Una pregunta: ¿Por qué Tintin parece un avatar? Es muy pronto, pero el trailer no me ha gustado demasiado, la verdad. (El cartel, en cambio, sí me gusta, aunque me recuerde a "Las Aventuras de Willy Fog").
“Mira, el mundo del cómic en América lo absorbe todo. Es una cosa enorme y horrible. Hoy introducimos una nueva idea, y la cambian para poder utilizarla. Introduces una nueva idea, el cómic como literatura, la novela gráfica, y dicen, “podemos usarlo. Es una buena palabra, podemos usarla para vender libros, y esos libros tendrán un formato determinado. Creemos un formato para nuestras novelas gráficas. Haremos novelas gráficas de Spider-Man y de Lobezno. Las diferenciaremos de los comic books creando un nuevo formato, y ese formato será el de la novela gráfica”. Los chicos lo leen y dicen, “ah, tienen formato de novela gráfica”. Pero son cómics en otro formato. 64 páginas en lugar de 32, más grandes. Así es como empezó. Así que para el negocio del comic book es tan simple como un formato. “Si hago un cómic de Spider-Man, ¿en qué formato lo hago, comic book o novela gráfica?”. Es solo otro formato. Pero no era esa la intención original. La intención era alcanzar una nueva forma de pensar en el cómic. Pensar que no era para niños… bueno, que no era sólo para niños, que también era una literatura inteligente y adulta. Y poder conservarlos en la estantería junto a Shakespeare y a Oscar Wilde y a Cervantes. [Pausa]. Ahora tenemos los clásicos, Gasoline Alley, Peanuts, en bonitos tomos en tapa dura, en colecciones para conservar en la estantería, tratamos la historia de nuestro medio con seriedad. El término “novela gráfica” tiene un significado. Una actitud, una forma de pensar. Y es una forma de pensar que comienza hace unos 30 años, desde los años 70. Y es por eso por lo que hablo de un movimiento. Es un evento en el tiempo. Y creo que cuando las generaciones futuras miren hacia atrás y se pregunten “¿qué fue la novela gráfica?”… La novela gráfica fueron las obras más importantes y memorables de ese período. Como Maus, o Persépolis, etcétera”.
¡ Qué poquita gracia le habrá hecho al sufrido seguidor regular de la serie en grapa de Thor que, dentro del coleccionable “Marvel Héroes”, Panini haya incorporado material tan reciente como el que se incluye en este volumen!...Y es que la entrega decimonovena de esta colección recopila buena parte del material “de relleno” que aparecía en el volumen 4 dek que se publicaba para no solaparse con la etapa de JMS. En concreto, e este volumen lo componen las siguientes historias: “Las Edades del Trueno” y su continuación “Reino de Sangre” (Vol. 4 # 9 a 11), de Matt Fraction, Patrick Zircher, Khari Evans y Clay Mann; el especial “Thor God-Sized” con la historia“Vida y Muerte de Skurge, el Verdugo" (Vol. 4 # 18) de Fraction, al guión, y Dan Breton, Doug Braitwaite, Mike Allred, Miguel Angel Sepúlveda, dibujando cada uno un capítulo del especial; y, finalmente, la historia “El juicio de Thor” (Vol. 4 # 22), de Peter Milligan y Cary Nord.



Los lectores habituales de cómics nos quejamos habitualmente, con resabio justificado, de la repetición de clichés y tópicos que inundan las librerías de obras de autores que una vez sí y otra también nos ofrecen “más de lo mismo” en una sucesión de convenciones que acaban por aburrir al más convencido. Precisamente por ese motivo, no deja de ser un grave error dejar de conocer la obra de Jaime Hernández, creador de un universo propio rico en referencias pero al mismo tiempo tremendamente original, y, más allá del interés que pueda suscitar sus temas y obsesiones, uno de los autores de cómics más completos y sólidos que ha dado el medio en los últimos cuarenta años del que cualquier proyecto de historietista puede y debe aprender.



En mi caso personal, debo decir que no estaba atento al éxito de la historia, sino más bien al transcurso de esa historia en lo que atañe a lo que producía Héctor con respecto a mis capacidades, a mis posibilidades. Yo me sentí siempre cómodo, con independencia de si estaba o no estaba en un nivel de popularidad al que nunca presté atención. Le presté atención a cómo funcionaba la historia con respecto a mi propia capacidad para resolverla, y estuve siempre en una buena dosis disconforme con los resultados, porque me daba cuenta de que tenía mucho que aprender. Y desde el punto de vista profesional, siempre consideré El Eternauta como una etapa evolutiva de mi trabajo, que venía realizando desde cuatro años atrás, que comencé a trabajar con la editorial Abril y la otra, la editorial Columba. De manera que en cada etapa en esas editoriales, yo fui evolucionando con mi estilo, sobre todo con lo que ocurrió en la editorial Abril y Bull Rocket, que me planteó un problema, porque tenía un estilo muy definido heredero del estilo de Milton Caniff, que lo adoptó Paul Campani, que fuel el dibujante que me precedió en esta historia. Lo que yo tuve que hacer fue un esfuerzo técnico para adaptar mi propio estilo al estilo de ese dibujante italiano porque era una exigencia editorial, donde se tenía que notar lo menos posible el cambio de manos por parte del ilustrador. Así que conseguí eso con Bull Rocket, y cuando empecé a trabajar con Oesterheld, el estilo y el ritmo de las historias que Oesterheld me proponía, no eran para mí adaptables al estilo que había absorbido con el dibujante italiano, eso había que cambiarlo.
Y coincidió la circunstancia de que a los pocos meses, al tener en mis manos un guión de una historia de ciencia ficción al estilo de lo que hicimos con El Eternauta, había que cambiar la técnica con respecto a Bull Rocket. Así que, progresivamente, los primeros meses lo fui dejando de lado, pero después tenía que sustituir un estilo sólido, bien acreditado y muy eficaz, como era el estilo de Paul Campani, por mis propios recursos, que aún no sabía muy bien cuáles eran [ríe]. Es decir, que fui modificando mi estilo esde mi perspectiva, para adaptarlo al nuevo clima historietístico que me imponía Héctor Oesterheld en El Eternauta, con relación a las historietas clásicas de estilo norteamericano, que era lo que utilizaba como referencia.
(Interesantísima la charla con Solano López que las gentes de Entrecomics han publicado hace unos días y podéis leer aquí. Parece que el maestro argentino se encuentra delicado de salud. Le deseo una pronta recuperación).
¡ Qué poco le ha durado el espíritu universal a Superman! Como no podía ser de otra manera, Superman vuelve a tener el pecho henchido de patrioterismo más ramplón y casposo al que parecía haber renunciado hacía poco junto con la nacionalidad norteamericana. En concreto, este alegato se lo ha marca en “Superman #711”.
En fin, no sé si DC y JMS han recibido presiones del “entorno”, las ventas descendieron o simplemente todo era una “astuta” operación de marketing tontorrón de las que acostumbran, pero con chorradas burdas como esta no se cubren de gloria precisamente. en el resto del mundo. Ay, Superman para lo que has quedado...
(Fuente: Nuestros Cómics).


Por un lado, Marvel publicó a mediados de los noventa, las dos primeras partes de una trilogía sobre su vida, tituladas “Iron” y “Lion”, realizadas por el excelente Charles E. Hall. Sin embargo, se “olvidó” de publicar la tercera parte, “Zion”.
Por otro lado, en Francia, Roland Monpierre, un gran fan de Marley, ha publicado varias obras sobre su figura. Primeramente, a finales de los ochenta, publicó “Reagge Rebel: La vie de Bob Marley” (arriba) y hace unos años “La Légende des Wailers” y “La Légende du Lion”, en los que a través de la historia de The Wailers, el grupo de Marley, realizaba un atractivo acercamiento al desarrollo de la música jamaicana.

Desengañaos, que estos tebeos no creo que los vayamos a ver en España. Así que consolémonos, con la música de Marley y temas como “Iron-Lion-Zion”.
Ayer me pillasteis con el punto pesimista con las posibilidades del tebeo popular y el notición de las colecciones de Signo Editores. Sin embargo, realmente creo que todavía hay esperanza mientras haya guerrilleros bregados como Jordi Coll y los chicos de “Amaníaco”, revista que lleva veinte años –primero como fanzine y después como revista- apostando por el humor y el formato revista de historietas de toda la vida. “Amaníaco” ha llegado al meritorio decimosexto número con una revista dedicada al fenómeno fans, analizado desde las más variadas perspectivas junto a nuevos entregas de sus series regulares.

Señores, señoras, aficionados y aficionadas al tebeo en todas sus denominaciones, el futuro por fin nos ha alcanzado. Desechad vuestros asquerosos tebeos acumulados durante años de coleccionismo y mirad las estupendas “ediciones definitivas” que de series que en otros tiempos menos afortunados se denominaban populares como “Mortadelo y Filemón” o “Capitán Trueno” está ofreciendo a un ajustado precio Signo Editores. Por 1.890 € de nada por colección, podréis haceros con unas ediciones que vuestros amigos envidiarán. Daros prisa que se las quitan de las manos.
La serie “XIII Mystery” –ya sabéis, el spin off de la excelente "XIII” de Van Hamme y Vance- que viene publicando Norma Editorial cede el protagonismo en su segundo álbum a Irina Svetlanova, la mortífera asesina tuerta que a las órdenes de la Mangosta –este ya protagonizó el primer álbum de la serie- se las hacía pasar canutas al misterioso XIII en la serie original.

En definitiva, “Irina” es un entretenido tebeo de género que se puede leer con agrado incluso sin tener conocimientos previos de la serie troncal aunque, claro está, si se conoce esta mejor que mejor. Y, seguramente, si no se conoce resulte el reclamo ideal para que nuevos lectores piquen. A propósito, en las Galias hay una edición de luxe de este tebeo con ex libris tan chulos como el de abajo.
Inesperada noticia la del fallecimiento de Carlos Trillo, uno de los mejores guionistas del cómic en castellano a este y aquél lado del Atlántico. Todo un clásico vivo que en la década de los ochenta concentró lo mejor de su obra, con maravillas como “Alvar Mayor” –uno de mis tebeos preferidos- junto a Enrique Breccia, sus imprescindibles obras con Horacio Altuna (¿qué ha pasado con la colección de Planeta que recuperaba estas obras?) como “El loco Chavez”,o Jordi Bérnet con “Clara de Noche”, ya en la década de los noventa.
Se me ha ocurrido que la vida y muerte de Severiano Ballesteros sería buen material para esos biopic de superación que tanto aman los anglosajones sobre sus deportistas de leyenda y, quizás precisamente por eso los medios informativos han dado un protagonismo tan relevante durante este sábado lluvioso a su figura.
No me gusta el golf. Me parece un deporte elitista y aburrido que necesita de una superficie y unos recursos exagerados para que, por mucho que se empeñen con que es un deporte con cada vez más practicantes, solo unos pocos privilegidos disfruten. Sin embargo, la historia de este cántabro hecho a sí mismo siempre me ha parecido interesante (igual que me gustan las películas de boxeo aunque no me entusiasme pegarme con nadie),
Por edad y desinterés, no recuerdo al Ballesteros triunfador que todo el mundo ensalza hoy pero sí al Ballesteros que no pasaba los cortes y se enfadaba porque su cuerpo no le respondía y al hombre frágil que durante tres años le ha plantado cara a un tumor cerebral.
Y quizás, más allá de sus victorias por la manera de afrontar esa derrotas merezca la pena rmantener vivo el recuerdo de Severiano Ballesteros.
D.E.P.
Supera con mucho todas mis expectativas. Eso sí, no sé que se van a aguardar para la película. Crucemos los dedos.
En una apuesta decidida por la calidad y la búsqueda de nuevos públicos más allá de los adolescentes ávidos de blockbusters palomiteros y los aficionados a los cómics de superhéroes, desde Marvel Studios han ido puliendo película a película una fórmula que sin descuidar a esos sectores busca atraer a otros públicos que, en principio, no estarían interesados por estas temáticas haciendo hincapié en el prestigio de sus directores. Ya hubo un primer y fallido intento en ese sentido con la incorporación de Ang Lee a la primera película de “Hulk”, que falló básicamente por la incapacidad del director chino para entender el material con el que trabajaba y que fue rápidamente corregido en la segunda película protagonizada por ese personaje con la elección de un Louis Leterrier, que a todos los niveles se encuentra en las antípodas del chino (para bien y, generalmente, para mal). La cosa se encauzó con la elección para las dos películas de “Iron Man” de un Jon Favreau que ha sabido entender como pocos que las películas de superhéroes ante todo han de entretener y respetar la idiosincrasia propia de cada personaje. Demostrando haber aprendido de los aciertos y errores anteriores, le ha llegado el turno en la planificación de los estudios al tercer gran vengador, Thor, un personaje complejo que por sus peculiaridades requería situar al frente del proyecto un director que reuniera todas esas características. El elegido ha sido un Kenneth Branagh que, vista la película, ha resultado ser el director ideal.
Da un poco de pereza, ¿no? Ya lo daba la presentación que vimos hace unos meses pero este trailer lo confirma.
Buena parte de la prolífica producción de Jacques Tardi se ha centrado en la adaptación al cómic de algunos de los principales autores del polar francés como Léo Málet o Jean-Patrick Manchette. De una novela de este último, “Balada de la Costa Oeste” es precisamente una de las adaptaciones de Tardi que más me gustan por lo que, cuando Norma Editorial anunció la publicación de “Cuerpo a Tierra”, adaptación de otra novela de Manchette –“La Position du Tireur Couché”-, actualmente descatalogada en España-, empecé a frotarme las manos. Sin embargo, tras su lectura, me temo que “Cuerpo a Tierra” es el tebeo más decepcionante de los que he leído del francés.


Solo los más viejos del lugar recordarán el anterior intento de publicación en España de “La Odisea de la Metamorfosis”. Fue allá por 1982 serializada en la revista “Epic” y los que se hicieron con esos números se quedaron con la miel en los labios de saber como concluía la historia ya que la revista no pasó del tercer número. Para los que conocimos a Dreadstar unos años más tarde a partir de la edición de Forum de la colección regular posterior, “La Odisea de la Metamorfosis” se convirtió en un título legendarios, uno de esos tebeos de los que los enteradillos hablaban y los neófitos ansiábamos leer, aunque finalmente los años pasaron y nunca vimos por los kioscos. Y es que han tenido que pasar la friolera de 28 años para que podamos leer por primera vez “La Odisea de la Metamorfosis” junto al resto de historias que Starlin realizara para Epic Illustrated sobre el personaje –“El Precio”, “Dreadstar” y una pequeña historia de complemento- en una edición digna.





Pues sí, ya tenemos respuesta a la pregunta sobre cuál es la mejor muerte en el género superheroico.
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