lunes, 10 de septiembre de 2007

Rubén Sosa



A través del correo me enteró de la muerte de Rubén Sosa, dibujante radicado durante más de treinta años en Italia y que, recientemente, había regresado junto a su familia a su Argentina natal. Sosa dibujó algunos de los personajes más emblemáticos de la historieta argentina colaborando con el gran Héctor Oesterheld, que fácilmente nos vienen a la cabeza a todos los aficionados de este lado del charco, como “Ernie Pike” o “El Eternauta” ( ¿Para cuándo una edición digna de "El Eternauta" en España?). Un derrame cerebral acabó con su vida el pasado día 7 de Septiembre.


Aquí os dejo un enlace a una entrevista que Mariano Chinelli le realizó para “Continuum 4”.

D.E.P.

“Hoy, Júpiter” de Landero.



Pocas novelas me han llenado tanto en los últimos años como la última obra de Luis Landero, “Hoy Júpiter”, no tanto por la riqueza de la trama, la perfección de su construcción o la hondura de los personajes, que de todo ello anda sobrada, como de la habilidad artesanal de Landero para la elección de la palabra justa, de la frase concreta, en un castellano rico y conciso, como muy pocos novelistas contemporáneos son capaces de hilvanar en sus obras y convirtiendo su lectura en un raro placer para el lector que, aparte del fondo, desee disfrutar de la forma.
En “Hoy, Júpiter”, Landero nos narra la historia de dos personajes, Dámaso Méndez y Tomás Montejo, dos vidas paralelas de individuos inadaptados e incorfomistas, a primera vista sin nada en común entre sí, pero cuyos destinos confluyen y se entremezclan en el desenlace de la historia. Tomás Montejo, es un profesor de instituto que ha llenado su insustancial vida con la ilusión de la gloria literaria, ilusión que le lleva primero a despreciar la relación con su mujer y posteriormente a engañarla con una alumna en busca de la adulación soñada. Dámaso Méndez, es un hombre de campo victima de los delirios de grandeza de un padre soñador y frustrado, que al no cumplir las expectativas del mismo ve como su cariño y su lugar en la familia son usurpados por Bernardo, un joven aparentemente poseedor de todas las cualidades de las que él carece y que se hace merecedor del cariño del padre. Eso provocará el nacimiento de un odio ciego en Dámaso al que dedicará su vida, odio que le consumirá y que le llevará a perseguir a Bernardo, el culpable de todas sus desdichas y desgracias.
Landero construye una novela en la que la persecución de la ilusión se convierte en una pulsión destructora que paulatinamente socava la vida de los personajes dejando, como único contenido de las mismas, el vacío y el remordimiento ante lo dejado de vivir y como última opción de supervivencia el refugio en la ficción. Alternando la historia de cada uno de los protagonistas, Landero construye una novela que partiendo del relato intimista desemboca en una última parte en que descubre los misterios, grandes y pequeños, que se han ido planteando a lo largo de la narración. Landero nos acerca a las pequeñas grandes cosas que conoce tan bien, la visión bucólica de la vida campesina y el compromiso total con la literatura como opción vital en un desdoblamiento que quizás nos acerque a sus propios anhelos, miedos y demonios.
Si tienen ocasión, léanla, no les decepcionará.

domingo, 9 de septiembre de 2007

Benedicto XVI que estás en los cielos.



Me resulta escandaloso y sonrojante que Benedicto XVI, el sumo representante de su religión en la Tierra, mantenga una actitud tan retrograda y alejada de lo que es el discurrir de los tiempos que le han tocado vivir. No entiendo, por poner sólo un ejemplo, su actitud cerril por ejemplo, respecto al uso del preservativo en África.
Ahora anda por Austria intentando mantener el orden en sus filas y mantener viva la fe en su figura entre unos fieles que a la fuerza se alejan de una Iglesia en la que no encuentran reflejo para sus problemas terrenales, predicando sobre cómo deben vivir los demás su vida y adoctrinando sobre cosas de las que no entiende ni entenderá. Mientras tanto, la diócesis de San Diego pagará la simbólica cantidad de 122 millones de euros (198 de dólares) para evitar que las víctimas de los abusos de sus sacerdotes les lleven a juicio aprovechando que la legislación norteamericana no parece entender que, de determinados delitos, es víctima toda la sociedad y no sólo aquellos que los padecen.
Supongo que Benedicto XVI sobre este tema no dirá nada y escurrirá el bulto con una mirada al cielo y una oración. Suma y sigue.

Para leer más al respecto aquí y aquí.

“Príncipe Valiente 3” de Manuel de Caldas: una distribución difícil.


A través de Crisei y La Cárcel de Papel me entero de las dificultades que ha encontrado Manuel de Caldas para distribuir en España su excelente edición de “Príncipe Valiente” de Hal Foster. Al parecer, a causa de unas nuevas condiciones contractuales de King Features Syndicate, la distribución de la edición de Caldas sólo puede realizarse en España a través del correo y no por el medio más lógico, el de las librerías especializadas.
La edición de la obra de Caldas en España ha estado marcada por las dificultades desde el principio, no sólo las inherentes a que un aficionado con más ilusión que medios lleve a cabo una tarea de esa envergadura como por el hecho a que su edición haya coincidido en el tiempo con la publicación en España de otra edición realizada por Planeta, una de las editoriales de mayor tradición en la publicación de cómics en España y con una gran influencia dentro de la “industria”.
No voy a entrar en la polémica sobre cuál edición es mejor o peor porque a cualquier aficionado que haya podido comparar una y otra la respuesta le saltará a los ojos por sí sola por evidente y cada cuál debe ser libre para optar por una u otra. Lo que es una lástima es que se prive a Caldas del canal lógico de distribución de su obra entre los aficionados para que la competencia sea ciertamente justa. Y aún es más triste que, al parecer, no puedan cohabitar las dos ediciones en el mercado español cuando - creo - son perfectamente compatibles. La edición de Planeta es más popular y económica lo que puede atraer a nuevos lectores a este clásico del cómic mientras que la de Caldas está dirigida más bien a un público que ya conoce la obra y busca un tratamiento más cuidado que realce el genial dibujo de Foster.
En definitiva, los mayores perjudicados de toda esta historia somos los aficionados al Cómic.

viernes, 7 de septiembre de 2007

“Death Proof” de Quentin Tarantino.



Aprovechando el día del espectador, el miércoles me acerqué a ver “Death Proof”, la película que Quentin Tarantino realizó para el proyecto a pachas con su colega Robert Rodríguez, “Grindhouse”. Ya saben, los dos amigos decidieron homenajear las sesiones dobles de los años sesenta y setenta en que proyectaban películas de serie Z, casquería y cine cutre en general, que en España por el capricho de las distribuidoras y productoras decidieron separar para ver si así lograban mayor tirón entre el público.
Vista la película se puede decir que cumple perfectamente las condiciones de la serie Z en la que la acción y las persecuciones juegan un papel importante y con imaginación intentar paliar la falta de recursos y, al mismo tiempo, es una película completamente “tarentiniana”, incluso, en cierto modo, es posible que sea en la que mejor se aprecia buena parte de los trucos de este tipo tan genialmente peculiar, si acaso los más fáciles y efectistas. Y es que en “Death Proof” tenemos los diálogos delirantes que atrapan al espectador más allá de lo que está viendo como en “Reservoir Dogs” o “Pulp Fiction” (ojo a las conversaciones en el coche que dura su buena media hora) y tenemos mujeres exuberantes de armas tomar como en “Kill Bill 1 y 2” o “Jackie Brown” (las ocho protagonistas en ese sentido cumplen sobradamente aunque yo destacaría a Vanesa Ferlito y su bailecito sexy) además de una banda sonora selecta basada en clásicos olvidados de los 60 y 70 que también conoce y sabe utilizar el director. Y, a estas alturas, se preguntarán ¿merece la pena “Death Proof? Pues “Death Proof” señores y señoras es una macarrada. La película see divide en dos partes (esto es también muy tarentiniano): una primera parte en la que las chicas pasan buena parte del tiempo charlando intrascendentemente sobre sexo, drogas y coches hasta que el malvado Especialista Mike (estupendo Kurt Russell) aparece para cargárselas y, una segunda parte, en la que otro grupo de chicas distintas pero que se dedican a hablar más o menos de lo mismo mientras comen hamburguesas y se compran un coche hasta que son también acosadas por el Especialista Mike aunque en esta segunda ocasión el malo da con la horma de su zapato. Y, esto es todo, un argumento de “cartoon”… todo para cualquiera que no esté en la misma onda de Tarantino pues la película está repleta de bromas, referencias cinematográficas y violencia exagerada y gratuita que hará disfrutar al público fiel del director, que encontrará exactamente aquello que espera y desesperará a aquellos que no les guste su cine, pero a estas alturas de la fiesta, todo el mundo sabe lo que hay en las películas de Tarantino. “Death proof” no es ni de lejos la mejor película de Tarantino y es de esperar que en algún momento este decida madurar y ofrecernos un proyecto completamente original y no homenajes a los géneros que le gustan (aunque lo haga tan bien) pero, mientras tanto, se divierte y nos divierte a todos los que disfrutamos de su cine exagerado y gamberro. Por otro lado, la película cumple sobradamente con las condiciones del proyecto “Grindhouse”, la atmósfera setentera está lograda aunque luego los personajes no paren de usar los móviles y saquen algún cartel de películas posteriores como “Scary Movie” e imita bastante bien la cutrez de esas películas llenas de granulado y cortes. Pero todo se perdona porque forma parte de la gamberrada.
No esperen entrada sobre la primera parte de “Grindhouse” dirigida por Rodríguez, “Planet Terror" ya que es un director que no me llama demasiado la atención si exceptuamos las excelentes “Abierto hasta el amanecer”y “Sin City” (aunque en estas películas siempre me queda la duda donde empieza su mérito y acaba el del propio Tarantino ó el de Frank Miller).
Ya me contarán que les parece...

jueves, 6 de septiembre de 2007

Luciano Pavarotti (1935-2007)

Aunque se veía venir, el levantarse con una noticia como esta hace que te recorra un escalofrío por la espalda. Ha muerto Luciano Pavarotti del cáncer de pancreas que padecía desde hace años. Pavarotti era uno de esos extraños personajes que caía simpático a todo el mundo, tanto aquellos aficionados a la ópera que disfrutaban de su voz privilegiada como de los que no lo eran tanto y no podían evitar una sonrisa ante la imagen de ese hombre rebosante de humanidad y en apariencia eternamente feliz. Pavarotti fue la tercera pata del taburete, que junto a Plácido Domingo y José Carreras hizo accesible el “bel canto” a aquellos que lo desconocían y lo consideraban coto cerrado de los cultistas o los privilegiados y, que a partir de sus actuaciones apasionadas, empezaron a berrear “I pagliacci” en la ducha aunque no supieran quién era Leoncavallo, ni falta que les hacía.

D.E.P.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

“Un viejo que leía novelas de amor” de Luis Sepúlveda.



Hay novelas que llegan tarde. Entiéndame lo que quiero decir. Hay novelas que probablemente escritas unos años antes (los años póngalos ustedes) se hubieran convertido por mor de las modas, de los contextos históricos o por váyase a saber el motivo, en novelas referenciales para una generación o un movimiento literario, respuestas fáciles para un concurso de cultura general o una encuesta de opinión. Y esa es la impresión que me produce cada vez que leo o releo “Un viejo que leía novelas de amor” de Luis Sepúlveda (“Mundo del fin del mundo”, “Nombre de torero”), una novela publicada por primera vez en 1989 y en estas tierras de España en 1993 por Tusquets Editores, una novela que reúne todos los elementos para haberse convertido en una pieza clave del “realismo mágico” latinoamericano si se hubiera escrito cincuenta años antes y que, sin embargo, ha pasado bastante desapercibida.
“Un viejo…” narra la historia de Antonio José Bolivar Proaño, un anciano habitante de El Idilio, un remoto puesto perdido en la Amazonía habitada por los shuar (popularmente conocidos como jíbaros) sin otra distracción en su solitaria y dura vida que leer novelas de las “que hablan del amor con palabras tan hermosas que a veces le hacían olvidar la barbarie humana” que le lleva dos veces al año su amigo el dentista Rubicundo Loachamín y dedicarse a la caza del tigrillo, procurando mantenerse alejado de las ambiciones y locuras de sus convecinos blancos. Sin embargo, se ve requerido por el avaricioso, corrupto y asqueroso alcalde del pueblo para dar caza a un tigrillo que ha matado a varias personas. Durante la caza, Antonio José descubrirá los verdaderos motivos que llevaron al animal a convertirse en un matahombres y le llevará a sentir una mayor comunión con el animal que con sus congéneres.
En esta novela corta, Sepúlveda incorpora y homenajea a los grandes de la literatura americana del último siglo. Desde el “Realismo Mágico” militante del mejor Garcia Márquez y el “Indigenismo” de Ciro Alegria hasta el Hemingway de “El viejo y el Mar” ó el Steinbeck de “La perla”, todos están muy presentes en esta obra para conformar la personalidad de José Bolivar, el protagonista del que se sirve Sepúlveda para denunciar los problemas a los que se enfrenta la selva amazónica. La novela está escrita en un estilo sencillo y directo accesible a todas las edades, que seducirá a un lector fascinado por la caza del tigrillo y la humanidad de José Bolivar. Lo dicho: publicada treinta años antes esta novela hubiera sido cabeza de león de un movimiento de denuncia del Amazonía, pero en 1989 no deja de ser cola de ratón de la novela latinoamericana. Si les gustó “El viejo y el Mar” o “El mundo es ancho y ajeno” ya están tardando.

martes, 4 de septiembre de 2007

“Batman” de Grant Morrison y Andy Kubert: buenas sensaciones.



Publicados ya tres números del Batman de Grant Morrison (“Doom Patrol”, “Los Invisibles”) por Planeta Agostini las sensaciones son positivas. Morrison, un guionista de mucho recorrido ya en el mundillo, parece que ha decidido tomar el toro por los cuernos y sin dejar de lado la senda abierta por Miller y su Año Uno hace ya muchos años sabe imprimirle un nuevo toque de humor que le sienta bastante bien a la historia al tiempo que dota a la trama de la suficiente espectacularidad como para que Andy Kubert (“1602”, “X-Men”) pueda desarrollar su enorme potencial a los lápices.

(Posible SPOILER)
Para empezar, Morrison está intentando profundizar la puerta que dejó Mike W. Barr en su excelente “Batman: hijo del Demonio” y que en su momento no le dejaron desarrollar incorporando al universo batmaniano al hijo que tuvo con Talia, la hija de Rash Al Ghul, un niñito “encantador” entrenado por los mejores maestros de la Liga de los Asesinos, al que Talia deja a cargo de papá Batman para que asuma sus obligaciones parentales. Un encargo envenenado en el que no queda claro si las intenciones de Talia son que el hijo finiquite al padre o el padre al hijo, o ambos entre sí dejándola a ella el campo libre para desarrollar sus planes. Por otro lado, la relación entre Damian (la elección del nombre no ha sido muy original, no) y Robin parece que va a ser cuanto menos tensa.
(Fin del Posible SPOILER)

En definitiva, parece que Morrison sabe a lo que juega y está poniendo las bases para hacer un Hombre Murciélago innovador y, al mismo tiempo, fiel al trabajo de los mejores guionistas anteriores. De momento, el tebeo es entretenido y equilibrado entre el humor y la acción dosificando el protagonismo de Batman con la intervención de los secundarios y recuperando para la causa a Alfred y a Bruce Wayne, el alter ego de Batman.
En el aspecto gráfico Andy Kubert está en su línea construyendo un cómic rico en detalles con el único pero de cierta confusión en la composición de algunas viñetas de acción.
Discutible es la elección del formato por parte de Planeta publicando un episodio yanqui de "Batman" con un episodio de “Detective Comics”, guionizado por Paul Dini y dibujado por diferentes dibujantes. En “Detective Comics” se supone que se centran en historias autonclusivas en las que predomina el elemento detectivesco de Batman. Dini cumple sin pena ni gloria en unas historias que se olvidan tan fácilmente como se leen y que los amigos de Planeta meten de relleno aprovechando el tirón que tiene el dúo dinámico Morrison-Kubert.
De momento, este Batman tiene mi voto de confianza. Esperemos que Morrison y Kubert desarrollen una nueva etapa inolvidable en la saga del Hombre Murciélago.

lunes, 3 de septiembre de 2007

“Caótica Ana” de Julio Medem

Dentro del vapuleado y ninguneado cine español hay un nombre que destaca sobre los demás por ser poseedor de uno de los universos más ricos, cautivadores y sugestivos, como no se ha visto en mucho tiempo, quizás desde el mismísimo maestro Buñuel. Un universo que refina y perfecciona en cada nuevo proyecto con algún lamentable borrón (“La pelota vasca”) y que, al mismo tiempo, me da la sensación su cine no recibe el reconocimiento que merece en comparación con otros más artificiosos pero con más capacidad para seducir a los medios. Me refiero, a Julio Medem (“Tierra” “Lucia y el sexo”, “Los amantes del circulo polar”) y su última película, “Caotica Ana”.
En esta pelicula, Médem nos cuenta, como ya es habitual en él, una historia entre la realidad y la fantasía, el consciente y el inconsciente, el realismo y la abstracción. La joven e inocente Ana es una talentosa pintora que conoce a Justine, una rica mecenas que la propone abandonar su Ibiza natal y trasladarse a Madrid dejando a su padre y su isla para incorporarse a una escuela de jóvenes talentos. Allí conocerá a Linda, encarnada por una creíble Bebe, que se convertirá en su mejor amiga y a Sahib, un joven pintor saharaui con el que vivirá una apasionada historia de amor. Sin embargo, Ana sufre un extraño ataque que provocará la repentina huida de Sahib. Con la ayuda de un hipnotizador Ana descubrirá a través de la regresión que es la última de una cadena antiquísima de reencarnaciones de mujeres que murieron jóvenes y asesinadas, mujeres que deben cumplir una misión: recuperar el poder para la mujer frente a nuestra sociedad patriarcal. En Nueva York, Ana se rencontrará con Sahib, descubrirá el motivo de su huida y se enfrentará finalmente a su destino.
Utilizando a la jovencísima Ana, una debutante Manuela Vellés, una joven que mezcla la ingenuidad más pueril con la sensualidad más arrebatadora, Médem realiza una película alegato que es crisol de historias e inquietudes, reflejo de la personalidad del autor. Por un lado, nos encontramos ante un alegato de la sociedad matriarcal frente a la patriarcal, en opinión del director causa de las guerras y desgracias del mundo y un posicionamiento ante la causa saharaui, un pueblo sin país olvidado de todos en el desierto argelino. Por otro, una historia de amor en su doble vertiente, la pasión que siente Ana por Sahib y la hermosísima relación que mantiene con su monstruo, su padre, interpretado por un lacónico Mattias Habich. Y, además, el homenaje que el director rinde hacia su hermana Ana, fallecida en la juventud como consecuencia de un accidente automovilístico, autora de las pinturas de la Ana de ficción en la película. Todas estas tramas se entremezclan en la mente de Medem para hacer una película densa cargada de simbolismos freudianos (una constante en el cine de Medem, cuya primera vocación fue la medicina y la psiquiatría) que se desarrolla y amalgama a través de la doble hipnosis a la que el joven Asier Newman somete a la protagonista y a la que Medem somete a los espectadores, que asisten sojuzgados al viaje iniciatico de Ana hasta su sorprendente final a través de la magnífica actuación de un reparto internacional, formado por actores insultantemente jóvenes y semidesconocidos junto a otros contrastados (Charlotte Rampling no ha perdido nada de su elegancia) que funciona como una maquinaria perfecta para levantar este artificio a la imaginación de Medem y sus exploraciones de la mente humana. Una película inteligente que no dejará a nadie indiferente y que, en mi opinión, es la mejor del autor hasta el momento.
Para saber más sobre “Caotica Ana” pinchad aquí.

domingo, 2 de septiembre de 2007

12 millones para un perro…¿Estamos locos o qué?

Descubro pasmado que aquí la amiga Leona Helmsley, una multimillonaria de los EEUU no excesivamente popular, como si del argumento de la una película de Disney se tratase, no se le ocurrió mejor idea que desheredar a dos de sus nietos y dejar 12 milloncejos de dólares a su querida perrita Trouble. No sabemos si los nietos eran muy traviesos y le daban mala vida a tan respetable anciana o que encantos ocultos tenía la perrita pero lo que no parece de recibo es que ninguna legislación, incluso una tan paranóica y absurda en muchos casos como la norteamericana, prime estas extravagancias sobre el sentido común y la lógica. Espero que los nietecitos (o nietazos que no sabemos si ya serán hombres o mujeres hechos y derechos) recurran la última voluntad de su chocha abuelita y dejen sin dineros a Trouble. Eso sí, si lo consiguen, alimenten a la perrita que la pobre no tiene la culpa.
Más información sobre el asunto, aquí.

viernes, 31 de agosto de 2007

El día del Blog…


…Ó Blogday, que dicen los anglosajones, y que no tiene más sentido que recomendar cinco blogs cualquiera. Yo como esto esta tradición la desconocía y lo de recomendar blogs ajenos es algo que hago con relativa frecuencia no les voy a recomendar cinco sino algunos más. Por ejemplo, todos los que ven ustedes en esa columna tan maja a su derecha. Pero, si aun les quedan ganas de leer de más, ahí van otros cinco:

- “Predicando en el desierto” o el blog de Micko en el que un españolito autoexiliado nos acerca desde hace años a las cosas tan raras que hacen y les pasan alos japonesitos.
- “De tripas corazón” o el blog de David Rubín, un autor a seguir
- “El blog ausente” o el cajón desastre de la cultura pop de derribo. Hay sitio para todo.
- “Ni libre ni ocupado” o las anécdotas de un taxista en su peregrinar diario. Este blog fue premiado como el mejor blog por el diario “20 Minutos”.
- Y, por último, pero no menos importante…”Papel en blanco”, para estar al tanto de lo que se cuece en el mundillo literario.

Que los disfruten.

La Fiscalía va a por “El Jueves”.


Pues nada, que el procedimiento que provocó el secuestro de la revista “El Jueves” sigue su curso y la fiscalía de la Audiencia Nacional ha solicitado una multa de 3600 euros para Manel Fontdevila y Guillermo Torres a razón de una cuota diaria de doce euros durante diez meses por un delito de injurias al sucesor de la Corona fuera de su función institucional con menoscabo del prestigio de esta.
Ahora quedará en manos de la Defensa presentar sus alegaciones y al juez decidir al respecto, pero lo que está claro para la mayoría que la medida ejemplarizante que adoptó en su momento el juez Del Olmo no ha hecho más que popularizar todavía más la revista y hacerla una campaña de publicidad estupenda. Imagino que si finalmente Grande-Marlaska, al que tengo por más liberal que el juez del Olmo, resuelve el caso la multa sea inferior,
Por otro lado, sería interesante que en el futuro la Audiencia Nacional se dedicase a perseguir otros delitos mucho más graves que la delimitación subjetiva de hasta donde debe llegar la libertad de un medio para expresarse.
De todos modos, viendo la portada de la semana pasada, los de “El Jueves” siguen en su línea. (Y me parece muy bien).
Si quieren leer más detalles de la noticia pinchen aquí

jueves, 30 de agosto de 2007

Recerca sin Xavier Morell

Como esta semana parece que abundan las malas noticias, a través de La BD y Entre Cómics me entero del agravamiento de la situación que venía viviendo la Editorial Recerca y que parece poner en peligro la continuidad de la misma, aun cuando Xavier Morell señala la posibilidad en el comunicado de su supervivencia con un cambio en su dirección.

Lo que sí parece claro es el abandono de Morell de la dirección de la misma, lo cuál no deja de ser una lástima a nivel humano aunque espero que su nuevo trabajo esté relacionado con el mundo del cómic y le permita sentirse tan realizado como en el anterior. Xavier Morell ha sido un ejemplo de sinceridad y transparencia en su comunicación con los lectores y espero que las nuevas cabezas pensantes de la editorial sepan continuar su labor.

Mucha suerte, Xavier.

“Ghost World” de Daniel Clowes.



Cansado ya de tantos fallecimientos, ayer me dediqué a retomar la rutina semanal con la relectura de un buen cómic que llegó a tener una adaptación cinematográfica protagonizada por Scarlett Johansson("Lost in Translation", "Match Point") y Thora Birch ("American Beauty") y dirigida por Terry Zwigoff ("Crumb"). Se trata de “Ghost World” de Daniel Clowes, una historia en la que el autor nos acerca a la existencia de dos amigas adolescentes, Enid y Rebecca , desde su personalísimo prisma.
Enid y Rebecca, son dos adolescentes típicas de cualquier barriada norteamericana de una ciudad pequeña de los EEUU de los noventa, chicas automarginadas y con un universo propio y secreto desde el que atisban el mundo que las rodea con una mirada crítica y corrosiva pero no exenta de la ingenuidad de la juventud falta de experiencia. El despertar al sexo, los cotilleos, la aceptación del propio cuerpo y el miedo al futuro, la identificación con los amigos como medio para reforzar la propia identidad, todos los elementos que configuran la personalidad adolescente - y no tan adolescente - son sabiamente hilvanados por Clowes en los ocho episodios que configuran esta novela gráfica cuya primera aparición seriada se produjo en la revista que autoedita, “Eightball”.
Clowes desde la mediocridad de un ambiente urbano y carente de oportunidades realiza un retrato profundamente humano del paso de la adolescencia a la madurez y de las renuncias, autoengaños y justificaciones que ello conlleva. El autor se erige en narrador de las ilusiones, desesperanzas, decepciones y traiciones de las dos amigas en un tono menos corrosivo que el usado para retratar a otros protagonistas de sus cómics pero también más triste y desencantado, en lo que se convierte en un fiel retrato generacional de buena parte de una juventud completamente perdida respecto a lo que el futuro les depara. Probablemente, “Ghost World” sea el cómic que más me haya gustado hasta el momento de lo que he leído de la obra de Daniel Clowes porque dejando en parte (sólo en parte) los elementos surrealistas y experimentos narrativos que aparecen en otras obras, en “Ghost World” se centra en el tratamiento de los personajes y la historia que cuenta, sin hacer concesiones al lector y dejando que éste saque sus propias conclusiones en lo que ya se ha convertido una seña de identidad de la obra de este autor. Clowes utiliza perfectamente los medios del cómic no sólo para acercarnos a la historia de las dos amigas sino también para expresar sus sentimientos y emociones de una manera pocas veces vista en personajes de papel y en los que en muchos despertará el recuerdo de sus propias emociones en los “raros” años de su propia adolescencia.
Esta obra entre otros premios fue ganadora del Premio a la Mejor Obra Extranjera en el Salón del Cómic de Barcelona 2001.
Para leer sobre otras obras de Clowes en El Lector Impaciente pinchad aquí.

miércoles, 29 de agosto de 2007

Antonio Puerta (1984-2007)



Vaya por delante que me gusta el fútbol, más allá de lo absurdo que me parece la maximización que se hace de todo aquello que le rodea, aunque deplore por regla general la actitud endiosada de los futbolistas, personajes idolatrados hasta el paroxismo por muchos que los consideran modelos que emular cuando no dejan de ser más que chicos que le “pegan bien a un balón”. Eso no quita que haya sentido la muerte repentina de Antonio Puerta, el jugador del Sevilla fallecido ayer, por lo dramático de su muerte en el terreno de juego, que no ha sido la única ni será la última, y por tratarse de un chico joven, más joven que yo, lo que inevitablemente lleva a plantearte lo frágil de la existencia propia. A Antonio Puerta le dio tiempo a disfrutar de aquello que le gustaba y a ayudar en los recientes éxitos deportivos de su equipo de toda la vida. Por lo que he leído en las glosas de los diversos medios debió ser un tipo simpático (para ser futbolista, claro). No es poca cosa, pero la muerte nos llega a todos, incluso a los “triunfadores”.

D.E.P.

martes, 28 de agosto de 2007

Francisco Umbral (1935-2007)



Si ayer nos enterábamos de la muerte de Emma Penella, hoy nos hemos levantado con la de Paco Umbral, un escritor más familar para la mayoría por los exabruptos sin cortapisas y polémicas de su personaje que por sus calidades literarias.
Conocí al Umbral verdadero a través de la lectura de “Mortal y Rosa” hace ya muchos años. Una lectura conmovedora, alejada de la imagen polémica que transmitía a través de las pantallas, en la que el autor exorcizaba sus demonios tras la muerte de su hijo con la prosa más pura jamás escrita en los últimos cincuenta años y que mostraba una persona profundamente humana y sufriente. Me emocionó profundamente y, a partir de entonces, me convertí en “umbralista”, defensor ultranza de su obra y su verbo acerado frente aquéllos que no iban más allá de la anécdota para la mofa fácil. Me fascinaba pasear por las calles de su Madrid de posguerra tan cercano al mío e imaginar a sus personajes caminando a mi alrededor, tan próximos y lejanos al tiempo. “Las ninfas” fue pasado el tiempo una revelación, la sorpresa de que podía haberse escrito en España de una manera tan libre en unos tiempos en que la libertad era tan cara y que tan bien describe Rafael Marín en Crisei.
Tenemos que estar tristes porque se ha ido no sólo un gran escritor, sino también uno de los últimos (sino el último) bohemios que entendieron la literatura como un compromiso de por vida, más allá de los oropeles y los premios, un vividor sin pelos en la lengua ni más obligación hacia la vida que los dictados de su imaginación a su pluma.

D.E.P.

“Mátame” de David Lapham



Todo buen género se rige por unas normas rígidas, una serie de convenciones que el aficionado al mismo espera encontrar en todas sus obras, y que, en ocasiones, impide su evolución Esto es especialmente notorio en el llamado género Negro, donde quizás se hayan escrito y filmado algunas de las mejores obras del pasado siglo de la mano de los grandes autores que lo hicieron grande como Dashiel Hammett, en la literatura o Howard Hawks o Fritz Lang, por poner sólo los ejemplos más notorios, en el cine. Respecto al cómic, probablemente hasta la llegada de David Lapham y su “Balas Perdidas” no había existido un autor norteamericano dispuesto a renovar el género desde los ya míticos cómics de E.C. Cómics siendo al mismo tiempo fiel a las convenciones del mismo. Sin embargo, la obra que hoy nos ocupa,“Mátame” se puede entender dentro de la obra de Lapham como una obra de transición, un ejercicio de estilo en el que el autor no va más allá del homenaje a los clásicos y que encantará a los incondicionales del género negro pero que defraudará en parte las expectativas que despierta Lapham como renovador del mismo.
En “Mátame”, Lapham nos cuenta una historia típica y tópica de mujeres fatales y hombres débiles presas de sus encantos. La historia tiene un principio prometedor con la muerte de una rica heredera colgada de un ventilador de la que resulta principal sospechoso su marido Steven, un pianista débil y soñador que, a pesar de ser inocente, se considera culpable por omisión de la muerte de su mujer. Para intentar escapar de su sentimiento de culpa, Steven cae en los brazos de un antiguo amor de adolescencia, la sensual Tara, una mujer de turbio pasado que le conducirá a su perdición.
Lapham es un hábil guionista y domina perfectamente la historia que cuenta realizando un tebeo agradable de leer pero que resulta excesivamente predecible en una historia que a la mitad ya se sabe cómo va a terminar. El homenaje a las películas de los años cuarenta y cincuenta es más que evidente con personajes y situaciones que por más manidos que estén siempre funcionan dentro de un engranaje bien engrasado aunque alguno personajes como Barbara resultan innecesarios en el desarrollo de la trama. Como dibujante, Lapham resulta más que aceptable para este tipo de historias resultando lo mejor del cómic las escenas de acción mudas, donde el peso de la narración cae en el dibujo y que el autor resuelve con mucha habilidad. Más discutible parece la elección de las grandes viñetas dobles del último capítulo en el que rompe la estética y el discurso narrativo de toda la historia para ensalzar la explicación de la muerte de y que, para mi gusto, chirría.
En definitiva, “Mátame” es una obra entretenida dirigida a los incondicionales del género pero que no aporta nada novedoso al mismo y una buena oportunidad para conocer la obra de Lapham. Sin embargo, mi consejo es que si quieren conocer al mejor Lapham se dejen de pasos intermedios y ataquen directamente “Balas Perdidas” de la que próximamente escribiré por aquí.

lunes, 27 de agosto de 2007

Emma Penella (1930-2007)


Muchos la recordarán por ser una presencia habitual en las comedias televisivas de las distintas televisiones privadas desde hace años. Sin embargo, Enma Penella fue mucho más que eso. Muchas veces de la mano de su marido el productor, Emiliano Piedra, con más ilusión que medios se dedicaron a hacer películas en un país donde eso podía ocasionar más de un disgusto trayendo a algunos de las grandes estrellas de Hollywood cuando ser una estrella de Hollywood significaba algo y dando oportunidades a actores actualmente contrastados. Participó en esa joya del cine español, “El Verdugo” de Berlanga, demostrando una solvencia interpretativa que no la abandonó nunca en una carrera en la que se reinventaba constantemente pasando de “La Regenta” a “La estanquera de Vallecas” con la naturalidad de aquellos que de su oficio hacen su pasión. Hoy nos deja debido a las complicaciones ocasionadas por la diabetes que llevaba años padeciendo. Su obra no nos abandonará nunca.

D.E.P.

“Hasta que te encuentre” de John Irving.



Leí este novelón de más de mil páginas el verano pasado y hasta ahora no he encontrado las fuerzas para decidirme a escribir sobre él. En esta novela, Irving (“El mundo según Garp”, “Príncipes de Maine”) de la mano de su gran referente, el clásico Charles Dickens se transmuta en Jack Burns para volver a relatarnos una historia sobre padres ausentes y mujeres dominantes y manipuladoras. Jack Burns vive, desde su infancia hasta su madurez, marcado por la ausencia de su padre, un organista protestante obsesionado por los tatuajes, que abandonó a su madre una tatuadora y desequilibrada dispuesta a perseguir al padre de Jack por medio mundo durante un año para hacerle sentir culpable de su falta. Nos narra la infancia de Jack por internados y colegios donde pronto descubre su sexualidad y las chicas e inicia una carrera como actor, que le acabará convirtiendo en una estrella del “star system” hollywoodiense ganadora de un oscar, incluso a pesar de sí mismo. Pero, a pesar de su aparente éxito la vida de Jack va cuesta abajo y los recuerdos y los demonios le llevan a realizar un nuevo viaje por Europa para rencontrar al padre perdido y una versión de la historia, su historia, que le fue arrebatada.
“Hasta que te encuentre” es una novela ambiciosa y que tiene casi todo para cautivar y mantener la atención del lector de principio a fin: grandes personajes, una ambientación exótica por medio mundo, el “glamour” hollywoodiense contado por alguien que conoce sus entresijos, pero que, sin embargo, aburre. ¿Por qué? En mi opinión, por el personaje protagonista, un Jack Burns que es una tabula rasa en la que Irving vuelve a contarnos sus obsesiones de siempre, un personaje plano por el que el lector –al menos yo- no siente en ningún momento simpatía ni complicidad y que, en ocasiones, no se puede dejar de pensar que es un imbécil. Y, este punto es importante, porque el edificio en que se sustenta toda la novela de Irving es Burns y su penosa existencia a lo “Oliver Twist” que parece que no va a terminar nunca. Irving necesita un remozado urgentemente y cambiar el chip porque esta historia de un modo u otro ya nos la ha contado en otras ocasiones y cansa. ¿Mis razones para no abandonar esta obra? Un cierto masoquismo que me obliga a no abandonar ningún libro que empiezo por malo que me parezca y el encontrarme en la maravillosa isla de Cuba, donde iba a tener graves dificultades para encontrar alguna otra cosa con la que saciar mi dosis de lectura. Para incondicionales de John Irving.

viernes, 24 de agosto de 2007

“Brooklyn Follies” de Paul Auster



Hoy toca escribir sobre una novela de Paul Auster (“El libro de las ilusiones”, “La Trilogía de Nueva York”), un novelista que ya saben los habituales de este sitio es especialmente del gusto de este lector, y, en concreto, su penúltima obra, “Brooklyn Follies”.
En “Brooklyn Follies”, Auster nos cuenta la historia de Nathan Glass, un agente de seguros sesentón que acaba de sufrir un vuelco en su vida al divorciarse tras treinta y tres años de matrimonio y superar aparentemente un cáncer de pulmón. Glass, cargado de pesimismo y cinismo, vuelve al barrio de su infancia en Nueva York, Brooklyn, para esperar el desenlace de su vida en lo que prevé sean unos pocos meses. Sin embargo, el tiempo pasa y, para ir llenando las horas, el descreído de Nathan decide escribir una gran obra literaria, “El libro de las locuras de los hombres”, en la que pretende reflejar una serie de anécdotas y situaciones disparatadas y ridículas sobre las decisiones equivocadas en su vida y en las de otros. El estudiado plan de Nathan para vivir sus últimos días se va desmoronando poco a poco a raíz del rencuentro con su sobrino Tom, un prometedor universitario que acaba trabajando de taxista y mantiene su afición por la literatura ayudando al misterioso Harry Brightman a clasificar los libros de su vieja librería mientras vive un callado enamoramiento por la “Hermosa Madre Perfecta”, Nancy Mazzuchelli,. A través de estas nuevas amistades y las peripecias, cotidianas y extraordinarias, que con ellos comparte, Nathan irá recuperando la ilusión perdida por la vida.
Una vez más, Auster vuelve al Brooklyn de sus amores para ambientar esta novela, en la que entreteje, con su ya consabida habilidad, las diversas historias de los personajes que van a apareciendo a lo largo de la narración, convirtiendo lo que parecía iba a ser una lectura deprimente en una historia cargada de optimismo y entusiasmo por la vida a través de las pequeñas historias domésticas de las personas que conviven con Nathan, historias sorprendentes algunas, dramáticas o cómicas otras, absorbentes todas. De esta manera, Auster construye una novela entretenida, que no defraudará a los incondicionales del autor y servirá de entrada al universo Auster para aquellos que todavía no lo conozcan. En esta novela, se encontrarán con un Auster en plena facultades que hace de la sencillez estilística un recurso más para cautivar al lector con la más simple de las moralejas: el "carpe diem” latino.
Pues eso digo yo también, “carpe diem”, que llega el fin de semana.