miércoles, 24 de marzo de 2010

“Julito, el cantante cojito”, de Hernán Migoya y Juaco Vizuete.

Tras leer hace poco la última obra en solitario de Juaco Vizuete, “El Experimento”, me quedé con ganas de más de este autor hasta entonces para mí desconocido así que en poco tiempo me he hecho con “El resentido”, que aguarda su turno en la montaña, y este “Julito, el cantante cojito”, que en su momento ya llamó mi atención pero que dejé pasar considerándola obra menor. Craso error el mío porque “Julito, el cantante cojito”, perpetrado por Vizuete con premeditación, alevosía y la complicidad de Hernán Migoya a los guiones es uno de los tebeos con más mala leche que he leído en años y, por otro lado, de los que más he disfrutado.

Julito a consecuencia de su cojera ha visto frustrada su prometedora carrera como lanzador de disco pero a cambio se ha convertido en un ídolo de masas, el mejor cantante melódico del país. A Julito lo que más le gusta son las mujeres con las que tiene mucho éxito y salir en los medios y, junto a su representante y hermano, urde todo tipo de estratagemas para estar siempre en el candelero al tiempo que sobrelleva a su peculiar familia repleta de hijos legítimos e ilegítimos.

En los años cincuenta, Bruguera plagaba sus páginas con múltiples personajes que a la par de entretener mostraban la radiografía de un país que empezaba a recuperarse de las consecuencias de la posguerra. A ese olimpo de tribuletes, tragacantos, gildas, carpantas y petras, personajes pícaros, populares y edificantes, Migoya y Vizuete añaden un personaje nuevo que completa el elenco un porrón de años después con lo que demuestran que tampoco hemos cambiado demasiado. Julito es un personaje inspirado abiertamente en "ya saben quién" y su variopinto familia que sirve a los autores, sin censura oficial mediante, no sólo para homenajear a los grandes autores que convirtieron a Bruguera en la editorial de referencia durante todos estos años sino también para construir historias en las que criticar directamente la estupidez de aquellos que hoy día han/hemos convertido en modelos a seguir a dudosos personajes cuyo hábitat natural son las revistas del corazón y los programas televisivos que pueblan la programación de las tardes. Migoya tomando como punto de partida las referencias biográficas más reconocibles de un conocido cantante se muestra mordaz y divertido en su aproximación viñeteril no dejando títere con cabeza en un tebeo que debería ser de lectura obligatoria y que dispara con bala a la conciencia de un público al que, por desgracia, no va destinado.

En el apartado gráfico, Vizuete muestra su versatilidad adaptando a la versatilidad el estilo compositivo de la Escuela Bruguera con lo que si no fuese por lo actual y lo reconocible de las tramas ideadas por Migoya uno pensaría que está leyendo un tebeo de aquella época, respetándose incluso la presentación apaisada y la horrible (pero entrañable) rotulación mecánica.

En definitiva, “Julito el cantante cojito” es un tebeo inteligente, edificante y cabroncete, recomendable a todos aquellos que se plantean con humor en qué mundo vivimos y qué mundo queremos mostrando una vez más como la realidad y la fantasía pueden ir perfectamente de la mano. La edición de De Pónent excelente.

Otras obras de Juaco Vizuete en El lector impaciente:

El experimento”.

martes, 23 de marzo de 2010

Crónica anunciada de la muerte del coleccionista de cómics.

El amigo Frog2000 lo cuenta muy bien en su blog. Son sus razones pero creo que muchos que hemos hecho del coleccionismo de cómic la principal de nuestras aficiones desde que echamos casi los dientes las compartimos con más o menos matices. Y podríamos incluso añadir alguna más…

El viejo – no por edad sino por años acumulando y releyendo papel impreso- aficionado que se hacia todas las colecciones y estaba al tanto de todo lo que se publicaba en España es (somos) una raza en peligro de extinción. Un grupo reducido de exaltados treinteañeros (también los hay cuarentones, estos son los más peligrosos…) que tienen tebeos de Vértice, Grijalbo o Zinco, lectores que, como galos irreductibles, incomodan a propios y extraños en la aldea global de la blogosfera y en los salones frente a la perita en dulce del lector ocasional, ese lector confiado y poco exigente dispuesto a dejar gustoso su dinero con cualquier edición adquirida en unos grandes almacenes y con pocos conocimientos de autores y estilos, un mirlo blanco joven y poco exigente que compra, lee y olvida a la espera del próximo estreno cinematográfico, dispuesto a ser presa fácil de hábiles y sutiles campañas publicitarias y no dar demasiado la vara. No como los resabiados esos que saben distinguir un escaneado de un original y denuncian a los cuatro vientos que en la viñeta siete de la página cinco del cómic X el rotulista (¿ese quién es?) se ha comido una preposición “a”. Si es que con gente así no hay quién salve la industria del cómic en España…

No nos engañemos, el coleccionista de cómics se ha convertido en una presencia incómoda en un mercado que, sin embargo y paradójicamente, ayuda a mantener a pesar de sus cíclicas crisis (crisis sobre todo para los autores y los aficionados esos que se dejan los dineros y a los que no les llega para intentar estar al tanto de todo, pero, ya se sabe, a río revuelto…), un soldado fiel que, como los que retrata Pérez-Reverte en su Alatriste se deja sus dineros sirviendo a unos señores que le decepcionan y ningunean continuamente más preocupados en crear falsas expectativas sobre la última reedición de un mediocre tebeo de hace treinta años que en pagar un corrector que compruebe la ortografía.

Y es que el coleccionista que se pasaba las horas muertas junto al dependiente de la librería, mimetizándose con él hasta el punto que ya no se sabían quién era quién está abocado a desaparecer como los dinosaurios (el librero también pero eso daría para otra entrada), ahogado por la falta de espacio, los otros vicios más o menos confesables, los precios abusivos, las hipotecas, las buenas y malas mujeres, los hijos y los avances tecnológicos que harán de sus amadas ediciones en papel en pocos años un lujo.

Quizás cuando todos desaparezcamos, y el mercado empiece a echar a faltar nuestra presencia alguien se dará cuenta que los mirlos blancos son caprichosos y proclives a emigrar a otros campos mejor abonados y que esos desalmados que se sabían de carrerilla el nombre de todos los personajes que aparecían en la portada del número 1 de “Alpha Flight” (edición Forum, of course) y el título de corrido de todos los “Jeremiah” (de Grijalbo, claro) y ahora compran directamente a EEUU o Francia o se bajan los tebeos de Internet habrían merecido un mejor trato con unas ediciones con una correcta calidad-precio. Y ese alguien se lamentará porque se hizo algo realmente mal en la edición de cómic en España cuando este dejó de ser popular para convertirse en un bien de lujo, generalmente mal editado.

De momento, amigos míos, somos leyenda…
(Ánimo Frog2000 y a aguantar el tirón).

“Brothers”, de Jim Sheridan.

A finales de los años ochenta, Michael Cimino estrenó una maravillosa película en la que exploraba los traumas que provocaba la vuelta a casa en los soldados estadounidenses que fueron torturados en Vietnam. Claro, estoy hablando de “El Cazador”, una de mis películas favoritas (no me pregunten cuántas tengo, porque son muchas lo cuál no habla demasiado bien de mi capacidad crítica) que, gracias a la impecable dirección de Cimino y las interpretaciones de un elenco de actores que hoy son superestrellas –Robert de Niro, Meryl Streep, Christopher Walken…- siempre logra emocionarme cuando vuelvo a verla de vez en cuando.

Treinta años y varias guerras después, el irlandés Jim Sheridan retoma el tema con “Brothers” en la que junto a otro trío de estupendos actores (Tobey Maguire, Nathalie Portman y Jake Gyllenhaal) aunque el resultado final quede lejos de aquella. Les cuento.

Tommy y Sam son dos hermanos muy unidos pero con vidas completamente distintas. Tommy es un bala perdida sin oficio ni beneficio que acaba de salir de la cárcel mientras que Sam es un “marine” ejemplar con una vida perfecta junto a Grace, su guapa esposa y sus dos hijitas. Sin embargo, las cosas se tuercen cuando Sam es destinado a Afganistán y en una misión es dado por muerto. Mientras, en Estados Unidos, toda su familia intenta superar la perdida, Sam realmente se encuentra prisionero de los talibanes y es sometido a todo tipo de torturas. Cuando finalmente es liberado y regresa a casa, tendrá que hacer frente al duro regreso a casa. Si quieren saber más, tendrán que ver la película.

Imaginaciones mías o no, la sombra de “El Cazador” planea sobre esta correcta cinta en la que Jim Sheridan demuestra como en otras ocasiones en su filmografía ser un perfecto funambulista que sabe moverse con habilidad en el delgado hilo del melodrama. En esta ocasión, si logra no estrellarse en el dramón de sobremesa es debido al buen hacer de unos actores que intentan hacer olvidar a emperatrices y arácnidos para mostrar otros registros interpretativos con los que dan sentido a un guión anodino, mal construido y cobarde, adaptado a la timorata mentalidad que impera en los Estados Unidos donde determinadas situaciones no estarían demasiado bien vistas. Entre los actores destacan unos sobresalientes Jake Gyllenhaal (este chico hace pocas películas pero en las que actúa lo borda, miedo me da en “Prince of Persia”) y Nathalie Portman junto a un secundario de lujo como Sam Shepard que eclipsa a los protagonistas en su pequeño papel de padre de los hermanos. Tobey Maguire también está bien y aprovecha su peculiar físico para realizar una notable actuación, aunque en su papel salga perdiendo en la comparación con otros “desquiciados” de cine, como Walken o de Niro (con todo, la película en la que más me ha gustado).

En definitiva, si “Brothers” funciona es gracias al trabajo de un director competente y unos actores implicados pero la historia peca de falta de ambición y deja con las ganas de haber visto la película que podría haber sido en lugar de la que se acaba de ver. Si van a verla, luego me cuentan. Yo me sigo quedando con “El Cazador”.

Concurso de Alhóndiga Kómic

Reproduzco la nota que me han pasado para quién pueda interesar presentarse:

El concurso K.O. (Komik Online) de AlhóndigaKomik tiene como objetivo promover la creación y autoedición digital de cómics. A tal efecto, convoca un concurso para premiar el valor artístico de una pieza, y exhibir el trabajo de autores/as que utilizan el soporte digital como forma de autoedición.”

Más información, aquí.

(Una buena oportunidad para los nuevos valores. La fecha de inscripción es hasta el 16 de Abril).

lunes, 22 de marzo de 2010

Nuevo trailer de “Las extraordinarias aventuras de Adèle Blanc-Sec”, de Luc Besson.



Con el buen gusto mostrado en entregas precedentes, siguen llegando los trailers de la adaptación al cine de la estupenda obra de Tardi. En Francia, se estrena el 14 de Abril, aquí ya veremos…

Desvergonzado Pellejero.

P: ¿Qué es para ti la historieta?

R: Son muchas cosas. De entrada… es todo. Son parte de las 24 horas del día. A veces te vas pensando a la cama en la página que tienes a medio entintar. Nos ocurre a todos los que dibujamos. Son muchas cosas. No quiero hablar de lo que es la historieta en sí como medio de expresión. Para mí ha sido un arte con el cual he tenido la suerte de ganarme la vida, es un factor a tener en cuenta. Y pienso que hay que decirlo sin ninguna vergüenza, me gano la vida haciendo cómics. Que no sea un factor de menosprecio o vergüenza. Qué pasará cuando vayas a la Universidad o trabajes en algún sitio. Yo trabajo haciendo comics, al que no le guste pues lo siento. Este es un medio importante, en Francia y en el mercado francés esto lo tienen muy claro. Dibujante de comics es una profesión. Dentro de esta profesión hay muchos niveles. Hay el señor que dibuja y dibuja toda la vida lo mismo, hay comic alternativo… Pero todo es como una gran familia que va unida. Y en el público lo ves. Ves un aprecio, una naturalidad cuando se acercan al autor que dista mucho de ser el público que es ya de por sí fan del cómic. El público tiene muchos campos, por ejemplo, la mujer que está comprando en el mercado de al lado de un festival de cómic, se acerca a ver los cómics. Pienso que esto es lo bonito, lo interesante. Esta normalidad de que el cómic sea valorado como un arte. Como las demás artes.

(Extracto de una completa entrevista realizada a Rubén Pellejero en los I Encuentros de Cómic de Ávila celebrados en 2007 y publicada íntegra en EntreCómics. Pellejero es uno de los dibujantes españoles más interesantes y personales siendo toda su obra altamente recomendable y creo que tiene mucha razón en estas declaraciones. Muchas veces para que los demás valoren tu propio trabajo hay que reivindicarlo y no sentirse acomplejado, cosa que, al menos, en otros tiempos parecía que ocurría con los autores de cómics en España. La caricatura es de Paco Nájera).

sábado, 20 de marzo de 2010

viernes, 19 de marzo de 2010

Padres, distintas mentalidades, mismos sentimientos.

Hoy parece un buen día (Día del Padre en España, felicidades a todos nos y a los Josés, Josefas, Maria Josés y Josefinas) para acercarnos a esta figura tratada de mil modos en el cómic desde que este existe:

Ha habido padres buenos...,


...Y padres malos...,

...Padres que compaginan trabajo con paternidad...,


Y otros que se mantuvieron alejados de sus hijos, por obligación,...

...o no...,

...Pero, lo que está claro, también es…


….Que todos los padres quieren a sus hijos (aunque muchas veces unos a otros no sepan demostrárselo), por lo que,


¡¡ FELICIDADES A TODOS!!

jueves, 18 de marzo de 2010

Un lector (impaciente) de tres años


Ejem....Bueno, pues vaya... que sabía que era por estas fechas pero como para estas cosas soy un poco desastroso no ha sido hasta hace un ratito que repasando entradas para lo de mañana que no me he dado cuenta que este pequeño rincón de blogosfera ha cumplido tres años. Tres años de muchas lecturas y buenos ratos así que mientras el cuerpo y las obligaciones lo permitan seguirá habiendo Lector Impaciente, un sitio en el que lo que más valoro siguen siendo vuestros pacientes comentarios más allá del impaciente ombliguismo de mis entradas por lo que muchas gracias a todos, a los seguidores, a los vecinos blogueros de los que tanto aprendo y a los lectores habituales u ocasionales, anónimos o identificados, que os pasáis por aquí ya que, todos juntos, vamos a por los cuatro años, ya hemos dejado la guarde y estamos preparadísimos para la Primaria. A por todas.
Impacientes Felicidades.
(Espero que a los papás del pequeño lector de la foto no les importe que me la haya apropiado pero no he podido resistirme).

“La búsqueda del pájaro del tiempo 6”, de Le Tendre, Loisel y Aouamri.



Según dicen, cualquier tiempo pasado fue mejor y, probablemente, esto sea aplicable por varios motivos a “La búsqueda del pájaro del tiempo”, cuyo primer arco tuvo una estupenda acogida (álbumes 1 al 4 que, al parecer, Norma ha anunciado su intención de recuperar en un integral) hace ya muchos años mientras el segundo arco –precuela de los anteriores en el que se explica el origen de los protagonistas- quedaba colgado tras la primera entrega hasta hoy, no por culpa en este caso de la editorial sino de unos autores que se embarcaron en otros proyectos para retomar la historia donde la dejaron nueve años después de la publicación de ese primer álbum (quinto en el orden de Norma).

El mes pasado aparecía en España la sexta entrega de Norma –segunda del segundo ciclo- titulada "El libro mágico de los dioses", en la que los protagonistas la princesa-hechicera, Mara, y el aprendiz de guerrero. Bragon, despiden a su buen amigo Javin, desaparecido en la anterior entrega. A pesar de sentirse atraídos el uno por el otro Mara y Bragon están separados por pertenecer a diferentes clases sociales y las responsabilidades de ella, así que Bragon parte en busca de Rilke legendario caballero del que espera convertirse en aprendiz mientras Mara recibe el encargo de buscar el libro mágico de los dioses, único instrumento mágico con el que cuentan los hechiceros para oponerse a la misteriosa Orden del Signo y el dios oscuro Ramor. Sin embargo, como el destino de los enamorados es encontrarse ambos volverán a coincidir en Aquamare donde juntos partirán a la búsqueda del mítico libro. Si lo encuentra o no, ya no se lo cuento.

Como les decía, el tiempo pasa y más allá de la explotación comercial no se encuentra mucha justificación a esta precuela en la que Le Tendre vuelve a hacerse cargo del guión mientras que Loisel aboceta la historia y Aouamri es el encargado del acabado. El problema de las precuelas es que pierden buena parte del elemento sorpresa puesto que los lectores conocen ya parte del futuro de los protagonistas con lo que es difícil mantener la atracción de los lectores, sobre todo en un género en el que resulta tan fácil caer en los tópicos como es el de la Fantasía Heroica. Aun con todo, estamos ante un tebeo de fantasía bien narrado con una trama un tanto trillada pero bien desarrollada y que se sustenta sobre todo en el esplendido dibujo. Es de agradecer que Le Tendre no se muestre especialmente interesado en explicar cada detalle del mundo de Akbar y las relaciones entre las distintas razas que lo habitan dejando que esa labor sea desarrollada por Loisel y a la imaginación del lector la labor de ir rellenado los huecos.

De este modo, en este álbum, los personajes transitan por distintos escenarios y viven múltiples aventuras, tanto conjunta como separadamente, sin que los autores se preocupen en exceso en su desarrollo en pos a una trama principal no del todo clara pero previsible para los que hayan leído el primer ciclo en un álbum que resulta bastante entretenido aunque no cuente con la frescura de antaño.

En definitiva, creo que el principal aliciente para leer este álbum es el factor nostalgia de los lectores por reencontrarse con unos personajes con los que muchos pasamos buenos ratos y la presencia de un dibujante sobresaliente como Loisel a los lápices pero antes de recomendar su compra a nuevos lectores interesados aconsejaría esperar al mencionado integral para ubicarse en la trama debidamente o al menos a la reedición del quinto álbum, primero del segundo ciclo. Ustedes deciden.

Otras obras de Regis Loisel en El lector impaciente:

Peter Pan

miércoles, 17 de marzo de 2010

Kurt Busiek, aquellos maravillosos años.


P: ¿Cómo te enganchaste con los comics, como para querer pasar de fan a profesional?

R: Yo empecé a leer comics de chico, pero recién a los 14 años los empecé a seguir regularmente. Compré un número de Daredevil por casualidad, pero era una historia que continuaba y la seguí leyendo, y me empecé a expandir, a leer otros comics de Marvel. Y una vez, en un correo de X-Men, Chris Claremont contaba que su abuelo le decía "Qué bien, Chris, escribís historietas... ¿y con qué te ganás la vida?". Y ahí me di cuenta de que había gente que se ganaba la vida con esto, que esto era un trabajo, algo que la gente hacía por plata y eso me pareció muy copado, muy divertido, así que en ese momento decidí que lo que yo quería hacer era ser guionista de comics. Entonces lo convencí a un amigo de que dibujara un comic que yo había escrito y nos pusimos a hacer varias historietas juntos, hasta que eventualmente, para cuando terminé la secundaria, ya estaba mandando muestras de mis guiones a DC, y me llamaron para escribir algo. Mandé muestras a Marvel y también me llamaron, así que... ya estaba en camino!

P: Este amigo tuyo era Scott McCloud, no?

R: Sí, así es. Le cambié la vida para siempre.

P:En el artículo de presentación de Marvels comentas que no habías leído todas las obras a las que haces referencia, ¿Cómo conseguiste todas esas obras?

R: Ya tenía muchos de ellos, ya que llevo leyendo comics ininterrumpidamente desde 1974, y compré muchísimo material de la Silver Age por aquel entonces. Los que no tenía se los pedí prestados a Karl Kesel.

Los de la Edad de Oro los leí en microficha, gracias a unos pocos que yo tenía y a la colección de microfichas de un amigo mío y gran aficionado llamado Jeff Gelb.

P: ¿Podrías hablarnos del proceso de documentación previo que tuviste que hacer para colar tantas referencias? ¿Guardas algún tipo de notas de aquellas lecturas?

R:Mientras leía iba haciendo un listado de las cosas de las que la gente era testigo, y así pude hacerme una idea de lo que Phil sabía y de lo que iba ocurriendo de forma simultánea. Asi, si hacía referencia a Spiderman luchando contra el Hombre Gigante, y según mis notas ese mismo mes Thor luchó contra Cobra Mister Hyde, podía mencionar ambos sucesos en la misma escena, y dar un sentido más amplio al Universo Marvel. Tengo libretas llenas de listados detallando todos los sucesos públicos, cuándo ocurrieron, nombres de revistas y periódicos… cualquier detalle que pudiera ser útil.

(Ahí os dejo un par de extractos de unas excelentes entrevistas realizadas a Kurt Busiek en la que se repasa su trayectoria desde sus orígenes y, más concretamente, el proceso de elaboración deMarvels”. La primera la realizó Andrés Accorsii para Tebeosfera y la podéis leer completa aquí y la segunda Raúl López para Zona Negativa está disponible aquí).

“Momentos estelares de la humanidad”, de Stefan Zweig.

El austriaco Stefan Zweig es uno de los grandes nombres olvidados de la literatura del siglo pasado, un escritor y humanista poco conocido en nuestro país quizás porque la novela no fue el género en el que concentró su producción. La editorial Acantilado en los últimos años decidió apostar fuerte por este autor y prácticamente ya ha recuperado la mayor parte de su obra en la que se nos revela como un humanista culto y comprometido aparte de un estupendo biógrafo, género este en el que más destacó. Probablemente, el libro más conocido de Zweig sea “Momentos Estelares de la Humanidad” en la que el autor nos acerca a catorce episodios históricos, a su juicio, trascendentales en la evolución de la Humanidad protagonizados por distintas figuras históricas. Vamos con ellos.

Zweig a través de los catorce relatos independientes que conforman la obra realiza un recorrido apasionante por la Historia de la Humanidad desde el Imperio Romano hasta el Tratado de Versalles, personalizando grandes logros y algún que otro fracaso en las personas que los protagonizaron. Zweig en una narración a medio camino entre el mero relato histórico y la entusiasta apreciación subjetiva se acerca a figuras históricas y artísticas universales como Lenin, Wilson, Händel, Dostoyewski, Tolstoi o Goethe, junto a otros personajes menos conocidos protagonistas o testigos de momentos históricos claves como Núñez de Balboa (descubrimiento del Océano Pacífico), el capitán Scott (expedición –fallida- al Polo Sur), Ciceron (advenimiento del Imperio Romano), Mehmet (conquista de Constantinopla). Sin embargo, cuando la obra alcanza su máximo interés para mí es cuando los protagonistas son personajes casi olvidados pero cuyas decisiones u obras resultaron determinantes en momentos históricos trascendentales como Grouchy incapaz de desobedecer a Napoleón en Waterloo y decidiendo la batalla, el oscuro revolucionario Fouget creador de “La Marsellesa”, Cyrus Field, el precursor del primer cable trasatlántico que comunicó Estados Unidos con Inglaterra, o la Fiebre del Oro en California a través del caso Suter.

La diversidad de las historias y el entusiasmo que desprende Zweig en su explicación hacen del conjunto de la obra una lectura recomendable más allá de su despreocupación por el rigor histórico y la elección arbitraria de los mismos. El austriaco ofrece un primer acercamiento a los hechos en una obra indispensable para aquellos que les guste la Historia y la buena Literatura por parte de un autor capaz de fusionar ambas en una obra atractiva y equilibrada. Si la leen o la han leído, ya me cuentan algo.

martes, 16 de marzo de 2010

“Marvels: El ojo de la cámara”, de Kurt Busiek, Roger Stern y Jay Anacleto.



Vaya por delante por si alguien espere una critica destructiva de este cómic simplemente porque el autor es Kurt Busiek ya puede ahorrarse continuar leyendo porque no estoy nada de acuerdo como se ningunea la obra de Busiek por la blogosfera.
Desconozco la causa pero pero suelen restársele méritos al que para mí es el último gran guionista de superhéroes que ha trabajado para Marvel (con el permiso de Brubaker) y quién hasta cierto punto la salvó del proceso autodestructivo que había iniciado y ya a título personal el que consiguió que volviera a interesarme por el género.Busiek ha sido el último que respetaba y amaba el material con el que trabajaba, quizás porque antes que guionista fue lector y por ello fue capaz de valorar la labor de los que le precedieron y uno de los pocos capaz de hacer cómics de superhéroes entretenidos e interesantes sin insultar la inteligencia del lector como era la tendencia imperante en el mainstream de la época. Busiek (y Alex Ross) lograron con los cuatros números de “Marvels” recuperar buena parte del crédito perdido y recordar a los desmoralizados aficionados qué significaba el concepto de superhéroe y por qué se habían aficionado a esos tebeos a través de una estupenda miniserie que es una de los mejores reflexiones sobre el concepto de superhéroes escritos hasta la fecha.
El éxito de “Marvels” catapultó a Busiek en los noventa y le convirtió en el nombre a seguir con series como “Los Vengadores”, “Thunderbolts”, o “Astro City”, en los que incorporaba conceptos que, hoy en día, siguen siendo desarrollados por otros o remozar las fórmulas de siempre con oficio. Quizás a causa de ese desgaste fue pasando a un segundo plano con el cambio de siglo aun cuando todavía firme de vez en cuando obras destacables. Precisamente, Panini acaba de terminar de publicar la última de estas la tardia continuación de “Marvels” titulada “El ojo de la cámara”, en una decisión en la que la otrora Casa de las Ideas vuelve a mostrar el agotamiento de las mismas tras la explotación del concepto original de Busiek por otros que lo deslucieron en miniseries olvidables y esperando remozarlo en esta nueva entrega que tiene como punto atractivo la recuperación de Busiek aun cuando se eche a faltar la presencia de un Alex Ross sustituido por Jay Anacleto.
El ojo de la Cámara” es una miniserie originalmente de seis números que Panini ha reducido a tres en la que nos reencontramos con el protagonista de “Marvels”, el fotógrafo Phil Sheldon, quién en sus últimos años prepara otro libro sobre los fenómenos. Sin embargo, los años han pasado y los superhéroes de “Marvels” que eran un ejemplo modélico y asombroso para los ciudadanos anónimos se han vuelto más ambiguos, complejos y oscuros. Sheldon intenta dar con el enfoque correcto a su obra al tiempo que inicia una lucha contra el tiempo por terminarla antes de morir.
Busiek vuelve a demostrar que es un excelente conocedor del universo Marvel en una historia que resume buena parte de los grandes acontecimientos superheroicos vividos por los personajes de la editorial en una historia en la que repite la misma estructura de la original interponiendo un narrador interpuesto – Phil Sheldon- cuya vida sirve de hilo conductor de la propia historia del Universo Marcel y procurando mostrar los acontecimientos sin una presencia directa de los superhéroes. Nada se puede a objetar al recorrido que, con la ayuda de Roger Stern a partir del tercer número, realiza Busiek de los años setenta y ochenta de la editorial desde la muerte de Gwen Stacy hasta la Caída de los Mutantes en la que es considerada la Edad de Bronce de la editorial. Busiek no ha omitido ningún acontecimiento relevante y el lector que conozca las historias y haya crecido leyéndolas mes a mes como yo no podrá evitar sentir como se le clava la garra de adamantium de la nostalgia al reconocer en cualquier viñeta algún acontecimiento o personaje de relleno que ya casi ni recordaba. Sin embargo, más allá de la nostalgia, también hay que reconocer que la historia personal del protagonista que sirve de armazón a todo este recorrido a pesar de estar narrada con oficio y cumplir su objetivo, resulta difícil de aceptar por el lector, con unos personajes secundarios demasiado planos y difíciles de aceptar así como situaciones paradójicas más allá de la lógica interna del cómic. Por otro lado, Busiek omite intencionada la posibilidad de darle un mayor contenido al cómic omitiendo cualquier referencia a acontecimientos históricos que sí tuvieron influencia en la evolución de los héroes que aparecen mencionados, con lo que el cómic queda un poco pobre de contenido más allá del afán compilador del autor y la posible nostalgia del lector.
Por otro lado, el punto más flojo de esta obra es, en mi opinión, el dibujo del filipino Jay Anacleto, un autor en la línea fotorrealista de Ross pero que no alcanza el nivel de este ni el propio demostrado en su obra más conocida, “Aria”. Me parece criticable y un flaco favor a Anacleto la insistencia en el fotorrealismo. Dudo mucho que este fuese el estilo ideal para reflejar el cambio de actitud de los héroes de los setenta y ochenta, aunque quizás haya primado la intención de ofrecer una coherencia gráfica entre las dos obras por otra parte innecesaria.
Anacleto cumple y se muestra como un buen narrador logrando algunas páginas espectaculares que es lo que se espera de él en las que reinterpreta momentos estelares contados ya por otros sin embargo, sus personajes son vacíos e inexpresivos y carece de la épica de Ross, limitándose a cumplir como un buen sustituto de este pero sin llegar a su nivel.
En definitiva, “Marvels: el ojo de la cámara” es un tebeo entretenido de superhéroes sin superhéroes y un buen resumen de lo que fueron aquéllos maravillosos años para los que crecimos disfrutándolos que, sin embargo, no se sitúa entre lo mejor de la producción de Busiek quizás porque llega demasiado tarde y peque de la ausencia de ambición y reivindicación de la obra original.
Vaya, al final, sí me he metido con Busiek, pero sólo un poco…

Trailer de “Predators”, de Nimròd Antall.



Ahí les dejo este primer avance del remake de “Predators” comentado por su productor Robert Rodriguez. No tiene mala pinta aunque claro no creo que se pueda comparar con el original. A ver si con el trailer oficial del día 18 nos enteramos de algo más…

lunes, 15 de marzo de 2010

“Luxley 1”, de Valerie Mangin y Francisco Ruizgé.


El concepto de ucronía, nacido en géneros como la ciencia ficción o la fantasía, ha sido explotado con habilidad por el cómic histórico más comercial de los dos lados del océano, a través de obras que, por lo general, siempre han recibido una buena acogida por parte del público mayoritario ya que, no lo neguemos, a todos nos gusta que nos muestren cómo hubiera sido el mundo si tal o cuál acontecimiento histórico no se hubiera producido o si aquél otro se hubiera producido al revés. La francesa Valèrie Mangin y el español Francisco Ruizgé exploran en “Luxley” una de esas atractivas posibilidades irrealizadas – el descubrimiento por las culturas precolombinas de Europa tres siglos antes de Colón-. “Luxley” es una serie que en Francia está a punto de ver publicado el quinto álbum y que aquí ha empezado a editar 001 Ediciones hace unos pocos meses con un integral que reúne los tres primeros álbumes, “El ojo maligno”, “Santa Inquisición” y “La Sangre de París

En los inicios del siglo XII, los pueblos precolombinos conquistan en apenas ocho todos los reinos cristianos de Europa aprovechando la ausencia de sus reyes en las Cruzadas. Sólo unos pocos fieles resisten ocultos en bosques los terribles poderes de los brujos venidos del otro lado del océano. Uno de los rebeldes que más quebraderos da a los nuevos gobernantes es Robin de Luxley cuando es capturado en Francia durante una vital misión secreta de la resistencia, se precipitan una serie de acontecimientos que convertirán a Robin en una pieza clave para los dos bandos ya que puede ser la llave para consolidar definitivamente a los nuevos y sanguinarios señores o el encargado de erradicarlos definitivamente de Europa. Si quieren saber más, a leer el tebeo.

La francesa Valèrie Mangin ya ha demostrado en “Crónicas de la Era Galáctica” su habilidad para amoldar la Historia Antigua a escenarios fantásticos se atreve ahora con esta ucronía medieval en la que confirma su dominio de la materia con una paradoja no del todo novedosa dentro del cómic europeo (ya Igor Baranko en “La danza del tiempo” partió de una premisa inicial idéntica,) que tiene como resultado interesante cómic de aventuras cuya principal pretensión es entretener sin renunciar por ello a lecturas más ambiciosas como la denuncia de los autoritarismos y los genocidios.



Mangin se muestra especialmente dotada para montar tramas interesantes que van más allá del fácil planteamiento de recurrir únicamente a la acción como único recurso y se preocupa por describir los elaborados intereses que existen entre las distintas facciones a través de unos personajes con matices alejados de la tradicional asociación “buenos” y “malos”, encontrándose personajes elaborados en ambos bandos. De hecho, es encomiable el interés con que la guionista procura escapar en la medida de lo posible del etnocentrismo para justificar la invasión precolombina y dar una explicación plausible a la misma. Mardin no reduce la trama a la monótona sucesión de aventuras de acción y aunque no rehuye de los enfrentamientos habituales de capa y espada busca establecer campos de batalla más originales como las brumas alucinógenas provocadas por el peyote o los cielos. La guionista tiente tantas ideas y es tal el ritmo con que pretende trasladar los acontecimientos al lector que ello conlleva cierto menoscabo en el retrato de los personajes que resultan en exceso esquemáticos y planos, contando probablemente con el supuesto conocimiento previo del lector. Especialmente notorio es el caso del protagonista un Robin Hood escasamente caracterizado que va perdiendo protagonismo conforme pasan los álbumes para convertirse en un personaje coral más en el último de ellos.

La ausencia de pausa conlleva que muchos de las atractivas situaciones planeadas por Mangin pequen de falta de clímax dramático. Son tantas las cosas que quiere mostrar la autora que a veces peca de precipitación. Por otro lado, hay que destacar también la labor de Ruizgé a la hora de caracterizar a los distintos pueblos y sus reacciones de un modo acorde y lógico que muestra una cuidadosa labor de documentación.Por otro lado, en el apartado gráfico, el cómic gana en calidad con la labor del valenciano Francisco Ruizgé, que vista la falta de oportunidades que recibía en España, emigró con buenos resultados a Francia. Ruizgé es un dibujante notable, especialmente en la composición de página en la que demuestra contar con imaginativos recursos, mostrándose hábil en dotar de fluidez y orden el caudal de ideas de Mangin. Su estilo más que a los grandes del cómic europeo parece más cercano a autores como George Perez, Paul Smith, Alan Davis o Brian Bolland, quizás su influencia más evidente, aun cuando también pueda rastrearse la influencia del polaco Rosinsky y el ciclo del País Qa de “Thorgal”, una referencia casi inevitable teniendo en cuenta la temática de la serie. Con todo Ruizgé se muestra como un dibujante con oficio que sabe aglutinar todas estas influencias en la búsqueda de un estilo propio y, álbum a álbum, se atreve con soluciones gráficas cada vez más ambiciosas.

Tanto Ruizgé como Mangin demuestran que han trabajado la ambientación de la serie y la contextualización histórica de los personajes aun cuando aparezcan algunos elementos fantásticos de los que en ocasiones quizás se abuse en exceso. Especial mención merece en este aspecto el dibujante que demuestra su preocupación en la representación de los distintos pueblos precolombinos aliados y los medievales con lo que, en ese sentido, la serie está muy lograda.

En definitiva, “Luxley” asegura un gran rato de entretenimiento a aquellos que les guste el cómic y la historia con una exploración razonable de una ucronía que no insulta la inteligencia del lector aun cuando en ocasiones abuse de ciertos elementos fantásticos. En cuanto a la edición de 001 es bastante legible aun cuando la reducción merma el disfrute del dibujo de Ruizgé que estoy seguro en tamaño álbum ganaría mucho más.

Esperemos que no se demore demasiado la continuación de esta entretenida serie y podamos enterarnos cuanto antes como finaliza la conquista precolombina de Europa. Yo no me lo pierdo.

Blog de Francisco Ruizgé, aquí.

José Luis Garcia López, un Superman precoz.

P: ¿Cómo te interesaste por dibujar cómics?

R: Leyendo los cómics americanos que se publicaban en Argentina, además de los del propio país. Viví en Argentina desde los cuatro años, y la mayor parte de mi educación tuvo lugar en Buenos Aires. A los once años hice un curso de dibujo por correspondencia. A los doce, llevé mis muestras a las compañías editoras y aprendí muchas cosas sobre el entintado, el lápiz, el papel que debía usar, etc. A los dieciséis conseguí que me publicaran mi primer trabajo. Y luego me emplearon en una empresa editorial.

Extracto de una entrevista de José Luis Garcia López publicada en la edición Zinco de “Cinder&Asheque pueden leer completa aquí. Garcia López ha sido uno de los mejores dibujantes que han tratado el personaje de Superman y uno de los que más contribuyó en establecer la versión moderna del personaje (con el permiso de unos cuantos, claro). Ahí les dejo unas portadas de muestra:

viernes, 12 de marzo de 2010

Nominados a los premios del XXVIII Salón de Barcelona: una opinión y una quiniela.


Tomás Pardo, de Ficomic, me pasa una nota con los nominados en las distintas categorías que votaron los profesionales del medio. Les reproduzco la lista con lo que hubiera votado yo en rojo y de lo que desconozco, que son los fanzines, pues me abstengo, claro.

Por otro lado, los nominados me parecen una muestra significativa de lo que hay así que no creo que se puedan poner muchos peros. Sólo la duda sobre el criterio con el que se establece quién es o no un autor revelación. Ahí va la lista y mis apuestas:

Los nominados en la presente edición son los siguientes:

Mejor obra extranjera publicada en España en el 2009


All Star: Superman de Grant Morrison y Frank Quitely (Planeta DeAgostini)

El gusto del cloro de Bastien Vivès (Diábolo Ediciones)

Génesis de Robert Crumb (Ediciones La Cúpula)

Pinocchio de Winshluss (Ediciones La Cúpula)

The Acme Novelty Library de Chris Ware (Reservoir Books)

Premio Josep Toutain al autor revelación del 2009

Íñigo Aguirre

Álvaro Ortiz

Tomeu Pinya

Max Vento

Alfonso Zapico

Mejor obra del 2009

El arte de volar de Antonio Altarriba y Kim (Edicions de Ponent)

El vecino 3 de Santiago García y Pepo Pérez (Astiberri Ediciones)

Endurance de Luis Bustos (Planeta DeAgostini)

Ken Games 1: Pierre de José Manuel Robledo y Marcial Toledano (Diábolo Ediciones)

Las calles de arena de Paco Roca (Astiberri Ediciones)

Mejor guión del 2009

El arte de volar de Antonio Altarriba (Edicions de Ponent)

El vecino 3 de Santiago García (Astiberri Ediciones)

Ken Games 1: Pierre de José Manuel Robledo (Diábolo Ediciones)

Las calles de arena de Paco Roca (Astiberri Ediciones)

Silvio José, emperador de Paco Alcázar (Ediciones El Jueves)

Mejor dibujo del 2009

El arte de volar de Kim (Edicions de Ponent)

El juego de la luna de José Luis Munuera (Astiberri Ediciones)

Ken Games 1: Pierre de Marcial Toledano (Diábolo Ediciones)

La isla sin sonrisa de Enrique Fernández (Ediciones Glénat)

Las calles de arena de Paco Roca (Astiberri Ediciones)

Mejor revista del 2009

Cthulhu

¡Dibus!

Dolmen

Dos Veces Breve

Le Potage

Mejor fanzine del 2009

Adobo

Andergraün

Carne líquida

El Dios Mofeta

Gato Negro

Premio a la divulgación de la historieta 2009

Manuel Barrero

Borja Crespo

Pepo Pérez

www.entrecomics.com

Yexus

Premio a la librería especializada 2009

Espacio Sins Entido

Joker

Madrid Comics

Norma Comics Lleida

Universal

Ahora, a apostar todos y a opinar que es lo verdaderamente divertido. ¿Falta alguien?¿A quién votariaís? Hala, que opinar es libre..
(Además subo el cartel de Ana Miralles que todavía no había puesto por aquí y que a mí personalmente me encanta. Opinad sobre el mismo también si queréis).

Miguel Delibes (1920-2010)

Miguel Delibes no ha muerto. Está en las páginas de “El Camino”, en “Cinco horas con Mario” o en “El diputado voto del Señor Cayo”, sobrevive todavía en las páginas de las novelas en la que describió la España rural que tan bien conoció y denunció en obras como “Los Santos Inocentes” o “Las Ratas”. Palabra y conciencia de una España a extinguir fue un intelectual y periodista de los de verdad, de los que ya no quedan y tanta falta hacen.

Delibes no ha muerto porque los escritores de verdad nunca mueren, están llamados a sobrevivirnos en sus obras.

D.E.P.

Trailer de “Iron Man 2”, de Jon Favreau



¡ Qué bien pinta esta segunda parte de “Iron Man 2” ! Y es que Favreau y Robert Downey Jr parecen tenerle cogida la medida al personaje. Lo que menos me convence del trailer es El Látigo interpretado por Mickey Rourke pero, aun así, me muero de ganas por ver las distintas versiones de las armaduras de El Hombre de Hierro, a Máquina de Guerra (Don Cheadle), a Justin Hammer (Sam Rockwell) y, sobre todo, a esa Viuda Negra tan prometedora (Scarlett Johansson)…A partir de Mayo, más.
Sobre la primera película de "Iron Man", aquí.

jueves, 11 de marzo de 2010

De píldoras por la Zona Negativa.


Toni Boix me ha pedido una nueva recomendación para la sección Píldoras Nacionales de Zona Negativa. Y no se me ha ocurrido otra que experimenten con la obra de Juaco Vizcuete. Si quieren, aquí pueden leer mi comentario y las recomendaciones de Paco Camarasa y el mismo Toni (que, por otro lado, son cómics bastante interesantes).

Trailer de “Tron Legacy”, de Joseph Kosinksy

Nuevo trailer de “Robin Hood”, de Ridley Scott.



Tengo que reconocer que se han currado el trailer y me deja con ganas de ver la película a pesar que el tema está trilladito, trilladito. A partir de Mayo veremos si finalmente Ridley Scott le ha cogido el aire a las películas medievales o no…

miércoles, 10 de marzo de 2010

¿”En tierra hostil” una película de superhéroes?


…¿Y qué culpa tendrán los superhéroes de que a Fernando Trueba no le haya gustado la película de la Bigelow? Yo todavía no la he visto aunque pienso verla pero me da a mí que ya tenemos al Molina Foix del 2010 enrabietado porque a él ni le han nominado.

A propósito, que a lo mejor tiene razón en algunas de sus afirmaciones, pero hasta cuándo tendrá que aguantar el género de superhéroes que el intelectualoide desinformado de turno siempre que busque hacer una comparación peyorativa la pague con los mismos. Menos mal que tienen poderes para enfrentarse a tanta ignorancia pero manda huevos, que diría el otro.

Larga vida a Gene Colan (4)

De momento, acabamos con el repaso visual a la trayectoria de Gene Colan con una selección de portadas de sus trabajos desde mediados de los ochenta hasta la última década (aunque puede que haya alguna sorpresa más...).
Como curiosidad, se incluye una portada en la que aparece Hulk, personaje al que Colan nunca le ha gustado demasiado dibujar. Parece que el Maestro de la Sombras (me gusta el título) tras unos problemas de salud que hicieron temer lo peor actualmente se encuentra sano y fuerte. Que siga así...

1984:

1984: 1987:
1989:

1989:

1990:
2002:

Etrigan, el demonio kirbiano de la blogosfera, se ha unido al homenaje iniciado por Mo Sweat en Comic is Art con una estupenda entrada de su blog El Cuarto Mundo. Y Bruce tampoco se queda atras...

ACTUALIZACIÓN: Jaime en Travelling en los Surcos aporta su particular y sentido homenaje. Y Carlos en Gotham News también se une al homenaje. No se lo pierdan...

¡¡ Larga vida a Gene Colan!!

“Shutter Island”, de Martin Scorsese.

Ya saben ustedes que una de las características que presupone que los seres humanos somos inteligentes es nuestra capacidad para ordenar. Nos gusta establecer criterios con los que nos sentimos a gusto y nos ayudan a acceder antes a la información, criterios que pueden ser más o menos universales pero que, en el fondo, nos facilitan la vida. Bien, pues yo entre otras muchas clasificaciones cinematográficas califico las películas en tres grandes grupos “ni fú ni fá” (cajón desastre donde cabe todo), “películas que no quiero que acaben nunca” (las buenas) y “películas que ojalá acaben cuanto antes” (las peores). Bien, “Shutter Island” es de estas últimas.

Basada en una novela de Denis Lehane que no he leído, “Shutter Island” nos cuenta la historia de Teddy Daniels , un atormentado agente judicial que junto a su ayudante acuden a la isla Shutter, donde se interna a los más peligrosos criminales dementes, para ayudar a atrapar a una interna fugada. En la aislada isla, tendrá extrañas visiones y empezará a sospechar que no todo es tan normal como los psiquiatras y el director de la institución pretenden hacerle creer. Y es que, probablemente, en la isla Shutter se esté experimentando con los internos y está dispuesto a descubrirlo todo. ¿Lo conseguirá? Tendrán que verlo para enterarse.

Martin Scorsese ofrece su peor versión en esta fallida historia de esquizofrenia y suspense que en ningún momento logra enganchar al espectador debido a una trama fallida a pesar de partir de unas atractivas pretensiones iniciales. Y es que esta historia con aires hitchcockianos desbarra a partir de un guión errático y unas sorpresas argumentales mal resueltas en un desarrollo previsible y deslavazado que no salva ni la opresiva atmósfera lograda por Scorsese ni la presencia de actores de renombre como Leonardo di Caprio en un papel que no se ajusta para nada a sus características (y es que desde que se hizo mayor no me lo creo en casi ningún papel) o un inquietante Ben Kingsley, que es lo mejor de la película, puntos positivos junto a una inteligente utilización de una gran banda sonora no logran hacer que esta mantenga un mínimo interés reduciéndose a una desagradable y olvidable perdida de tiempo.

Scorsese ha jugado a ser Hitchcock y se ha quedado a la altura del peor David Lynch. Una de las peores películas que he visto en mucho tiempo.