lunes, 15 de noviembre de 2010

Y a GZA le gusta Denys Cowan.

Hace unos días escribí sobre la relación del rapero RZA con los cómics y, en concreto, Bill Sienkiewicz. Sin embargo, no es un caso extraño porque su primo, GZA, también rapero y miembro de Wu-Tang Clan, comparte parecidos gustos por las viñetas, las artes marciales y las mujeres guapas. Así, en 1995 GZA –o The Genius, como también se hace llamar el humilde muchacho- tuvo a bien elegir al bueno de Denys Cowan para la portada de su primer disco en solitario titulado “Liquid Swords” que está considerado uno de los 100 mejores discos de Hip Hop de todos los tiempos, según dicen los que saben de eso.

Cowan es un talentoso dibujante que realizó la aclamada serie de “The Question” junto a Dennis O’Neill en los años ochenta y otros trabajos como “Batman: Justicia Ciega” del que ya os hablé por aquí. Lamentablemente, Cowan lleva unos años sin dibujar cómics dedicándose a tareas de producción de series de televisión con lo que no podemos disfrutar de uno de los dibujantes más personales e interesantes del mainstream norteamericano. La portada del disco aunque para mí no se puede comparar con sus mejores portadas para cómics es eficaz y da buena muestra de su talento.

La canción que da nombre al álbum y más abajo una selección de portadas de “The Question” realizadas por Cowan para terminar.


Viñetas a la muerte de García Berlanga.

Manel Fontdevila.

Mingote.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Luis García Berlanga (1921-2010)


Que vacío deja en el cine español.

Que su obra no sea olvidada.

Bienvenido Mr. Marshall” (1953)

El Verdugo”(1963)

Tamaño Natural” (1974)

La vaquilla” (1985)

D.E.P.

viernes, 12 de noviembre de 2010

“Carlos Gardel, la voz del tango”, de Muñoz y Sampayo.

Ya hablamos de la primera parte de este cómic por aquí en su momento cuando lo editó Planeta. Finalmente, aquella edición quedó lamentablemente en suspenso y en estos días Ediciones Zorro Rojo ha recuperado la obra completa en una cuidada edición integral. Y terminada la lectura no puedo dejar de asombrarme de cómo hay algunos autores –elegidos- capaces de llevar al cómic a un nuevo nivel.

El tratamiento de la biografía de Gardel realizado por los argentinos se aleja de las trilladas estructuras del biopic para desarrollar una obra ambiciosa, compleja y fascinante que se convierte tanto en un acercamiento al mito del cantante argentino y la red de ambigüedades, referencias cruzadas y leyendas que el mismo se dedicó a fomentar como una reflexión lúcida sobre la idiosincrasia de la argentinidad. A través de una estructura elíptica e inteligente que entrecruza presente y pasado los autores presentan todos esos datos que ayudaron a conformar el mito de un cantante del que realmente pocos datos contrastados se obtienen.

Muñoz y Sampayo reúnen las dispersas posiciones y referencias que se vierten sobre Gardel presentándolas a través de un acalorado debate televisivo, datos inconexos que el propio Gardel en la década de los treinta montó para engrandecer su figura, al tiempo que presentan la historia paralela de su supuesto asesino, quién contando con las claves quizás para dar nueva luz sobre su figura es hecho callar a las puertas del programa con lo que el debate y el mito permanecen intactos.

Estamos, sin duda, ante uno de los mejores trabajos del equipo formado por Muñoz y Sampayo que aprovechan los recursos propios y exclusivos del cómic para montar una historia de ambigüedades y verdades a medias en la que el lector acaba quizás llevándose una imagen más exacta de lo que significa la figura de Carlos Gardel que recurriendo a estudios y teorías más aburridas. La confianza entre los autores es total y el dominio de la narración gráfica de José Muñoz apabullante, lo que permite reducir el texto al mínimo y que sea el dibujo expresionista y oscuro de Muñoz sobre el que recaiga el peso del desarrollo de la obra. Muñoz es un dibujante fantástico, con un dominio del claroscuro apabullante aprendido directamente de grandes como Alberto Breccia o Pratt y en la excelente edición de Zorro Rojo se puede disfrutar de la fuerza de sus manchas y contrastes en toda su magnitud. Como es nota característica, en los fondos de la trama principal fluyen otras secundarias, no ya sólo la de las personas que de un modo u otro tuvieron alguna incidencia en la vida de Gardel, sino también la de las pequeñas intrahistorias que ayudan a ambientar y potenciar aquella con lo que cada página y casi cada viñeta tienen entidad propia dentro del discurso principal. Muñoz juega con el estilo para pasar de una traslación realista a otra que directamente caricaturiza a los personajes logrando que ambas armonicen en cadaa viñeta sin que el resultado resulte forzado ni antitético con lo que toda la obra adquiere una dimensión de gran guiñol plenamente calculado por los autores para reforzar el velo de irrealidad y ficción que rodea la leyenda de Gardel.

En definitiva, “Carlos Gardel, la voz del tango” es un cómic rico en matices que potencia y robustece las posibilidades de un medio cuyas posibilidades en las manos de autores tan talentosos como Muñoz y Sampayo se vuelven infinitas.

Si la edición de Planeta no era mala, la de Zorro Rojo es sencillamente espectacular. Tanto por la calidad extraordinaria de reproducción –creo que nunca antes se han visto los lápices de Muñoz tan bien reproducidos- como por la de los textos que complementan la obra escritos por los autores para los dos álbumes reunidos en el tomo en el que explican el germén y enfoque de la obra, como la acertada introducción de un texto de Julio Cortázar sobre Gardel extractado de “La vuelta al día en ochenta mundos”. Cuando las cosas se hacen con cuidado se nota. Mis felicitaciones a la editorial.

Tamara Drewe, ¿Tamara Drewe?...¡ Tamara Drewe!




Hoy se estrena la última película de Frears basada en el estupendo cómic de Possy Simmonds del que ya hablamos por aquí.

Tengo curiosidad, lo confieso, por ver la adaptación de Frears y, sin haber visto su actuación, me parece que Gemma Arterton, la actriz elegida para encarnar a la turgente y pícara Tamara tiene un físico adecuado y puede realizar una buena interpretación.

Sin embargo, yo no me quito de la cabeza que si la cantante Katy Perry hubiera estado interesada en pasarse a la interpretación con sus mohines y fotogenía habría sido una Tamara perfecta. ¿Vosotros qué opináis?

jueves, 11 de noviembre de 2010

“XIII Mystery: La Mangosta”, de Xavier Dorison y Ralph Meyer.

Que nadie piense que los del mainstream norteamericano son los únicos que estiran las series hasta el extremo y son capaces de cualquier cosa para mantener la fidelidad de los aficionados hacia una serie o un personaje… Los japoneses son quizás incluso peores y los europeos tampoco se quedan atrás aun cuando quizás estos últimos demuestren una mayor consideración a los autores y lectores ofreciendo contenidos de mayor calidad que no desvirtúen en exceso los motivos que les llevaron al éxito. Un buen ejemplo de esto último es "XIII Mystery", la nueva serie que ha empezado a publicar Norma Editorial ambientada en el universo conspiranoico de la entretenida “XIII” (a la que espero dedicar en algún momento una serie de entradas). “XIII Mystery” permite, por un lado, mantener atrapados a los seguidores de la serie original y, además, buscar nuevos adeptos con álbumes autonconclusivos protagonizados por personajes secundarios y marginales que aparecieron en aquella, con el atractivo añadido de contar con un equipo creativo diferente en cada álbum.

La Mangosta” es el primer álbum de la nueva serie y cuenta con el siempre eficaz Xavier Dorison a los guiones y con el autor de “Ian”, el talentoso Ralph Meyer a los lápices -alguien podría publicar en un bonito integral su “Berceusse Assassin”, ya puestos- y en él se nos narran los orígenes del implacable y misterioso asesino que se las hizo pasar canutas a XIII durante buena parte de la serie principal.
Dorison demuestra un gran conocimiento de la serie principal y cumple sobradamente con lo que se le pide en una historia que sin afectar a la trama de “XIII” aporta nuevos datos sobre el carismático villano y profundiza en su personalidad. Sin que el álbum suponga una visión renovadora del género ni resulte especialmente original, está narrado con oficio y pulcritud cumpliendo sobradamente su función de hacer pasar el rato al tiempo que no desvirtúa la serie madre. En el aspecto gráfico, Meyer se muestra como un hábil narrador y un eficaz dibujante de estilo realista que en esta ocasión se mantiene dentro de los esquemas marcados por Vance manteniendo una línea si acaso cabe dado su talento excesivamente respetuosa para mi gusto.

El único aspecto negativo que se puede poner al álbum se encuentra en la edición por parte de Norma Editorial ya que en la imprenta china debían andar escasos de papel satinado y reprodujeron la última hoja del álbum en la guarda final con la consiguiente disminución de calidad en la reproducción. Una cutrez que, por desgracia, emborrona la trayectoria de una editorial que generalmente cuidaba estos detalles y cada vez los obvía más (la segunda parte de “Long John Silver” se quedó en las estanterías porque no fui capaz de encontrar en todo Madrid un solo álbum que no estuviera abarquillado…). Puede que seamos cuatro gatos los que compramos todavía álbumes europeos pero que al menos se dignen a editarlos en condiciones…Esperemos que para próximos entregas de esta serie, de la que en Francia ya han aparecido dos álbumes más, se enmienden estos errores.

Más obras de Xavier Dorison en El lector impaciente:

- “W.E.S.T.”
- “Los Centinelas: Las cosechas del Acero”.
- “Long John Silver: Lady Vivien Hastings”.

Cuando la muerte no es el final.

¡ Qué se muere Spiderman!
Bueno, y ¿qué? Casi todos estos de abajo han muerto más de una vez . Era injusto que nuestro amistoso trepamuros no hubiera abrazado todavía a la fria parca y recibido su beso. Total, si la muerte de un superhéroe son dos días…

¡ Felicito a los actuales guionistas de “Spiderman” y dirigentes de Marvel por tan original jugada! Nuff Said.












Y la única muerte que realmente ha merecido la pena en el género superheroico:

miércoles, 10 de noviembre de 2010

“Scott Pilgrim 6: La hora de la verdad“, de Bryan Lee O’Malley.

Tras la lectura del quinto tomo de la opera prima del canadiense Bryan Lee O’Malley tenía curiosidad por ver cómo finalizaba esta sexta entrega y si abundaba en la amplitud de registros que apuntaba esa penúltima entrega hacia un giro más “adulto” de la historia. Sin embargo “La hora de la verdad”, el sexto volumen que supone la finalización de la serie, sin dejar de tener el carácter de lectura entretenida que marca toda la serie ha sido una pequeña decepción por la elección de O’Malley de mantener hasta el final el tono desenfadado de las aventuras de Pilgrim sin hacer honor al subtítulo.

En “La hora de la verdad” nos encontramos con un Scott Pilgrim deprimido, en un estado si cabe más lamentable de lo habitual, tras la desaparición de su enamorada Ramona Flowers. Sin embargo, tras una “inspiradora” estancia en el campo, Scott volverá a la ciudad para enfrentarse al más temible de los enemigos, Gideon, el último y más poderoso de los novios malvados de Ramona, intentar recuperar a su novia desaparecida e intentarse encontrar a sí mismo.

No se puede decir que O’Malley no haya sido consecuente consigo mismo y sus seguidores aficionados desde peques a esas series de anime y manga de cientos de capítulos que enfrentaban al protagonista de turno con los más variopintos enemigos en batallitas interminables que episodio a episodio repetían sin rubor la misma estructuras. O’Malley se ha mantenido fiel a esa referencia fundamental que entiende perfectamente hasta el final hinchando la serie en este último tomo con la más confusa y absurda de las batallas con el último novio malvado de Ramona Flowers añadiendo un bello y romántico final abierto que, sin embargo, nos escamotea la serie cuando la cosa se ponía realmente interesante con el enfrentamiento de Ramona y Scott con una madurez que como peterpanes modernos se niegan a aceptar.

No hay que obviar sin embargo que, tras todo el rollo de batallitas que construye el autor para la chavalería, la obra resulta interesante por su sustrato metafórico, mostrándose como un autor inspirado capaz desde las asumidas limitaciones del amerimanga más frívolo de construir una historia con sustancia y trasfondo para quien quiera entrar sin prejuicios en el juego que propone y escarbar en el trasfondo de la obra. Con todo, O’Malley es un autor a seguir en el futuro si se atreve a ampliar sus perspectivas y “Scott Pilgrim contra el mundo” está llamada a convertirse en una obra de referencia pese a sus limitaciones, quizás el “Odio” del nuevo milenio. Y si no me creen, dentro de unos años, me lo contáis.

Más “Scott Pilgrim contra el mundo” en El lector impaciente, aquí y aquí.

Mantlo-Gaiman: Las dos caras del genio.


Leo en 999 y Flora y Fauna que ayer fue el cumpleaños de Bill Mantlo (59) y hoy es el de Neil Gaiman (50), lo que me pone fatalista y me hacen reflexionar sobre la esquiva y loca fortuna que es esto de la vida.

Por edad, ambos son casi compañeros de generación (aunque cada uno se situaría en un extremo) renovadores, en su momento, del cómic mainstream norteamericano de los ochenta y noventa por la originalidad de sus propuestas. Ambos, por diferentes motivos, eligieron realizarse en otros ámbitos ajenos al medio, lo que quizás no deja este -o su miope industría- en muy buen lugar . Gaiman como escritor de novelas, Mantlo ejerciendo como asistente legal en una asociación del Bronx neoyorquino.

Aquí acaban las similitudes. Hoy en día, Gaiman es un autor respetado y admirado al que la fortuna le sonríe con un relativo éxito literario, adaptaciones cinematográficas de sus obras, reediciones cíclicas de sus mejores cómics y lucrativas incursiones en el cómic más comercial. Mientras tanto, Mantlo sufre la peor de las suertes languideciendo invalido, internado de por vida consecuencia de la mala hora en que un hijo de puta al volante se lo llevó con su coche por delante cuando patinaba, disminuido en sus capacidades, necesitando ayuda constante y con una situación económica precaria a la que no ayuda precisamente que sus cómics no sean reeditados y su obra difundida sólo recordada y valorada por los aficionados más veteranos.

Las dos caras de la fortuna aplicadas a dos grandes escritores que ejemplifican eso de que unos nacen con estrella y otros estrellados. Fijado quizás nuestro destino sin que podamos hacer (bueno, se puede ayudar a Mantlo adquiriendo este libro aquí) ni decir mucho.

Felicidades a ambos.

martes, 9 de noviembre de 2010

“The House of Mistery: Alex Toth”


Alex Toth siempre me ha parecido que es como El Greco de los Cómics. Un dibujante excepcional, sin duda, con un elemento pertubador que logra que sus viñetas (como los cuadros de Doménikos Theotokopoulos) se graben a fuego en la memoria del lector más allá del género en que se adscriban sus historias (terror, romántico, superheroico, aventuras…). Como El Greco, Toth fue un culo de mal asiento que erró por distintas editoriales y agencias dejando una obra tan brillante como dispersa…Y como El Greco, Toth fue quizás más reconocido por sus colegas autores que por los aficionados siendo su inmensa influencia rastreable en un abanico de dibujantes que hoy en día consideramos tan imprescindibles como Gene Colan, Jordi Bérnet, José Múñoz y un largo etcétera. Un dibujante mayúsculo por su insultante dominio de prácticamente todos los aspectos que pueden pedírsele a un dibujante de historietas –composición de página, sombreado, narración, perspectiva, uso de la onomatopeya, conocimiento anatómico…- pero que a pesar de su maestría resulta si acaso poco menos que una mera referencia a pie de página para los nuevos aficionados. Por ese motivo, la edición por parte de Planeta de un tomo que reúne las historias de terror que realizó para DC en “The House of Mistery” a un precio bastante asequible no deja de ser una buena noticia a pesar que la reproducción de las mimas no sea todo lo buena que pudiera esperarse.


Las historias de terror que reúne el tomo guionizadas por el mismo Toth o por autores tan competentes como Jack Oleck o Robert Kanigher sorprenden por su originalidad y frescura gracias al enfoque sorprendente que Toth da a cada una de las historias que, en los lápices de autores menos competentes, resultarían bastante tópicas (historias de monstruos interdimensionales, alienígenas, suplantaciones de identidad y equívocos fatales). Pero, además, este tomo permite apreciar la evolución del autor en un período de quince años hacia una economía gráfica y una expresividad mayores sin abandonar por ello las inteligentes onomatopeyas o los escorzos característicos que encajan perfectamente con la temática de unas historias que deriva de un terror un tanto pueril propio del cine de serie B de la época a historias en las que el aspecto psicológico y la caracterización de los personajes resulta más profunda, convirtiéndose en la base de las historias.


En definitiva, a pesar de la discreta reproducción (por desgracia nota característica en la serie) este tomo dedicado a un autor como Alex Toth se me antoja una compra imprescindible para cualquiera que quiera disfrutar de un autor mayúsculo capaz de elevar a un listón superior unas historias que, de otro modo, resultarían bastante prescindibles. Y es que tratándose de Alex Toth no es tan importante el qué cuenta sino el cómo lo cuenta. Si tuviera que comprarme un único tebeo este mes probablemente sería este.


Más “The House of Mistery” en El lector impaciente:


Bernie Wrightson.


Neal Adams.

lunes, 8 de noviembre de 2010

“Hellblazer: Scab”, de Peter Milligan y otros.

Peter Milligan es un guionista que me gusta especialmente. Sus trabajos, más allá de su calidad, que generalmente suele ser superior a la media en el comic mainstream, ofrecen dosis de originalidad e independencia (entendiendo por tal el hacer lo que le apetece sin atender a las modas imperantes y, lo que me parece más importante incluso, lo que pueda esperarse de él) que no suelen dejarme indiferente y, como mínimo, resultan entretenidos. No está siendo una excepción, en este sentido, su actual etapa en “Hellblazer” en la que aporta nuevos aires a las desventuras de John Constantine.

En el primer volumen publicado por Planeta, que reúne los números 251 a 255 de la colección regular, titulado “Costra” –aunque lamentablemente no se haya traducido el título- y que reúne los dos primeros arcos firmaos por Milligan ya se aprecian las pautas que el guionista inglés va a desarrollar en la serie. En el primer arco que da título al tomo, nos encontramos a un enamorado y feliz Constantine afectado por una rara dolencia cutánea que le produce una enorme pústula consecuencia de sus malas artes pasadas sobre un sindicalista liverpooliano que le acarrearán la primera crisis sentimental en su bucólica relación, mientras que en el segundo arco de dos números, "Regeneración", Constantine en su intento de sabotaje de las obras de las Olimpiadas de Londres da con el supuesto fantasma de un doctor de la peste del siglo XVII y un drama familiar que se remonta tres siglos atrás.

En apenas cinco números Milligan se las apaña para introducir críticas a los últimos coletazos del sindicalismo preblair hasta a las actuales Olimpiadas de Londres aprovechando su conocimiento de primera mano del tema gracias a su origen británico en entretenidas e imaginativas tramas de terror urbano barkeriano repletas de gólems cutáneos y demonios mesopotámicos con pinta de colegiala, recuperando parte de la esencia de un personaje desgastado tras pasar quizás por demasiados autores en los últimos tiempos y construyendo una versión de Constantine falible y enamorada que irá desarrollando en las siguientes entregas.

En el aspecto gráfico, en estos números parece que se pretende un giro radical a la serie abandonado el tono oscuro y tenebrista que es casi su seña de identidad para apostar por voluntariosos autores sin demasiado bagaje como Giuseppe Camuncoli y Goran Sudzüka que no lo hacen mal dentro de sus limitaciones, aunque queden en evidencia frente a la historia corta que ilustra Eddie Campbell, a la espera de un enorme Simon Bisley que se unirá a la serie a partir del siguiente volumen. Pero de eso ya hablamos otro día.

Mñas "Hellblazer" en El lector impaciente:

"Hellblazer" de Warren Ellis.