miércoles, 7 de octubre de 2009

“Yo maté a Adolf Hitler” de Jason.


Primera incursión en la obra del noruego Jason y nada mejor que empezar por “Yo maté a Adolf Hitler”, una obra publicada por Astiberri por la que el autor ha recibido distintos premios internacionales. Sin embargo, alguno se preguntará si esos premios son merecidos (el Eisner 2008 a la mejor edición americana de una obra extranjera es a Phantagraphics que nos deja un poco igual y el Publishers Weekly 2007 otorgado por las editoriales pues siempre está bajo sospecha) y no aclaran mucho sobre la calidad de la obra al aficionado despistado. Bien, que nadie se preocupe sobre el merecimiento o no de los premios. “Yo maté a Adolf Hitler” es un pequeño gran tebeo y Jason, si se es capaz de sintonizar con su particular forma de narrar historias, uno de los autores de cómics europeos más interesantes de los últimos tiempos.

En “Yo maté a Adolf Hitler”, como es ya característico en su obra, Jason no da facilidades al lector, con el que no busca en ningún momento empatizar y sí marcar un claro distanciamiento. De este modo, el autor se ciñe a una historia concisa y minimalista en la que el lector ha de rellenar los huecos de la historia y exige su participación activa. Ese consciente distanciamiento se refleja desde el uso de personajes antropomorfos hasta la exigente composición en una distribución de ocho viñetas por páginas y el plano medio. Argumentalmente, Jason niega también referencias al lector mostrando desde las primeras páginas una paradojica sociedad en la que la gente resuelve sus problemas contratando asesinos a sueldo que es una profesión admitida. Precisamente, el protagonista de la historia es uno de esos asesinos que en plena crisis sentimental con su novia recibe un curioso encargo, viajar al pasado a través de una máquina del tiempo que tarda cincuenta años en cargar sus baterías para acabar con Adolf Hitler. El protagonista acepta el encargo, pero algo sale mal y no logra su objetivo siendo Hitler el que viaja a su futuro que no es nuestro presente. Atrapado en el pasado, el protagonista deja transcurrir cincuenta años para poder cumplir su encargo. Sin embargo, Hitler vuelve a escapar y necesitará de la ayuda de su antigua y todavía joven novia para poder acabar definitivamente con el escurridizo dictador. ¿Podrá el asesino acabar con Hitler? ¿La muerte de Hitler asegurará una sociedad mejor? ¿Solucionará el protagonista los problemas con su novia? Tendrán que leer el cómic para leerlo.

Leyendo el anterior párrafo, podría pensarse que estamos ante una enrevesada historia de paradojas temporales. Y en parte es así, aunque Jason enmascara bajo ese aparente argumento de ciencia ficción e intriga una aguda reflexión sobre la incapacidad para comunicarse del hombre moderno y una conmovedora historia de amor y redención que queda subyacente en el lector y va calando poco a poco. Jason ordena lógicamente la trama que se lee sin caer en las contradicciones habituales en las historias de viajes temporales y el diálogo de personajes sólo aparece cuando es estrictamente necesario, fluyendo la narración a través de una cuidada concatenación de viñetas que permite al autor incluso ironizar y dejar un resquicio al humor que quita dramatismo a la historia.

Yo maté a Adolf Hitler” es un magnífico ejercicio de estilo que demuestra toda la potencialidad de desarrollar una historia rica imposible de transferir a otros medios y muestra a un autor del que hay que esperar grandes cosas. Ya les iré contando.

martes, 6 de octubre de 2009

“Pluto 3”, de Naoki Urasawa.

Había pensado no escribir más de esta serie hasta que Planeta terminase su publicación, pero viendo la calidad que atesora cada una de las entregas y lo que las estoy disfrutando creo que merece la pena hacer un seguimiento más detallado. Y es que me da la sensación que podemos encontrarnos ante la obra de madurez de Naoki Urasawa, esa obra redonda que los aficionados a la obra del japonés reclamamos hace tiempo y no acaba de llegar.

En esta nueva entrega, Urasawa se desentiende de la trama presentada en las las anteriores entregas e incorpora nuevos personajes, sin relación aparente con lo acontecido hasta ahora. De este modo, conocemos a Adolf, un padre de familia de lo más normal, del que poco a poco se nos desvela un lado oscuro, y descubrimos la existencia de un fuerte movimiento contrario a la paridad de derechos entre róbots y humanos. Por otro lado, Urasawa va incorporando piezas al tablero principal y conocemos aparte de su versión de un personaje importante del “Astro Boy” de Tezuka, Uran, la hermana de Astroboy, potenciales víctimas del matarrobots como el róbot australiano Epsilón, o al personaje que da título a la obra, Pluto, un róbot dotado de grandes poderes que es perseguido por los villanos de la Historia. Así, de entretenidos son los mangas de Urasawa, no paran de pasar cosas sin que decaiga el ritmo en ningún momento….

El autor parece confirmar en esta nueva entrega que sabe lo que se trae entre manos, recuperando un rigor argumental en la dosificación de la tensión y el desarrollo de la trama que no habíamos visto desde “Monster”. El lector no sabe todavía por donde van a ir los tiros de la serie –¡ en este mismo número aparece el personaje que la da título!- pero ya se ha dejado embaucar por la endiablada habilidad de este autor a la hora de crear intriga. No importa que abra una subtrama e sin ninguna relación con lo leído hasta ahora porque ya ha sabido crear en el lector la sensación de que es capaz de prever los pasos del autor y que en algún momento esa nueva historia se unirá irremediablemente con la historia principal y será capaz de prever sus pasos. ¡Qué equivocados estamos!

Ecléctico en sus referencias como es, Urasawa no duda en volver a coquetear con la realidad al transponer en la sociedad futurista de “Astro Boy” acontecimientos directamente tomados de la Historia reciente identificables por el lector y si era fácil hasta ahora establecer la relación entre el conflicto centroasiático con la Guerra del Golfo, en este número introduce otras más o menos evidentes como la Depresión Económica vivida durante la infancia de Adolf con la acaecida tras el Crack de 1929 o esa sociedad oculta antirrobot fusilada del Ku Klux Klan. Esas son las referencias evidentes y que Urasawa pretende que el lector capte en el momento para contextualizar y dar coherencia al mundo de AstroBoy al tiempo que ayudan a reforzar esa sensación de dominio de la lectura que pretende transmitirle al lector, modernizando al mismo tiempo la sociedad fantástica e idealizada ideada por Tezuka para el “Astro Boy” original en una más oscura y compleja, pero hay otras más anecdóticas que no afectan a la lectura, guiños al seguidor del “Astro Boy” original, como los coches de policía con forma de perros o las referencias de Uran a leones y tigres, aventuras vividas en las páginas originales de “Astro Boy” que enriquecen la lectura. E incluso algunas escondidas y más sutiles, como el encuentro entre Uran y Pluto que a más de uno le hará recordar el de cierto monstruo y una niña en las orillas de un lago. Como ven, la lectura de un tomo de “Pluto” da para mucho.

Creo que “Pluto” es el mejor manga que se está publicando en estos momentos en España y Urasawa el auténtico mago del suspense del cómic a nivel mundial. Pocos –por no decir ninguno- son capaces de crear ese nivel de expectación con cada nueva entrega y a pesar de ser un dibujante limitado hacer que sus personajes transmitan la sensación de esconder secretos que esperan ser revelados en algún momento. Es este transcurrir el que hace que la lectura se vuelva apasionante y se devoren sus historias más allá de lo que espere al final de las mismas. Con todo, tengo el palpito que esta vez Urasawa no nos va a decepcionar.

Esta nueva entrega incorpora un artículo de un especialista japonés en manga, Fusanosuke Natsume, que profundiza en las claves de la obra de Urasawa e incorpora claves interesantes sobre sus inquietudes.

Más "Pluto" en El lector impaciente aquí y aquí.

Álvaro Pons ha publicado hoy una completa entrevista en inglés a Urasawa que no tiene desperdicio la pueden leer aquí.

“Saw VI” de Kevin Greutert



Cuando una franquicia llega a una ¿honrosa? sexta entrega algo debe tener para seguir atrayendo al público. En el caso de “Saw” ha logrado conjugar la tensión y el horror con un punto sádico hacia las víctimas que encanta a sus seguidores, entre los que tengo que reconocer me encuentro, aunque no tengo prisa por verla en el cine -a quién interese la fecha de estreno es el 23 de Octubre- ya que, por mucho que se esfuercen la fórmula se encuentra hace tiempo agotada más allá de los sustos que haya preparado Jigsaw o sus encarnaciones. Sin prisas, esperaré a verla alguna noche con la niña acostada…

lunes, 5 de octubre de 2009

“La reina en el palacio de las corrientes de aire” de Stieg Larsson.

Tengo que confesar que esta mañana cuando en el Metro me he visto con un libro no perteneciente a la exitosa trilogía Millenium, me he sentido un poco huérfano de no compartir lectura con tantos anónimos sufridores de madrugón con los que he ido coincidendo por esos vagones. Más allá de la luxación de codo que provocaba la lectura continuada de las tres novelas, era bonito ese juego de cruzar la mirada con el desconocido/a y su libro y calcular más o menos lo que cada uno llevaba leído, en un juego silencioso y tácito. Pero, en fin, todo lo bueno –y lo malo- se acaba y yo ya he finiquitado la saga con una tercera entregaa que es un buen punto final a las aventuras de Lisbeth Salander y Mikael Blomkvist.

La reina en el palacio de las corrientes de aire” retoma la trama inmediatamente después de lo acontecido en la segunda entrega de la serie, y nos devuelve a la huraña de Lisbeth en el mismo hospital en el que se encuentra su gran enemigo, Zalachenko, recuperándose de sus heridas. Mientras Lisbeth, se prepara para el enfrentamiento final en camisón hospitalario con Zalachenko, empiezan a moverse otras fuerzas a su alrededor que pretenden echar tierra sobre todo el asunto antes que la opinión pública sepa más de la cuenta para los que Zalachenko y Lisbeth son un estorbo. Sin embargo, el “Kalle Blomkvist de los cojones” se mantiene al quite para defenderla y de paso conseguir una exclusiva que hará tambalear la ordenada y conservadora sociedad sueca. ¿Harán las paces Zalachenko y Lisbeth? ¿Sentará definitvamente la cabeza Mikael Blomkvist? ¿Recibirá la revista “Millenium” el Pulitzer? No les cuento más, tendrán que leerse el libro para saberlo.

Llegados a este punto, los tics y cualidades de Stieg Larsson son perfectamente reconocibles con lo que no sorprenderá en esta tercera entrega a ninguno de los fieles que disfrutaron/mos de las dos anteriores ni sus detractores –alguno habrá aunque poca gente se atreva a hablar mal de un difunto de éxito- deban esperar un giro que les permita engancharse a la serie. Lo único que me resulta irritante del estilo de Larsson (y de muchos escritores de best sellers) es la obsesión por la repetición una y otra vez de datos descriptivos de los personajes que a costa de repetir el lector acaba conociendo de memoria y cierta tendencia al alargamiento de pasajes intrascendentes para la trama (para decir que se abre una puerta, Larsson necesita media página) que sumado a lo anterior explica su incapacidad de escribir historias de menos de ochocientas páginas. A pesar de ello, esta tercera entrega, sin mejorar la primera, me ha parecido superior a la anterior, con un autor más seguro de sí que aprovecha la claridad expositiva lograda merced a su larga carrera periodística para desgranar con eficacia las distintas tramas entrecruzadas coqueteando sin ningún pudor entre las convenciones de géneros tan manidos como las novelas de espionaje o judiciales con temas de actualidad que preocupan al ciudadano europeo medio, como el acoso en el trabajo, el maltrato infantil y a la mujer o los abusos de los poderosos. A pesar que quizás esta última entrega no encierra realmente ningún giro en la historia que pueda realmente sorprender al lector está tan bien construida y resulta tan entretenida que se lee sin hartazgo, quedando la trama tan bien cerrada que uno se queda con la duda sobre la posibilidad de que Larsson pensase realmente continuar con la serie si no hubiera fallecido (quizás con otros personajes y nuevas tramas porque no creo que estos dieran mucho más de sí).

En fin, si ustedes continúan haciendo bíceps o piensan hacerlos en el futuro paseando los libros de “Millenium” por los distintos medios de transporte públicos disfruten de una obra que cumple sobradamente su objetivo de entretener al tiempo que ofrece al lector temas cercanos sobre los que pararse a pensar. Yo ya les he avisado.

Más sobre la trilogía “Millenium” en El lector impaciente:

- Los hombres que no amaban a las mujeres”.
- “La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina“.

Nuevo trailer de “Shutter Island” de Martin Scorsese.




No sé ustedes pero yo conforme más veo de esta peli, mejor impresión me causa. Gran ambientación, buenos actores y magnífico director en una historia de lo más atractiva. Lo malo es que todavía hay que esperar hasta Febrero para verla. Paciencia.

domingo, 4 de octubre de 2009

Frederik Peeters salta al vacío.

Pregunta: ¿Cuándo decidiste contar la historia de tu relación con Cati en “Píldoras Azules” y cómo abordaste un tema tan personal?

Peeters: Al principio me lo tomé como una especie de experimento. Una noche sentí la necesidad de clarificar los sentimientos que me animaban en aquel momento, intentar darles forma. Pero también quería un pretexto que me permitiera improvisar sin guión, sin abocetar sin correcciones con total libertad. Francamente, no imaginaba ni mucho menos que aquello acabaría siendo un libro. Pensaba más bien que me saldrían unas cuantas páginas no demasiado buenas y que con eso me olvidaría del tema. Tres meses más tarde, tenía “Píldoras Azules”.

Pregunta: En retrospectiva, ¿qué cosas crees que aprendiste en esos tres meses acerca del proceso narrativo y de tus propias habilidades como narrador?

Peeters: Aprendí que podía lanzarme a este tipo de experimentos que compensa sobremanera saltar al vacío en plena noche para acabar cayendo de pie y darle cuenta de que, después de todo no estabas más alto y además te has divertido haciéndolo. A la hora de abordar un libro en estas condiciones es bueno estar convencido de que jamás llegarás a editarlo y que nadie lo leerá. También aprendí, que en mi caso particular, es un modo de suprimir los filtros entre las tripas y la mano, de jugar con los accidentes y de traspasar al papel las emociones en bruto, de una manera no calculada. Además, trabajando de este modo, la historieta pasa a ser un modo de expresión completo, indivisible. Uno pasa a imaginar las viñetas completas no el texto por un lado y el dibujo por otro.

(Frederik Peeters en una entrevista interesantísima publicada en “El Manglar nº 3”, realizada por Óscar Palmer).

sábado, 3 de octubre de 2009

John Romita Sr., pasión por los cómics.

Pregunta: ¿Qué fue lo que te impulsó a intentar meterte en el mundo de los cómics?

JR: Bueno, desde muy pequeño estuve siempre rodeado de tebeos y suplementos dominicales de cómic. Recuerdo haber comprado el número 1 de "Superman" en 1938. Guardé uno en una bolsa de papel y el otro lo calqué una y otra vez hasta que prácticamente se caía a pedazos.Calqué esa portada cientos de veces, con todo tipo de técnicas. No sé que le ocurrió a ese tebeo pero lo conservé durante mucho tiempo, hasta que tuve doce años y nos mudamos de casa. Por desgracia, nunca volví a ver ese tebeo. Hubiera podido sacar una buena pasta por él. También recuerdo haber comprado el número 1 de “Capitán América y ver los dibujos de Jack Kirby. Incluso cuando tenía diez años ya era consciente de lo especial que era Jack Kirby, la diferencia entre las páginas normales de un tebeo producido a toda prisa y las páginas de Jack Kirby. Fue algo que vi inmediatamente, y cuando se ve algo así uno siente la necesidad de coger una página de papel e intentar algo parecido. Descubrí trucos que aun hoy en día tengo que explicar a gente con años de experiencia, como colocar elementos en los fondos y cosas así.

Inmediaamente tuve una idea de cómo se hacia un cómic. Sabía que se dibujaban a mano. Muchos niños no lo sabían pensaban que era algún tipo de proceso fotográfico. Mis amigos solían decir “No dibujan todas esas viñetas a mano, ¡Estás loco!” pero yo sabía que sí lo hacían Recuerdo haber visto una página dominical de cómics en el escaparate de una tienda –estuvo expuesta durante unos díez días- y solía ir allí unas tres veces al día sólo para mirarla. Aun la veo como si fuera hoy. Era una página dominical con barcos y submarinos algo que me dejó alucinado. Quiero decir que me enganchó. Así que mi inclinación por el dibujo de cómic fue algo que apareció desde muy pronto.

(El gran John Romita Sr. en una entrevista realizada en 1994 por Cefn Ridouf y Richard Ashford, publicada en España por Forum (Planeta) en 1999 en el libroEl Arte de John Romitacuenta los inicios de su carrera en el mundillo de los cómics. Si les ha gustado iré subiendo algunas perlas más. Ah, parece que Jack Kirby creó escuela a pesar de dibujar para niños).

viernes, 2 de octubre de 2009

“Black Summer” de Warren Ellis y Juan José Ryp

¿Qué pasaría si en un mundo hipotético en el que los superhéroes existen uno de ellos, el más poderoso, decide erigirse en juez y parte y asesina al presidente de Estados Unidos por considerarle culpable de la guerra ilegal en Iraq y haber abandonado los ideales que hicieron a EEUU una gran nación? Esa es la premisa que exploran el británico Warren Ellis y el español Juan José Ryp en esta entretenida miniserie de ocho números que acaba de publicar Glénat.

Warren Ellis hace tebeos como churros lo que no está nada mal porque por lo general los resultados suelen ser como mínimo entretenidos. En esta ocasión, plantea una historia tributaria en exceso del “Watchmen” de Moore y Gibbons. Superhéroes atractivos pasados de rosca al estilo ideado por el mismo Ellis en “Authority” que se ven obligados a luchar por sus vidas en medio de teorías conspiranoicas y delirios de unos y otros. En medio del todo el lío, Ellis plantea cuestiones interesantes aunque no profundiza demasiado en sus reflexiones y se limita a desarrollar un cómic de acción que entretiene pero que resuelve de cualquier manera y del que no hay que esperar algo más que un rato de diversión. Ellis parece perder interés por la historia a mitad de la serie y la resuelve a base de tiros y mamporros por doquier.

El gaditano Juan José Ryp realiza un buen trabajo con un dibujo espectacular, barroco y detallista, muy a la moda impuesta en los últimos tiempos en el género superheroico. El guión de Ellis le permite lucirse mediante espectaculares splash pages que suele alternar con páginas con una distribución en viñetas más clásica. Ryp está en la línea de dibujantes como Geoff Darrow o Moebius y me gusta especialmente el peso que da a las figuras, muy afín al Corben de sus últimos trabajos más comerciales, pero, en ocasiones, pierde el hilo narrativo entre tanta trama y línea por todos lados. Con todo, un dibujante al que habrá que seguir de cerca y que parece haber dado definitivamente el salto a las Américas tras haberse buscado durante años las habichuelas en España con trabajos de todo tipo. Ryp forma un gran tandem con el colorista Mark Sweeney quien potencia su ya espectacular estilo con buenos resultados, incorporando el color como un elemento diferenciador a la hora de introducir flashbacks y diferenciando el recargado estilo de Ryp.

La edición de Glénat cuenta con una buena reproducción, e incluye las espectaculares portadas dobles (aunque podrían haberlas publicado de forma que se disfrutara el efecto conjunto y no en cada cara de misma hoja), y material complementario como un portafolio muy chulo y un sketchbook de Ryp que muestran la evolución de su trabajo sin colorear. Sin embargo, la traducción necesita mejorar plagada de giros rarísimos y patadas al diccionario de todo tipo que parecen más propias del español de Suramérica que del de España.

Aquí pueden ver las primeras diez páginas de la obra.

Blog de Juan José Ryp, aquí.

Otras obras de Warren Ellis en El lector impaciente.

Planetary”.
Planetary: Mundos cruzados”.
Hellblazer”.
Global Frequency

Trailer de “The Crazies”.



A falta de ver “REC 2” que estrenan hoy y ponen por las nubes pero que tendrá que esperar a la semana que viene por imperativo domésticos, sustituyo unos infectados asesinos por unos locos asesinos y les dejo aquí este curiosón trailer del remake de “The Crazies”, una poco conocida película de George A. Romero de 1973 que a mí particularmente me gusta mucho.

El remake dirigido por Breck Eisner está bastante chulo. Les dejo también el vídeo del original de Romero para que comparen.

jueves, 1 de octubre de 2009

“Ken Games 2: Feuille”, de Robledo y Toledano.



Cuando un ilusionista repite el mismo juego de manos por segunda vez ,corre el peligro que algún agudo observador descubra la carta escondida bajo el sombrero y de la satisfacción del que ve la magia reflejada en la expresión de su público pase a la vergüenza del que cae en el ridículo más espantoso. Por ese motivo, los ilusionistas suelen distraer, fintar y regatear con mil trucos la atención del más atento que les permita salir indemnes y reforzados de ese segundo pase para rematar a su público y recibir la ovación en el apoteósico clímax que suele ser el tercer pase. Robledo y Toledano, astutos tahúres que son, debían ser bastante conscientes de esta regla no escrita dentro de la magia cuando preparaban esta segunda entrega de su “Ken Games”, probablemente el álbum más delicado de los tres en los que está prevista la serie y que Diábolo Ediciones acaba de publicar en una más que correcta edición. El álbum más delicado, les decía, porque tras la sorpresa inicial que supuso la anterior entrega que nos dejaba con la miel en los labios, había que mantener el listón durante todo un álbum sin decepcionar a los lectores hasta el desenlace final.

Y lo cierto es que este “Feuille” no decepciona, ya que los autores nos ofrecen una estupenda historia que entremezcla género y acción en la que la red de mentiras en la que se han apresado los tres amigos protagonistas se estrecha para envolverlos todavía más. Sin abandonar la coralidad de la serie, este álbum profundiza en la personalidad y el pasado de T.J., un supuesto ejecutivo de banca de vida perfecta que en realidad es el mejor jugador de póquer de la ciudad. Mientras se supone que T.J. se encuentra fuera en una reunión de negocios cuando en realidad está jugando los campeonatos mundiales de póquer, Pierre y Anne se revelarán sus secretos y compartirán otros para mantener las apariencias respecto a su amigo. No les cuento más.

Ken Games” se sustenta en un sólido guión en el que los autores entremezclan hábilmente géneros y registros en una trama que actualiza las historias de buscavidas de siempre desde un planteamiento renovador y al tiempo respetuoso con su tradición. En este álbum, las vidas secretas de los protagonistas que hasta el momento se habían mantenido separadas se empiezan a entremezclar y los personajes secundarios aparecen y desaparecen en las distintas tramas con coherencia y fluidez para que el lector no se pierda en la red de trampas ideada por los autores.

En el aspecto gráfico, más allá del despliegue de recursos mostrados ya en la primera entrega que se mantienen intactos en esta, me gustaría destacar la inquietud de Toledano por intentar alejarse de las atmósferas sombrías y oscuras con las que tradicionalmente se reflejan los ambientes patibularios donde se desarrolla buena parte de la trama. Toledano huye de esta concepción opresiva para llenar de color y detalle la historia buscando la complicidad del lector en la asumida y compartida referencia cinematográfica –la omnipresente “El buscavidas” y sus derivaciones- o televisiva –esos torneos de póquer televisados a altas horas de la madrugada en distintas cadenas- en una apuesta arriesgada de la que sale reforzado gracias a su cuidado y pulcro trazo y más que correcta narración.

Estoy seguro que Robledo y Toledano se guardan el último as todavía en la manga y nos embaucarán todavía más en sus ken games con más de una sopresa. Estaré atento a ver si les pillo el truco.

Más “Ken Games” en El lector impaciente:

Pierre”.

Peter Milligan y el dinosaurio mutante.

Pregunta: Por qué piensas que hay tanto problema con los guionistas de "La Patrulla-X"? Parece que de un tiempo a esta parte todos y cada uno de los guionistas de la serie se ha visto rodeado por la polémica. Incluso pasó con Claremont que había estado 16 años en el título ¿Sentiste mucha presión, al hacerte cargo de los personajes?

P.M.:Lo que pensé nada más empezar es que había todo este dinosaurio, este behemoth de material, de continuidad, de cosas que estaban ocurriendo al mismo tiempo en otros sitios, de cosas que tenías que saber… de vidas anteriores, de comics anteriores… a mí, personalmente me dio la impresión de que tenía muy poco sitio en el que moverme hasta cierto punto, que creo que desistí de decir nada, si es que en un principio tenía algo que decir. Creo que podría hacer falta alguien que sea, de manera intuitiva, más fan de los superhéroes y de los X-Men, más fanático, eso es lo que pienso. Y yo no lo soy. Yo no era esa persona, claramente. Es difícil, porque no te dejaban mucho espacio. O yo no sentí que lo tuviera.
Pregunta: Esa iba a ser mi próxima pregunta. Presumo que los límites cuando se trabaja en una serie así son muy pequeños…

P.M.:Sí, bueno, para alguna gente supongo que eso será estupendo. Depende del tipo de escritor que seas. Yo creo que soy un escritor que funciona mejor cuando los límites son más amplios. En X-Force, por ejemplo, yo estaba creando los límites. Con la historia de Lady Di en X-Statix, nos dimos cuenta de cuáles eran los límites, los descubrimos. Pero eso también fue bastante blando por parte de Marvel, fue patético, de hecho. Pero descubrimos los límites. En X-Men es mucho más difícil… es una serie difícil, ¿sabes? Ocurre cuando dudas de historias técnicamente aptas, que tienen sentido, con todo , que dices “adelante”, los personajes dicen cosas que tienen sentido y coherencia… pero quizás les falta algo de magia. Y a veces la magia es la visión personal de alguien, o la idea de que alguien está diciendo algo. Y resulta muy duro encontrar difícil decir algo.

(Recupero un extracto de una completa entrevista realizada por Culpable y Perdedor a Peter Milligan (“X-Statix”, “Shade”, “Blanco Humano”) en la que analiza toda su carrera hacia la fecha y que pueden leer completa aquí. Resulta curioso como Milligan y resolvió el problema de enfrentarse a la continuidad mutante cortando por lo sano y creando su propio grupo, rompiendo con los moldes de lo que se suponía que se puede hacer o no hacer con los mutantes. Algo parecido, por otro lado, a lo que hicieron en su momento Chris Claremont, Len Wein, Dave Cockrum y John Byrne).

miércoles, 30 de septiembre de 2009

“Tor” de Joe Kubert.



Atentos todos que hoy hablamos de una leyenda viva del cómic americano, don Joe Kubert, que a pesar de ser un venerable octogenario sigue en la brecha dando lecciones a más de un jovenzuelo de lo que ha de ser un cómic de entretenimiento en una de de sus obras más emblemáticas y personales de las que ya les hablé yo por aquí hace algún tiempo, Tor, de la que Planeta ha reunido en un tomo muy cuco la última miniserie de seis números publicada por DC en Estados Unidos el año pasado “Tor, a prehistoric odissey”.

Asistimos una vez más al origen del personaje, Tor, un troglodita evolucionado exiliado de su tribu debido a las envidias de sus congéneres. El apuesto y aguerrido Tor inicia un vagabundeo que le llevará a un valle escondido en el que se enfrentará a todo tipo de animales prehistóricos, engendros antediluvianos y tribus simiescas en vías de extinción aficionadas a los sacrificios.

La verdad es que he disfrutado enormemente este tebeo comprobando la sabiduría que destila en cada página. Y es que Kubert nos mete en harina desde la primera página en que siguiendo un rastro de huellas sitúa al lector en su realidad de hace un millón de años incorporando la tensión necesaria para desear pasar la página. Kubert logra en todo momento que la narración fluya ágilmente en un tebeo carente de diálogos y en el que la parte grafica es complementada con concisos y escuetos cuadros de texto de los que perfectamente podríamos prescindir porque la acción se sigue perfectamente a través del dibujo del autor, uno de los dibujantes que mejor han sabido captar el movimiento y la anatomía humana a lo largo de sus casi setenta años de carrera.


Las peripecias de “Tor” rezuman esa agradable esencia pulp de antaño en la que las imprecisiones y las fantasías se perdonan en pos de la aventura en estado puro. Kubert es de esos viejos irreductibles dinosaurios que entiende que en cada comic-book tiene que contar una historia autoconclusiva que satisfaga al lector y en la primera página del siguiente número resumir lo acontecido anteriormente y cumple a rajatabla con esos mandamientos olvidados ofreciendo siempre atractivas soluciones gráficas.


Más allá de las lecciones de anatomía sobre cómo y dónde se han de colocar los músculos de los personajes, Kubert enseña a cualquiera que quiera dibujar tebeos el arte de la composición de página y cómo cada viñeta cobra un sentido dentro del todo que es la historia. Desde el uso de estrechas viñetas horizontales para representar la claustrofobia de un túnel que se va estrechando cada vez más a las estrechas viñetas verticales que representan la enormidad de una inevitable caída a un vacío insonsable hasta espectaculares splash page en la que casi sientes el fétido olor del aliento de un Tiranosaurio en la cara y cada elemento está minuciosamente planificado.


Los convencidos como yo, disfrutarán viendo al maestro en plena forma usar los trucos de siempre, esos que ya aparecían en las más tempranas encarnaciones del personaje o en obras posteriores como su “Tarzan” y los más jóvenes tendrán que aceptar que los hijos no han superado al padre y rendirse a las excelencias de este gran artista.

Por otro lado, la edición de Planeta me parece bastante correcta y la pequeña reducción respecto al tamaño comic book no afecta demasiado al disfrute de la obra. La edición incluye, aparte de las portadas originales, un prólogo de otro admirador del maestro, un tal Roy Thomas. Si sólo pueden comprar un tebeo este mes, que sea este.

Trailer de “Fantastic Mr. Fox”:




Esta película de animación escrita y dirigida por Wes Anderson y que adapta un cuento del estupendo Roald Dahl (ya saben el de “Charlie y la fábrica de chocolate” o “James y el melocotón gigante”), conocido en España como “El superzorro” tiene una pinta estupenda, elevando el nivel de otras grandes películas realizadas con la técnica de “Stop Motion” como “La novia cadáver” o "La maldición de las verduras". Cita obligada para las vacaciones de Navidad.

martes, 29 de septiembre de 2009

“Los Sustitutos” de Jonathan Mostow

El otro día fui a ver esta película basada en un tebeo de Robert Venditti y Brett Weldele en la que tenía puesta alguna esperanza teniendo en cuenta el atractivo planteamiento del que parte -una sociedad en la que los humanos realizan hasta las tareas más triviales a través de unos robots sustitutos- pero el resultado no ha podido dejarme más frío. No ya porque la película no se deje ver, que se deja, pero está rodada con tan poca ambición y desaprovecha de tal modo las ideas del cómic que no merece ser recordada más allá de la anécdota de ver a Bruce Willis con tupé. Les cuento.

En el año 2054, los ciudadanos utilizan cómodamente desde sus casas a los robots sustitutos que son más eficientes y guapos para todo tipo de tareas, desde ir a trabajar hasta salir de ligue, lo que ha provocado que el contacto físico sea algo cada vez menos frecuente y los crímenes casi hayan desaparecido. Esta sociedad bucólica encuentra únicamente la oposición de un grupo de inadaptados sectarios liderados por un autodenominado Profeta que no aceptan a los sustitutos y viven apartados en sus propios guettos. Cuando aparecen unos sustitutos misteriosamente inutilizados, el caso es encargado al agente Greer y a su compañera, quienes pronto descubren que los Sustitutos fueron reventados por una nueva arma que no sólo acaba con las máquinas sino también con los huéspedes humanos que los controlan. Greer y su compañera empezarán a tirar del hilo en una investigación criminal en la que puede estar en juego el futuro de la raza humana.

Como ven, el argumento de la peli da para profundizar bastante y permitiría el lucimiento del director y los actores si no fuera porque el guión obvia todas esas posibilidades y un Mostow poco inspirado debía andar pensando en otras cosas con el resultado que la película no rasca más allá de la superficie para ofrecer un producto de entretenimiento impersonal y predecible centrado exclusivamente en la investigación criminal sin preocuparse en el desarrollo de unos personajes que podrían haber dado bastante más juego. De este modo, la película pierde pronto buena parte del atractivo inicial y transcurre sin pena ni gloria a lo largo de la hora y media escasa que dura a la mayor gloria de un Bruce Willis omnipresente y que acaba resultando cargante dadas sus limitaciones interpretativas mientras del resto del reparto todavía se esperan noticias.

En fin, que si hubiese mandado a mi sustituto al cine y yo me hubiera quedado en casa releyendo el tebeo eso habría salido ganando. Ustedes mismos.

El mundillo se acabará por culpa de ZP…

Ó quizás no, que ya se verá, pero está claro que la anunciada subida de impuestos con esos dos puntitos del IVA que nos van a equiparar con el resto de Europa fiscalmente que no en salarios va a hacer daño tanto al pobre aficionado consumidor de tebeos como a las editoriales. Y es que si el ocio y la cultura en general y los tebeos en particular eran ya un lujo caro este aumento de impuestos pone cada vez más difícil su acceso para los aficionados superados hace tiempo en oferta por parte de las editoriales que queman naves a velocidad endiablada con caras y limitadas ediciones. Pero si mal pintan las cosas para los aficionados peor se presentan para las editoriales obligadas a seleccionar cada vez mejor sus títulos para no dar un resbalón que las pueda acercar peligrosamente al cierre. Aficionados y editoriales van a tener que hilar muy fino para cuadrar sus cuentas y poder ofrecer y acceder a tebeos de calidad regularmente.

El año que viene va a ser complicado para el Cómic en España a todos los niveles y si no, al tiempo.

lunes, 28 de septiembre de 2009

“Alter Ego”, de Alberto Vazquez.

Las cosas pequeñas suelen pasarnos desapercibidas y eso es lo que me ha pasado a mí con esta obra de Alberto Vazquez, que el propio autor autoeditara hace años para placer de unos pocos y Viaje a Bizancio recuperó el año pasado en una restaurada edición que recuperaba el bitono original.

Un gato que fuma y su joven amo deambulan por la ciudad, mirando las estrellas y fantaseando sobre el amor y la creatividad. Poco importa si el gato sólo existe en la mente del protagonista y este es simplemente un esquizofrénico con poco éxito en el amor porque algo tan anodino como ir a comprar salchichas se convierte de su mano, y de sus patas, en una aventura conmovedora. ¿Qué no se enteran de nada? Léanse el tebeo.

Hojeando el cuaderno –pues de un cuaderno, se trata-, seguramente más de uno se sentirá repelido por el dibujo naif de Vazquez y puede dejarse llevar por el prejuicio de pensar que se enfrenta a una obra dirigida a un público infantil. Y aunque es probable que un niño pueda disfrutar de esta obra seducido por la inocencia que el estilo premeditadamente ingenuo del autor proclama caería en un error y dejaría pasar una pequeña gran obra dirigida a ejercitar el oxidado músculo de la imaginación de los lectores. Y es que Vazquez, en su manera de desarrollar la historia tiene algo que recuerda el puntillo esperpéntico y malvado del Valle de “Luces de Bohemia” junto a la referencia imprecisa al Modernismo esteticista de Rubén Darío o la pintura inaprensible de Miró para permitirnos vislumbrar el universo interior de unos personajes tenues, que no sabemos hasta que punto son aspectos de la personalidad del autor como se desprenden de la pista que supone el propio título de la obra. Personajes peripatéticos que deambulan en ese limbo entre la realidad y la fantasía en que el autor los sitúa y a través del arte olvidado de la conversación se cuestionan miedos comunes al creador, la duda sobre la propia obra, o a cualquiera, el rechazo del ser amado. Sin embargo, Vazquez carga el lirismo de la obra en el apartado gráfico para ofrecer su contrapunto en los diálogos entre los personajes cargados de gracejo que quitan trascendencia a lo contado para convertirlo en broma entre el autor y sus lectores. .

No se preocupen si no captan las referencias que les comento tras la lectura de “Alter Ego” porque estas son las mías y probablemente sean únicas e intransferibles. Simplemente, déjense seducir por el juego propuesto por el autor y busquen la interpretación a la medida de su otro yo en esta primera obra que ya anuncia lo que sería la obra posterior de uno de los autores más originales del panorama actual. Seguro que no les defrauda.

El blog de Alberto Vazquez, aquí.

Trailer de “Pesadilla en Elm Street” (el remake)

A Nightmare on Elm Street in HD


¿Qué pensaban?¿Qué el bueno –es un decir- de Freddy Krueger se iba a librar de su remake? Nah, a pasar por el aro como Jason, Michael o Cara de Cuero.

Aunque el cine de terror está viviendo una buena época con jóvenes autores de todo el mundo que ofrecen obras más que dignas, no hay nada como sacar del armario a los psicópatas y monstruos que nos asustaron en los añorados ochenta para asegurar una más que digna recaudación. Freddy, que para mí fue el mejor de todos, se resistía, pero al parecer se han salido con la suya y ya tenemos incluso fecha de estreno en Estados Unidos para finales de Abril del año que viene. Por lo que se ve, en el trailer la cosa pinta mejor que en otros sonrojantes remakes, aunque da una sensación de “ya visto” que echa para atrás.

Y es que, ingenuo de mí, uno se pregunta que existiendo en DVD y BlueRay los originales que necesidad hay de estas cosas. Poderoso caballero es don dinero. Auguro taquillazo. Y si no, al tiempo.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Blain y Peellaert: La fille.

Para terminar –de momento- con la serie de entradas dedicadas a Christophe Blain esta semana, os dejo esta pequeña historia de cuatro páginas que Blain publicó en un número especial de "Pilote" conmemorativo del Mayo del 68. En esta historia, titulada “La chica”, Blain homenajea al desaparecido Guy Peellaert, mimetizando con asombrosa facilidad el estilo de éste y demostrando una vez más que en la actualidad hay pocos dibujantes en el panorama europeo con su capacidad. Debajo de las planchas, está la traducción de la historia. Que la disfruten.

La chica

Página 1

¿Cuándo nos veremos de nuevo?
Hmm
Escucha.
No nos volveremos a ver otra vez.
Pero, pero, pero…
¡Bien!
¿Esta moto es tuya?

¡Es preciosa!
Página 2
Estas también son preciosas.
Echa una carrera con nosotras.
Iremos a un lugar donde pasaremos un buen rato.
¡Wow!
Es condenadamente rápida.
¡Wow!
Sieee…
Ahí es.


Página 3

¿Dónde se fue la chica?
No la vi.
Hola, guapa.
Oye, dime ¿Qué es todo este jaleo?
¡Vaya paliza!
Ey chica, nosotras no te vimos allí.
¡Wah!
¡Qué bien conduce!

Página 4

Por la mañana…
Oh, pero has exagerado.
Oh, bien, sí.
Mmmmhh
Otra vez.
Escucha, no quiero causarte problemas.
Me afeitaré el bigote y tiraré mi sombrero.
Y haremos como si nada hubiera pasado.
¡Oh no! ¡El bigote, no!
Es más bonito que el de Robert Redford en “Butch Cassidy”.
Bien, me lo dejaría, pero…
¡Dejátelo!
Ponte el sombrero.
¡Matadla!
¡Un vaquero!
¡Nosotras también queremos un vaquero!
¡Queremos uno!
Rápido.

Visto aquí.

viernes, 25 de septiembre de 2009

“Servitud 2: Drekkars” de Fabrice David y Eric Bourgier

Las buenas impresiones que me causó el primer álbum de esta serie, El cantar de Anoroer” se han confirmado con la publicación por Norma Editorial de la segunda entrega, “Drekkars”.

En esta nueva entrega, la acción toma un giro inesperado y se traslada al reino de los Drekkars, donde los servidores de los dragones, han establecido una sociedad fuertemente jerarquizada en las simas y cuevas de El Paso sin apenas contacto con el exterior. En una sociedad en la que su anciano Emperador tiene un rol semidivino, se suceden las conspiraciones y luchas de poder entre los partidarios de fundar un nuevo El Paso y los que quieren mantener el status quo establecido.

En apenas 56 páginas, Bourgier y David son capaces de mostrar todos los aspectos de una sociedad compleja, inspirada en la cultura japonesa, al tiempo que desarrollan una trama de aventuras e intriga que no decepcionará a nadie.

El guionista Fabrice David cuida especialmente el desarrollo de la acción y va dejando pistas que añadir al rompecabezas planteado en la primera entrega, manteniendo la intriga sobre las motivaciones del misterioso personaje que pretende provocar la guerra entre los drekkars y el rey Garantiel. David desarrolla un medido y complejo guión en el que sorprende desde el primer momento abriendo una elipsis respecto a los hechos acontecidos en el primer volumen para trasladar la acción a un escenario completamente nuevo. Sin embargo, el guionista se muestra especialmente hábil a la hora de ir interrelacionando lo acontecido en la primera entrega con lo que está leyendo en la nueva entrega en una lectura que resulta cada vez más adictiva. Todos los aspectos de la sociedad drekkar están perfectamente descritos y desarrollados, contextualizando la serie no sólo en el momento presente sino añadiendo elementos de la historia de los drekkars que explican cómo ha evolucionado la sociedad. Esto que en manos de otros podría hacer la lectura farragosa, David lo soluciona a través de estudiados diálogos de los personajes, que, a pesar de su extensión, no dificultan la lectura del álbum, y un glosario de términos al final del álbum que yo aconsejaría leer previamente para poder disfrutar de la historia plenamente.

Si la historia ideada por David está bien desarrollada, estoy seguro que el resultado sería mucho menos brillante sino fuera por la extraordinaria labor de Bourgier quien recrea perfectamente un universo con reminiscencias medievales en el que está cuidado hasta el último detalle. Bourgier se muestra como un dibujante extraordinario que domina la narración perfectamente y tiene un absoluto dominio de la figura humana y de las localizaciones llegando a superar incluso el nivel mostrado en la anterior entrega. Me gustaría destacar el tratamiento de la luz con el que recrea perfectamente el mundo en penumbras en el que viven los drekkars que consigue gracias a un depurado uso del color basado en una paleta de tonos suaves.
Servitud” es una serie que debe dar mucho que hablar dentro de la Fantasía Heroica y que sigue los pasos renovadores del género de R.R. Martin en su saga “Canción de Hielo y Fuego”, desdeñando los elementos más fantásticos para centrarse en las tramas políticas y las relaciones entre los personajes, destacando más allá de su previsible propuesta, inevitable al estar enmarcada en un género agotado prácticamente desde sus inicios, por la calidad de sus autores quienes han realizado hasta el momento un trabajo extraordinario que hace de esta serie una auténtica gozada para los que quieran disfrutar de un buen cómic de aventuras más allá del género en que se etiquete.

Más “Servitud” en El lector impaciente:

El cantar de Anoroer”.

"Canción de Hielo y Fuego" en El lector impaciente:

Blain y Picasso

Como no supero el síndrome de abstinencia de la obra de Blain, les dejo un homenaje que el francés realizó a Picasso para L’ Express en 2008. Queda claro el dominio de Blain de los mecanismos del humor gráfico y su habilidad para comunicarse con dibujos como muy pocos son capaces actualmente, conectando a partir de una anécdota su admiración por Picasso con su propio imaginario de una forma muy ingeniosa. Debajo, está el texto traducido.


Amo a Picasso. Lo amo todo, todos sus períodos. Sus esculturas, su manillar y su sillín de bicicleta con los que hace una cabeza de toro, sus cuadernos de apuntes, sus frescos, sus dibujos de la esquina de la mesa, su humor, su destreza. Él no hacía nada por separado, y en conjunto lo decía todo”.

Bien. Picasso y Gary Cooper fueron amigos”.
“En 1959, Cooper le regaló un revolver y un sombrero a Picasso”.
“Hagamos un ejercicio de escuela:”
“Yo me convertiré en un dibujante famoso”.
“Pero entonces necesitaré algunas cosas”.
“¿Quién me regalará un revolver y un sombrero?”
“¿Christian Bale?””Actuó en el remake de “El tren de las 3:10””.
“¿Russel Crowe?”””Ha representado el papel de Glenn Ford en la misma película.”
“¿¿Brad Pitt??”
“¡Ahhh, pero qué imbécil!” “¡Clint Eastwood!””Clint Eastwood podría regalarme un revolver y un sombrero”.
“Clint”.