domingo, 21 de agosto de 2011

Y el mejor entintador del cómic norteamericano es…




La verdad es que creo que de todas las encuestas que llevo hechas, esta ha sido la más disputada y en la que menos diferencias de votos ha habido entre todos los grandes entintadores propuestos y algunos más que se unieron a la liza como Terry Austin o Al Williamson, lo que da una idea de lo complejo de dar una única respuesta a la pregunta planteada.

Finalmente, el ganador de esta encuesta por una diferencia de un único voto fue Tom Palmer, quedando muy cerca otros como Klaus Janson, Dick Giordano, Joe Sinnott.

Próximamente, una nueva encuesta. Gracias a todos y todas por participar.

viernes, 19 de agosto de 2011

“Los Viajes de Tuf”, de George R.R. Martin.

Una de las novelas que me ha acompañado estos días de playa ha sido “Los Viajes de Tuf”, del cada vez más afamado George R.R. Martin, obra en la que Martin se aleja de la Fantasía realista en la que ha encontrado acomodo y se inscribe en su primer amor literario, la Ciencia Ficción pura y dura. Apesar de ciertas limitaciones y su grosor se trata de una lectura ligerita ideal para bajarse a la playa.

Casi sin quererlo, Haviland Tuf, un solitario, orondo y flemático comerciante galáctico, amante de los gatos y la cerveza, descubre El Arca, la última nave existente de su tipo ideada por el antiguo Cuerpo de Ingeniería Ecológica como el arma definitiva. Convertido en amo y señor de la nave, Tuf decidirá cambiar de profesión y convertirse en un nuevo ingeniero ecológico y viajar de por distintos planetas donde se han impuesto civilizaciones terrestres para ofrecer sus servicios profesionales. Claro que ni él ni nadie será capaz de imaginar los problemas que la posesión de El Arca y esa decisión le ocasionarán.

Inicialmente, “Los Viajes de Tuf” en realidad no era una novela unitaria sino que Martin aprovechó algunos relatos y una novela corta publicados previamente en revistas y compilaciones que contaban con el mismo protagonista, Haviland Tuf, añadiendo algún relato más para darle su forma definitiva y ofrecer finalmente la obra como un todo unitario. Martin juega con oficio con la estructura de la obra para ir alternar y ampliar la base original para dotar de cierta continuidad a la narración y al desarrollo del personaje protagonista y aunque no acabe de salvar del todo los zurcidos la cosa finalmente le queda bastante apañada, ofreciendo una más que correcta novela de género en la que rastreando a través de la cronología de sus distintas partes puede apreciarse como Martin fue ganando seguridad en su oficio de escritor. En esta obra, plagada de ideas interesantes y en la que Martin coquetea abiertamente en torno al concepto de divinidad no se pueden obviar ciertas influencias de grandes como Asimov, Dyck o Herbert, tamizando Martin buena parte del trasfondo y profundidad de esos autores para ofrecer similares planteamientos de un modo más ligero y accesible para cualquier lector.

En definitiva, “Los Viajes de Tuf” no es quizás la mejor obra de George R.R. Martin pero sí que resulta una novela correcta y entretenida que muestra el desarrollo de uno de los autores que más podrían haber aportado a la maltrecha Ciencia Ficción si no hubiera abandonado este género en búsqueda de otros pastos más verdes.

jueves, 18 de agosto de 2011

Francisco Solano López (1928-2011)

Una de las noticias más tristes que han tenido lugar durante mi ausencia ha sido el fallecimiento del gran Francisco Solano López, coautor junto a Oesterheld de esa obra maestra del cómic y el género de Ciencia Ficción que es “El Eternauta”.

Sin embargo y aunque parezcan limitarse sus méritos para la mayoría a su gran obra, Solano López fue mucho más, ya que a través de su biografía puede hacerse un seguimiento de la evolución de la historieta argentina, siendo una de las figuras claves de la mejor época del cómic argentino, trabajando para la omnipresente Columba y cofundando la mítica editorial Frontera junto a Oesterheld. Posteriormente, se vería obligado por las circunstancias políticas de su páis, como tantos compatriotas, a exiliarse y desarrollar una larga y fructífera etapa colaborando con la editorial inglesa Fleetway.

Por suerte, en los últimos tiempos se han reeditado en España algunas de las obras más destacadas de Solano López (aparte de “El Eternauta”) como “Slot Barr”, junto a Ricardo Barreiro, o “Kelly Ojo Mágico”, con Tom Tully, aunque tampoco estaría de más recuperar otros trabajos tan interesantes como sus distintas etapas para “Ernie Pike”, “Evaristo”, junto a Carlos Sampayo, o“El Prostíbulo del Terror”, con Ricardo Barreiro de nuevo.

D.E.P.

miércoles, 17 de agosto de 2011

El Catálogo del Cómic Antes de DC y Planeta Después de D.C. ¿Malas o Buenas Noticias?

Perdonadme, pero no he podido resistirme al burdo juego de referencias del título antes de pasar a comentar la que probablemente sea la serpiente del verano - si no del año - en el mundillo comiquero aun cuando su publicación a mediados de Agosto no deja de ser un intento de quitarle trascendencia.

Eliminando correos acumulados durante estos días de ausencia me quedé con la boca abierta al leer un escueto comunicado de El Catálogo del Cómic en el que de forma concisa anunciaban hacerse con los derechos para la publicación de los cómics DC – DC, Vertigo y MAD- a partir de 2012 para España y los países de habla hispana de Sudamérica. Toma castaña.

Es cierto que para los que llevamos leyendo tebeos unos añitos la noticia no puede dejar de causarnos impacto en lo sentimental, ya que Planeta primero como Forum y más tarde como Planeta DeAgostini Comics ha publicado cómics superheroicos desde hace más de 25 años y esta noticia parece que marca su ruptura ¿definitiva? con el mismo, aunque ello no signifique necesariamente que desaparezca la sección de cómics de la editorial a corto plazo ya que imagino mantendrán su presencia en el cómic europeo, manga, clásicos norteamericanos (anunciaron hace nada la enésima edición de “Príncipe Valiente”) sí deja abierto el interrogante sobre si renovarán los derechos de publicación de editoriales como Image o Dark Horse y supone la confirmación de la perdida de la posición dominante en el mercado que tuvo la editorial durante décadas a favor de Panini, la editorial que la arrebató los derechos de los cómics Marvel y en aquel momento el personal con más experiencia en la edición de superhéroes en España.

De todos modos, más allá de errores puntuales de edición y siempre discutibles decisiones sobre los formatos que en mi opinión estas últimas han acabado pasando factura, creo que Planeta ha realizado una más que correcta labor en la publicación de DC publicando gran cantidad de material moderno como reeditando material publicado anteriormente en España. Es cierto también que buena parte de esos aciertos y fallos hay que apuntárselos a la compañía que se ha hecho con los derechos de DC, El Catálogo del Cómic, que pasan de ser los packagers que operaban tras el escudo de Planeta a ocupar el centro del escenario por lo que es de imaginar que al menos a corto plazo no habrá grandes novedades en la línea editorial (ya en el comunicado anuncian que van a continuar con la misma numeración de las series), aunque, a medio plazo sí que se abre una situación interesante porque El Catálogo del Cómic está obligada a dar más de lo ofrecido hasta el momento a través de una Planeta a la que perder los derechos de los superhéroes Marvel quedó con el paso cambiado y la sumió en una depresión –económica básicamente- de la que al parecer no ha sabido reponerse. En mi opinión, tanto Planeta como El Catálogo se han quitado un peso de encima.

Ahora con más autonomía a la hora de tomar decisiones El Catálogo del Cómic tendrá que competir con una Panini que se convierte sin ningún género de dudas ya en la gran referencia dentro del mercado de cómics nacional.

Preveo que se avecinan un final de 2011 y un 2012 de lo más interesantes.

martes, 16 de agosto de 2011

Regresando…

Vuelvo de mi merecido descanso a mi rutina habitual y descubro la capital del país tomada por hordas de alegres y sonrientes evangelizadores que parecen haberse hecho con los medios de transporte, los institutos e incluso los aeropuertos.

¿Será algún maquiavélico plan del Dr. Doom? Yo por si acaso me voy a parapetar en mi casa a ver si logro rebajar algo la pila de tebeos y pienso salir solo lo imprescindible (He ideado un plan para cuando la necesidad apremie. Me pondré un sombrerito de paja y versionaré canciones de Dylan por las calles para pasar desapercibido).

Por otro lado, procuraré ir recuperando un ritmo regular de publicación durante lo que queda de Agosto y comentando lo que ha acaecido durante mi ausencia. Eso sí, si paso más de tres días sin postear, es que me han convertido y me han mandado de retiro espiritual para convertirme en un nuevo evangelizador. Y es que ellos están tocados por la Gracia y yo soy un pobre pecador...

(Para ilustrar la entrada una maravillosa portada de los buenos viejos tiempos en los que Stan y Jack eran amigos). Ains…

viernes, 12 de agosto de 2011

A Ethan Van Sciver le gusta Winger.

Por eso se encargó de realizar la portada en 2006 de “IV” el disco con que esta banda se volvía a reunir tras su momento de gloría en la década de los noventa contando para la ocasión con el talento de un artista de relumbrón de la DC actual como es Ethan Van Sciver, reconocido por sus colaboraciones con Geoff Johns en las series de Linterna Verde y Flash.

La portada del disco incluso se llegó a comercializar como un poster separado bajo el título de Guardian of Freedom.

Hay os dejo una de las canciones del grupo incluidas en este álbum, “Right Up Ahead”.

martes, 2 de agosto de 2011

El Juicio de Kirby. Una opinión impaciente.


Ya imagino a todo el mundo enterado de una de las noticias del año dentro del mundillo: los herederos de Jack Kirby, creador de la mayor parte de los personajes mas significativos de Marvel exceptuando a Spiderman, han perdido el pleito que mantenían con Marvel para que le fuese reconocida a The King la autoría de esos personajes y, por tanto, una porción de los pingues beneficios que dichos personajes generan tanto en sus versiones en cómic como en sus exitosas adaptaciones cinematográficas.


Más allá de lo indignante que pueda parecer la sentencia para cualquiera medianamente aficionado a los tebeos de superhéroes al negar la mayor –la autoría de Kirby de sus personajes- hay que tener en cuenta fríamente que lo que realmente está en juego es una cuestión económica que habría obligado a Marvel a pagar a los herederos una importante cantidad de dinero que era lo que realmente temían en la Casa de las Ideas más allá de los sentimentalismos sensibleros sobre el reconocimiento de la autoría de los personajes que nos preocupa a la mayoría de los aficionados. Y es que esto solo es un aspecto más de las cloacas que no se ven de un negocio que mueve muchos millones de dólares. El mundo real.


Seguramente lo más sangrante–más allá de su argumentación jurídica en la que no entro- es que, en cierto modo, la sentencia parece legitimar la estructura de las editoriales en las que durante décadas se consideraba a los autores como meros empleados ordinarios de cualquier empresa sin atender especialmente a su talento, negándoles la autoría de sus creaciones que quedaba en propiedad de las editoriales y llevándose una cantidad mínima de los beneficios generados por sus creaciones, cebándose especialmente en la figura icónica de Jack Kirby que queda reducido al eterno perdedor de un negocio en el que muchos menos dotados se aprovecharon del talento que esta sentencia parece despreciar.



No sé si los herederos tendrán la opción de recurrir y si les merecerá la pena hacerlo de existir esa posibilidad ya que estas batallas legales no deben ser precisamente baratas. Quizás lo más elegante sería, cuando todo se calme, intentar llegar a algún tipo de acuerdo entre las partes que al menos formalmente reconociese oficialmente la obvia autoría de Kirby sin que ello permitiera que los herederos pudieran seguir reclamando una compensación por dicho reconocimiento. Sin embargo, soy escéptico. Los actos de verdadera generosidad son escasos y seguramente a Kirby se le seguirán negando por la compañía que ayudó a crear sus méritos. Y es que al parecer su reino -como el de otro Mesías- no era finalmente de este mundo.



lunes, 1 de agosto de 2011

El lector impaciente se va a la playita.

Pues sí, amigos y amigas, todo llega y para mí ha llegado el momento de parar unas semanas de vacaciones para cambiar de aires e ir a remojar los pies y pelar cocos en la playa alejado del paisaje cotidiano ya que si Superman puede, uno también. Por supuesto, me llevaré unas cuantas lecturas que comentaré a mi vuelta y, para que no se os haga dura la espera, he dejado programadas unas cuantas entradas.

Me despido por el momento con esta hermosa y evocadora postal de Arthur de Pins, autor que cada vez me gusta más por motivos más que evidentes.

Impacientes Saludos.

domingo, 31 de julio de 2011

“Starman vol. 2”, de James Robinson y Tony Harris.

Madre mía, qué bueno es James Robinson… Es lo primero que me vino a la cabeza tras acabar el segundo volumen recopilatorio publicado por Planeta de esta serie que reúne los números 17 a 29 de la serie original, el primer Anual y distintos Showcase protagonizados por Shade, uno de los principales secundarios. Y es que más allá que tuviera mano ancha para hacer y deshacer lo que quisiera, se necesita mucho talento, seguridad en uno mismo e inquietud para no caer en el acomodamiento para coger un personaje del montón de la Golden Age, hacerlo completamente suyo y remozarlo de arriba abajo, con historias en las que sorprende una y otra vez al personal incapaz de prever por donde va a salir tanto argumentalmente como con sus constantes referencias literarias y cinematográficas.

Robinson cuida su creación con mimo y ni siquiera en los episodios autoconclusivos que podrían pensarse de relleno afloja el pistón creativo y nos regala auténtica joyitas como el número 19 en que ahonda en los traumas del protagonista a través de una aventura de piratas de la que debieron tomar buena nota los guionistas de “Piratas del Caribe, o el 28 en que relata un episodio del pasado de Mykaal. Sin embargo, el grueso del volumen lo componen dos estupendos arcos argumentales en los que desarrolla algunos de los temas centrales de la serie.

En “Arenas y Estrellas” desarrolla un atípico crossover con otro héroe de la Golden Age resucitado con éxito por Matt Wagner en los noventa, The Sandman. Para ello, y teniendo en cuenta la diferencia de edad entre protagonistas Robinson sigue explorando subrepticiamente uno de los temas centrales de la serie, el envejecimiento de los héroes y las figuras paternas.

A continuación, en un arco de tres números de inspiración bíblica, Ida y Vuelta al Infierno” retoma y concluye una de las historias iniciadas en el anterior volumen, la de Merrit, el villano basado en El Retrato de Dorian Gray” de Oscar Wilde, un personaje que como todos los villanos de Robinson resulta más complejo de lo que pudiera parecer a simple vista. En este arco queda patente más que nunca el carácter coral de la serie, compartiendo protagonismo con Starman personajes tan ambiguos moralmente como Shade o Matt O’Dare.

En el aspecto gráfico, Tony Harris da lo mejor de sí continuamente gracias a un Robinson que le lleva al límite de sus posibilidades en comparación al acomodamiento autocomplaciente que supone su trabajo en “Ex Machina”. Su estilo es mucho más dinámico y vivo gracias en buena medida también a los más atrevidos recursos narrativos que maneja como composiciones de páginas ambiciosas y rupturistas que dan mayor fluidez a la narración o el tratamiento del color como elemento descriptivo y narrativo.

Me dejo un trío más de historias fantásticas que no quiero destripar en las que Robinson vuelve a demostrar su versatilidad.. En definitiva, lo mejor que se puede decir de este segundo volumen de “Starman” es que deja con ganas de más y, por suerte, todavía quedan cuatro volúmenes pendientes para seguir disfrutando de una serie que es de lo mejorcito que se viene publicando este año y revaloriza un género tan castigado como el superheroico.

sábado, 30 de julio de 2011

HOMENAJE CONJUNTO A GENE COLAN: Las Mujeres de papel de Gene Colan.

A lo largo de su prolífica carrera, el recientemente fallecido Gene Colan uno de los elementos que mejor dominó fue la caracterización de los personajes femeninos.

Las mujeres de Colan resultan especialmente atractivas e independientes respecto a los estereotipos de su época. Sus superheroinas son fuertes, delicadas y hermosas, sus villanas son vampiresas sensuales que pretenden escapar del dominio de padres y hermanos. Colan creó unos cuantos personajes inolvidables y la versión que realizó de otros muchos es para muchos aficionados definitiva. En esta entrada, haremos un somero repaso de las mismas.

Entre los personajes femeninos que Colan creó aunque no sea de los más recordados destacan Ms Marvel (Carol Danvers), creada junto a Roy Thomas en “Marvel Super Heroes 13.

Gene Colan revisó y estableció las bases de sensualidad y glamour de Natasha Romanoff, la Viuda Negra, en “Amazing Adventures”.

Entre las villanas que creó para Marvel en el que probablemente sea su título más reconocido junto a Marv Wolfman, The Tomb of Drácula, destaca Lilith, la Hija de Drácula.

En el relativamente corto período que Colan trabajó para DC realizó algunos trabajos especialmente interesantes. En su etapa en las colecciones de Batman creó a la albina Nocturna.

Mientras que el puñado de números que realizó para “Wonder Woman” son todavía recordados por muchos aficionados que consideran a su Wonder Woman una de las más atractivas a principios de los ochenta.

Siendo quizás estas sus féminas más reconocidas y destacadas, hay multitud de personajes femeninos esplendidos que Colan cuidaba con mimo convirtiéndose en elemento destacado de cualquier historia. Personajes secundarios como sus scream ladies o las protagonistas de sus casi desconocidos cómics románticos.

Por otro lado, Colan realizó en multitud de eventos para los aficionados miles de dibujos y versiones de personajes con los que apenas trabajó.

Colan fue un grande y merece ser recordado por muchas cosas. Sus cómics como los personajes femeninos que los pueblan ya son inmortales.

No serás olvidado por: 999(Bruce) - Gotham News (Carlos) - Safari Nocturno (David) - Llámame Plissken - La Canción de Tristán (Tristán) - Comic is Art (Mo Sweat) - Pecios (Jesús Duce) - Travllings en los surcos (Jaime Sirvent)

viernes, 29 de julio de 2011

“Los Fabulosos Freak Brothers”, de Gilbert Shelton.

La Cúpula parece lanzada a renovar el formato de títulos clásicos de su catálogo y entre los elegidos se encuentra un título señero de la editorial de Josep María Berenguer, nada menos que “Los Fabulosos Freak Brothers” de Gilbert Shelton, cómic señero de la primera generación del underground norteamericano del que acaba de salir el primer volumen integral de tres que reúne en orden cronológico y remasterizado el material publicado en ediciones anteriores.

Los Freak Brothers son Phineas Freakears, Freewheeling Franklin y Fat Freddy, un trío de de delirantes hippies bastante pasados de rosca que intentan salvar su reserva de drogas de imaginarias –o no- redadas, ligan con chicas fáciles tan pasadas de rosca como ellos o hacen delirantes excursiones a México para escapar de la casera y no tener que pagar el alquiler.

A pesar de ser fruto de una época muy concreta (finales de los sesenta), “Los Fabulosos Freak Brothers”, para los que Shelton tomó como modelos para sus creaciones a los Hermanos Marx, han envejecido bastante bien merced al talento del autor para el humor, describiendo y satirizando los excesos de unos hippies buscavidas que viven al margen del sistema, criticar con acidez los elementos más conservadores de la sociedad norteamericana e incluso parodiar creaciones señeras de otros autores como “Little Orphan Annie” de Harold Gray.

Basado en un humor sencillo y falto de complejos, leídas en la actualidad las historias de estos desmadrados personajes resultan incluso blancas y un poco ingenuas pero siguen resultando realmente divertidas. A lo largo de las historias que componen este volumen se va apreciando además la progresión de Shelton en el desarrollo de un estilo gráfico, influido por los grandes autores de la señera “MAD” (Harvey Kurtzman, Wally Wood, Bill Elder…) y su compañero de generación Robert Crumb, tan sencillo como efectivo basado en la caricaturización exagerada, feísta y naif que hace a sus personajes criaturas entrañables que han influido notablemente en multitud de autores posteriores entre los que destacan Matt Groening o Seth MacFarlane.(el padre de “American Dad” es un remedo light de una de las creaciones de Shelton, Tricky Prickears).

En definitiva, “Los Fabulosos Freak Brothers” se han convertido en algo que quizás nunca llegó a concebir, todo un clásico del cómic underground que merece ser conocido y valorado.

jueves, 28 de julio de 2011

“Quai D’Orsay: Crónicas Diplomáticas”, de Christophe Blain y Abel Lanzac.

Precisamente andaba yo preguntándome hace unas semanas en que andaría metido mi admirado Christophe Blain cuando desde Norma anunciaron la publicación de su último trabajo, este “Quai D’Orsay” que me pilló un tanto descolocado. Y es que, por un lado, desconocía a Lanzac, el nuevo colaborador, y, en principio, la temática parecía bastante alejada de las habituales y personales incursiones a los géneros a las que nos tiene acostumbrados el autor francés desde "Isaac, el Pirata". A pesar de ello, cualquier nueva obra de Blain es compra segura para un servidor, así que en cuanto pude me hice con este álbum y lo devoré. Y, una vez más me quito el sombrero virtual ante Blain que con este álbum confirma, por si todavía a alguien le quedaba alguna duda, que es el autor más importante dentro del panorama actual al otro lado de los Piríneos (y a este lado seguramente también).

Cuando el joven y prometedor Arthur Vlaminck entra a formar parte del gabinete del carismático ministro de asuntos exteriores francés Alexandre Taillard de Vorms para redactar sus notas y discursos se las promete muy felices. Sin embargo, pronto comprobará que en el mundo de la política nada es tan sencillo como parece y menos cuando ha de bregar con una personalidad tan egocéntrica, caprichosa y dispersa como la del ministro.

Siguiendo el modelo del RG de Frederik Peeters quien buscó para dotar de mayor verosimilitud esa serie la participación de un auténtico policía que colaboró en el guión, Pierre Dragon, Blain ha contado para sumergirse en los recovecos del Quai D’Orsay -la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores francés- con la inestimable colaboración de Abel Lanzac, antiguo miembro del gabinete de Dominique de Vilepin, conocido político de derechas francés que entre otros cargos ha sido ministro de exteriores y primer ministro en el país galo. Y, a partir de las experiencias de aquél, ha ¿imaginado? un divertido, absurdo y satírico retrato de los meandros de la alta política francesa que se cuece de puertas para dentro, un poco al hilo de "El ala oeste de la Casa Blanca" pero alejándose del registro dramático de política ficción de esa serie para buscar un tratamiento más irónico y humorístico.

El éxito del álbum se basa en la reconstrucción apenas disimulada que Blain realiza de Vilepin a través de Alexandre Taillard, personaje central sobre el que orbita el resto de secundarios, el resto de los miembros de su Gabinete, que tratan de poner orden en las decisiones del apasionado político. Blain realiza una sátira mordaz e inteligente que se basa en su completo dominio del lenguaje del cómic y el ritmo narrativo, enlazando historias de distinta extensión para reflejar el modo en que desde las altas instancias del Ministerio de Asuntos Exteriores se hacen frente a las pequeñas y grandes crisis que van surgiendo regularmente, desde la confección del calendario del ministro o escribir un discurso hasta mediar en un conflicto de una antigua colonia.
Blain se divierte especialmente jugando con Tailard/Vilepin al que da una fluidez sorprendente a la hora de reflejar su temperamento, prescindiendo habitualmente de los fondos (recurso que ya aparecía en “Gus”) e incluso de los marcos de las viñetas, para describir con más libertad sus grandilocuentes desvaríos, apoyándose exclusivamente para construir el gag en la gestualidad del personaje gracias a su completo dominio de la caricatura que se ajusta sorprendentemente al realismo y la actualidad de la historia (a pesar de los nombres impostados de algunos personajes y lugares son fácilmente identificables) y la habilidad con que maneja las onomatopeyas o el color. Blain es capaz de pasar del más completo esquematismo a dibujar con precisión el París urbano o llevarnos merced a su imaginación – o la de Arthur- al futuro o el universo Star Wars.

“Quai D’Orsay” es un tebeo excepcional tanto por el dominio del lenguaje gráfico de Blain como por la inteligente sátira que realiza de la clase política francesa que no creo difiera mucho de la de cualquier otro país.

En definitiva, un tebeo muy recomendable a pesar de la inexplicable elección de formato por parte de Norma que ha abandonado el gran álbum en en que ha publicado el resto de la obra de Blain en España por otro un poco más reducido. Eso sí, con pegatina y faja para que quede más bonito. en los estantes. Brrrr...

miércoles, 27 de julio de 2011

“El Peregrino de las Estrellas”, de Enrique Breccia y Carlos Trillo.


Hay ocasiones que la genialidad de una obra y un equipo creativo eclipsa el resto de su producción que queda relegada a la espera que en algún momento sea reivindicada por generaciones posteriores. Eso es lo que le ha ocurrido a este “El Peregrino de las Estrellas”, de Enrique Breccia y Carlos Trillo publicada serializada a finales de los setenta en la mítica revista argentina "Skorpio" que vio como quedaba olvidado ante la otra gran obra fruto de la colaboración de Breccia hijo y Trillo, la recomendabilísima “Alvar Mayor”. Nada tiene que envidiar una a la otra e incluso las tramas de una y otra podrían ser intercambiables, sin embargo, mientras “Alvar Mayor” es un título de referencia del cómic argentino El Peregrino de las Estrellas” pasó a dormir el sueño de los justos hasta que la editorial argentina Doedytores lo recuperara hace algunos años en una mejorable edición de la que por fortuna se distribuyeron algunos ejemplares de la obra en España (y aun así pasó bastante desapercibida).
En pleno siglo XVIII, el capitán Conrad y su levantisca tripulación transportan en su navío, El Peregrino, un cargamento de oro cuando se ven irremediablemente atraídos hacia un extraño agujero que ha aparecido en medio del océano. La tripulación escapa con el oro abandonando al capitán junto a un viejo marinero y un joven grumete a una muerte segura que, sin embargo, no se produce ya que el agujero era un portal dimensional que envía barco y marinos al espacio desconocido por el que navegarán viviendo diversas aventuras para intentar volver al tiempo y lugar del que fueron arrancados.
Bajo esta premisa inicial que pronto quedará en segundo plano, Enrique Breccia y Carlos Trillo desarrollan una obra que escapa a toda clasificación de género más allá de acabar convertida en un alegato apologético de la aventura por la aventura encontrando en “La Odisea” de Homero y “Los Viajes de Gulliver”, de Swift, sus principales referentes, aun cuando quizás Trillo no pudo dejar de realizar continuos guiños a clásicos de las aventuras marítimas como Conrad, Stevenson o Melvillle transponiendo el mar que en otros tiempos era la frontera de lo desconocido a un espacio de fantasía en el que sin más límites que la imaginación de sus autores todo es posible.
Un inspirado Carlos Trillo escribe ingeniosos guiones totales en los que no solo hay hueco para la aventura sino también para el humor, la poesía y la magia, mientras que Enrique Breccia es capaz de hacer creíble lo que en buena lógica resultaría hasta absurdo para el lector merced gracias a su maestría en el dibujo que logra con naturalidad en las mismas viñetas convivan los personajes más salvajemente caricaturizados con otros de corte más realista.
El Peregrino de las Estrellas” es un tebeo excesivo que requiere de la complicidad de un lector entregado que asuma su ausencia de lógica más allá sustentado exclusivamente en el inmenso talento de sus creadores quienes se pasaron las mediocres reglas y convenciones de género por donde se imagináis, en un constante salto mortal sin red que acabó siendo probablemente el motivo de la cancelación de la serie, prefiriendo los lectores de la época las más asumibles y cercanas aventuras de “Alvar Mayor”, no antes, sin embargo, que Trillo y Enrique Breccia nos dejasen un puñado de hermosas historias que hoy me apetecía recordar mientras la tripulación de El Peregrino sigue su viaje sin fin por las estrellas.