lunes, 18 de febrero de 2008

Rectificando o primeras imágenes de “Batman: Gotham Knight”

Rectificación a la que me obliga el amigo NachoMG. Resulta que el trailer que les puse ayer de “Batman: The Dark Knight” era más falso que un bolso de Gucci comprado en el top manta así que les subo ahora el bueno, aunque imagino que a estas alturas de la fiesta ya lo conocerá todo el mundo.



Y para compensarles otro realmente friqui que se ha montado el amiguete Keshen con las figuritas de LEGO. Es muy divertido.



Ah, y todavía hay más, amiguitos. Desde la Warner han encargado a diferentes equipos de animación una serie de capítulos que aclaren los puntos oscuros entre los sucesos de “Batman Begins” y “Batman: The Dark Knight” al estilo de los que se realizaron para “Las Guerras Clon” del George Lucas o la trilogía "Matrix" de los hermanos Wachowski. Aquí tienen un adelanto sobre diseños, personajes y demás junto a entrevistas (en inglés) a Didio, Levitz, Bruce Timm y demás involucrados en el proyecto. Sencillamente, espectacular.

Espero que me acepten la rectificación...

“Criatura Maldita” de Hideshi Hino

Hideshi Hino (Manchuria, 1946) es considerado como uno de los principales referentes del manga de terror junto a Maruo (“La sonrisa del vampiro”) o Ito (“Uzumaki”) pero mientras que estos autores se les puede considerar más escabrosos y escatológicos, Hino ha desarrollado un sentido sutil en su tratamiento del terror que le hace único dentro del género.
En “Criatura Maldita”, publicado el año pasado por La Cúpula, Hino nos cuenta la historia de dos hermanas separadas al nacer. Una de ellas, es un precioso bebé mientras que la otra es un ser deforme que se alimenta de sangre únicamente. El padre, espantado, abandona al bebé monstruoso en un vertedero donde muere. Sin embargo, debido a un demoníaco encantamiento, resucita e inicia una lucha por su supervivencia que la llevará a convertirse en la reina del vertedero (sic.). Pasados los años y guiada por un oscuro instinto filial, la criatura intentará buscar a su familia, dejando por el camino una estela de cadáveres. Cuando al fin se produce el encuentro con su hermana, los demonios que la resucitaron le plantearán a la criatura un dilema entre su supervivencia y su humanidad.
Hino en “Criatura Maldita” construye un cuento rico en lecturas que van desde el clásico relato de terror hasta la parábola social. A través de una estructura narrativa sencilla y fluida, en la que todo el peso de la narración recae en una técnica de dibujo sólo aparentemente simple, el tebeo se lee con rapidez despertando en el lector sensaciones contradictorias ante un relato tan extraño y perturbador. Hino reduce el texto al mínimo imprescindible dejando que el peso de la narración recaiga en su dibujo y jugando hábilmente con el tamaño de las viñetas y el diseño de página para aumentar ó disminuir la tensión.
Hino inocula en el lector un sentimiento de simpatía por la monstruosa criatura protagonista, un ser que por su aspecto no ha podido tener una oportunidad en la vida, al tiempo que se regodea en el horror del que la criatura es capaz de provocar en la búsqueda de su familia.
Y es que la naturaleza del terror que plantea Hino en este relato no radica tanto en la naturaleza infernal de la criatura sino en la reacción visceral de la sociedad ante ella.
Ni el planteamiento de la historia ni su moraleja son originales. La anónima criatura entronca con el concepto romántico de monstruo explotado hasta la saciedad por la literatura gótica y el cómic: seres malditos que añoran una humanidad que las rechaza, al igual, por ejemplo, que "La Cosa del Pantano" de Berni Wrighton y Len Wein. Sin embargo, lo que si resulta original en el tratamiento de la criatura es su absoluta perplejidad ante lo que ocurre a su alrededor y la amoralidad con la que actúa. La criatura infernal no es buena ni mala, sino que en su salvajismo asilvestrado, ingenuo y superviviente entronca con los niños salvajes del XIX que tan bien describiera Truffaut en su película “El pequeño salvaje”, y desarrolla, conforme avanza la historia, su propia humanidad más auténtica, tierna y real, quizás, que la de los seres humanos “normales”. Es esta mezcla entre ternura y terror, patetismo y escatología, ingenuidad y perversión, lo que hace de “Criatura Maldita” un cómic diferente y a Hino un autor a seguir. Búsquenlo.

domingo, 17 de febrero de 2008

Quiero ver esto…

Viendo el primer trailer de “Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal” la cosa promete…



Y, respecto a esta, tengo más reservas pero también la tengo ganas.



Seguiremos pendientes...

La blogosfera es cosa de hombres…Ó el Big Culo Day todavía culea


A cuarenta y ocho horas del Gran Día del Culo, el tema todavía culea y creo que alguna conclusión interesante podemos sacar al respecto revisando la galería que el Ornitorrinco Enmascarado se ha currado en Picasa con casi todas las aportaciones al evento. Por ejemplo, que la blogosfera comiqueril es cosa prácticamente de hombres (salvo honrosas excepciones) viendo los pocos culos masculinos que han sido seleccionados por los blogueros para celebrar este día (Jotace, para próximas ediciones deberías extender el tema a todo el fin de semana para no llevarte tanto sofoco). Cosa lógica, sin embargo, teniendo en cuenta que nos guste o no, el cómic durante décadas ha sido un negocio por y para hombres y sólo, en los últimos tiempos, se ha empezado a frenar esta tendencia, incorporándose la mujer de una manera lenta pero constante al mundillo a todos los niveles. Esto no quiere decir que el Cómic - ni la blogosfera - sea un guetto de machismo ni nada por el estilo sino, simplemente, que durante años se han repetido los modelos sociales imperantes a pequeña escala con lo que el Cómic no ha hecho más que reflejar las ideologías y comportamientos dominantes socialmente.
De los casi doscientos blogs que informaba Jotacé que hemos participado en el evento no creo que lleguen ni al cinco por ciento aquellos que han incorporado un culo masculino. En definitiva, que como ellas también tienen derecho a disfrutar y a participar de tan señalado homenaje y, desde El Lector Impaciente, se defiende la igualdad entre sexos les subo un culo masculino que he encontrado por ahí para que también lo disfruten.

viernes, 15 de febrero de 2008

La blogosfera hoy va de culo

Tras el marasmo existencialista provocado por el amigo Pons en toda la Blogosfera tebeil en lo que tenía que haber sido una tranquila tarde de domingo con sus preguntitas, Jotace ha propuesto una interesante iniciativa para que todos volvamos a tomar tierra y nos centremos en aquéllas cosas que realmente importan: que todos los blogueros, comiqueros de pro, dediquemos, en un bello gesto de hermanamiento, un calvo al éter y afrontemos el futuro desde un único punto de consenso, democrático, unificador e igualitario: el elogio al Culo, ya sea propio o ajeno.
Un culo lo tenemos todos y todos, los culos, más allá de su forma, afrontan abnegados las más sacrificadas y sucias funciones corporales, callados y serviciales, pudiendo proporcionar, además, secretos placeres a sus dueños. No nos engañemos, el Culo como el Uróboros, es Principio y Fin, Alfa y Omega, que resume nuestra existencia y nos acompañará fiel hasta el Fin, así que unámonos a Jotacé y su momento de inspiración, mostrando un bello culo al mundo. En concreto, el de Valentina, la sensual fotógrafa creada por el maestro Crepax y que tantas ensoñaciones adolescentes ha protagonizado.




Que lo disfruten.

jueves, 14 de febrero de 2008

Iniciativas a destacar

Dos en concreto:


Uno: Manuel de Caldas llega a su cuarto número de la edición ¿definitiva? de “Príncipe Valiente” en español con los mismos problemas para su distribución en librerías que tuvo con el tercero. A mí no me parece de justicia así que si quieren colaborar con él y su labor pueden ponerse en contacto con Manuel aquí.



Dos: los chicos de Pammhg, probablemente el mejor foro sobre cómics en la actualidad llega al tercer número de su revista digital. Un número especialmente emotivo en el que rinden homenaje a Sebas, uno de sus colaboradores tristemente desaparecido. La revista merece la pena y no tiene nada que envidiar a alguna otra más “profesional”. Si quieren descargársela y comprobarlo por ustedes mismos pinchen aquí.


Lector de manga, lector de segunda.

Nadie duda hoy en día de la preponderancia del cómic japonés (manga) como el más leído y seguido en todo el mundo ganando terreno al de otras nacionalidades, como el norteamericano o el europeo, supuestamente más arraigados.
El manga, hoy en día, cuenta con una legión de seguidores, que viven con entusiasmo su afición, como queda patente si se pasan por cualquier festival o Salón donde comprobarán que los que animan el cotarro son grupos de aficionados, jóvenes, en su mayoría, que no tienen ningún pudor en disfrazarse de sus personajes favoritos, cantar en japonés o lo que les echen, con tal de disfrutar de una manera sana y activa de su afición, llegando a tener sus propios salones exclusivos. A este fenómeno mundial, no ha sido ajeno nuestro país, de modo que junto a las grandes editoriales que rápidamente se posicionaron, han surgido algunas más pequeñas, capaces de competir abiertamente con ellas birlándoles el derecho de más de una serie importante, lo que ha provocado que en España contemos con una gran cantidad de publicaciones todos los meses, que amplían rápidamente el fondo editorial, aunque, claro está, el ansioso lector siempre demande más. Sin embargo, en este idílico escenario en el que las editoriales han encontrado su pequeño paraíso en el que casi todo lo que se publica, se vende bastante bien, hay alguna nube en el horizonte. Por un lado, la falta de crítica de la mayor parte de los aficionados al manga, en su mayoría jóvenes que se iniciaron desde el anime, que ha permitido se asuman con total normalidad ediciones lamentables.
El manga, no nos engañemos, tradicionalmente se publica en su país de origen en ediciones destinadas a un consumo rápido y desechable, pero no parece de recibo que esas prácticas deban importarse también. En España el manga se edita mal, muy mal, en comparación a como se editan los cómics norteamericanos por no entrar ya en las “lujosas” ediciones de cómic europeo. Probablemente, esta aceptación como natural de tan malas ediciones se deba a una cuestión cultural del aficionado. El lector de cómic norteamericano y europeo está acostumbrado a ediciones cuidadas y, aunque las cagadas se produzcan igualmente, suelen ser menos clamorosas y la editorial procura, como mínimo, disculparse llegando en algún caso hasta a retirar ediciones enteras. Buenas ediciones de mangas a mí se me ocurren a bote pronto un par, las de Norma con “Akira” y la de Glénat de “Golgo 13” pero de pifias relacionadas con la edición de manga que pasan prácticamente sin una queja se encuentran ejemplos todos los meses (sin ir más lejos las ediciones que realiza una editorial especializada únicamente en manga cuyas colecciones son prácticamente fotocopias encuadernadas) y en todas las editoriales, auspiciadas por unos aficionados que tragan con todo con tal de contar con la colección de sus sueños a un precio asequible. De modo que la editorial de turno se encuentra ante el escenario soñado: aficionados entusiastas que se hacen prácticamente con cualquier cosa que les quieran publicar y no se quejan demasiado. La situación ha llegado al extremo que desde el blog de una editorial se rían abiertamente de aquéllos que religiosamente les dan de comer en un gesto lamentable del que deberían avergonzarse.
Probablemente, en algún momento la gallina de los huevos de oro se muera y las editoriales decidan cuidar más a aquellos que las mantienen dejándose sus dineros, pero, mientras tanto, de qué preocuparse si estos tragan con todo. Lo que les digo, lector de manga, lector de segunda. Y así nos va.

miércoles, 13 de febrero de 2008

El Día de Charles Schultz



Resulta que ayer con la muerte de Gerber se me pasó el aniversario de la muerte de Schultz (ocho años ya) y, aprovechando que me entero por aquí que hoy sus seguidores celebran el día de este genio de la tira, no quiero pasar sin rendirle mi pequeño homenaje a un hombre capaz de resumir en sólo cuatro viñetas esas verdades que sesudos filósofos necesitan más de un libro y una vida para definirlas peor.

No se me ocurre mejor homenaje de un autor que leerle. Así que si pueden, no se queden en la anécdota de la mercadotecnia y échenle un vistazo a sus tiras. Y sonrían.

La página oficial de Peanuts aquí.

“No es país para viejos” de los Hermanos Coen


Si algo ha caracterizado la filmografía de los hermanos Coen es su constante revisión de los géneros que hicieron grande el cine norteamericano desde planteamientos en ocasiones satíricos, en otras tragicómicos o irónicos, pero siempre profundamente negros, descarnados y mordaces, incapaces de dejar a nadie indiferente. Este posicionamiento se hace incluso más evidente en su última película, “No es país para viejos” en la que tomando como base una novela del último premio Pulitzer, Cormac McCarthy (“La Carretera”), refinan su propia fórmula hasta alcanzar un grado de pureza tal, que sólo será asumible por sus más fieles seguidores pero que exasperará a quién se acerque por primera vez a la obra de estos monstruos.
“No es país para viejos” se sitúa en la conflictiva frontera texana de los años ochenta por la que los cargamentos de droga se filtraban desde México a Estados Unidos, aprovechando lo abrupto e inhóspito del terreno y la escasa vigilancia. Llewelyn Moss (Josh Brolin), un tipo corriente que ha salido de caza, se encuentra en medio del desierto con el resultado de una de esas transacciones que salió mal y se queda con un dinero que no le pertenece. Esta fatídica decisión le pondrá en el punto de mira de los traficantes y de un despiadado asesino, Anton Chigurh (Javier Bardem), dispuestos a cualquier cosa para atraparle, con lo que se iniciará una implacable cacería por todo Texas de la que Moss no tendrá muchas posibilidades de salir bien librado, salvo que el viejo y desencantado sheriff Bell (Tommy Lee Jones) sea capaz de dar con él antes que lo hagan sus muchos perseguidores.
“En un país para viejos”, los Coen construyen su trabajo más pesimista, negro y ambicioso hasta el momento. Una obra ambientada, como la mayoría de las suyas, en la América más profunda, probablemente la más auténtica de ese caleidoscópico país, en cuyos escenarios saben esconder sutiles metáforas y simbolismos. Porque “En un país para viejos” que tiene una lectura obvia de “thriller fronterizo” se esconde también un western crepuscular sobre los viejos vaqueros de la frontera, que construyeron la mitología del país, y que descubren, anonadados, como sus valores, principios y energías han desaparecido en el marasmo de unos nuevos malos tiempos a los que son incapaces de adaptarse. E incluso, una metáfora sobre esa enorme potencia que cada vez más demuestra tener los pies de barro.
Los Coen construyen una película complementaria con la excelente “Fargo” con la que guarda una divergencia estudiada no sólo en la elección de los ambientes, del ocre desierto texano al nevado blanco, sino también en la personalidad de los protagonistas, el deprimido sheriff interpretado por Jones frente a la energética y astuta sheriff embarazada interpretada por Frances McDormand. En una arriesgada elección, la persecución se convierte en un paréntesis argumental para entender el estado de ánimo del sheriff que se describe a modo de prólogo y epílogo en lo que es una excelente solución para el medio literario pero que casa mal con el cinematográfico, lo que provocará que más de un bienintencionado espectador se aburra y los considere innecesarios. Porque es que “Es un país de viejos” no es un mero producto de entretenimiento. Enmascarada bajo la estructura de una obra de género, esconde un ejercicio de estilo, denso y árido que, al igual que el desierto en que se ambienta, no hace concesiones al espectador, que sólo en las notas de humor ácido y mordaz,que los Coen sabiamente administran, podrá encontrar alguna tregua. La película se sustenta, además, en el excelente trabajo interpretativo del triángulo formado por Jones-Bardem-Brolin manteniendo intacto el interés mientras estos tres monstruos se reparten el protagonismo pero que, cuando la trama de la persecución se soluciona y Bardem y Brolin desaparecen de escena, la película decae como consecuencia de un epílogo excesivamente largo. Aparte de Bardem, que es cierto que está muy bien y que se está llevando una recua de premios merecidísima pero cuya interpretación no es mejor que en otras muchas películas que ha realizado a lo largo de su carrera, me gustaría destacar a un Brolin (“American Gangster”) tremendamente eficaz en su papel de veterano honrado superado por la situación dando la réplica en todo momento al español, y la excelente labor del resto de secundarios encabezados por Woody Harrelson y Kelley MacDonald, que dan una caracterización excelente a la historia.
En definitiva, una película que si son seguidores de los Coen les encantará y que si no lo son les aburrirá, salvo que sepan encontrarle el punto a la excelente fotografía y trabajo de los actores. En todo caso una película que no deben perderse y una novela que no pienso dejar de leer porque intuyo que me va a gustar incluso más que la película.
Les dejo además el enlace con la página oficial de la película en inglés para que aprecíen las voces de los actores, aquí (altamente recomendable verla en vso aunque haya que leer substitulos).

martes, 12 de febrero de 2008

Steve Gerber (1947-2008)



Me entero a través de Entrecomics de la muerte de Steve Gerber quién fue uno de esos guionistas semiolvidados que durante años se dedicó a hacer grande la autoproclamada “Casa de las Ideas”, la Marvel, a la que, como otros, vendió su alma renunciando a los derechos de creación de sus personajes.
Como muchos lectores, conocí su trabajo antes que a él, en mi caso, a través de un número del Spiderman de Cómics Forum, que me temo ni siquiera guionizó él, en el que nuestro amistoso vecino compartía protagonismo (era un “Marvel team-up”) con un gracioso pato mezcla de Donald y Lucas, pero con un carácter mucho más irascible, que se ganaba la vida conduciendo un taxi y fumaba puros para soportar sobrevivir en una dimensión que no era la suya. Debo decir que por aquél entonces no aprecié la originalidad e ironía de la creación de Gerber y me pareció un sacrilegio meter un personaje, dada mi presuntuosidad adolescente, tan infantil en algo tan serio como una historieta del trepamuros, despotricando sobre quién sería el inepto al que se le ocurriría crear semejante engendro. Sin embargo, pasados los años y los cómics, empecé a reconocer - y conocer -la labor de Gerber dentro de la editorial como la de uno de esos guionistas de la época capaces de enmendar cualquier situación a base de oficio y habilidad en unos cómics que daba gusto leer. Probablemente, sus mejores trabajos fuesen en “Daredevil”, junto al maestro Gene Colan, y “Man-thing”, la Cosa del Pantano de la Marvel de la que seguramente Gerber haya sido el único guionista que ha logrado un trabajo aceptable.
Gerber al desvincularse de Marvel, luchó por recuperar los derechos de algunas de sus creaciones y se unió a otro grande, Jack Kirby en sus reivindicaciones, hasta que logró un acuerdo con Marvel sobre Howard, el Pato.
(Su pequeño pato irascible y maleducado siguió logrando éxitos llegando a tener su propia adaptación cinematográfica).


Seguramente, hoy Howard estará un poco más triste.



D.E.P

“Treinta días de noche” de Steve Niles y Ben Templesmith (el cómic)


La semana pasada como andaba emocionado con el estreno de la nueva película de los Coen que les comentaré mañana, se me pasó comentar el estreno de la adaptación cinematográfica del cómic “Treinta días de noche” de los australianos Steve Niles y Ben Templesmith, que imagino iré a ver porque lo que he visto de la película por ahí parece interesante. Pero, antes, les voy a comentar alguna cosilla sobre el cómic “de culto” en que se basa.
Vamos por orden, y aunque imagino que a estas alturas todo el mundo está familiarizado con la historia siempre habrá algún despistado. A un pueblo de Alaska, Barrow, cercano al Polo Norte, durante el invierno se quedan sin luz solar durante treinta días lo que aprovecha un grupo de vampiros para desatar toda una cacería en el pueblo y darse un festín de sangre y visceras a los ojos de los atemorizados supervivientes que, escondidos, esperan el momento de ser cazados como conejos por los nomuertos. Sin embargo, el sheriff del pueblo se inyecta la sangre de un vampiro y, como un moderno cowboy, se convierte en un extraño vampiro con conciencia humana, capaz de enfrentarse a los chupasangres, a los que se dedica a administrar un poco de su misma medicina para salvar a sus conciudadanos aunque ello le suponga perder su propia humanidad.
En su momento, cuando Devir publicó el cómic en el 2003 se convirtió en un pequeño éxito de ventas y un tebeo de culto poniendo de moda a su guionista, Steve Niles. Sin embargo, a mí me pareció (y me sigue pareciendo tras su relectura) un mal tebeo. ¿Por qué? Porque si bien Niles parte de una estupenda idea inicial y un tratamiento del mito del vampiro alejado del estereotipo decimonónico y romántico, el desarrollo que realiza de la historia es muy limitado demostrando una escasez de recursos en el tratamiento de los personajes pelín sonrojante en un guionista de cómic. De todos modos, quizás esas taras no sean del todo achacables a Niles, quién concibió la historia para su publicación en una miniserie de tres cómics-books de grapa para por la entonces nueva editorial estadounidense IDW. Sin embargo, lo que sí es achacable a Niles es optar en el cómic por la casquería antes que por desarrollar la personalidad de los habitantes del pueblo siendo, incluso, simplemente esbozados los rasgos de los protagonistas, el sheriff y su ayudante (que al tiempo es su mujer) y dándole una mínima importancia a unos secundarios cuyo papel en la trama no va más allá que el de ser carne de cañón para la voracidad vampírica, prescindiendo de toda la potencialidad dramática que su idea podría ofrecer. Tampoco la resolución de la historia se puede considerar acertada porque, si bien el momento final de la despedida del sheriff de su mujer puede resultar conmovedor, la solución para librarse de los vampiros carece completamente de lógica y sentido. En cuanto al dibujo de Ben Templesmith, tampoco me atrajo demasiado porque el emborronamiento de las figuras y el predominio de los tonos oscuros con manchas de color (rojo, principalmente) son recursos interesantes para transmitir tensión e interés al lector (y si no que se lo digan al Frank Miller de “Sin City”) pero su abuso hace confusa la narración y no ayuda al tratamiento de los personajes buscado, supongo, por Niles.
En definitiva, “30 días de noche” en su momento, me pareció un buen “storyboard” para una película que desarrollase todas las lagunas que Niles y Templesmith no supieron llenar. Ahora parece que ese momento ha llegado con la película estrenada el viernes así que cuando la vea les cuento mis impresiones.
Y si quieren saber más del trabajo del australiano Ben Templesmith échenle un ojo a sus blogs aquí y aquí.

lunes, 11 de febrero de 2008

Nominados a los Lara

Por el imprescindible Blog Ausente me enteré el viernes pasado de los nominados a los próximos Premios Lara que se fallan el próximo ocho de abril y, como tenía entre manos la finalización de “Los príncipes valientes”, que ya tienen comentado un poco más abajo, no les comenté nada en ese momento. Autores interesantes para un premio dotado de un buen pellizco económico, 150.000 euros, que aunque joven en ediciones cuenta ya con un listado de ganadores prestigioso. De los nominados yo tengo un favorito y una intuición sobre quién se llevará el gato al agua. Les dejo con la duda para que hagan sus apuestas.

Los nominados son:

“El Corazón Helado” de Almudena Grandes.

“Mundo maravilloso” de Javier Calvo.

“La Loca de Chilán” de Aquilino Duque.

“El padre de Blancanieves” de Belén Gopegui.

“Los Príncipes Valientes” de Javier Pérez Andujar

Mucha suerte para todos.

Roy Scheider (1932-2008)


Hoy nos despertamos con la muerte de Roy Scheider que, aunque a muchos su nombre no les sonará, si decimos que interpetó al sheriff que las pasaba canutas intentando avisar y cazar al tiburón más famoso de la historia del cine en seguida sabrán ponerle cara.
Scheider aparte de famoso por protagonizar las dos primeras partes de “Tiburón”, fue nominado al Oscar como mejor actor de reparto por “French Connection”, ya saben la película en que Fernando Rey era el más malo de los traficantes de drogas cuando los actores españoles no acostumbraban a saltar el charco, y la de mejor actor en “All that Jazz”, la película autobiográfica de Bob Fosse. También intervino en otras interesantes películas de tarde de domingo como “Odisea 2010” o “Trueno Azul”. Y la última vez que lo vi dejaba muestras de oficio en “Seaquest”, una serie de televisión que le devolvió al mar donde todos le recordaremos esquivando mandíbulas.

D.E.P.

“Los Príncipes Valientes”de Javier Pérez de Andujar

Hay novelas que aparecen en medio del bullicioso mercado literario español, fagocitador incansable de novedades, sin hacer apenas ruido. Sus autores, faltos quizás del carisma mediático de otros, no despiertan el interés de unos medios que promocionan los libros como si de películas o videojuegos se tratasen. Son libros que de a poquitos van ganando lectores gracias a la labor entusiasta de lectores ganados para su causa a través del boca a oreja contagiando así a nuevos adeptos e imbuyéndose, sin prisa pero sin pausa, de la patina de clásico. Con “Los Príncipes Valientes”, la primera novela de Javier Pérez Andujar, nos encontramos ante uno de estos casos y asistimos al nacimiento de una obra destinada a ser un clásico.
“Los Príncipes Valientes” nace de la evocación introspectiva de la infancia perdida del autor, de la infancia del que intuye que el mundo es ancho, grande y extraño e intenta entenderlo a través de su reducida percepción de niño que encuentra sus referencias en los tebeos, libros de aventuras y series de televisión, de niño pobre del círculo industrial de Barcelona, hijo de los que perdieron la Guerra y emigraron para vender lo único con lo que contaban, su trabajo. Pérez Andujar regresa a su infancia de lecturas de Julio Verne y Allan Poe, de tebeos de Joyas Literarias y de vecinitas de las que enamorarse y a las que despreciar, de las amistades eternas de infancia que duran hasta el traslado del padre y navidades que marcan cambios de etapas. Y, al tiempo, “Los Príncipes Valientes”es retrato de toda una generación de españolitos que se reconocerán en los lugares comunes, los objetos y las palabras, alejada de la de sus padres por un abismo generacional mayor a ningún otro en la Historia del país. Yo no pertenezco a su generación sino a la siguiente, la de los hermanos pequeños de los Pérez Andujar que entrevieron en la cultura popular, antes de saber siquiera que había otra Cultura, un medio para conocer el mundo y en la literatura la argamasa que une la realidad y la ficción, la generación que en un contexto histórico más halagüeño, mamamos de los mismos libros, tebeos y series, recordándolos, al igual que nuestros mayores, con el mismo regusto nostálgico y melancólico que deja siempre la evocación de la primera vez.
“Los Príncipes Valientes” es una obra a disfrutar de a poquito, de hojear y releer en los momentos en que la nostalgia te puede y dejarse llevar a los viejos buenos tiempos, transportados de la prosa evocadora y envolvente de un autor que sabe dar con la palabra justa para conmover y hacerse entender al menos, por aquellos que nos encontramos en la misma onda. Quizás sea pronto para hacer comparaciones y ponerle a la altura de autores como Marsé o Sánchez Ferlosio pero ante “Los Príncipes Valientes” no nos encontramos ante una novela más. Y, si no, al tiempo.

domingo, 10 de febrero de 2008

¿Qué es un blog de tebeos? ¡Qué es MI blog (de tebeos y otra cosas)!

Me disponía disfrutar de una tranquila tarde de domingo acortando la sobremesa por la Red, antes de salir para el cine a ver "No es país para viejos", cuando me encuentro que ya tenemos nueva polémica desatada en la blogosfera.
Desde “La Cárcel de Papel” se lanza la pregunta y ya son unos cuantos entusiastas los que responden con mejor o peor humor, pero todos dando parecidos argumentos.
La polémica ha surgido al sentirse agraviada la gente de E-Veleta que organiza el Salón de Granada por el tratamiento que ha dado Álvaro en “La Cárcel” a la incorporación de Moebius como invitado del Salón de Barcelona y opinar que a su Salón no lo ha tratado con el mismo rasero.
Antes de contestar a la pregunta formulada por Álvaro, un inciso, señores de E-Veleta: ¿estamos locos? ¿de verdad tan importante es el tratamiento que se da en un blog personal y NO PROFESIONAL a una información que no les afecta directamente para realizar una denuncia de tal calibre al ilustre juez Pons por no haber sido imparcial ni justo? Por favor, no se dejen llevar por la rabia ni la envidia de que en Barcelona hayan logrado traer a Moebius y felicitémonos todos del hecho que Moebius viene a España. No le pidan cuentas a Álvaro Pons por ser parcial porque, como ya he dicho en alguna ocasión (aunque parezca que voy contracorriente en esta loca y caótica blogosfera), Álvaro Pons no es la medida ni de la blogosfera ni del Cómic en España, ni su “Cárcel de Papel”, sin quitarle la importancia que tiene, es una ONG o un Valhalla para que todos los sufridos amantes del tebeo nos lamamos las heridas unos a otros. Sólo es la página de un señor al que le gustan los tebeos…
Rememos todos, aficionados, editoriales, blogueros, lectores, coleccionistas, libreros y organizadores de festivales por reivindicar el Cómic ante todos aquellos que lo desconocen, lo ignoran o lo desprecían, más allá de nuestra estrecha visión únicamente de aficionado, bloguero, editor o librero, sino desde los escasos puntos en común que nos unen: el que todos queremos que se publique más tebeo, que se publique mejor el tebeo y que los profesionales del tebeo en cualquiera de sus ámbitos puedan vivir dignamente de él sin tener que emigrar (o emigrando porque les apetece y no por obligación).
Dicho esto, paso a contestar la pregunta de Álvaro:
¿Qué es un blog de tebeos? Lo que su creador/es quieran.

A un blog no se le puede exigir imparcialidad en la noticia, porque un blog nace de la parcialidad de una persona que quiere dejar parte de su ocio en compartir sus pensamientos y opiniones sobre un tema concreto, en este caso los tebeos, con el éter, muchas veces sin más medios que la endogámica relación con otros como él, De vez en cuando, el éter responde en forma de comentario, y el bloguero en cuestión se lleva una alegría al comprobar que alguien lo lee y otras veces, no. En concreto, “El Lector Impaciente” es un blog de opinión – mi opinión- dedicado a comentar básicamente mis lecturas, mis sesiones de cine y aquéllas cosas que llaman mi atención desde mi subjetividad de lector y espectador porque como lector me considero critico y no borrego. No es un blog de noticias, aunque de vez en cuando vierta aquí mi opinión sobre distintas noticias porque es mi blog personal, mi caja, como dije en el primer post hace ya casi un año, en el que subirme y comentar lo que quiera.
Si alguien quiere promocionar su obra, su salón o su perrita chiguagua a través de un blog me parece lícito y genial. Clap, clap, clap… Si desde otros blogs asimismo le quieren promocionar, si es bien nacido debería agradecerlo. Pero lo que no puede exigir, en ningún caso, es esa promoción. No seamos ridículos.
Ahora nos vamos al cine. Mañana o pasado les cuento.

viernes, 8 de febrero de 2008

Blog a seguir, blog a descubrir…

…. Por ejemplo, el de Anguloagudus, que realiza una estupenda labor de investigación para desarrollar un blog en el que perderse, aprender y disfrutar durante horas entre portadas de colecciones y series editadas hace tiempo junto con otras obras más recientes.
Un cómic en el que predomina la imagen sobre la palabra, pero es que hay imágenes que hablan por sí solas.

No dejen de visitar Cómics en Extinción.

jueves, 7 de febrero de 2008

“El Lobo Solitario y su Cachorro” de Kazuo Koike y Goseki Kojima

Si tengo un manga favorito por encima de todos este, sin duda, es “El Lobo Solitario y su Cachorro”, el que por muchos es considerado el manga más conocido en Occidente (salvando, quizás, “Akira” de Katsuhiro Otomo) y que en España no pudimos disfrutar hasta que hace unos tres años Planeta publicó la obra completa en una económica edición de veinte volúmenes, cada uno de más de 400 páginas, lo que puede dar una idea de la enormidad de una obra que tiene – si no lo es ya – todas las condiciones para convertirse en un clásico, no sólo por sus notables influencias en algún más que consagrado maestro del cómic occidental, como Frank Miller (échenle un ojo a su “Daredevil” o su “Ronin”, por poner sólo un par de ejemplos), autores menos reconocidos como Max Allan Collins y su “Camino de Perdición” o el cine, con el inefable Quentin Tarantino ("Reservoir Dogs", "Kill Bill vol 1 y 2"), la adaptación cinematográfica de “Camino de Perdición” de Sam Mendes como abanderados más siete película en Japón basadas directamente en el cómic.
Pero no sólo resulta interesante comprobar la influencia que ha tenido esta obra en diversos autores, sino también investigar los referentes que Kazuo Koike ("Asa, el ejecutor", "Crying Freeman") y Goseki Kojima ("Asa, el Ejecutor") usaron para lograr una obra redonda. Referentes obvios algunos, como las películas de samurais de Akira Kurosawa (“Los siete samuráis”, “Yojimbo”) o Hiroshi Inagaki (“Samurai”, “47 Ronin”) que se percibe directamente en el enorme parecido entre Itto Ogami y el actor fetiche de ambos , Toshiro Mifune, u otros clásicos del “chambara”, género cinematográfico netamente japonés, que había alcanzado su cenit sólo unos pocos años antes, con algunas de las películas referidas como máximos exponentes, y más sutiles como “westerns” clásicos (no tan sutil teniendo en cuenta la constante corriente de enriquecimiento mutuo que ha existido siempre entre “western” y “chambara”, por otro lado) como la excelente “Raíces Profundas” de George Stevens. Sin embargo, Koike y Kojima, asumiendo todas esas referencias, lograron dar una profundidad y una riqueza de lecturas a “El Lobo…” que la convierte en una obra maestra del noveno arte (ojo, que hay pocas).
Porque “El Lobo…” siendo netamente una obra de género escapa de todos los géneros. Por un lado, es un manga histórico ambientado en el Japón feudal de los shoguns, pero en lugar de dar una referencia histórica exacta para contextualizar la historia Koike prefiere centrarse en la ambientación de la época, haciendo un itinerario detallado y cuidado de oficios, clases, filosofías y religiones que poblaban y enriquecían el Japón feudal del período Edo, con lo que cada episodio supone una nueva lección para el lector (occidental) que quiera acercarse a la historia del país, más allá del interés que puedan tener los interminables duelos que se producen a lo largo de la serie. Por otro lado, es la relación de un padre y un hijo, Itto Ogami y Daigoro, que va evolucionando conforme avanza y se desarrolla la historia, vista, casi siempre, desde la perspectiva de un niño de tres años (va creciendo conforme la serie avanza, lo que no deja de ser otro detalle a señalar la cuidada continuidad de los autores) que evoluciona desde la admiración ciega del inicio en que Itto es su única referencia hasta la “madurez” y perspectiva que adquiere conforme va asumiendo y comprendiendo las cargas y compromisos al que el bushido les somete. Y es, además, la historia de una venganza la que les lleva a ambos a tomar el “camino del Infierno”, convertirse en ronins para terminar con el poderoso clan Yagyú, quienes provocaron la caída en desgracia de Itto para quitarle su influyente puesto de Kaishakunin imperial (asistente del “seppuku” de nobles y samuráis) y en la consiguiente matanza de su familia de la que el único superviviente fue Daigoro. Gracias a ese “camino del Infierno”, a través de una inteligente estructura de “road movie” flexible (como en todo cómic comercial, las ventas mandan), los distintos episodios suelen estar dotados de coherencia interna propia al tiempo que enriquecen la continuidad de la historia principal a través de elegantes élipsis narrativas. Sin embargo, al contrario de lo que ocurre en la mayoría de los mangas, el final de “El lobo…” es uno de los más impactantes y dramáticos que se han escrito jamás en un cómic, prueba una vez más de la enorme maestría de estos autores.
Partiendo en ocasiones del estudio de grabadores japoneses como Katshushika Hokusai o Utagawa Hiroshige el dibujo detallado de Kojima lleno de matices sabe adecuarse perfectamente al “tempo” de la historia dosificando perfectamente su narrativa las pausas dramáticas, como acelerándose y volviéndose violento y emborronado (sobre todo debido a la discreta reproducción de Planeta) para remarcar el dinamismo de las secuencias de acción.
En definitiva, un cómic espléndido y único que sobresale por encima de cualquier imitación. Si tienen oportunidad, no lo dejen pasar.

Yo quiero ver esto…



...y esto



Las dos las estrenan mañana así que ya tenemos planteado el dilema para el fin de semana. ¿Ustedes cuál elegirían?...

miércoles, 6 de febrero de 2008

El Jazz, el Cómic y Publico


No quiero pasar hoy sin destacar el excelente artículo publicado en Publico por Juan J. Gómez sobre la cantidad de cómics que vienen publicándose últimamente con este estilo musical como referencia. Un artículo trabajado, documentado y que demuestra que el articulista se ha molestado en enterarse sobre lo que escribe.
La reflexión que me deja su lectura es algo que los aficionados sabemos desde hace tiempo: el cómic es un medio en el que hay cabida para el tratamiento de cualquier tipo de temática y sólo está limitado por el talento de los autores. Bueno, es que el resto del mundo se entere.
Por otro lado, y más subjetivamente, la industria - o la ausencia de ella - no debe ir tan mal para que estos títulos, claramente minoritarios, tengan cabida en el mercado español. Me alegro por ello.

Ah, y también informan en el mismo diario, sobre la próxima adaptación al cine de “Bluesman” en una pequeña entrevista al dibujante Pablo García Callejo.

Juan Antonio Cebrián, Spiderman y Larroca




Me hago eco a través de “Tebeos y algo más…”, del gran detalle que ha tenido el dibujante valenciano Salvador Larroca al homenajear al desaparecido y añorado Juan Antonio Cebrián, el director del programa radiofónico “La Rosa de los Vientos", incluyéndolo en una viñeta, junto a otros miembros de su equipo, entre los empleados del Daily Bugle, en el número 549 de "Amazing Spiderman".
Y, un bonito detalle, ha tenido igualmente Marvel al introducir en los créditos del número una dedicatoria al periodista.



Desde su desaparición, la noche de los domingos son un poco más tristes