martes, 8 de octubre de 2013

“Batman Incorporated 1”, de Grant Morrison y Chris Burnham.




Leída la primera entrega  de las tres en que ECC ha programado la publicación del segundo volumen de “Batman Inc.”, de cuyo primer volumen ya comenté algo por aquí, en la que el escocés Grant Morrison retoma las andanzas del Caballero Nocturno en su lucha contra Talia al Ghul en la que se ha anunciado como la conclusión de su larga etapa al frente de las series de El Hombre Murciélago. En este primer TPB se recogen los números cero a cuatro de la maxiserie.
Batman ha logrado reunir a los superhéroes de diversos puntos del mundo a los que ha servido de inspiración  en una organización mundial destinada a enfrentarse a la amenaza global de la red de  Leviatán desarticulando sus células allá donde aparezcan y evitando así que se cumpla el futuro que atisbó durante el tiempo que estuvo muerto. Sin embargo, Leviatán liderada por la hija de Ras al Ghul está profundamente introducida en Gotham y los agentes durmientes de la Organización  están preparados para sembrar el caos por toda la ciudad en cualquier momento. Cuando Talia ofrece una enorme recompensa para acabar con Damian, el hijo que tuvo con Batman y tomó partido por este en su guerra particular, solo Cerillas Malone y Batman podran salvar al díscolo Damian.

Morrison vuelve con fuerzas renovadas a esta serie dispuesto a acabar de contar lo que empezó hace tanto tiempo en una monumental historia de enredo en la que se superponen las tramas hasta el punto que la obra parece carecer de un argumento vistas las cantidad de referencias e interconexiones que el escocés incorpora para desesperación del lector distraído u ocasional incapaz de seguir en toda su extensión su plan.

 A pesar de ello, estos números se leen con agrado gracias al variado elenco de situaciones planteadas por el escocés que dotan de una gran riqueza a la historia confiando en que el desarrollo de la trama vaya resolviendo los argumentos planteados en torno al triángulo de amor-odio formado por Bats, Talia y Damian comprobada la habilidad con la que Morrison se desenvuelve en este tipo de historias aparentemente caóticas. Con todo, en este TPB,  se pueden disfrutar de episodios concretos que por sí mismo tienen coherencia dentro del rompecabezas planteado, como la divertida biografía de Talia, la recuperación de Cerillas Malone, el divertido alter ego mafioso de Batman, o la narración del enfrentamiento con Goat-Boy.

En el aspecto gráfico, Chris Burham realiza un trabajo muy solvente con un estilo directamente influido con el de Frank Quitely y que tanto satisface a Morrison. Burnham en ese sentido se muestra como un alumno aventajado del artista inglés y ofrece un tebeo vistoso y una narración fluida y moderna directamente tributaria de la de Quitely que no se resiente por las múltiples referencias y detalles que esconden sus viñetas.

En fin, a la espera de leer las siguientes entregas (la segunda ya publicada en España todavía no ha caído en mis manos) “Batman Inc.” se ofrece como un estupendo divertimento que hará las delicias de todos los seguidores de Bats en una historia global que probablemente sea una de lasmás ambiciosa ideadas en torno a la franquicia del Murciélago y solo un guionista de la talla de Grant Morrison puede ser capaz de resolver sin caer en el ridículo. Seguiremos informando.

lunes, 7 de octubre de 2013

“Erase una vez en Francia 3: El insignificante juez de Mellun/ La Tierra Prometida”, de Fabien Nury y Sylvain Vallée.




No deja de ser una buena señal, tal y como se barrunta que deben andar las cosas en el deprimente panorama de la BD en español, que Norma haya completado en tiempo record la publicación de “Érase una vez en Francia” con el tercer integral, de las anteriores entregas ya escribí aquí y aquí, que recoge los álbumes quinto y sexto de la serie. Y es que si una serie que viene avalada por el Premio a la Mejor Serie del Festival de Angoulême 2011 es capaz de aunar tirón comercial con un desarrollo de calidad como esta obra de Nury  y Vallée los aficionados respondemos.
Tras la II Guerra Mundial, la fortuna parece responder al inteligente Joanovici y sus secuaces dispuestos a consolidar su imperio criminal con el respaldo social de ser auténticos héroes de la Resistencia. Sin embargo, la determinación de la madre de Scaffa y el encabezamiento obsesivo y destructivo del juez de Mellun  pondrán en jaque la obra de Joanovici a lo largo de todos estos años en una persecución que proseguirá a lo largo de las décadas y solo concluirá con el último suspiro de Joanovici. 
Brillantísima conclusión la que da Nury a la serie con estos dos álbumes en los que el protagonismo se centra en el juez de Mellum al que se nos presentó en la primera entrega. Nury va mostrando el otro lado de la moneda narrando a lo largo de estos volúmenes la implacable persecución del juez a lo largo de las décadas y los obstáculos a superar para intentar condenar a Joanovici y desarticular su red criminal, convirtiéndose el caso en una obsesión personal que le llevará a sacrificar su propia vida.  Nury ofrece un cuidadoso planteamiento de la trama para exponer al lector la complejidad de las personalidades de los principales personajes y ofrecer en paralelo sus biografías para comparar su evolución, cuidando la construcción de las distintas secuencias y unos brillantes diálogos para dotar a la narración de una fluidez muy cinematográfica aun sin olvidar las diferencias entre un medio y otro.. Nury cierra la serie de un modo magistral y lógico dejando además todas las tramas cerradas. No se puede pedir más.


En el aspecto gráfico, Vallée no desentona con un sólido dibujo que encaja narrativamente sin fisuras con el guión y en el que caracteriza perfectamente el deterioro de los personajes en esta última entrega cuidando especialmente su expresividad para reflejar su estado de ánimo y el detallismo con que ha reflejado cada uno de los detalles de la ambientación contextualizando la serie a la perfección en lo que es de suponer un amplio trabajo de documentación. Vallée es un dibujante muy completo que en esta obra ofrece su mejor versión y firma el que seguramente es su mejor trabajo hasta la fecha.
En conclusión, ´”Érase una vez en Francia”, más allá de sus no ocultos homenajes e influencias de clásicos canónicos como “Érase una vez en América” o “El Padrino”, es una entretenida serie de género desarrollada con oficio, talento y profesionalidad por sus autores para lograr un resultado que, sin ser especialmente imaginativo ni original, ofrece un acabado superior al de obras de similares características, consiguiendo que los incondicionales del género disfruten página a página con el cuidado desarrollo de la trama que no por tópica resulta menos efectiva.
Una BD de género de las que no hay que dejar pasar.

viernes, 4 de octubre de 2013

Cartel de Angoulême obra de Willem.



Ya se ha dado a conocer el cartel para la próxima edición del Festival de la BD de Angoulême, que viene a ser el mejor salón de Cómic que se celebra en Europa, obra de Willem.

Si fuese un cartel para un festival de teatro seguramente no se lo hubieran admitido con ese fondo amarillo canario, pero para la BD está bien ocultando un mensaje oculto bajo de su aparente sencillez.¿Lo veís?

Toda la info sobre el Salón,aquí.

jueves, 3 de octubre de 2013

“Baco 1”, de Eddie Campbell.




Entre las lecturas atrasadas, recuperadas durante las vacaciones, una de las que más me gustaron fue este primer volumen del “Baco” de Eddie Campbell publicado por Astiberri. Un autor Campbell al que suelo acercarme con prevención ya que alterna cómics excelentes con otras sonrojantes desde que aparte de autor se ha convertido en profeta de la Novela Gráfica. Sin embargo, “Baco”, una obra muy anterior a todas esas revueltas y debates. es uno de sus mejores trabajos y a pesar de los años transcurridos desde su publicación original, a mediados de los ochenta,  es un cómic de gran interés que deja constancia del talento de Campbell cuando se centra exclusviamente en hacer buenos tebeos (o novelas gráficas).
Los dioses y semidioses griegos no son leyendas sino que, maldecidos con vidas longevas, viven anónimos entre los mortales hasta que el azar o el encuentro con otro dios acaba con sus vidas. Con el paso de los años han ido desapareciendo y solo unos pocos siguen vivos y dando guerra. Uno de ellos es el juerguista de Baco convertido en un anciano borrachín tuerto aficionado a cerrar todos los bares. Baco tiene una venganza pendiente con Joe Teseo, convertido en un hampón desencantado e inmortal diana de las maquinaciones de diversos semidioses que pretenden robarle sus secretos.

Eddie Campbell se muestra como un solvente narrador. capaz de desarrollar una historia con gancho en la que juega a reformular la icónica mitología griega en una trama negra y flexible en la que todo vale en función del afán arriesgado y experimental del autor. Campbell presenta un elenco de personajes bien perfilados como Baco, Teseo o el Niño Ojos a los que va situando en situaciones diversas para realizar su propia revisión de los mitos griegos mezclada con los géneros contemporáneos a través de continuos flashback que convierten la historia en un contenedor de historias protagonizadas por los diversos personajes a lo largo de sus lóngevas vidas y a Campbell en  un Homero contemporáneo.
Campbell saca partido a su grafismo sucio y expresionista jugando con la caracterización de los personajes a la hora de desarrollar la historia y muestra su talento para la narración gráfica enlazando composiciones y viñetas con perspectivas arriesgadas sin que la historia pierda claridad.
En fin, “Baco” es un cómic notable y se puede rastrear su influencia en variedad de obras posteriores – por ejemplo, la estupenda, mainstream y actual “Wonder Woman” de Azzarello y Chiang ha asimilado muchas de sus características- por lo que sería una pena que Astiberri no completase la edición prevista en cinco volúmenes. El segundo ya se está haciendo tardar.

miércoles, 2 de octubre de 2013

“Yo, Vampiro: La orden de los Van Helsing”, de Joshua Hale Fialkov y Andrea Sorrentino.




ECC Ediciones retomó la serie del NUDCYo, Vampiro” con este segundo tomo, que recoge los números 9 a 12 de la serie norteamericana, con un salto de tres números respecto a la edición original que han sido publicados en la cabecera de “La Liga de la Justicia Oscura” para publicar unitariamente el crossover de “La ascensión de los vampiros”, que afectó a las dos series y del que escribí aquí y aquí. El resultado de esta decisión es que si algún despistado no se ha leído esos números va a encontrarse bastante perdido al inicio de esta entrega.

Tras “El Alzamiento de los Vampiros”, Andrew Bennett se ha convertido en una de las criaturas mágicas más poderosas del Universo y en el Rey de los Vampiros, reuniendo a buena parte de sus súbditos chupasangre en el desierto de Utah y ordenándoles que dejen de beber sangre humana, lo que despierta sus resquemores. Mientras un discutido Andrew Bennett mantiene a raya en los EEUU a los cada vez más sedientos y díscolos vampiros encabezados por su amada Mary, envía a sus aliados humanos como embajada ante la Orden de los Van Helsing, una antigua orden de cazadores de vampiros, para intentar firmar la paz. Sin embargo, los Van Helsing tienen sus propios planes que en su obsesión por acabar con los vampiros pueden provocar la destrucción de todo el planeta.
Es una pena que por decisiones editoriales Fialkov haya tenido que hacer hueco en su historia a diversos personajes y eventos –en estos mismos números aparecen los Stormwatch - que realmente no han aportado gran cosa a la historia que viene desarrollando. Y es que más allá de esa irritante presencia de personajes que pasaban por allí, Hale Fialkov demuestra que es un autor que tiene clara la historia que quiere contar y la desarrolla con habilidad construyendo un relato de vampiros poco convencional y dotando a Andrew Bennett, el mesias vampírico al que a pesar de sus buenas intenciones todo le sale mal, de un carisma del que había carecido en sus anteriores apariciones en el universo DC.

El competente Hale Fialkov desarrolla una historia de vampiros moderna, más cercana a las películas de  Blade o los libros de Anne Rice que a las últimas novelas de adolescentes que han desvirtuado la esencia del vampiro. Los vampiros de Hale Fialkov son monstruos y muerden y eso ya de por sí es un excelente punto de partida sobre el que construye una buena historia de perdición y amores imposibles, con rocambolescas y delirantes aportaciones como la Liga de los Van Helsing, que de momento se lee con gusto a pesar de las injerencias y que promete un buen final en la próxima entrega que coincidirá con el final de la serie en EEUU.
Hale Fialkov también ha sabido ensalzar en el aspecto gráfico los puntos fuertes de Andrea Sorrentino, un dibujante competente tributario del perfeccionismo hierático de Jae Lee y cuyas figuras y composiciones fotográficas, frías y distantes,  casan con la caracterización inhumana que los vampiros siempre deberían tener. Mención destacada merece además el color desvaído y  fantasmal logrado por Marcelo Maiolo que ayuda a aumentar la atmósfera sobrenatural de la serie.

En fin, “Yo, vampiro” es una serie interesante, repleta de buenos personajes y correctamente desarrollada que a la espera de su conclusión deparará buenos momentos al lector aficionado al género de terror más allá de las excesivas apariciones superheroicas que por momentos la deslucen. Ojalá la conclusión merezca la pena.

martes, 1 de octubre de 2013

“Liga de la Justicia Oscura 4”, de Jeff Lemire y Mikel Janin.




ECC Ediciones recoge en esta cuarta entrega los números 11 a 13 de la serie regular más el primer anual continuando desarrollando Lemire con mano experta toda la trama en torno a los Libros de la Magia con diversas facciones de magos y ocultistas del Universo DC luchando por su control.

Felix Faust, más poderoso que nunca, ha asaltado la sala negra de Argos y se ha hecho gracias a la sorprendente ayuda de un traidor con el mapa y la llave que le permitirán hacerse con los Libros de la Magia, la fuente de toda la magia del Universo. Una mermada Liga de la Justicia Oscura intentará evitarlo contactando con el joven Timothy Hunter, el niño destinado a usar los libros y convertirse en el mago más poderoso del Universo. Sin embargo, Faust y sus aliados harán todo lo posible por evitarlo arrebatándoles los libros antes de la batalla definitiva entre las dos facciones   

¡Qué divertida se ha puesto esta serie en este cuarto tomo! Lemire imprime un ritmo frenético a la serie al tiempo que introduce hábilmente diversos conceptos ajenos al tradicional Universo DC desarrollados en el sello Vertigo en la miniserie de “Los Libros de la Magia”. Lemire consigue que no se note demasiado el costurón y nos ofrece un entretenido tour por diversos escenarios en el que las sorpresas y los personajes aparecen y desaparecen sin dar respiro al lector. Quizás el único pero sea el autoplagio en el que cae Lemire a la hora de resolver el enfrentamiento con Espina, casi idéntico al que aparece en otras de sus colecciones, "Animal Man" recogida en el tercer tomo de "Mundo Putrefacto" y de la que ya escribí por aquí.

Buena parte del mérito de la serie se debe al gran trabajo que está realizando el dibujante español Mikel Janin en esta serie, demostrando que la espectacularidad no está reñida con desarrollar un sentido narrativo de la historia moderno, claro y vistoso. De este modo, y sin llevar más allá la comparación, Janin se convierte un poco en el trasunto DC a los David Aja o Marcos Martín en Marvel y certifica el gran nivel de la nueva generación de dibujantes españoles que ha conquistado el mainstream norteamericano.

En fin, “Liga de la Justicia Oscura 4” termina con un cliffhanger de libro, de esos que te dejan con ganas de pasar la página y saber cómo continúa la historia. Hacía tiempo que no tenía esa sensación y había olvidado lo agradable que es. Por suerte, este mes de Octubre aparece la quinta entrega.

lunes, 30 de septiembre de 2013

“Pepe 3”, de Carlos Giménez.



Panini acaba de publicar la tercera parte – de las anteriores ya escribí aquí y aquí- de las cinco programadas por Carlos Giménez para rendir homenaje a su amigo y colega, el historietista Pepe González intentando dar a conocer las luces y sombras en torno a un artista dotado de un talento descomunal que, aparentemente, desperdició en aras a su compleja personalidad.

La biografía de Pepe González aborda en este tercer volumen los años de esplendor del artista  a finales de los setenta y principios de los ochenta haciendo hincapié en cómo a pesar de ser un artista en plena madurez creativa, ampliamente reconocido en el extranjero, su personalidad y actitud vital le llevó a dejar pasar una tras otra las diversas oportunidades que se le fueron presentando ante la desazón de sus amigos y colegas incapaces de llevar por el buen camino al pasota de Pepe.

Pocas novedades en este nuevo tomo en el que Giménez sigue desarrollando con mano experta, oficio y su desenvoltura narrativa habitual la compleja biografía del artista para  acercar al lector a través de la sucesión de anécdotas enlazadas, que describe a partir de recuerdos propios y las entrevistas con diversos amigos que le trataron, en tono amable y desenfadado la personalidad inconstante y el lado oscuro de uno de los mayores talentos de su generación.

A lo largo del álbum –y de la serie- Giménez está sabiendo mantener el equilibrio para no caer en la idealización excesiva del amigo ni en el amarillismo que podría molestar a terceros, pero dejando entrever, al tiempo que guardando elegantemente, los episodios más escabrosos de la vida de Pepe, un lado oscuro que deja intuir pero sobre el que guarda un respetuoso silencio.

Es cierto que Giménez vuelve una y otra vez sobre la cuestión de lo que podría haber sido la obra de Pepe González si su personalidad hubiera sido distinta, sin pararse a pensar quizás en que de haber sido de otro modo probablemente no habría sido un artista único ni hubiera marcado a los que le conocieron de la misma manera. Giménez. insinuando esa crítica constante. adopta una posición valiente, que incluso puede llegar a ser mal entendida, al tiempo que distancia la obra de la mera hagiografía y le da un tono más personal e íntimo. planteando una pregunta sin respuesta que todos los que han perdido a un ser querido nos hemos planteado alguna vez y no deja de ser un mecanismo para afrontar la fatalidad.

En fin, “Pepe” es sobre todo un hermoso homenaje desde la amistad y la admiración a un artista que, como señala Giménez. seguramente mereció en vida mayor relevancia y aplauso. No será el primero ni el último.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Antonio Bernal Romero (1924-2013)



Se ha difundido a través de las redes sociales la noticia del fallecimiento de Antonio Bernal Romero, un veterano dibujante e ilustrador que era historia viva del Cómic patrio dada su vinculación a las publicaciones más populares de la posguerra.

Bernal Romero, que especialmente destacó como portadista, en la celebre serie “Joyas Literarias Juveniles” y en otras series de Bruguera como las de los principales héroes de la época creados por Víctor Mora como Capitán Trueno, El Jabato y El Corsario de Hierro, encargándose de las portadas de sus reediciones, siendo precisamente en estos trabajos en los que yo tomé contacto con su obra.

Bernal Romero, que también fue profesor de dibujo, se mantuvo activo hasta sus últimos años pintando hermosos cuadros.

La más completa –y creo que también la última – entrevista a Bernal Romero es esta publicada en El Rincón del Taradete, blog desde donde se ha realizado una continuada labor de divulgación de su obra. Es un documento de gran calidad.

D.E.P

sábado, 28 de septiembre de 2013

Cartel de las XIV Jornadas de Cómic y Manga de Leganés.

Este fin de semana están teniendo lugar en Leganés sus XIV Jornadasde Cómic y Manga (¿son dos cosas distintas? luciendo, para dar patina a las actividades programadas, de un hermoso y elegante cartel realizado por Henar Torinos del que deberían tomar nota otros sobre cómo vincular el Cómic con una localidad de una manera divertida.

Todas las noticias sobre las Jornadas, aquí.


viernes, 27 de septiembre de 2013

“Lot 13: Terreno Maldito”, de Glenn Fabry y Steve Niles.




El guionista Steve Niles se hizo un nombre con “30 días de noche” y desde entonces ha continuado con desigual fortuna recorriendo los trillados senderos del Terror. ECC Ediciones publicó hace pocos meses su penúltima obra, “Lot 13: Terreno Maldito”, una miniserie de cinco números editada por el sello DC Entertaiment en que nos ofrece una horripilante historia de fantasmas y condenados.

La familia Waytt está muy contenta porque por fin han podido hacerse con una casa en propiedad en el condado de Fairfax. Sin embargo, cuando llegan a su nuevo hogar, descubren que la casa todavía no está acondicionada. Cuando ya desesperan, los Waytt encuentran alojamiento para una noche en un bloque de apartamentos sin sospechar que están a punto de vivir la noche más escalofriante de sus vidas en territorio maldito.

Niles construye una tópica historia de casas encantadas, fantasmas y espantajos condenados de esas que nunca fallan a unos incondicionales del género que no harán demasiado caso de la trama llena de agujeros y la pobre resolución ante un planteamiento que no por tópico podía despertar en principio alguna esperanza de entretenimiento y que, conforme se avanza en la lectura, se comprueba como va descomponiéndose más rápido que alguno de los espantajos que pueblan sus páginas.

Y es que a la indolencia de la historia de Niles solo la salva el buen hacer gráfico de un Glenn Fabry que se luce en el desarrollo de la historia y la plasmación de los diversos fantasmas y zombis que pueblan las páginas del tebeo. Fabry realiza una buena labor merced a su cuuidado dibujo realista que sin embargo se ve continuamente lastrada por la endeblez del guión de Niles.

En fin, Niles en “Lot 13: Terreno Maldito para mí no hace más que demostrar que su fama de buen guionista es más que inmerecida y sigue viviendo de las glorías pasadas en una historia tópica que solo agradará a sus incondicionales y me temo irritará a todos aquellos que les gusten los buenos cómics de terror. Una lástima que el dibujo de Fabry no luzca con una historia a la altura.  

jueves, 26 de septiembre de 2013

“Batman El Caballero Oscuro: Hijo de la Fortuna”, de Gerard Jones y Gene Ha.




Curiosa esta “novela gráfica” publicada por ECC Ediciones en las que el guionista Gerard Jones y el dibujante Gene Ha intentan relacionardos universos tan aparentemente desconectados como el del rock and roll y el  batmaniaco.

Izaak Crowe es una estrella del rock que, aparentemente enloquecida, arrasa con unos estudios de grabación antes de iniciar una diáspora en la que convence a miles de seguidores para recuperar a cualquier precio la pureza original de la música Rock. ¿El confuso Izaak es el visionario mesias de una nueva religión o un pobre músico manipulado por los que lo rodean? Batman y Robin, desde posiciones encontradas, intentarán descubrir el misterio que se oculta tras el Hijo de la Fortuna.

Irregular historia la que ideó el agudo Gerard Jones en torno a los clichés de la Cultura Rock adaptándolos a las convenciones clásicas del Batman detective en una historia alucinógena que si acaso Archie Goodwin hubiera revisado al completo y no solo el primer borrador ahora sería más recordada. Jones fuerza los elemento de la confusa trama para desarrollar una historia cuyo máximo aliciente estriba en disfrutar de las posiciones enfrentadas entre un estirado Batman, que emula a los padres de los cincuenta que veían en el Rock la “música del diablo”, y un entusiasta Robin que simpatiza con Izaak. La historia está repleta de buenas situaciones y los guiños a la Historia del Rock y las referencias a grupos, canciones y anécdotas son constantes, por lo que resulta aún más decepcionante que el resultado en su conjunto sea tan burdo.

En el aspecto gráfico, Gene Ha realiza un buen trabajo alejado de las fantasiosas situaciones de “TopTen  con un dibujo de corte realista y sobrío que emula a dibujantes ochentenos como Matt Wagner, Denys Cowan o Frank Miller. Ha realiza un cuidado trabajo de composición y en la caracterización de los personajes pero narrativamente el tebeo acusa lo confuso del guión. 

En fin, “Batman El Caballero Oscuro: Hijo de la Fortuna” es un tebeo anecdótico dentro del Corpus de Batman, planteando magníficas posibilidades pobremente desarrolladas. Gustará sobre todo a los seguidores del Murciélago más rockeros.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Cartel del Expocómic 2013 comentado.



Me reclamaban esta mañana donde el pajarito un socarrón seguidor pronta entrada comentada al cartel de la nueva Edición del Expocómic 2013, obra del argentino Iñaki Miranda, y yo, que, me debo a mis seguidores, acepto presto el compromiso.

Primero, reproducción de la nota de prensa – vía Entrecómics- para que leáis la reseña oficial sobre el cartel y una pequeña bio sobre Miranda:

    Madrid, 25 de septiembre de 2013. La esperada carta de presentación del próximo Salón Internacional del Tebeo de Madrid – Expocómic 2013 ya está aquí. Porque el evento tiene el cartel oficial de la que será su decimosexta edición, que se celebrará entre el 12 y el 15 de diciembre; la pieza corre a cargo de Inaki Miranda, que recoge el testigo de Max y marca una nueva apuesta de la Asociación Española de Amigos del Cómic por el talento indiscutible de los artistas hispanos. El autor propone una invasión de luz y color que sobrevuela uno de los grandes centros neurálgicos de la capital, mutado en esta ocasión para abrazar abiertamente la consagración del Meta Pop, renacimiento definitivo del arte popular que invita a la reflexión desde la refundación de todo concepto cultural. Dejaos llevar…

    Inaki Miranda (Argentina, 1973). Si bien es cierto que el cómic, como cualquier disciplina artística masiva, tiene un carácter abiertamente universal, el caso de nuestro cartelista puede considerarse como totalmente literal. Y es que este todoterreno nació en el gigantesco país austral, se trasladó con su familia a los Estados Unidos para pasar allí buena parte de su infancia y actualmente reside en Madrid, donde se licenció en Bellas Artes por la Universidad Complutense. De él se alaba su estilo abierto y claro, su extraordinaria capacidad para definir espacios amplios y su narrativa fluida; podemos ampliar sus virtudes en el plano personal refiriéndonos a su eterna simpatía y a la amabilidad de su carácter. Las editoriales 2000AD, AP Comics, Markosia o DC se han rendido a un talento brutal e inagotable. Nosotros también.”  

Expuesto lo cuál, mi personalísima opinión que temo decepcionará a mi seguidor: no, no me gusta el cartel.

 Y es que, pregunto, si se trata de un cartel para un Salón de Cómic, ¿dónde aparecen los tebeos en el cártel? Vale, la marcada influencia pop (y manga añadiría yo), vale la luz y el colorido... Pero una invasión de globos en Callao poca relación tiene con un Salón de Cómic a celebrar en el Recinto Ferial de la Casa de Campo y ese minimalismo (meta)pop tan insustancial y vaporoso lo mismo vale para anunciar tebeos que las rebajas de Zara o unos supositorios de LSD.

En fin, que no, que si uno ve solo la ilustración no sabe qué se está pregonando. Siento decepcionar a mi impaciente seguidor, pero no me ha gustado el cartel. Eso sí, doctores tiene la Iglesia…