miércoles, 9 de abril de 2008

“Spirit” de Miller, ¿quién dijo miedo?

El pavor y la indignación han invadido la blogosfera. Las primeras imágenes filtradas, no sé si intencionadamente o no porque le hacen un flaco favor a la película, con la caracterización de los personajes de la adaptación a imagen real del “The Spirit”, que está realizando Frank Miller (“Sin City”) y cuyo estreno está previsto para el año que viene, han provocado que insignes blogueros hayan dado la voz de alarma respecto al trabajo de Miller y su fidelidad a la idiosincrasia con el personaje creado por Will Eisner.

Las imágenes más que miedo resultan chocantes y un pelín ridículas pero creo que todos debemos calmarnos un poco y no poner el grito en el cielo antes de tiempo.
El hecho que los personajes esté actuando sobre un fondo verde en el que posteriormente se le hará un “croma” plagado de efectos especiales debe invitar a la esperanza y el hecho que un tipo de probada capacidad como Miller a la hora de trasladar la ambientación –ojo, que no hablo de la narrativa, no mezclemos las churras con las merinas - del cómic al cine merece un voto de confianza.
Lo más inquietante de estas imágenes es que de buenas a primera se nos revele el aspecto (o los aspectos) de “Octopuss”, el archienemigo de “The Spirit” que a lo largo de los cómics Eisner siempre mantuvo en la sombra y oculto.

Una versión no tiene por qué ser necesariamente fiel al original, algo que los aficionados al cómic tendemos olvidar deseosos de ver trasladados a la pantalla los personajes que hemos disfrutado en el papel. Es más, una buena versión debe no serlo para que el autor no caiga en la imitación y pueda aportar su propia visión de la obra original, enriqueciéndola al tiempo.
Dejemos trabajar a Miller y valoremos su película terminada y no a partir de imágenes descontextualizadas. Ya tendremos tiempo de analizar intentando no caer en la comparación imposible e injusta con la obra maestra de Eisner.
Realmente, quien debe estar aterrado es Miller ante el regalo envenenado que tiene entre manos…

Los miedosos y los airados aquí y aquí.
Las imágenes aquí y aquí

martes, 8 de abril de 2008

36-39 2: Malos tiempos” de Carlos Giménez




Todavía sin tiempo de releer con calma el primer álbum de la nueva serie de Carlos Giménez ambientada en la Guerra Civil Española aparecido hace sólo unos meses, nos llega la segunda entrega en la que Giménez se centra en contarnos las pequeñas historias de las gentes atrapadas en el Madrid sitiado por las tropas franquistas.

Tomando como hilo conductor de estas historias cortas a la familia de Marcelino, el personaje protagonista de la mayor parte de las historias en el primer álbum de la serie, Giménez nos acerca a las historias de miseria y miedos cotidianos entre la población civil alejada del frente de combate de ese Madrid castizo que tan bien conoce y describió en “Barrio”. Sin embargo, en esta ocasión, Giménez se aleja del costumbrismo esperanzado de esa serie de posguerra para escribir un álbum mucho más cercano a su mejor serie y por la que más reconocimientos ha obtenido, “Paracuellos” al convertir a los niños en los principales protagonistas de los sucesos narrados en este álbum. Niños que pasan hambre, niños que se asustan ante las alarmas y los bombardeos nocturnos, niños obligados a madurar demasiado pronto para buscar alimentos pero, al tiempo, niños que mantienen intacta la inocencia como bálsamo para los horrores a los que se enfrentan cotidianamente y ofrecer una vía de escape en su ingenuidad al lector que no puede dejar de esbozar una sonrisa ante sus reacciones frente a los horrores descritos por el autor. De las historias recogidas en el álbum la más destacable, sin duda, es la que lo cierra, “Sito”. Una historia que rompe la estructura del álbum tanto por su extensión como por los recursos que Giménez emplea. Si el resto de historias son de cinco páginas divididas en seis viñetas, en esta historia Giménez rompe esa estructura de página para aumentar la carga dramática de la historia y desarrollar una narración tan patética como hermosa y que por sí sola justifica la compra del álbum.

Marcelino y su mujer, son personajes arquetípicos, que representan al hombre y mujer anónimos dispuestos a enfrentarse con dignidad a lo injusto de la situación que les ha tocado vivir, sacando adelante a su familia y sirviendo de contrapunto con su posicionamiento profundamente humano a la brutalidad de los milicianos que saquean y provocan disturbios aun sin renunciar por ello, al igual que el autor, a su ideario personal ni sus principios.

Giménez escribe y dibuja un álbum excelente con buen pulso narrativo y una planificación que le lleva a dosificar perfectamente la tensión de las historias que narra. Como bien señala Hernán Migoya en el artículo que sirve de introducción al álbum, el uso que hace Giménez del lenguaje escrito es perfecto para el tipo de historias breves que lo forman, situando la acción y creando el estado de ánimo necesario para que luego sus conmovedores dibujos apuntillen la sensibilidad del lector. No esperen en este álbum sorpresas estilísticas ni novedades en el estilo de Giménez. El autor no hace más que mostrar aquéllos recursos de los que está dotado sin trampas ni cartón y los exprime al máximo con la sabiduría y lucidez que ha demostrado a lo largo de toda su carrera haciendo aquello que mejor sabe hacer: contar historias conmovedoras. Es tan absurdo pedirle a Carlos Giménez a estas alturas de su carrera que “evolucione” como sería pedirle a Goscinny que dibujase Asterix de una manera diferente. Giménez es un clásico de nuestra historieta y un clásico vivo y en forma por lo que creo que todos debemos felicitarnos y disfrutar de la sabiduría y humanidad que desprenden sus historias. Y este álbum es una buena muestra de ello.


La edición de Glénat es bastante buena aunque se le pueden achacar un par de errores graves. En mi ejemplar (no sé si afectará a toda la tirada o sólo una parte de ella) las páginas 32 y 33 están intercambiadas con lo que si no se lee en su orden se pierden el hilo narrativo) y en la página 49 segunda viñeta escriben “habrían” del verbo abrir (¿Cuándo las editoriales se van a molestar en contratar un par de correctores para subsanar los errores ortográficos?). Por lo demás, el artículo laudatorio de Migoya y el más contextualizador de Antonio Martín resultan interesantes y correctos.

Si quieren leer más sobre “36-39: malos tiempos” en El lector impaciente pueden hacerlo aquí.

Si quieren leer sobre otras obras de Carlos Giménez en El lector impaciente pueden hacerlo aquí.
ACTUALIZACIÓN: Gracias al aviso de Walter me entero que Glénat va a sacar en el plazo de tres semanas una nueva edición corrigiendo el error de las páginas intercambiadas. Informan que todo aquél, que como yo tiene un ejemplar en mal estado, puede cambiarlo por uno nuevo en su librería habitual. La noticia aquí.

lunes, 7 de abril de 2008

“Los Falsificadores” de Stefan Rusowitzki


En los últimos años, se han prodigado las películas centradas en el Holocausto judío en los campos de concentración durante la II Guerra Mundial, películas que además suelen ser del agrado de la Academia de Hollywood que las ha premiado con un buen número de estatuillas. Por eso, a nadie pareció sorprenderle que en la mediocre edición de este año de los Oscar se hiciera con el premio a mejor película de habla no inglesa esta irregular coproducción autriaco-alemana.

Los Falsificadores” está basada en un hecho real. Cuando los nazis vieron que la guerra tomaba mal cariz para sus intereses pusieron en marcha la llamada Operación Bernhard, consistente en falsificar las divisas de sus enemigos para llenar sus propias arcas arruinadas y al tiempo hundir las economías ajenas. Para ello, en el campo de concentración de Sachsenhausen reunieron a un grupo de judíos a los que otorgaron un trato privilegiado y bajo la supervisión del también preso Sorowitsch, el mejor falsificador de moneda de su tiempo, lograr falsificaciones perfectas de la libra y el dólar. Los presos intentaron boicotear durante meses la producción de monedas hasta que prácticamente al final del conflicto tuvieron éxito en su gran objetivo, la falsificación del dólar.

Los falsificadores” es una película interesante como irregular, tan llena de posibilidades a la hora de enfocar la historia que el director se ha quedado al final en una anodina tierra de nadie que la asemeja a con otras historias del mismo subgénero con la que comparte lugares comunes como “La lista de Schindler” o “El pianista” pero sin llegar a los niveles de excelencia de estas.
Stefan Rusowitzky (“Anatomía”) podría haber intentado contar su historia desde el punto de vista personal del protagonista, Sorowitsch, y de cómo sus experiencias en el campo le hacen evolucionar como persona desde el egoísmo absoluto del superviviente nato hacia una actitud más solidaria con sus compañeros, profundizando en la carga dramática de la historia para epatar al espectador con un tema que a muy pocos deja indiferente; o centrarse únicamente en la trama de intriga de la operación Bernhard manteniendo al espectador en vilo respecto a los tejemanejes de carceleros y reclusos para conseguir y evitar que consigan las falsificaciones perfectas, alejándose del planteamiento de la "película-testimonio" que tan buena acogida suele tener por el espectador medio. Sin embargo, Rusowitzky adopta una solución intermedia, sin optar claramente ni por un camino ni otro, con lo que al final lo único que transmite la historia es un cierto aburrimiento y un cambio constante de postura en la butaca mientras espera que termine tan mediocre historia.
Buena culpa de la falta de interés de la historia, la tiene la contenida interpretación de Karl Markovics, conocido por la mayoría por su papel en la serie “Rex, el perro policía”, y que con su hierática expresión en cualquier circunstancia que vive llegará a crispar a más de uno (lo mismo le da estar con una chica preciosa que picando piedra que el tipo no mueve una ceja) y sale bastante mal parado en sus duelos con David Striesow, el actor que interpreta al coronel alemán responsable de la operación, y con August Diehl, quien interpreta a un interno idealista, Burger, autor del libro de memorias en que se basó el director y auténtico héroe de la historia.

La película en el aspecto técnico es interesante. Rusowitzky opta por el uso de una nerviosa cámara en movimiento que se convierte en testigo de la historia antes que por la tradicional cámara fija, pero sólo en contadas ocasiones sus planos logran contagiar la tensión que se presupone viven los reclusos prisioneros y, a la postre, la opción no provoca más que incrementar la confusión que el deslavazado guión provoca. Quizás las mejores secuencias sean aquellas en la que los falsificadores son liberados por los mismos reclusos del campo de concentración y se plantea el contraste entre unos desnutridos y torturados y otros rollizos y sanos, sin embargo, resulta muy poca cosa en mi opinión para toda una ganadora de un Oscar e incluso la discutible “El orfanato” hubiera ganado el premio con mayor justicia.

En definitiva, una película muy discreta para un premio tan importante. Esperemos que para este año la cosa mejore y la calidad de las películas presentadas sea superior.


Si quieren ver un trailer de la película pinchen abajo.

Salón del Cómic Barcelona, sobreviviendo a la novedad.

Como el año pasado, les dejo unos apuntes sobre las obras más interesantes que las editoriales van a publicar en la nueva edición del Salón del Cómic de Barcelona. Un buen montón de novedades suculentas que unidas a las regulares pueden llevar a dejarse la nómina completa al que quiera hacerse con todo. Yo aconsejo moderación, que espacien las compras y este mes se hagan sólo con lo que más les atraiga sin exceder sus presupuestos que las economías están muy achuchadas. Por ese motivo reduzco la lista a solo cinco obras, en mi opinión, indispensables. Ya habrá tiempo de hacerse con el resto (espero).

Mis cinco indispensables serían las siguientes:







Lost Girls 1” de Alan Moore y Melinda Gebbie.



El Reductor de Velocidad” de Christophe Blain.



Una selección de obras cuyo importe total ascendería a 104 Euros y que garantiza diversión y calidad por partes iguales. Hay muchas otras obras destacables ("Camelot 3000", "Percevan", "RG 2", "Apocalipsis Friki", "Jazz Maynard 2"...) pero las que en mi opinión nadie debe perderse son estas cinco y si me apuran con las tres cuatro primeras. El resto ya irán cayendo a lo largo del año.


El listado completo lo tienen aquí.

domingo, 6 de abril de 2008

Esto dicen…

El inicio de la semana ha venido marcado en buena medida por la aparición del cadáver de Mari Luz y sus consecuencias. Tenía pensado escribir una entrada al respecto pero Juan Rodríguez en Un Mundo Peculiar se me adelantó con un excelente artículo.


En un orden de cosas más alegre, hay que felicitar a los compañeros de Misión Tokio por la excelente entrevista que han realizado a Félix Sabaté, editor de Glénat y en la que explica cosas la mar de interesantes. Si no la han leído todavía háganlo aquí.

Que las disfruten.

Charlton Heston (1924-2008).


Ha muerto Charlton Heston, uno de los últimos representantes del viejo Hollywood de las grandes estrellas, las luces y la leyenda, y su muerte me llena de sensaciones contradictorias.

Por un lado, Heston en sus últimos años personificó casi todas las ideas y posiciones que más desprecio desde su cargo de presidente de la peligrosísima Asociación Nacional del Rifle. Con su rifle en alto escenificó la puesta en escena de la Norteamérica más profunda, pacata y ultraderechista, dispuesta a defender a ultranza su derecho a portar armas de fuego con total libertad como si siguieran viviendo en el viejo Oeste de los cuatreros y negar que el hombre desciende del mono. Sin embargo, antes de esa bochornosa imagen, Heston fue uno de los íconos de la masculinidad y la épica en un montón de excelentes películas de aventuras en las que solía interpretar al tipo duro dispuesto a enfrentarse a todo y a todos antes que dar su brazo a torcer en títulos como “55 días en Pekin”, “El Cid”, o “Mayor Dundee”. Aunque Heston probó todos los géneros desde la ciencia ficción (¿Quién no se acuerda de “El planeta de los simios” y sus continuaciones o “El último hombre vivo”, adaptación muy libre del “Soy leyenda” de Matheson?) al cine de catástrofes (”Terremoto”, “Aeropuerto 75”) el género que le consagró fue el histórico donde interpretó a personajes de corte épico como Moisés en “Los Diez Mandamientos” o “Ben Hur”, película esta por la que conseguiría su único Oscar.

Si de las personas que mueren debemos quedarnos con lo mejor que nos aportan yo me quedaré con unos cuantos títulos memorables como “Sed de Mal” y olvidaré, como el mismo olvidó a consecuencia del Alzheimer que padeció en los últimos años de su vida, sus posicionamientos personales.

D.E.P.

viernes, 4 de abril de 2008

“Firmin” de Sam Savage


Hay novelas que tienen historias curiosas a sus espaldas. Ese es el caso de “Firmin”, la novela que he estado leyendo estos días por recomendación de mi señora. De repente, un desconocido autor octogenario, Sam Savage, publica a través de una pequeña editorial norteamericana de segunda fila su primera obra y esta, merced al boca oreja se convierte en el acontecimiento literario del año. Pero lo sorprendente no ha sido tanto su éxito en sí sino que ningún avispado editor se diera cuenta de la pequeña maravilla que tenía entre manos.

Firmin” es el relato de la vida de una rata narrada en primera persona. Sí, una rata, pero una rata peculiar con una desarrollada sensibilidad, una memoria prodigiosa y un gusto obsesivo por la lectura que la lleva a devorar en poco tiempo todos los libros de la librería de segunda mano en la que vive. Firmin desprecia a sus congéneres y adora a los humanos, con los que por razones obvias, no puede comunicarse, especialmente a Norman Shine, el dueño de la librería, y a Jerry Magoon, un bohemio vagabundo que la frecuenta y único autor al que conoce. Firmin además es un apasionado del cine que vive enamorado de Ginger Rogers y siente un oscuro deseo inconfesable por las beldades que contempla en la sesión continua del cine Rialto cuando a partir de medianoche cambia la programación de clásicos por la pornográfica. Sin embargo, el proceso de remodelación de la plaza Scollay en el Boston de la década de los sesenta, donde se encuentra la librería en la que vive, provocará graves problemas al bueno de Firmin.

Firmin” es una conmovedora fábula sobre la condición humana a través de las vivencias de una persona atrapada en el cuerpo de una rata en cuyos sentimientos más de uno se habrá visto reflejado en alguna ocasión. Firmin se oculta entre libros para evadirse de la realidad de su miserable existencia ratuna envidiando una existencia humana que se le encuentra vedada, el paria social definitivo y un patito feo destinado a no convertirse nunca en cisne. Savage sabe pasar de la comedia más hilarante al drama en pocas líneas haciendo gala en todo momento de un gran conocimiento literario y un excelente sentido del ritmo y un humor agudo, irónico, por momentos, e inteligente, usando un estilo aparentemente sencillo con el que fácilmente llega y se hace comprender por cualquier lector. El primer capítulo de “Firmin” es excelente y aunque a la novela le cueste mantener el nivel de su inicio con algún altibajo -sobre todo en un capítulo final para mi gusto pelín precipitado en comparación con el resto de la historia- se deja leer con una sonrisa durante sus poco más de doscientas páginas por un lector que simpatizará y se pondrá desde el principio de parte del desgraciado Firmin, un personaje entrañable lleno de flaquezas y debilidades, tan trágico y atormentado como los mejores de Dostoievski o Kafka pero mucho mucho más divertido. En definitiva, una pequeña gran novela sobre un gran personaje que debería ser lectura obligatoria en todos los colegios.

La edición de Seix Barral es muy buena y cuenta con unas preciosas ilustraciones de Fernando Krahn que complementan perfectamente la narración de Savage.

jueves, 3 de abril de 2008

“La venganza del Conde Skarbek” de Yvés Sente y Gregorz Rosinski

Aunque ustedes no lo sepan ando yo estos días un poco malito consecuencia de uno de esos virus gástricos que nos asolan y, debido a las frecuentes visitas que he tenido que hacerle a mi amigo el señor Roca y unos días de ausencia laboral más que justificada, me he entretenido releyendo este estupendo cómic publicado hace ya un par de añitos.

La venganza del Conde Skarbek”, publicado en dos volúmenes por Norma Editorial, se sitúa en el París decimonónico adónde llega un misterioso y rico conde polaco de incierto pasado. El conde se muestra interesado por adquirir cuadros de Victor Paulus, un misterioso pintor desaparecido once años antes, para lo que se pone en contacto con los dos burgueses que disponen de la exclusividad de la obra de Paulus. Skarbek propone a estos que denuncien a Northbrook, el marchante de Paulus, y así pone en marcha un juego de intrigas y venganzas que tiene como principal objetivo vengarse de todos aquellos que arruinaron su vida.

Con espíritu de homenaje a los grandes del movimiento romántico e inspirándose sin complejos en la novela folletinesca de Alejandro Dumas, “El Conde de Montecristo”, Yves Senté plantea un relato de aventuras de las de toda la vida en la que a través del relato de las peripecias del misterioso conde Skarbek trasladarnos desde el París decadente y burgúes del siglo XIX a las Antillas infestadas de piratas sanguinarios pasando por la Polonia nacionalista. Senté, un guionista veterano y que se las sabe todas, mantiene el suspense de la historia y el interés del espectador incorporando constantes giros argumentales y jugando con las identidades del protagonista en un puzzle en el que finalmente encajan todas las piezas. El guión de Senté no resulta especialmente elaborado pero el guionista sabe conjugar perfectamente las dosis justas de erotismo y acción para hacer de esta una obra un divertimento entretenido y que se lee con agrado. Asimismo, el poderoso dibujo del polaco Gregorz Rosinski aumenta la calidad de la historia. Rosinsky da su estilo un toque más impresionista quizás para adecuarlo a la época en el que transcurre el relato, e incorpora un erotismo moderado que ayuda a caracterizar la historia. De los colores un poco desvaídos de los primeros tomos ambientados en París pasa a una explosión cromática en el segundo ambientado en los mares del Sur dibujando maravillosas marinas y abordajes piratas.

En definitiva, un excelente tebeo para pasar una tarde entretenido y que gana con la lectura continuada de los dos álbumes. Si les gustan las historias de pasión y venganza, no dejen de leer “La venganza del conde Skarbek”.

Más obras de Rosinski y Senté en El lector impaciente aquí.

Más obras de Rosinski en El lector impaciente aquí.

Trailer de “Righteous Kill” o Pacino y De Niro, por fin juntos.

Bueno, parece que al fin uno de los sueños húmedos de más de un cinéfilo va a hacerse realidad y vamos a poder ver el duelo interpretativo entre esos dos monstruos de la pantalla que son - ¿qué fueron?- Robert de Niro y Al Pacino a lo largo de toda una película. Ya, ya… Ahora me diréis que compartieron créditos en “Heat” aunque no compartieran ni siquiera un plano…Ó en “El Padrino II”, donde sus historias eran paralelas y por no coincidir no creo ni que lo hicieran en los rodajes.

La película que va a llevarse el honor de reunirlos es “Righteous Kill”, “Asesinato Justo” la han traducido en los telediarios no sé si con muy buen tino, dirigida por Jon Avnet y el dúo dinámico interpretará a la clásica pareja de policías veteranos que se llevan mal pero que deben unirse a pesar de sus antipatías para detener a un peligroso asesino en serie. En principio, todo muy típico y tópico…

El reparto aparte de los dos estrellones lo forman 50 Cent, Carla Gugino, Donnie Wahlberg, Brian Dennehy, John Leguizamo, Dan Futterman, Trilby Glover, Rob Dyrdek, Mark Famiglietti, Denis O'Hare, Katie Chonacas y Brett Granstaff.

El estreno en España se espera para otoño así que mientras esperan pueden echarle un ojo a las primeras imágenes que nos han llegado.







Página oficial de la película aquí .

miércoles, 2 de abril de 2008

La Bañadera del Cómic se mueve

Si dentro del mundillo del cómic hay un colectivo interesante ese es La Bañadera del Cómic. Su publicación online, “Sonaste Maneco” se ha convertido en una lectura indispensable y ahora nos ofrecen una nueva dedicada a realizar monográficos sobre artistas concretos, “Los Cuadernos de La Bañadera del Cómic”, cuyo primer número está dedicado al artista uruguayo Emilio Cortinas, el creador de “Vito Nervio”. Yo que ustedes pondría mi PC a funcionar y me lo bajaría ya.


Para descargar el cuaderno pinchar aquí.


“Los Centinelas 1. Las cosechas del acero” de Xavier Dorison y Enrique Breccia.


Norma Editorial acaba de publicar el último album de Enrique Breccia (“El Sueñero”, “Alvar Mayor”) y Xavier Dorison ("W.E.S.T."), primero de una serie ambientada en la Francia de la I Guerra Mundial.

Este primer álbum sirve de presentación a la nueva ucronía de Dorison en la que el autor nos sitúa en una Francia alternativa donde Taillefer, un coronel del ejército, desarrolla desde hace años el programa de Centinelas, consistente en la creación de soldados mejorados usando como cobayas a legionarios y mutilados. Sin embargo, la falta de una fuente de alimentación suficientemente potente para dotar de energía a los Cortahierros, una especie de “ciborgs” decimonónicos indestructibles, hace que el proyecto sea aparcado por el alto mando tras la campaña de Marruecos. Pasados los años, los avances que realiza un joven inventor, el antibelicista Feraud, en el desarrollo de una pila de radio y el inicio de la I Guerra Mundial provocan que el coronel ponga en marcha de nuevo su proyecto de Centinelas y, aprovechando las graves heridas que Feraud sufre tras su primer combate, le convierta en el primer prototipo del nuevo Cortahierro, quizás la última esperanza del ejército francés para detener el avance alemán hacia París.

De este primer álbum, lo más destacable es la presentación de la entretenida trama que nos propone Dorison y las expectativas que deja abiertas respecto a la continuidad de la historia. Dorison demuestra su habilidad para hilvanar su fantástica historia en los acontecimientos reales que provocaron “La Gran Guerra” y los personajes que construye resultan atractivos aunque muchos de ellos se muevan dentro de los canones arquetípicos que tenemos prestablecidos sobre esta época. Sin embargo, el punto fuerte del álbum es el apartado gráfico en el que Enrique Breccia deja patente una vez más su maestría en el desarrollo de la historia y su talento para la narración gráfica dotando de credibilidad al aparatoso ciborg Cortahierro y toda la imaginería retrotecnológica que le rodea. Breccia explícita los horrores de la guerra con total crudeza e intercala fotos de la época para situar al lector en el contexto que se desarrolla la acción en un perfecto equilibro entre invención y realidad, algo imprescindible en este tipo de obras. Sin llegar a los extremos de obras más personales como “El Sueñero” o “Alvar Mayor” Breccia juega con el tamaño de las viñetas y la composición de la página para hacer avanzar la acción y mantener atrapado al lector, mostrando una gran minuciosidad y detallismo en la caracterización de los personajes y lugares con lo que el juego de ucronía que Dorison propone gana en interés.

En definitiva, un primer álbum más que correcto que deja al lector con ganas de más, sin embargo, me temo que la espera se avecina larga pues el segundo álbum de la serie, “La Marne”, no ha aparecido todavía en Francia. La edición de Norma, excelente.

martes, 1 de abril de 2008

“10.000” de Roland Emmerich.


Si hay algo de lo que adolece desde hace años el cine norteamericano es de esa categoría de películas que pueden gustarle a todos los miembros de la familia por igual y unirles delante de una pantalla una tarde de domingo sin que ninguno refunfuñe demasiado. La industria ha optado por productos dirigidos básicamente a adolescentes y jóvenes que, no nos engañemos, son los que más van -todavía- a las salas y consumen mercadotecnia. Sin embargo, de vez en cuando, aparece alguna película que se resiste a esta tendencia y puede ser disfrutable por cualquiera, independientemente de su edad y sexo. Uno de los últimos ejemplos en este sentido es “10.000” de Roland Emmerich (“Independence Day”, “El día del mañana”).

En “10.000”, Emmerich nos traslada a un pasado mítico en el que una tribu de cazadores de mámuts debe hacer frente a su supervivencia ante la escasez de caza. La hechicera de la tribu les hace participe de una profecía por la que el cazador que despose a la misteriosa Evolet, una niña que aparece en la tribu en medio de una tempestad, será el que salve la tribu. Evolet y D’Leh, un joven cazador cuyo padre abandonó la tribu años antes, se sienten atraídos desde pequeños por lo que cuando los “demonios de cuatro patas” la raptan junto a la mayor parte de los miembros de la tribu, D´Leh recorrerá medio mundo para rescatarla y cumplir la profecía.

Lo mejor – y no es poco – que se puede decir de esta película es que resulta muy entretenida, con un ritmo estudiado para que el espectador esté pendiente constantemente de lo que ocurre en la pantalla y con unos efectos especiales espectaculares que se encuentran en todo momento al servicio de la historia que el director y guionista Roland Emmerich quiere contar aunque parte de la ambientación recuerde demasiado a otro de los taquillazos de Emmerich y, quizás, junto a “El Patriota”, su mejor película “ Stargate”.

La historia que cuenta Emmerich en su ramplón guión nos la han contado en cientos de ocasiones y resulta en exceso predecible aunque hay que reconocer que funciona perfectamente y resulta fácil dejarse llevar por las aventuras en las que se ve inmerso D’Leh y sus acompañantes a la búsqueda de Evolet a pesar de lo ridículos que en ocasiones son los diálogos que elabora. Que nadie espere tampoco ningún rigor histórico en la película (aunque desde ciertos medios se haya publicitado como película histórica), de hecho, abusa, demasiado de las soluciones mágicas y fantásticas (el final no tiene desperdicio) obligando al espectador a asumirlas, como lo que son, magia. A nivel interpretativo, no se puede destacar a nadie atrapados los actores en unos personajes ramplones y llanos que no dan ningún juego para el lucimiento. Si acaso, a la bella Camilla Belle y sus brillantes ojos azules que, imagino, están retocados por ordenador.

Sin embargo, a pesar de todos sus defectos, la película se deja ver con una sonrisa y cubre el expediente de mantener entretenido a cualquier espectador y. si no entusiasmar, al menos no molestar en su planteamiento asumidamente de entretenimiento. Y, dados los tiempos que corren, tampoco es poca cosa.

Si quieren ver imágenes de la película pinchen aquí.

Jim Mooney (1919-2008)

Si hace poco nos enterábamos de la muerte de Steve Gerber hoy, a través de Entre Cómics, nos desayunamos con la desaparición de su compañero en series como “Omega, el Desconocido” o “El Hombre-Cosa”, Jim Mooney, uno de esos dibujantes oscuros y discretos que probablemente dieron mucho más de lo que recibieron de las grandes editoriales norteamericanas Marvel y DC, desarrollando la mayor parte de su trabajo durante el revival de los setenta denominado “Silver Age”.

Mooney aunque llegó a trabajar para el Estudio de Will Eisner y Jerry Iger lo dejó pronto y fraguó su carrera, tras unos inicios como freelance durante la “Golden Age”, en Marvel y DC. Primero en DC desarrollando diversas series, “Dial H for Hero” o “Supergirl”, e incluso, haciendo de negro del creador de Batman, Bob Kane; más tarde, en Marvel realizaría labores de entintador de autores como John Romita en “The Amazing Spiderman” o de John Buscema para “Thor” y haría también los lápices para la mayor parte de las series del trepamuros de la época, “Peter Parker”, “The Spectacular Spiderman” o “Marvel Team Up”.



D.E.P.

lunes, 31 de marzo de 2008

Escanedo o no escaneado, esa NO es la cuestión

Desde hace un par de semanas, en Un tebeo con otro nombre, Pedro Garcia está llevado una exhaustiva labor de investigación para determinar la procedencia del material que está publicando Planeta en sus Clásicos Marvel centrádose, en concreto, en "La Legión de Superhéroes". Pedro, imagino que armado de más paciencia que Job, ha encontrado parecidos más que razonables entre el material que cualquiera puede descargarse gratuitamente de Internet y el que Planeta está ofreciendo con una calidad bastante mala bajo pago.

Por otro lado, en La Cárcel de Papel, Álvaro Pons ha denunciado la escasa labor de restauración que Ediciones B ha realizado en la nueva colección de tomos en los que está reeditando las "Joyas Literarias Juveniles". Al parecer, la editorial se ha limitado a enlomar de nuevo en cartoné seis números manteniendo la rotulación mecánica original y sus colores y prescindiendo de las portadas y cualquier tipo de reseña en la que se incorporase información sobre la autoría de cada historia.

Son dos casos distintos, pero dos casos paradigmáticos de lo poco que le interesan a las editoriales las obras que comercializan. Estas editoriales, haciendo una demostración de marketing pacato, corren a colgar la etiqueta de clásico para despertar la nostalgia del lector que en su día las disfruto o que se quedo con ganas de hacerlo, asumiendo que este va a aceptar su publicación de cualquier manera, sin el menor miramiento en el tratamiento de la obra.

Es hora que las editoriales se den cuenta que los cómics que comercializan no son meras mercancías y que la correcta reproducción de la obra es un servicio más que están ofertando al lector, el cuál no puede dejar de sentirse timado cuando le están vendiendo, en ocasiones, poco más que fotocopias coloreadas. No es suficiente, como en el caso de la LSH, un cuadradito en la contraportada pidiendo disculpas por haber escaneado y ser la reproducción deficiente. Hay que hacer algo más, sobre todo cuando los propios aficionados usando métodos domésticos demuestran que son capaces de hacer mejoras sobre la base del mismo material que vende la compañía. Una cosa así sólo puede ser tachada de dejadez editorial ya que se conforman con las ventas que puedan hacer sin ningún esfuerzo entre los completistas antes que buscar atraer con ediciones de calidad a nuevos compradores y abrir mercado.

En el caso de Ediciones B, se podría argumentar en defensa de la editorial que la obra busca imitar los originales que aparecieron en su momento y con los que presume se identificarán los nostálgicos. Seamos serios, probablemente esos nostálgicos estarían encantados con una edición más digna de la obra que mejorase los colores y les permitiera leer con más facilidad las obras al tiempo que conocer el nombre de los autores que les entretuvieron en su momento y los aficionados que han coleccionado esos tebeos podrían sentirse atraídos por una edición restaurada y documentada.

A criterio de cada uno queda actuar frente a este tipo de publicaciones aunque lo que está claro es que si estos casos continúan produciéndose es porque los aficionados compramos estas obras mutiladas. La editorial simplemente cuida de su negocio aplicando la máxima del “mínimo coste, máximo beneficio”. Si a ellas les va bien –supongo- por qué van a cambiar si venden. Sólo un cambio de hábitos de consumo del lector de cómic puede llevar a que publicaciones de tan escasa calidad desaparezcan del mercado pero mientras haya un número de aficionados importante dispuestos a primar la cantidad de lectura a la calidad de reproducción la historia volverá a repetirse. Y van….


domingo, 30 de marzo de 2008

Esto dicen…

Entre unas cosas y otras, estas últimas semanas no había destacado ningún artículo de la blogosfera. Sin embargo, esta ha venido cargadita. Parece que los blogueros de pro han cargado las pilas en vacaciones.

En el muy recomendable El show de los hombres lobo se han marcado un tanto con el artículo que han escrito sobre los cómics EC y la serie iniciada sobre los Cómics Marvel en los 60. Didácticos y completos, pueden servir de aproximación para todos aquellos que no conozcan unos cómics que marcaron todo el cómic norteamericano posterior. Para leerlos aquí y aquí.

El cuasidivino Jon Osterman en El hijo del relojero ha dedicado una serie de entradas muy interesantes sobre Flash Gordon a lo largo de la semana. Desde su nacimiento en las míticas páginas de Alex Raymond hasta sus versiones posteriores en radio, cine y televisión. Muy interesante. Si quieren leerlos aquí.

En Chiquirritipis, Rotebor ha subido una excelente historia de tres páginas de una de mis grandes debilidades, Alberto Breccia (en realidad, los dos Breccia), quién junto a Carlos Trillo realizaron una curiosísima aproximación al cuento de “La Bella Durmiente”. Para deleitarse aquí.

¿Quién dijo que el domingo es aburrido?

sábado, 29 de marzo de 2008

Alucinado


Pues eso, que he alucinado con la noticia sobre el primer caso de un hombre embarazado. Es cierto que conforme uno pasa del llamativo titular de prensa al cuerpo del artículo pronto se encuentra una explicación enrevesada pero sencilla pero no me negarán que la foto es impactante.

Se trata de un hombre transexual que ha mantenido sus órganos reproductores femeninos por lo que cuando descubrió junto a su mujer que esta es incapaz de tener hijos, juntos decidieron que fuese él, mediante técnicas de fecundación, quien concibiera su retoño.

Hay determinadas cosas que en mi juventud sólo parecían posibles en las páginas de la ciencia ficción más inverosímil que poco a poco se van haciendo realidad y esta es una de ellas. ¿Quién sabe si dentro de pocos años, ya que cada vez parecemos más abocados hacia la androginia y el individualismo feroz, nos encontramos con los primeros casos reales de hombres de nacimiento embarazados y nos volvemos todos hermafroditas sin necesidad de sexos ni sexualidad, como los caracoles? Yo, por si acaso, prefiero que la evolución continúe su lento avance y seguir disfrutando del sexo y de mi sexo mientras tanto.

Ojalá otros avances que presumimos más factibles como la cura de ciertas enfermedades mortales podamos vivirlos también. A mí me sorprenderían menos pero me harían mucha más ilusión.

La noticia aquí.

viernes, 28 de marzo de 2008

“La Carretera” de Cormac McCarthy


Si hay algún autor que está hoy en día de moda y en boca de todo el mundo ese no es otro que Cormac McCarthy a raíz de la recientemente oscarizada adaptación que los hermanos Coen realizaron de su anterior novela “No es país para viejos” y el Pulitzer 2007 obtenido por la novela que hoy nos ocupa, “La Carretera”.

A grosso modo, “La Carretera” es la historia del éxodo sin esperanzas de un padre y un hijo por una Tierra arrasada víctima de algún tipo de desastre no precisado. El mundo es un erial en el que nada crece, la comida escasea y la civilización es un vago recuerdo en una tierra en la que los escasos supervivientes luchan por sobrevivir a toda costa llegando hasta el canibalismo. Padre e hijo transitan por una carretera sin fin rumbo al sur con la esperanza ciega que en la costa o en algún sitio se esconda un vestigio de humanidad.

En muchos sitios he leído que consideraban “La Carretera” como una novela de ciencia-ficción (“la mejor novela de ciencia ficción de todos los tiempos” (sic.)) y aunque no soy yo quién para negarlo, en mi opinión, esta es una novela que se escapa de cualquier concepción de género y se convierte en una gran novela sin necesidad de limitarla a un género concreto.

En “La Carretera”, McCarthy escribe una hermosa, triste y patética, en ocasiones, metáfora sobre la paternidad que sobrepasa cualquier ambientación de género (aunque sí, siendo estrictos es una novela de ficción aunque su estilo sea realista) y que cualquiera que sea padre (y aquellos que no lo sean, también) se sentirán reflejados hasta lo más hondo en el profundo amor que el padre siente hacia su hijo: el hijo se convierte en objeto y depositario de las más secretas esperanzas del padre, en sentido de la existencia cuando todas las ilusiones de la juventud desaparecen con la lucidez que suele llevar asociada la paternidad y en razón de sacrificio final cuando ya no queda más que ofrecerle que la propia vida. Todo eso queda reflejado en esta intensa parábola en forma de novela crepuscular. Un mensaje que se ve reforzado por el carácter anónimo de los protagonistas que simplemente el autor denomina “padre” e “hijo”quienes en su deambular por esa tierra de nadie y sin normas en la que el mundo se ha convertido son depositarios de la última semilla, la llama, de humanidad – y esperanza- que el mundo atesora.

Se ha comparado el estilo de McCarthy con el del gran William Faulkner y algo de ello hay porque a mí esta novela me ha recordado mucho en su estilo y mensaje brutal y sin concesiones hacia el lector a una de las grandes obras del de Mississippi, “Mientras Agonizo”. Sin embargo, McCarthy va un paso más allá en la ambientación del mundo y el carácter de sus protagonistas a través de párrafos cortos y medidos como pinceladas en la conciencia del lector que poco a poco dibujan el cuadro del horror sin esperanza en el que los personajes transitan y conviven con la crudeza de su destino. McCarthy no adjetiviza ni se pierde en descripciones ni ambientaciones estériles dejando que la historia fluya por sí misma e impregne la imaginación del lector hacia un climax final que, aunque predecible, conmoverá hasta al más duro de corazón llevado hasta la extenuación por el “tour de force” que propone McCarthy.

La Carretera” se puede disfrutar como una aparentemente sencilla y llana novela de evasión, y agradará, pero para el lector atento McCarthy esconde en poco más de doscientas páginas una de las historias más conmovedoramente bellas y humanas que he leído en los últimos años. No se la pierdan.

jueves, 27 de marzo de 2008

“Batman / The Spirit” de Jeph Loeb y Darwyn Cooke


Norma Editorial nos ofrece a modo de aperitivo de la nueva serie regular de “The Spirit” de Darwin Cooke que empezará a publicar este mes de Abril, el crossover que, junto al guionista Jeph Loeb, aquel realizara como primer acercamiento al personaje y que obtuvo el Premio Eisner a la Mejor Historia Corta del año 2007.

Leída la historia lo cierto es que resulta más que correcta en su planteamiento pero realmente sabe a poco después de haber leído las historias de Eisner (para que se hagan una idea es como si a un cafeinómano le dan un descafeinado) y a uno le hace preguntarse si este año el premio a Mejor Historia Corta estaba muy barato.

Dolan y Gordon rememoran un caso en el que Spirit y Batman unieron sus fuerzas para desbaratar los planes de una alianza de algunos de sus más conocidos villanos para acabar con los dos policías cuando acudían a una Convención en Hawai. Los policías están engatusados por dos de las más atractivas y ambiguas villanas de los dos personajes, P’Gell y Hiedra, y serán los héroes quienes unidos deberán detener a los criminales y rescatar a los policías.

La historia a pesar de resultar tópica y contar con una estructura manida hasta la saciedad en este tipo de cruces entre personajes resulta entretenida en su falta de pretensiones aunque al repartir escrupulosamente el protagonismo entre ambos personajes hace que quede un poco sosa y plana al tiempo que el desenlace resulta apresurado y predecible. Jeph Loeb ( “Batman: Dark Victory”, “Daredevil: Yellow”) demuestra que es un guionista con mucho oficio y su conocimiento de los personajes le permite salir del entuerto airoso aunque de un autor de su calidad siempre deba esperarse algo más.

Más interesante resulta analizar el trabajo de Darwyn Cooke (“Catwoman”, “The New Frontier”) quién se va a encargar de la responsabilidad de realizar la nueva serie regular en solitario (al menos hasta su número doce). Cooke es un dibujante forjado a la sobra de Bruce Timm y las exitosas series de animación sobre distintos personajes de DC que este realizara la pasada década. Esta influencia es bastante palpable en su estilo, aunque no su única influencia, ya que la de Eisner también resulta palpable. Cooke es un buen narrador gráfico y en esta obra emula al maestro Eisner en algunos de sus recursos más característicos, como la incorporación de las letras del título a la narración o el uso de distintas perspectivas para dosificar la tensión y el ritmo. Sin embargo, en otros extremos Cooke es un autor si cabe más clásico que Eisner a la hora de plantear la narración ya que en ningún momento se atreve a romper con la organización clásica de página en viñetas y así, lo que el Maestro de Brooklyn era capaz de sintetizar en ocho páginas trepidantes el de Toronto necesita cuarenta y ocho bastante más anodinas.

No me entiendan mal, Cooke no es mal dibujante, lo que ocurre es que la comparación que se ha buscado es odiosa y sonrojante a todas luces. Habrá que ver como evoluciona a lo largo de la serie regular y si el resultado merece la pena aunque, en mi opinión y ahora que no nos lee nadie, si quieren leer las mejores historias sobre “The Spirit” háganse con alguno de los últimos tomos de “Los Archivos de The Spirit” de Will Eisner también publicados por Norma Editorial y descubrirán – quién todavía no lo haya hecho, claro- porque este cómic es una obra maestra del noveno arte. Háganme caso.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Rafael Azcona (1926-2008), adiós al repelente niño Vicente.



Antesdeayer murió como consecuencia de cáncer el que ha sido sin discusión el mejor guionista español hasta la fecha. Azcona supo conjugar como nadie crítica mordaz y sensibilidad cargadas de humor negro hacia esa España oscura que intentaba sobrevivir a una Dictadura. Películas como “El pisito”, “El verdugo” o “Placido” son obras maestras de nuestro cine. Y, ya una vez superada tan oscura época, Azcona desarrolló guiones para películas tan interesantes como “Ay, Carmela”, “Belle Epoque” o “El Bosque Animado”.
Lo que es menos conocida, es su faceta de escritor que le llevó a desarrollar antes de su incorporación al mundo del cine la serie “El repelente niño Vicente” para la mítica revista de humor gráfico “La Codorniz” y de la que tienen más información aquí.


D.E.P.

Espero que a Frank le salga mejor…

Desde que Frank Miller (“Sin City”) anunció que se ponía como director a la cabeza del proyecto para llevar a la gran pantalla la adaptación de “The Spirit”, la obra maestra (esta sí que lo es) de Will Eisner, y empezaban a anunciarse nombres de miembros del reparto (Samuel L. Jackson, Scarlett Johansson, Gabriel Macht, Eva Mendes, Dan Lauria, Jaime King, Sara Paulson, Stana Katic, Louis Lombarda y…¡¡Paz Vega!!) las hordas de aficionados y amantes de la obra de Eisner han – hemos- estado dándole vueltas si el bueno de Frank estará a la altura de la empresa (aunque hay que reconocer que la elección en principio a mí me parece la más adecuada).

Por eso, mientras llega la fecha del estreno oficial el próximo 16 de Enero del 2009 y van apareciendo teasers y trailers oficiales, les dejo la aportación de unos aficionados que la falta de medios la suplen con entusiasmo. Este tipo de aportaciones no oficiales le pueden servir a FM para tener claro lo que no debe hacer en su película.



Ya hay sitio oficial para la película “The Spirit” en el que Miller escribe un interesante blog centrado en estos momentos en la producción. La página está en construcción en su mayor parte pero si quieren visitarla pinchen aquí.

lunes, 24 de marzo de 2008

Tebeos Olvidados (1): “Ulysse” de Georges Pichard y Jacques Lob


Tras disfrutar en estas fechas de recogimiento y asueto de un merecido descanso en la hermosa Ciudad Condal -ya les contaré si acaso en otro momento- regreso con las pilas cargadas y dispuesto a seguir comentándoles mis lecturas y mis impaciencias. Aprovecho el exceso de energía proporcionado por tanta ociosidad, para inaugurar una nueva sección que venía rondándome desde hace algún tiempo por la cabeza, Tebeos Olvidados, en la que les comentaré sobre aquéllos tebeos que, por alguna u otra razón, han sido obviados por parte de nuestros amados u odiados editores en sus ambiciosos y faraónicos planes editoriales. Tebeos que, pese a su incontestable calidad, no han sido la mayoría publicados en España en ninguna ocasión o lo fueron en una época ya tan lejana que tan sólo los recuerdan con cariño los más viejos del lugar y cuya publicación solicito, reclamo y denuncio para disfrute colectivo desde mi impaciencia de frustrado lector.

Espero que estas entradas junto a la estupenda labor que se realiza desde otros blogs como
Cómics en Extinción”, “Tras las turquesas cortinas”, “Crisei” o “La BD”, sirva para que algún intrépido y perspicaz editor se atreva a rescatarlos de tan injusto olvido y cure mis congojas.

Sin más, les dejo con la primera entrega: “Ulysse” de Georges Pichard (1920-2003) y Jacques Lob (1932-1990).

En el bullicioso y gaseoso 1968 francés, el Club Francés del Libro tuvo la feliz idea de encargar al guionista Lob (“El Rompenieves”) y Pichard (“Paulette”) “una adaptación de “La Odisea” de Homero al cómic. Dado el carácter excesivamente atrevido para la época que Lob y Richard insuflaron al proyecto, el CFL canceló el encargo, pero sembró la semilla de uno de los mejores cómics de la BD de los primeros setenta. Tras algunas vicisitudes, la obra empezó a publicarse el año siguiente en la revista italiana Linus, y tras un primer intento de publicación en Francia por las revista Charlie en 1969 que sólo publicó los primeros capítulos, la revista Phénix publicó los dos capítulos finales en 1973 y 1974, para, finalmente, en el mismo 1974, poder disfrutarse la publicación de la obra completa en Frace-Soir y en 1974 una edición en dos álbumes por la editorial Dargaud.

Ulysse” es una adaptación libre de “La Odisea” de Homero que sobresale por su caracterización de los dioses y personajes mitológicos no como seres sobrenaturales sino como miembros de una civilización alienígena altamente desarrollada, quienes se dedican a distraerse complicando el viaje del astuto Ulises y del propio Homero enrolado como un miembros más de la tripulación del Rey de Itaca, mientras cruzan apuestas entre sí sobre el destino del héroe de Troya. Más allá de las reservas que pueda despertar el guión setentero de ese clásico de la BD que es Lob que por sí solo ya justificaría la publicación de esta obra, el punto fuerte de la misma es el dibujo de George Pichard. Pichard, uno de los dibujantes más influyentes del cómic erótico y autor de referencia de autores imprescindibles del panorama actual de la Bandé Desinée como David B., realiza en estos álbumes uno de sus mejores trabajos.
Pichard sabe crear una atmósfera onírica y sutil en la ambientación de sus viñetas que sirve de contrapunto a la voluptuosidad de las formas de sus heroínas y la caracterización pop de los dioses del Olimpo que entronca directamente con “El Cuarto Mundo” del maestro Kirby, de una manera sorprendente y enriquecedora. (Las fechas más o menos coinciden y resulta muy atractivo pensar en una mutua influencia entre estos dos genios del dibujo tan alejados pero no hay pruebas concretas al respecto).

En 1982, Glénat Francia publicó un integral que podría servir de base para la edición de este excelente cómic en castellano. Esperemos que alguna editorial se anime.

Si quieren leer algo más sobre Ulysse o deleitarse con muestras del trabajo de Pichard pueden hacerlo aquí en castellano o aquí en francés.

miércoles, 19 de marzo de 2008

“Promethea 3” de Alan Moore y J.H. Williams 3

Demasiado tiempo llevaba sepultado el tercer recopilatorio de “Promethea” que Norma Editorial va recuperando, sin prisa pero sin pausa, en mi mesa de lecturas pendientes. ¿Qué les puedo contar sobre esta gran obra que ya no haya glosado en entradas anteriores? Muy poca cosa, salvo que el maestro de Northampton sigue dando lecciones de erudición sobre como escribir cómics en esta nueva entrega de la que para mí es una de sus obras más personales y menos reconocidas.

A un lector de cómics veterano, por muy bueno que sea un autor llega un momento al que le resulta muy difícil sorprenderle. Sin embargo, en “Promethea” la manida expresión “una sorpresa a cada vuelta de página” debe entenderse en toda su literalidad porque las composiciones de página y cabriolas que exige la hiperrimaginativa y diabólica mente de Alan Moore al bueno de J.H. Williams ("Desolation Jones"), no creo que tengan parangón en la historia del medio.

En este nuevo tomo, que engloba los números 13 a 18 de la edición norteamericana, Sophie Bangs, la nueva encarnación de Promethea, decide viajar a los Reinos Superiores para ayudar a su amiga Barbara a reunirse con su marido en un viaje del que es posible que no pueda regresar. Sin embargo, para no dejar la existencia terrenal desprotegida, Sophie convencerá a su amiga, la frívola Stacia, para que se funda con Grace, una de las más aguerridas encarnaciones de Promethea, y del resultado de esta unión es posible que Malkuth – la existencia terrenal- no sobreviva.

La Cábala hebrea, la magia, lo onírico, la símbología freudiana y las religiones comparadas son sólo algunas de las referencias exploradas y maleadas en el viaje iniciático al que Moore somete a la joven Promethea y a sus lectores por su Imaginación. Viaje que no puede dejar de recordar “La Divina Comedia” de Dante Allighieri. Al igual que el genio italiano en su descenso por los círculos del Infierno, la protagonista de Moore irá encontrándose en su ascenso por las shephira con distintos personajes históricos, mitológicos, literarios y divinos, que irán adoctrinándola sobre la esencia del mundo y la magia en una lectura hipnotizante y compleja que subvierte y amplía a límites insospechados lo que es un cómic, en teoría pero sólo en teoría, de superhéroes. Sin embargo, que nadie se asuste, aunque disponer de conocimientos sobre todos los conceptos que maneja el británico enriquece la lectura no es necesario disponer de ellos para pasar un rato entretenido disfrutando de las aventuras de “Promethea”.

Moore junto a Williams explota todas las potencialidades del medio y cada página se convierte en un elemento estudiado al milímetro para desde su propia coherencia interna enriquecer un todo mucho más vasto y sorprendente.

Ya saben, si no saben que hacer en Semana Santa, una buena opción es hacerse si tienen oportunidad con esta excelente obra. No les dejará indiferentes.

Más sobre “Promethea” en El lector impaciente aquí y aquí.

Arthur C. Clarke (1917-2008)

Sin reponerme de la sorpresa por la muerte de Anthony Minghella me entero esta mañana de la muerte de uno de los padres de la CIENCIA-FICCIÓN con mayúsculas, un auténtico visionario y divulgador científico, que ha vivido para ver como algunas de sus ideas se hacían realidad en la práctica: Arthur C. Clarke.

Clarke se hizo popular a partir de la adaptación por Staley Kubrick de su cuento “El Centinela” en la magistral “2001: Una odisea en el espacio”, éxito que le llevó a desarrollar una de las sagas de ciencia ficción más importantes del género, Odisea Espacial, compuesta por cuatro novelas (“2001: Una Odisea en el espaciol”, “2010: Odisea dos”, “2061: Odisea tres” y “3001: Odisea Final”) en la que, junto a la minuciosidad en la descripción científica, filosofaba acerca de la condición del hombre en el Universo. Asimismo, entre su amplia producción, destaca “Cita con Rama”, que también propició varias continuaciones.

Clarke contaba con una amplía formación científica y participó en la II Guerra Mundial en la RAF, convirtiéndose en una figura popular más allá de los círculos de los aficionados a la scifi y en uno de los principales difusores de la llamada Era Espacial durante los años sesenta del pasado siglo al tiempo que veía como alguna de sus propuestas teóricas, como los satélites geoestacionarios, se convertían en realidad.

Clarke ganó los principales premios literarios en el Campo de la Ciencia Ficción, como el Nébula (2 veces) y el Locus.

Probablemente, la Ciencia-Ficción dura (Hard Scifi) desaparece con él.

D.E.P.

martes, 18 de marzo de 2008

Anthony Minghella (1954-2008)


A los 54 años ha fallecido Anthony Minghella , el director y guionista británico, autor de películas como “Cold Mountain” o “El talento de Mr Ripley”. En los noventa, Minghuella sorprendió a propios y extraños con “El paciente inglés”, una cautivadora historia de amor ambientada en la 2ª Guerra Mundial, con la que supo agradar tanto al gran público como a los críticos más exigentes y cosechó un buen número de premios, incluido el Oscar a la Mejor Dirección.

Sus películas tienen un regusto a cine clásico del que ya no se hace, a David Lean y grandes paísajes, a angulares abiertos hacia la inmensidad y la naturaleza en la que invitaba a soñar, viajar y perderse. Minghella tenía algo que cada vez es más difícil encontrar en el cine actual y las grandes superproducciones, un estilo propio, que hacía reconocible sus películas aun antes de saber quién las había dirigido.

Le echaré de menos no tanto por las películas que nos ha dejado sino por las que ha dejado sin rodar.


D.E.P.

“El Mundo” de Juan José Millás


Generalmente, cuando se anuncia el ganador de un premio popular y bien dotado económicamente como el Planeta, existe cierta desconfianza hacia la calidad de la obra ganadora. Muchos piensan –pensamos- que, en muchas ocasiones, las expectativas de negocio y la imagen de un determinado autor priman sobre la calidad literaria a la hora de decidir los ganadores. Sin, embargo, una vez leído “El Mundo” de Juan José Millás, puedo decir que en el Planeta del año pasado no hay lugar para la duda.
El Mundo” es una novela autobiográfica o una biografía novelada (hasta con los géneros juega el autor a la dualidad) en la que Millás se erige como protagonista y personaje de su obra para, siendo fiel a su personalísimo estilo, cerrar heridas y ajustar cuentas con su niñez de niño anónimo de posguerra que se traslada junto a su numerosa familia desde Valencia a Madrid. Millás novela sus recuerdos entre lo imaginado y lo real de hijo intermedio en una familia numerosa en la que se siente invisible y ajeno de la que se convierte en observador parcial. Desde ese planteamiento, de niño invisible, sin autoestima y sensible que deviene en adulto traúmado, el autor va explorando el Mundo gris que le rodea, mundo que se reduce a la calle del barrio de Prosperidad en la que vive, su distante relación con sus padres, su mejor amigo (el Vitaminas, niño enfermizo y más débil incluso que él) y la hermana de este, Maria José, con la que sus encuentros y desencuentros llegarán hasta la vida adulta.
Millás realiza un ejercicio de realidad/ficción original en el que la literatura en carne viva se convierte en bálsamo para, si no curar, entender y enfrentar los fantasmas de la infancia. Esa concepción de literatura terapéutica la explica Millás al describir algunos episodios de esta novela-biografía que sirvieron como elementos para otras de sus novelas. De hecho, el Millás personaje es reconocible en cualquiera de los protagonistas de sus anteriores obras siendo la escritura el puente que el autor tiene para acceder a su particular universo. A través de un estilo llano y sólo aparentemente sencillo, Millás estructura una novela en cuatro partes en la que cuadra la historia a través de un viaje de ida y vuelta que engloba la experiencia de una vida -su vida- y en el que como Alicia a través del espejo salta de lo real a lo fantástico, del inconsciente a la realidad, con una facilidad fascinante.
La duda, la irrealidad y el inconsciente planean a lo largo de toda la obra en la que el lector seguirá de la mano del Millás adulto las andanzas y problemas del Millás niño hasta su ingreso en un internado y no podrá dejar de preguntarse hasta que punto fantasía y realidad confluyen en los recuerdos del autor. No importa, el viaje merece la pena y Millás nos ofrece la que para mí, junto al “El Orden Alfabético” es una de sus obras más logradas y accesibles.
Esperemos que la aparente paz interior que alcanza el autor tras la finalización de la novela no nos impida seguir disfrutando de futuras obras. A la espera quedamos.

Otras obras de Juan José Millás en “El lector impacienteaquí.

lunes, 17 de marzo de 2008

“Planetary: Mundos Cruzados” o cómo hacer crossovers a estas alturas de la fiesta.


Hoy, aparte de hablarles sobre el cómic de ahí arriba, voy a divagar un poco sobre los crossover superheroicos. Si les aburre el tema, sáltense directamente la primera parte de la entrada y pasen directamente al segundo.

El “crossover” surgió y se popularizó dentro del cómic “mainstream” a finales de los sesenta como una técnica editorial para popularizar nuevas series y personajes y una solución de emergencia a la hora de levantar las ventas de alguna colección atrayendo nuevos lectores a través de cruces –crosovers- con los personajes que más tirón tienen en la editorial.

El crossover clásico, que se desarrollaba habitualmente entre dos colecciones, generalmente era muy del agrado del “fandom” que los esperaba con expectación dentro de la rutina estanca en la que se solían desarrollarse las historias de superhéroes por aquel entonces, al tiempo que servían a las editoriales como un medio para dotar de coherencia y coordinar su universo superheroico. Incluso se llegaron a realizar crossover fuera de colección entre los personajes señeros de distintas editoriales propiciando encuentros soñados por los aficionados (¿Quién no recuerda esos míticos “Superman/Spiderman” o “Hulk/Batman"?) y , que todavía hoy, rememoran los más veteranos con un punto de nostalgia. Sin embargo, a mediados de los ochenta, con la irrupción del concepto de macrosaga, el crossover se refinó y alcanzó una nueva dimensión nunca imaginada anteriormente. Historias que se desarrollaban en múltiples colecciones al tiempo y que exigían con demasiada frecuencia que el aficionado se hiciera con un montón de colecciones que no seguía ni le interesaban realmente si quería hacerse una idea aproximada de la historia que le estaban contando (el ejemplo más evidente de este abuso fueron las “Secret Wars 2” de Marvel) pero que dejaron – y siguen dejando- pingües beneficios a las editoriales desvirtuando, además, la concepción “clásica” sobre lo que era un crossover y provocando en demasiadas ocasiones al realizarse fuera de la continuidad de la colección y por equipos artísticos ajenos a la misma incoherencias tanto en el tratamiento de los personajes como de las tramas comprometiendo la en otros tiempos tan cuidada continuidad.

Precisamente, en ese sentido, el hecho que Warren Ellis, el creador y guionista de la colección irregular de “Planetary”, sea quién firme los tres crossovers que ahora Norma Editorial presenta en un único tomo unitario es una garantía.
A lo largo de estas historias en la que Ellis cruza sus personajes con los Authority, el otro gran supergrupo del sello Wildstorm también creado por él, Batman y los principales personajes de la Liga de la Justicia (Superman, Batman y Wonder Woman), el autor juega con la esencia de los arqueólogos de lo Desconocido sin por ello alejarse en demasía del espíritu de la serie principal con lo que el resultado resulta original y, sobre todo, coherente a la hora de explicar los encuentros entre personajes (lo que normalmente suele ser bastante complicado si además, como sucede en dos de los casos, estos pertenecen a universos distintos). Sin desmerecer el primer crossover, “Gobernar el Mundo” en el que los Arqueólogos de lo Desconocido comparten protagonismo con Authority que no va más allá del típico cruce entre personajes en los que un grupo y otro combaten contra la misma amenaza con la gracia añadida que los Authority no lleguen a enterase de la existencia de Planetary ni ambos grupos interactúen en ningún momento, más interesantes resultan “Terra Oculta”, en el que Ellis da una nueva vuelta de tuerca a la explicación de la manida realidad paralela, y una versión malvada de Planetary se enfrentan Superman, WW y Batman ; o “Noche en la Tierra”, en los que los Planetary persiguen por distintas Gothams a un enloquecido asesino incapaz de dominar su capacidad para saltar entre realidades hasta que se dan de bruces con el Hombre Murciélago en sus distintas versiones y la temible respuesta de Ellis a la pregunta de quén mató realmente a los padres de Bruce Wayne.
Ellis a lo largo de estas historias hace gala de su ácido sentido del humor y entiende el crossover como lo que es, un divertimento fuera de la continuidad de la colección original pero que no por ello debe servir de cajón desastre para un “vale todo”.
En el aspecto gráfico, Phil Jimenez ("Crisis Infinita") y Jerry Ordway ("Las Aventuras de Superman"), sin ser ninguno de ellos santo de mi devoción, cumplen sobradamente siguiendo el ritmo que la fecunda y vitriólica imaginación de Ellis les dicta aunque no alcancen el nivel del dibujante titular de la colección que firma el cruce con Batman, John Cassaday, a la hora de recrear la atmósfera oscura que este sabe imprimir a los personajes.

En definitiva, historias entretenidas que están un punto por encima de lo que habitualmente ofrece el cómic mainstream aunque no lleguen al grado de calidad de la colección principal de “Planetary” pero que sirven para sobrellevar la espera hasta que Ellis y Cassaday decidan terminar por fin una de las mejores series de superhéroes de la presente década y Norma publique los últimos números.


Más sobre “Planetary” en El lector impaciente aquí.

viernes, 14 de marzo de 2008

“La lectura de las ruinas” de David B.


Norma Editorial nos ofrece un nuevo trabajo de David B (“Los buscadores de tesoros”, “Babel”). uno de los más influyentes artistas del cómic francés que con su gran obra hasta el momento “La Ascensión del Gran Mal” alcanzó un amplio reconocimiento tanto por la crítica especializada como por el público.
En “La Lectura de las Ruinas“, David B. realiza un acercamiento al género bélico sin abandonar por ello los elementos característicos al resto de su obra, el gusto por el folklore y la importancia de lo onírico e irreal frente a la crudeza de la realidad. Y, aunque el resultado es una obra interesante no es comparable en ningún caso a “La Ascensión del Gran Mal”.
La lectura de las ruinas” se ambienta en plena I Guerra Mundial cuando al espía holandés Van Meer el alto mando aliado le encarga una misión señuelo: dar con el paradero del ingeniero Hellequin, inventor de armas imposible quién ha desaparecido sin dejar rastro y poner tras su pista a los espías del Eje para desviar la atención de los verdaderos objetivos aliados. Van Meer, a lo largo del relato tendrá diversos encuentros con el extraño ingeniero que se materializará en los momentos más insospechados y al que salvará en más de una ocasión de caer en manos del sanguinario Brabant, un espía al servicio de los alemanes, y de Mina, su cautivadora hija. Hellequin preso de una extraña obsesión pretende desentrañar la clave de todas las guerras a través de la Lectura de las Ruinas, un secreto del que querrán beneficiarse tanto un bando como el otro por lo que perseguirán al ingeniero desde un bombardeado Londres hasta los campos de batalla de Yprés, donde se producirá el encuentro definitivo entre Hellequin y sus perseguidores.
Resulta fácil dejarse cautivar por la imaginación de David B. y su facilidad de pasar de lo onírico a lo real sin transición y con pasmosa naturalidad a través de un estilo de dibujo que se le puede considerar “naif” pero tremendamente eficaz. Sin embargo, en este álbum en concreto, tanto por su temática como por sus ilustraciones, resulta muy difícil ignorar la influencia de Jacques Tardi y el álbum por antonomasia sobre la I Guerra Mundial, el indispensable “La Guerra en las Trincheras”, autor que el mismo David B. reconoce como una de sus principales influencias.
“La lectura de las ruinas” aunque irreprochable desde el punto de vista gráfico con una dominio del color sugerente y cautivador que se convierte en manos de David B. en un elemento más de la narración a través del cuál epatar al lector, naufraga en el desarrollo de la trama y de los personajes resultándosete demasiado deslavazado e inconexo con un David B. que, en ocasiones, parece perder el rumbo de lo que nos quiere contar realmente: ¿Un acercamiento a los mitos que surgieron entre los soldados y criminales durante la I Guerra Mundial? ¿Un alegato antibelicista? ¿Un pastiche de espías? Pues un poco de todo hay en este álbum que David B. mezcla sin aparente concierto esperando quizás provocar un esfuerzo extra por parte del lector a la hora de decidir que le están contando realmente. En mi opinión, David B. cae en un abuso de la elipsis narrativa que si bien sirve para mostrar los horrores de la guerra a través de unas viñetas dotadas de una gran carga simbólica en contraposición a los cuadros de texto descriptivos con los que el autor describe y sitúa a los personajes en la acción, impiden que la trama desarrolle el ritmo que una obra de estas características exige.
Aunque “La lectura de las ruinas” es una obra irregular, su carácter de historia autonclusiva es una buena oportunidad para que aquellos que desconozcan el trabajo de este genial dibujante descubran su particular visión de la realidad y del mundo más preocupada en sugerir que en contar.

jueves, 13 de marzo de 2008

Más Hulk (nuevo trailer) y Hulk en italiano (si lo resisten)

Aquí les dejo el nuevo trailer de "Hulk 2", un poco más extenso que el que subí el otro día que acabo de ver en Entrecomics, y en el que aparece por fin La Abominación. Parece que van a optar por la sana película de mamporros y palomitas, aunque, yo insisto, sigo sin fiarme un pelo.



Y, si todavía tienen la adrenalina por las nubes y quieren emociones fuertes, un trailer con unos sorprendentes efectos sonoros que han montado unos friquis italianos a partir de "Hulk 1". (Es un montaje mejor que el de Ang Lee).