su socarronería italiana ponía las dotes justas de entrañable, cuerda e irónica lucidez frente a la amargura de su hija en la pantalla, Dorothy, la inocencia de Rose o la desvergüenza de Blanche. Creo que Sophia era el personaje favorito de casi todo el mundo que seguía la serie (o al menos de casi todo el mundo que yo conozco) y nos dio a conocer un modelo de vejez activa que por aquel entonces estaba bastante alejado del que se vivía en el país.

Aunque a Sophia la recuerda todo el mundo a la actriz que la interpretó durante siete temporadas casi nadie la conoce. Se llamaba Estelle Getty y tuvo que luchar contra la oposición de su familia de judíos polacos para poder seguir vocación interpretativa, desarrollando su carrera básicamente en el teatro. Hace años que vivía retirada debido a una enfermedad crónica.

Ayer murió Estelle Getty pero a Sophia Petrillo con su permanente, sus gafas y su eterno bolsito la recordaremos siempre.

D.E.P.

“21st Century Boys” de Naoki Urasawa.

Esperaba con más impaciencia de la habitual la publicación de los dos tomos de “21th Century Boys” tras el mal sabor de boca que me dejó el desenlace precipitado y chusco de “20th Century Boys”. Realmente aquel final tan ñoño no hacia justicia a la que hasta el momento había sido una excelente serie en la que su autor, Naoki Urasawa, había demostrado que el éxito de “Monster” no había sido casualidad y podía ser considerados sin complejos uno de los mejores guionistas de cómics actuales, capaz de mantener entretenidos y embelesados a sus lectores durante meses con constantes giros argumentales y reinventando –quizás en exceso- la historia al saltar entre las distintas tramas que mantenía abiertas cuan equilibrista chino haciendo girar los platos. Sin embargo, al final, el plato se cayó y se suponía que con este epílogo en dos volúmenes, “21st Century Boys”, Urasawa iba a arreglarlo, resolviendo todos los cabos que quedaron sueltos. Y sí, nadie puede negar que lo resuelve pero el plato roto lo recompone con pegamento imedio y aunque estamos ante una lectura entretenida de las que Urasawa fabrica como churros la solución final al último gran misterio que suponía cuál era la identidad real de amigo y su origen es resuelto con un hábil truco de prestidigitación y una falta de tensión dramática que a mí tras 24 volúmenes me ha dejado bastante frío (quizás otra cosa hubiese sido si no hubieramos tenido que esperar un año para leeerlo).

Kenji el protagonista de la historia debe introducirse en la atracción virtual de Amigo para desactivar la bomba de antiprotones que aparece en El Nuevo Libro de las Profecías. Allí, se encontrará con su yo de la infancia así como algún personaje que creíamos muerto hacia ya algunos tomos y descubrirá cuál fue el desencadenante de toda la historia y supuso el origen de Amigo. Mientras, en el mundo real, su sobrina Kanna y el resto de los miembros de la brigada de Kenji por fin reunidos velan las últimas horas de Sarakiyo y deben frustrar la reactivación del enorme robot que iba a arrasar Tokyo encargado de hacer explotar la bomba.

Urasawa cierra todas las tramas abiertas a lo largo de los tres años en que se ha publicado la serie pero quizás debido a las enormes expectativas generadas y el desgaste de mantener una serie abierta durante tres años el final no está a la altura del interés suscitado y resulta cogido con alfileres. Y es que estirar tanto una historia como se estiró “20th Century Boys” en tramas cada vez más complejas supone una complicación enorme para cualquier autor por bueno que este sea ya que tanta expectación es muy difícil de satisfacer y al final el autor se ha visto atrapado en la red que él mismo tejió.

Urasawa ha demostrado a lo largo de sus obras publicadas en España que es mejor disfrutar del viaje sin pensar en lo que nos espera al final del mismo y, aunque lo que nos depare la meta no sea más que la fatiga resacosa de una buena noche de parranda, que no nos quiten lo bailado por lo bien que nos lo hemos pasamos durante el viaje.

Yo ya hago cola para sacar billete para el próximo.



martes, 22 de julio de 2008

El Jueves: un año y un día


Pues eso, que el tiempo pasa y ya hace un año del esperpento vivido con todo el esperpentico proceso que supuso la condena a "El Jueves" porque a alguien más papista que el papa no le hizo gracia un chiste.
Lo más triste de todo es que se sentó un triste precedente para coartar la libertad de expresión de todos, un derecho al que todo contertulio y político de turno le encanta defender pero que pierde su gracia cuando lo ejerce el projimo.
Aunque los de "El Jueves" de momento siguen a lo suyo. Y por muchos años, oiga.

“Los Cronocrimenes” de Nacho Vigalondo


¡Ha costado más que un parto pero por fin se ha estrenado en salas la película que causó sensación en el pasado Festival de Sitges y el Festival de Cine Fantástico de Austin (consiguió el premio a la mejor película en ambos)! Y la verdad es que la espera ha valido la pena porque Nacho Vigalondo demuestra en su primer largo que el talento no está reñido con la escasez de medios y con cuatro duros se marca una película entretenida y con cabeza, destinada a convertirse en pieza de culto entre los friquis de pro del cine fantástico nacional (¿?) y que, desgraciadamente, imagino provocará la indiferencia del visitante habitual a las salas comerciales hasta que vea dentro de unos añitos el remake simplón de turno producido por Tom Cruise.

Poco se debe adelantar de la película para no desvelar la trama. A modo de piezas de un puzzle, Vigalondo va entrecruzando los elementos de una película aparentemente sencilla pero que se sustenta en un gran guión.

Héctor es un tipo anodino y normal que lleva una existencia tranquila junto a su esposa en un chálet apartado. Curioseando con unos prismáticos, contempla el asesinato de una joven y al ir a investigar se verá acosado por un extraño personaje envuelto en vendas de color rosa que le ataca con unas tijeras. Huyendo despavorido, Héctor se refugia en un centro científico y, sin comerlo ni beberlo, se convierte en el primer viajero temporal y la clave de un misterio cuyas piezas sólo él puede encajar. Y su resolución, cambiará su existencia.

Vigalondo confirma en su primera película su capacidad para sorprender al espectador y ofrecer propuestas novedosas, como ya había hecho en su producción en el cortometraje. Partiendo de la exploración de las paradojas del viaje en el tiempo, construye un thriller sólido que por momentos coquetea con las películas de casquería de la más casposa y terrorífica serie B para sorprender al minuto siguiente con un gag más propio de una comedia negra de Berlanga, en una mezcolanza de géneros saludable y vigorizante para una cinta que suple su carencia de medios y limitaciones económicas con la capacidad de un grupo de actores convincentes en sus actuaciones y entre los que sobresalen un Karra Elejalde sensacional en su complicado protagonista y una Bárbara Goenaga que borda su papel de victima propiciatoria y está llamada a mayores empresas en nuestro cine.

La película está llena de referencias cinéfilas que harán las delicias de los aficionados al cine de género que van desde “La Ventana Indiscreta” a “La Matanza de Texas” pasando por “Atrapados en el tiempo” en un tour de force frenético que requiere de la atenta atención del espectador durante todo el visionado para no perderse en la esquizofrénica y delirante trama que propone el científico loco interpretado por Vigalondo -mejor director que actor- y no perderse en sus consecuencias para poder disfrutar de la lógica con la que sale airoso de las trampas que el mismo tiende sin caer en ningún momento en los errores de raccord que en este tipo de películas abundan.

En definitiva, “Los Cronocrímenes” es la propuesta más imaginativa, interesante y original que la cartelera va a ofrecer este verano frente a la saturación del efectismo despilfarrador de la industria norteamericana y demuestra que la pequeña aldea del fantástico español todavía resiste. Sólo hace falta saber hasta cuando.

lunes, 21 de julio de 2008

“Jeremiah” de Hermann


Para cerrar -de momento- el monográfico dedicado a Hermann Huppen he reservado para el final la que para muchos es su mejor obra y la que, probablemente, dada su extensión y complejidad temática a lo largo de casi treinta años mejor sirva para seguir la evolución, tanto gráfica como argumental, de este genial artista.

Jeremiah” se inicia en 1979 de la necesidad como creador de Hermann de contar sus propias historias sin necesidad de la presencia de un guionista como Greg que, hasta cierto punto, hasta ese momento había sido su maestro y mentor en el mundo de los cómics. De este modo, Hermann abandonó “Bernard Prince” –posteriormente también dejaría “Comache”- para iniciar en solitario la publicación de “Jeremiah”, serie que se ha definido habitualmente como un “western posapocalíptico” pero que, quitando los primeros álbumes, ha ido perdiendo ese carácter para convertirse en un universo paralelo en el que Hermann trata sobre aquellos problemas contemporáneos que le preocupan sin abandonar por ello el tono aventurero de la serie.

En muchas ocasiones, se ha considerado que la principal influencia de la serie sería la saga “Mad Max”, sin embargo de existir tal influencia es al contrario ya que el estreno de la película en Australia y la publicación del primer álbum de la serie es del mismo año, 1979, y el director Georges Miller ha admitido que conocía el cómic de Hermann. Realmente, la única influencia que ha reconocido Hermann ha sido la novela “Revenge” de René Barjavel.

Curiosamente, “Jeremiah” fue contratada para su publicación en la revista alemana “Zack” para la editorial Koralle, que por aquella época intentaba introducirse en el mercado franco-belga, pero debido a sus arriesgadas propuestas para la época Hermann vio cancelada la publicación de aquella primera historia que acabó apareciendo seriada en seis partes en la revista “Metal Hurlant” y, posteriormente continúo con la publicación de la serie en “Spirou”.

Hermann en esta primera historia, “La noche de las rapaces”, nos pone en antecedentes en apenas cuatro soberbias viñetas, del escenario en el que se va a desarrollar la serie: La Tierra ha sufrido una guerra nuclear como consecuencia de un conflicto racial en Estados Unidos y está desvastada. Este planteamiento que otros autores habrían explotado hasta la saciedad es olvidado por Hermann a partir de ese momento para centrarse en los personajes y sus historias presentándonos a la pareja que será el motor de la serie: Jeremiah, un adolescente noble e ingenuo y su contrapunto, Kurdy Malloy, un superviviente nato, cínico y ambiguo. Personajes a los que el propio autor define como un “boy-scout” y un “hooligan” y pareja incombustible que sólo se separará en un álbum de toda la serie, “Las aguas de la ira” y cuya maduración y evolución marcará la serie.

A partir de los cuatro primeros álbumes que para muchos son los mejores de la serie y el modelo western más evidente, Hermann evoluciona rápidamente introduciendo temáticas más adultas e interesantes sin abandonar los elementos de acción que sirven de motor de unas tramas cada vez más complejas. En este sentido, Hermann repite a lo largo de la serie aquellos temas que le interesan como el abuso de los poderosos frente a los débiles, el mal uso de la ciencia, los abusos a menores o los fundamentalismos religiosos, sin que por ello la obra resulte repetitiva o monótona.

Técnicamente, “Jeremiah” es la obra que mejor permite comprobar la evolución técnica de Hermann. A partir del segundo álbum de la serie, “Por un puñado de arena” cambia el pincel por el rotring, técnica que utilizaría hasta que el abandono de la serie de su colorista habitual Raymond en el tomo 12, “Julius et Romèa” le anima a partir del 19, “Zone Frontiére” a la aplicación del color directo en los álbumes posteriores con resultados espectaculares. Asimismo, a pesar del alejamiento de Fred, su influencia es perceptible en la obra de Hermann en la manera en que este compone la página para mantener la atención del lector y el interés por la lectura y la construcción en numerosos álbumes de la serie de varias tramas paralelas que confluyen en un único desenlace fina,. Técnica esta que Hermann ha ido depurando a lo largo del tiempo hasta convertirse en un auténtico maestro. Hermann a nivel gráfico en “Jeremiah” da lo mejor de sí logrando resultados espectaculares en la mayoría de sus álbumes de los que resulta difícil destacar alguno sobre los demás.

Jeremiah” es una serie bien conocida en España por los aficionados más veteranos gracias a la publicación de 1980 a 1993 por Ediciones Junior (Grijalbo) de los dieciséis primeros álbumes, viéndose interrumpida a partir de ese momento su publicación hasta que fue retomada en 2003 por Dolmen Editorial quién a partir de ese momento ha iniciado la publicación desordenada de parte de los álbumes inéditos publicado hasta el momento seis álbumes.

Esperemos que coincidiendo con el treinta aniversario de la serie en 2009 Dolmen publique el resto de los álbumes inéditos y lleve a cabo la reedición del resto de la serie.

viernes, 18 de julio de 2008

“Las Torres de Bois Maury” de Hermann


Para explicar el origen de “Las torres de Bois-Maury” hay que tener en cuenta dos factores, la fascinación que Hermann siente desde niño por la Edad Media y la proverbial aparición en escena de su cuñado, Philippe Vandooren. En 1984, Hermann estaba preparando una historia corta de ambientación medieval para incluir en la recopilación de “Abominable” pero, a instancias de Vandooren y su agente, Ervin Rustemagic fue ampliando la historia hasta convertirla en el primer álbum de una nueva serie, “Las Torres de Bois Maury”.

La serie se divide en dos grandes ciclos claramente diferenciados, aunque la intención inicial de Hermann no fuera esa sino ir improvisando sobre la marcha. El primero, que consta de diez álbumes y se desarrolla en un momento indeterminado de la Alta Edad Media, se centra en la figura del Aymar de Bois-Maury, un caballero andante que junto a su escudero, Olivier, quien desea recuperar las tierras que le fueron arrebatadas a su familia en Bois-Maury. Conforme avanza la serie, Aymar se dará cuenta que la única manera de lograr su propósito es reunir un ejército para lo que participa en las Cruzadas. Cuando, finalmente, logra su propósito Aymar pone sitio a Bois-Maury para lograr el objetivo de su vida. Sin embargo, el más dulce anhelo puede volverse la más amarga de las victorias. A partir del undécimo álbum, se inicia el segundo ciclo del que se han publicado tres álbumes, que se denomina únicamente “Bois-Maury” y se centra, a través de aventuras autoconclusivas, en distintos descendientes del caballero Aymar.

En esta serie, Hermann da el do de pecho como narrador gráfico, realizando uno de los mejores frescos que se puedan leer en cualquier medio de cómo debió ser realmente la vida en la Edad Media. Aprovechando el carácter nómada del protagonista, Hermann va utilizando cada una de las historias de los álbumes para presentar distintos aspectos de la época otorgándole el peso de la narración a los distintos personajes cuyo nombre da título al álbum. De este modo, los primeros álbumes ambientados en el vagar de Aymar por Francia y el Camino de Santiago, cobijado en castillos, participando en torneos y ofreciendo protección a mercaderes muestran la vida del caballero andante al tiempo que cada una de las historias va ofreciendo las características de las distintas clases con las que se relaciona. De este modo, los primeros álbumes describen a la mísera vida de los siervos de la gleba adscritos al territorio y sujetas las mujeres al derecho de pernada, y la de los proscritos dispuestos a cualquier cosa por su supervivencia a través de un personaje Germán que desplaza del protagonismo al caballero Aymar. En los tomos cuarto y quinto, en cambio, Hermann se centra en la descripción de la vida de los nobles, tanto los privilegiados como los arruinados. Y es a partir del séptimo libro en el que Aymar toma el hilo narrativo de la serie para acometer en Las Cruzadas su objetivo principal, la reconquista de las altas Torres de Bois-Maury.





Hermann en esta serie realiza una soterrada reflexión acerca de las injusticias que conlleva la condición humana y los abusos que se producían en la época pero, en esta serie, de modo diferente a lo que ocurría en “Jeremiah” o “Comanche” no hay posicionamiento moral por parte de los protagonistas quiénes se muestran plenamente identificados con su época y asumen con naturalidad comportamientos que vistos en perspectiva nos resultarían reprobables. Por ese motivo, resulta sorprendentemente lograda la relación entre Aymar y Olivier, su escudero, que en ningún momento de la serie es de igualdad o camaradería, manteniéndose en todo momento los acusados roles sociales que diferenciaban a un señor aunque no tuviera tierras de un siervo. Hermann en su obsesión por el realismo no ofrece demasiadas concesiones a la hora de incorporar elementos fantásticos a la serie e incluso un elemento tan característico de la época como es el temor supersticioso de la población y la fuerza de lo religioso es usado por el autor para poner en tela de juicio su influencia y los abusos que en su nombre se cometieron, independientemente de la confesión. Sólo se puede considerar una excepción a esta regla el sexto libro de la serie, “Sigurd”, que a modo de interludio entre las aventuras en el Camino de Santiago y la partida a las Cruzadas presenta a Aymar en medio de una historia de corte fantástico en el que Hermann se permite coquetear con las leyendas nórdicas y los vikingos que, quizás por romper el hilo argumental de la obra no resulta una de las historias más logradas aunque a nivel estético raye a gran altura.


Hermann en esta serie se convierte en un narrador total, ansioso por encuadrar y contar todo lo que su inquieta imaginación ha pergeñado y demostrar todo lo aprendido a lo largo de su carrera, realizando un trabajo único tanto por el detallismo, realismo y crudeza con que acomete todas las situaciones dramáticas como por su personal forma de desarrollar las historias que lo convierten en un autor diferente y siempre sorprendente. En los tres primeros tomos de la serie, Hermann trabaja con Fraymond como colorista mientras que en el séptimo, y probablemente en los dos siguientes, lo hace con Zeljko Pahek en una decisión discutible puesto que en ocasiones éste tapa y emborrona el trazo brusco de Hermann.


La segunda gran etapa de la serie, “Bois-Maury”, de la que se han publicado en la actualidad tres volúmenes, se aleja bastante de la anterior en distintos aspectos. Por un lado, en los dos últimos álbumes Hermann cuenta con su hijo Yves a los guiones en varios álbumes, con lo que la obra pierde el sentido personal e independiente que tenía para ganar en planificación con lo que resulta más artificiosa y menos emotiva. La presencia de Yves se nota en el aumento en esos álbumes de los cuadros de texto y gruesos bocadillos, recursos de los que su padre siempre se ha mostrado poco partidario, haciendo a los personajes más grandilocuentes y barrocos frente al laconismo de los ideados por Hermann. Por otro lado, en estos tres álbumes, Hermann utiliza la técnica del color directo con espectaculares resultados a la hora de la ambientación de las historias. “Bois-Maury”, cuenta en álbumes autoconclusivos la historia de los descendientes del caballerro Aymar situándolos en diferentes periodos y lugares. Así, viajamos desde la Sicilia rebelde al rey de Nápoles de 1282 de “Assunta” al Flandes de 1525 bajo dominio español de “Dulle Griet”, pasando por la España de la Reconquista de 1325 de “Rodrigo”. Gracias a la nueva técnica, los álbumes ganan en espectacularidad y colorido a la hora de la ambientación de las situaciones aunque la serie, en general, haya perdido parte de la fuerza de sus orígenes. Quizás el album más ambicioso de este segundo arco es el que cierra de momento la serie “Dulle Griet” en el que tomando como punto de partida un álbum de Pieter Bruegel el Viejo, un Hermann, de nuevo en solitario, desarrolla una interesante historia con algún elemento sobrenatural que explica su relación con los descendientes de Bois-Maury.


A diferencia, de la mayor parte de las obras de Hermann, que vengo comentado “Las Torres de Bois-Maury” se ha publicado en su integridad en España de una manera coherente y bastante digna por Norma Editorial dentro de su colección Extra Color. A pesar de su calidad, la serie ha sido sorprendentemente descatalogada recientemente.

Trailer de “Watchmen”: me ha gustado lo que he visto, pero…





...quiero ver más. El trailer es ciertamente espectacular, cumple su objetivo de generar expectación (no tenía demasiadas esperanzas puestas en esta adaptación y ahora mi entusiasmo ha crecido pero aparte de una estética muy lograda no percibimos demasiado de la historia. Y, no olvidemos, que lo importante en “Watchmen” es la historia que Moore escribió y Gibbons dibujó.

De todos modos, es uno de los trailers que más me han gustado de los últimos tiempos.

Ahí arriba pueden juzgar ustedes.