martes, 4 de marzo de 2014

“Conan: Los fantasmas de la Costa Negra”, de Victor Gischler, Attila Futaki y otros.



Planeta acaba de publicar una nueva miniserie del “Conan” de Dark Horse realizada por el guionista Victor Gischler, conocido principalmente por sus trabajos para Marvel  y el dibujante húngaro Attila Futaki quién se dio a conocer en el mercado norteamericano merced a su colaboración con Scott Snyder en la interesante “Severed  en una aventura que devuelve al Rey Conan a los peligrs y misterios que se encierran en la Costa Negra.

Conan hace poco que se ha convertido en Rey de Aquilonia y ha de de defender su reino de los enemigos que le acosan. Tras acabar con las hordas de Hazram , Conan, acosado por el fantasma de su amor perdido la pirata Bélit, dejará su ejército y su reino en manos de Pallantides para embarcarse con la ambigua bruja en una peligrosa travesía desde Aquilonia a la Costa Negra para otorgar el descanso final al fantasma de la pirata. En el trayecto, Conan y su tripulación se enfrentarán a todo tipo de peligros e intrigas sin sospechar Conan que es un peón en los planes de uno de sus peores enemigos sobrenaturales.

Victor Gischner, novelista y guionista de cómics tototerreno cuyos trabajos más destacados se localizan en el género superheroico, monta con conocimiento de su oficio una correcta, entretenida y del todo prescindible historia sacando partido de las convenciones en torno a los personajes ideado por Robert E. Howard  y el aceptable planteamiento de una más que trillada trama prototípica de la Fantasía Heroica.

Quizás el principal mérito del guión de Gischner es que la historia está planteada para permitir que el húngaro Attila Futaki despliegue su amplia variedad de recursos y muestre su gran potencial para este género en una trama rica en localizaciones y personajes. Futaki , dotado de un estilo expresivo y detallista, construye un Conan inspirado directamente en el de John Buscema y realiza un trabajo aparente y aseado al que solo se le puede achacar en algún caso el abuso por los fondos neutros en diversas viñetas aunque también hay que reconocerle en comparación con otros dibujantes de parecidas características que no descuida aspectos como la fluidez narrativa y la claridad de la exposición de la historia para que esta no decaiga frente a los aspectos más ilustrativos de su dibujo.

Completan el volumen tres historias cortas que complementaban la miniserie sin más interés de lo anecdótico que dos de ellas estén dibujadas por dos firmas tan destacadas como Howard Chaykin y Sean Murphy. La tercera historia que se desarrolla en tres partes es del todo olvidable. En conclusión, “Conan: Los fantasmas de la Costa Negra”, es un tomo que, sin aportar gran cosa al personaje, está desarrollado con el suficiente oficio e interés por su equipo creativo como para que resulte una lectura agradable para los aficionados al género de Espada y Brujería, en general, y a las gestas de Conan, en particular..

lunes, 3 de marzo de 2014

“Superboy: Legión”, de Mark Farmer y Alan Davis.




Son tan contados los tebeos que se publican actualmente de La Legión de Superhéroes en España que cuando aparece uno se convierte en evento señalado para los que somos famélicos seguidores de uno de los mejores supergrupos- y más ninguneado por las editoriales españolas- del que no podemos más que felicitarnos. Más si como es el caso de “Superboy: Legión” - en la discutible traducción del título de ECC Ediciones se pierde el significado original "Superboy's Legion" - está realizado por un equipo de campanillas como el formado por el guionista Mark Farmer y el dibujante Alan Davis, cuya pericia más que acreditada ya refrendaron en la divertida "El Clavo", de la que escribí por aquí.

La nave que llevaba a Superboy a la Tierra no llegó a su destino en el momento que todos conocemos si no 1000 años después, por lo que un rebelde y díscolo Superboy de catorce años participa activamente en la creación de un nuevo supergrupo de jóvenes héroes que rivalice con la dogmática Policía Científica en la protección del Universo conocido. A pesar de tener éxito en sus primeras misiones, la nueva Legión de Superhéroes pronto sufrirá en sus carnes el poder de los 5 Fatales y el misterioso enemigo que les lidera en las sombras, un villano que ha sobrevivido más de mil años y espera su momento para dominar el Universo si Superboy y sus amigos no le paran los pies.

“Superboy: Legión” es una obra de encargo aparecida el año 2001 dentro de la línea Otros Mundos encargada al equipo creativo para cubrir el hueco entre la finalización de las series de “La Legión de Superhéroes” y el relanzamiento de las nuevas cabeceras del supergrupo. Aprovechándose del potencial que ofrecía englobar la historia dentro de la Línea Elseworlds, que otorgaba una mayor libertad creativa a los autores para desarrollar historias autoconclusivas protagonizadas por los personajes más emblemáticos de DC sin afectar por ello la continuidad oficial, Farmer y Davis cumplieron ampliamente su objetivo  ofreciendo en apenas  dos números una entretenida revisión del origen de la Legión de Superhéroes en el que en lugar de ser los legionarios los que viajaban al pasado para buscar a Superboy es este el que directamente se presenta en la Tierra del siglo XXX.  A partir de esta premisa, Farmer y Davis montan una entretenida historia repleta de referencias a los grandes momentos protagonizados por la Legión de Superhéroes a lo largo de su rica historia y arraigan  la semilla para atraer a nuevos aficionados con una historia visualmente moderna y dinámica pero con un cuidado regusto nostálgico y clásico.

Si el guión de Farmer está ideado eficazmente para ofrecer una historia autoconclusiva perfectamente disfrutable sin conocer previamente nada de los personajes, sin duda el aspecto más destacado del tebeo es el espectacular apartado gráfico en el que Alan Davis vuelve a dejar una vez más constancia de su maestría y otorga argumentos a los que opinamos que es uno de los mejores dibujantes del género todavía activo. 

Davis no solo narra visualmente la historia  propuesta por Farmer con elegancia y desparpajo sino que además mediante su primoroso y cuidado estilo potencia sus diversos aspectos y no solo logra caracterizar a los numerosos legionarios que aparecen en sus páginas sino además otorga a cada uno de ellos su dosis de protagonismo en el desarrollo de la historia con lo que la Legión se vuelve más coral y variopinta que nunca.

Superboy: Legión” es uno de los mejores tebeos que se puede leer para volverse irremisiblemente fan de la Legión de Superhéroes. No estaría de más, que ECC tomara nota y no tardara demasiado en ofrecernos más material del que para muchos es el mejor grupo de DC Cómics. ¡¡ Larga Vida a la Legión!!

domingo, 2 de marzo de 2014

Bhob Stewart (1937-2014).




Vía Entrecómics me entero de la muerte de Bhob Stewart, histórico divulgador, editor, dibujante y guionista de cómics que reivindicara los cómics E.C. y  la figura de Bernard Krigstein en una época en la que E.C cómics era el Mal y ni el propio Krigstein se reivindicaba.



Una figura clave para la divulgación del cómic norteamericano que, por desgracia, es escasamente conocida en nuestro país.

Más información sobre la figurar de Bhob Stewart aquí, aquí y aquí.

D.E.P.

viernes, 28 de febrero de 2014

“Simon Dark 3: ¿Temes a la oscuridad?”, de Scott Hampton y Steve Niles.




ECC Ediciones publica el tercer tomo de “Simon Dark” que recoge los números 13 a 18 de la serie norteamericana, con el que Steve Niles concluye adecuadamente una serie a la que las bajas ventas sentenciaron pero cuyo protagonista debería tener más recorrido en DC pues es el personaje nuevo aparecido en la editorial en los últimos años.

Tras las últimas revelaciones, la calma parece haber llegado a Gotham y poco a poco los personajes intentan recuperar la  normalidad. Sin embargo, los psicópatas no descansan y uno de ellos parece dispuesto a acosar a las chicas del colegio de Rachel y una cadena de cuerpos decapitados apuntan directamente a Simon. Lo que nadie espera es la aparición del desquiciado hermano mayor de Simon y Tom que ha regresado de la muerte para ajustar las cuentas con su familia.

Niles realiza un trabajo solvente a la hora de cerrar las tramas abiertas y encauzar correctamente las relaciones entre los diversos personajes al tiempo que plantea un final abierto lo suficiente inteligente que permite tanto dejar cerrada la serie como continuar con las andanzas de Simon Dark en el futuro. En esta entretenida nueva entrega, la historia se encauza fundamentalmente a aclarar definitivamente los affair sentimentales al tiempo que aparece una nueva némesis de Dark que finalmente tampoco acaba por dar demasiado juego.

En el aspecto gráfico, Hampton vuelve a desplegar sus habilidades para el cómic de terror con una sobria y ajustada ambientación que se adapta a la perfección al guión de Niles. Es cierto que Hampton siempre me ha parecido un dibujante frío y algo inexpresivo para las expresiones de sus personajes, pero esa autocontención es perfecta para el tramo final de la serie.

En fin, se acabó “Simon Dark”, que para mí es uno de los mejores trabajos de Steve Niles,  dejando la sensación agridulce de que no hemos podido ver desarrollado todo el potencial que se le percibe al personaje y su entorno. Resulta curioso que en el NUDC no lo hayan recuperado todavía porque Simon Dark sin duda merece volver a la vida de nuevo. Ojalá sea pronto.

jueves, 27 de febrero de 2014

“Los Seis Viajes de Lone Sloane”, de Philippe Druillet.





Una de las grandes satisfacciones que me dejó el 2013 fue la reedición por parte de EDT en una estupenda edición de la que quizás sea una de las mejores obras de mi reivindicado Philippe Druillet, uno de los grandes maestros olvidados de esa aventura excesiva y genial llamada “Humanoides Asociados” y su emblemática “Metal Hurlant”. Se trata de la serie “Lone Sloane” y, sobre todo, su primer álbum “Los seis viajes de Lone Sloane”.

Lone Sloane es un viajero perdido en el espacio que busca el camino de regreso a la Tierra viviendo todo tipo de aventuras que le pondrán en contacto con las divinidades siderales y todo tipo de criaturas y seres interplanetarios.

A lo largo de las diversas aventuras cortas que fueron agrupadas en este primer álbum uno asiste sobrecogido al monumental trabajo gráfico de un superdotado como es Druillet que convierte cada página en una lisérgica experiencia para los sentidos abriendo en cada viñeta una ventana a su fértil y alucinante imaginación en una construcción del género de la Ciencia Ficción que bebe más de la Fantasía Caótica de Michael Moorcock  o del Terror abisal  y primigenio de H.P. Lovecraft que de  corrientes más cientifistas y ortódoxas de los Asimov o Clarke.

 Y es que Druillet siempre fue más un privilegiado del dibujo que del guión y deja que este solo sea el punto de partida sobre el que desarrollar sus portentosas visiones aunque el lector poco acostumbrado pueda sentirse por momentos abrumado y sentirse sobrepasado y perdido sin un relato coherente que le guíe por los mundos fantásticos del autor.

Y, sin embargo, si se renuncia a la búsqueda de sentido a las tremebundas aventuras de Lone Sloane se disfrutará plenamente de un tebeo que nace más para ser (ad)mirado que leído, obra de un autor sobresaliente cuya esencia bruta fue sintetizada a posteriori por autores norteamericanos de la talla de Kaluta, Chaykin o Starling quienes vieron en su visión de un espacio más cercano a los abismos lovecraftianos que a un receptáculo de vida y sus recargadas y barrocas composiciones un poderoso y psicodélico influjo.


En fin,  “Los seis viajes de Lone Sloane” es un tebeo que define una manera de entender la Ciencia Ficción libre de cortapisas y abierta completamente a la experimentación y la total libertad creativa  que solo se permiten unos pocos elegidos, quizás superada pero que resultó imprescindible para todo lo que vino después.

miércoles, 26 de febrero de 2014

“Grima” de Jonathan Case y John Arcudi.





Planeta acaba de publicar en España en formato novela gráfica “Grima”, un estupendo cómic negro publicado hace unos años  por Dark Horse, obra del guionista John Arcudi, popularmente conocido por "AIDP" y el dibujante Jonathan Chase.

Oxel es un veterano detective atormentado por una rara enfermedad que padece que le provoca una severa deformación de su rostro y su cuerpo. Cuando recibe una llamada desesperada de su antigua novia, con la que rompió veinte años atrás antes de que apareciera su enfermedad, para que descubra la verdad tras el aparente suicidio de su hijo y, meses antes, el de su mejor amigo, Oxel no podrá negarse.
Bajo las fórmulas propias del thriller, Arcudi construye un original melodrama en el que transitan una serie de personajes atormentados y perdidos. Mediante la figura icónica del investigador privado, Arcudi logra que empaticemos con el solitario Oxel, un perdedor mediatizado por la terrible enfermedad que padece que debe enfrentarse a los fantasmas de su pasado al tiempo que se ve inmerso en un caso que preferiría no investigar. Arcudi dosifica perfectamente la anticlimática trama para mantener la tensión y sorprender al lector con el inesperado aunque algo forzado giro argumental final que aclara el misterio más allá de la escabrosa solución que inicialmente planteaba.
En el aspecto gráfico, Jonathan Case realiza un gran trabajo partiendo de un dibujo feista y realista que maneja a la perfección no solo para imprimir la atmósfera idónea a la historia y potenciar el guión de Arcudi sino además para caracterizar brillantemente a los diversos personajes, empezando por el protagnista inspirado en Rondo Hatton pero al que incorpora una personalidad propia y una interesante expresividad. Además, Case  y Arcudi usan diversos recursos para agilizar la narración y sorprender al lector con el desarrollo de la historia mezclando los recuerdos, las ensoñaciones y las fantasías de los personajes con la realidad para potenciar el relato jugando sutil y elegantemente con la composición, el color y la estilización de los personajes.
“Grima” es un destacable thriller superior a la media y que se sitúa en la línea de excelentes thrillers cómics psicológicos y de personajes, tipo “Castilla Drive” o “Balas Perdidas”, y que transmitir en el regusto amarrgo de los buenos trhiller al tiempo que despierta la curiosidad por conocer algo más de las andanzas de ese sui generis detective que es Oxel. ¿Habrá más en el futuro? Ojala.
La edición del tomito está bastante bien, si salvamos el tamaño reducido (no sé si la edción original de DH sería también a este tamaño),  y entre el abundante material complementario recoge una serie de estupendas portadas realizadas por Mike Mignola, Frank Miller, Ryan Sook, o Tonci Sonji.

martes, 25 de febrero de 2014

“Tierra 2 3: La Torre del Destino”, de James Robinson, Nicola Scott y Yildirair Cinar.




Tercera entrega publicada por ECC Ediciones de "Tierra 2",la serie en la que el guionista James Robinson "adaptó" para el NUDC las premisas de la "JSA" y que recoge los números 8  a 11 de la serie regular norteamericana en las que siguiendo con la línea mostrada hasta ahora se nos presentan algunas  versiones más de los personajes de siempre.

En esta nueva entrega, Steppenwolf, el archienemigo venido de Apókolips que diezmó Tierra 2 y solo mediante el sacrificio de sus mayores héroes fue derrotado, se  ha refugiado en  Dherain, un ambiguo país donde ha encontrado asilo y cuyo rey espera sacar provecho propio de su avanzada tecnología. Sin embargo, los planes del implacable Steppenwolf son muy distintos y cuenta para llevarlos a cabo con la ayuda de la más obediente y letal de las ayudantes, Furia. Por otro lado, las nuevas e inexpertas maravillas que han ido apareciendo por el mundo y agrupándose intentan escapar del acoso del Ejército Mundial , embarcándose Flash y Hawkgirl en una aventura en la que se las verán con el malvado Wotan dispuesto a todo para evitar que Khalid  se convierta en el nuevo y poderoso Docto Destino.

James Robinson se ha dado cuenta que el principal atractivo con el que cuenta esta serie para atrapar a los lectores para bien o para mal es en ir dosificando la aparición de las nuevas encarnaciones de los personajes clásicos y, de este modo, muy astutamente va dosificando sus apariciones para ir desarrollando el origen de cada uno de ellos. En esta entrega,  si la primera aventura autoconclusiva  protagonizada por el villano Steppenwolf nos permite conocer a este algo más y nos presenta el rol supervillano de la nueva Furia seguidamente se embarca en un nuevo arco argumental para presentarnos al nuevo Doctor Destino  planteando una correcta trama en la que revisa toda la idiosincrasia del personaje incluidos sus enemigos, presentando al nuevo Wotan. No deja de ser interesante que el nuevo huesped del poderoso y desquiciado Destino sea de ascendencia árabe, por cierto, con el juego que ello podría dar. De todos modos,  si alguien podía hacer interesante esta serie era Robinson - uso el pasado porque en Estados Unidos ya fue relevado y emigró a la copetencia- que conocía  a estos personajes al dedillo y hasta este  momento había logrado realizar un producto bastante entretenido aunque también es cierto que  las sencillas tramas les falta algo más de profundidad para acabar de plasmar todo su potencial.

En el aspecto gráfico, tras la correcta aportación de Yildirair Cinar, cuyo nivel por otro lado no está a la altura de la espectacular portada del tebeo, regresa la dibujante titular Nicola Scott quién demuestra su evolución y en esta serie sigue realizando un estupendo trabajo en su desarrollo de las ambientaciones y las nuevas versiones de los personajes clásicos. Es cierto que quizás en algunas ocasiones Scott abusa demasiado de las splash pero le quedan tan bonitas que se lo perdono.

 Tierra 2” hasta ahora progresa adecuadamente y mantiene un interesante nivel con un Robinson apañado que lejos de sus mejores trabajos cumple bastante bien con los presupuestos de la serie y una Nicola Scott solvente. Por ese motivo, es una lástima que DC no fuesen capaces de retenerlo para seguir desarrollando las posibilidades de uno de los reseteos más interesantes de los que hemos vivido últimamente.

lunes, 24 de febrero de 2014

“La nueva patrulla X”, de Brian Michael Bendis y Stuart Immonen





Yo la crisis de los cuarenta esa la estoy notando en que vuelvo a leer tebeos de mutantes con asiduidad. Y no es que en estos últimos veinte años lo hubiera dejado de hacer –sí, leí la etapa de Morrison - pero visto lo visto a la franquicia mutante no había por donde cogerla en líneas generales. Sin embargo, en los últimos tiempos Jason Aaron en sus “Lobezno y la Patrulla X” y, sobre todo, un gran Brian Michael Bendis me han reconciliado con algunos de mis personajes favoritos de mi adolescencia. Con casi veinte números yanquis – 10 según la numeración de la edición española de Panini- publicados va siendo hora hacer un análisis de la penúltima serie de mutantes.

Tras la muerte del profesor X a manos de un desquiciado Cíclope radicalizado en sus posturas promutantes, la Bestia decide traer al presente mediante una máquina del tiempo a la patrulla X original poco después de su primera aparición. Los jóvenes Hombres X sufrirán el shock de encontrarse en un tiempo que no es el suyo y al que aparentemente no pueden volver así como encontrarse con las versiones adultas en las que se convertirán. Tutelados por la experta Kitty Pryde los inocentes y confundidos Hombres X originales se convertirán en un valor estratégico para las diversas facciones de mutantes cada vez más enfrentadas lideradas cada una por Lobezno y el Cíclope adulto al tiempo que han de vérselas con malos tan implacables como la pérfida Mística y sus secuaces  que  intentan pescar en río revuelto o una Liga de Mutantes Diabólicos llegada del Futuro.

Hay que rendirse a la capacidad y talento de Brian Michael Bendis para sacar la enésima vida extra a unos personajes que a fuerza de pasar por tantas y tantas manos parecían desgastados y agotados hace tiempo. Bendis ha sabido encontrar petroleo de una idea aparentemente loca como es la de trasladar al presente a la versión “original” de los Hombres X y enfrentarlos a los conflictos que les conllevaría conocer sus destinos y a los diversos yoes adultos en los que se convertirán. Esta premisa de los viajes en el tiempo es una idea muy socorrida en el género, que se lo digan a la competencia con su Superboy o a la Legión de Superhéroes, o a la propia Patrulla X de Byrne y Claremont aunque parece que la idea de Bendis es convertir esa excepcionalidad de los saltos temporales en la regla y ya ha presentado a lo largo de estos números diversas versiones de la mayor parte de los personajes protagonistas principales. Con un control absoluto de la franquicia, que le permite disponer de la mayor parte de los personajes mutantes y un profundo conocimiento de los personajes y su historia, de momento Bendis ha montado una aventura dinámica y divertida en la que va unos cuantos pasos por delante de los lectores que cuentan con la falsa sensación de seguridad de que el guionista parece tener al menos lo que son la líneas generales de la historia perfectamente planificadas. La única duda que me surge de la propuesta es la capacidad que pueda tener para atraer nuevos lectores pues Bendis maneja personajes, ideas y conceptos evolucionados a lo largo de muchos años y dudo  que un chaval que se compre cualquier tebeo de estos sea capaz de enterarse a las primeras de cambio  de algo. Y es que Bendis no ha planteado la historia para que se suban a ella los chavales que quieren probar los cómics tras picar con las pelis sino que  está más bien dirigida a recuperar a los lectores de siempre, que en un momento dado acabaron huyendo estos últimos años de los personajes que una vez adoraron.


Especial mención en el éxito de la serie, hay que darle a la labor del estupendo dibujante canadiense Stuart Immonen que seguramente sea uno de los dibujantes de superhéroes más en forma del momento. Immonen no solo consigue poner orden gráficamente a la compleja premisa ideada por Bendis para que se despliegue con claridad ante el lector sino que eso lo logra sin restarle un ápice de la espectacularidad que el género demanda y dotando a los personajes de una cuidada expresividad que le permite dibujar con acierto diversas versiones de los personajes sin que el lector se confunda ni las composiciones resulten recargadas ni pesadas. Todo ello además Immonen lo logra a través de un estilo propio y característico en el que soterra las más diversas influencias bajo su marcada personalidad propia. Por otro lado, en los contados episodios en que es sustituido dibujantes como David Marquez o David Lafuente aportan diversos  matices.
De momento, Bendis parece saber lo que hace y cuando muchos pensaban que era un guionista en decadencia nos ha sorprendido con este brillante revival de la franquicia mutante lleno de energía y potencial aun cuando todo se desarrolle a un paso del más extremo disparate. Veremos si Bendis aparte de gran ilusionista es un buen funambulista y es capaz de seguir bailando en el alambre para nuestro regocijo sin darse un batacazo. Ojalá que no se caiga.

miércoles, 19 de febrero de 2014

“Usagi Yojimbo 27: Una ciudad llamada Infierno”, de Stan Sakai.


Se habla y se comenta mucho en los cenáculos esos de los que entienden de la necesidad de ganar a los niños –y a los mayores, añadiría yo- con cómics “para todos los públicos” y que gusten a un público lector de 3 a 99 años. Y me parece una pena que no miremos a nuestro alrededor y no se ensalce más a los autores que sin teorizar han realizado tebeos de esas características que se vienen publicando exitosamente desde hace décadas, como es el caso del bueno de Stan Sakai y su “Usagi Yojimbo”, de la que Planeta acaba de publicar el 27ª recopilatorio que recoge  los números 124 a  131.

Estas aventuras giran en torno a la presencia de Usagi en Infierno, una ciudad sin ley ni orden donde dos jefes mafiosos pugnan por el control. Usagi se encontrará con el temible Kato, cada uno enrolado en un bando diferente, pero cuando ambos ronin son engañados unirán sus fuerzas para restablecer el orden en la ciudad y limpiarla completamente de granujas. Además, Usagi en su vagabundeo por el Japón del siglo XVI se las verá con un espíritu caníbal y ayudará a otro ronin a cumplir con la última misión que le encomendó su señor antes de morir.

Stan Sakai siempre cumple y una vez nos ofrece una estupenda lectura evasiva accesible a cualquier lector en la que demuestra su dominio de los secretos de la narración gráfica y la construcción de la historia de tal modo que cualquiera de sus libros sea disfrutable tanto por los que siguen las andanzas de su conejo samurai desde antiguo como por aquellos que se suben al carro esporádicamente. 

Este tomo, en concreto, gira en torno a la trama centrada en la ciudad de Infierno con un argumento que toma como punto de partida el “Yojimbo” de Akira Kurosawa, una de las grandes influencias del autor, pero además Sakai dosifica la acción insertando entre medias nuevas andanzas del protagonista en las que coquetea abiertamente con el terror y la comedia demostrando su cuidada documentación y profundo conocimiento del rico folklore japonés con la introducción de los nukekubi.

A lo largo de los años, Sakai ha ido puliendo su estilo de dibujo para sin perder en detallismo volverse cada vez más efectivo y dinámico con lo que las historias se desarrollan con una coherencia y aparente sencillez formal que esconde el esmero que pone Sakai en su construcción.

En fin, Stan Sakai, poco amigo de las estridencias y la mercadotecnia, es sin ningún género de dudas uno de los mejores autores y narradores en viñetas capaz a través de sus creaciones de llegar a un público diverso y popular que no puede más que rendirse y seguir fielmente  su buen hacer. Estos días que Sakai lo está pasando mal no hay mejor apoyo que hacerse con sus obras y leerle. Difícilmente defraudará.