martes, 21 de agosto de 2007

“Los mejores sketches de los Monty Python: Flying Circus”



Aprovechando el festivo santero de la semana pasada nos acercamos hasta el teatro Alfil para ver el montaje que las compañías Imprebis e Yllana han hecho sobre algunos de los más famosos sketches de los Monty Python y lo cierto es que el espectáculo merece la pena.
Los Monty Python desde su aparición a finales de la década de los sesenta supieron subvertir y criticar a través de un humor surrealista, absurdo y tremendamente inteligente la mayoría de las instituciones sociales mostrando a través de sus parodias, genuinamente británicas, buena parte de sus paradojas y miserias, convirtiéndose en un grupo de fama mundial, tanto por sus series de televisión como por sus películas que cuenta con admiradores en todo el mundo y que llegaron a estar prohibidos en este país nuestro en tiempos menos felices. Y, precisamente, esos eran para mí los dos grandes retos a los que se enfrentaban los cinco miembros de Imprebis e Yllana al preparar este montaje: la inevitable comparación con el original y su capacidad para adaptar un humor tan corrosivamente genial como el de los Monty Python a todos los paladares. Sin embargo, los actores superan con nota estas dificultades en un montaje en el que logran una completa complicidad con el público al que hacen participe desde el primer momento del espectáculo, aprovechando las facilidades que da en ese sentido un pequeño teatro como el Alfil, ofreciendo un espectáculo frenético en el que durante una hora y media no paran de cantar, bailar y bromear partiendo de la base de los sketches originales y adaptándolos a la realidad contemporánea española y logrando llegar a hacer olvidar a los pythons originales. La elección de los sketches es de lo más adecuada incorporando algunas de las más famosas parodias para el cine y la televisión y haciendo un repaso cínicamente mordaz por la iglesia, la judicatura, el ejército, las agencias de viajes, las funerarias, etc… Los actores hacen un trabajo descomunal en un escenario sin decorado que sólo se llena a través de unas hilarantes actuaciones que lograrán arrancar una carcajada incluso a aquellos que no les guste este tipo de humor.
En el lado negativo, sólo apuntar la nula ventilación del teatro Alfil que convierte la sala en una caldera de la que más de uno(a) tuvo que salir antes de tiempo. Quizás fuera algo puntual o fuese un medio para incentivar el consumo en la pequeña barra del teatro pero en pleno mes de Agosto no resulta de recibo
Ya saben, si están por los madriles y quieren echarse unas risas pásense por la sala Alfil. Eso sí, procuren no sentarse en las primeras filas no vayan a llevarse un tartazo.

lunes, 20 de agosto de 2007

“Los 4 Fantásticos y Silver Surfer” de Tim Story.


¡Madre mía, qué pereza me da escribir algo sobre esta película! Pero bueno, como no estoy en la playa, llevo retrasándolo dos días y tampoco tengo ahora nada mejor que hacer allá voy.
Empieza a resultar habitual que antes de empezar una película de superhéroes me pongan el trailer de la misma. Me ocurrió con “Spiderman 3” y ha vuelto a suceder con esta y visto lo visto en ambos casos tras el trailer podría haberme levantado y marchado a hacer algo más útil porque en las películas no hay mucho más que rascar.
“Los 4 fantásticos y Silver Surfer” es una película ñoña y anódina a más no poder que tomando como base algunas de las mejores historias originales de la edad de oro del cómic de la etapa en que Stan Lee y Jack Kirby escribían parte de la historia del medio realizan un deshilachado y confuso batiburrillo. Si en las historias originales la épica y la tensión dramática dejaban sin aliento a miles de lectores que esperaban mes a mes el desenlace de las aventuras de sus héroes favoritos, en esta película como en la anterior de la saga, se opta por el humor facilón y la bromita tonta en lo que no deja de ser una parodia más que un homenaje al original. Y, sin embargo, hasta eso sale mal dada la incapacidad de los actores para interpretar con un mínimo de credibilidad sus papeles, más preocupados, caso de Chris Evans ("Sunshine") y Jessica Alba (“Sin City”), en lucir el palmito (que, eso sí, tienen buena materia prima y saben mostrarla) que en resultar creíbles. Michael Chiklis (“Combate letal”) , el actor que interpreta a La Cosa, tiene sus minutitos de gloría en algunas escenas en que sale sin caracterizar (a pesar de ello es de largo el actor humano que más mérito tiene) y el que se lleva la guinda es Ioan Gruffudd (“King Arthur” “102 Dálmatas”) que en ningún momento se hace con un papel que le queda muy grande dejando a Reed Richards a la altura de Jerry Lewis en “El profesor chiflado” (aunque ya le gustaría al Gruffudd tener un poco del talento de Lewis) y demostrando una total ausencia de vis comica. En definitiva, que de los actores el que mejor está y realmente resulta verdadero motor de la historia es la recreación por ordenador de Norrin Radd, el por siempre conocido por estos lares como Estela Plateada aunque en la película siguiendo un dudoso criterio hayan optado por no traducir el nombre (luego a Doom sí lo traducen por Muerte ¿?), una recreación que en las dos frases que tiene en la película demuestra mayor talento interpretativo que el resto del reparto y me hace preguntarme el porqué de no recrear a todos los personajes por ordenador vistos los resultados,
Está claro que las adaptaciones no tienen que ser fieles al original y deben dejar un espacio para las aportaciones de los adaptadores pero cuando subvierten completamente la esencia del mismo en aras al producto ramplón y el beneficio fácil los espectadores no podemos dejar de lamentarnos. Aquí no hay ningún tipo de esfuerzo ni siquiera por hacer un producto de entretenimiento digerible por un espectador mínimamente crítico. Simplemente se ha tratado de crear un endeble armazón argumental para sustentar la traca de efectos especiales y dejar las interpretaciones y la dirección para mejor ocasión. Firme candidata a los premios Razzie de este año.

domingo, 19 de agosto de 2007

30 años sin Groucho.




Amigo Groucho, hace ya treinta años que te bajaste del mundo (“Paren el mundo que me bajo”) y ya nadie felicita los cumpleaños como tú (“Si sigues cumpliendo años, acabarás muriéndote”) ansiosos como estamos en obviar lo inevitable disfrazando nuestros años bajo la apariencia más juvenil que el bisturí permita. Ha pasado de moda tu indumentaria desgarbada de ejecutivo venido a menos y no se llevan los grandes bigotes en aras a la metrosexualidad y el artificio. Casi nadie fuma grandes puros porque en la mayoría de los lugares públicos están prohibidos y no está la cosa como para ir pagando multas así como así. Sin embargo, todos añoramos esos aforismos con los que desarmabas al adversario de turno y, sin saberlo o sabiéndolo, retratabas buena parte de las incongruencias del siglo pasado (“Estos son mis principios si no le gustan tengo otros”). Echamos de menos tu ingenio e inteligencia ante tanto humorista chabacano de risa enlatada más preocupado en hacer leña del árbol caído que de crear algo original por sí mismo. Tus películas, que deberían ser de obligada reprogramación en las parrillas televisivas, ya casi no se emiten y probablemente la gente más joven dentro de unos años ya no sabrá distinguirte del resto de tus hermanos. No importa, ya que siempre nos quedarán tus frases, como ramalazos de conciencia frente a la mediocridad, y aunque tú no supieses que significaba humor (“Humor es posiblemente una palabra. La uso constantemente y estoy loco por ella. Algún día averiguaré su significado”) nos los descubriste a unos cuántos (millones).
He procurado citarte mal en toda la entrada (“Citadme diciendo que me han citado mal”) aunque quizás no lo haya logrado e intentaré mantenerme alejado el máximo tiempo posible del único club en el que te han admitido como socio (“Jamás admitiría pertenecer a un club que aceptase como miembro a alguien como yo”), aunque cuando finalmente me admitan espero ocupar un lugar cerquita tuyo para escucharte desbarrar acerca del matrimonio (“El matrimonio es una gran institución si te gusta vivir en una institución”), la política (“La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnostico falso y aplicar una solución equivocada”) o la humanidad (“La humanidad partiendo de la nada con su sólo esfuerzo ha llegado a alcanzar las más altas cotas de misería”). Eso sí, de pies los dos (“Nunca te sientes en una fiesta. No se sabe quién se puede sentar a tu lado”).
Ah y no te preocupe si en tu lápida no pone realmente aquello de “Perdone, que no me levante”. Ya nos levantamos los demás.

Groucho Marx (1890-1977)

sábado, 18 de agosto de 2007

¡¡No más toros!!...en TVE al menos.


Vaya por delante que a mí me gustan los toros, o al menos, no me disgustan y no comparto ninguno de los argumentos que dan desde distintos foros para criticar la llamada Fiesta Nacional.
Ahora resulta que TVE se suma al movimiento antitaurino eliminando de su parrilla los festejos taurinos después de 51 años de feliz idilio, dejando de lado los gustos e intereses de una buena parte de los españolitos a los que prestan servicio (al parecer las retransmisiones deportivas son más de interés público que las corridas) y las buenas audiencias que estos espectáculos tradicionalmente tienen. Quizás sea porque a los actuales mandamases no les salen las cuentas ahora que parece que llegaron las vacas flacas a la tele de todos para contratar los JJOO o la españolizada “Premier League” o se prefiera, como apuntan en el artículo enlazado, no hacer la competencia directa a otro programa de la “Casa”, pero no parece de recibo dejar a todos esos aficionados repartidos por la piel de toro ibérica y que no pueden acceder a los grandes festejos sin su dosis de muletazos y estocadas, de sangre y arena.
Esperemos que recapaciten y nos acaben ofreciendo alguna buena tarde de toros. Y a ser posible con José Tomás.
Aquí pueden enterarse de qué va la cosa con más detalle.

viernes, 17 de agosto de 2007

“Plataforma” de Michel Houellebecq

Michel Houellebecq (1958) se ha convertido en el niño terrible de las letras francesas por derecho propio con una literatura en el que alcanza la justa medida de provocación con cierta curiosidad humanística por desentrañar y denunciar los problemas del europeo contemporáneo. Y “Plataforma” es un buen ejemplo de ello.
“Plataforma” nos cuenta la historia de Michel, un cuarentón funcionario del Ministerio de Cultura descreído, apático y mordaz. Tras la muerte de su padre, decide hacer un viaje de placer a Tailandia, dispuesto a practicar un sano turismo sexual. En el viaje, conoce a Valérie, una ejecutiva de una cadena de agencias de viaje, de la que se enamora y el único ser humano capaz de hacerle sentir vivo y dichoso. De regreso a Francia, junto al jefe de Valérie, deciden poner en práctica un ambicioso proyecto: un nuevo producto turístico consistente en crear una serie de complejos repartidos en los principales destinos en los que el sexo sea el reclamo fundamental, permitiendo la entrada de prostitutas en los hoteles y dejando que el sexo se practique sin ningún tipo de limitaciones. El éxito de su iniciativa es inmediato y la vida parece sonreír a Michel y Valérie, más enamorados que nunca, sin embargo, la desgracia volverá a cruzarse en su camino para arrancar la última esperanza de felicidad de la vida de Michel.
“Plataforma” es sobre todo una novela ambiciosa escrita por un novelista ambicioso que no se limita a hacer de la escritura un ejercicio convencional sin que por ello el resultado tenga que dejar de ser entretenido. Michel Houellebecq a través de la mirada irónica y desesperanzada de su protagonista nos ofrece un retrato de Francia y por extensión del hombre europeo descarnado y polémico. El autor no tiene miedo de analizar y reflexionar sobre las miserias contemporáneas y los temas más candentes tanto de la política como de la sociedad occidental con valentía y sin ningún tipo de recato. El Islam, la política interior francesa, o el negocio turístico no escapan de la aguda pluma de Houellebeq que no deja títere con cabeza al tiempo que construye una novela sólida en la que los acontecimientos se desarrollan sin tregua para el lector, que asiste absorbido a la hermosa historia de amor de Michel y Valérie. El estilo directo de Houellebeq no exento de mordacidad y cinismo enganchará a todo tipo de público que estará de acuerdo o no con las conclusiones a las que el autor llega pero que en ningún caso quedará indiferente. No se la pierdan.

jueves, 16 de agosto de 2007

“Freddy Lombard” de Yves Chaland

Ediciones Glénat se ha animado a publicar la obra completa de Yves Chaland (1957-1990), probablemente el dibujante más influyente de su generación en el panorama europeo que vio frustrada su prometedora carrera por un accidente automovilístico. En este primer tomo de la obra se recogen tres álbumes, ya publicados anteriormente en castellano pero actualmente inencontrables, protagonizados por el que quizás sea su personaje más emblemático: Freddy Lombard, una versión actualizada y perdedora del “Tintin” de Hergé con el que guarda más de una semejanza pero también grandes diferencias. Si Tintin es un héroe clásico infalible en un mundo de blancos y negros definidos en el que el sexo no tiene cabida, Freddy es un antihéroe alejado de maniqueísmos, un pícaro impulsivo que se desenvuelve en un mundo donde los comportamientos y motivaciones de los personajes no son tan claras y donde el erotismo y la sexualidad son tratados con mayor naturalidad.
En Freddy Lombard partiendo de un tratamiento de la acción clásico a la manera en que Hergé construía sus historias, Lombard evoluciona hacia un grafismo innovador experimentando con el tratamiento de página y el color logrando unos resultados asombrosos para la época en que se dibujaron estos álbumes aglutinando al mismo tiempo las enseñanzas de las dos grandes escuelas de línea clara, Bruselas y Charleroi, con una naturalidad, exenta de complejos y en constante evolución gracias a un dominio de la técnica y un perfeccionismo pocas veces visto. Evolución gráfica que se puede apreciar perfectamente a lo largo de las tres historias que conforman la recopilación de Glénat alcanzando su máxima expresión en la última de ellas, “El cometa de Cartago”, una obra ambiciosa que Chaland sitúa en una comunidad aislada donde la aparición de un cadáver flotando en la playa sirve como catalizador de emociones reconcentradas frente al contrapunto de las inclemencias climáticas. En “El testamento de Godofredo de Bouillon” queda de relieve otro de los elementos característicos de los cómics de Chaland, su sentido del humor y fina ironía, al ser contratados Freddy y sus amigos para encontrar la herencia de Godofredo por su descendiente alcohólico, Chaland juega con los cánones de la historieta clásica llegando a un desenlace tan original como divertido. Lo mismo se puede decir de “El cementerio de Elefantes” donde de una primera parte naif y divertida en la que los protagonistas viajan a África se pasa a una segunda con un punto más siniestro pero igualmente graciosa en la que han de resolver una serie de asesinatos.
Hay que felicitar a Ediciones Glénat por lo acertado de la edición dándole a la obra el tratamiento que merece y ahora sólo queda esperar que las ventas acompañen lo suficiente para que podamos ver publicadas el resto de la obra de este malogrado genio del Cómic inéditas en castellano.

miércoles, 15 de agosto de 2007

Palabras, palabras, palabras…


El amigo Darthz quiere ser escritor. En su bitácora juega con las palabras, aliadas y enemigas con las que flirtea y combate en un revoltijo de ideas sentimientos y emociones para crear, quizás, algo bello.

Un día de fiesta. Una buena oportunidad de conocerle y disfrutarle. El amigo Darthz ya es escritor y quizás todavía no lo sabe.

No sean perezosos y échenle un vistazo a su blog. Les gustará.

martes, 14 de agosto de 2007

“Tokio Blues” de Haruki Murakami



A nadie se le escapa que hay canciones que nos marcan para siempre y pasan a formar parte de nuestra vida y de nuestra generación. Esa es la premisa de la que parte “Tokyo Blues”, la novela que ha popularizado a Haruki Murakami (Kioto, 1949) en Occidente y le ha convertido en lo que se viene a denominar un autor “de culto”.
Watanabe al llegar a Hamburgo escucha por casualidad “Norwegian Wood”, una vieja canción de los Beatles, que le lleva a rememorar su juventud en el Tokio bullicioso y convulso de los años sesenta. Watanabe, un joven muchacho de diecinueve años solitario y reconcentrado, vive obsesionado por el suicidio de su mejor amigo de adolescencia. Cuando se reencuentra con Naoko, la antigua novia de aquél, se enamora irremediablemente de ella, en lo que se convierte en una relación imposible macada por el recuerdo del amigo y las dificultades de Naoko para superar la pérdida. Durante el ingreso de Naoko en un sanatorio mental la aparición de Midori, una chica activa, alocada y sincera, llevará a Watanabe a replantearse sus sentimientos e iniciar el camino que lleva de la adolescencia a la madurez.
“Tokio Blues” es una novela inusualmente densa, bella y conmovedora. Murakami a los acordes del “Norwegian Woods” de los Beatles escribe una historia sobre el amor y el desamor, la muerte y la memoria, que no dejará indiferente a nadie. Los personajes de Murakami destilan una humanidad herida en un mundo que no comprenden, en el que navegan en busca de una salvación, una esperanza, que para algunos les resultará imposible de alcanzar y para los que el suicidio y la muerte se convertirá en la única salida. Sólo la presencia de Midori, un personaje entusiasta y vitalista dispuesto a luchar para salir adelante a toda costa y la experiencia vital de Reiko abren una rendija de esperanza en el oscuro existencialismo de Watanabe, obsesionado por su no correspondido amor hacia Naoko. Murasaki es un hábil narrador, capaz de construir personajes poderosos e inolvidables de los que destaca poderosamente Midori, un personaje femenino a la altura de la Maga cortaziana de la que resultará imposible no enamorarse. Murakami es un hábil artesano de las palabras que engarza con facilidad para reflexionar acerca de sus obsesiones y las de un tiempo y lugar que la memoria recupera transformado por el transcurso del tiempo. La banda sonora de los discos y las lecturas de Watanabe ayudan a completar el absorbente contexto en el que se mueven los personajes.
Un libro recomendable para todo aquel que mantenga intacta su capacidad para sentir y emocionarse que ahora puede disfrutarse también en edición de bolsillo. Tullidos emocionales, abstenerse.

lunes, 13 de agosto de 2007

Los últimos monos, ¿los primeros hombres?


Aquí les dejo un enlace a la iniciativa de Raule (“Jazz Maynard”) para agrupar en una página a todos los guionistas de cómics, “los últimos monos de la industria”, que quieran darse a conocer, ofrecerse al mejor postor, compartir penas y alegrías y ponerse en contacto con dibujantes en semejantes circunstancias para posibles proyectos en común.
Una buena iniciativa a la que ya se han apuntado unos cuantos guionistas. Pásense y échenle un ojo.

“Gotham Central 6: Domingo Sangriento y Corrigan II“ de Rucka, Lieber y Kano.



Entre las vacaciones y la montaña de lecturas que tengo pendientes se me había quedado traspapelado el último tomo de “Gotham Central” así que hoy toca solventar tan terrible desliz escribiendo algo al respecto.
Todo se acaba y eso es lo que ha pasado con “Gotham Central” , la serie centrada en la Unidad de Crímenes Mayores del Departamento de Policía de Gotham que tan buenos momentos nos ha dado a todos sus incondicionales.
El último tomo publicado por Planeta engloba los números 37 al 40 de la edición norteamericana y en ellos asistimos a la conclusión de la trama iniciada ya hace unos episodios en torno a Corrigan, el policía corrupto del Departamento. Crispus Allen, el compañero de René Montoya, decide investigar a Corrigan en solitario. Cuando parece que ha reunido las pruebas suficientes para detenerlo, Allen cae en una emboscada de Corrigan, lo que provocará el deseo de venganza de Montoya que irá a por él a riesgo de perder lo que más aprecia, su placa y su novia.
Dramático final el Rucka nos guardaba para el último numero de “Gotham Central” con una René Montoya desequilibrada que queda a la deriva (SPOILER - a la espera de convertirse en una de los principales protagonistas de “52” – FIN SPOILER) y un Crispus Allen masacrado por la espalda (SPOILER.- a la espera de ser resucitado y convertido en el nuevo Espectro en "Crisis Infinita" – FIN SPOILER), un punto final magistral para la pareja de policías que se habían convertido en el verdadero motor de la serie prácticamente desde los inicios de la misma y que deja clara la intención de los autores de no continuar con la misma en el futuro. Rucka firma en estos números la que probablemente haya sido una de sus mejores historias dentro de la serie pero sin llegar en ningún momento a la brillantez que demostrara Brubaker, dotando a la muerte de Allen y la posterior reacción de Montoya de la necesaria tensión dramática, bien secundado por los lápices de Lieber y Kano, que si bien no logran en ningún momento hacer olvidar a Michael Lark ilustran con oficio la trama consiguiendo un par de escenas realmente brillantes.
Ahora que Planeta va a volver a editar los primeros quince números que ya sacara en su momento Norma recomendar a aquellos que todavía no los tengan que se hagan con ellos ya que se trata de los mejores números de la serie y, por último, dedicar un tirón de orejas a Planeta - pero de los que te quedas con la oreja en la mano - por la jugarreta del precio de este último tomo. 96 páginas al mismo precio que las 112 del tomo anterior no son de recibo ni tienen fácil justificación. Esperemos que estas cosas no se repitan.
Si quieren leer algo más sobre las entregas anteriores de la serie pinchen aquí ó aquí.

domingo, 12 de agosto de 2007

Terremoto a la española



A estas alturas ya se habrán enterado todos que hemos padecido un terremoto de 5,1º de magnitud en la escala de Richter (siempre quise usar esta frase) que ha venido a romper la lenta monotonía del veranito.
Si estuviéramos en Japón la cosa sería de lo más cotidiana pero por aquí no deja de ser algo excepcional. No sé en otros lugares, pero en los madriles y, más en concreto en mi casa, se ha notado bastante. Todo el edificio ha temblado y la cama se movía como si un “polstergeist” hubiera decidido hacernos una visita inesperada. Tan sólo ha durado unos segundos pero la sensación ha sido lo suficientemente perturbadora como para hacerme pensar lo que puede ser un terremoto más fuerte y no querer expermentarla. Sin embargo, la calle permanecía tranquila y ningún sonido anormal perturbaba una mañana como otra cualquiera. Extraño, ¿verdad?

Y, ustedes, ¿han notado algo?...Cuenten, cuenten.

sábado, 11 de agosto de 2007

Huesos, huesos…



Esta semana nos han llegado dos grandes descubrimientos relacionados con el mundo de los huesos. No, no me refiero a la serie de La Sexta sino a los restos encontrados en diferentes puntos del mundo y que nos ayudarán a saber un poco más de dónde venimos ahora que no sabemos muy bien quiénes somos ni adónde nos dirigimos.
Por un lado, un paleontólogo suizo mientras buscaba un sitio para hacerse un chalecito ha descubierto uno de los mayores cementerios de dinosaurios herbívoros de Europa. Por otro lado, en Kenia han descubierto a las orillas del río Turkana una mandíbula y un cráneo, lo que en sí mismo tampoco sería gran cosa, descubrimientos se hacen todos los días (o casi todos), si no fuese porque la mandíbula pertenece a un Homo Habilis lo que ha hecho que los descubridores se planteen si fue posible la coexistencia entre esta especie y la del Homo Erectus, a la que parece pertenece el cráneo, cuando se suponía que esto era imposible. Todo ello ha dado a un pequeño revuelo entre los paleontólogos. Unos asumen la nueva teoría con entusiasmo, otros creen que son necesarios nuevos descubrimientos y no se lo creen. Yo, como se pueden imaginar, no tengo ni idea, pero a simple vista parece lógico que si ya se ha aceptado que los Neanderthales y los Crogmangnones convivieron… ¿por qué no iba a pasar lo mismo entre otras especies? Lo que realmente me parece destacable de estas noticias es que todavía a estas alturas de la fiesta se puedan hacer grandes descubrimientos por casualidad (¿quizás sea la única manera de hacer descubrimientos?) y que las teorías mayoritariamente aceptadas, que se estudian en los colegios y que nos han mostrado en innumerables documentales, de repente se pongan en tela de juicio y se ponga de nuevo todo patas arriba para volver a empezar. Luego dicen que la ciencia no puede ser divertida, ¿no les parece?
Les dejo aquí y aquí un par de enlaces a las noticias.

viernes, 10 de agosto de 2007

“Diario de un escándalo” de Richard Eyre


Diario de un escándalo” es un claro ejemplo de un guión convencional salvado por el trabajo del reparto. La historia en sí no iría más allá del argumento para un telefilm melodramático con los que las diferentes cadenas nos torturan las sobremesas de los fines de semana, si no fuese por la interpretación de los actores, destacando sobre el resto una Judi Dench (“Shakespeare enamorado”, “Iris”) extraordinaria perfectamente secundada por Cate Blanchett (“El Señor de los Anillos”, “Babel”), que con este papel conseguiría su segundo Oscar como Mejor actriz de reparto.
Como les decía la historia no es nada original. Cate Blanchett es una joven profesora en un colegio de Londres, felizmente casada con un hombre algo mayor que ella y madre de dos hijos (uno con síndrome de Down), se siente atraída por un joven alumno con el que termina manteniendo una relación. Pronto son descubiertos por una profesora veterana, lesbiana, vieja y amargada, interpretada por Judi Dench que pretende vender su silencio a cambio de la “amistad” de la profesora joven. Sin embargo, el asunto es descubierto por otro profesor y salta a la luz pública con el consiguiente escándalo y despido de las dos profesoras. Básicamente este es el argumento de la película, sobriamente dirigida por un Richard Eyre (“Iris”) que básicamente se limita a colocar la cámara, y salvada por un reparto que dota de credibilidad a la historia. Una Judi Dench es estado de gracia crea aquí uno de sus mejores personajes a través de su amargada profesora lesbiana, caracterizando perfectamente los matices de su retorcida personalidad y mostrando, a través de su voz en “off”, su plan de manipulación de la ingenua profesora interpretada por Cate Blanchett, que en esta película borda el papel. Muy poquito más se puede destacar de esta película salvo el correcto trabajo del resto del reparto.
Si este fin de semana prefieren algo mejor para la sobremesa que un dramón televisivo prueben con esta película.

jueves, 9 de agosto de 2007

Los baiji


Han desaparecido los baiji, la única especie de delfín que respiraba agua dulce y habitaban el río Yangtzé. Parece que la polución y el "progreso" humano ha sido demasiado para veinte millones de años de evolución. Hacia cincuenta años que no se extinguía una especie de mamífero. ¿Cuál será la próxima? ¿Nosotros, quizás? DEP.

“El curioso incidente del perro a medianoche” de Mark Haddon



Si hay un libro que me sorprendió el año pasado fue sin duda “El curioso incidente del perro a medianoche”. Ya en un primer momento, a simple vista, llama la atención con su complicado título y su particular organización en capítulos basada en los números primos, pero conforme empiezas a leerlo entiendes perfectamente su significado. “El curioso incidente del perro a medianoche” nos cuenta la historia de Christopher, un chico especialmente dotado para las matemáticas y aficionado a las novelas de Shelorck Holmes que vive junto a su padre divorciado en un suburbio de Londres. Ansioso por investigar sus propios misterios, piensa que su oportunidad ha llegado cuando el perro de su vecina aparece atravesado por un horca e inicia una investigación. Pronto, gracias a sus dotes deductivas, resuelve el misterio y embriagado por su éxito decide probar con un nuevo desafío: la búsqueda de su madre, divorciada. Probablemente, estas aventuras no puedan parecer excesivamente extraordinarias y piensen que están al alcance de cualquiera. Cierto, pero cuando el protagonista de la historia sufre sindrome de Asperger, una forma de autismo profundo que conlleva para quien lo padece dificultades extraordinarias para realizar las actividades más normales pero que, sin embargo, lo convierte en un genio en áreas muy concretas de conocimiento, la cosa cambia.
Mark Haddon con esta su primera novela supo llegar a la fibra sensible de todo tipo de lectores. La novela resulta tan tramposa como original pues ni Haddon ni nadie puede saber realmente lo que siente o padece un autista con síndrome de Asperger, pero sirve perfectamente para construir una trama entretenida y sólida así como para denunciar tanto las carencias de nuestras sociedades de gente “sana” y “razonable” como para acercarnos a la realidad cotidiana de un autista con sus limitaciones, esperanzas, sueños y miedos. Sin caer en la sensiblería simplona, Mark Haddon construye un personaje entrañable y complejo que despierta la simpatía del lector desde las primeras páginas acompañándole en su peregrinar por la gran metrópoli con un estilo tan sencillo como magnético que permitirá terminar el libro en una tarde.
Esta novela ganó el Premio de la Commonwealth al Primer Libro y el Premio Whitbread. Si la ven por ahí, no la dejen escapar. Les gustará.

miércoles, 8 de agosto de 2007

“Las intermitencias de la muerte” de José Saramago



Hoy toca libro de José Saramago (Azinhaga, 1922) , lo que conlleva escribir sobre uno de los escritores más populares y respetados del panorama actual, más si cabe, desde que recibiera el Nóbel hace unos años.
En “Las intermitencias de la muerte”, Saramago plantea una parábola en torno a un país imaginario en el que la muerte decide dejar de actuar con el inicial entusiasmo de la población inmortal que pronto se torna en desesperación ante las dificultades que la novedad ocasiona ya que la gente que debería morir no muere, quedando en una especie de estado vegetativo, lo que ocasiona nuevos problemas tanto a la población como al gobierno que intenta buscar una solución mientras las diferentes iglesias ven peligrar las bases de sus religiones y los criminales se aprovechan para lucrarse. Una vez adaptados, la reaparición de la muerte no ayuda a que las cosas vuelvan a la normalidad. La muerte decide anunciar con siete días de antelación su visita a sus próximas víctimas lo que acarreará nuevos problemas tanto a la gente conocedora de antemano de su destino como a la propia muerte que sorprendentemente comete un error y deja vivir a un hombre que debería haber muerto. Ante semejante situación, una muerte consternada toma forma humana y decide conocer a semejante ser excepcional (por otro lado, un músico bastante anodino). Cuando el encuentro se produce, lo sorprendente ocurre.
“Las intermitencias de la muerte” es una obra típica del premio Nóbel portugués lo que supone a su vez su principal cualidad y defecto. Esta novela a nivel formal puede que incluso sea una de sus obras más logradas en la que pule hasta el extremo su estilo personalísimo basado en la enumeración y las perífrasis empezando y finalizando la novela con la misma frase (“Al día siguiente no murió nadie”) y haciendo gala de un humor ágil, blanco y accesible a todo tipo de lectores, capaz de abrir las mentes a la reflexión sobre situaciones no tan alejadas de nuestra realidad cotidiana. Pero, a nivel argumental, la novela se queda corta pudiendo detectarse casi dos obras relacionadas y que probablemente hubieran sido mejor tratadas como cuentos o relatos que en una novela única. La primera parte, en la que la población y sus instituciones deben hacer frente a las nuevas situaciones que acarrea la desaparición de la muerte recuerda a otras obras del autor como “Ensayo sobre la ceguera” o “Todos los nombres”, planteándose situaciones que le resultarán familiares al lector habitual de Saramago mientras que la segunda parte en la que la muerte busca y encuentra al músico que se resiste a morir resulta mucho más interesante y original. Saramago nos muestra una muerte cercana, cargada de anhelos y defectos humanos, que la llevarán a escapar de la soledad de su cometido.
“Las intermitencias de la muerte” es un buen libro para iniciarse en la lectura de la obra de Saramago y agradará a los incondicionales del autor portugués pero quizás decepcionará a los que esperamos algo más en la obra de un escritor tan dotado. Ya saben, prueben y luego me cuentan…

martes, 7 de agosto de 2007

"52", el cómic y el marketing



Hace tiempo que, en mi opinión, DC desbancó a Marvel en innovación dentro del género de los superhéroes, tanto en la concepción de sus macrosagas como en la búsqueda de nuevas fórmulas de edición y el tratamiento de los personajes. Los motivos no los tengo muy claros aunque barrunto que buena culpa la ha debido tener la excesiva dependencia de la Marvel de los grandes estudios de cine a los que ha cedido los derechos de explotación de sus personajes a cambio de los golosos beneficios que ello le reporta. El último ejemplo de esta superioridad lo tenemos en “52”, la nueva colección que nos está ofreciendo Planeta y que ya va por su número once (probablemente a estas alturas ya habrá salido el doce). “52” es un buen producto de marketing, porque más allá de sus cualidades como historia que todavía están por ver resulta un producto novedoso y arriesgado dentro del anquilosado mercado del cómic “mainstream” yanqui. Los editores DC se han dado cuenta de la paulatina perdida de lectores veteranos y para volver a atraerlos y fidelizarlos a la enésima remodelación del Universo DC surgida tras la macrosaga “Crisis Infinita” (no confundir con “Crisis en las Tierras Infinitas” que era la buena de verdad) han optado por una opción basada en lo que debería ser el principal activo de una editorial de cómic: un cómic. Un cómic “barato” realizado por los guionistas estrellas de la editorial (Geoff Johns, Greg Rucka, Grant Morrison, Mark Waid) con una periodicidad semanal, algo bastante inusual en el mercado norteamericano pues “52” se ha convertido en la más larga en la historia del cómic yanqui con esta periodicidad.
El planteamiento es sencillo: los principales héroes de la editorial (Superman, Batman, etc.) han desaparecido y durante un año en tiempo real (las 52 semanas a las que hace referencia el título) otros personajes secundarios asumen el protagonismo de proteger el mundo y descubrir que ha pasado con sus compañeros a través de diversas tramas sin conexión aparente pero que con el paso de los números irán entrelazándose hasta llegar al desenlace que supondrá el regreso de los héroes desaparecidos (imagino). La historia hasta el momento es entretenida y asistimos a los inicios de las investigaciones de diversos personajes (René Montoya, el Hombre Elástico, Booster Gold, Acero) y de los malvados planes de varios supervillanos como Luthor y Black Adam. Sin embargo, avanza muy lentamente como consecuencia de la limitación temporal a las 52 semanas del año natural Pero, ¿cómo va a evolucionar? ¿Cuánto tiempo pueden alargar la trama sin que el interés de los lectores desaparezca? Pues estas cuestiones fundamentales realmente no importan, porque aquí entra en juego la gran jugada de los editores DC (y Planeta de paso): el precio. A mí no me importa gastarme el 1,75 semanal que cuesta el número de “52” para ver cómo va evolucionando el asunto y supongo que lo mismo le pasará a la mayoría, acostumbrados ya a pagar cantidades más elevadas con asiduidad, aunque la historia en sí misma no nos convezca demasiado. Porque uno de los peligros de “52” es precisamente uno de sus puntos más atractivos: su carácter eminentemente coral. Es coral tanto en el protagonismo de los personajes como en la realización de los guiones lo cuál supone que la serie pueda sufrir altibajos (aunque de momento todo parece bien encauzado). Muchas preguntas en el aire que por 1,75 a la semana veremos contestadas en 52 semanas. Jugada redonda para la editorial, esperemos que también lo sea para los lectores.

lunes, 6 de agosto de 2007

“Houdini, el rey de las esposas”, de Jason Lutes y Nick Bertozzi




El resumen de “Houdini: el rey de las esposas” resulta muy sencillo: Jason Lutes y Nick Bertozzi nos muestran una actuación cotidiana del mayor escapista de todos los tiempos, su salto esposado desde el puente Cambridge en Boston ante una multitud y el truco que empleó – ó se supone que empleó – para escaparse. Así de simple.
Sí, simple en apariencia, porque con la excusa de esta cotidiana historia en la nada cotidiana vida de Harry Houdini, Lutes y Bertozzi hacen una demostración práctica de las posibilidades del cómic para hacer un retrato completo tanto de la persona como del personaje y, por extensión, de una sociedad y una época necesariamente más ingenua que la actual. Jason Lutes (“Berlín”, “Juego de manos”) hace en este álbum gala de su pericia como guionista a través de una radiografía milimétrica del personaje en el que muestra tanto la admiración como el recelo que Houdini despertaba en la sociedad de su tiempo, incapaz de comprender las capacidades de ese pequeño hombre para escaparse de los retos más arriesgados y espectaculares pasando, sin solución de continuidad, a acercarnos al Houdini persona enamorado de su esposa Bess y un aunténtico adicto al trabajo. La historia se ambienta en un momento muy concreto de la vida de Houdini en el que su popularidad está en todo su apogeo y todavía no había comenzado su campaña contra el espiritismo. El cómic está soberbiamente ambientado y se nota la preocupación de Lutes y Bertozzi en documentarse para que el retrato del Boston de principios del siglo pasado resulte lo más fiel posible, por otro lado, una nota característica fundamental en la obra de Lutes es su preocupación por la rigurosidad histórica. Respecto a Nick Bertozzi, un autor hasta ahora desconocido en España del que parece que Astiberri publicará próximamente una novela gráfica (“El Salón”) hay que comentar que su estilo realista se adapta bien a la historia, resultando quizás un poco estático pero haciendo un buen uso del bitono a la manera que ya utilizasen otros autores independientes como Seth.
Por último, destacar la excelente edición de Astiberri, realmente cuidada y con un artículo muy interesante que ayudará al desconocedor de la figura de Houdini a conocerla un poco mejor antes de introducirse en el meollo de la historia y un análisis de viñetas que servirá para profundizar un poco más en la historia y el contexto histórico. No se asusten, la historia es muy entretenida y realmente los artículos son accesorios pudiendo disfrutarse la historia sin necesidad de leerlos.

sábado, 4 de agosto de 2007

Vuelve Popeye en español

A través de los amigos de Entre Cómics, me entero que Planeta de Agostini en respuesta a una consulta en su página web anuncia la publicación de "Popeye", el genial clásico de E.C.Segar, a partir de Diciembre de 2008. Supongo que es pronto para adelantar los detalles de la publicación y a lo mejor este anuncio puede estar sujeto a modificaciones pero creo que todos debemos felicitarnos porque se recupere esta obra.
Otra noticia de Planeta parece que "Pluto", la nueva obra de Naoki Urasawa ("Monster" , "20th Century Boys") se va a retrasar por problemas de derechos.
Si pincháis aquí podréis leer vosotros mismos la contestación de Planeta a la consulta del amigo Claudio.
ACTUALIZACIÓN 15/08/2007: Parece que Planeta tuvo un lapsus y la fecha de publicación del "Popeye" de Segar será finalmente Diciembre de 2007. Mejor para nosotros...

viernes, 3 de agosto de 2007

“El último deseo” de Andrzej Sapkowski



Intrigado desde hace tiempo y animado por las buenas críticas y la aclamación de los lectores acerca de las excelencias de Andrzej Sapkowki (Polonia, 1948) que apuntaban al autor como el gran renovador de la Fantasía de la Europa del Este (¿existía antes? porque aparte de Lem yo no conocía a ningún escritor polaco que cultivase este género y Lem más bien escribió ciencia ficción) me animé a iniciarme estas vacaciones en su obra con la primera novela de la saga de Geralt de Rivia.
Geralt de Rivia es un brujo adiestrado desde niño para ir de pueblo en pueblo acabando con los monstruos a cambio de una recompensa, un personaje atormentado y mortífero que aplica su propio código de honor a la hora de enfrentarse a los problemas. “El último deseo” es una novela en la que Sapkowski plantea a través de varios cuentos en los que Geralt se enfrenta a diversas situaciones la descripción del protagonista, su carácter y su entorno, sus amigos y enemigos. Geralt de Rivia es un antihéroe atípico que me recuerda poderosamente a un clásico de la literatura fantástica, el Elric de Melniboné de Michael Moorcock. Sapkowski coloca a su héroe en un ambiente medieval y mágico en el que debe enfrentarse a monstruos, hechiceros, elfos y hombres, estos últimos, en la mayoría de las ocasiones, peores que los primeros.
Sapkowski en “El último deseo” dota a su obra de un agudo sentido del humor y aprovecha elementos del folklore popular eslavo, de los cuentos infantiles e incluso del “western” para enriquecer el universo en el que se mueven sus personajes. Sin embargo, no todo me parecen excelencias en la obra. “El último deseo” es una obra irregular en la que no todos los relatos tienen el mismo interés y que deja abierto el interrogante acerca de las capacidades de Sapkowki para desenvolverse en una narración larga. Junto a relatos muy bien desarrollados como puede ser el que da título al libro o los titulados“El brujo” y “El confín del mundo” hay otros que resultan acelerados y confusos, historias que podrían haber tenido un mejor tratamiento como novelas independientes o divididas en dos libros en lugar de agrupadas en uno solo. Lo mismo ocurre con el relato parcelado que sirve de introducción al resto titulado “La voz de la razón”, un relato un tanto forzoso y en el que el autor parece priorizar presentar una serie de personajes que pueden tener su importancia en novelas posteriores a la propia historia que está narrando en ese momento. También es cierto que la edición de Bibliópolis no ayuda nada. Pase que debe ser difícil encontrar buenos traductores de polaco y estoy seguro que Sapkowski es un autor complejo que pierde especialmente con la traducción, lo que no me parece de recibo son las continuas erratas a lo largo de todo el libro y que deberían intentar corregir en posteriores ediciones (la mía es la quinta a ver si para las próximas lo consiguen). A pesar de todos estos fallos, “El último deseo” es una lectura entretenida que agradará a los aficionados al género y que deja más luces que sombras respecto a las potencialidades de Sapkowki. Creo que le daré una nueva oportunidad y continuaré leyendo otras obras suyas pero, eso sí, este señor no ha descubierto nada nuevo en el género fantástico, así que no dejen que les vendan ninguna moto.