miércoles, 19 de enero de 2011

Don McGregor, la política y los editores.

P: Parece como si la política sólo se pudiese incluir en un título cuando el editor no se lee las series. Hay muchas ocasiones en que las series peor vendidas son asignadas a un nuevo creador que hace algo nuevo y las ventas despegan. Pero luego el editor empieza a interferir en el título y la consecuencia es que el creador que aumentó las ventas deja el título.

DM: Una de las cosas que debes saber del mundo de los cómics, es que si algo no se ha hecho cientos de veces antes, vas a pasar por un infierno para poder convencer a la gente que está al cargo de que te permita hacerlo. Si les preguntas, la mayoría de las veces te dirán que no. No tienen nada que ganar si haces algo que nadie ha hecho antes. Para ellos es como si se estuviese cayendo el cielo sobre sus cabezas. Es mejor guardarte el consejo, escribir las historias, y mirar dónde están las aberturas por las que podrás incluir algo innovador que llegue a interesar a un amplio rango de lectores. Si no, no merecerá la pena. Tienes que encontrar la forma de poder hacerlo y que se haga real, o nunca llegará a manos del lector.

Nunca he entendido que ya que el verde es el color preferido de los principales editores de cómic, ¿por qué excluyen las distintas religiones, razas u orientaciones sexuales de su audiencia? Simplemente no lo entiendo. Todas esas personas tienen dinero.

(Ya está disponible la segunda entrega de la entrevista que Frog2000 está traduciendo al veterano Don McGregor. Aparte de analizar su etapa en Marvel y comentar sobre la esperada –y nunca publicada- segunda parte de “Killraven”, McGregor analiza el entramado editorial y las trabas que tuvo que sortear a lo largo de su carrera. Imprescindible).

Ampliando sobre “The Walking Dead”, de Frank Darabont.

Vistos dos nuevos episodios de la primera temporada –el tercero y cuarto- emitidos anoche por LaSexta confirmo mis primeras impresiones. Estos “The Walking Dead” televisivos se desmarcan casi por completo de la adaptación del cómic de Kirkman, Moore y Adlard para ofrecer una versión ecléctica que salvo cuando conviene a los guionistas o a Darabont se atiene al tebeo, “respetando” únicamente algunas situaciones.

Me alegro por Kirkman que habrá cobrado un buen pellizco pero la traslación de la serie al medio televisivo que realiza Darabont me temo que no remonta el vuelo con un desarrollo irregular, un ritmo lento y unos nuevos personajes bastante tópicos que no mejoran a los del cómic adoleciendo además de una falta de medios que da lugar a situaciones un tanto cutres. En fin, que parece que lo más cerca que Darabont ha estado de un tebeo de “Los Muertos Vivientes” ha sido para hacerse la foto que ilustra la entrada (aunque en esta entrevista explique muy ufano que se ha leído el primer TPB de Kirkman y Moore, “Días pasados”. Todo un detalle).

En fin, que mejor me releo los tebeos porque la serie hasta el momento me está decepcionando y lo que es peor me aburre bastante. Veré el final de la temporada la semana que viene y espero que para la próxima temporada, con nuevos guionistas, la cosa remonte porque hoy por hoy no entiendo como esta serie es el éxito que proclaman.

El Cartel del 29 Salón de Barcelona made in Rubén Pellejero.

Supongo que ya lo habréis visto, pero por si acaso no me resisto a subir, el cartel de Pellejero para la próxima edición del Salón de Barcelona que se celebrará del 14 al 17 de Abril con unos cuantos invitados anunciados que ponen los dientes largos.

El cartel es bonito pero soso. Para ser obra de Rubén Pellejero me ha dejado un poco frío la verdad.

Aquí tenéis toda la información sobre el Salón actualizada.

martes, 18 de enero de 2011

“Djinn: La favorita”, de Jean Dufaux y Ana Miralles.

Con nueve álbumes publicados en España por Norma Editorial –y un décimo publicado aparecido en Francia- “Djinn” es una de esas series europeas consolidadas que siempre agrada releer y que vamos a ir repasando a lo largo de una nueva serie de entradas.

Con “La Favorita” se inicia el primer ciclo de la serie en el que asistimos a como la bella Kim Nelson se encuentra en Turquía, adonde ha acudido atraída por la figura de su abuela, la exótica y sensual Jade quién fuera en las primeras décadas del siglo pasado la favorita de Murati, el llamado Sultán Negro. Mientras investiga en la misteriosa y exótica ciudad de Estambul, Kim acabará convertida a su pesar en la pieza clave para descubrir el tesoro perdido de Murati en un juego de conspiraciones que la conectan directamente con la figura de su abuela con la que parece compartir una singular conexión y en la que está en juego su propia vida.

Si algo ha caracterizado a Jean Dufaux a lo largo de su exitosa carrera es haber tenido muy buen ojo a la hora de elegir a los dibujantes con quién ha colaborado en sus series. Marini, Delaby o la misma Ana Miralles son excelentes dibujantes que se han sabido amoldarse a la perfección a la capacidad de Dufaux para armar historias de género que a pesar de su escasa originalidad y el sobreabuso de lugares comunes y tópicos reconocibles por cualquier lector con un mínimo bagaje resultan sumamente efectivas en su objetivo principal que es ofrecer un buen rato de entretenimiento y permitir el lucimiento de sus compañeros a los lápices.

En ese sentido, “La Favorita” no es una excepción y Dufaux plantea con un excelente dominio del oficio una historia aventuras cargada de erotismo y misterio, localizada en Estambul en la que la narración avanza a través del relato paralelo y complementario de las andanzas de las dos protagonistas separadas en el tiempo, Kim y Jade, de personalidades aparentemente contrapuestas. Si la primera es, en principio, la típica turista ingenua y timorata desubicada por el choque cultural con las costumbres turcas, Jade se muestra como una femme fatale de armas tomar que utiliza de toda su sensualidad para conspirar a favor de los intereses de su amo, el Sultán Negro, e imponer su propia autoridad dentro del harén de este. En esta primera entrega, Dufaux plantea la trama y presenta a los personajes ofreciendo lo suficiente como para atrapar a los lectores con un sabio manejo de la dosificación de la intriga que hábilmente sabe promete rmás de lo que ofrece.

Dufaux no se ruboriza en plantear situaciones y personajes estereotipados que evocan desde novelas como “La pasión turca” de Antonio Gala a películas como “El Hamman”de Ferzam Ozpetek, que Dufaux condimenta con buenas dosis de intriga y erotismo coqueteando abiertamente con el softcore a lo Enmanuelle Arsan. A pesar de su falta de originalidad, si el álbum –y la serie- merecen la pena más allá del oficio de Dufaux es por el gran trabajo de la española Ana Miralles, que quizás no fue profeta en su tierra a pesar de venir avisando con obras como “Eva Medusa” y adquirió pronto el reconocimiento que en España no encontró en Francia con esta serie. A pesar que en este primer álbum, Miralles se encuentra todavía adaptándose a la temática se muestra como una buena narradora y sabe explotar y mostrar todo el exotismo de la historia tanto en localizaciones como en personajes que en definitiva son los puntos fuertes de la misma al tiempo que poco a poco va mostrando una evolución que será más evidente en las sucesivas entregas de la serie.

En definitiva, “La Favorita” es un buen punto de partida de una serie que por o, a pesar de, sus asumidas referencias puede atraer a un amplio abanico de lectores que sabrán sucumbir a alguno de sus muchos encantos. Pronto una nueva entrega.

lunes, 17 de enero de 2011

De cómo Don McGregor aprendió a leer.

McGregor: Bueno, si te lees “Ragamuffins”, y sé que tú lo tienes, la primera historia cuenta mucho mejor mi encuentro inicial con los cómics que todo lo que yo te pudiese decir ahora. Ahí narré cuando dí en el clavo al descubrirlos. Supongo que tendría unos cinco años. Debía estar en el jardín de infancia, y había una tienda en el camino hacia el mismo en la que tenían expuestos los cómics en estanterías. Inmediatamente me enamoré de ellos. Ya te puedes imaginar que nunca pensé que terminaría haciendo guiones de cómic. Desde un principio tuve el impulso de convertirme en contador de historias, y no puedo recordar una época en la que no estuviese leyendo cómics. Probablemente empezaría cuando tenía cinco o seis años. No sé si era capaz de leer cada palabra, pero captaba lo suficiente como para saber lo que estaba pasando... Nadie me los leía. Creo que mi amor por los cómics fue lo que me obligó a querer aprender a leer.

Esta anécdota la he leído en la primera parte de la traducción de la entrevista que el bueno de Frog2000 anda currándose ahora al siempre interesante Don McGregor, un guionista injustamente olvidado, en mi opinión, y del que parece que por fin vamos a ir recuperando n parte de su trabajo en los próximos meses (por desgracia, “Sabre” y "Ragamuffins”, no).
Sustituid lo de tienda por kiosco y creo que lo que comenta McGregor la hemos vivido muchos con distintos matices. En fin, recuerdos fosilizados de una época remota porque el espacio que ahora se dedica a los cómics en los kioscos es mínimo, salvo cuando sale el coleccionable de turno, claro, que entonces es simplemente escaso. (La traducción completa de la primera parte -de tres- de la entrevista, la podéis leer aquí).

Augusto Algueró (1934-2011)

Cuando tu obra es y será más reconocida y recordada con el paso del tiempo que tu propia persona creo que un artista alcanza su objetivo.

A lo mejor los más jóvenes no saben quién era Augusto Algueró, director de orquestas televisivas de gruesas gafas de pasta de cristales oscuros que algunos jugábamos a imitar de chicos, pero sus canciones son memoria sentimental de este país, sin duda, y este señor fue una celebridad mediática a la altura de los solistas que interpretaron sus canciones en los años sesenta y setenta.

“Noelia”- Nino Bravo.

Tómbola”- Marisol/Pepa Flores.

Penélope” de Joan Manuel Sérrat.

D.E.P.

sábado, 15 de enero de 2011

Mujeres de Papel: La Wonder Woman de George Perez.


Tras la versión de Garcia López Os dejo una selección del que para mí mejor ha sabido captar la tradición mitológica y superheroica de la princesa Diana captando no solo la firmeza e ingenuidad del personaje sino todas las sutilezas faciales de un personaje que creció como no lo había hecho en los cuarenta años anteriores a lo largo de los sesenta y pico números que estuvo al cargo de la serie de Wonder Woman a partir de 1987. Me refiero, claro, al gran George Perez.

Si tuviera que resumir qué elegir una sola portada en que se resumiera el personaje de Wonder Woman y lo que implica a lo largo de las décadas sería esta una portada que no solo recoge la tradición de la escuela pictórica romántica prerrafaelista sino también de grandes artistas de cómics como Hal Foster, Neal Adams o Craig Russell. Una portada que para mí es una obra maestra del género superheróico que resume perfectamente no solo la esencia sino también la tradición del personaje:

viernes, 14 de enero de 2011

Mujeres de Papel: Wonder Woman, de José Luis Garcia-López.

Los dos últimos posts publicados por el amigo Mo Sweat en su imprescindible Comic is Art me ha animado a iniciar una nueva sección en El lector impaciente dedicada a rendir homenaje a todos aquellos grandes personajes femeninos que tanto y tanto nos han fascinado como lectores de cómic a lo largo de los años contemplando su evolución y desarrollo a través de las versiones que de ellos han realizado distintos artistas y su evolución.

Nada mejor pues que iniciar esta nueva sección con la presencia de todo un icono de la cultura popular creado por William Moulton Marston, la inmortal Diana, que la mano –Zeus guarde incorrupta- José Luis Garcia-López ha sabido mostrarnos como pocos en toda su belleza.

Espero que os guste.

jueves, 13 de enero de 2011

“Cerebus: Alta Sociedad”, de Dave Sim.



Probablemente el inicio de la publicación por parte de Ponent Mon de “Cerebus”, de Dave Sim fue la gran sorpresa del año pasado. Básicamente, porque nadie se esperaba a esas alturas tras las anteriores negativas de Sim a ver publicada su obra fuera de sus fronteras que su decisión fuese a cambiar pero, por esos misterios que tiene la vida, el señor Sim cedió y Ponent Mon aprovechó la oportunidad publicando en un cuidado tomo uno de los arcos más celebrados de “Cerebus”, “Alta Sociedad”.

Leída y releída “Alta Sociedad” tengo sensaciones contradictorias respecto a la obra, tan contradictorias como la figura de Dave Sim, un tipo que, en mi opinión, hace equilibrios entre la genialidad y la locura desde un exacerbado personalismo y afán de independencia que ha marcado toda su andadura profesional (y personal, por lo que sabemos) y con cuyas iniciativas en el campo de la autoedición marcó el camino a un buen número de autores que le tomaron - probablemente a su pesar - como ejemplo y adalid de la libertad creativa. Sim se ha creado de este modo una aureola en torno sí que se ve alimentada por sus extravagancias que lo han convertido casi en un personaje más de su propia obra y uno de sus reclamos más atractivos. Y aunque me alegro de la presencia de “Cerebus” y Sim en las librerías españolas creo que va a llegar tarde para que muchos de los lectores españoles se hagan una idea de su impacto aunque animo para que continúe su publicación para que quién quiera pueda opinar y valorar por sí mismo.

Centrándonos ya en “Alta Sociedad" , más allá del simbolismo y la riqueza de interpretaciones que permite, “este arco argumental es una sátira del mundo de las altas esferas y del poder en el que un pícaro mindundi como era Cerebus al inicio de la obra acaba convertido en jefe de estado de la ciudad de Iest en un complejo juego de poder en torno a su figura que le lleva a competir en unas elecciones con una cabra y a desarrollar posteriormente una complicada política belicista mientras que a su alrededor se fraguan todo tipo de conspiraciones.

Sim en “Alta Sociedad” va estableciendo un complejo escenario a medio camino entre el teatro del absurdo y la literatura kafkiano con guiños cinematográficos más o menos notorios tanto a las comedias de “Los Hermanos Marx” como al “Ciudadano Kane” wellesiano por el que se mueven un elenco de personajes, de corte realista o fantástico, algunos de los cuáles son rastreables a lo largo y ancho de la cultura popular de los que el autor se sirve a modo de símbolos, homenajes y parodias más o menos identificables rastreables a lo largo y ancho de la cultura popular del siglo XX.

Sim va moviendo sus personajes en torno a la figura del oso hormiguero protagonista, Cerebus, en un ejercicio de continuo reajuste que exige de la completa atención del lector para seguir el ritmo de una lectura enrevesada y frustrante en ocasiones que avanza, sin embargo, ajustándose a un patrón básico que permite al autor elucubrar sobre los más variopintos temas de un modo más o menos explicito, más o menos críptico. con lo que al final la obra acaba pareciendo uno de esos compendios medievales en los que cabía de todo, analizando desde las crisis económicas a los sistemas democráticos, la fantasía heroica, el cómic de superhéroes o los juegos de cartas.

Gráficamente, la obra no se ajusta a ninguna convención prestablecida y el autor experimenta constantemente aprovechando su amplitud de registros para hacer coexistir personajes más caricaturescos con otros más realistas, optando en ocasiones por fondos ausentes o completamente negros por otras con fondos muy detallados o cambiando el orden de lectura en alguna ocasión. Toda una gama de sorprendentes e innovadoras iniciativas que, por desgracia, no sorprenderán tanto al lector actual como lo hicieron en su momento a un enorme número de autores de distinto pelaje que no tardaron en aplicarlas de distintas formas a sus propias obras.

Alta Sociedad”·y por extensión “Cerebus” es uno de los cómics más valientes, arriesgados, irregulares e influyentes de la historia del medio al que se le puede aplicar con toda justicia el tópico de que se le quiere o se le odia .-de hecho se le quiere y se le odia- pero que en ningún caso deja indiferente. Ojalá Ponent Mon continúe ofreciendo nuevas entregas de la serie (en preparación aparece en su página el primer tomo de “Iglesia y Estado”), aunque la cosa se esté retrasando bastante respecto a las semestrales previsiones apuntadas.

Finalmente, un inciso sobre la edición, creo que asumiendo la decisión de no empezar la publicación de la serie desde el principio la excelente edición de Ponent Mon hubiera agradecido la presencia de un glosario de personajes en el que a modo de “quién es quién” se hubiera puesto en antecedentes a los lectores noveles sobre muchos de los sucesos a los que indirectamente se hace referencia en "Alta Sociedad" para ayudar a situar al lector en medio de la “novela río” que es “Cerebus”.

Despedida con estilo.

Me entero por En todo el colodrillo – blog que hoy mismo he descubierto y que promete convertirse en un fijo diario- del abandono de Albert Monteys de la mayor parte de sus tareas directivas en “El Jueves” para dedicarle más tiempo a su vocación, la historieta.

Nunca he sido asiduo seguidor de “El Jueves” por lo que mi opinión no es muy de valorar pero no me parece que Monteys lo hubiera hecho mal, devolviéndole en parte a la revista en momentos puntuales la mordiente y presencia mediática que se la presupone.

Con todo, me ha hecho mucha gracia la tira en la que Monteys ha comunicado la noticia a sus lectores que encabeza la entrada y espero que el cambio beneficie a todas las partes a los lectores, a la revista y al propio Monteys. Ya nos iremos enterando.

miércoles, 12 de enero de 2011

Mireia Pérez, ganadora 4ª Edición del Premio Fnac-Sinsentido.

Así un poco de sopetón me comunican que ha ganado Mireia Pérez uno de los premios de cómics más importantes del país - el Fnac-Sinsentido- que parece definitivamente consolidado en su cuarta edición.

Me temo que no he leído nada anteriormente de Mireia Pérez pero la obra ganadora “La muchacha salvaje” tiene buena pinta.

El jurado también ha destacado con una mención especial a “Perros y Clarinetes”, de Sebastián Cabot y Joan March.

¡Enhorabuena!

“The Walking Dead” de Frank Darabont, una valoración inicial.

No, no había visto la primera temporada todavía de la adaptación del cómic de Kirkman a la pequeña pantalla. Por falta de tiempo y porque a mí me gusta ver las series como fueron planificadas así que he esperado a que una cadena española se animase.

Tras ver anoche en La Sexta un tercio de la primera temporada (o minitemporada de seis episodios) lo cierto es que la adaptación de Darabont tampoco me ha entusiasmado especialmente. Quizás es que esperase algo más a raíz de la estupenda promo pero lo visto hasta el momento no me acaba de convencer.

Para los que seguimos la serie de cómic, la serie de Darabont parte con demasiados lastres. Por un lado, pierde la capacidad de sorpresa que seguramente impactará a los que no conozcan la serie original y, por otro lado, en la medida que el director se muestra ansioso por alejarse de la línea marcada por Kirkman la cosa se vuelve cada vez más irritable con modificaciones que van de lo anecdótico a lo absurdo resultando quizás lo más molesto la introducción de personajes ajenos a la obra de Kirkman a partir del segundo capítulo que de momento no aportan nada (bueno, supongo que acabarán aportando hermosas muertes) y realizando guiños bastante evidentes hacia otro clásico moderno del género zombi como es “El amanecer de los muertos”, de Zack Snyder.

La elección del reparto y las interpretaciones de los principales personajes me parece más que correcto pero echo a faltar esa ambientación asfixiante y fatalista que Darabont consiguió imprimir en “La Niebla de Stephen King” y que tan bien le iría a esta serie que me temo si no hay una mayor variedad de registro en la dirección a la hora de dosificar la tensión y el ritmo puede acabar derivando en un tostón mayúsculo.

Si acaso, cuando finalice la temporada, profundizaremos algo más pero de momento la adaptación televisiva se encuentra bastante alejada de la brillantez del original. Ya veremos.

martes, 11 de enero de 2011

“Wolfskin”, de Warren Ellis, Juan José Ryp y otros.

Buscando su hueco en el mercado tebeil la joven editorial Avatar ha probado fortuna con los géneros más populares en el mundo del cómic, habitualmente perpetrados por un desatado Warren Ellis que se ha convertido casi en el “chico para todo” de la nueva editorial y publicados a buen ritmo en España por Glénat. La última propuesta que nos ha llegado hace poco meses sin demasiado eco ha sido “Wolfksin”, tebeo de fantasía heroica en la que Ellis, junto al español Juan José Ryp a los lápices, dio en 2006 su particular versión de un género que hasta ese momento le era ajeno.

Con poco más atavío que una piel de lobo, un fornido norteño perteneciente a los Wolfskin, tribu de celebres guerreros reconocidos por su habilidad para el combate, vagabundea por los bosques sureños hasta que en su camino se cruzan dos viajeros de las tierras del Este que se apoderaron de una perdida aldea y andan enfrentados entre sí para dirimir su control. Cada uno de los dos jefecillos intentará por todos los medios que el Wolfskin le apoye para poder decantar el inestable equilibrio de fuerzas a su favor pero este no sigue más criterio que su particular código del honor y los caprichos de su huidizo dios tuerto.

Wolfskin” es un tebeo con algunas buenas ideas pésimamente resueltas por un Ellis que no domina las claves de un género que le es extraño. Con una introducción muy howardiana aderezada con referencias a mitos vikingos como la figura de los berserkers y una trama que bebe sin rubor del “Yojimbo” de Kurosawa, Ellis construye una historia tan plana como insustancal a la que solo añade de su propia cosecha unos diálogos supuestamente molones que no pegan para nada a una historia ambientada en una época antigua y opta siempre por el camino más fácil para evitar cualquier complicación que pudiera haber hecho de “Wolfskin” un tebeo mínimamente interesante, llegando incluso a la mera concatenación de páginas y páginas en los que lo único que se desarrolla son escenas mudas de lucha. Más le hubiera valido a Ellis en su búsqueda de referencias en su primera aproximación a la fantasía heroica fijarse en referentes como Roy Thomas o Kurt Busiek y aprender los rudimentos básicos del género para hacer una historia mínimamente interesante en lugar de optar por el abuso de la casquería como única vía para hacer avanzar y concluir la historia demostrando una escasez de recursos alarmante que contradice su buen hacer de obras anteriores.

En su segunda colaboración con Ellis para Avatar, Ryp tampoco se puede decir que realice su mejor trabajo, lastrada su narración por lo absurdo del guión y sorprendiendo para mal en algunos momentos con perspectivas y figuras de proporciones un tanto descuidadas. Sin embargo, por otro lado, hay momentos muy conseguidos y en los que se nota que el dibujante se ha esmerado especialmente, como el encuentro onírico entre el Wolfskin y su deidad tuerta (no, no es Odín) o algunas de las secuencias de esgrima descritas. Aun así, su labor no es suficiente como para hacer recomendable esta lectura a nadie, salvo a furibundos wolfskins de la fantasía heroica.

Completa el tomo de Glénat un Anual de 2008 escrito por Mark Wolfer a partir de una idea de Ellis y dibujado por Gianluca Pagliariani, en una historia de violencia menos explícita pero de desarrollo tan confuso como la principal. El insulso dibujo de Pagliarini no logra hacer olvidar la labor de Ryp en una historia perfectamente olvidable.

Hay una nueva miniserie publicada este año en Estados Unidos pero estos precedentes no animan a darle una nueva oportunidad al personaje. Ya veremos.

lunes, 10 de enero de 2011

Ariel Olivetti a pares.

¡¡Dos!! Dos interesantes y complementarias entrevistas al argentino Ariel Olivetti en las que, aparte de hablar sobre sus orígenes y su experiencia norteamericana ofrece interesantes opiniones acerca de la industria del cómic argentino (perfectamente aplicables a la industria española).

La primera se realizó para la ConComics 2008 y la segunda la concedió en el reciente Expocómic 2010 donde fue entrevistado para El Marginado.

domingo, 9 de enero de 2011

Matt Wagner y Grendel.

NRAMA: Mage es conocido principalmente como tu obra autobiográfica, pero ¿cuánto hay de ti en Grendel? ¿Se podría decir que, si bien Mage captura la historia sobre tu vida, aunque se cuente de forma mítica, “Devil by the Deed” también sería una pieza autobiográfica?

MW: Bueno, sobre aquellos primeros días, creo que podría decir con seguridad que, en cierta forma, tanto Mage como Grendel eran autobiográficos. Y continúan siéndolo de formas muy diferentes. Mage tiende a profundizar más y más en mi propia persona, mientras que Grendel, como ya he dicho anteriormente, por lo general implica mi propia visión del mundo que me rodea. A menudo he comentado que con Mage miro hacia mi interior y con Grendel estoy echando un vistazo hacia el exterior. Así, cada etapa de la evolución de la saga de Grendel fue generada por un giro diferente de los acontecimientos o algún tipo de cambio ambiental por el que estaba pasando. Ya nos adentraremos más profundamente después, pero por ejemplo, justo antes de que se me ocurriese la historia de Christine Spar, estaba al final de una relación amorosa de varios años con una joven con quien tuve un vínculo con muchos altibajos. Después de un período de varios años distanciados, nos encontramos en la calle un día y rápidamente nos volvimos a enredar de nuevo. La diferencia es que esta vez, ella había tenido una hija en el ínterin (no conmigo), que introdujo un factor completamente nuevo en la ecuación. Así, por primera vez, pude ver de cerca y en persona ese estado ferozmente protector, y a veces incluso psicótico, en el que puede convertirse el amor materno.

(Frog2000 anda atareado traduciendo una extensa entrevista del 2007 a Matt Wagner en la que este disecciona para Newsrama su creación más reconocida, “Grendel” y de la que se pueden leer las tres primeras partes (de cuatro) aquí, aquí y aquí.. Grendel parece un personaje gafado en España donde varias editoriales -Zinco, Planeta, Norma, Astiberri, Recerca…- han fracasado a la hora de acometer su publicación. Ojalá alguien se anime a apostar firmemente por esta serie con una edición cronológica, rigurosa y ordenada porque por calidad sin duda lo merece).

sábado, 8 de enero de 2011

La trilogía Nefaria, de Jim Shooter y John Byrne.






Panini acaba de reeditar la llamada “Saga de Korvac”, una aclamada saga de “Los Vengadores” que no está nada mal pero que para mí no es la mejor de esa época. Y es que solo tres numeritos antes ("The Avengers" 164 a 166/ "Los Vengadores" 1 y 2 de Cómics Forum) apareció publicada la llamada trilogía de Nefaria, realizada por Jim Shooter y John Byrne, que no sé si se incluye en la edición de Panini pero que sin duda merecería su recuperación porque a mí juicio en esa historia de apenas tres números se resume todo el sentido de la maravilla (frase hueca que de tanto usarla cada vez significa menos) que nos enganchó a unos cuántos a los cómics Marvel hace ya muchos años.



Los Vengadores están en crisis y ni siquiera el regreso a la vida de Wonder Man parecer ser una buena noticia ya que son incapaces incluso de acabar con los robos llevados a cabo por un grupo de supervillanos de medio pelo como Torbellino, Power Man y Láser Viviente que crecidos atacan su mansión. Cuando la batalla está en su apogeo los asombrados villanos pierden sus poderes con lo que son vencidos fácilmente por los héroes que, sin embargo, han de enfrentarse a una amenaza aun mayor a continuación y es que el astuto conde Nefaria manipuló a los tres villanos tontainas para robarle sus poderes y exultante pretende acabar lo que sus esbirros dejaron en el aire. Nefaria va venciendo fácilmente a Los Vengadores uno tras otro y embriagado de poder solo el semiretirado Zumbador es capaz de enfrentar a Nefaria a la única certeza que puede aguarle la fiesta, su condición mortal a pesar de sus increíbles poderes. Un enloquecido Nefaria desafía al Thor en pos de la inmortalidad pero solo la acción conjunta de todos los Vengadores –incluido un renqueante Visión recién recuperado de un anterior encuentro con Ultrón- junto con la triquiñuela de un antiguo aliado de Nefaria ansioso de vengarse de su traición lograrán vencer al villano y despojarle de sus nuevos poderes que, paradójicamente, realmente sí que le hacían virtualmente inmortal.



Esta compleja historia de la que -aunque parezca mentira- he ahorrado bastantes detalles hoy en día daría como mínimo para dos años de tebeos bendisianos pero el antiguo editor la desarrolló magistralmente en apenas tres comic book de la época (uno y medio de Comics Forum). Con o sin razón, se habrá demonizado a Shooter pero nadie podrá negar su talento como escritor en estos números para desarrollar y profundizar en la esencia del género superheroico desde planteamientos aparentemente tópicos pero ricos en interpretaciones y segundas lecturas. Si hace más o menos treinta años cuando algunos de nosotros leíamos por primera vez esta historia lo que nos encandilo fue el ritmo trepidante con que se concatenaban las situaciones la historia resiste perfectamente la lectura en el presente gracias a la inteligente caracterización de personajes que realiza Shooter.



El guionista es capaz de describir con unos pocos detalles a cada uno de los personajes y desarrollar una historia trepidante que no da respiro al lector para pararse a reflexionar sobre el tema central que sobrevuela toda la historia que no es otro que el miedo a la muerte. Nefaria es incapaz de soportar la idea de que puede llegar a envejecer y morir y a través de esa debilidad es derrotado precisamente por un grupo de héroes que están dispuestos a sacrificar su vida y encabezados precisamente por dos tipos que acaban de hacer el camino de regreso del Más Allá, la Visión y un dubitativo Wonder Man.



Shooter escribe una historia maestra del género que cuenta además con la inteligente labor de un John Byrne que ya estaba llamando a la puerta de sus grandes trabajos en “X Men” y “Fantastic Four” y ambos cierran las bocas a aquellos que consideran que en el formato comic book no se podían contar grandes historias de superhéroes antes de “Wathcmen"·. Byrne se muestra ya como un dibujante consumado que complementa y potencia perfectamente la labor de Shooter reforzando sus virtudes y escondiendo sus defectos para poner la guinda una magnífica historia que en mi opinión no cuenta con el reconocimiento que se merece eclipsada precisamente por la fama de la entretenida “Saga de Korvac”. Yo le echaría un ojo y luego me contáis cuál es mejor.