
D.E.P.





A menos de tres horas que España juegue contra Rusia la final del Europeo de Baloncesto, quiero felicitar públicamente a este grupo de jugadores que nos han hecho disfrutar, vibrar y entusiasmarnos una vez más a todos los que somos seguidores del Ba-lon-ces-to – y aquellos que no lo son – como vienen haciendo desde el ya lejano Mundial Junior 1999 y rubricaron en el Mundial Senior 2006, haciendo gala, aparte de desparpajo en la pista, de cómo se puede conciliar deporte y profesionalismo sin endiosamientos pueriles.
Curioso el dato que las tres películas españolas elegidas para intentar representar a España en la ceremonia de los Oscar todavía no se hayan estrenado. ¿Será sintomático de algo? Se me ocurre, a lo mejor que el cine español, aunque no se cansen de repetirnos lo bueno que es – y hay algunas excepciones que realmente lo son – no conecta con el perfil del público que actualmente va a las salas. Pero, a lo que vamos, las candidatas son:










Aunque se veía venir, el levantarse con una noticia como esta hace que te recorra un escalofrío por la espalda. Ha muerto Luciano Pavarotti del cáncer de pancreas que padecía desde hace años. Pavarotti era uno de esos extraños personajes que caía simpático a todo el mundo, tanto aquellos aficionados a la ópera que disfrutaban de su voz privilegiada como de los que no lo eran tanto y no podían evitar una sonrisa ante la imagen de ese hombre rebosante de humanidad y en apariencia eternamente feliz. Pavarotti fue la tercera pata del taburete, que junto a Plácido Domingo y José Carreras hizo accesible el “bel canto” a aquellos que lo desconocían y lo consideraban coto cerrado de los cultistas o los privilegiados y, que a partir de sus actuaciones apasionadas, empezaron a berrear “I pagliacci” en la ducha aunque no supieran quién era Leoncavallo, ni falta que les hacía.
| Blog: |
| El lector impaciente |
Topics: |
| cómic, libros, cine |