sábado, 26 de mayo de 2007

Más aniversarios y Recomendaciones

Dos aniversarios más se han cumplido esta semana y no son para nada baladíes. Les cuento:

Star Wars”, la obra señera de George Lucas, cumple 30 años. Sí, la primera película de la saga más influyente en el cine norteamericano de las últimas décadas, pastiche de influencias y géneros que van desde las películas de Kurosawa al “Valerian” de Meziéres y Christin pasando por el Western y el “Hamlet” de Shakespeare e implantando defintivamente el merchandaising en el mundo del cine ha llegado a la barrera de los treinta con una salud envidiable y manteniendo el “status” de obra maestra más allá de la vanalización y puerilización de la saga que se ha vivido con las últimas entregas.

La revista de historietas más veterana de España ha cumplido 25 años en su número 1565. Se trata de “El Jueves”, revista satírica que haciendo del humor su bandera nos ha acompañado en los últimos lustros de historia de España sabiendo adaptarse con habilidad a los cambiantes gustos sociales y sobreviviendo allí donde otros proyectos más ambiciosos han fracasado. Ahora que parece haber un repunte de las revistas de cómics sería conveniente que sus autores y editores saquen conclusiones de la experiencia de “El Jueves, la revista que sale los miércoles”. Los autores de la revista lo celebran con un especial de 112 páginas.

Pásense por la página de Neotako, donde el amigo Mojonshon va publicando a su ritmo su tira “Wor Japen de Chöpen”, una tira que destila humor y mala leche a partes iguales. En ella un joven dibujante viaja por el tiempo y el espacio para encontrarse con ángeles cabreados, artistas cabreados y todo tipo de personajes. Además, Mojonshón ha tenido el mal gusto de pedirme colaboración para alguna de las tiras así que pueden encontrarse cualquier cosa.

Jornada de reflexión en las elecciones municipales y autonómicas de mañana. A partir del lunes descansaremos del bochornoso espectáculo de nuestros representantes haciendo el ridículo por verbenas y platós televisivos solicitando el voto sin mayor argumentación en su discurso que el insulto al contrario, la palabrería demagógica y los golpes bajos. A mí me parecen todos y todas el mismo perro con distinto collar así que no esperen aclaraciones ni consejos por mi parte. Son igual de malos todos. Eso sí, mañana hagan el esfuerzo y acérquense por su colegio a depositar el sobre aunque sea vacío, que tampoco hay que ponérselo tan fácil.

viernes, 25 de mayo de 2007

“Ex Machina: Realidad contra Ficción” de Brian K. Vaughan y Tony Harris.



El sello Wildstorm lleva varios años intentando modernizar el concepto de superhéroe para adaptarlo a los gustos actuales. Así, a lo largo de los últimos noventa y lo que llevamos de milenio han ido apareciendo en este sello una serie de colecciones como “Authority” o “Sleeper” (de la que ya nos hemos ocupado por aquí) que sin el lastre de la continuidad y los royalties cinematográficos que paralizan a las dos grandes del género Marvel y DC y de la mano de jóvenes guionistas con ideas nuevas y libertad para desarrollarlas saben aunar calidad y originalidad para ofrecer historias del agrado del lector tradicional y con gancho para las nuevas generaciones. En este grupo hay que englobar “Ex Machina”, ganadora de varios premios Eisner y que da una vuelta de tuerca más a la modernización del género.
En “Ex Machina”, el guionista Brian K. Vaughan (“Y, el último hombre”, “Runaways”), nos cuenta la historia de Hundred Mitchell, la Gran Máquina, el único superhéroe de la Tierra que cuenta con la capacidad de “hablar” con las máquinas y hacer que estas le obedezcan. Tras una corta y accidentada carrera vestido de mallas, Mitchell queda traumatizado por haber fracasado en su intento de evitar el atentado contra las Torres Gemelas del 11S (sólo logra salvar una de las Torres) y decide abandonar su corta carrera como héroe, hacer pública su identidad y presentarse a las elecciones a alcalde de Nueva York y, sorprendentemente, ganarlas. Es en el principio de la legislatura de Mitchell donde se inicia la colección que se encuentra sobre todo centrada en las vicisitudes del Mitchell político, con su particular estilo populista y heroico, para tratar de sobrellevar la dirección de una gran urbe como Nueva York.
El planteamiento de Vaughan le permite acercarse de este modo a los temas candentes en la vida pública norteamericana –y en la nuestra- que generalmente no han sido tratados en un género como el superheroico desde una perspectiva tan realista y adulta. Así, si en anteriores episodios de la serie Vaughan trataba sobre el matrimonio gay o el racismo, en el arco argumental que hoy nos ocupa, “Realidad contra ficción”, se centra en la institución del Jurado. El alcalde Mitchell decide formar parte de un jurado popular para dar ejemplo a la ciudadanía de la ciudad, generalmente renuente a aceptar esta obligación, para encontrarse en medio de un secuestro con rehenes que se resuelve de la manera menos superheroica imaginable. Al mismo tiempo, la policía y los colaboradores de Mitchell en su antigua actividad superheroica se enfrentan a la presencia de un nuevo vigilante enmascarado decidido a ocupar el hueco dejado por la Gran Máquina a cualquier precio.
Vaughan a través de continuos “flashbacks” es capaz de desarrollar y resolver varios hilos argumentales de manera que podamos asistir a las razones y circunstancias que motivaron los acontecimientos que se están resolviendo en el presente. De este modo, la serie goza de un perfecto equilibrio para mantener la atención del lector tanto en los problemas sociales y las rencillas políticas y personales a las que debe hacer frente Mitchell como en las tramas más superheroicas de las que son partícipes la Gran Máquina y sus colaboradores. Probablemente, el punto fuerte de la serie sea éste, la coherencia con que Vaughan desarrolla el personaje de Mitchell mostrando la causa de cada una de las decisiones que va tomando a lo largo de su vida así como el esfuerzo de verosimilitud con que el guionista resuelve las situaciones que plantea.
En el aspecto gráfico Tony Harris (“Starman”) hace una labor correcta a través de un estilo realista y detallista que casa perfectamente con la temática de la serie y ambientando los escenarios de la ciudad de Nueva York donde se desarrolla la acción espléndidamente. Sin embargo, en mi opinión, sus figuras humanas son un tanto hieráticas y carecen de dinamismo lo que en parte empaña los buenos guiones de Vaughan.
De momento, Vaughan va resolviendo con brillantez las situaciones que plantea pero habrá que ver si mantiene el alto nivel ofrecido hasta ahora durante los cincuenta números que prevé dure la serie, aunque viendo los interrogantes que va planteando (el origen de sus poderes, la presencia de su madre y el secreto que sobrelleva…) es casi seguro que seguiremos escribiendo bien de “Ex Machina” por aquí durante bastante
tiempo.
Un tirón de orejas final a Norma por la publicación de parte de la entrevista de Zona Negativa a Vaughan en la tapa interior de la contraportada. ¿Tan costoso es incluir una hoja más para publicarla debidamente y que no nos dejemos los ojos leyéndola? Esperemos que cuiden más detalles como este en el futuro.

jueves, 24 de mayo de 2007

“Spiderman 3” de San Raimi La fuerza del lado oscuro.

Ayer acudí con más miedo que vergüenza a saldar cuenta con el gran estreno del mes (“Piratas del Caribe 3” todavía no se ha estrenado y esa será otra historia), “Spiderman 3”, una película esperada por muchos con insana curiosidad a la vista de los numerosos avances que se han ido produciendo a través de Internet a lo largo del último año. Yo, ya les comento, iba con la mosca detrás de la oreja porque soy fiel en esto del cine a una de esas reglas no escritas que señalan que la última película más cara de la Historia suele ser un pestiño insufrible (salvo contadas excepciones, que esto del cine no es una ciencia exacta y no da para leyes absolutas) y porque la anterior entrega de la serie me había parecido una tontería.
Inasequible al desaliento, compré mi entrada y me dispuse a disfrutar en compañía de las únicas cuatro o cinco personas con las que compartía la sala. Se apagan las luces y tras los anuncios de rigor empieza la película. Tras el primer cuarto de hora de visionado mis temores están confirmados: la película es una solemne tontería. El resto de las dos horas me las pasé con la sonrisa tonta y riéndome por no llorar ante el patetismo subyacente tras tanto despilfarro efectista (el gordito que se sentaba delante de mí no lo resistió y tuvo que salir a llorar un par de veces, me temo).
Si “Spiderman” (la primera) versionaba de una manera bastante fiel el origen del personaje que Ditko y Romita nos ofreció en aquellos primeros e históricos números de “Amazing Spiderman” captando el espíritu inocente del primer Peter Parker y actualizándolo para hacerlo del gusto del público devorador de palomitas actual, esta tercera parte lo subvierte convirtiendo a nuestro pobre Petey en un imbécil redomado gracias a la labor de un Tobey Maguire, que el día que en la escuela de interpretación explicaron la diferencia entre Inocencia y Estupidez debió de saltarse la clase y se pasa toda la película superándose a sí mismo poniendo poses pánfilas, y un Sam Raimi que por momentos se olvida que está filmando una película sobre “Spiderman” para caer en un pastiche macarra de “Fiebre del sábado noche”. De la interpretación del resto del reparto hay poco que salvar. Kirsten Dunst y James Franco se dejan llevar por la tontería que impregna toda la cinta y sus personajes parecen competir con Maguire a ver quién lo hace peor (Maguire les gana de calle, de hecho incluso la Dunst parece más fea en esta que en entregas anteriores).
Respecto a la historia que firman el amigo Sam Raimi y su hermano Ivan decirles que peca de ambiciosa, incorporando personajes y situaciones aparecidas en diferentes etapas a lo largo de la historia del trepamuros en el cómic de una manera precipitada a través de un guión con más agujeros que un queso holandés y carente de toda lógica, de manera que toda la historia no deja de ser un batiburrillo pueril y superficial que enervará al seguidor de “spidey” de toda la vida y dejará perplejo al público en general. Yo hay una serie de cosas que todavía no me explico, a ver si ustedes me las aclaran … - POSIBLE SPOILER- ¿Por qué el hombre de arena es capaz de coger el camafeo después del chapuzón? ¿A qué coño le hace fotos Brock cuando “Spidey” se mete en la alcantarilla siguiendo al hombre de arena? ¿Cómo descubre “Spidey” en el campanario que al traje simbionte le afecta el ruido? ¿Cuál es la amenaza del Duende Jr. a Mary Jane para que deje a Peter? ¿Si te dejas caer el flequillo te vuelves más malo y más tonto de repente? Así tengo unas cuantas más pero tampoco quiero aburrirles – FIN DEL SPOILER-
Además, estos dos hermanísimos parecen no darse cuenta que la esencia del personaje es su identidad secreta y se dedican a mostrar en escenas de acción a Peter vestido de Spiderman durante la mayor parte de la película (claro, que ya tras Spiderman 2 hasta los niños de NY saben que Peter y Spiderman son el mismo) o mostrando el traje por debajo de la camisa sin ningún disimulo. Tristísimo…
A estas alturas dirán ustedes que soy un cascarrabias y que seguro que hay algo bueno en la película. Efectivamente, me da rabia que despilfarren tantos recursos haciendo malas películas cuando con un buen guión y el asesoramiento de alguien que conozca la idiosincrasia del personaje podría hacerse algo más digno y sí ,cierto, en la película hay cosas rescatables. Los efectos especiales y la caracterización de los villanos son asombrosas, destacando en este aspecto la de El Hombre de Arena. Las escenas de acción y lucha son espectaculares, sobre todo el enfrentamiento con Veneno y el propio Hombre de Arena (vamos, cuando Raimi se frena un poquito y no acelera tanto las secuencias que casi no se pueden seguir), aunque sería deseable que al Spiderman enmascarado una voz en “off” le otorgase el don de la palabra y le permitiera burlarse de sus enemigos mientras pelea con su humor corrosivo. También hay un par de chistes con Jameson y con niños que resultan graciosos y el habitual cameo de Stan Lee pero poco más. Sólo que muere uno de los personajes importantes de la saga con lo cuál espero que en futuras entregas la cosa mejore un poquito. También sería deseable que Raimi le pasase el testigo a alguien que pueda aportar algo más a la realización y que contratasen un guionista decente pero me temo que eso sea mucho pedir.
Aquí les dejo un enlace con la página oficial de la película. Si no han visto todavía la película con que le echen un vistazo al teaser y al trailer tienen más que suficiente.

miércoles, 23 de mayo de 2007

Al abordaje



Lleva desde hace un par de días apareciendo en los diferentes medios de comunicación la noticia del descubrimiento por parte de una empresa norteamericana, Odissey, del mayor tesoro marino recuperado hasta la fecha. Una bagatela de 17 toneladas de oro y plata valorada a ojo de expertos en unos 370 millones de euros. Esto, sin dejar curioso, pues tampoco tendría más allá si no fuese porque los cazatesoros se apresuraron a empaquetar todo el botín en un avión rumbo a su tierra con alevosía y nocturnidad, sospechoso comportamiento que llamó la atención de nuestras autoridades que procedieron a solicitar los permisos correspondientes y el emplazamiento del pecio esquilmado pues imaginan que los descubridores han aprovechado un permiso para realizar una serie de prospecciones científicas bajo supervisión para arramblar con un tesoro que podría encontrarse en nuestras aguas territoriales, lo cuál puede ser más que probable teniendo en cuenta que durante siglos en la ruta de las Indias se hundían casi tantos barcos con llegaban a buen puerto.
A mí lo que me llama la atención de toda esta historia, que imagino acabará amarilleando entre los legajos de alguna corte de Derecho Internacional, es la existencia de corsarios contemporáneos. Sí, corsarios no tan alejados a Drake o Hawkins que en lugar de alfanjes y cartas de navegación usan los más modernos equipos de exploración para sondear las profundidades y, aprovechado una política de hechos consumados, puedan arrasar con nuestro patrimonio arqueológico en aras a su ambición personal. Teniendo en cuenta que somos el país en cuyas costas y aguas territoriales se encuentran más pecios y de los cuáles se dispone mayor información sobre sus rutas y mercancías gracias al minucioso Archivo General de Indias y otras fuentes similares no sería mala cosa que la legislación al respecto se endureciera para evitar que cualquier pillo anglosajón tome del mar lo que algún antepasado o las tormentas hundieron unos siglos atrás. Esos barcos deberían explorarse únicamente para que sus secretos descansen en las vitrinas de los museos y no en las cuentas corrientes de algunos.
En definitiva, esperemos que se aclare el asunto y se tomen medidas para que la exploración de los fondos marinos se realice en el futuro en base a criterios exclusivamente científicos y no crematísticos porque mucho me temo que este tesoro ya nos lo han expoliado.

martes, 22 de mayo de 2007

De aniversarios y celebraciones


Resulta que en estos quince días alejado de mi diaria cita con ustedes se han producido un par de aniversarios curiosos y noticias asociadas que no quiero ni puedo dejar de comentar.

Por un lado, el 50 aniversario de la publicación de uno de nuestros cómics más populares, El Capitán Trueno, que durante años se convirtió en una de las pocas fuentes de distracción y felicidad de varias generaciones crecidas en Dictadura. Este aniversario coincidía con la noticia de un polémico proyecto de película sobre el personaje para el 2009 que todavía no cuenta con reparto ni financiación y que sin embargo apareció oportunamente referido en todo tipo de medios de comunicación (telediarios incluidos) dejando de lado al aniversario. Yo creo que es un poco temprano para fomentar el revuelo que ha producido el “teaser” en cuestión y precipitado criticarlo antes de tiempo aunque el estilo que se vislumbra para la película no me parece que tenga mucho que ver con la idiosincrasia del Capitán y sus amigos. Eso sí, espero que el proyecto fructifique para que el genial Victor Mora (y los herederos del no menos genial Ambrós) pueda cobrar unos jugosos “copyrigthts”.
Podéis echarle un ojo al “teaser” de la discordia aquí.

Por otro, hoy me entero que es el aniversario de Hergé, el genial y últimamente injustamente ninguneado creador de uno de mis personajes preferidos y de los más importantes dentro del cómic europeo y mundial, “Tintin”. Hergé habría cumplido el siglo de haber seguido vivo. Aniversario complementado por la aparición de la noticia la semana pasada de la puesta en marcha por fin de la pospuesta película sobre el personaje por parte de Steven Spielberg y Peter Jackson, y resulta que no se trata de una única película sino de la manida trilogía y, además, en animación 3D. Vamos, que tenemos “Tintín” para rato y ya ardo en curiosidad por ver que se le ocurre a Spielberg (esperemos que le salga algo mejor que “Polar Express” de Robert Zemeckis, película en la que se usó la misma tecnología).

Finalmente los amigos de Mundo Cooperante me informan de que el próximo 30 de Junio va a tener lugar en Madrid la Barha Party, una fiesta solidaria con la que la organización busca fondos para financiar sus proyectos de ayuda a los niños más necesitados en diferentes países en vías de desarrollo. Estén atentos y siéntanse superhéroes por un día contribuyendo a una buena causa.
Si queréis más información sobre la Barha Party y su evolución, podéis pinchar aquí.

Volver…


Pues eso, que como en el famoso tango del maestro Gardel vuelvo y retomo mi actividad bloguera con más ganas que nunca después de mi inoportuno accidente y el forzado parón. Sin la frente marchita pero los brazos y el cerebro algo entumecidos todavía por el golpe y las dosis masivas de televisión y campaña electoral así que les pido comprensión si estos primeros días no estoy todo lo fino con la prosa ni tengo la agilidad de ideas que ustedes merecen.
Háganme caso, amigos lectores, si quieren llamar la atención, seguro que se les ocurren mejores formas que romperse los dos brazos y acabar como el amigo de la ilustración o servidor.
Les comento también que de la impaciencia estoy peor que nunca ya que aunque la convalecencia se me ha hecho agónicamente larga no he superado el síndrome de abstinencia y sigo enganchado a los mismos vicios.

He vuelto. Comencemos...

miércoles, 9 de mayo de 2007

FRACTURA-DOS

Bueno amigos... Lamento el lapsus de estos días pero me temo que he sufrido las consecuencias de la vida sana y deportiva. Montando en bicicleta el domingo le regalé a mi madre (y a mi sufrida pareja que esto escribe) una caída cuyas consecuencias es una fractura en la muñeca izquierda y otra en el codo derecho. Afortunadamente los pronósticos son optimistas y espero retomar próximamente las entradas diarias, sin embargo durante un par de semanas debo guardar reposo lo que un impaciente como yo lleva bastante mal.
Nos vemos pronto (lean mucho y sean buenos)...

viernes, 4 de mayo de 2007

“American Virgin: Cabeza” de Steven T. Seagle y Becky Cloonan.



Vamos hoy con uno de esos cómics que levantan gran expectación por lo atractivo que resulta su planteamiento y lo bien que habla todo el mundo de ellos y que una vez leído no sabes si realmente te decepciona por lo alto de las expectativas generadas o porque realmente el tebeo no da para más. Vamos allá…
El primer arco argumental de “American Virgin”, “Cabeza”, sirve para presentarnos al protagonista de la colección Adam Chamberlain, un joven predicador y escritor de 21 años líder del movimiento por la virginidad en Norteamérica y perteneciente a una influyente familia de telepredicadores y políticos conocida como “los Kennedy de la Biblia”. Adam, por lo demás es un chico bastante normal, que intenta sobrellevar los agobios que le ocasionan sus desequilibrios hormonales junto a la presencia de su odiosa madre entre sermones y firmas de libros, esperando el momento cercano en que su novia Cassie, vuelva de África donde trabaja en los Cuerpos de Paz para poder casarse y perder tan incómoda situación con la única mujer con la que ha prometido que consumará el matrimonio. Sin embargo, su destino se tuerce cuando escucha en las noticias que Cassie ha muerto en África y junto a su hermana, la rebelde Cindy, y el mercenario Mel viaja a África para hacerse cargo del cuerpo de Cassie y encontrar a sus asesinos para vengarse, poniendo en tela de juicio, de este modo, todas sus creencias.
Más o menos este es el resumen del primer arco argumental de “American Virgin” que entretiene pero que deja bastantes interrogantes abiertos acerca de la capacidad de Seagle (“Sandman Mistery Theatre”) para desarrollar todo el potencial del personaje. En estos episodios Seagle se ha centrado en el personaje de Adam mostrando situaciones realmente divertidas referentes a las dificultades que tiene para mantener su promesa de virginidad cuando se enfrenta a una revista porno, a un grupo de chicas africanas rodeándole o la despedida de solteros de su primo, pero más allá de éstas bromas fáciles habrá que ver si será capaz de desarrollar todas las posibilidades de humor negro y crítica social que encierran el resto de los personajes que le rodean y su capacidad para afrontar la nueva situación que deja abierta al final del último episodio.
Sin embargo, es en el aspecto gráfico donde la serie me provoca más interrogantes. El estilo de Becky Cloonan (“Demo”) por lo visto hasta ahora no acaba de convencerme. Cloonan tiene una estética bastante cercana al manga que le resta expresividad a los personajes y reduce las posibilidades de la colección a la hora de transmitir la tensión sexual constante que padece el pobre Adam.
En definitiva, “American Virgin”, se encuentra en ese punto en el que o mejora o se quedará simplemente en una buena idea mal desarrollada. Habrá que seguir atentamente lo que nos ofrecen Seagle y Cloonan en los próximos episodios.

jueves, 3 de mayo de 2007

“Sunshine” de Danny Boyle.



Aprovechando el macropuente del 2 de Mayo nos acercamos a ver "Sunshine" y el sabor que se te queda tras la pelicula es muy agridulce.
“Sunshine” es la aportación de Danny Boyle al género de la ciencia ficción tras la celebrada “Trainspotting” y sus fallidas incursiones en el género de terror con “28 días después” o “La Playa”. Y, lo cierto, es que se trata de una aportación bastante escasa.
“Sunshine”tiene lugar a mediados del siglo XXI. La Tierra se está muriendo debido a que el Sol se apaga. Una expedición internacional se dirige, a bordo de la nave “Icarus II” – con semejante nombre ya es bastante previsible lo que va a pasar-, a lanzar una bomba atómica en el Sol para intentar reactivarlo y salvar así a la especie y al planeta. A lo largo de su viaje, reciben una señal de socorro de la “Icarus I”, una nave que se lanzó unos años antes con la misma misión y de la que no se tenían noticias. La tripulación intenta el rescate y, a partir de ahí, los hechos se desencadenan y la acción se precipita.
“Sunshine” es una película para los incondicionales del género de la ciencia ficción. La recreación de un posible viaje espacial al Sol, de la tecnología para lograrlo y la vida dentro de una nave está bien documentada en base a los últimos estudios científicos y documentales divulgativos al respecto. Sin embargo, si el espectador está buscando algún tipo de originalidad en su argumento y desarrollo que busque en otra parte. La trama principal de “Sunshine” –el lanzamiento de la bomba- se queda bastante corta y sólo resulta interesante durante la primera parte de la película en la que Boyle trata de emular al mejor Kubrick de “2001: una odisea en el espacio”, centrándose en la presentación de los personajes y las fricciones entre ellos en el ambiente claustrofóbico de la nave. Sin embargo, Boyle no es Kubrick y su talento no le da para rellenar con estos elementos los 107 minutos de la película por lo que busca la solución en otra referencia del género espacial, “Alien: el octavo pasajero” de Ridley Scott. De este modo, la segunda mitad de la película abandona la recreación científica y la relación entre los tripulantes por el terror espacial con unos resultados más que discretos. Asimismo, el desenlace de la misión resulta confuso y pesado con una búsqueda forzada de trascendencia a través de una pirotecnia exagerada y poco efectiva con unas secuencias finales tan poco conseguidas que casi echan al traste todo el intento de coherencia científica anterior. El reparto en general hace un buen trabajo intentando no naufragar ante tantas inconsistencias del guión, destacando sobre el resto un Hiroyuki Sanada (“El último samurai”) sobrio y creíble en su papel de capitán y Chris Evans (“Los 4 Fantásticos”) que pasa de ser una antorcha humana a un astronauta congelado.
Ah, una última cosa…Si a pesar de todo deciden acercarse a ver la película no piensen al principio que se han equivocado y están viendo un episodio de “Héroes”. No, es mera coincidencia.
Si quieren echar un ojo a la web oficial de la película pinchen aquí.

lunes, 30 de abril de 2007

“Amor y otros pecados” de Javier Veiga y Ana Rayo



El sábado nos acercamos al Teatro Amaya a ver la última obra de Javier Veiga, conocido sobre todo por participar en diversas series televisivas y presentar “El Club de la Comedia”, y Ana Rayo (“Los años bárbaros”, “Sal de la vida”).
El argumento de la obra se basa en la relación entre Adán y Eva, una pareja de mediana edad en crisis. Eva, cansada de Adán, pretende dejarle a lo que él se opone por todos los medios posibles. En su intento desesperado de recuperar a Eva, Adán pretende convencerla de que la culpa de sus problemas se debe al pecado original y para solventarlos deben averiguar cuál es este. Así se da un repaso por los seis pecados capitales (“todo el mundo sabe que la gula no es un pecado”) personificados en diversas parejas históricas: Sansón y Dálila, Jesucristo y la Magdalena, Napoleón y Josefina, Julio César y Cleopatra y Cármen Polo y Francisco Franco. Finalmente, Adán y Eva descubren cuál es el pecado original pero eso quizás no sea suficiente para salvar su relación.
Durante la hora y media que dura la representación Veiga y Rayo dan vida a estos doce personajes en un “tour de force” frenético a través de un montaje moderno y muy divertido que incluye tanto canciones interpretadas por los mismos actores –bastante mal, por cierto- como videos protagonizados por cómicos televisivos y ciudadanos anónimos. Los enfrentamientos entre Eva y Adán incorporan todos los tópicos (por desgracia, bastante ciertos) que rodean las crisis conyugales con acierto e inteligencia buscando la complicidad del espectador en la broma y sirviendo además de hilazón para la incorporación de los sketches en los que representan de la manera más surrealista y pitorrera a las diferentes parejas históricas y en los que se nota la mano de afamados cómicos como Álexis Valdes o Javier Cansado, destacando en este sentido la esperpéntica sesión masoquista protagonizada por el Generalísimo y señora escrita por Juan Cavestany. Respecto al trabajo de los actores hay que resaltar a Javier Veiga, verdadero motor de la obra, que en una comedia hecha a su medida, da salida a toda su capacidad histriónica y cómica encontrando un buen contrapunto en la interpretación de Ana Rayo, una actriz poco conocida pero que en esta obra aprovecha la oportunidad para demostrar su facilidad para la comedia.
En definitiva, si quieren pasar un rato divertido disfrutando de una comedia ligera y agradable y descubrir de paso cuál es el pecado original pásense por el Teatro Amaya. Eso sí, procuren conseguir las entradas lo más cercanas posibles del escenario porque la acústica del recinto deja bastante que desear.

Si quiere saber algo más de Javier Veiga pincha aquí.

sábado, 28 de abril de 2007

XXX Aniversario de Norma Editorial

Me entero por aquí que Norma Editorial para celebrar su 30º Aniversario pone a disposición de todo el mundo un cómic conmemorativo de Daniel Torres ("Roco Vargas"). Una buena oportunidad para disfrutar de este estupendo dibujante.

Pueden descargarlo desde aquí.

viernes, 27 de abril de 2007

“Pobre cabrón” de Joe Matt




Pobre cabrón” es el título de la última novela gráfica publicada por Ediciones La Cúpula de Joe Matt y que engloba los seis primeros números de su revista “Peepshow", y al mismo tiempo es la perfecta definición de su autor.
Matt es un narrador excepcional con un talento envidiable para la narrativa gráfica. Probablemente, sobresaldría en cualquier género que abordase…Sin embargo, ha elegido narrar sus propias vivencias cotidianas en ese género tan de moda y discutido hoy en día que es el “slice of life” y no podemos dejar de felicitarle por ello porque probablemente el suyo sea el “slice of life” (ó cómic autobiográfico, que coño) más divertido, trasgresor y sincero que se ha publicado por estos lares. Matt en sus cómics se autoparodia de un modo cruel y despiadado mostrándose al mundo como un tipo tacaño, egoísta e infantil, obsesionado con las mujeres pero incapaz de mantener una relación duradera al tiempo que busca desahogo en su gran pasión, la pornografía. En resumen, un personaje patético y despreciable por el que, sin embargo, conforme vamos pasando las páginas de sus cómics, no podemos dejar de sentir cierto cariño y complicidad por un tipo capaz de tomárselo todo –incluido él mismo- a broma. Las situaciones, manías y bobadas de Matt nos resultan cercanas porque son situaciones, manías y bobadas cotidianas que todos hemos vivido o conocemos a alguien que le han pasado. ¿Quién no ha tenido dificultades para ligar y ha llorado sus penas en el hombro de un amigo como él hace con Seth? ¿Quién no ha tenido un amigo pesado como Charles y le ha sonreído mientras secretamente ha deseado que se largue?¿Quién no ha hablado con a una chica mientras se fijaba en sus tetas? No nos engañemos, la gracia de los cómics de Matt es que en buena medida nos vemos reflejados en ellos. Su estilo mezcla de Crumb y Woody Allen funciona perfectamente logrando a través de unos diálogos medidos en el que los sensatos personajes secundarios sirven de contrapunto al histriónico y megalómano Matt hacernos pasar un rato divertido al tiempo que suaviza unas situaciones que de otro modo resultarían inaceptables.
Si te ha picado la curiosidad esta entrada, lee el cómic y conoce a Matt. Eso sí, no te hagas amigo suyo porque te hará protagonista de una de sus historias y acabaréis mal…

jueves, 26 de abril de 2007

Una cosita interesante...



Por una vez me entero a tiempo de algo...Y menos mal. Esta tarde a las 19:30 estará firmando en Madrid Christophe Blain ("Isaac el pirata"," Sócrates, el semiperro"," La Mazmorra: Amanecer") ejemplares de su última obra, "Héracles: Sócrates el semiperro" en la Fnac Callao. Imagino que puestos a firmar, del resto de su obra también firmará ejemplares. Yo por si acaso, llevaré más de un album.
Allí nos veremos...
(Si algún habitual de esta bitacora no conoce aún a este autor que pinche aqui).

“La Cosa del Pantano: Génesis Oscura” de Len Wein y Bernie Wrightson




Al final de la década de los sesenta y principios de los setenta tanto Marvel como DC intentaban revitalizar sus respectivas líneas de Terror. Si Marvel se centró en la traslación al cómic de los mitos literarios del terror más clásico con escaso éxito salvo en el caso de “La Tumba de Drácula” de Gene Colan y Marv Wolfman, en DC desarrollaron una serie de personajes novedosos como Deadman ó el demonio Etrigan, pero el que sin duda se ha ganado un nombre por derecho propio en el género del terror y en el Cómic con mayúsculas ha sido la Cosa del Pantano.
En 1972, el guionista Len Wein y el dibujante Bernie Wrightson se unieron para crear en el número 92 de “House of Secrets” un personaje que ha perdurado a lo largo de los años, una cosa de musgo pantanoso y vegetación pútrida que encierra la mente de un brillante científico atormentado por la perdida de su humanidad. Ese fue el punto del que partieron Wein y Wrightson que, animados desde la editorial por el éxito cosechado en esta corta historia de ocho páginas, se encargaron un año más tarde de la colección bimestral de “La cosa del pantano” durante diez números que han pasado a la historia del cómic y que Planeta ha publicado en una cuidada edición.
Wein y Wrightson en esos díez números hicieron un trabajo soberbio en el que retocaron el origen del personaje para hacerle víctima de una organización criminal internacional, el Conclave, e incorporar secundarios en la serie que posteriormente irían ganando en protagonismo como Cable, Abigail Arcane ó su archienemigo el malvado Arcane. En estos números la Cosa del Pantano viajó por medio mundo para conocer y enfrentarse a todo tipo de monstruos que, generalmente, no eran tan terribles como los seres humanos que les rodeaban. Len Wein recrea unos personajes que entroncan directamente con los grandes de la literatura del terror desde Lovecraft a Shelley y las películas de terror de la Hammer , exprimiendo la visión del monstruo como victima, un ser torturado por su humanidad perdida y la maldición que sobrelleva. Los altisonantes textos de Wein entroncan con la literatura gótica y encuentran el contrapunto perfecto en la sobresaliente labor gráfica de Bernie Wrigthson, un dibujante soberbio cuyo estilo detallista y sombrío se ajustó perfectamente a las características de la serie. Berni Wrigthson, ya se había dado a conocer en la Editorial Warren y en la revista “Web of horror”, pero fue sin duda en “La Cosa del Pantano” donde explotó completamente sus extraordinarias dotes y elaboró su mejor trabajo para las grandes editoriales norteamericanas. Wrightson supo desarrollar completamente las posibilidades del personaje dotándole de su aspecto definitivo y recreando como nadie los pantanos y demás escenarios terroríficos donde se desarrolla la serie. Las espectaculares “splash page” de Wrightson en estos números ya son historia viva del cómic y quedan grabadas a fuego en la memoria del aficionado que las ha disfrutado.
Sin embargo, Wrightson no fue capaz de mantener el ritmo de publicación bimestral y el número diez sería el último que dibujaría en la serie mientras que Len Wein la abandonaría tres números después. Sin contar con la calidad de sus creadores la serie cerró en su número 25 y la Cosa del Pantano estuvo en el limbo de los monstruos hasta que la rescató un joven Alan Moore para colocarla de nuevo en el lugar que la corresponde. Pero esa es otra historia y la contaré en otra ocasión.
Estos diez números de “La cosa del pantano” han envejecido estupendamente y tienen la patina de lo clásico, pudiendo ser disfrutados por igual por el aficionado nostálgico como por el joven que se acerca por primera vez a ellos. Así que no lo penséis mucho y asomaros al pantano…

miércoles, 25 de abril de 2007

“Zigzag”, terror a la española



José Carlos Somoza (“La dama número trece”, “Dafne desvanecida”,”La caverna de las ideas”) es uno de esos escritores que probablemente si hubiera nacido en otras latitudes, aparte de acumular premios nacionales e internacionales (entre otros ha ganado el Sonrisa Vertical, Café Gijón y Gold Dagger) contaría con un mayor reconocimiento de los medios y el público y una cuenta corriente mucho más abultada. Somoza practica un tipo de literatura bastante mal vista por una parte de la sesuda crítica nacional que, sin embargo aplaude obras similares de menor calidad provenientes de otros países. La literatura de Somoza no busca nada más – y nada menos – que el lector pase un buen rato disfrutando de las aventuras y misterios que plantea y eso es algo, que a lo largo de las seiscientas páginas de “Zigzag” logra sobradamente.
“Zigzag” narra las aventuras de Elisa Robledo, una joven profesora universitaria de Física Teórica, que guarda un secreto. Un terrible secreto relacionado con un experimento en el que participó diez años antes. Un experimento científico relacionado con la atractiva posibilidad de ver el lejano pasado, siendo testigos de la Crucifixión ó el Jurásico, y que terminó trágicamente y cuyas consecuencias regresan para atormentarla Se inicia así una trepidante persecución, en la que Elisa debe huir tanto de una poderosa organización internacional que la busca para aprovecharse del secreto que guarda como de la sanguinaria entidad que ayudó a desencadenar diez años antes que regresa para acabar con los miembros del equipo que participaron en la investigación.
El autor en “Zigzag” construye una intensa novela de acción y misterio con elementos terroríficos. Somoza plantea de manera amena y entretenida algunas de las paradojas y problemas que en estos momentos intenta responder la Física moderna en clave de misterio e intriga, explicados con sencillez y de manera que hasta el más torpe puede entender la teoría de cuerdas y la física cuántica al tiempo que entronca con alguno de los principios de la literatura de Terror más clásicos como el de si la Ciencia desafía los misterios de la Naturaleza se ve castigado por ella . Los principales personajes de Somoza son bastante increíbles en general, destacando, en este sentido, tanto la bella e inteligente Elisa Robledo como el profesor Blanes, un físico a nivel del Premio Nóbel (esto para mí es lo más increíble de toda la novela) Sin embargo, no importa, los personajes están perfectamente definidos y al servicio de la historia que el autor quiere contar. Además, Somoza destaca en la habilidad con que dosifica perfectamente la información para mantener viva la intriga durante toda la novela hasta el final de manera que el lector en ningún momento se aburra.
Lectura ideal para disfrutar en la playita.

martes, 24 de abril de 2007

“The Ultimates” ó cómics molones para lectores malotes.



The Ultimates” es un cómic que despierta en mí sensaciones contradictorias. Como seguidor fiel de la versión clásica de los personajes durante muchos años, la primera impresión que me produjo la lectura del cómic de Millar y Hitch fue de rechazo. Esos personajes macarras, fascistas, tontorrones, maltratadores e intrigantes no se correspondían con la imagen que deberían dar los héroes más poderosos de la Tierra para nada porque, para empezar, no se trataba ni siquiera de héroes sino más bien de agentes al servicio del Gobierno de Estados Unidos. Sin embargo, haciendo un ejercicio de objetividad e intentando dejar de lado mi bagaje sentimental (que cursi me está quedando) debo reconocer que “The Ultimates” es un cómic de superhéroes muy entretenido. Con sus defectos, pero altamente entretenido. Probablemente, Mark Millar, un guionista que ya había demostrado con creces su desenvoltura en desarrollar series de superhéroes macarras como demostró en “Authority”, era el único capacitado para dar este nuevo giro a los Vengadores sin que los seguidores más talluditos y fieles no diesen la espalda a la colección y atrayendo al mismo tiempo a nuevos lectores que, en definitiva, era lo que le interesaba a los editores marvel y para lo que nació la línea Ultimate. La versión Millar de los personajes no se para en desarrollar el carácter heroico o su personalidad humana, simplemente se ha decantado por tomar de sus ricas biografías los elementos más oscuros y sórdidos para convertirlos en una versión chulesca de los mismos, haciendo que recaiga todo el peso de la trama en la acción y obviando los momentos de pausa que toda colección necesita para desarrollar a los personajes. Esto provoca que “The Ultimates” sea un cómic trepidante, narrado a matacaballo, y cuya lectura dure un suspiro, ya que tras las tortas de rigor y las bromas malotas de Millar poco más queda. Los autores al mismo tiempo toman referentes cinematográficos cercanos al lector para desarrollar la historia y el diseño de los personajes, no vaya a ser que la originalidad empache, de manera que el remozado Nick Furia se parece a Samuel L. Jackson ó Janet Van Dyne, “La avispa”, parece la Trinity de la saga “Matrix”, por poner solo un par de ejemplos. En el apartado gráfico, Millar se encuentra bien secundado por Brian Hitch, un dibujante de estilo hiperrealista y lentitud exasperante que provoca continuos retrasos en las entregas y que también se encargó de “Authority” en una etapa anterior a la de Millar y que realiza un trabajo soberbio en el desarrollo de las escenas de acción aunque parezca en algunos momentos más preocupado en dibujar un “storyboard” para una futura película (más pronto que tarde tendremos película de “The Ultimates”, ya lo verán) que en la historia que está contando.
En definitiva, a mí “The Ultimates” me recuerda al “Aquí hay Tomate”, historias truculentas para después de comer, entretenidas y fácilmente olvidables. Si eso es lo único que esperan de un cómic, en “The Ultimates” lo encontrarán con creces.

lunes, 23 de abril de 2007

Día del libro, día del cómic


Pues nada, que como siempre, ando despistado y me entero por otros blogs que hoy Día del Libro existe una iniciativa para recomendar cinco cómics que regalar. Puestos a ser generosos y ya que de regalar se trata, regalen ustedes un libro y un tebeo y así se aseguran acertar con el regalo.
Vamos con los cinco elegidos:
"Spirit 13" de Eisner, de lo mejorcito de este genio indiscutible del cómic y su personaje referencial.
"Alvar Mayor" de Trillo y Breccia, uno de los mejores cómics de aventuras de todos los tiempos, soberbiamente narrado y dibujado.
"Isaac, el pirata" de Blain, una de las mejores series de comic europeo publicadas en la actualidad.
"El árbol que da sombra", de Tezuka. El último Tezuka publicado por Planeta a la altura de las mejores obras de este otro genio indiscutible.
"Valerian" de Christin y Meziéres, uno de las mejores series del cómic europeo por la que no pasan los años.
Igual que he puesto estos, podía haber puesto unos cuantos más. Lo suyo es que ustedes lean y elijan. Como verán de algunos ya he hablado por aquí, de los otros, no se preocupen que ya les iré contando.
Felicidades a los Jorges (y a los Jordi, no vayamos a herir susceptibilidades).

“La tempestad” de Juan Manuel de Prada.



Hoy toca escribir de Juan Manuel de Prada, uno de esos escritores mediáticos del que todo el mundo tiene una opinión formada a través de sus apariciones en televisión y sus artículos de opinión. Sin embargo, dejando de lado al de Prada mediático voy a ceñirme al de Prada novelista a través de una de sus novelas más conocidas y premiadas, “La tempestad”.
En “La tempestad” de Prada narra la historia de Alejandro Ballesteros, un oscuro profesor de arte español que viaja a una Venecia inundada y en pleno invierno para ver “La Tempestad” de Giorgione, el cuadro objeto de sus investigaciones académicas y que puede ser la llave de su ascenso profesional. Sin embargo, nada más llegar Ballesteros se ve envuelto en el asesinato del mejor falsificador de cuadros de la ciudad lo que le sumerge de lleno en las intrigas y miserias que rodean al mundo del arte veneciano al tiempo que conoce y se enamora de una mujer que guarda muchos más misterios de lo que aparenta.
En “La tempestad” de Prada nos regala una novela de intriga apasionante, una historia de amor trágica y un ensayo sobre el arte al mismo precio, lo que le confirma como un excelente narrador, aunque alejado de la excelencia rebelde que dejaba vislumbrar en “Coños” y buscando una mayor accesibilidad para todos los gustos y públicos. En “La tempestad”, de Prada construye una novela absorbente y cerrada en la que la ciudad de Venecia se convierte en un elemento más de la narración, una ciudad alejada de la idea preconcebida de urbe turística y romántica –en el sentido mas ñoño del término- a la que estamos acostumbrados, transformándola través de su pluma en una ciudad decadente y oscura más cercana a los escenarios góticos de los que de Prada se declara admirador. Los personajes que construye ayudan a acrecentar esa sensación al tratarse de individuos inadaptados y asociales, presos de obligaciones y obsesiones que les llevan a la muerte, el asesinato y la infelicidad. La intriga está bien resuelta, llevando el autor al lector por los derroteros que quiere marcarle de mano de su protagonista, un Alejandro Ballesteros perplejo y pesimista envuelto en un misterio del que quiere escapar para volver a su anónima vida universitaria y que al mismo tiempo le concede la última oportunidad de esquivar la cotidianeidad e hipocresía de la madurez.
El autor muestra una vez más su dominio de la narrativa y el diálogo haciendo de su estilo barroco e irónico, en el que abundan las repeticiones y las perífrasis, un recurso más para acrecentar la atmósfera de tensión y decadencia con que busca dotar a la novela. De este modo, de Prada moderniza el género romántico a través de una novela en la que el amor y el misterio cohabitan por igual aderezados por algunos saludables toques de erotismo y humor
Si os gustan los misterios y los amores imposibles esta es vuestra novela.

sábado, 21 de abril de 2007

Premios de Salón

Leo en la página de Ficomic que ya hay ganadores de los premios que anualmente se otorgan en el Salón Internacional del cómic de Barcelona. Como ya sucediera el año pasado, hay una serie de premios otorgados por un jurado de profesionales y expertos del mundillo y otros por el público.


Los premiados son los siguientes:

PREMIOS DEL JURADO

Gran Premió del Saló, en reconocimiento a toda una trayectoria profesional: Miguelanxo Prado

Premio a la mejor obra extranjera 2006: Ice Haven, de Dan Clowes
Premio a la mejor obra 2006: Bardín el superrealista, de Max
Premio al mejor dibujo: Bardín el superrealista, de Max
Premio al mejor guión 2006: Bardín el superrealista, de Max
Premio Josep Toutain al autor revelación 2006: David Rubín
Premio al mejor fanzine 2006: Barsowia
Premio a la mejor revista 2006: NSLM (Nosotros Somos Los Muertos)
Premio a la divulgación del cómic: Toni Guiral

PREMIOS POPULARES
Premio a la mejor obra extranjera publicada en España en el 2006: Stuck Rubber Baby de Howard Cruse
Premio al autor revelación español: José Antonio Bernal
Premio a la mejor obra de autor español: El Cazador de Rayos 3
Premio al mejor guión de autor español: Los Reyes Elfos de Faerie de Victos Santos
Premio al mejor dibujo de autor español: Kenny Ruíz por El Cazador de Rayos 3
Premio a la Mejor Revista: Dolmen
Premio al Mejor fanzine: Gutter
Premio a la mejor divulgación del cómic: Álvaro Pons

Pues nada, felicitar a todos los premiados y constatar una vez más que la opinión popular y la del público no tienen nada que ver.
De los premios del jurado, destacar el premio a Miguelanxo Prado sin duda merecidísimo y los de Max al mejor guión, dibujo y obra nacional (aunque es consecuente que la mejor obra se vea premiada con los de mejor dibujo y mejor guión quizás fuese mejor repartir un poco más los premios) y el de David Rubín a mejor autor revelación. También el de Daniel Clowes con su "Ice Haven" como mejor obra extranjera, aunque este autor ya fue premiado en 2001 ("Ghost World") y 2003 ("David Boring") y parece que cada nueva obra que se le publica en España está abonada a llevarse el premio de calle.
Respecto a los premios populares la gran triunfadora es la Editorial Dolmen puesto que prácticamente todas las obras premiadas en la votación popular son editadas por ella con lo que habría que premiar también a los editores por su buen ojo a la hora de satisfacer los gustos del público. Me sorprende positivamente que el público haya premiado a la Mejor Obra Extranjera a "Stuck Rubber Baby", una obra de indiscutible calidad pero que por su temática quizás pueda pensarse que no es de todos los gustos.
Y, por lo demás, felicitar especialmente a Toni Guiral y Álvaro Pons por su labor de divulgadores de esta cosa de los tebeos y a los ganadores de los premios fanzinerosos que eso siempre tiene doble mérito .