martes, 12 de octubre de 2010

Solomon Burke (1940-2010)

Sobran las palabras. Nos quedan sus canciones.

D.E.P.

“Steranko Superstar”, de Ángel de la Calle.


Una de las personalidades más complejas y fascinantes que ha dado el cómic mundial es el protagonista del interesnate libro que Ángel de la Calle ha publicado hace pocos meses en la quinta entrega de la colección teórica Viñetas de Dolmen Editorial. Y es que la vida del polifacético Jim Steranko –escapista, delincuente juvenil, músico, dibujante, diseñador y mil cosas más- daría para una novela o una buena película ya que tantas son las facetas de este artista inconformista que probablemente sea el dibujante que más ha influido en el cómic norteamericano con una obra más corta (a bote pronto no creo que llegue a más de 25 cómics) y Ángel de la Calle demuestra ser un gran conocedor y admirador de la misma en este breve pero completo texto de poco menos de 100 páginas.
Ángel de la Calle que ya realizó en 2002 junto a David Spurlock Steranko, Arte Noir”, un libro/catálogo que se distribuyó y agotó en la Semana Negra de Gijón de ese año y que contó con la supervisión del mismo Steranko, publica en esta ocasión el texto original sin que se omita la mención a algunos de los capítulos más escabrosos de su juventud que en aquel primer libro el de Pensilvania prefirió que no aparecieran en aquella primera obra, con lo que “Steranko Superstar” ,a pesar de no ser un estudio que analice en profundidad la obra del autor por no ser ese tampoco su objetivo, cumple con creces su función divulgativa y se convierte en el libro de referencia en español sobre Steranko.
Organizado en dos capítulos, el primero de los cuáles de la Calle realiza un relato biográfico de la trayectoria profesional y personal de Steranko, mientras el segundo se centra algo más en el análisis somero de su obra, para acabar poniendo orden en una útil relación de la dispersa bibliografía de los cómics de Steranko en España que ya resulta incompleta si tenemos en cuenta esto. El libro resulta ameno y enganchará a cualquiera que esté mínimamente interesado, aunque hubiera sido preferible que se hubiera revisado más el texto para evitar las numerosas erratas que lo pueblan sin que la económica edición deba servir de atenuante.
Aun así, la relación calidad precio resulta insuperable y “Steranko superstar” una lectura imprescindible para todos aquellos que quieran acercarse a un auténtico fenómeno del mundo del cómic, del que lamentablemente su obra ha sido editada en español bastante mal cuando no se mantiene directamente inédita. Esperemos que este libre remueva conciencias y sirva para que alguien decida realizar una edición digna y completa de la obra de este excelente autor.

lunes, 11 de octubre de 2010

Moebius y la mediocridad suntuosa.

Yo soy un incondicional de la mediocridad suntuosa. Mediocridad, en astronomía, no es peyorativo. 'Avatar' es eso: es para la masa, para la mediocridad, a la que Cameron ofrece algo suntuoso".

(Genio y figura la del creador de "Arzach" disparando a todos lados en su decir sin decir sobre la película de James CameronAvatar” en una noticia aparecida en Público.Yo sólo digo eso que no se cansaba de escribir Frank Herbert en la genial "Dune" sobre "fintas dentro de fintas". Ah, y de paso reclamar que alguien realice una reedición en condiciones de "Los Mundos de Arzach", claro).




A vueltas con el final de Batman y La Parada de los Monstruos




Imagino que la semana pasada todos seguiríais atentos en Es muy de cómics el análisis que Pepo Pérez realizó de “A vow from the grave" una magnífica historia de Batman publicada en "Detective Comis # 410", realizada en 1971 por un par de muchachitos que darían mucho que hablar, Neal Adams y Dennis O’ Neil). Si no conocéis la historia podéis leerla aquí.

Muy acertadas me parecen las referencias cinematográficas que hace Pepo respecto a la influencia en la historia del “Freaks” de Browning que seguramente fue el punto de partida que inspiró a los autores, pero mirando detenidamente la magnífica viñeta final no he podido dejar de asociarla a otro referente cinematográfico quizás más sutil (o tan sutil que a lo mejor son imaginaciones mías, claro) que quizás también tuvieron en cuenta Adams y O’Neill para cerrar la historia.

Y es que esa viñeta me recuerda poderosamente a la secuencia final de“El Séptimo sello” de Ingmar Bergman de 1958, en la que el espectador contempla la danza de la muerte en que esta se aleja con sus víctimas en la contraluz del crepúsculo.

No sé si los autores tuvieron en mente esta imagen pero aun así me resulta curioso cómo de una parecida solución visual -el recorte de las siluetas sombreadas frente a la luminosidad de fondo- el significado sugerido al lector sea completamente distinto gracias fundamentalmente a ese juego de luces y colores.

Si Bergman muestra a las almas siguiendo la danza de la muerte (en una clara referencia a la iconografía medieval, por otro lado) para perderse en el crepúsculo y las sombras del fondo que señalan que su destino final es el olvido de la muerte sobrecogiendo al espectador, el final abierto de Adams en que el lector ve alejarse a los freaks en fila con el Hombre Murciélago como uno más, cerrando la comitiva hacia las luces del amanecer tras superar “la noche de los malditos” sugiere un futuro de esperanza para esos personajes y la continuidad de las aventuras de El Hombre Murciélago en la siguiente entrega.

Y es que los superhéroes de antes no eran meramente historietas para entretener a los niños…

domingo, 10 de octubre de 2010

“Los Vengadores Oscuros”, de Brian Michael Bendis y Mike Deodato Jr. Por favor, que alguien encienda la luz.





Me encantan “Los Vengadores”. De hecho, son mi supergrupo favorito. Sin embargo, a pesar de mi fidelidad de muchos años a unos personajes que les tengo especial cariño, la edad y las barrabasadas de algunos autores transformaron mi fé ciega de la juventud en desconfianza y rutina que con los años me llevaron a apostatar de sus colecciones en dos ocasiones.

Mi primera desilusión con “Los Vengadores” se produjo en los noventa con los desmadres de los “Heroes Reborn” y los “Heroes Return” que me hicieron abandonar la lectura del género superheroico durante años hasta que el bueno de Kurt Busiek volvió a poner orden y sentido.


Mi segundo abandono de las series de “Los Vengadores” se produjo cuando Bendis entró como un elefante en una cacharreria con su horrible sentido narrativo y el enervante “descompressive storytelling” de las narices que hace que las historias se estiren sin sentido durante meses y meses para lucimiento de dibujantes – sólo a veces- en aventuras que cualquiera puede darse cuenta que podrían resolverse con másbrevedad y profundidad.



Y vivía yo tan contento, asumiendo que mi tiempo con “Los Vengadores” ya había pasado, disfrutando y releyendo etapas antiguas y dejando que Bendis hiciera lo que quisiera cuando un amigo de confianza me sugirió que probase con “Vengadores Oscuros” una serie que decía estaba bastante bien. Y piqué. Tras leer los doce números de la edición de Panini con crossover con La Patrulla X (oscura también, claro) incluido y un número que la mitad es relleno de media serie limitada de “Ares”, como bien se señala por aquí. Uno no acaba de entender porque están tan bien si Bendis no hace más que ofrecer refritos de historias antiguas en cómics burdamente elaborados en los que no hay la mínima profundización en la psicología de unos personajes desdibujados que son meras comparsas del único protagonista de la serie, Norman Osborn.



Más allá de la espectacularidad de Deodato JR (razón principal por la que le he dado tanta cancha a estos Vengadores Oscuros), Bendis ofrece una serie lenta en la que la trama principal referente a los misteriosos y malvados planes de Norman Osborn avanzan a paso de caracol mientras se divierte jugando a subvertir la esencia de Los Vengadores de siempre haciendo que un grupo de supervillanos y héroes confundidos asuman el papel de los héroes más poderosos de La Tierra, sin aportar nada en el desarrollo de unos personajes que resultan planos y sus comportamientos y descripción se asientan únicamente en el presunto conocimiento que el guionista presupone al lector de los mismos con lo que resulta imposible para cualquier nuevo aficionado enterarse de nada y convierte a la serie en una lectura elitista para aficionados con conocimientos previos.



Bendis en estos Vengadores Oscuros” todavía no ha presentado un argumento realmente original que haga que la colección merezca tanto loa, limitándose a actualizar tramas clásicas e ideas desarrolladas anteriormente por otros defendido por los que sostienen que sus guiones ofrecen mayor realismo y actualidad de la que ningún autor superheroico haya logrado antes (defensores interesados y de memoria frágil ya que si por algo se han caracterizado lsiempre os cómics Marvel es por intentar adaptar siempre las tramas a contextos cercanos e identificables para los lectores. Y si no que se lo pregunten a tipos como Claremont, Stern, Englehart, Thomas, Byrne y demás).



En estos números publicados hasta el momento, Bendis no hace más que seguir los pasos de Busiek no sólo en la serie de “Los Vengadores” sino sobre todo en “Thunderbolts” de donde toma a muchos de los personajes para transplantarlos a sus “Vengadores Oscuros” y de Millar con “The Ultimates”, limitándose a rescatar enfrentamientos de Los Vengadores con antiguos supervillanos poco habituales del grupo como Morgana Le Fay, El Hombre Molécula o los atlantes que al lector antiguo de la serie no pueden dejar de recordarle maravillosos episodios de “Los Vengadores” guionizados por tipos tan competentes como Jim Shooter o Roger Stern pero sin la misma gracia.



En fin, que como aficionado no me gusta el Bendis de "Los Vengdores", aunque entiendo que a los ejecutivos de la Casa de las Ideas estén encantados con él y sus métodos que aseguran la venta de una buena cantidad de cómics sin arriesgar apenas aun cuando las historias no reúnan la calidad esperable por lo que no me extraña que aglutine tantas colecciones. Miedo da que estemos ante un segundo Claremont que tras su paso dejó unos mutantes que todavía no han levantado cabeza (Morrison mediante). Marvel con Spiderman como está, con los mutantes como están y con “Los Vengadorescomo llevan camino de estar no es más que una franquicia para hacer películas. Quién la ha visto y quién la ve.

sábado, 9 de octubre de 2010

Dan Clowes y Urge Overkill.

¿Quién no ha disfrutado alguna vez escuchando “Girl, you’ll be a woman soon” , el temazo de Neil Diamond versionado por los estilizados Urge Overkill? Pues mismamente cualquiera que haya visto “Pulp Fiction” gracias al buen gusto musical de Quentin Tarantino.

Lo que quizás no sepan muchos aficionados es que el enigmático y genial Dan Clowes fue el encargado de realizar la soberbia portada de “Supersonic Storybook” de 1991, uno de los primeros discos del grupo.

Por si todavía hay alguien que no sabe de qué canción escribo, la podéis escuchar abajo que es de las que no cansan.

Girl, you’ll be a woman soon

viernes, 8 de octubre de 2010

Ya era hora.

…De que le dieran el Nóbel a Mario Vargas Llosa. Es uno de esos casos en qué me gustaría que la persona –o al menos la persona pública- me gustase tanto como su obra pero confieso que no es así y no le trago. Sin embargo, reconozco el mérito de una serie de novelas magníficas como, por ejemplo esta.

¡ Enhorabuena, por un premio merecido y justo!

Vampiros contra superhéroes: condenados a entenderse.






Ahora que lo zombi está tan de moda en el género superheroico no está de más reivindicarque los vampiros- nuestros monstruos favoritos- siempre han tenido un puesto destacado entre los enemigos de los superhéroes poniendo las cosas muy duras tanto a los superhéroes Marvel como a los de DC durante décadas.

En Marvel, a la estela del éxito de su colección propia “The tomb of Dracula” en la que Drácula presentó a secundarios de relumbrón en eso de clavar colmillos como su hija Lilith o su jurado enemigo Blade, nacieron otros curiosos vampiros dispuestos a chupar la sangrer de superhéroes de postín como el "Capitán América" (enfrentado al Barón Sangre, un desagradable vampiro que además presumía de ideología nazi) o "Spiderman" (con el atormentado Morbius). Claro, que el mismo Drácula no iba a ser menos y tuvo sus devaneos con pesos pesados como "Thor" o "Estela Plateada".

En los años ochenta, Drácula se convirtió en un supervillano más con enfrentamientos renombrados con los mutantes de “La Patrulla X” (el muchacho por aquella época tenía una fijación por convertir a Tomenta en una de sus novias, totalmente comprensible) o el "Doctor Extraño" que gracias a la fórmula Montesi mandó a todos los vampiros del Universo Marvel a criar malvas (momentáneamente, claro).

En DC, Drácula también ha tenido sus más y sus menos con los héroes señores de la editorial como Superman y Batman, enfrentándose en varias ocasiones con ellos individualmente , aunque, para mí, la mejor historia de vampiros de la editorial fue la que junto a Batman y Superman en un memorable Annual de "Action Comics" merced al brillante trabajo de Arthur Adams y John Byrne.

Espero que pronto los vampiros, persistentes como son siempre, vuelvan a ponerle las cosas difíciles a los superhéroes que dan mucho más juego que los zombis.

jueves, 7 de octubre de 2010

“Los Desesperados”, de Mezzo y Pirus.



Escribía ayer en relación con “El Cazador” de Darwyn Cooke de cómo a pesar de ser un buen cómic no aprehendía para mi gusto la esencia formal del género negro y no me quedaba demasiado a gusto con mis explicaciones porque estas cosas son tan sutiles que muchas veces si no caemos en los ejemplos a los demás les puede llegar a entender. Por ese motivo, la relectura de la fantástica edición que Glénat ha realizado de “Los Desesperados”, de los franceses Mezzo y Pirus, me viene al pelo para poner un ejemplo práctico de lo que yo entiendo por un cómic negro que reúne tanto en fondo como en forma todas las características inequívocas del género.

Los Desesperados” es un thriller de criminales fronterizos que, a grades rasgos, nos cuenta una historia convencional dentro del género negro. Un grupo de malhechores se preparan para robar un banco en una ciudad cercana a la frontera mexicana pero su estudiada planificación se ve de pronto en peligro cuando aparece el hijo de una de ellos dispuesto a recuperar el tiempo perdido con su madre, una manipuladora y despótica arpía con la que mantiene una incestuosa relación. desde hace años Cuando todo el atraco se va al traste, la madre y sus dos hijos inician una desesperada huida hacia la frontera.

Los Desesperados” es un cómic que reúne la quintaesencia del género negro. Una historia de criminales y de esperanzas frustradas llena de los personajes y temas arquetípicos de este tipo de historias que los autores caracterizan hasta el punto de destilar su esencia de tal modo que infunden el lector la conciencia fatalista de ser capaz de conocer el destino de cada uno de ellos simplemente porque sus rasgos se asocian como un guante al bagaje –inconsciente- colectivo de tantas y tantas películas y novelas consumidas previamente. Y, precisamente, lo que hace de “Los Desesperados” un tebeo superior a la media no es su innovación del género ni la subversión de sus convenciones para conseguir algo nuevo sino por su capacidad de aglutinar todas sus características en poco más de 100 páginas, convirtiéndose la obra en una especie de piedra rosetta del género negro en los cómics.

Pero, además, de ser una magnífica muestra de hard boiled puro y primigenio en viñetas, conceptualmente se trata de un cómic redondo, diseñado y medido para que, a diferencia de en “El Cazador”, guión y dibujo vayan a la par en una armonía perfecta, más complicada aún si tenemos en cuenta de que estamos hablando de una pareja de artistas y no de un autor único como en el anterior caso.

Pirus construye la historia de un modo ejemplar para ir dosificándola para que poco a poco el lector vaya introduciéndose en el angustioso y tenso universo criminal de personajes corruptos que pueblan las páginas de este cómic a través de un elaborado juego de flashbacks vertebrado en torno a la simbología de la huida por carretera en el tiempo presente sobre el que acaban confluyendo las dos subtramas, la de la madre y los hijos y su incestuosa relación (la del complejo de Edipo es una constante en el género sobre todo en el cine con grandes ejemplos como “Al rojo vivo” y “Los timadores”) y la de la banda de ladrones en torno al discutido líder, en el fiasco de atraco y la posterior fuga.

Pero, para lograr todos esos efectos, cuenta con el fantástico despliegue gráfico de Mezzo quién logra crear la atmósfera fatalista necesaria a través de sus corruptos y feos personajes marcados por su maldad y que inevitablemente recuerdan a un maestro clásico del género negro en el cómic como es Chester Gould y su “Dick Tracy” o un autor tan moderno y visualmente transgresor del mismo como Charles Burns. Pero más allá de la galería de freaks que Mezzo nos muestra, es un dibujante pulcro y limpio en su estilo y sentido narrativo, con una composición de página estudiada en la que alterna las grandes viñetas con otras composiciones más clásicas para que cada encuadre y perspectiva resulte tan perfecta que obligue al lector a demorar la lectura en su contemplación hipnótica haciendo que el ritmo de la lectura se ralentice y la obra adquiera una densidad negra y enfermiza claustrofóbica y agobiante (aun cuando buena parte de la historia se desarrolle en un espacio despejado como es el desierto).

¿Es “Los Desesperados” una obra maestra del género negro en cómic? En mi opinión, sí. Es una obra que destila toda la esencia del género hasta su máxima pureza sin admitir corrupciones de otros géneros y de su análisis otros podrán aprender y desarrollar el género en el futuro. Imprescindible.

Otras obras de Mezzo y Pirus en El lector impaciente:

“Negro Oscuro”.

Gwen Stacy, ¿Gwen Stacy?¡ Gwen Stacy!

Leo en Uroloki que han cambiado de Gwen Stacy para el nuevo proyecto de película de Spiderman que Mark Webb estrenará en 2012. Al parecer en este nuevo proyecto que pretende partir de cero respecto a la trilogía anterior dirigida por Sam Raimi y protagonizada por Tobey Maguire.
A mí la Gwen de “Spiderman 3”, Bryce Dallas Howard, no me pareció que desentonase en su pequeño papel y su físico se ajustaba bastante bien al del personaje, y en el nuevo proyecto en el que al parecer van a centrarse en los primeros años de “Spiderman” (¿en la anterior trilogía no fue así?) dando más importancia al personaje de Gwen no me hubiera importado que la hubieran dado la oportunidad.


Sin embargo, se ha hecho borrón y cuenta nueva y ya hay una nueva Gwen que no va a ser otra que Emma Stone, la chica pelirroja de traviesa mirada de más abajo. En principio, lo que salta a la vista es que no es ni rubia aunque nos aseguran que sí que rubio es su pelo natural y que la muchacha se tiñe desde siempre. Yo como todos creo la veo más como Mary Jane aunque presumo que no nos haría olvidar a la estupenda Kirsten Dunst.

Gwen Stacy es un personaje entrañable dentro del universo de Spiderman al que muchos aficionados – sobre todo los más veteranos- tienen un cariño especial…El primer gran amor de Peter Parker y la chica perfecta que cualquier madre (o tía) le gustaría tener de nuera.

Gwen acabó encumbrada a los altares de la santidad al ser asesinada por el Duende Verde en el mítico “Amazing Spiderman 121”, de Gerry Conway y John Romita y Gil Kane , convirtiéndose la efemérides en el momento determinante en que algunos historiadores del cómic establecen el fin de la Silver Age.


Esperemos que la bisoña y pizpireta Enma Stone esté a la altura.