jueves, 3 de marzo de 2011

Mujeres de papel: Hulka.

Nacida de la fértil imaginación de Stan Lee y de los hábiles lápices de un inspirado John Buscema como una Hulk femenina nada podía hacer pensar que aquella mujerona se iba a convertir en uno de los personajes femeninos más atractivos y queridos por los aficionados y uno de los más importantes secundarios del Universo Marvel.

Lee no se esmeró demasiado en el origen de Hulka compartiendo en su origen numerosos puntos de conexión con su primo el timorato Bruce Banner aunque con una sutil diferencia, tras la transformación que convertía a la apocada abogada Jennifer Walters en la gigante esmeralda merced a una transfusión de la sangre del primo esta mantenía tras el shock inicial su personalidad e inteligencia intacta lo que la convertía en un personaje mucho más maleable que su gigantón primo por aquella época cuyo intelecto no iba más allá de “Hulk aplasta”, “Hulk ser más fuerte”. La primera serie de “Hulka” duró apenas 25 números y no tiene nada especialmente reseñable pero el personaje era tan reseñable y simpático que John Byrne se lo apropió en buena hora para incorporarlo a “Los 4 Fantásticos” tras haber pasado previamente por el otro gran supergrupo de la Casa de las Ideas “Los Vengadores”.

Byrne dio a Hulka su personalidad definitiva y no contento con ello desarrolló al personaje en una nueva serie propia que fue de lo mejorcito dentro del género a finales de los ochenta y principios de los noventa, “The Sensacional She-Hulk” que llegó a los sesenta números. Un inspirado Byrne dinamitó definitivamente todas las convenciones en una serie en la que los elementos cómicos y la interpelación constante de la protagonista a los lectores daba un aire de originalidad y frescura a la serie. Hulka en su versión de mujer liberada y sexy de los noventa llegaba a asumir con naturalidad su rol de personaje de cómics abriendo un campo de posibilidades que Byrne supo explorar como nadie en el que seguramente sea su canto del cisne en Marvel.
Tras la cancelación de la serie y aún manteniendo una presencia constante en las series Marvel los distintos intentos de relanzar al personaje con distintas series regulares guionizadas por Dan Slott y Peter David y otras miniseries no han tenido el éxito esperado, sumido el personaje en la misma depresión continua que la mayor parte de los superhéroes Marvel. Una lástima porque Jen ha sido uno de los personajes más frescos y originales de la Compañía de las Ideas, aunque siempre nos quedará la Hulka de Byrne (siempre y cuando alguien se decida a reeditarla, claro).





miércoles, 2 de marzo de 2011

Gilgamesh en España

001 Ediciones ha sido la que ha tenido el buen tino de publicar este "tebeo olvidado" del que hablamos por aquí. Espéremos que venda lo suficiente para que le acompañen pronto otras obras de Robin Wood.

“Hellblazer: Ingresado”, de Peter Milligan y otros..

Cuarta entrega ya de las aventuras de John Constantine firmadas por el británico Peter Milligan que reúne los números 267 a 270 de la serie regular norteamericana. Milligan se ha convertido en el dueño y señor de la serie introduciendo nuevas situaciones y personajes como se muestra en este nuevo arco argumental en el que recupera a uno de sus grandes personajes, Shade, el hombre cambiante.

Tras una monumental bronca, las cosas no andan muy allá entre Constantine y Epiphany su nueva amiga especial. Los sentimientos encontrados por haber golpeado a su compañera en no recuerda muy bien qué circunstancias chocan con la realidad cuando aparentemente esta empieza a desmoronarse ante sus ojos. Ingresado de nuevo en un psiquiátrico público, John va a tener que recurrir a un viejo conocido que no guarda precisamente un buen recuerdo de él, Shade, el hombre cambiante. ¿Escapará ileso Constantine del psiquiátirco?¿Le perdonará Epiphany? ¿Está nuevamente maldito John o simplemente loco? Tendréis que leeros el tebeo para descubrirlo.

Retomar un personaje tan reconocible para el aficionado e insuflarle nueva vida proponiendo nuevas ideas y situaciones no resulta tan sencillo como pueda presuponerse. Milligan le ha puesto ganas y ha convertido la serie regular de “Hellblazer” en una lectura realmente entretenida en la que nos sorprende entrega a entrega con nuevas alternativas. En esta ocasión, estamos ante un arco de transición que tiene como principal reclamo la presencia de Shade, el hombre cambiante, un personaje creado por Steve Ditko que permanecía en barbecho hasta que sirvió de carta de presentación para el gran público de Milligan en una de las series más sorprendentes del sello Vertigo. Milligan retoma la situación de los personajes rescatando el único encuentro anterior entre ellos ocurrido en la serie para explicar el recelo que siente Shade hacia Constantine y al tiempo se guarda una última sorpresa que dará bastante que hablar en la próxima entrega.

En el aspecto gráfico, la presencia de Bisley se reduce a las portadas recayendo toda la responsabilidad gráfica en el dúo italiano conformado por Camuncoli/Landini. Si en anteriores entregas les otorgaba el beneficio de la duda en esta ocasión me las han despejado definitivamente con un resultado excesivamente discreto para una serie que se merecería un dibujante titular de mayor calidad que se alternara con Bisley. Camuncoli y Landini son buenos narradores pero con un estilo bastante impersonal y un tratamiento del aspecto de los personajes que no me acaba de convencer para una serie del corte de “Hellblazer”, emborronando la buena labor de un Milligan que propone una lectura entretenida que se lee con agrado.

En definitiva, una etapa la de Milligan que está resultando realmente divertida y se lee con agrado insuflando nuevas posibilidades a una propuesta que parecía inevitablemente llamada a repetirse.

Nominados del Salón de Barcelona: valoración y apuestas.



Desde ayer se ha hecho publica la relación de nominados a los XXIX Premios del Salón de Barcelona organizado por Ficomic y enseguida se ha abierto el debate acerca de los mismos planteando una serie de cuestiones interesantes.

Es cierto que este debate paralelo no es nuevo y en cierto modo forma parte del “espectáculo” pero ello no debe servir para que la organización no escuche algunas de esas voces críticas y plantearse para futuras ocasiones establecer algún tipo de mecanismo para proteger el propio prestigio de los premios si realmente lo que se pretende es ensalzar calidades y no potenciar simplemente marketings o currículums personales.

En mi opinión, habría que evitar los premios “de oportunidad” tanto en categorías -¿alguien entiende y da credibilidad a un premio a la mejor adaptación cinematográfica de un cómic? ¿Qué pasará con este premio cuando dejen de estar de moda esas adaptaciones?- como en la selección de las obras evitando nominar series que no hayan concluido aún o nominando en todo caso arcos concretos o episodios puntuales que destaquen dentro de los mismos. “The Walking Dead” es una maravillosa serie, avalada por las ventas -¡¡¡200.000 ejemplares vendidos en España se dice pronto!!!- y una adaptación televisiva que ya hemos comentado…hasta el momento pero parece aventurado nominar como mejor obra extranjera una serie abierta que no sabemos si en el futuro va a mantener la calidad –y de hecho sería discutible incluso que lo publicado a lo largo de este año es mejor que lo publicado en años anteriores- pueda figurar ya en el palmarés que de un modo u otro es lo que queda y se hace también difícil de entender que se haya quedado fuera de las nominaciones –que para mí son más importantes que quién gana finalmente salvo sorpresa mayúscula- alguna obra de calidad incuestionable como “Notas al Pie de Gaza” que destacamos aquí.
Por otro lado, no sé si las peticiones de mayor transparencia o conocer la identidad de los que votan son requisitos necesarios. En los Oscar no se sabe quiénes son los famosos miembros de la Academia ni las intrahistorias que se mueven entre bambalinas ni falta que hace pero lo que deberían plantearse desde Ficomic –aunque quizás ya lo hayan hecho, claro- es saber a qué modelo de premios optan, a uno en los que prime la popularidad o la calidad. Una duda que edición tras edición no acaba de resolverse y que inevitablemente siempre va a generar polémica.

En fin, tras esta perorata, publico los nominados con mi apuesta subjetiva acerca de los premiados en rojo que no coincide necesariamente con mis gustos personales. A ver cuántos acierto este año…

Mejor obra
Blacksad 4. El infierno, el silencio, de Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido (Norma Editorial)
El invierno del dibujante, de Paco Roca (Astiberri)
Ken Games 3: Ciseaux, de José Manuel Robledo y Marcial Toledano (Diábolo Ediciones)
Autobiografía no autorizada 3, de Nacho Casanova (Diábolo Ediciones)

Mejor guión
Blacksad 4. El infierno, el silencio de Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido (Norma Editorial)
El invierno del dibujante, de Paco Roca (Astiberri)
Ken Games 3: Ciseaux, de José Manuel Robledo y Marcial Toledano (Diábolo Ediciones)
Duelo de caracoles, de Pere Joan Y sonia Pulido (Ediciones Sins Entido)

Mejor dibujo
Blacksad 4. El infierno, el silencio
, de Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido (Norma Editorial)
El invierno del dibujante, de Paco Roca (Astiberri)
Ken Games 3: Ciseaux, de José Manuel Robledo y Marcial Toledano (Diábolo Ediciones)
Jazz Maynard 4. Sin esperanza, de Raule y Roger (Diábolo Ediciones)

Autor revelación
Ximo Abadía
Jesús Alonso Iglesias
David Sánchez
Martín Tognola

Mejor revista
Cthulhu
(Diábolo Ediciones)
Dolmen (Dolmen Editorial)
Retranca (Retranca Editora)
Usted está aquí (Dibbuks)

Mejor fanzine
Adobo
Andergraün
El Naufraguito
Zocalo

Mejor librería especializada
Arkham
Joker
Madrid Cómics
Universal

Premio a la divulgación
Borja Crespo
Santiago García
Pedro Porcel
Yexus

Mejor obra extranjera
Asterios Polyp, de David Mazzucchelli (Ediciones Sins Entido)
En mis ojos, de Bastien Vivès (Diábolo Ediciones)
Los muertos vivientes, de Robert Kirkman y Charlie Adlard (Planeta DeAgostini)
Wilson, de Daniel Clowes (Random House Mondadori / Ediciones La Cúpula -edición en catalán-)

Mejor película basada en un cómic o donde la historieta sea protagonista
El Gran Vázquez, de Óscar Aibar
Kick Ass, de Matthew Vaughn
María y yo, de Félix Fernández de Castro
Scott Pilgrim vs The World, de Edgar Wright

martes, 1 de marzo de 2011

Invitación

Pues eso, una buena oportunidad para pasar un buen rato en los madriles en un sitio chulo. De la novela y de sus autores ya comenté algo más por aquí.

“Asilo Arkham: Locura”, de Sam Kieth.

Me embargan sensaciones contradictorias tras leerme la última obra de Sam Kieth publicada por Planeta, “Asilo Arkham: Locura”. Por un lado, el hartazgo hacia las fórmulas de marketing rijoso y facilón que buscan en el aficionado el guiño a la referencia inexistente con obras precedentes que parece por desgracia consolidada como fórmula exclusiva entre las mentes pensantes del medio para vender tebeos antes que publicitar la calidad de la obra y que coloca en ocasiones, como en este caso, a tebeos correctos a los pies de los leones en la inevitable comparativa con la ya clásica obra de Grant Morrison y Dave McKean. Por otro lado, la satisfacción ante la honradez de un autor como Sam Kieth que abre en el artículo final del tomo una ventana desde la que hace participe al lector a las dudas, problemáticas y obsesiones que ha ido resolviendo en la creación de la obra, logrando quizás sin pretenderlo atenuar el efecto anterior a nuestro análisis y humanizar de algún modo una obra que aun siendo superior a lo que viene ofreciendo el género en los últimos tiempos transita por lugares comunes y situaciones que no cuentan nada novedoso.

En “Asilo Arkham: Locura”, Kieth nos describe 24 horas de estancia en Arkham -el manicomio donde acaban los más locos y mortíferos enemigos de Batman- a través de las vivencias de una de las enfermeras que trabajan en el centro quién aparte de sobrevivir a la convivencia diaria con gente tan poco recomendable como Killer Croc, Dos Caras, Harley Quinn, El Espantapájaros o El Joker, tiene que bregar con las experiencias comunes a cualquier centro de trabajo (turnos dobles, líos con los compañeros, etc…). Un ambiente opresivo en el que la jornada laboral se vuelve interminable al compás de un viejo reloj atrasado del que de repente empieza a gotear sangre.

Asilo Arkham: Locura” es un cómic descompensado que fluctúa entre el enorme talento de Sam Kieth para el dibujo y la narración gráfica que en esta obra vuelve a quedar de manifiesto experimentando con habilidad con distintas técnicas (manipulaciones sobre collage, ordenador y fotografía sobre arte pintado a mano) y estilos en un despliegue de talento que no está al alcance de cualquiera con páginas y retratos de personajes –la inevitable galería de los villanos tarados de Batman- en las que merece la pena demorarse y la endeblez de una historia que a pesar de contar con un punto de partida interesante –prescindir del superhéroe para contraponer a la locura inhumana de los villanos como tentáculos de la misma locura corporeizada en el propio carácter opresivo y maldito de Arkham con la cordura ordinaria de los encargados de vigilarlos- resulta tan predecible como deslavazada en su desarrollo dando lugar a algunas conclusiones absurdas cuya ausencia de lógica solo se justifica en la locura del título.
Kieth probablemente en parte como consecuencia de su constante experimentación en cuanto al estilo y en parte a estar más dotado para la comicidad que para el drama no incorpora a la obra la carga de tensión imprescindible en un tebeo que se supone ha de sobrecogernos al menos tanto como al personal cuerdo que trabaja en Arkham y con el que tampoco resulta fácil identificarse haciendo que el resultado final resulte poco creíble.

Asilo Arkham: Locura” es un tebeo correcto que, sin embargo, no llega a estar a las alturas de las expectativas auspiciadas en el título, destacando sobre todo el excelente desarrollo gráfico y la voluntad de Kieth de intentar contar una historia diferente aun cuando termine contándonos lo de siempre con más pena que gloría bajo su hermoso envolotorio.

Jane Russell (1921-2011).



Jane Russell, actriz de físico portentoso de la época dorada de Hollywood. Russell será recordada sobre todo por dar la réplica a Marilyn en “Ellos las prefieren rubias” y “El Forajido”, la película con la que hizo su debut.

A pesar de su belleza y talento para la comedia, la Russell fue la perjudicada en la encarnizada competición por los mejores papeles con las grandes bellezas de la época como Ava Gardner o la misma Marilyn teniendo que centrar su carrera a partir de la década de los sesenta a los musicales y la televisión.

D.E.P.




viernes, 25 de febrero de 2011

The Ramones y el Cómic.


Ay The Ramones…Inocente energía punk desatada y una influencia soterrada que va más allá de la música y repta por buena parte de la cultura popular de las últimas décadas de la que se empapó buena parte de los autores de los mejores cómics alternativos norteamericanos que se formaron escuchando a la banda (o bandas, teniendo en cuenta sus distintas alineaciones a lo largo del tiempo).
De esa relación entre The Ramones y el Cómic surgió en 2005 la idea para la qque quizás sea la mejor recopilación que se ha hecho del grupo, por lo menos para un aficionado al cómic. “Weird Tales The Ramones”, una caja que incluía aparte de un magnífica recopilación de las canciones y vídeos del grupo, un cómic con su historia, ilustraciones y posters realizados por 25 autores de primer nivel entre los que destacan los Sergio Aragones, Jaime Hernández, Matt Groeming, John Holmstrom, John Pound, Johnny Ryan o Jim Woodring quién también firma la portada de la caja.
Y, claro, entre las más de ochenta canciones incluidas está su versión de la canción de la clásica serie de animación de “Spiderman”, superhéroe de Forest Hills, el mismo barrio de Nueva York que los miembros de la banda original. Hala, a subir todos el volumen a tope:

jueves, 24 de febrero de 2011

“Young Liars”, de David Lapham.

Cuando David Lapham se dio a conocer con “Balas Perdidas”, su renovadora revisión del género negro, parecía que iba a comerse la industria del cómic a dentelladas desde una pequeña editorial independiente. Sin embargo, poco a poco su figura se fue difuminando y su carrera ha ido dando bandanzos bajo la creciente sospecha tras la desilusión de cada nuevo trabajo alimenticio para las grandes editoriales que estábamos ante un autor de una sola obra incapaz de superarse a sí mismo. “Young Liars”, la serie del sello Vertigo cuyos dieciocho números acaba de publicar recientemente Planeta en un único tomo, no nos va a resolver esa persistente duda tras su precipitada conclusión (es lo que tiene trabajar para las grandes editoriales como DC que por mucho sello Vertigo que quieran vendernos si la serie no vende no hay segundas oportunidades…) al menos sí nos ofrece a un Lapham motivado y ambicioso capaz de realizar todavía propuestas sorprendentes y diferentes que, en otros tiempos, habrían servido como mínimo para que la serie hubiera continuado en función a su calidad y no primando exclusivamente criterios comerciales.

Young Liars” gira en torno al entramado de mentiras montado por Danny, un chaval que sueña en convertirse en estrella del punk, y Sadie, la desequilibrada y desinhibida hija de un pervertido millonario dueño de la principal cadena de supermercados de Estados Unidos, de la que está perdidamente pillado y la panda de freaks e inadaptados a la que llaman amigos. Danny y Sadie han huido a Nueva York sin saber que son perseguidos por los Pinkerton, los letales secuaces del padre de la chica que harán lo necesario para devolvérsela intacta a su papaíto.

Young Liars” es un tebeo excesivo, loco y difícil en el que Lapham no realiza ninguna concesión al lector incapaz de discernir la verdad de la mentira, lo real de lo imaginado, en la esquizofrénica narración planteada en torno a la red de mentiras creada por los extraños personajes ideados por el autor. Ese planteamiento incómodo es quizás el que llevó a la cancelación de la serie, sin embargo, una vez que se asume el control de Lapham sobre su creación y los sorprendentes giros de la historia podemos disfrutar del sarcástico y alucinado recorrido que realiza el autor por buena parte de la cultura popular de finales los noventa que presenta a través de abundantes referencias que enriquecen la obra y que van desde la música punk hasta el cine freaks de David Lynch, David Cronemberg o incluso Todd Browning hasta los maestros del propio Lapham en la escena del cómic independiente como Charles Burns, Jaime Hernández y en otro orden un vitriólico Garth Ennis. Sin embargo, el principal eco que planea sobre “Young Liars” es el de propio Lapham encontrándose en esta obra presentadas de un modo diferente constantes características de su obra (personajes femeninos de fuerte personalidad frente a la inseguridad de los masculinos, el uso y abuso de la elipsis y el flashbacks y la mezcla constantes entre el plano onírico y el real para mantener en vilo al lector) que si en otras obras aparecen contenidas como meros recursos para el desarrollo de la historia en “Young Liars” se presentan retorcidas hasta el extremo, convertidas en la verdadera razón de ser del cómic frente una trama que nunca acaba de estar del todo clara y solo se sostienen en base al talento de prestidigistador de un narrador sobresaliente.

No sé si un tebeo tan inclasificable como “Young Liars” está llamada a convertirse en un nuevo cómic “de culto” para minorías. Quizás llegue un poco tarde y el tiempo y el gusto por este tipo de historias haya pasado no ajustándose al gusto del público actual como demuestra la cancelación de la serie en Estados Unidos pero sin duda estamos ante la obra de un autor notable del que todavía podemos esperar grandes cosas dentro del amplio abanico de posibilidades que se abre entre la concisión de “Balas Perdidas” y el frenesí de “Young Liars”. Quizás en ese punto medio se encuentre la definitiva obra de madurez de un autor diferente. Yo estaré pendiente mientras releo y redescubro obras como "Balas Perdidas" y "Young Liars".

miércoles, 23 de febrero de 2011

A vueltas con el “Jerry Spring” de Jijé.

Los chicos y chicas de Entrecómics han realizado un estupendo trabajo de investigación y han conseguido una de las cosas más difíciles del mundo de los cómics: hacerse con el coste de lo que cuesta editar “Jerry Spring” en España para demostrar lo “ajustado” de la edición a 44 € el ejemplar del que opinamos largo y tendido aquí. Los números y las explicaciones las tenéis aquí y cada uno es libre de sacar sus propias conclusiones sobre lo "arriesgado" o no de la decisión de la editorial.

Yo no quiero hacer más valoraciones públicas acerca de este tema porque entramos en terrenos excesivamente pantanosos que van más allá de mis conocimientos opinando sobre las gestión del negocio (y por extensión los trabajos) de personas que ni siquiera conozco y a los que no quiero en ningún modo perjudicar. Sin embargo, me queda la duda (como imagino que a casi todos, incluidos los editores) sobre si aumentando la tirada inicial o teniendo en cuenta las previsibles ventas en otros canales ajenos a la distribuidora y la librería –Salones, Internet, etc- no habría sido posible ajustar algo más el precio para hacer la obra accesible a un mayor número de potenciales compradores. No sé, como digo, son detalles que realmente se me escapan y la editorial, como empresa que es, debe saber mejor que nadie como manejarse para asegurar su supervivencia y la rentabilidad de su apuesta .

En definitiva, serán/seremos los aficionados como mercado con nuestras compras los que daremos la razón o no de lo acertado de la edición del tebeo a ese precio.

Desde aquí solo me queda agradecer a Ponent Mon y Entrecómics el haber hecho públicos esos valiosos datos para que cada uno tenga más argumentos para decidir si comprar o no la obra (de indiscutible calidad) y desear a la editorial que llegue como mínimo a esos 610 ejemplares.

Dwayne McDuffie (1962-2011).

Me entero de la temprana muerte de Dwayne McDuffie cofundador de Milestone, guionista de cómics y series de animación Entre sus cómics para mí el más destacable fue la divertida miniserie “Control de Daños”, para Marvel en la que narraba en tono cómico las desventuras de los encargados de restaurar los daños tras los enfrentamientos entre héroes y villanos, aunque también será recordado por “Icon” para DC junto a John Paul Leon.

Más información sobre su vida y obra, aquí.

D.E.P.



martes, 22 de febrero de 2011

Alan Moore carga sobre Robert E. Howard.

¿Cuántas veces has abierto una copia de La Espada Salvaje de Conan para encontrarte con algún bárbaro que está vilando a una flexible bailarina Kothiana en el heno, ignorando sus débiles y poco anímicas quejas, captando las señales que envía su delirante mirada de éxtasis, incluída en la cara por el dibujante para poder mostrar que en realidad no le importa mucho? De hecho, la gusta que la traten así. Seguro que sí. A cualquiera le divierte el ser asaltado sexualmente por un zoquete iletrado lleno de músculos que apesta a grasa de oso. Esa es la idea de pasar una buena noche que tiene la mayoría de personas.

El mensaje de este tipo de relatos es que las mujeres se divierten con la violación, y que aunque digan que “no”, en realidad quieren decir que “sí”. Cuando alguien lee en los periódicos alguna de las asombrosas sentencias dictadas por los jueces que presiden los casos de violación, uno se pregunta si no les dieron para leer copias de “Conan, el Violador” durante sus años universitarios. El otro mensaje que está contenido en este material, es el de que los verdaderos hombres son hábiles bebiendo, convirtiendo a la gente en comida para perros con sus espadas, y atrayendo a las mozas de las tabernas.

Parece raro que el creador de Conan, Robert E. Howard, fuese en realidad alguien tan triste y solitario que nunca logró romper el intenso vínculo emocional que le unía a su madre. Cuando ella murió, condujo su coche hasta algún terreno baldío y se reventó los sesos. Conan y todos sus otros héroes eran desvergonzadas fantasías escapistas que representaban lo que realmente le hubiese gustado ser.

Es una lástima que no llegase invertir sus indudables energías en algo un poco más positivo y saludable. Y es mucho más lastimoso que condenase a las siguientes generaciones de fans a repetir una y otra vez sus sueños inseguros y sin esperanza de sexo brutal, esclavismo y violencia descerebrada.

(El amigo Frog2000 acaba de publicar la segunda parte -de tres- de su traducción del ensayo “Sexismo en los Cómics” que Alan Moore publicara en The Daredevils en 1982. Seguro que su cruda opinión sobre Robert E. Howard y por extensión el género de Espada y Brujería a más de uno va a incomodar. Pero, además, un desatado Moore dice mucho más en un ensayo que no tiene desperdicio y que debéis leer aquí y aquí).

La encuesta vengadora.

Ando un poco desorientado sobre como enfocar el tema de las encuestas ya que la lógica señala que después de elegir al mejor guionista tendríamos que seleccionar al mejor dibujante. Sin embargo finiquitar un tema que da para tanto debate en una única encuesta me parece un ejercicio de concisión excesivo. Quizás haga propuestas del mejor dibujante por nacionalidades, géneros o algún otro criterio igual de caprichoso y accesorio pero hasta que ese momento llegue he pensado que podemos ir eligiendo la mejor saga de Los Vengadores” que parecen estar de nuevo de moda con las reediciones que prepara Panini y los últimos tomos publicados.

Como siempre, yo hago una propuesta inicial de cinco sagas y dejo abierto a que vosotros en los comentarios comentéis, propongáis y votéis otras diferentes. La fecha límite para votar en la encuesta será…el 22 de Marzo.


La Guerra Kree-Skrull”, de Roy Thomas, Neal Adams y John Buscema.

La Saga de Korvac”, de Jim Shooter, George Perez, David Wenzel y otros.
La Saga de los Amos del Mal”, de Roger Stern y John Buscema.
Ultrón Ilimitado”, de Kurt Busiek y George Perez.
Vengadores Desunidos”, de Brian Michael Bendis, David Finch y otros.


Todos a votar en la columna de la derecha.

lunes, 21 de febrero de 2011

Mujeres de Papel: Modesty Blaise de Jim Holdaway.


Es una cuestión de gusto y que a mí me guste más la Modesty Blaise de Badia Romero no quiere decir que la del creador gráfico del personaje Jim Holdaway no tenga sus seguidores. La Modesty de Holdaway quizás sea más sutil y enigmática pero igualmente letal y fascinante. Siempre he pensado que los dos autores asociaron sus personajes a modelos diferentes. Si la de Badia Romero se ajustaría a una Sofia Loren o una Rachel Welch, la de Holdaway me recuerda más a una Audrey Hepburn.











Cartel del II Salón del Cómic de Navarra.

Realmente elegante el cartel realizado para la nueva edición del Salón del Cómic de Navarra del sueco Charlie Christensen. Más información aquí.

Florinda Chico (1926-2011).

El fin de semana nos ha dejado la ingrata noticia de la muerte de Florinda Chico, actriz con mayúsculas de la farándula española. Florinda en su voracidad interpretativa bregaba con lo que la echaran, ya fuesen papeles sonrojantes de nuestro más casposo cine a los que daba un empaque del que realmente carecían como golosinas envenenadas en algunas de las mejores películas españolas de la época que bordaba con la profesionalidad de los que llevan la interpretación en los genes y lo han demostrado en las duras y las maduras durante muchas, muchas décadas.

Se está yendo la mejor generación de actores y actrices que ha dado este país. Actores fantásticos que durante demasiados años no han sido lo suficientemente valorados ni estimados por la sesuda crítica a pesar de estar generalmente muy por encima de las películas que les tocó interpretar. Eso sí, siempre han contado con el cariño de un público con el que se identificaban.

D.E.P.