lunes, 21 de febrero de 2011

Mujeres de Papel: Modesty Blaise de Jim Holdaway.


Es una cuestión de gusto y que a mí me guste más la Modesty Blaise de Badia Romero no quiere decir que la del creador gráfico del personaje Jim Holdaway no tenga sus seguidores. La Modesty de Holdaway quizás sea más sutil y enigmática pero igualmente letal y fascinante. Siempre he pensado que los dos autores asociaron sus personajes a modelos diferentes. Si la de Badia Romero se ajustaría a una Sofia Loren o una Rachel Welch, la de Holdaway me recuerda más a una Audrey Hepburn.











Cartel del II Salón del Cómic de Navarra.

Realmente elegante el cartel realizado para la nueva edición del Salón del Cómic de Navarra del sueco Charlie Christensen. Más información aquí.

Florinda Chico (1926-2011).

El fin de semana nos ha dejado la ingrata noticia de la muerte de Florinda Chico, actriz con mayúsculas de la farándula española. Florinda en su voracidad interpretativa bregaba con lo que la echaran, ya fuesen papeles sonrojantes de nuestro más casposo cine a los que daba un empaque del que realmente carecían como golosinas envenenadas en algunas de las mejores películas españolas de la época que bordaba con la profesionalidad de los que llevan la interpretación en los genes y lo han demostrado en las duras y las maduras durante muchas, muchas décadas.

Se está yendo la mejor generación de actores y actrices que ha dado este país. Actores fantásticos que durante demasiados años no han sido lo suficientemente valorados ni estimados por la sesuda crítica a pesar de estar generalmente muy por encima de las películas que les tocó interpretar. Eso sí, siempre han contado con el cariño de un público con el que se identificaban.

D.E.P.

sábado, 19 de febrero de 2011

Frank Zappa y Liberatore, hombres de Utopia.

Ay los genios, se estudian, se gustan, se odian, se envidian y…a veces, para deleite de los simples mortales ,colaboran. Una de esas colaboraciones geniales, ocurrió en 1983 cuando el único Frank Zappa contactó con uno de los más talentosos dibujantes del momento, el creador de “Rank Xerox”, Tanino Liberatore para el arte de su disco “The Man From Utopia”. Liberatore se inspiró en el desastroso concierto que el año anterior Zappa había dado en Milán, en el que la gente intentó invadir el escenario y los de seguridad lanzaron botes de gas lacrimógeno que llegaron a afectar a Zappa y su banda e incluso hubo un conato de incendio.

Uno de los temazos del álbum “Cocaine Decisions

viernes, 18 de febrero de 2011

Nuevo trailer de “Thor”, de Kenneth Branagh.

¡¡ Por Odín !! Promete mucho este "Thor"… Si finalmente Branagh nos decepciona y despierta nuestra justa ira, que le sea negada la entrada al Valhalla y la valkiria Pataky retire sus favores al ricitos.

Para finales de Abril saldremos de dudas.

“La Saga de Korvac”, de Jim Shooter, George Perez y otros.

Me he demorado disfrutando de la relectura a poquitos de “La Saga Korvak” (edición Forum no Panini), la que para algunos es la mejor saga de “Los Vengadores” de todos los tiempos (aunque para mí no lo sea, ya que “La Guerra Kree-Skrull” o todo el largo arco argumental en que se desarrolla la caída de Chaqueta Amarilla por distintas razones me gustan más). Con todo, “La Saga Korvac” es un divertido tebeo de superhéroes que a los más jóvenes les descubrirá como se hacían las cosas antes del maltraído descompressive storytelling.

Los Vengadores están sumidos en una de sus cíclicas crisis con el liderazgo del Hombre de Hierro puesto en duda por un Capitán América que no acaba de confiar en sus decisiones cuando llegan de más allá del tiempo y el espacio unos viejos conocidos de Thor, los Guardianes de la Galaxia rastreando la presencia de su archienemigo del siglo XXXI, el hombre máquina conocido como Korvac que creen ha viajado al pasado para acabar con la vida de su líder, Vince Astro, cuando todavía es un niño. Mientras tanto, unos acosados Vengadores ven como pierden sus privilegios a manos del celoso agente Gyrich y se enfrentan a variopintas amenazas y los Guardianes vigilan al joven Astrovik, en un tranquilo barrio residencial una joven y atractiva pareja, Michael y Carina, esperan su destino.

He dicho que “La Saga Korvac” no es la mejor historia de “Los Vengadores” y me reafirmo. Sin embargo, no es debido a su falta de mimbres ya que Jim Shooter ideó en 1978 una historia ambiciosa, cósmica, épica y compleja como pocas se habían escrito hasta entonces planteando cuestiones a lo largo de los diez números que la conforman que todavía no han encontrado más de treinta años después respuesta dentro del género (aunque hayan dado lugar a un buen puñado de buenas historias) con un brillante final que deja la interpretación del final de la historia a la libre interpretación de cada lector sobre la bondad o maldad de las acciones de los supuestos héroes. A pesar de toda esa carga de profundidad subyacente la “Saga de Korvac” es un tebeo enormemente divertido y entretenido en el que los personajes pasan de lo micro a lo macro, de la comedia a la tragedia, de la intriga a la ciencia ficción, de la divinidad a la cotidianidad urbana en un parpadeo, en una montaña rusa delirante que no da descanso al lector y que mantiene el interés más allá de la necesidad de Shooter debido a sus labores como Editor en Jefe de Marvel en aquella época de dejar el desarrollo de parte de la historia en las expertas manos de sus colaboradores, los más que competentes David Michelinie y Bill Mantlo que realizan maravillosos trabajos en sus respectivos números aunque a la larga la saga acabe acusando tanto baile de autores.

En el aspecto gráfico, la historia es una auténtica maravilla desarrollada por dos talentos puros como George Perez y David Wenzell. En los números que le tocan, George Perez a pesar de su juventud ya deja contadas muestras de su enorme calidad antes de su paso a la editorial de la competencia dibujando los mejores números de la serie tanto en la descripción de los múltiples personajes que van a apareciendo y desapareciendo como en la narración llena de imaginación y fuerza del épico enfrentamiento de Korvac y Halcón Estelar con brillantísimas soluciones gráficas de esas que se te quedan grabadas en la memoria y son recordadas más allá de la propia historia.
No le anda a la zaga David Wenzel, un dibujante e ilustrador exquisito (los que hayáis leído la maravillosa “The Wizard Tale” junto a Kurt Busiek sabéis a lo que me refiero- que demasiado pronto abandonó el género superheroico para dedicarse a otros menesteres. Wenzel se muestra como un dibujante dinámico, eficaz y con un gran dominio de la figura humana, capaz de narrar brillantemente el enfrentamiento a muerte entre Korvac y los superhéroes y aguantar la comparación con Perez. No desentona tampoco el siempre eficaz Sal Buscema ni los entintadores encabezados por Klaus Janson y, sobre todo, Pablo Marcos quienes logran dar un tono uniforme a toda la historia complementándose perfectamente con los dibujantes.

En definitiva, “La Saga de Korvac” es un tebeo brillante, dinámico, divertido e inteligente que no insulta la inteligencia del lector que lo disfrutará más allá de su edad y experiencias, ejemplo paradigmático de un tiempo en que el género superheroico era la plataforma ideal para contar historias imaginativas y maravillosas en las que cualquier tema era tratado con brillantez. Disfrutadlo y valoradlo como se merece.

jueves, 17 de febrero de 2011

“XIII: El Día del Sol Negro”, de J. Van Hamme y W. Vance.

Ya anuncié aquí hace unos meses mi idea de incluir entre las series clásicas a comentar la ya clásica “XIII”, serie belga superventas en media Europa pero no por ello exenta de una calidad que a veces parece no querer reconocerse del todo (como si el hecho de haber obtenido un éxito comercial y el aplauso del público llevara aparejada la negación de otros méritos). Y como no hay nada mejor que empezar por el principio habláremos hoy de “El día del Sol Negro”, el principio de la historia publicada en España por Norma Editorial.

En un aislado pueblecito de pescadores de la Costa Este norteamericana aparece en la playa un hombre malherido. Recogido por una pareja de ancianos que perdieron un hijo en la guerra y curado por una vecina que debido a su alcoholismo abandonó la práctica médica, el misterioso personaje se restablece rápidamente de las heridas físicas aunque mentalmente no recuerda nada de su pasado aun manteniendo intactas habilidades aprendidas como el manejo de armas y técnicas de lucha cuerpo a cuerpo en las que se maneja como un experto, teniendo como únicas pistas de su anterior vida un misterioso tatuaje con el número XIII y una llave. El confundido protagonista empezará a rastrear su pasado para descubrir su verdadera identidad al tiempo que se convierte en blanco de distintos grupos y personajes que parecen conocerle y están dispuestos a acabar con su vida y la de sus nuevos amigos a cualquier precio.

Mucho se ha comentado de la influencia directa de la saga de novelas de espionaje escritas por Robert Ludlum y protagonizadas por el también desmemoriado Jason Bourne iniciada unos años antes en el planteamiento y desarrollo de “XIII”. Tanto que casi no merece la pena insistir en ella reconociendo tal influencia y centrarnos en el desarrollo de otros detalles. En este sentido “El día del sol negro” se muestra como un álbum trepidante en el que Van Hamme no da respiro al espectador para plantearse la solidez de la trama sumergido en el juego de falsas revelaciones, tiroteos y asesinatos a los que se enfrenta el protagonista manejando sutilmente los resortes para dirigir la atención del lector hacia donde le interesa. Precisamente en ese manejo de la intriga Van Hamme se muestra como un maestro jugando con las distintas identidades asumidas por XIII –en este álbum presenta dos de ellas, la de Alan Smith y Jake Shelton- y la mención velada a hechos y personajes que centrarán siguientes entregas para atrapar al lector. Sin embargo Van Hamme no se limita a orquestar la trama y muestra especial cuidado en la ambientación de los detalles cuidando que el resto de personajes presentados de manera más o menos apresurada encajen con estereotipos familiares y escondiendo para el análisis más detallado algunas veladas referencias simbólicas que van más allá de la referida mención a Ludlum para dirigirse a otras tradiciones legendarias. Y es que la aparición de XIII en la playa como un hijo pródigo que es devuelto a unos padres que perdieron a su hijo recuerda el caso de otros padres del Medio Oeste americano que son obsequiados con el hijo largo tiempo negado, no acabando allí el paralelismo ya que ambos vástagos parten para afrontar un destino desconocido y la identidad de su pasado realizando hazañas extraordinarias que les convertirán en supermanes a ojos de los demás...

En el aspecto gráfico, no hay que desmerecer la labor de un William Vance que se muestra como un dibujante sólido y sin fisuras al servicio de las tramas planteadas por Van Hamme. Vance es un dibujante detallista y minucioso especialmente dotado para el dibujo de objetos inanimados y aunque sus personajes son armónicos y vistosos resultan un tanto rígidos lo que juega en su contra precisamente para resolver uno de los puntos fuertes del álbum, las situaciones de acción. Sin embargo, Vance es consciente de esas limitaciones y las resuelve de un modo espléndido usando exclusivamente recursos propios del medio gráfico, dejando el grueso de los hechos a la imaginación del lector y limitándose a sugerir desplazando la atención del lector a objetos secundarios -cristales rotos, la pistola...- y el uso de las onomatopeyas para enlazar con el resultado de la acción. Vance se muestra como un sutil conocedor de los secretos de la composición de página y la narración gráfica convertido en el compañero ideal para el rompecabezas ideado por Van Hamme.

En definitiva, “El Día del Sol Negro” es un brillante punto de partida para una serie en la que la intriga y los misterios son los elementos principales de los que se valen sus autores para lograr el más difícil objetivo, entretener al cada vez más resabiado lector. Visto lo bien que aguanta la relectura el álbum no es precisamente poco.

Dario Adanti, las empanadas y lo Freak.

P: Tus personajes son deliciosos freaks en estado puro, ¿por qué ese gusto por lo raro, por lo que se sale de la norma?.

D.A.: Supongo que algo así no se elije, es como que te guste más la empanada de carne que la de atún. De todos modos, puedo intelectualizarlo y creo que, por un lado, es algo propio de ese espíritu infantil que no deberíamos perder (el año pasado hice un evento en una tienda para chicos muy especial, que se llama Glück, que consistía en dibujar Monstruos junto con los niños: ¡a todos los niños le gustan los montruos!), y, por otro lado, dentro de mi decepción por el comportamiento del ser humano y su manejo del “poder” como eje central de su evolución, aquellos que han nacido con algún tipo de deficiencia o diferencia, no dejan de generarme una gran empatía porque tienen que, constantemente, derribar ese muro que tenemos todos grabado a fuego como parte fundamental de esta cultura de “los ganadores”, lo que me parecen mucho más interesantes que los que triunfan, a priori, sin esfuerzo, solamente por la convención de la simetría y la supuesta “harmonía” de sus cuerpos o sus mentes. No puedo eviarlo, me gusta más la empanada de carne.

(El ubicuo Crowley ha realizado una extensa entrevista al radioactivo Dario Adanti de gran interés cultural para todos los interesados en la obra de este talentoso argentino. Podéis leerla completa, aquí).

miércoles, 16 de febrero de 2011

“Fábulas: Brujas”, de Bill Willingham, Mark Buckingham, Jim Fern y David Lapham.


Aparco momentáneamente los culos y las témporas para tomar carrerilla comentando lecturas. Una de las más recientes ha sido la del último tomo publicado por Planeta de la exitosa serie “Fábulas” que a la chita callando recopila los números 86 al 93 de la serie regular y en Yanquilandia ya ha rebasado la centena .

En este nuevo tomo, encontramos tres historias de distinto pelaje y extensión guionizadas por el creador de la aerie Bill Willingham. La primera, dibujada por Jim Fern sirve para dar algo más de información sobre el nuevo archienemigo de las Fábulas, el Oscuro (también traducido como Hombre Oscuro, Señor Oscuro y unas cuántas formas más), explicando como fue apresador por primera vez por un cuerpo especial de magos al servicio del antiguo Emperador. Es un número de relleno entretenido, que sirve a Willingham para introducir nuevas situaciones y personajes a desarrollar en el futuro más o menos inmediatos. En el aspecto gráfico, Jim Fern, al que ya vimos en “Crossing Midnight” con Mike Carey, se limita a cumplir con el encargo de dar tiempo a Buckingham a cumplir con los plazos mostrando un dibujo académico y correcto pero un tanto frío e impersonal.

La segunda historia ya dibujada por Buckingham es la que ocupa el grueso del tomo –cinco números- y le da título. “Brujas” es una historia en la que dos de los personajes secundarios toman el relevo en cuanto a protagonismo. Por un lado, el cómico Bufkin, hasta ahora mera mascota ayudante de la Oficina de las Fábulas se encuentra incomunicado en la mágica Oficina con la letal Baba Yaga, liberada tras el ataque del Oscuro. Mientras, en la Granja, Frau Totenkinder, la líder de los brujos de las Fábulas, prepara la estrategia para enfrentarse a la nueva amenaza al tiempo que se enfrenta a la creciente influencia de Ozma otra bruja que aspira a su liderazgo. Willingham, como viene siendo habitual desde hace algún tiempo, vuelve a repetir fórmulas que le vienen dando resultado desde hace tiempo aprovechando el rico universo que ha creado y el atractivo de sus personajes. En el aspecto gráfico, es donde realmente la historia resulta más destacable justificando su lentitud un Buckingham inspirado en un arco que ha debido disfrutar especialmente dibujando dos de sus puntos fuertes, animales y monstruos como la espeluznante Baba Yaga.

La tercera historia resuelta en dos episodios se centra en el mundo gobernado por Papamoscas en el que el nuevo monarca se ve inmerso en medio de una crisis sin precedentes cuando ha de enjuiciar un asesinato que puede provocar las iras de sus súbditos duendes. Se trata de una imaginativa historia resuelta con habilidad por Willingham que cuenta con la curiosidad de ver como se las maneja David Lapham dibujando seres de fantasía en un género alejado de las habituales historias de género negro a las que nos tiene acostumbrados. Lo cierto es que sin encontrarse entre lo mejor de su producción, Lapham no desmerece y realiza un trabajo correcto aunque pierda en la comparación con Buckingham.

En resumen, “Brujas” es un tomo que me ha gustado bastante más que lo venía siendo la serie principal de “Fábulas” últimamente (exceptuando “El Gran Cruce de Fábulas” que por sus características especiales no lo tengo en cuenta) con historias bien resueltas y entretenidas aunque el desgaste tras casi un centenar de números no deje de notarse. A ver que se inventan en próximas entregas.

El Cartel del Salón de Granada.



Obra de Miguel Gallardo del XVI Salón de Granada. Muy divertido y original.

martes, 15 de febrero de 2011

Big Culo Day 2011: Robert Crumb.

Una nueva edición de la propuesta bloguera que más adhesiones obtiene: el gran Big Culo Day, organizado por el sin par Jotacé desde su guarida en Marte.

Para este año, he acudido a un autentico experto en el tema, Robert Crumb, quién a lo largo de su carrera ha dedicado no pocas reflexiones al respecto.

¡¡ Feliz Big Culo Day!!.










Sobre lo de los Premios del Salón de Barcelona.

Leo en la Cárcel de Papel una lucida reflexión del alcaide acerca de la incorporación al palmarés del Salón de Barcelona de nuevos premios que están relacionados indirectamente realmente con el Cómic.

Como ya digo, Álvaro razona clarito y expone bien pero como ha aplicado la ley del silencio sobre los reclusos no hay oportunidad de objetar, disentir ni reflexionar con los otros reclusos del módulo aunque sea con mensajes con las cucharillas. Sin embargo, como el tema tiene su aquél, desde la soledad de mi celda voy a opinar al respecto.

Escribe Álvaro sobre la las sinergias del Salón del Cómic con otros ámbitos de entretenimiento como los videojuegos o el cine y los peligros que acarrea. Seguro que como físico ha estudiado el tema científicamente así que no voy a negar unas razones que comparto. Coincido en que no creo que sea competencia del Salón realizar esas estrategias de marketing que a corto y medio plazo emborronan el que sí debería ser su principal objetivo, promocionar los Cómics, a sus autores y ser un foro abierto a sus profesionales en el que debatir acerca de los problemas a los que se enfrenta el sector.

En esa línea, tiene sentido un palmarés de premios que busquen realmente ensalzar las obras y los autores aportando no solo el reconocimiento de los profesionales sino publicitándolo entre los que son ajenos al medio. Sin embargo, ¿premios de oportunidad como el de la "mejor película basada en un cómic" no restan méritos al resto de las categorías? ¿Qué pinta un premio de cine en un Salón de Cómics? ¿No tiene el Cine festivales suficientes repartidos por toda España que no hay pueblito, aldea ni barrio que no tenga uno como para que tenga que haber un premio en el Salón del Cómic dedicado al cine? ¿Dar a un premio a una película mediocre –porque mediocres son la mayoría de las adaptaciones de cómics- no resulta contraproducente para el propio Cómic asociándose a ese tipo de producto de dudosa calidad? ¿Deben los profesionales del Cómic premiar películas?...

No quiero decir que niegue la comunicación evidente entre medios. Una comunicación que es un tema apasionante para que en charlas, coloquios, exposiciones y demás que analicen esa intercomunicación pero que el Cómic ceda parte de lo que es su ámbito de protagonismo -y su trampolín mediático por pequeño que sea- a otro medio cultural es asumir una subordinación que da argumentos a sus detractores. ¿Han dado en la reciente edición de los Premios Goya un premio al mejor cómic sobre el que se ha basado una película? ¿A qué sería raro y confuso? Pues eso.

Me parece que un Salón tan arraigado como el de Barcelona (la 29ª edición que se dice pronto) no necesita ese tipo de guiños al cine para aumentar las visitas. La gente por mucho que algunos se empeñen no es tonta y sabe a lo que va a un Salón de Cómics y el reclamo de las películas no creo que anime a nadie más que pasar una buena jornada en un ambiente agradable y rematarla comprando tebeos.

Doctores tiene la iglesia pero en mi opinión el Cómic como Industria y como Medio tiene que ganar sus batallas sin caer en los cantos de sirena de los falsos amigos que a la larga poco pueden aportar, batallas que se ganan con obras de calidad, con autores de calidad y con soportes y ediciones populares al alcance de un público que no le da la espalda al medio cuando lo que le ofrecen merece la pena. Sin esa base sólida solo se construyen castillos de arena.

lunes, 14 de febrero de 2011

Romanticismo arácnido.

Pues eso, que no me olvido del día en que estamos a pesar de todo. Sirva esta muestra de pasión arácnida para felicitar a todos los tocados por San Valentín y a los que no, también.

A propósito, regalar tebeos siempre ha sido un gesto que ha ayudado a consolidar las relaciones sentimentales...¿o no?

Ser traductor de Ponent Mon debe ser la profesión mejor pagada del mundo.

Llevaba s días barruntando esto. Desde que ví anunciado que la gente de Ponent Mon nos iba a ofrecer la colección en integrales en blanco y negro de “Jerry Spring”, del gran Jijé, autor de referencia del cómic europeo y sin el que probablemente un tal Giraud no habría dibujado “Blueberry” y un tal Hermann quizás no hubiera encontrado inspiración para “Comanche” (o quizás sí, que con estas cosas nunca se sabe).

Ya se sabía desde el Expocómic que lo iban a publicar y en principio era una buena noticia y compra segura. Buena noticia y compra segura hasta que me fijo en el precio…44 Euros. Leches.

Tras un escalofrío que se inicia en el hipotálamo y acaba en el bolsillo donde guardo la cartera pasando por toda la columna, me tomo un café y le echo un vistazo a la página de la Fnac Francia para ver que maravillas encierra la edición de Ponent Mon para merecer ese precio y resulta que en el país de los galos el mismo integral cuesta 24 Euros que con descuentos y demás se queda en 22,80 y paso del escalofrío a la risa tonta. El único coste añadido parecer ser la traducción.

Con la cantidad de traductores jurados y bilingües de castellano y francés parados que debe haber los de Ponent Mon han debido contratar a una eminencia para la traducción que les ha cobrado un riñón para lograr una traducción de una calidad superior. Debe ser la mejor traducción del mundo que por sí sola debe justificar la diferencia de veinte euritos que los lectores de tebeos españoles que nadamos en la abundancia no vamos a notar, digo yo. Claro, que algo me dice que no es así.

Pocos integrales de material europeo ha habido más caros que este de Ponent Mon….”Las Siete Vidas del Gavilán” por Norma o “Los Compañeros del Crepúsculo” y “Los Pasajeros del Viento” de 12 Bis, que recopilaba a color más álbumes y arcos completos de obras conocidas con antelación por el aficionado español, características que no se ajustan a una obra como “Jerry Spring” que apenas ha sido publicada en España.

Imagino que nadie va a tirar piedras sobre su propio tejado y los de Ponent Mon habrán estudiado el tema lo suficiente como para entender viable una edición a ese precio pero en la comparación con otros integrales de material europeo aparecidos recientemente como los publicados por Planeta de “Gil Jourdan” o “Theodore Poussin” se encuentra bastante fuera de mercado.

Viendo estas cosas (o el precio del último álbum de “El Gavilán” también publicado por la misma editorial) uno no puede dejar de sonreírse –aunque no les falte razón- ante las quejas de los aficionados a los superhéroes… Los lectores de cómics europeos lo tienen peor, muchísimo peor, creedme.

Les deseo mucha suerte a Ponent Mon con su “Jerry Spring” pero a ese precio creo que acabaré optando por la edición francesa que me costará más entender pero que se ajusta más a mi economía. Además, con suerte mejoraré tanto mi nivel de francés que a lo mejor puedo optar a trabajar de traductor para Ponent Mon.

viernes, 11 de febrero de 2011

“Dago”, de Robin Wood y Alberto Salinas.



Los habituales de este blog ya sabéis que cada cierto tiempo dedico mis esfuerzos a comentar –difundir- alguna obra de Robin Wood para ver si algún editor despistado se anima a publicarla en España. De momento, con las entradas dedicadas a “Nippur” y “Gilgamesh” hemos picado en hueso así que probaremos con “Dago” realizada por el paraguayo junto al gran Alberto Salinas, un cómic de época que es todo un clásico en Argentina y que en la actualidad sigue apareciendo en Italia con notable éxito.

Dago está ambientando en el siglo XVI y nos cuenta las peripecias de Cesar Renzi, hijo de un noble veneciano que es asesinado junto al resto de su familia cuando descubre los tejemanejes que un grupo de conspiradores están realizando con los supuestos enemigos de la República, los turcos otomanos de Solimán. Dado por muerto por sus enemigos y convertido en esclavo de los piratas turcos, César –apodado Dago por el puñal que adorna su espalda cuando lo rescatan- dedicará el resto de su vida a recuperar a la libertad , limpiar el nombre de su familia y vengarse de sus enemigos, llegando a convertirse en embajador del gran Solimán ante los reinos cristianos y viviendo aventuras tanto en Oriente como en Occidente convertido en testigo privilegiado y participe de la mayoría de los acontecimientos históricos de la época.

Dago” es un cómic histórico que sorprende por el detalle y la caracterización que Wood pone en el desarrollo de una trama rica en acontecimientos históricos e intrigas políticas y amorosas en las que el protagonista acaba viéndose sumido cruzándose en el camino de personajes reales como Solimán "El Magnífico", Barbarroja, Francisco I o el mismísimo Vlad Tepes. Dago acaba convertido de este modo en un trotamundos de su época que absorbe lo mejor de los dos grandes polos culturales de la época; el Imperio Otomano en plena expansión y los reinos cristianos en constantes luchas entre sí emparentando con esos sobrevivientes reales que por azar o habilidad saben sobrevivir en cualquier circunstancia.

En el aspecto gráfico, “Dago” es uno de los mejores trabajos del hijo del gran José Luis Salinas (la versión de “Drácula” que hizo con Wood tampoco está nada mal), Alberto quién realiza una magnífica labor con un dibujo excelente para el género histórico en la estela del de su padre o el gran Hal Foster pero con una energía propia que le permiten brillar por sí mismo (en alguna entrevista Wood comentó que Alberto Salinas contaba con un mes para realizar cada capítulo –algo muy inusual en la época- esmerándose así en cada detalle).

Dago” se publicó en Argentina por la legendaria Editorial Columba desde principios de los ochenta hasta el cierre de la editorial continuándose la serie en Italia por Editoriale Aurea donde ha gozado de un enorme éxito con reediciones de los tebeos argentinos y nuevas aventuras realizadas por otros autores. En España, hubo un tímido intento de edición junto a otras obras de Wood que solo recuerdan los más viejos del lugar con el “boom” de las revista de los setenta con la revista “Mark 2000” y, desde ese momento, el olvido.

Sería interesante que alguna editorial como Aleta /Dolmen aprovecharan sus conexiones italianas (o 001 Ediciones las argentinas) dado el olvido de otras más grandes apostase por darle una nueva oportunidad a las obras de Wood en España, todo un ejemplo de tebeo popular de calidad pero, visto lo visto, creo que la cosa es una misión imposible. Nosotros nos lo perdemos.

Este blog está dedicado a esta obra con una interesante contextualización histórica.

Y aquí hay un completo resumen de los distintos arcos en que se organiza la etapa argentina.

Las cosas de Jason...

Cuando digo que este hombre me parece muy bueno, es por cosas como esta...


O estas otras...
Más curiosidades en su blog, Cats Without Dogs.