sábado, 11 de agosto de 2007

Huesos, huesos…



Esta semana nos han llegado dos grandes descubrimientos relacionados con el mundo de los huesos. No, no me refiero a la serie de La Sexta sino a los restos encontrados en diferentes puntos del mundo y que nos ayudarán a saber un poco más de dónde venimos ahora que no sabemos muy bien quiénes somos ni adónde nos dirigimos.
Por un lado, un paleontólogo suizo mientras buscaba un sitio para hacerse un chalecito ha descubierto uno de los mayores cementerios de dinosaurios herbívoros de Europa. Por otro lado, en Kenia han descubierto a las orillas del río Turkana una mandíbula y un cráneo, lo que en sí mismo tampoco sería gran cosa, descubrimientos se hacen todos los días (o casi todos), si no fuese porque la mandíbula pertenece a un Homo Habilis lo que ha hecho que los descubridores se planteen si fue posible la coexistencia entre esta especie y la del Homo Erectus, a la que parece pertenece el cráneo, cuando se suponía que esto era imposible. Todo ello ha dado a un pequeño revuelo entre los paleontólogos. Unos asumen la nueva teoría con entusiasmo, otros creen que son necesarios nuevos descubrimientos y no se lo creen. Yo, como se pueden imaginar, no tengo ni idea, pero a simple vista parece lógico que si ya se ha aceptado que los Neanderthales y los Crogmangnones convivieron… ¿por qué no iba a pasar lo mismo entre otras especies? Lo que realmente me parece destacable de estas noticias es que todavía a estas alturas de la fiesta se puedan hacer grandes descubrimientos por casualidad (¿quizás sea la única manera de hacer descubrimientos?) y que las teorías mayoritariamente aceptadas, que se estudian en los colegios y que nos han mostrado en innumerables documentales, de repente se pongan en tela de juicio y se ponga de nuevo todo patas arriba para volver a empezar. Luego dicen que la ciencia no puede ser divertida, ¿no les parece?
Les dejo aquí y aquí un par de enlaces a las noticias.

viernes, 10 de agosto de 2007

“Diario de un escándalo” de Richard Eyre


Diario de un escándalo” es un claro ejemplo de un guión convencional salvado por el trabajo del reparto. La historia en sí no iría más allá del argumento para un telefilm melodramático con los que las diferentes cadenas nos torturan las sobremesas de los fines de semana, si no fuese por la interpretación de los actores, destacando sobre el resto una Judi Dench (“Shakespeare enamorado”, “Iris”) extraordinaria perfectamente secundada por Cate Blanchett (“El Señor de los Anillos”, “Babel”), que con este papel conseguiría su segundo Oscar como Mejor actriz de reparto.
Como les decía la historia no es nada original. Cate Blanchett es una joven profesora en un colegio de Londres, felizmente casada con un hombre algo mayor que ella y madre de dos hijos (uno con síndrome de Down), se siente atraída por un joven alumno con el que termina manteniendo una relación. Pronto son descubiertos por una profesora veterana, lesbiana, vieja y amargada, interpretada por Judi Dench que pretende vender su silencio a cambio de la “amistad” de la profesora joven. Sin embargo, el asunto es descubierto por otro profesor y salta a la luz pública con el consiguiente escándalo y despido de las dos profesoras. Básicamente este es el argumento de la película, sobriamente dirigida por un Richard Eyre (“Iris”) que básicamente se limita a colocar la cámara, y salvada por un reparto que dota de credibilidad a la historia. Una Judi Dench es estado de gracia crea aquí uno de sus mejores personajes a través de su amargada profesora lesbiana, caracterizando perfectamente los matices de su retorcida personalidad y mostrando, a través de su voz en “off”, su plan de manipulación de la ingenua profesora interpretada por Cate Blanchett, que en esta película borda el papel. Muy poquito más se puede destacar de esta película salvo el correcto trabajo del resto del reparto.
Si este fin de semana prefieren algo mejor para la sobremesa que un dramón televisivo prueben con esta película.

jueves, 9 de agosto de 2007

Los baiji


Han desaparecido los baiji, la única especie de delfín que respiraba agua dulce y habitaban el río Yangtzé. Parece que la polución y el "progreso" humano ha sido demasiado para veinte millones de años de evolución. Hacia cincuenta años que no se extinguía una especie de mamífero. ¿Cuál será la próxima? ¿Nosotros, quizás? DEP.

“El curioso incidente del perro a medianoche” de Mark Haddon



Si hay un libro que me sorprendió el año pasado fue sin duda “El curioso incidente del perro a medianoche”. Ya en un primer momento, a simple vista, llama la atención con su complicado título y su particular organización en capítulos basada en los números primos, pero conforme empiezas a leerlo entiendes perfectamente su significado. “El curioso incidente del perro a medianoche” nos cuenta la historia de Christopher, un chico especialmente dotado para las matemáticas y aficionado a las novelas de Shelorck Holmes que vive junto a su padre divorciado en un suburbio de Londres. Ansioso por investigar sus propios misterios, piensa que su oportunidad ha llegado cuando el perro de su vecina aparece atravesado por un horca e inicia una investigación. Pronto, gracias a sus dotes deductivas, resuelve el misterio y embriagado por su éxito decide probar con un nuevo desafío: la búsqueda de su madre, divorciada. Probablemente, estas aventuras no puedan parecer excesivamente extraordinarias y piensen que están al alcance de cualquiera. Cierto, pero cuando el protagonista de la historia sufre sindrome de Asperger, una forma de autismo profundo que conlleva para quien lo padece dificultades extraordinarias para realizar las actividades más normales pero que, sin embargo, lo convierte en un genio en áreas muy concretas de conocimiento, la cosa cambia.
Mark Haddon con esta su primera novela supo llegar a la fibra sensible de todo tipo de lectores. La novela resulta tan tramposa como original pues ni Haddon ni nadie puede saber realmente lo que siente o padece un autista con síndrome de Asperger, pero sirve perfectamente para construir una trama entretenida y sólida así como para denunciar tanto las carencias de nuestras sociedades de gente “sana” y “razonable” como para acercarnos a la realidad cotidiana de un autista con sus limitaciones, esperanzas, sueños y miedos. Sin caer en la sensiblería simplona, Mark Haddon construye un personaje entrañable y complejo que despierta la simpatía del lector desde las primeras páginas acompañándole en su peregrinar por la gran metrópoli con un estilo tan sencillo como magnético que permitirá terminar el libro en una tarde.
Esta novela ganó el Premio de la Commonwealth al Primer Libro y el Premio Whitbread. Si la ven por ahí, no la dejen escapar. Les gustará.

miércoles, 8 de agosto de 2007

“Las intermitencias de la muerte” de José Saramago



Hoy toca libro de José Saramago (Azinhaga, 1922) , lo que conlleva escribir sobre uno de los escritores más populares y respetados del panorama actual, más si cabe, desde que recibiera el Nóbel hace unos años.
En “Las intermitencias de la muerte”, Saramago plantea una parábola en torno a un país imaginario en el que la muerte decide dejar de actuar con el inicial entusiasmo de la población inmortal que pronto se torna en desesperación ante las dificultades que la novedad ocasiona ya que la gente que debería morir no muere, quedando en una especie de estado vegetativo, lo que ocasiona nuevos problemas tanto a la población como al gobierno que intenta buscar una solución mientras las diferentes iglesias ven peligrar las bases de sus religiones y los criminales se aprovechan para lucrarse. Una vez adaptados, la reaparición de la muerte no ayuda a que las cosas vuelvan a la normalidad. La muerte decide anunciar con siete días de antelación su visita a sus próximas víctimas lo que acarreará nuevos problemas tanto a la gente conocedora de antemano de su destino como a la propia muerte que sorprendentemente comete un error y deja vivir a un hombre que debería haber muerto. Ante semejante situación, una muerte consternada toma forma humana y decide conocer a semejante ser excepcional (por otro lado, un músico bastante anodino). Cuando el encuentro se produce, lo sorprendente ocurre.
“Las intermitencias de la muerte” es una obra típica del premio Nóbel portugués lo que supone a su vez su principal cualidad y defecto. Esta novela a nivel formal puede que incluso sea una de sus obras más logradas en la que pule hasta el extremo su estilo personalísimo basado en la enumeración y las perífrasis empezando y finalizando la novela con la misma frase (“Al día siguiente no murió nadie”) y haciendo gala de un humor ágil, blanco y accesible a todo tipo de lectores, capaz de abrir las mentes a la reflexión sobre situaciones no tan alejadas de nuestra realidad cotidiana. Pero, a nivel argumental, la novela se queda corta pudiendo detectarse casi dos obras relacionadas y que probablemente hubieran sido mejor tratadas como cuentos o relatos que en una novela única. La primera parte, en la que la población y sus instituciones deben hacer frente a las nuevas situaciones que acarrea la desaparición de la muerte recuerda a otras obras del autor como “Ensayo sobre la ceguera” o “Todos los nombres”, planteándose situaciones que le resultarán familiares al lector habitual de Saramago mientras que la segunda parte en la que la muerte busca y encuentra al músico que se resiste a morir resulta mucho más interesante y original. Saramago nos muestra una muerte cercana, cargada de anhelos y defectos humanos, que la llevarán a escapar de la soledad de su cometido.
“Las intermitencias de la muerte” es un buen libro para iniciarse en la lectura de la obra de Saramago y agradará a los incondicionales del autor portugués pero quizás decepcionará a los que esperamos algo más en la obra de un escritor tan dotado. Ya saben, prueben y luego me cuentan…

martes, 7 de agosto de 2007

"52", el cómic y el marketing



Hace tiempo que, en mi opinión, DC desbancó a Marvel en innovación dentro del género de los superhéroes, tanto en la concepción de sus macrosagas como en la búsqueda de nuevas fórmulas de edición y el tratamiento de los personajes. Los motivos no los tengo muy claros aunque barrunto que buena culpa la ha debido tener la excesiva dependencia de la Marvel de los grandes estudios de cine a los que ha cedido los derechos de explotación de sus personajes a cambio de los golosos beneficios que ello le reporta. El último ejemplo de esta superioridad lo tenemos en “52”, la nueva colección que nos está ofreciendo Planeta y que ya va por su número once (probablemente a estas alturas ya habrá salido el doce). “52” es un buen producto de marketing, porque más allá de sus cualidades como historia que todavía están por ver resulta un producto novedoso y arriesgado dentro del anquilosado mercado del cómic “mainstream” yanqui. Los editores DC se han dado cuenta de la paulatina perdida de lectores veteranos y para volver a atraerlos y fidelizarlos a la enésima remodelación del Universo DC surgida tras la macrosaga “Crisis Infinita” (no confundir con “Crisis en las Tierras Infinitas” que era la buena de verdad) han optado por una opción basada en lo que debería ser el principal activo de una editorial de cómic: un cómic. Un cómic “barato” realizado por los guionistas estrellas de la editorial (Geoff Johns, Greg Rucka, Grant Morrison, Mark Waid) con una periodicidad semanal, algo bastante inusual en el mercado norteamericano pues “52” se ha convertido en la más larga en la historia del cómic yanqui con esta periodicidad.
El planteamiento es sencillo: los principales héroes de la editorial (Superman, Batman, etc.) han desaparecido y durante un año en tiempo real (las 52 semanas a las que hace referencia el título) otros personajes secundarios asumen el protagonismo de proteger el mundo y descubrir que ha pasado con sus compañeros a través de diversas tramas sin conexión aparente pero que con el paso de los números irán entrelazándose hasta llegar al desenlace que supondrá el regreso de los héroes desaparecidos (imagino). La historia hasta el momento es entretenida y asistimos a los inicios de las investigaciones de diversos personajes (René Montoya, el Hombre Elástico, Booster Gold, Acero) y de los malvados planes de varios supervillanos como Luthor y Black Adam. Sin embargo, avanza muy lentamente como consecuencia de la limitación temporal a las 52 semanas del año natural Pero, ¿cómo va a evolucionar? ¿Cuánto tiempo pueden alargar la trama sin que el interés de los lectores desaparezca? Pues estas cuestiones fundamentales realmente no importan, porque aquí entra en juego la gran jugada de los editores DC (y Planeta de paso): el precio. A mí no me importa gastarme el 1,75 semanal que cuesta el número de “52” para ver cómo va evolucionando el asunto y supongo que lo mismo le pasará a la mayoría, acostumbrados ya a pagar cantidades más elevadas con asiduidad, aunque la historia en sí misma no nos convezca demasiado. Porque uno de los peligros de “52” es precisamente uno de sus puntos más atractivos: su carácter eminentemente coral. Es coral tanto en el protagonismo de los personajes como en la realización de los guiones lo cuál supone que la serie pueda sufrir altibajos (aunque de momento todo parece bien encauzado). Muchas preguntas en el aire que por 1,75 a la semana veremos contestadas en 52 semanas. Jugada redonda para la editorial, esperemos que también lo sea para los lectores.

lunes, 6 de agosto de 2007

“Houdini, el rey de las esposas”, de Jason Lutes y Nick Bertozzi




El resumen de “Houdini: el rey de las esposas” resulta muy sencillo: Jason Lutes y Nick Bertozzi nos muestran una actuación cotidiana del mayor escapista de todos los tiempos, su salto esposado desde el puente Cambridge en Boston ante una multitud y el truco que empleó – ó se supone que empleó – para escaparse. Así de simple.
Sí, simple en apariencia, porque con la excusa de esta cotidiana historia en la nada cotidiana vida de Harry Houdini, Lutes y Bertozzi hacen una demostración práctica de las posibilidades del cómic para hacer un retrato completo tanto de la persona como del personaje y, por extensión, de una sociedad y una época necesariamente más ingenua que la actual. Jason Lutes (“Berlín”, “Juego de manos”) hace en este álbum gala de su pericia como guionista a través de una radiografía milimétrica del personaje en el que muestra tanto la admiración como el recelo que Houdini despertaba en la sociedad de su tiempo, incapaz de comprender las capacidades de ese pequeño hombre para escaparse de los retos más arriesgados y espectaculares pasando, sin solución de continuidad, a acercarnos al Houdini persona enamorado de su esposa Bess y un aunténtico adicto al trabajo. La historia se ambienta en un momento muy concreto de la vida de Houdini en el que su popularidad está en todo su apogeo y todavía no había comenzado su campaña contra el espiritismo. El cómic está soberbiamente ambientado y se nota la preocupación de Lutes y Bertozzi en documentarse para que el retrato del Boston de principios del siglo pasado resulte lo más fiel posible, por otro lado, una nota característica fundamental en la obra de Lutes es su preocupación por la rigurosidad histórica. Respecto a Nick Bertozzi, un autor hasta ahora desconocido en España del que parece que Astiberri publicará próximamente una novela gráfica (“El Salón”) hay que comentar que su estilo realista se adapta bien a la historia, resultando quizás un poco estático pero haciendo un buen uso del bitono a la manera que ya utilizasen otros autores independientes como Seth.
Por último, destacar la excelente edición de Astiberri, realmente cuidada y con un artículo muy interesante que ayudará al desconocedor de la figura de Houdini a conocerla un poco mejor antes de introducirse en el meollo de la historia y un análisis de viñetas que servirá para profundizar un poco más en la historia y el contexto histórico. No se asusten, la historia es muy entretenida y realmente los artículos son accesorios pudiendo disfrutarse la historia sin necesidad de leerlos.

sábado, 4 de agosto de 2007

Vuelve Popeye en español

A través de los amigos de Entre Cómics, me entero que Planeta de Agostini en respuesta a una consulta en su página web anuncia la publicación de "Popeye", el genial clásico de E.C.Segar, a partir de Diciembre de 2008. Supongo que es pronto para adelantar los detalles de la publicación y a lo mejor este anuncio puede estar sujeto a modificaciones pero creo que todos debemos felicitarnos porque se recupere esta obra.
Otra noticia de Planeta parece que "Pluto", la nueva obra de Naoki Urasawa ("Monster" , "20th Century Boys") se va a retrasar por problemas de derechos.
Si pincháis aquí podréis leer vosotros mismos la contestación de Planeta a la consulta del amigo Claudio.
ACTUALIZACIÓN 15/08/2007: Parece que Planeta tuvo un lapsus y la fecha de publicación del "Popeye" de Segar será finalmente Diciembre de 2007. Mejor para nosotros...

viernes, 3 de agosto de 2007

“El último deseo” de Andrzej Sapkowski



Intrigado desde hace tiempo y animado por las buenas críticas y la aclamación de los lectores acerca de las excelencias de Andrzej Sapkowki (Polonia, 1948) que apuntaban al autor como el gran renovador de la Fantasía de la Europa del Este (¿existía antes? porque aparte de Lem yo no conocía a ningún escritor polaco que cultivase este género y Lem más bien escribió ciencia ficción) me animé a iniciarme estas vacaciones en su obra con la primera novela de la saga de Geralt de Rivia.
Geralt de Rivia es un brujo adiestrado desde niño para ir de pueblo en pueblo acabando con los monstruos a cambio de una recompensa, un personaje atormentado y mortífero que aplica su propio código de honor a la hora de enfrentarse a los problemas. “El último deseo” es una novela en la que Sapkowski plantea a través de varios cuentos en los que Geralt se enfrenta a diversas situaciones la descripción del protagonista, su carácter y su entorno, sus amigos y enemigos. Geralt de Rivia es un antihéroe atípico que me recuerda poderosamente a un clásico de la literatura fantástica, el Elric de Melniboné de Michael Moorcock. Sapkowski coloca a su héroe en un ambiente medieval y mágico en el que debe enfrentarse a monstruos, hechiceros, elfos y hombres, estos últimos, en la mayoría de las ocasiones, peores que los primeros.
Sapkowski en “El último deseo” dota a su obra de un agudo sentido del humor y aprovecha elementos del folklore popular eslavo, de los cuentos infantiles e incluso del “western” para enriquecer el universo en el que se mueven sus personajes. Sin embargo, no todo me parecen excelencias en la obra. “El último deseo” es una obra irregular en la que no todos los relatos tienen el mismo interés y que deja abierto el interrogante acerca de las capacidades de Sapkowki para desenvolverse en una narración larga. Junto a relatos muy bien desarrollados como puede ser el que da título al libro o los titulados“El brujo” y “El confín del mundo” hay otros que resultan acelerados y confusos, historias que podrían haber tenido un mejor tratamiento como novelas independientes o divididas en dos libros en lugar de agrupadas en uno solo. Lo mismo ocurre con el relato parcelado que sirve de introducción al resto titulado “La voz de la razón”, un relato un tanto forzoso y en el que el autor parece priorizar presentar una serie de personajes que pueden tener su importancia en novelas posteriores a la propia historia que está narrando en ese momento. También es cierto que la edición de Bibliópolis no ayuda nada. Pase que debe ser difícil encontrar buenos traductores de polaco y estoy seguro que Sapkowski es un autor complejo que pierde especialmente con la traducción, lo que no me parece de recibo son las continuas erratas a lo largo de todo el libro y que deberían intentar corregir en posteriores ediciones (la mía es la quinta a ver si para las próximas lo consiguen). A pesar de todos estos fallos, “El último deseo” es una lectura entretenida que agradará a los aficionados al género y que deja más luces que sombras respecto a las potencialidades de Sapkowki. Creo que le daré una nueva oportunidad y continuaré leyendo otras obras suyas pero, eso sí, este señor no ha descubierto nada nuevo en el género fantástico, así que no dejen que les vendan ninguna moto.

jueves, 2 de agosto de 2007

“Los Muertos Vivientes 5: La Mejor Defensa” de Robert Kirkman y Charlie Adlard.


13 meses ha tardado Planeta en ofrecernos el quinto tomo recopilatorio de “Los Muertos Vivientes”, la estupenda serie de Robert Kirkman y Charlie Adlard., titulado “La Mejor Defensa” y que incluye los números 25 al 30 de la edición norteamericana. ¿A qué misteriosa decisión puede deberse el retraso de una colección tan respaldada por la crítica y el público? ¿se había alcanzado la edición yanqui? No creo, en Estados Unidos ya hay dos tomos más recopilados y van por el número 42. Supongo que nunca lo sabremos.
Bien, centrándonos en lo que realmente importa, debemos decir que Kirkman sigue manteniendo con buen pulso el desarrollo de la colección sin que se noten altibajos (lo cuál es realmente complicado en una historia lineal tan larga). En este quinto recopilatorio, los miembros de la pequeña comunidad formada en la penitenciaria siguen intentando mantener la unidad en su lucha por la supervivencia después de los trágicos acontecimientos del volumen anterior, pero las tensiones internas son cada vez más grandes y las fricciones entre los protagonistas no hacen sino aumentar en un grupo de personas encerradas y rodeadas de zombis por todas partes. Sin embargo, pronto descubren que podrían no ser los únicos seres humanos supervivientes de los alrededores e investigando la existencia de otro grupo de supervivientes cercano, Rick, Glenn y Michonne caen prisioneros del violento y sanguinario líder del mismo, el autoproclamado Gobernador, quién bajo tortura intenta sonsacarles la existencia de su refugio.
Robert Kirkman es capaz de dar una vuelta de tuerca más a la historia y número a número va haciendo que la existencia de los protagonistas de la serie sea cada vez más difícil y desesperada. Alternando los planteamientos clásicos del subgénero de zombis con un perfecto retrato de los personajes y sus personalidades, Kirkman es capaz de mostrarnos en este mundo que la verdadera crueldad no se encuentra en los monstruos sino en la propia condición humana encarnada en el sanguinario Gobernador. Kirkman pasa de la esperanza a la desesperación con habilidad y manteniendo la tensión e intriga intacta, demostrando una vez más ser uno de los mejores guionistas de la actualidad. En el aspecto gráfico Adlard no me acaba de convencer, pareciéndome un dibujante muy limitado aunque hay que reconocer su capacidad para hacer evolucionar a los personajes mostrando en lo demacrado de las expresiones de los personajes lo duro de la situación que viven.
Finalmente, como lo cortés no quita lo valiente, o eso dicen, también hay que felicitar a Planeta por la iniciativa de regalar el cómic “Girls: Concepción” junto al último volumen de “Los muertos…”. Es una inteligente medida para mejorar su imagen e intentar dar una nueva oportunidad a una serie que no ha calado aquí en lugar de saldarla directamente. Espero que no se quede en una anécdota y esta iniciativa se repita con frecuencia y sea imitada por otras editoriales.
Si quieres leer entradas relacionadas sobre Los Muertos Vivientes pincha aquí.

miércoles, 1 de agosto de 2007

El “Solitario” no está solo



Vamos, que esa es la percepción que tengo yo desde que los distintos canales de televisión y la prensa han decidido hacer de este asesino el personaje mediático del verano en lugar de dejarle pudrirse tranquilamente en una celda. Que si ahora sacamos a sus hijos en una entrevista, mañana un reportaje con su vecino explicando que él ya lo tenía calado y pasado a su compañero de pupitre contando lo malo que era en el colegio o que tenía un fúsil escondido en el sobaquillo. Escandaliza la falta de criterio de ciertos medios al ensalzar con su homenaje a un criminal al que se le achacan tres muertes y un número indeterminado de atracos y sonroja la falta de conciencia social al no asumir que con su actitud lo único que consiguen es reforzar el ego de semejante bestia y provocar que empiecen a surgirle imitadores por media España. Si el próximo Solitario mata a alguien, ningún medio entonará el “mea culpa” simplemente reiniciarán su diabólico y lucrativo negocio.

“Lucky you” de Curtis Hanson

Este sábado, con la sensación de tener el cuerpo todavía más en Ibiza que en los madriles, nos fuimos al cine con la intención de ver una película que nos hiciera retomar un poco el aire a la capital y a las pequeñas rutinas que nos facilitan la vida.
¡Menuda cartelera que tenemos a finales de Junio (y primeros de Agosto)! Si no eres friqui, ó eres considerado como tal, es mejor que no te acerques al cine y te quedes remojándote en la bañera o en la piscinita más cercana porque entre “Harry Potters”, “Simpsons”, “Transformers” y equivalentes no hay casi nada que echarte a la vista. Incluso a mí que podría catalogárseme de friqui y me trago cualquier cosa se me hacía un panorama bastante duro con la resaca del viaje y ya me veía con la pareja de morros por habernos metido a ver otra chorrada cuando….oh, revelación divina nos decidimos por “Lucky you” y por una vez salimos los dos satisfechos.
“Lucky you” es una película estupenda y no por nada en especial, sino porque cuenta una historia interesante con oficio y de una manera lógica y entretenida. La película se centra en la vida de un jugador de póquer residente en Las Vegas interpretado por Eric Barna (después de “Hulk” había jurado no volver a ver una película de este hombre pero por suerte he abjurado y no me arrepiento), guapetón y brillante pero con fama de impetuoso entre sus colegas y perdedor vocacional frente a la alargada sombra de su padre, un mítico jugador de póquer ganador dos veces de las series mundiales, interpretado por el siempre solvente Robert Duvall, que es como la levadura, película en la que interviene, película que crece espectacularmente. Barna va malviviendo intentando ganar el dinero suficiente para la inscripción en los Campeonatos Mundiales de Póquer y poder derrotar a papá Duvall cuando se cruza en su camino una fotogénica y atractiva Drew Barrimore, de la que se enamora y que le enseña que el juego y sus fantasmas interiores no lo son todo.
Curtis Hanson (“L.A. Confidencial”, “La mano que mece la cuna” “8 Millas”) hace sin duda uno de sus mejores películas apoyado en el estupendo guión de Eric Roth (“Munich” “Ali”) mostrando las miserias de los jugadores de póquer de la gran ciudad del juego y sabiendo pasar del melodrama a la comedia con naturalidad en una trama clásica pero que funciona estupendamente. La película engancha desde el principio con un primer cuarto de hora en el que se nos presenta a Barna en una casa de empeños y mantiene el interés durante sus dos horas de duración. Un acierto, respecto a otras películas centradas en el mundo del juego, es que explican las reglas de la vertiente del póquer a la que juegan, lo que hace que los que no sabemos demasiado del tema podamos disfrutar incluso de las partidas en las que participan los protagonistas. El trío principal está a muy buen nivel, demostrando sentirse cómodos en sus personajes y del resto del reparto hay que destacar la presencia de varios jugadores profesionales de póquer que se interpretan a sí mismos. También me gustaría destacar la estupenda banda sonora con canciones de Springsteen, Dylan o Leonard Cohen que encajan como un guante con la historia.
Ya saben, si estas vacaciones quieren ir al cine a ver una buena película no dejen de ver “Lucky you” porque esta clase de cine está en vías de extinción. Eso sí, salvo que tengan mucha prisa por visitar el baño esperen hasta el final de los créditos que la película tiene sorpresita final.Si quieren echarle un vistazo al sitio oficial de la película pinchen aquí.

martes, 31 de julio de 2007

Respuesta "El Jueves"



A través de La Cárcel de Papel me entero de cuál es la respuesta de El Jueves a todo el tema del secuestro. Creo que no necesita ningún comentario adicional.

Michelangelo Antonioni (1912-2007)



Parece que dos genios del cine como Bergman y Antonioni se han puesto de acuerdo para dejarnos el mismo día. Dejan al cine en general y el europeo en particular bastante huérfano de ideas y sobre todo de ese algo indefinible que los dos supieron insuflar a sus películas, gustasen más o menos, y que solemos llamar “estilo”. Me gusta imaginarlos, si existe algo más allá de la muerte, en algún café bohemio y decandente discutiendo sobre sus concepciones del cine, del teatro y de la política. En definitiva, de la Vida.
Antonioni cultivó un Neorrealismo militante y un activismo político que le llevó a definirse como un “marxista intelectual”. Su película más emblemática (y mi preferida) fue “Blow Up”, basado en un cuento de otro genio, mi admirado Julio Cortázar, “Las babas del Diablo”.
D.E.P.

“El Jueves”, la revista que sale los miércoles…ó cuando la dejan.



Estaba yo tan tranquilo disfrutando de la playita bajo la sombrilla y tirado en la hamaca cuando leí en el periódico la noticia del secuestro de “El Jueves”. Mi primera reacción, como supongo que la de todo el que tenga dos dedos de frente, fue dar un brinco (casi me caigo de la hamaca y tiro la sombrilla) ante semejante desvarío. “¿Dónde estaba mi blog? Se van a enterar estos, vaya desvarío. Hemos vuelto a los tiempos oscuros de la Dictadura”. Sin embargo, no tenía acceso al blog así que me tragué mi rabia solidaria con los miembros de “El Jueves” y seguí el tema por la prensa.
Ya de regreso a Madrid y con el ánimo más calmado lo único que se me ocurre, aparte de expresar de nuevo mi solidaridad, con el equipo de “El Jueves” es por un lado felicitarles porque gracias a este secuestro van a contar con la mayor operación de marketing gratuita que imaginarse pudieran lo que espero que sirva para que las ventas se equiparen a las de los tiempos en que el tema del secuestro de publicaciones era más frecuente y puedan seguir transgrediendo y explorando los límites de la libertad de expresión durante muchos años o, al menos, hasta que les dejen.
Por otro lado y, más allá de entrar a plantearme sobre los tiempos oscuros en que vivimos en que la limitación de derechos se está volviendo moneda, por desgracia, demasiado común, quisiera dejar una pregunta abierta: ¿por qué este tipo de medidas se toman siempre contra los dibujantes y los semanarios de humor gráfico? Ya pasó en otros países de Europa con los dibujos que pretendidamente ofendían al Islam. ¿Ofende más una imagen que una opinión o resulta más sencillo quitarle la pluma a un dibujante que cerrarle la boca a un periodista? No sé, todo esto me resulta tremendamente extraño y asqueroso.
Una última cosilla si como se sugiere por aquí quien levantó la liebre e hizo que el juez actuase de oficio fue el Tomate les sugeriría a los amigos de “El Jueves” una campaña activa contra semejante programa y logramos entre todos que desaparezca de la parrilla televisiva porque, como diría el otro, manda huevos que vean la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. Al resto, les animo que se compren la revista. Yo ya lo he hecho.

lunes, 30 de julio de 2007

Ingmar Bergman (1918-2007)

Hay días con noticias como esta que preferirías no tener que leer aunque si he de ser sincero pensaba que hacia tiempo que ya había desaparecido.
Ingmar Bergman fue uno de los directores europeos más influyentes en el mundo del cine y quién mejor supo, quizás el único que supo, entremezclar la técnica cinematográfica con la puesta en escena del teatro desarrollando un lenguaje personalísimo. Las mayorías de sus películas son frías y distantes, probablemente como consecuencia de su educación protestante, y al espectador le resulta difícil implicarse emocionalmente en ellas pero en sus manos la cámara se convertía en una auténtica ventana abierta a otras realidades, a otras historias. D.E.P.
(Creo que no había una imagen mejor para ilustrar esta noticia que la que ha elegido RM en Crisei así que se la he robado vilmente).

Ibiza, la isla neurótica


Así es amigos. El destino vacacional de este año ha sido la mayor de las islas pitiusas, la isla de los Pinos para lo griegos, Ibiza, acogedor refugio estival de lo más granado del revisteo del corazón nacional y de los más guapos y guapas del panorama discotequero europeo. Tras un trayecto en avión no más largo en duración que un trayecto en Metro de Avenida de América a Sol y que se desarrolló sin novedades (lo que no deja de ser noticia tras nuestras tribulaciones con la nefasta Alitalia que ya les conté por aquí) llegamos a la Isla Blanca, dispuestos a descansar en las calitas de agua cristalina y si era menester visitar alguna de esas discotecas que tanta fama tienen (según un amigo mío ir a Ibiza y no ir a una discoteca es como ir a Madrid y no visitar el Prado, ustedes juzguen).
La isla es pequeña y en veinte minutos se puede cruzar de un extremo a otro pues las carreteras son bastante buenas. La población se distribuye en torno a tres grandes poblaciones: Ibiza, San Antonio y Santa Eulalia del Río. Ibiza capital es una pequeña ciudad realmente bonita y en la que se pueden encontrar ofertas para todos los gustos, desde las últimas boutiques y las tiendas de cualquier pueblo del litoral mediterráneo concentradas en el puerto hasta el casco viejo construido en época de Felipe II que se yergue en la cima de una pronunciada colina que no es aconsejable visitar en las horas centrales del día si no quieren deshidratarse (como casi nos pasa a nosotros). San Antonio es el pueblo más turístico de Ibiza y se encuentra invadido por ese turismo adolescente y anglosajón que encuentra carta blanca en España en general y en las Baleares en particular para hacer aquello que por razones obvias no hacen en sus países de origen. Por suerte, este tipo de turismo se concentra en lo que es el pueblo porque el litoral de la bahía de San Antonio es mucho más tranquilo y en él se concentra un turismo nacional y familiar. Santa Eulalia del Río es una población mucho más pequeña y tranquila. Las calas y playas que visitamos están bastante bien y no se notó en ningún momento que los recientes vertidos hubiesen afectado a la calidad de las aguas. Sobre el otro punto fuerte de las islas que es su oferta discotequera pues no pude juzgar porque aunque íbamos dispuestos a seguir el consejo de mi amigo cuando nos enteramos de los precios de la entrada de los garitos y de las consumiciones pues como que se nos quitaron las ganas. Señores y señoras, la entrada a una discoteca 60 eurazos sin ninguna consumición y la consumición 18 euritos de nada. Así que hicimos cálculos y nuestra magra economía no daba para esos dispendios (aparte que a mí esas cosas ya me pillan un poco mayor). El movimiento hippy que hizo famosa la isla en la década de los sesenta ha desaparecido y lo único que quedan son algunos mercadillos de los que hay que destacar los de Es Caná, que es el más grande, y el de las Dalias, que es el más bonito. No esperen encontrar gangas ni nada especialmente original pero resultan bonitos de verse. Mi consejo si quieren visitar la isla es que si saben conducir alquilen un coche y lo hagan a su aire.
También visitamos en barco la pequeña de las Pitiusas, la isla de Formentera, que se encuentra en un estado bastante virgen en comparación con el resto de las islas del archipiélago balear y en la que destacan sus lagartijas endémicas, un pequeño paraíso muy tranquilo e ideal para desconectar del mundanal ruido de la ciudad. Tampoco vimos a ningún famoso de esos, debe ser que no frecuentamos los mismos circulos.
En definitiva, que voy a dejar de contarles las vacaciones que me pongo melancólico y me entran ganas de escaparme del trabajo y volverme para allá. ¿A ustedes no les pasa?

domingo, 29 de julio de 2007

…Vacaciones finitas.



Como todo pasa y nada queda que dijo el poeta, se acabaron por ahora las vacaciones salvo que en agosto consiga un par de días. Traigo el cuerpo de jota tras los ajetreos playeros, las excursiones y las tentativas de atraco en los locales de moda que les explicaré en su momento y la perspectiva de la reincorporación matutina a los empujones del Metro, las rutinas laborales y este pegajoso calor madrileño que pega la ropa al cuerpo como un sudario hacen que este domingo vespertino sea incluso más melancólico que otros.
Parece que por aquí han estado entretenidos con el secuestro de “El Jueves”, el espía que surgió del frío a la española y convirtiendo a un asesino como “El Solitario” en una estrella mediática. También anuncian por ahí que vuelven los cómics de la Warren con la consiguiente colección de Archivos.
A partir de mañana comentamos sin prisas un poquito de todo esto.

lunes, 16 de julio de 2007

Vacaciones, vacaciones…



Pues nada, ya saben lo que toca. Por fin me han llegado las vacaciones así que aprovecharé las próximas dos semanitas para desconectar de los calores y los agobios de los madriles por una islita en la que estar más tranquilo (o no).
No se preocupen que yo sin lecturas me altero así que durante este tiempo me dedicaré a leer algunas cosillas debajo de la sombrilla e intentar ponerme al día de otras (cosa que dudo) para contárselo a mi regreso.
Sean buenos pero si deciden no serlo por lo menos que no les pillen. Arrivederci.

“Zodiac” de David Fincher


Un poco cansados de tanta película fantástica y ante el aluvión de las que ya están aquí (“Transformers”) y las que se avecinan (“Los 4 Fantásticos 2”) fuimos a ver el sábado una de esas películas que llaman la atención en el momento del estreno pero que luego van quedando relegadas poco a poco sin saber muy bien por qué.
“Zodiac” es una película de carácter realista en la que David Fincher nos cuenta la historia real de uno de los peores asesinos en serie de los Estados Unidos, el llamado Asesino del Zodiaco, y de los intentos de tres hombres por intentar descubrir quién se esconde tras los misteriosos acertijos que el asesino envía a los periódicos retando a la policía en una investigación que duró tres décadas y que hoy en día todavía se mantiene como un caso abierto. La película se centra en las andanzas de Paul Avery, un periodista de sucesos interpretado por Robert Downey Jr, Robert Graysmith, un dibujante que trabaja en el mismo periódico que Avery y que interpreta Jake Gylenhaal ("Brokeback Mountain"), y del detective encargado de la investigación Dave Toschi interpretado por Mark Buffalo ("La última fortaleza"), de cómo la investigación de un asesino tan misterioso como sanguinario afectó a sus vidas personales y se convirtió en una obsesión para ellos.
David Fincher se ha basado para realizar la película en el best seller que escribió Graysmith y la película engancha desde el principio con la realista recreación de la doble agresión que iniciaría la criminal carrera de Zodiac. Fincher sabe moverse en este tipo de historias manteniendo la tensión dramática y el pulso de la investigación como ya demostró en la excelente “Seven” y en la pelín decepcionante “La habitación del pánico”, sin embargo en este punto “Zodiac” fracasa en parte debido a su excesivo metraje y la complejidad de la trama en la que múltiples pistas y posibilidades se entremezclan a lo largo de diferentes saltos temporales y sólo el buen hacer de los actores y lo interesante de por sí de la trama hace que la película no naufrague. Fincher recrea una película que tiene el mérito de recrear en su película la atmósfera de clásicos de los setenta del estilo a “Todos los hombres del presidente” o “Chacal”, historias en la que los hechos y el trabajo de los actores está por encima de efectismos y, en este sentido, la película resulta de agradecer frente el empacho de efectos especiales y argumentos infantiles que últimamente venimos padeciendo los espectadores. Los tres actores protagonistas sobre los que recae el peso de la película están soberbios destacando si cabe un Robert Downey Jr que llena la pantalla con su recreación de Paul Avery en un papel hecho a su medida y en el que recuerda a un Pacino rejuvenecido. El resto del reparto, mayoritariamente masculino, también mantiene el nivel alto logrando que la historia mantenga el interés a pesar de lo excesivo del metraje.
Si les interesan los acertijos y las historias truculentas de asesinos en serie ya saben cuál es la película que no deben perderse este año. Eso sí, no se obsesionen con el tema no vaya a llamarles Zodiac que lo mismo anda todavía por ahí suelto.
Para visitar el sitio web de la pelicula pinchad aquí.

domingo, 15 de julio de 2007

“Tintin racista ¿Estamos tontos o qué?”


Ajetreado fin de semana de Julio el que me ha tocado vivir ultimando las vacaciones, quedando con amigos y dejando la casa como los chorros del oro. Sin embargo, no ha dejado de llamarme la atención el eco que ha tenido en prensa la iniciativa de la Comisión Británica para la Igualdad Racial de exigir la prohibición en el Reino Unido de “Tintín en el Congo” (1931) tachando el álbum de racista. Dejando de lado lo absurdo de la acusación que no va más allá de dejar en evidencia la incultura de quién la ejerce, ignorantes efectistas que no deben ser conscientes de que se trata de una obra publicada por primera vez en 1931 en un contexto cultural y una situación política determinada y de cuyos contenidos el autor ya se disculpó (si de algo debía disculparse) en su momento, a mí lo que más me preocupa es el eco que suelen tener estas chorradas en los medios de comunicación en las fechas que corremos. Produce vergüenza ajena que en el período estival cuando al parecer las noticias escasean en todos los periódicos y en la mayoría de los telediarios se rellene espacio con cosas como estas. Si realmente les interesa “Tintin” y Hergé, que no creo, que escriban un artículo de fondo bien documentado sobre el personaje más allá de otorgar un trampolín de expresión a cenutrios como estos.
Este tipo de iniciativas no suelen dar resultado, más que nada gracias a que por lo general suele imperar el sentido común de los ciudadanos por encima del de sus representantes y en este caso, según el Daily Telegraph, vía Entrecomics, informa que desde que surgió la iniciativa las ventas del libro han aumentado en un 3800 por ciento y se ha colocado en la sexta posición de los mas vendidos en Amazon UK.
Esperemos que el asunto quede zanjado y que a partir de este momento la Comisión Británica para la Igualdad Racial se dedique a cosas más útiles y que los medios de comunicación se hagan eco de noticias menos sensacionalistas.

jueves, 12 de julio de 2007

Premios Con Sentido.



Llego tarde a casa y en diversas webs veo anunciado el Primer Premio Internacional de Novela Gráfica Fnac/Sinsentido. A mí me parece una medida acertada y realmente valida para promocionar el mundo del cómic más allá de franquicias cinematográficas huecas o una noticia llena de errores para rellenar en un medio de masas cualquiera.Una noticia que pone el dedo donde realmente duele: ofreciendo la oportunidad a nuevos talentos de publicar dignamente y darse a conocer. La existencia de un premio de estas características en nuestro país era una demanda y una necesidad dentro del parco mundo editorial español tan escaso, por otra parte, de premios y concursos y hay que felicitar a una pequeña editorial como Sin Sentido por haber asumido el reto. Me parece sensato que cuenten con el apoyo de una gran superficie como la Fnac para dotar de publicidad al evento y buscar una promoción más allá del endogámico mundillo comiquero que quizás de otro modo sería imposible.
Ahora lo ideal es que el resto de editoriales, muchas de ellas con más medios pero quizás con menos ilusión que Sin Sentido, recojan el guante y convoquen sus propios premios. Sería la mejor noticia posible a lo largo del año para el Cómic español y un síntoma de buena salud.
Ojalá el Premio sea un éxito y esta sea la primera de muchas ediciones.
Si quieren enterarse de las bases y participar aquí pueden bajarse las bases del concurso.

miércoles, 11 de julio de 2007

“Sleeper 2 (o 3 y 4)” de Ed Brubaker y Sean Phillps.



Releyendo la entrada que hace unos meses le dediqué a la primera serie de Sleeper creo que poco más puedo aportar a lo dicho para referirme a la segunda temporada que acabo de terminar de leer.
La segunda serie de “Sleeper”, como el mismo Brubaker apunta en el artículo que se publica al final del segundo tomo (o del cuarto siguiendo la numeración de Norma, vamos), parte con un hándicap de entrada y que suele arruinar tantas series mainstream: la ambición del editor de turno que quiere alargar los beneficios que aporta una serie sin importarle gran cosa si su calidad se va a ver afectada o no. Esto es lo que pasa con “Sleeper”, la serie fue concebida inicialmente por Brubaker en doce números que englobarían la primera temporada pero como se vendieron mejor de lo que cabía suponer Jim Lee y Scott Dunbier decidieron con el beneplácito de Brubaker alargarla una temporada más de otros doce capítulos. ¿Qué pasa? Que la serie se resiente. No mucho, la verdad, porque el guionista en este caso es un Brubaker que cuenta con oficio y capacidad para hacer de “Sleeper 2” un producto entretenido, pero sin la capacidad de sorpresa que tenía la primera temporada.
Si al final de “Sleeper” dejábamos al protagonista, Holden Carver asumiendo que a fin de cuentas no estaba tan mal ser malo tras la manipulación de sus jefes, Lynch y Tao, en esta segunda temporada nos encontramos con que Lynch se ha recuperado del coma en el que se encontraba sumido tras el atentado a su vida (ver “Point Black”) y quiere recuperar a Carver en su lucha contra Tao y su organización criminal ofreciéndole lo único que le puede tentar, la cura para su incapacidad para sentir. Sin embargo, Carver, harto de manipulaciones, decide tirar por la calle de en medio y tratar de jugársela a los dos ayudado por su novia la ambigua Miss Misery. Al final, Carver logra su objetivo y se libra de los dos, aunque no quede muy bien parado.
Si “Sleeper” era un tebeo en el que la historia estaba concebida para mantener en vilo la atención del lector mes a mes acerca de las peripecias de Carver para sobrevivir dentro de la organización de Tao e intentar mantener intacta su personalidad, en “Sleeper 2” esa tensión argumental se pierde en buena medida. Brubaker ya ha mostrado sus cartas al finalizar la primera temporada, por lo que la única solución que encuentra es intentar retorcer un poco más la trama, haciendo que la atención del lector se centre en dos aspectos: averiguar en qué va a consistir el plan de Carver para escapar de la influencia de sus jefes y la complejidad de su relación con Miss Misery, un auténtico bellezón completamente pirado que aumenta su vitalidad conforme más mala es. De este modo, la serie se deja leer y entretiene hasta llegar al descubrimiento del plan de Carver para engañar a sus jefes que en el fondo no deja de ser un plan un poco tonto y que como un auténtico perdedor que es no podía salirle completamente bien. El otro hilo argumental centrado en la relación sentimental de Carver y Misery se resuelve eficazmente a través de un triángulo a tiros en el que también intervine la antigua novia de Carver que deja al pobre compuesto y sin novias. Hasta la conclusión asistimos a una serie de doce números muy entretenidos en los que Brubaker se dedica a hacer sufrir –suponiendo que pudiera, claro- a Carver obligándole a ver como va perdiendo a todos sus seres queridos en una serie de misiones bien resueltas pero que no aportan nada a lo que ya se vio en la primera temporada salvo fastidiar a Carver, el auténtico Ecce Homo de Brubaker (seguro que en el colegio había un chico muy grande que abusaba de él y que se llamaba Holden Carver…).
A nivel gráfico Sean Phillips realiza un buen trabajo, aunque quizás sea un autor demasiado hierático en las escenas de acción, pero el tono oscuro de la serie y la composición de página le viene bien para ocultar sus carencias realizando un trabajo bastante correcto.
Esperemos que a ningún editor avispado se le ocurra la genial idea de despertar a “Sleeper” de nuevo y le dejen dormir en paz que después de 24 episodios se ha merecido el descanso.
Para leer la entrada sobre “Sleeper 1” (o 1 y 2, según Norma) pinchad aquí.

martes, 10 de julio de 2007

“Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay” de Michael Chabon

Si hay una novela recomendable este verano para cualquier aficionado al cómic que haya abjurado orgulloso de leerse un libro sin viñetas o para aquellos lectores que desde su niñez no se han acercado a un tebeo, esta no es otra que “Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay” de Michael Chabon, una obra por la que el autor ganó el premio Pulitzer en el año 2001.
En “Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay” Chabon construye una novela rica, entretenida y variada, en la que entremezcla desde mitos hebreos como el Golem hasta el escapismo, todo ello ambientado en la América de las oportunidades anterior a la II Guerra Mundial y la boyante industria del Cómic anterior al Comic Code, cuando el Cómic parecía llamado a convertirse en un medio de masas y entretenimiento similar al Cine. Pero, sobre todo, es la historia de dos amigos y sus peripecias, Josef Kavalier y su primo Sammy Clay, de cómo evolucionan sus vidas y su amistad. Kavalier es un joven judío que se ve obligado a huir de la Praga invadida por los nazis a Nueva York donde ayudado por su primo y otros parientes intenta reunir el dinero para que sus padres y hermano puedan reunirse con él en América. Josef, que estudio bellas artes en Praga, y Sammy, un apasionado del pulp y los cómics, encuentran el medio para ello a través de la incipiente industria del cómic creando un superhéroe de gran éxito, el Escapista, dispuesto desde sus páginas a luchar contra los nazis y contribuir al esfuerzo de guerra.
En esta novela, un Chabon empapado de las vivencias de genios del medio como Will Eisner, Jack Kirby o Stan Lee realiza un detallado recorrido por la Edad Dorada del Cómic yanqui y la sociedad norteamericana de los años cuarenta, con sus luces y sombras. Chabon construye una novela sólida en la que las peripecias de sus imaginarios protagonistas se entremezclan con un escenario histórico apasionante en el que cualquier cosa podía pasar. El estilo de la novela es sencillo y directo, más preocupado en la narración de las aventuras de sus protagonistas que en excesos estilísticos. Los personajes de Chabon están dotados de una personalidad llena de virtudes y defectos que en parte los humaniza y conquistará a los lectores quiénes devorarán las más de setecientas páginas de la novela y se quedarán con ganas de más.

lunes, 9 de julio de 2007

“La Mazmorra: Después de la lluvia” de Sfar, Trondheim y Blain



Aprovechando la publicación de un nuevo álbum por Norma Editorial vamos a acercarnos a “La Mazmorra”, una de las colecciones europeas que mayor éxito de ventas y críticas está teniendo en los últimos años. ¿En qué radica el éxito de la serie? Por un lado, en la mezcla de fantasía y humor que derrocha en cada uno de sus números y que recuerda bastante a lo que ya comentaba el otro día sobre Pratchett (para mí la influencia más directa de Sfar y Trondheim en la serie) y su Mundodisco; y, por otro, el que se trate de una serie coral, desarrollada a través de varios arcos argumentales distintos que, si bien, permiten disfrutar de la lectura individual de cada álbum y arco con distintos protagonistas y situaciones, se enriquece con la lectura conjunta al entrecruzarse referencias constantes en los argumentos de las distintas series que componen la colección.
“Después de la lluvia” se enmarca dentro de “Amanecer”, el arco argumental en el que se narra el origen de la Mazmorra y protagoniza Jacinto de Cavállere, un atribulado estudiante de día y el terrible justiciero “El Camisón” por las noches. Han pasado varios años de los acontecimientos narrados en el anterior episodio y Jacinto ha heredado la fortuna de su tío convirtiéndose en el hombre más rico de Antipolis, la ciudad más poblada y sucia de la Tierra Amata, pero ha perdido a su esposa, asesinada por su amante Alexandra, lo que le hace caer en una depresión. Victima de un accidente, Jacinto pierde la movilidad de las piernas y mientras es cuidado por Alexandra y el profesor Cormor, las obras del Metro que está socavando los cimientos de la ciudad avanzan a buen ritmo. ¿Podrán impedir Jacinto y sus amigos que el Metro destruya Antipolis? ¿Perdonará a Alexandra? ¿Recuperará el uso de sus piernas? Ya no les cuento más, cómprense el tebeo, hombre.
“Después de la lluvia” ofrece una rica, variada y entretenida lectura en el que para mí es el mejor arco argumental de los que componen “La Mazmorra”. En “Amanecer” Sfar, Trondheim y Blain realizan su personal homenaje a las historias clásicas de justicieros de capa y espada, convirtiendo a Jacinto de Cavállere en uno de los personajes más interesantes de toda la serie. Si en los primeros albumes Jacinto era un joven e ingenuo estudiante perdido en la gran ciudad en este último se ofrece una visión más oscura y adulta del personaje tras los años transcurridos. Es difícil pedirle más a un álbum de 48 páginas. A partir de un comienzo bajo la lluvia – de ahí el título – los hechos se van precipitando y el ritmo se incrementa con lo que el álbum se lee en un suspiro administrando los guionistas las pausas y la acción admirablemente a lo largo de todo el argumento. Mención aparte merece la aportación de Christophe Blain (“Isaac el pirata”), dibujante fijo de “Amanecer”, que realiza una labor gráfica espectacular dejando su impronta y sello de calidad en cada una de las páginas. A través de unos escenarios esbozados y difusos siguiendo la senda que iniciara Blutch en “Mi hijo el asesino” (álbum de la serie “La Mazmorra: Monstruos”), los personajes se mueven con soltura, dejando patente que para este autor, a nivel narrativo, no existe ningún limite y que resulta posible unir experimentación y entretenimiento si se cuenta con el talento para ello. En este álbum Blain usa una paleta de colores más oscura para resaltar el cambio producido en la personalidad de los personajes principales y la decadencia de Antipolis sin necesidad de recurrir a un exceso de textos explicativos y enriqueciendo el guión de Sfar y Trondheim.


miércoles, 4 de julio de 2007

“El Color de la Magia” de Terry Pratchett



Antes de que J.K. Rowling y sus Harry Potters entrarán como elefante en una cacharrería en el género de la fantasía convirtiéndose en un auténtico fenómeno de masas, la fantasía británica tenía un señor indiscutible asentado sobre cuatro elefantes y una tortuga y este no era otro que Terry Pratchett y su serie de novelas sobre el Mundodisco.
El color de la Magia” es la primera de una serie de veintidós novelas (y subiendo) ambientadas en el Mundodisco, un mundo completamente plano, sostenido sobre cuatro elefantes inmóviles que se apoyan sobre el caparazón de una tortuga gigante y en el que Pratchett sitúa a los personajes de sus novelas para poner en entredicho y reírse de los conceptos y situaciones tópicas y típicas de la Fantasía pretendidamente seria entreteniendo de paso al personal.
“El Color de la Magia” está formado por cuatro relatos protagonizados por dos personajes importantes dentro del universo de Pratchett, el mago – por decir algo - Rincewind, incapaz de pronunciar ningún hechizo y buscavidas por profesión, y Dosflores, un ingenuo y bonachón turista sin más ilusión en el mundo que fotografiar todo aquello que se ponga a tiro de su cámara seguido y perseguido allá donde vaya por su fiel e “inofensivo” baúl mágico. Estos Sancho y Quijote en versión pratchettiana son capaces de provocar desastres y desaguisados allá por donde pasan provocando el caos y arrasando ciudades cuán figuras de un juego de rol en un inmenso tablero, llegando incluso a poner de los nervios a la mismísima Muerte.
Pratchett a lo largo de esta novela se divierte parodiando a personajes clásicos de la Fantasía Heroica como el Conan de Robert E. Howard o Fafhrd y El Ratonero Gris de Fritz Leiber y de paso subvertir los cánones del género haciendo que las Espadas Encantadas sean condenadamente pesadas o que los supuestos héroes y protagonistas de sus aventuras sean absolutamente desastrosos y cobardes en un mundo fantástico que, sin embargo, no deja de resultar atractivo e interesante y, en buena medida, un espejo distorsionado de nuestra realidad. Donde otros tardan trescientas páginas en construir un mundo fantástico coherente, Pratchett se despacha en cuatro páginas a través de una imaginación desbordante en lo que prima es la narración y la broma antes que el estilo y el formalismo en una obra que no tiene más fin que el de entretener y hacer pasar un buen rato a quién la lea. Así que ya saben si buscan una lectura ligera para la playita prueben con esta o cualquier otra novela del Mundodisco, seguro que no les desfraudará.

martes, 3 de julio de 2007

“100 Balas: Corrupto”, de Brian Azzarello y Eduardo Risso.



Este último mes Planeta nos ha ofrecido un nuevo recopilatorio de “100 Balas”, la multipremiada serie de Brian Azzarello y Eduardo Risso. El tomo recoge los números 68 al 75 de la edición norteamericana con lo que se han cubierto tres cuartas partes de la serie ya que los creadores anunciaron que la colección finalizaría en su número 100. 75 números y los lectores todavía no sabemos por donde van a ir los tiros (excusen el juego de palabras) de una serie en la que cada vez aparecen más personajes y resulta más difícil colocar las piezas del complicado rompecabezas creado por Risso y Azzarello.
En este último recopilatorio se recogen tres arcos “Sleep, Walter”, “A Wake” y “Amorality Play”. En ellos, asistimos a la muerte del jefe de la familia Nagel y como su desaparición abre un vacío de poder dentro del “Trust”, la poderosa organización criminal que secretamente controla todo. Mientras sus miembros intrigan entre sí en una lucha cruel y silenciosa para hacerse con el control que tendrá como principales víctimas a los herederos de Nagel, Lono se afianza como jefe de los Milicianos y se van activando los últimos Milicianos para el enfrentamiento final entre Graves y el Trust.
En “100 Balas: Corrupto” asistimos a una nueva demostración del talento para la serie negra de la que, probablemente, es una de las mejores parejas artísticas que hay actualmente en el cómic internacional. El éxito de la serie no se podría entender si los guiones secos, duros e irónicos de Azzarello (“Hellblazer” “Batman”) no fuesen ilustrados por los sabios lápices del argentino Eduardo Risso (“Parque Chas”, “Caín” “Chicanos”) un dibujante que bebiendo de las enseñanzas de grandes del cómic argentino como José Múñoz (“Alack Sinner”) es capaz de dotar de una riqueza a la composición de página al alcance de muy pocos. De este modo, Risso añade sordidez y sensualidad a las tramas planteadas por Azzarello desarrollando pequeños dramas mudos y cotidianos que son observados por los fríos y duros personajes que pueblan el cruel universo de “Cien Balas”. Azzarello desarrolla sus historias en dos escenarios bastante diferentes, los suburbios, clubs de alterne y bares de perdedores que frecuentan los antiguos milicianos, y el mundo de lujo en el que viven los jefes de las Familias del Trust. Azzarello se mueve como pez en el agua a través de unos diálogos secos y sin cortapisas pero sorprendentemente creíbles que recuerdan a los grandes del género negro como Raymond Chandler o Dashiel Hammett, modernizando el género sin dejar por ello de ser fiel a sus principios.
El planteamiento inicial de la serie ha evolucionado desde el maletín con 100 balas indetectables que Graves ofrecía en los primeros números a una historia de conspiraciones secretas y venganzas. Sin embargo, los seguidores veteranos de la serie debemos sufrir al haberse alcanzado prácticamente la periodicidad norteamericana (actualmente el último número aparecido en EEUU es el 83) y a la irregularidad en la aparición de nuevos episodios por lo que tendremos que esperar otro año para la aparición de un nuevo recopilatorio, con lo que resulta bastante complicado realizar una lectura continuada de la serie y poder hacer un análisis global. Más sencillo lo tienen los nuevos seguidores que pueden engancharse con la nueva edición que está haciendo Planeta de dos números yanquis mensuales desde hace algún tiempo y podrán asistir al final de la misma al tiempo que el resto.

lunes, 2 de julio de 2007

“Shrek tercero”: Por favor, que lo depongan ya.



Por un problema con el proveedor de Internet no he podido conectarme hasta ahora, pero una vez resuelta la incidencia aquí les dejo unas reflexiones sobre la última película de la saga “Shrek”.
Shrek Tercero” nos devuelve de nuevo al Reino de Muy, muy Lejano, donde Shrek y Fiona, los ogros enamorados, realizan tareas de regencia ante la enfermedad del padre de Fiona, el Rey Sapo. Cuando el Rey Sapo muere, Shrek debe partir junto a sus fieles Burro y Gato a la búsqueda de su heredero, un joven y torpe Artie Pendragon, dejando a la embarazada Fiona al cargo del reino. Su ausencia es aprovechada por el Príncipe Encantado para conquistar el reino ayudado por los personajes malvados de los cuentos. A su regreso, Shrek pone las cosas en su sitio para regresar a su añorada ciénaga y asumir su paternidad.
En “Shrek Tercero” asistimos al final de un clásico moderno del cine de animación, una franquicia que da patentes muestras de agotamiento. Si con “Shrek” y “Shrek 2” la parodia y el humor inteligente eran capaces de atraer a los adultos más incluso que a los niños a las que se suponía estaban destinadas, en “Shrek Tercero” se pincha completamente en hueso, con una película apresurada en la que los gags carecen del ácido humor que caracterizaba las anteriores entregas y que aburre más que entretiene. La falta de originalidad es la característica fundamental de esta película que debería haberse cuidado algo más por parte de los guionistas y productores de DreamWorks. La película carece de ritmo y todo su desarrollo es deslavazado e inconexo. Los personajes nuevos carecen del encanto y la mala leche de los habituales de anteriores entregas y a estos ya les tenemos bastante vistos. Es una lástima que un planteamiento que en un principio debería haber dado mucho juego, la paternidad de Shrek, sea resuelto tan mal. Shrek pasa de estar preocupado a estar encantado con la situación sin un mal gag que arranque una sonrisa.
En fin, una película de la que se sale con un encogimiento de hombros y con la sensación de haber asistido a la muerte de un viejo amigo. Ya saben, si quieren seguir divirtiéndose con Shrek vuelvan a ver en DVD las dos anteriores partes.
Si a pesar de esta entrada todavía tienen curiosidad les dejo aquí un enlace al sitio oficial de la película. Ustedes verán…

viernes, 29 de junio de 2007

“Naruto versus Don Miki”, ¿Quién ganará?



La mayoría de ustedes ya estarán enterados desde hace unos días de que Planeta DeAgostini se ha hecho con los derechos de los cómics Disney en España, pues era una noticia relativamente esperada y que Planeta confirmó esta semana en su página web siendo, además, debidamente publicitada en la blogosfera tebeil, despertando la ilusión de los ya talluditos aficionados que recuerdan con añoranza sus tiempos de lectores del “Don Miki”, “Dumbo”, “Jóvenes Castores” y demás. Estos mismos lectores en sus comentarios demuestran su interés por la recuperación de los grandes nombres clásicos de los cómics Disney (Gottfredson, Carl Barks , Rosa, etc.) en cuidadas ediciones integrales. Me parece muy bien y yo también secundo su deseo. Sin embargo, temo que el interés de Planeta por publicar estos títulos no tiene tanto que ver con satisfacer los deseos de sus lectores más fieles como más bien intentar buscar nuevos clientes entre un público joven que ahora mismo se le está escapando, ya que se siente más atraído hacia los mangas tipo “Naruto” o “Bola Dragón” que hacia los clásicos Disney recordados por sus padres. ¿A dónde quiero ir a parar con todo esto? Que el fondo de Disney es muy amplio y Planeta lo que va a priorizar – imagino - es el material más reciente, aquél protagonizado por los personajes de las últimas películas Disney (“Toy Story” o “Los Increíbles”) que los críos reconocen sobradamente y recuperar las historias de Miki más recientes realizadas por autores italianos (ojo, no digo que estas historias sean malas pero a lo mejor no son las que esperan la mayoría). De hecho, las dos novedades que anuncia Planeta van en esa línea:
Alias”, basada en la popular serie de televisión, y el manga de “Pesadilla antes de Navidad”, quedando también anunciada para un futuro incierto una línea de clásicos de “Don Miki”. Así que tranquilo el gallinero que los clásicos que todos queremos ver publicados probablemente no van a llegar pronto y tendremos que continuar esperándolos un tiempo.
(Todo ello no quita para que debamos felicitarnos porque la oferta de cómics publicados aumente y que se llene el tremendo hueco que ha dejado durante años la falta de publicación de los cómics Disney en España).

jueves, 28 de junio de 2007

“Tonto, muerto, bastardo e invisible” de Juan José Millás



No, no se crean que me he levantado levantisco y con ganas de insultar a todo el planeta empezando por ustedes, sino que se trata del último libro que he leído en mis tranqueteos matutinos en el metropolitano de Madrid en variopinta compañía. “Tonto, muerto, bastardo e invisible” no es lo último de Juan José Millás (creo que lo último es “Laura y Julio”, que todavía está pendiente) pero sí se trata de una buena muestra del universo particular de este autor, uno de los más originales y personales de los que publican actualmente en España.
“Tonto, muerto, bastardo e invisible” se publicó en 1995 y en esta novela Millás narra la historia de Jesús, un atribulado director de Personal de una importante papelera del sector que de la noche a la mañana se ve en el paro a causa de las prácticas socialdemócratas y, a partir de esta interesante premisa, que en la pluma de otro escritor menos talentoso sería carne de melodrama, Millás construye una novela divertida y entretenida en la que la locura del protagonista se convierten en el motor de la narración. Así desde la primera persona de Jesús, el protagonista, vemos como este va construyendo un mundo paralelo a la realidad (¿o quizás más real que en el que nos movemos los cuerdos?) en el que su imaginación y frustraciones infantiles se convierten en su razón de vivir. Jesús abandona su tranquila vida cotidiana de padre de familia y la aburrida “normalidad” para convertirse en un héroe en busca de sus padres verdaderos.
En esta novela Millás muestra una vez más su gusto por la novela psicológica aderezada de elementos surrealistas y fantásticos, de una manera que me recuerda poderosamente, y salvando las distancias, a las novelas de Boris Vian (“Que se mueran los feos”, “El lobo hombre”) en la que la cotidianeidad y el mundo acelerado en el que nos movemos se convierten en objeto de crítica a través de la mirada alucinada de sus personajes. Probablemente “Tonto, muerto, bastardo e invisible” no sea la mejor novela de Millás. Se trata de una novela irregular en la que la estructura se resiente como consecuencia de la enorme cantidad de ideas y propuestas que nos plantea el autor. Geniales resultan los cuentos que Jesús le cuenta a su hijo sobre Olegario, o la tórrida relación que mantiene con la china del “sex shop” pero en las fantasías del protagonista hay un momento en que el lector se encuentra perdido en medio del juego de Millás. No importa, porque cualquier novela de este hombre siempre es una oportunidad de leer algo diferente, que sugiere con humor e ironía lo absurdo de nuestra existencia y valores, en una apuesta contracorriente del realismo ramplón que tan de moda está hoy en día. Una novela que no le da todo hecho al lector y desde su gusto por lo simbólico le ofrece una oportunidad para la reflexión sin que deba aburrirse por ello.
Ya saben, si quieren disfrutar de literatura inteligente y divertida, busquen la obra de Millás en sus librerías o en los kioscos, que este hombre lleva años escribiendo los viernes una columna semanal en “El País”.

martes, 26 de junio de 2007

“Período Glaciar” de Nicolas de Crécy



Hará cosa de un año Ponent Mon nos trajo “Período Glaciar”, la última obra publicada de Nicolas de Crécy, un autor que ya se había dado a conocer en España con “León de Came”.

Período Glaciar” arranca como una historia de ciencia ficción de corte clásico para convertirse en un delirio en el que la imaginación, el humor y el arte copan y se sobreponen sobre la historia inicial de una manera bastante diferente a la que el lector podría imaginarse en principio. Crécy sitúa la acción en un futuro incierto a miles de años de nuestro presente en el que Europa se ha convertido en un continente helado en el que la nieve condiciona la vida de los seres humanos. Un grupo de arqueólogos se encuentra en plena expedición intentando descubrir cualquier indicio de la vida de sus antepasados (nosotros) para lo que utilizan el superdesarrollado olfato de unos híbridos genéticos, cruce de perros con cerdos que, curiosamente, poseen la capacidad de hablar y reciben el nombre de los antiguos héroes de la Marvel, como Hulk o Spiderman. Precisamente, el ¿perricerdo? Hulk descubre un acceso al museo del Louvre y, junto al resto de los miembros de la expedición inicia su exploración. A partir de este punto “Período Glaciar” se convierte en un curiosa y surrealista confrontación entre las interpretaciones que los modernos exploradores hacen de los objetos y obras de arte que van encontrando y las interpretaciones que realizan las mismas obras de arte, animadas por la imaginación de Crécy, acerca de esos extraños personajes que, después de tanto tiempo, invaden su hogar.

Crécy escribe una obra de calidad sorprendente que no será del gusto de la mayoría de los aficionados pero que, sin duda, a aquellos aficionados al arte les hipnotizará y cautivará. Crécy desarrolla una obra llena de ironía y humor a través de las divagaciones de Hulk, el verdadero nexo de unión entre las dos claras y definidas partes en las que Crécy estructura la historia, demostrando, además, que conoce perfectamente el Louvre y sus colecciones, dotando de protagonismo tanto a las obras inmortales que a cualquiera le pueden venir a la memoria como pequeñas joyas que muchas veces al turista le pasan desapercibidas ante tanta belleza acumulada.

Período Glaciar” es una obra coeditada en Francia por el Museo del Louvre y puede adquirirse en su librería por lo que imagino que debe ser una obra de encargo para la promoción del Museo. Si efectivamente es así, Crécy ha sido capaz de ir más allá de la mera catálogación fácil de obras de arte para crear una historia con momentos excelentes llenos de belleza y fantasía, arriesgada e innovadora, demostrando que es posible realizar obras personales incluso desde los trabajos de encargo.

Si les gusta el arte y no pueden visitar próximamente el Louvre, aprovechen y háganse con “Período Glaciar”. Les gustará o no, pero lo que es seguro es que no les dejará indiferente.

lunes, 25 de junio de 2007

“La Leyenda del Navegante” de Rafael Marín



Ya saben ustedes que Rafael Marín es un escritor admirado por estos lares por bastantes cosas, entre las que no es la menos importante su gusto por el género fantástico, la ciencia ficción y los cómics más allá de los vaivenes de la moda y el gusto consumista.
Hoy voy a escribir acerca de “La leyenda del Navegante”, una novela, de “fantasía renacentista” en palabras del autor, que ya vio la luz hace quince años en tres entregas y que el año pasado publicó Minotauro en un tomo unitario tal y como el autor la concibió inicialmente.
En esta obra Marín nos relata las peripecias de Salther Ladane, el capitán de “El Navegante”, príncipe que por amor a la aventura renunció a un trono y se convirtió en pirata y comerciante, junto a Taileisin, una intrépida marinera de armas tomar oriunda de Crisei, la más pujante ciudad del Mar de las Espadas. Salther es un héroe predestinado a acabar con la magia del mundo y a través de la narración de Taileisin somos participes de cómo se cimienta su leyenda.
Marín construye con humor e inteligencia una novela de fantasía atípica, llena de referencias y homenajes en la que sus personajes se convierten en el contrapeso racional a los fantásticos peligros que el Mar de las Espadas esconde y, a base de ingenio, sortear las tribulaciones en las que se ven envueltos. Las referencias confesas de Marín por el cine, la literatura y el cómic resultan más que evidentes. De este modo, el personaje protagonista, Salther, es una mezcla del Errol Flynn más aventurero de las películas de piratas de los cuarenta y del “Principe Valiente” de Foster. Un antihéroe que a base de ingenio es capaz de escapar de las situaciones más apuradas sin desdeñar por ello el combate, y la relación que mantiene con su mujer la encantadora y arisca Taileisin recuerda a la que mantienen desde hace años Valerian y Laureline. Es este gusto por la inteligencia y el recurso ingenioso para escapar de las penalidades lo que más me ha gustado de esta novela frente a la tendencia acusada y facilona en el género fantástico de solucionar cualquier conflicto con una batallita en la que el héroe de turno haga gala de su testosterona y el autor de su escasez de ideas. “La leyenda del Navegante” es una novela original que se aleja de los caminos más trillados de la fantasía heroica para buscar nuevas vías sin dejar por ello de renunciar a cierto clasicismo y es de agradecer el esfuerzo que realiza el autor a lo largo de las más de quinientas cincuenta páginas de la obra de construir una novela personal y del gusto de todos los públicos. Marín en esta novela lleva su estilo de escritura a un barroquismo exagerado repleto de diálogos grandilocuentes que casan bien con la atmósfera de la obra en los que se intuye que ha disfrutado tanto escribiéndola como yo leyéndola. Así que ya saben no la dejen pasar y enrólense en la tripulación de “El Navegante”. Seguro que no se arrepentirán.
Otras obras de Rafa Marín en “El lector impaciente” aquí.