sábado, 21 de agosto de 2010

“Ragamuffins”, de Don McGregor y Gene Colan.

Ahí abajo os dejo "Kinder-garten Run", una historia de “Ragamuffins”, la semidesconocida serie de historias cortas que a partir de 1981 realizaron Don McGregor y Gene Colan para Eclipse Comics, historias de preadolescentes ambientadas en los Estados Unidos de los años cincuenta que en sus travesuras mezclan la crueldad y la inocencia del modo único en que los niños son capaces y por su tratamiento pueden recordar a “Charlie Moon”, la serie que paralelamente estaban desarrollando Carlos Trillo y Horacio Altuna desde 1979 de la que ya comentamos algo aquí.

La serie tiene su importancia además por ser la primera en que Colan decidió prescindir de la figura del entintador aplicándose directamente el color sobre sus lápices con espectaculares resultados.

Como parece que las editoriales están cogiendo últimamente carrerila en la publicación de la obra de The Dean no estaría de más que alguna se animase a reunir estas historias cortas en un álbum.

viernes, 20 de agosto de 2010

Trailer de “Monsters”, de Gareth Edwards.

Nueva película de ciencia ficción habemus que alguno ya compara por ahí con “District 9”. No seré yo aunque la peli y el argumento tienen buena pinta y siempre es bueno que haya gente que se anime a intentar innovar en un género que no tiene por qué ser exclusivamente un despilfarro de efectos especiales…De todos modos, y a pesar de la comparación buscada, a mí el trailer me ha recordado más a “La Niebla”. La Tierra está parcialmente invadida desde hace seis años por alienígenas y un cínico periodista debe llevar a una turista norteamericana desde una zona infectada de México a la seguridad de los Estados Unidos. Habrá que seguirla la pista...

“Chico conoce a chica”, de Jason.

(Vía: EntreCómics)

Una historia inédita a una página que Jason ha publicado en su blog.

Tan real como la vida misma, ¿o no?...

jueves, 19 de agosto de 2010

“Epicuro, El Sabio”, de Sam Kieth y William Messner-Loebs.

He disfrutado como un enano reencontrándome durante el veraneo con las aventuras de “Epicuro, el Sabio” que en su momento publicara de modo incompleto Zinco y que con buen ojo ha sabido recuperar Norma Editorial en un cuidado volumen. Quizás este “Epicuro”- junto a “Gregory” de Mark Hempell o “Yo odio Saturno”, de Kyle Baker- sean las obras más representativas de aquel experimento editorial que a finales de los ochenta intentó DC de acercarse a un público adulto y alternativo llamado Pirannha Press y que con el tiempo acabaría cuajando en el sello Vertigo, mucho más comercial y mucho menos arriesgado.

“Epicuro, El Sabio” está basado libremente en la figura del filósofo griego del s. IV A.C Epicuro de Samos, el padre de la Escuela Hedonista. Sin embargo, lejos de acercarse al mero tratamiento árido y academicista de las enseñanzas del filósofo, Messner-Loebs lo convierte en el presentador con el que mostrarnos los entresijos de la cultura clásica griega acercándonos a una Atenas imaginada en la que conviven dioses y hombres así como filósofos de distintas escuelas no necesariamente coetáneas en el tiempo ni el lugar.
Messner-Loebs pergeña historias humorísticas pero no exentas de conocimiento ni documentación sobre mitología o filosofía en las que Epicuro acompañado de sus inseparable amigo Platón (sí, el filósofo) y el púpilo de este, un niño indómito llamado Alex que con el tiempo se convertirá en Alejandro Magno, resuelve todo tipo de entuertos generalmente provocados por los dioses y en el que tienen especial peso específico los personajes femeninos. De este modo, asistiremos a particulares versiones satíricas y originales pero, por otro lado, fieles y respetuosas, del mito del rapto de Perséfone, los distintos devaneos amorosos de Zeus o la crónica de la Guerra de Troya.

Es evidente que los acertados guiones de Messner-Loebs no destacarían como lo hacen sin la brillantísima labor de Sam Kieth, un dibujante con unas dotes para el dibujo caricaturesco y la narración gráfica extraordinarias. Kieth recrea perfectamente esa Atenas imaginada caracterizando de un modo sorprendentemente acertado a los numerosos personajes que pueblan las páginas de estas historias al tiempo que potencia los distintos gags que las salpican constantemente no sólo a través de la deformación de los rasgos de los personajes sino también con singulares perspectivas y curiosas y acertadas soluciones compositivas que convierten cada página en un espectáculo visual. Kieth parte de referencias de grandes del dibujo caricaturesco norteamericano como Wally Wood o Sergio Aragonés pero logra un estilo dinámico, personal y fácilmente reconocible que en las historias de “Epicuro” se acerca más a grandes del cómic europeo como Franquin y, sobre todo, Albert Uderzo y René Goscinny siendo quizás “Asterix” la principal referencia de Kieth y Messner-Loebs para su “Epicuro, el Sabio”.

“Epicuro, el Sabio” es un estupendo y entretenido tebeo que resiste perfectamente el paso del tiempo demostrando una vez más que la Filosofía – varios años antes que el famoso “El Mundo de Sofia”- no ha de ser necesariamente aburrida si se le da el enfoque adecuado. Una lástima que el equipo formado por Kieth y Messner-Loebs no le dieran más continuidad a la serie.

A vueltas con la Reina Blanca…


Finalmente, la elegida para interpretar a la Reina Blanca en la próxima película de mutantes “X-Men: First Class” de Matthew Vaughn no va a ser la pizpireta Alice Eve, sino January Jones, una actriz y modelo también de corta trayectoria pero cuyo físico creo que se adecua bastante más al de la Enma Frost de los cómics y se parece más a las candidatas que yo proponía.

Aquí la noticia junto a otros actores que completan el reparto.

(Gracias, Akbarr ;-D).

miércoles, 18 de agosto de 2010

“Apocalipsis Z: Los Días Oscuros”, de Manel Loureiro.


El gallego Manel Loureiro sorprendió a propios y extraños (creo que él mismo fue el primer sorprendido) saltando de las páginas de su blog a la publicación por todo lo alto de “Apocalipsis Z” protagonizando por derecho propio en nuestro país el nuevo “boom” que ha puesto todo lo Zombi de moda. Tras “Apocalipsis Z” a Loureiro le tocaba demostrar con “Los Días Oscuros” que lo suyo no había sido un producto de la moda y que él y sus zombis habían venido para quedarse en la siempre ninguneada literatura de terror patria.

“Los Días Oscuros” retoma las andanzas de los protagonistas de su anterior novela allá donde se quedaron con la variopinta partida de supervivientes encabezada por el entrañable picapleitos gallego llegando al último refugio de unas islas Canarias donde los escasos y divididos supervivientes intentan reorganizarse socialmente en un planeta invadido por los muertos vivientes. Tras un período de cuarentena, nuestros protagonistas se las prometen muy felices en Tenerife para descubrir que su sueño se va a poner en peligro cuando el nuevo gobierno los enrola en una misión que tiene como objeto volver a un Madrid atestado de muertos vivientes y recuperar del Hospital de La Paz un imprescindible alijo de medicamentos. Mientras unos intentan escapar de los zombis y recuperar las medicinas en la antigua capital, en Tenerife el resto de la familia desupervivientes ha de hacer frente a la brutalidad y maldad de un humano vivo que puede poner en peligro tanto sus vidas como el refugio seguro libre de muertos que es Tenerife.

Me ha gustado de esta segunda novela que Loureiro no ha caído en el error de intentar repetir la estructura más sencilla de su anterior novela y ha tenido la valentía, la ambición y la honradez para intentar ir más allá, proponiendo una estructura de tramas paralelas algo más compleja sin perder por el camino su estilo ágil y directo que le convierten en un autor idóneo para la literatura pulp. Con todo, no hay que olvidar estamos ante un autor en formación y se le nota cierta bisoñez a la hora de caer en la repetición de ciertos latiguillos reiterativos que acaban de resultar un tanto irritantes y en el planteamiento de unos personajes bastante planos y previsibles en sus comportamiento. A pesar de ello, Loureiro suple con habilidad unas carencias de las que parece ser consciente haciendo que el peso de la novela recaiga en el ritmo frenético de su desarrollo y en el imaginativo y adictivo planteamiento con que presenta la nueva sociedad española postapocalipis dispuesta a caer en los mismos errores del pasado que nos depara el malsano placer de descubrirnos como algunos políticos populares no sobrevivieron a la catástrofe.

Una novela con las que te lo pasas pipa de la primera a la última página.

Otras obras de Manel Loureiro en El lector impaciente:

“Apocalipsis Z”.

Sobre leer cómics en público, una opinión…

Leo en un breve de La Cárcel de Papel que se prepara una nueva movida reivindicativa del tebeo consistente en que saquemos los tebeos/cómics a las calles el próximo día 28 de Agosto y nos dediquemos a leer en lugares públicos. Ampliando la noticia me han ganado por dos motivos: por la imagen de la Anita Pallenberg acunando ese ejemplar manoseado de “La isla negra” con insolente desparpajo que me ha conmovido en lo profundo y porque la fecha en cuestión es el aniversario del nacimiento de Kirby y eso de por sí hace el día destacable para cualquier aficionado.

Dicho esto, a mí como lector pertinaz de lo que se tercie en sitios públicos (transportes públicos, cafés públicos…) me llama la atención que haya que dedicar un día a esto ya que a uno casi le resulta tan natural como respirar lo de leer y no debería ser extraordinario, salvo, claro, porque se trata de tebeos y los tebeos como todos sabemos a estas alturas son lectura minoritaria y privada (aunque cada vez menos) porque siempre hay alguien que intuimos nos mira mal. No es así. Como buen lector habitual de sitios públicos, yo soy de los chismosos que siempre levanta un ojo para ver lo que lee el vecino y no me resulta raro ver cada vez más gente leyendo con naturalidad tebeos sin sentirse observados ni incómodos con lo que no creo que la cosa sea finalmente tan extraordinaria aunque sí todavía resulta minoritaria en países de Europa y seguramente Estados Unidos (en Japón, por ejemplo, casi todo el mundo va leyendo manga en el Metro, según cuentan, quizás porque tienen formatos populares y baratos que resultan cómodos de leer en sitios públicos) sea debida a otros motivos.

Seguramente, la razón por la que hoy en día la lectura de cómics es más privada que pública sea precisamente por la incomodidad de sacar los tebeos a la calle ya que se han convertido en un producto lujoso y caro que no estamos dispuestos a que sufran deterioro o se nos extravíen. ¿Quién va a ir con un tomazo absolute de “Silver Surfer” a trabajar en el metro, la edición redefinitiva tipo Biblia de “Predicador” o el integral de “Los pasajeros del Viento”? Pues casi nadie, porque corres el peligro de abrirte la muñeca o que te tomen por un mormón si eres de los desgraciados que tienes que trabajar encorbatado.

No, si se quiere promover que se lean cómics en público hay que apostar por formatos populares, baratos y desechables, que garanticen un buen rato de lectura durante un trayecto corto y cuyo transporte de un lado para otro no resulte engorroso, formatos como la grapa y los formatos tipo libro en los que se viene publicando el manga volverían a encontrar su hueco en el mercado. Quizás precisamente por ese motivo, porque hay una primacía de formatos populares, baratos y desechables sea Japón el paìs donde todo el mundo lee tebeos en sitios públicos y les debe resultar raro (caso que haya nipones al tanto de esta noticia) que los occidentales inventemos esta celebración.

Está bien reivindicar el cómic en general con cualquier evento pero habiendo ya Días de Cómics, Días del Orgullo Friqui, multitud de Salones y demás, creo que este día habría que dedicarlo mejor a reivindicar el Cómic Popular y el Cómic Barato de fácil acceso al lector ocasional más allá de los círculos de aficionados que nos las trae al pairo leer cómics en público o en privado…

Decidido, el día 28 me paso por una gran superficie de cuatro letras donde todos los días hay montones de gente leyendo cómics públicamente del modo más barato posible y sin complejos.

(Y, de paso,voy a ver si les convenzo para que reivindiquemos también a Anita que la pobre es una musa injustamente olvidada).

martes, 17 de agosto de 2010

“100%”, de Paul Pope.


Ya he comentado por aquí en más de una ocasión que Paul Pope es uno de los más grandes dibujantes del momento, un narrador espectacular capaz de absorber multitud de influencias al tiempo que ofrece un estilo personal, sólido y reconocible. Sin embargo, en los cómics que le había leído hasta ahora, y a pesar de haberme convencido a nivel gráfico siempre, había echado a faltar hasta ahora una gran historia que me convenciera igualmente de sus bondades como guionista (salvo quizás algunas historias cortas publicadas en “Solo”). Sin embargo, esa historia redonda de Pope que me dejara boquiabierto y con la que creo no voy a fallar nunca en la recomendación es “100%”, publicada recientemente por Planeta en un volumen bastante apañado dentro de la colección –o línea- “Vertigo Voices” y aunque es un tebeo que nos ha llegado con demasiado retraso a España quizás sea el más logrado de este excelente autor y el que dé la medida exacta de su extraordinario talento para la narración gráfica.

En un sucio futuro no demasiado lejano, Pope desarrolla con éxito varias historias cruzadas en las que priman los sentimientos y las relaciones interpersonales frente al pragmatismo estereotipado de la exploración de los futuros escenarios posibles, alejándose de fórmulas trilladas de Ciencia Ficción siendo su etiquetaje de género una mera excusa, para atrapar al lector a través de las intrahistorias cotidianas de una serie de personajes anónimos y alienados que se mueven en pos de sus sueños, amores e ilusiones.

Pope plantea un escenario heredado directamente del duo Phillip K. Dyck- Ridley Scott con pinceladas de Anthony Burgess cuyos elementos característicos de ciencia ficción no resultan a estas alturas excesivamente originales, en una historia que parte de un falso planteamiento de thriller con algunos personajes que responden a clichés propios de ese género –boxeadores, bailarinas…- para ir creciendo exponencialmente y logrando que sus historias a pesar de desarrollarse en el futuro funcionasen en cualquier otro contexto dada su atemporalidad y lo universal de su mensaje.

Pope se muestra como un narrador dotado e inteligente para este tipo de historias personales con la suficiente astucia como para sugerir más que mostrar guardando cierto recatado pudor hacia sus protagonistas y dejando que sea cada lector quién rellene al gusto los huecos de unas historias que no son más que capítulos en las vidas de unos personajes llamados a escapar de su cárcel de papel.

A pesar de ser una obra temprana, Pope se muestra ya como un versátil y magnífico dibujante a cuya presencia le favorece el blanco y negro encontrándose en esta obra reminiscencias que van desde las ya mencionadas en otras ocasiones a Otomo o Miller hasta a otros autores como Jaime Hernández con cuya obra es quizás con la que más conexiones guarde “100%”. Sin embargo, no dejará de ser divertido para el aficionado intentar descubrir guiños e influencias en la obra de Pope que llegan hasta los autores más variopintos y sorprendentes. Pope es un narrador fluido y enérgico que sorprende constantemente con perspectivas arriesgadas y originales al que le gusta reforzar de la grafía de la onomatopeya para que sus cómics ganen en vitalidad y fuerza, reduciendo al máximo tanto los globos de diálogo como los cuadros de texto, aun cuando tampoco se le caigan los anillos en usarlos cuando así se requiera.

En definitiva, sin ser tan innovador ni moderno como esperaba, o precisamente por no serlo, “100%” es uno de esos tebeos que podéis recomendar a cualquier lego a los cómics sin complejos porque no creo que a nadie defraude y en mi opinión resulta la obra más lograda de un autor inspirado cuyos guiones en obras posteriores pecan quizás de resultar demasiado deshilvanados o pobres.

Fernando Fernández (1940-2010)

Me hago eco de la triste noticia de la muerte de Fernando Fernández, autor de referencia y uno de los primeros introductores en España de un estilo pictórico en el cómic que descubrió a muchos – a mí de peque, por ejemplo- que se podían dibujar cómics como si fueran carteles de cine (sí, jóvenes, hubo una época no tan lejana en que las películas se anunciaban con enormes carteles que cogían todas las fachadas) en tebeos como “Historias del Cuerpo Humano”. Durante demasiado tiempo desconocido para los más jóvenes debido a que dejó el mundo del cómic por problemas de salud para volcarse en la pintura, Glénat ha realizado en los últimos años una buena labor recuperando buena parte de sus obras más conocidas – “Zora y los Cibernautas”, “Drácula”, “La leyenda de las Cuatro Sombras” o sus "Memorías Ilustradas".

Aquí y aquí, podéis encontrar unas completas biografías de este excelente autor que se une a la por desgracia larga lista de grandes autores -Williansom, Victor de la Fuente...- que han desaparecido este año.

D.E.P.








lunes, 16 de agosto de 2010

De Vuelta.

...Pues eso, que ya estoy de nuevo en mi residencia habitual tras unas vacaciones demasiado cortas. Conforme me vaya poniendo al día, ya iremos comentando cosillas.

domingo, 1 de agosto de 2010

La pregunta del verano.

Pues eso, que a todos por fin nos va tocando descansar y me voy unos días a remojarme en la playa con la familia y cambiar de aires un poquito que falta me hace. Aunque todos habéis sido muy buenos y os merecéis unas vacaciones sin deberes me gustaría dejaros unas preguntas sobre las que llevo meditando unos días a ver qué pensáis vosotros:

¿No es paradójico que en el momento en que más variedad de cómics se están publicando de todo tipo, género y condición (¡ Si este año se ha publicado hasta el “Cerebus” y acaba de aparecer “Julieta Jones”!...), menos dinero tengamos los aficionados para dedicarle a nuestra afición?¿Es una señal positiva o negativa tanta sobreabundancia de oferta?¿Dónde creéis que está el fallo si lo hay?

Hala, a pensar y a compartir vuestras ideas. A la vuelta nos leemos y paso lista.

sábado, 31 de julio de 2010

“Zoo-Las Aventuras de Tristán Karma”, de J.M. Beroy.

Sigo repasando tebeos antiguos y le ha tocado turno a “Zoo-Las aventuras de Tristán Karma”, álbum editado hace ya muchos añitos por Norma Editorial recopilando las aventuras protagonizadas por Tristán Karma aparecidas en la revista “Cimoc” y que merecería una reedición similar a la que hace poco ha disfrutado otra obra del mismo autor “Versus”.

Tristán Karma se desenvuelve en un mundo futurista peculiar de línea clara en el que se convierte en testigo mudo –el personaje no habla- de originales aventuras en las que un Beroy en solitario e inspirado mezcla distintos elementos de ecologismo atemperado, cinematofagia, ciencia ficción y terror.

Historias protagonizadas por panteras que se convierten en mujeres cuando pierden su suave abrigo e historias de científicos que descubren cómo comunicarse con las ballenas a través de oscuras leyendas vikingas, leyendas urbanas de desperdicios tóxicos abandonados que provocan terribles mutaciones y representaciones de titiritero sobre las que sobrevuela el pájaro de la muerte.

Beroy se mueve como un pez en el agua en este ecléctico álbum en el que mezcla todo tipo de referencias y lugares con habilidad y que hunden sus raíces en la fascinación por películas como “La Mujer Pantera” de Jacques Tourneaur o los entrañables títulos de Serie B norteamericana de los Cincuenta con sus insectos gigantes mutados por la radioactividad.

Precisamente, al igual que el cine de Tourneur, el dibujo de Beroy sintetiza muchas de sus características con un marcado gusto por la concisión narrativa centrándose en los hechos principales y en la expresividad y vitalismo con que retrata a los personajes desarrollando unas historias fluidas, vistosas y llenas de matices.

Beroy en este álbum muestra su conocimiento de grandes autores de la línea clara, como Chaland, o su compañero de generación Daniel Torres con su “Roco Vargas” pero Beroy es capaz de no emular a nadie a la hora de ambientar su propio mundo retro y futurista en el que la ambientación y el personaje protagonista, Tristán Karma, mero testigo u oyente de las historias en las que no tiene una participación directa, no es más que una excusa para dar hilazón al conjunto de las seis historias fantásticas que recoge el álbum y experimentar con nuevos estilos y matices logrando resultados más plásticos y fantasiosos como en la aventura de el cuervo.

En definitiva, la relectura de “Zoo-Las aventuras de Tristán Karma" sigue siendo tan agradable como hace años y su vigencia se mantiene tan intacta como en el momento de su primera publicación en revista. Esperemos que merced a una pronta reedición estas historias no se pierdan y continúen siendo plenamente accesibles a nuevos lectores o que Beroy decida darle una continuación pasados los años (aunque leyendo sobre sus malas experiencias pasadas quizás no le apetezca). Ojalá se anime porque estoy seguro que Beroy tiene todavía mucho que ofrecernos.

Otros tebeos de J.M Beroy comentados en El lector impaciente:

“Versus”.

viernes, 30 de julio de 2010

Primer Trailer de “Thor”, de Kenneth Branagh.


A través de Man of Bronze llego aquí donde todavía puede verse un extenso trailer que no deja nada a la imaginación, la verdad… Conclusiones: que pinta bastante bien, todos los detalles muy cuidados y la ambientación de Asgard no queda tan futurista como se veía en las fotos.

Lo reconozco, le tengo muchas ganas a esta peli…

Byrne ya no quiere a Lobezno.





Sanderson: Si actualmente guionizases a Lobezno, ¿volverías a hacer que tuviese ese temperamento imprevisible?



Byrne: ¡Por supuesto! Probablemente no podría hacerlo hoy en día, porque como ya sabes, intento someterme a las reglas. Y si los personajes se han alejado demasiado de la idea que tenía sobre ellos o de cómo deberían ser, tiendo a evitar el tener que hacerlos. Así que como Lobezno y el resto de X-Men realmente están bastante alejados de esos personajes que yo conocía, probablemente ni los cogería, aunque tuviese la opción de hacerlo.



(Frog2000 acaba de publicar la segunda parte (de 3) de su traducción de una extensa entrevista realizada en 2004 por Peter Sanderson a John Byrne y Chris Claremont y que podéis leer aquí y aquí. No tiene desperdicio).

“Hicksville”, de Dylan Horrocks.




La Literatura está llena de localidades imaginados por su autor que trascienden las limitaciones de la obra en que aparecieron y adquieren una entidad universal hasta ser confundidos por muchos casi con sitios con una localización geográfica real. Desde Baratalia hasta Utopía, pasando por Macondo, Región, Yoknapatawpha, Shangri-La, o Walden Dos, la Literatura es fecunda en crear estos rincones imaginarios, pero el Cómic no se ha quedado atrás y ahí están rincones tan sugerentes a los que retirarse en vacaciones como Coconino, Attilan o Palomar, lugares que merece la pena descubrir y a los que se une el que da título a la historia de Dylan Horrocks editada hace ya unos años por De Ponent y recientemente reeditada por Astiberri en una cuidada edición que incluye una nueva introducción del autor, "Hicksville".

Indagando acerca de los oscuros orígenes de Dick Burger, la mayor estrella mundial de la industria del cómic de los últimos años para escribir su biografía, Leonard Batts, crítico de cómics, llega hasta su lugar de nacimiento Hicksville, un pueblecito aislado en la inmensidad de Nueva Zelanda aparentemente tan tranquilo y aburrido como cualquier otro pueblecito aislado de la inmensidad de Nueva Zelanda. Sin embargo, nuestro protagonista pronto descubrirá que Hicksville tiene sorprendentes peculiaridades, como que en ese pequeño lugar todo el mundo ama, lee y es aficionado a los tebeos hasta límites insospechados y que, además, los extravagantes lugareños no parecen sentir ninguna simpatía hacia Burger. Poco a poco, conforme va conociendo más profundamente a los peculiares habitantes de Hicksville y sus historias, Batts irá conociendo los motivos de la animadversión del pueblo hacia su hijo más famoso y los sorprendentes secretos que en él se encierran.Para mí, “Hicksville” es ante todo una toma de posicionamientos. La del neozelandés Dylan Horrocks frente a la industria del cómic en la que se antepone el mero beneficio económico a la libertad creativa y una metáfora de los peligros que corre cualquier autor de traicionarse a sí mismo en pos del éxito a cualquier precio hasta el punto de perder la conexión con la realidad y la propia identidad. Horrocks tiene un mensaje moralizante que mostrar y lo hace con pasión, determinación y sensibilidad reinventando parte de la historia del medio a partir de experiencias que no se le escaparán al iniciado y reivindicando el sencillo placer esencial del mero disfrute del proceso creativo en el hecho de compartirlo con los demás. Horrocks centra todas las bondades de su mensaje en un pueblo perdido de una encrucijada imaginada Hicksville, una localidad con ecos borgianos, en la que todos sus habitantes –menos uno- son buenas personas, disfrutan de los tebeos y son guardianes de la quintaesencia de la creatividad obviando los cantos de sirena y las obligaciones del mundo material, convirtiéndose así para el lector aficionado a los cómics en una especie de paraíso terrenal al que le gustaría irse de vacaciones.


"Hicksville" es un gran tebeo en el que el autor demuestra su amor y conocimiento de parte de la historia del mismo a través de una narración fluida y organizada a lo largo de diez capítulos en la que experimenta con notable habilidad con la narración incorporando distintas historias dentro del hilo de la trama principal de un modo único y consustancial al medio a través de los distintos tebeos que aparecen dentro del propio tebeo en un planteamiento de “tebeos dentro del tebeo”que ya utilizase el propio Moore en “Watchmen”. Más allá de que Horrocks reinvente desde planteamientos maniqueos atemperados con ironía y humor la historia del medio para otorgar a su tebeo un carácter fabulador heredado directamente del Realismo Mágico exento de zonas grises en el que los buenos son muy buenos y los malos malísimos con el único fin de provocar la fascinación en el lector, más acusadamente conforme mejor conozca las referencias históricas manejadas por el autor. Horrocks introduce subtramas secundarias a través de los distintos personajes que resultan más adultas e interesantes que la misma trama principal, historias de amor y desamor, de inseguridades y miedos, que son la razón de ser real de la existencia y que creo que con buen criterio simplemente Horrocks sólo se limita a plantear como un medio de ambientar la historia dejando su conclusión en suspenso.Horrocks tiene múltiples influencias pero más allá de la ya mencionada a Borgés es patente también la influencia de los Jaime y Beto Hernández aun cuando Horrocks, que no es un dibujante brillante, pero sí un magnífico narrador conocedor de los distintos ritmos de los géneros de la historieta desarrollando una historia-compendio poderosa en evocaciones y comprensible y accesible aun para aquellos que no sean expertos en la historia del cómics.


"Hicksville” es un gran tebeo y una reivindicación del medio como pocas se han realizado en los últimos años, pero también es una pequeña gran historia sobre las cosas que dan sentido a la vida y creo que realmente es ahí donde radica su verdadero valor atemporal. Yo no me la perdería porque es uno de los mejores tebeos del nuevo siglo. Hacedme caso.

miércoles, 28 de julio de 2010

Primer trailer de “Sucker Punch”, lo nuevo de Zack Snyder.



Zack Snyder sigue empeñado en rizar el rizo y afrontar nuevos retos en elcine de entretenimeinto con su nueva película para 2011, “Sucker Punch”, una historia en los límites de lo real y lo imaginario en la que caben dragones, nazis y chicas ninjas con total naturalidad. El trailer despierta el interés, la verdad, aunque como Snyder no se contenga -y a este chico no le gusta contenerse- puede ser la ida de olla más grande del año.