sábado, 5 de enero de 2013

Queridos Editores Magos 2013.



Queridos editores magos:

Un año más apuro hasta el último día para escribiros mi carta. Yo, como el resto de lectores impacientes de los que abundan por aquí, he hecho mis deberes y todos hemos sido lo suficientemente buenos como para esperar ver publicados algunos de estos clásicos que permanecen injustamente olvidados en el panorama tebeistico español. Como cada año sois más, imagino que las posibilidades de ver publicadas alguna de estas obras aumentarán, ¿verdad?

Asumiendo el panorama de crisis en que nos encontramos y que todavía faltan por publicar una tira larga de los cómics que otros años os pedí en mis otras cartas (aquí y aquí), este año mi carta es más corta que la de años anteriores.

Os dejo mis peticiones.

“Warlord” de Mike Grell.

“Aqules Talón”, de Greg.

“Parque Chas”, de Eduardo Risso y Ricardo Barreiro.

”Alexis Strogonov”, de Émile Bravo y Jean Regnaud.

“Bob Marone”, de Yann y Conrad.

“Werewolf by Night” de Gerry Conway y Mike Ploog..

“ROM”. de Bill Mantlo y Sal Buscema.

“Bogey” de Segura y Sanchez.

Nada más, queridos magos, espero que a lo largo de este año accedáis a algunas de estas peticiones y a las que se sumen en los comentarios a esta entrada. Por si acaso, a lo largo del año, ya os iré dando más razones para rescatar del olvido estos excelentes tebeos.

Un impaciente saludo de un lector impaciente,


PAblo.

viernes, 4 de enero de 2013

Coleccionable “Star Wars: Clásicos 1” de VVAA.


Planeta inaugura el nuevo año apostando fuerte por los coleccionables con una serie de setenta entregas dedicada al Universo Star Wars que a buen precio – 9,99 euros menos los tres primeros que tendrán una rebaja inicial – que permitirá a los aficionados a este clásico de la Ciencia Ficción hacerse con la mayor parte de los cómics aparecidos a lo largo de estas décadas en torno a los personajes de George Lucas, desde los clásicos publicados por Marvel hasta los más modernos editados por Dark Horse  escritos por los Kevin J. Anderson, Randy Stradley, Tom Veitch, y dibujados por talentos como los de Rick Leonardi, Bob Wiacek, o Fred Blanchard..

Precisamente el tomo que abre la serie recoge la primera entrega de los clásicos de la Marvel recopilando a lo largo de sus 192 páginas los once primeros números de la serie “Star Wars” que entre 1977 a 1986 publicase la Casa de Ideas que pasó de la centena de números y contó con autores de la talla de los Howard Chaykin, Roy Thomas, Archie Goodwin, Tom Palmer, Al Williamson, Walt Simonson o Carmine Infantino. Precisamente el grueso de este tomo inicial recoge la etapadel equipo creativo formado por el guionista todoterreno Roy Thomas y un especialista scifi como Howard Chaykin en el que los autores adaptan a lo largo de media docena de números la primera de las  películas – o cuarta, ya sabéis- “Una nueva esperanza” antes de iniciar una serie de aventuras originales que continuarían durante una larga etapa Archie Goodwin y Carmine Infantino.

Más allá del tono añejo y entrañable de este material hay que destacar la más que correcta calidad de reproducción de la edición aunque esta adolece del mal endémico de este tipo de coleccionables, la escasa documentación complementaria y la eliminación de las portadas originales.

El coleccionable se distribuirá en kioscos y los interesados que se suscriban tendrán acceso a material exclusivo (cinco posters de gran tamaño a doble cara con planos e imágenes de algunas de las estructuras más emblemáticas de la saga, junto a un libro de 32 páginas).

En definitiva, un coleccionable que puede ser una buena oportunidad para contar en una edición unitaria y económica del grueso de los cómics publicados del universo expandido de Star Wars pero que por las características de la edición está lejos de ser definitiva.

jueves, 3 de enero de 2013

“Intachable: 30 años de corrupción”, de Víctor Santos.




Desde hace años tengo la sensación que Víctor Santos es un autor que no ha tenido todo el reconocimiento que se merece por los medios especializados aunque sus obras siempre cuenten con el respaldo que realmente merece la pena, el del público. Quizás sea debido a su apuesta ultranza  por los despreciados géneros – desde el Negro a la Fantasía Heroica ha cosechado grandes éxitos locales-  quizás por no frecuentar los cenáculos adecuados o quizás porque el hombre no es muy sociable y no se ha sabido promocionar…Quién sabe. Y, sin embargo, de justicia sería que esa sensación mía –errada, seguramente- empiece a cambiar a partir de su última obra como autor completo publicada recientemente por Panini, “Intachable: 30 años de corrupción” en la que Santos sin abandonar sus propias posiciones haciendo los tebeos de género que le gustan  da un paso adelante como autor de cómics en un tebeo adictivo en el que aborda un tema tan actual y espinoso como los círculos de corrupción generados en torno a la burbuja urbanística en la España mediterránea desde finales de los ochenta hasta nuestros días desde una perspectiva amarga y desencantada que solo el género negro permite.




A partir de la historia de amistad de dos amigos de colegio, César y Gabriel, Santos toma como escenario para su historia la España mediterránea del pelotazo en la que el aparentemente íntegro César Gallardo construye su meteórica carrera política a partir de sus negocios urbanísticos y los menos lícitos negocios turbios que controla clandestinamente su mano derecha, Gabriel Solís. A pesar del acoso de la policía y la judicatura, César y Gabriel están dispuestos a no pararse ante nada porque su ambición es infinita y ellos son intachables.

Hacia tiempo que Víctor Santos era uno de los autores patrios que mejor venía trabajando el género negro en el cómic en España, pero “Intachable: 30 años de corrupción” es sin duda su obra más madura, ambiciosa y lograda hasta la fecha, en la que a partir de una trama clásica en torno a la amistad de dos jóvenes ambiciosos y sin escrúpulos desgrana, sin señalar directamente a nadie aunque tampoco oculte modos y maneras que a quién más y a quién menos resonarán de prensa y televisión, buena parte de los males de la España contemporánea consecuencia directa de las “culturas” del ladrillo y el pelotazo que nos ha dejado estos lodos en los que estamos empantanados, denunciando sin señalar abiertamente a nadie una corrupción que penetra en todas las esferas de la sociedad.

Junto a Sánchez Abulí, Víctor Santos es el autor español que mejor dialoga sus obras y en “Intachable: 30 años de corrupción” lo borda una vez más con textos secos, lacónicos y tajantes que caracterizan perfectamente el universo corrupto y sin medias tintas en el que sitúa a sus personajes. Pero, además, en esta obra evoluciona en su faceta de dibujante para adaptar a una temáticamente netamente española las últimas tendencias estéticas en el cómic negro norteamericano, construyendo una obra atractiva, visualmente muy potente y  netamente expresionista,  en la línea que autores como Sean Phillips, Michael Lark o Darwyn Cooke vienen haciendo desde hace años para  dar brillantez a una historia de por sí lo suficientemente interesante como para no tener nada que envidiar a las que esos autores nos importan (Brubaker toma nota). En especial, cabe destacar el tratamiento del color para marcar las transiciones y cambio de escenario o como en las secuencias de acción se renuncia a todo diálogo para volcar toda la narración en el apartado gráfico con espectaculares resultados.

“Intachable: 30 años de corrupción” es un tebeo actual y moderno que se encuentra entre lo mejorcito que nos dejó el 2012  y marca la madurez creativa de un autor del que solo podemos esperar cosas positivas. Y es que si en Grecia tienen a Petros Márkaris, en España tenemos a Víctor Santos. Que nos dure muchos años.

miércoles, 2 de enero de 2013

“Superzelda”, de Tiziana Lo Porto y Daniele Marotta.


451 Ediciones sigue empeñada en demostrarnos que en Italia se hacen buen cómic más allá de los tradicionales y saludables fumetti añadiendo un nuevo título de esta nacionalidad a su catálogo de novelas gráficas. Se trata de “Superzelda”, biografía de Zelda Sayre Fitzgerald, la musa y esposa del inmortal escritor norteamericano Francis Scott Fitzgerald  con la sus autores, Tiziana Lo Porto y Daniele Marotta, reivindican y rescatan del olvido la figura de esta interesantísima mujer.
  
En esta obra, con un estilo ligero, ameno y distendido, Lo Porto y Marotta hacen un amplio recorrido por la vida de Zelda desde su infancia acomodada hasta su trágica muerte, una mujer adelantada a su tiempo que cultivó el baile, la pintura y la escritura y junto a  su marido se relacionó con lo más granado de la intelectualidad europea y estadounidense de su época, personificando como nadie la trillada frase de “los alegres años veinte” protagonizando una constante huida hacia ninguna parte rica en excesos y que degeneró en la locura de la protagonista.

 Los autores muestran las luces y las sombras de una persona compleja en una documentada narración en la que incorporan al hilo de la historia organizada en cortos capítulos,  incluyendo acotaciones que incorporan opiniones y comentarios por parte de las influyentes personas que la trataron – desde Hemingway a Dos Passos o contemporáneas como Rebecca West, Dorothy Parker o Louise Brooks - que enriquecen y contrastan la personalidad de esta enigmática mujer que en muchas ocasiones, de mano de los autores, se dirige directamente al lector para explicar y justificar su propia historia.

Se puede considerar “Superzelda” como la ópera prima de Tiziana Lo Porto y Daniele Marotta, un equipo creativo que en su país se ha especializado en publicar en forma de cómics reseñas de libros para la revista cultural italiana “D” y que con “Superzelda” se han planteado su trabajo más ambicioso.

 La obra está profusamente documentada y resulta interesante comprobar cómo el guión hilvanado por Tiziana Lo Porto se traslada a un relato ágil y divertido gracias al bitono elegante y detallado de Daniele Marotta que adapta al género biográfico muchos de los recursos más modernos del cómic actual.

“Superzelda” es un cómic muy atractivo realmente interesante tanto en forma como en contenido que acerca de una manera moderna y entretenida al lector una figura tan poco conocida por el común de los mortales como fue Zelda Fitzgerald y la antesala ideal para que el neófito se acerque a la obra de Scott Fitzgerald, una de las más influyentes de la Literatura norteamericana.

martes, 1 de enero de 2013

Carta abierta a JAN sobre la renuncia a la medalla.



Ayer al mediodía, cuando el que más y el que menos se aprestaba a enfrentar la Nochevieja, saltó la bomba informativa. Juan López, JAN, renunciaba a la reciente concesión de la Medalla de Oro al Mérito en  las Buenas Artes concedida por el Ministerio de Cultura argumentando su “ética personal” y “convicciones personales”. Como la forma de renunciar era un poco rara la puse en reserva hasta que, poco después, desde Amaniaco Ediciones la confirmaron a través de la red social del pajarito.

JAN no es el primero que ha renunciado a un premio otorgado por el actual Ministerio de Cultura del lamentable ministro Wert, al que le crecen los enanos incluso cuando acierta como en el caso de la concesión de este galardón. Ya le pasó con el Premio Nacional de Narrativa otorgado a Javier Marías por la pésima  “Los Enamoramientos”. Y es que con las políticas del actual Gobierno acabamos pagando todos incluso más aquellas figuras que por dignidad deciden protestar renunciando a honores, como en el caso de JAN, sin duda merecidos.

Amo profundamente la obra de JAN. “El Supergrupo” (Nacho Fernández no nos falles) es uno de mis tebeos favoritos de todos los tiempos y he leído sus “Superlopez” desde que tengo uso de razón. Sin embargo, no lo he admirado más como con esta renuncia en la que demuestra su altura moral. Y es que más admirable que a uno le den un Premio me parece que es saber renunciar al mismo si estás en desacuerdo con el que te lo otorga.

En el fondo, JAN tiene el mejor de los Premios: el cariño y reconocimiento de sus lectores pero, sinceramente, espero que cuando las circunstancias en España sean otras se lo vuelvan a ofrecer y el autor, al que no conozco, lo acepte, porque  se me ocurren pocos autores de cómics nacionales cuya trayectoria merezca tanto reconocimiento y el Cómic, en general, está falto de premios como para andar renunciando a ellos.

Chapeau, Sr. JAN. Ojalá éticas personales como la suya abundasen y cunda su ejemplo. Otro gallo nos cantaría a todos y a todas.

domingo, 30 de diciembre de 2012

La Sexta Noticias reventó The Amazing Spiderman 700.



Andaba yo ayer disfrutando de un momento de asueto en la sobremesa mientras la peque dormía la siesta viendo La Sexta Noticias cuando agucé el oído al introducir la guapa Cristina Saavedra una noticia sobre el polémico “The Amazing Spiderman 700”, recién publicado en Estados Unidos y que tanta polvareda ha levantado aun cuando todavía Panini no lo haya publicado en las Españas y del que las páginas especializadas nacionales se han estado cuidando muy mucho de salvaguardar–en la medida de lo posible- el misterio.

 Y quedo estupefacto al comprobar como la bien modulada voz del narrador se dedica a fusilar con tono cómplice y total despreocupación el argumento que el esforzado Dan Slott se ha dedicado meses en montar en torno a la ¿muerte? de Spiderman.

El que no lo viera  puede hacerse una idea más o menos aquí. El reportaje es una versión ampliada que no mejor del que yo vi. Eso sí, aviso que fusila el tebeo:
             
No me voy a rasgar las vestiduras a estas alturas. Sé perfectamente que este tipo de noticias abordada en medios generalistas ampliará las ventas del tebeo en cuestión y de la serie durante unos cuantos meses y en el fondo eso es lo que importa a los editores. Ya lo hemos vivido antes y es lo que desde Axel Alonso hasta el último becario de Panini Comics esperan, ya que la muerte de un personaje icónico es el truco más trillado del mundo del género de superhéroes desde que papa Lee nos sobrecogiera décadas ha matando a la buena de Gwen Stacy en la misma serie de Spiderman, demostrando ser un buen discípulo de un tal Milton Caniff y su “Terry y los Piratas”, por otro lado.

En fin, un truco burdo y desgastado al que hemos asistido ya demasiadas veces y que en los últimos tiempos con las muertes mencionadas en el reportaje (Superman, Capitán América…) las editoriales mainstream han abusado en demasia, buscando desesperadamente repetir el golpe de efecto para encontrar un hueco en los medios mayoristas con el que cuadrar cuentas a costa de los siempre agradecidos y amables lectores esporádicos. Esto a mí no me escandaliza, es simplemente una consecuencia directa de unas reglas del juego elaboradas en los inicios del género cuando los creadores cedieron la propiedad de los personajes a las editoriales y a las inapelables reglas del mercado. Es lo que hay y lo único que se puede pedir cuando cíclicamente recurren a tan manido recurso es que no se insulte la inteligencia de los lectores fieles y al menos se curren una historia atractiva. No, uno ya es perro viejo y, a este respecto, está ya curado de espantos.

No, a mí lo que me ha disgustado es el tratamiento de la noticia. La gratuita alegría con que en el reportaje han destripado sin ningún cuidado todo el trabajo de Slott y gratuitamente han espoileado el argumento del cómic a sus seguidores españoles. Una falta de cuidado en la que, por supuesto, no creo que haya habido mala intención, pero precisamente por eso mismo viene a demostrar la todavía escasa relevancia que tiene el Cómic y lo mal-tratado qué es en los medios de comunicación en comparación con otros ámitos culturales. Estoy seguro que si en lugar de un cómic se hubiera tratado de un libro o de una película mucho se habría cuidado el periodista de destripar la historia. Y es que aun cuando haya quién se mire el ombligo y se felicite sobre la creciente dignificación del medio y su equiparación con otras manifestaciones culturales todavía hay mucho, muchísimo camino que recorrer al respecto.

En fin, no será la primera vez ni la última pero hay queda la denuncia. ¿Sobre lo de la muerte de Spiderman? Ya escribiré si acaso pero, ya sabéis, más de lo mismo.

sábado, 29 de diciembre de 2012

De Stan Lee a Chris Ware: 45 años de cómics nos contemplan.




Ayer 28 de Diciembre, día de Los Santos Inocentes, dos de las figuras más influyentes del cómic mundial coincidieron en su cumpleaños.

Stan Lee, cocreador de un universo superheroico único que ha sabido reinventarse a lo largo de las décadas para convertirse en un éxito comercial que ha traspasado las barreras de las viñetas para asaltar el cine comercial y la mercadotecnia generando pingües beneficios, cumple 90 años.

Chris Ware, un artesano estudioso decidido a innovar en las fronteras de su arte experimentado desde el (re)conocimiento de los clásicos de su disciplina y experimentado con formatos y asumiendo temáticas y contenidos propios minoritarios con difícil salida comercial, ha cumplido 45 años.

Dos maestros y dos visiones antagónicas de entender el Cómic, sus posibilidades y su viabilidad, que lideran dos corrientes enfrentadas pero que, más allá, de sus diferencias complementan un todo y la capacidad de reconciliar las potencialidades de ambas visiones  marcará la importancia o marginalidad del Cómic como fenómeno cultural de importancia en el futuro (Y no, no me estoy refiriendo necesariamente a que Ware haga superhéroes aunque creo que no estaría nada mal…).

Lee, como creador, ya lo ha dado todo y de Ware, esperamos, que lo mejor esté por venir todavía.

Mis felicitaciones a los dos.  

viernes, 28 de diciembre de 2012

Fantagraphics publicará Mortadelo y Filemón en Estados Unidos.


A día de hoy ya estoy en condiciones de confirmar el acuerdo firmado por Francisco Ibáñez, el creador de Mortadelo y Filemón, y Gary Groth, en representación la célebre editorial norteamericana de cómic alternativo Fantagraphics quienes han decidido promocionar este clásico del cómic español incluyéndolo en su catálogo.

Gary Groth ha mostrado su satisfacción por haber conseguido este hito al hacerse con el cómic español más vendido y exportado de la historia y, entre sus planes, ha señalado no está solo publicar una colección completa con los clásicos de Ibáñez tal y como ya ha realizado con la obra de autores como Crumb o Spiegelman sino que, además, espera poder publicar nuevos álbumes de producción propia realizados por algunos de los pesos pesados de la Editorial, barajando nombres como Daniel Clowes, Charles Burns, Jaime Hernandez o Chris Ware.

Ibáñez se ha mostrado encantado con que sus personajes se difundan ante un público nuevo y se muestra emocionadoante la idea de  hacer la competencia a las grandes editoriales mainstream de superhéroes.

En la página de Fantagraphics ya se pueden hacer las primeras reservas que se servirán  el próximo día de los Santos Inocentes.

jueves, 27 de diciembre de 2012

“Jeremiah: Integral 2”, de Hermann Huppen.




Planeta vuelve a la carga con la segunda entrega de la serie de integrales con la que está recuperando un clásico como el “Jeremiah” de Hermann en la que recoge los inencontrables en la anterior edición de Grijalbo cuarto a  sexto álbumes de la serie original con títulos tan seductores como “Los Ojos de Fuego”, “Un cobaya para la eternidad” y “La Secta”.

Se puede decir que  “Los ojos de fuego”  cierra el primer gran ciclo de la serie, en el que más apegado se mantuvo Hermann a las convenciones aprendidas del Western al lado de Greg en "Comanche", al culminar el reencuentro por fin del joven Jeremiah con uno de sus parientes perdidos en una historia rocambolesca en la que Hermann brilla impresionantemente a nivel gráfico mostrando espectaculares espacios naturales. La historia es un tanto desconcertante –algo, por otro lado, que encanta a un autor que siempre ha presumido de ir por delante de sus lectores- presentando a unos Jeremiah y Kurdy enfrascados en su rastreo mientras por otro lado los esclavos de la reserva india – los indios convertidos en el Western posapocalíptico de Hermann curiosamente en un disciplinado ejército- intentan escapar ayudados por un quintacolumnista al tiempo que, aparece y desaparece, de la historia un siniestro ilusionista cuyos objetivos Hermann no desvelará hasta el final. “Los ojos de fuego”, como casi todos los de Hermann es una historia que gana con las relecturas y muestra a un autor que va ganando confianza en el desarrollo de sus habilidades como guionista incorporando diversas subtramas que acaban de confluir finalmente en el reencuentro entre Jer y su tía.

En “Un cobaya para la eternidad”, Hermann abandona definitivamente cualquier ilusión que pudiera haberse hecho el lector de la época porque se ciñera al género Western (por muy posapocalíptico que este sea) y cambia completamente el giro de la serie en una historia en la que critica los peligros de la Ciencia desatada al convertir a Kurdy en víctima de un viejo conocido que con engaños le lleva hasta una siniestra comunidad dirigida por un científico que al parecer ha encontrado el secreto de la eterna juventud. “Un cobaya para la eternidad” es una historia fascinante en la que Hermann profundiza por primera vez en la guadianesca personalidad de Kurdy al tiempo que construye un conmovedor y triste final al atisbo de romance que Jer tuvo con Cheryl. Hermann construye una magnífica trama de historias en paralelo en la que vuelve a mostrar la disparidad de los dos personajes principales, Jeremiah y Kurdy, tan antagónicos como complementarios,

En “La Secta”, Hermann presenta a Jeremiah y Kurdy como escoltas en el viaje de  un influyente personaje y su familia. Durante el viaje, los miembros de la partida vivirán todo tipo de vicisitudes y peligros hasta que se verán engañados por los miembros de una siniestra secta para que encuentren refugio en su sede sin sospechar que se acabarán convirtiendo en unos estupendos sacrificados. Hermann trata directamente el tema de las sectas destructivas en una rica trama en la que vuelve al Western y en la que coquetea con el género del terror y en la que realiza un magnífico trabajo al retratar los distintos personajes que aparecen en una historia resuelta con pericia y en la que el autor acaba por fin de alcanzar su madurez como autor total.

Respecto a la edición, en esta nueva entrega parece que se ha realizado un especial esfuerzo por subsanar los defectos de la primera y no he notado las erratas y errores que abundaron en la anterior entrega y la reproducción resulta más cuidada aunque –evidentemente- ganaría a un tamaño superior. A pesar de ello, en estos tebeos  el dibujo de Hermann luce espectacular y sus complejos y sorprendentes guiones muestran a un autor implicado con su obra, construyendo álbum a álbum una de las series de Ciencia Ficción más singulares y hermosas que uno ha leído.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

“Capitán América y Bucky”, de Ed Brubaker, James Asmus, Marc Andreyko, Chris Samnee y Francesco Francavilla.




Dispuestos siempre a exprimir al máximo al personal mediante las más rocambolescas fórmulas de marketing, resulta que los editores Marvel decidieron dar dos tazas hace unos años a los seguidores del Capi reiniciando la numeración de la serie regular a raíz del horror de “Miedo Encarnado” cuando apenas unos meses antes habían recuperado la numeración original para poder celebrar el redondo número 600 que salía de la suma de todos los volúmenes anteriormente publicados. Esta vez, no contentos con reiniciar la serie, paralelamente continuaron con la numeración original por este lado con estos  ocho números – del 620 al 628, numerados por si alguien todavía le interesa eso de la numeración-  que acaba de publicar Panini en un apañado volumen.
El primer arco argumental de seis números guionizado por Brubaker junto a Marc Andreyko es el que quizás tenga más interés para los seguidores hardcore del Capi ya que en esta historia Brubaker ofrece más detalles en torno a los orígenes de Bucky antes de convertirse en el compañero del Capi. De este modo, Brubaker da a conocer a la familia de Bucky antes de quedarse huérfano y señala la existencia de una hermana. El conjunto de la historia ideada por Brubaker y Andreyko es bastante convencional y se aviene a fórmulas que Bru ha usado en múltiples ocasiones construyendo la autobiografía del personaje pero está resuelta con eficacia y la gracia de ser el propio Bucky  el que desgrana sus recuerdos durante la II Guerra Mundial y sus primeros pasos como Soldado de Invierno. A la entretenida historia, un eficacísimo Chris Samnee le saca todo el partido demostrando ser un excelente dibujante retro con un estilo que recuerda a los Lark y Epting con los que tan a gusto se siente Bru.

El segundo arco en el que Brubaker se apoya en el desarrollo del guión en James Asmus, a pesar de su ambición resulta bastante errada y confusa. Partiendo de una idea de Brubaker, Asmus construye una trama que gira en torno al poco (re) conocido Bucky de los años cincuenta quién ya envejecido y débil ha de aliarse con el Capi (Steve Rogers) y la Antorcha Humana Original para detener a un villano de su época en mallas. La historia podría haber dado bastante más de sí con un desarrollo menos errático y confuso como el que imprime Asmus al que se le nota bastante perdido en la colaboración con Brubaker y al no ser capaz de dar el tratamiento adecuado a los personajes que maneja, especialmente a Fred Davis, el Bucky de los años cincuenta ni desarrollar con claridad una trama llena de lagunas. Tampoco ayuda demasiado el trabajo gráfico de Francesco Francavilla, un dibujante con un estilo minimalista y elegante  poco adecuado para el género superheroico que usa una gama de colores chillones bastante desagradable a la vista y da la sensación de estar tan perdido como Asmus con este encargo.

En fin “Capitán América y Bucky” es un tomo que da claramente una de cal y una de arena, sin demasiado interés salvo que se sea un incondicional a las andanzas del Capitán América. Avisados quedáis.

lunes, 24 de diciembre de 2012

El lector impaciente y Juez Dredd os desean Felices Fiestas 2012.



Un año más y con más audiencia casi ya que el Discurso del Rey llega la tradicional felicitación de las fiestas invernales –ya sabéis, Navidad, Solsticio de Invierno o lo que cada cuál celebre por estas fechas- de este vuestro Lector Impaciente.

Este año 2012 he seleccionado la portada del número 6 de “Judge Dredd” , obra de Brett Ewings, en la que esta alma rebosante de buena voluntad y amor al prójimo que es el simpático Dredd le da para el pelo a un yayoflauta vestido de rojo. Creo que ilustra bien estos oscuros tiempos que vivimos.

A pesar de lo poco identificado que me siento con estas fiestas por decreto, en lugar de hacer balance y más zarandajas (si queréis selecciones de tebeos del año e informes y cosas así buscad en otros sitios que yo ya comento tebeos durante el resto del año) simplemente os exhorto  a que disfrutéis de la fiesta y la jarana como cada uno y cada una mejor quiera, pueda o le dejen. Que al menos no nos quiten lo bailado.

En fin, sed felices y divertíos. Por aquí, me encontraréis leyendo y escribiendo de tebeos cuando se os haya pasado la resaca.

domingo, 23 de diciembre de 2012

“Usted 7”, de Esteban Hernández.



No deja de ser interesante que un autor que goza de una consolidada trayectoria con cinco obras publicadas que han obstenido el aplauso de la crítica y el público, aparte de algún que otro premio,  como el valenciano Esteban Hernández siga apostando por la autoedición en un formato, el fanzine, que por mucho que se empeñen en extinguir sigue siendo ideal para que los jóvenes autores vayan curtiéndose y aprendiendo el oficio antes de lanzarse sin red a la publicación de novelas gráficas y que los más veteranos experimenten y prueben nuevas vías en un producto ideal para ello sin la obligación de contentar a un público siempre pendiente. De este modo, el fanzine que Hernández se autoedita, “Usted” –del que ya escribí por aquí-  llega a su respetable séptimo número mostrando un excelente estado de forma  (de hecho recibió el premio al mejor fanzine en el 30ª  Salón de Barcelona).

Tras la elegante y enigmática portada de este séptimo número, Hernández recopila un conjunto variopinto de historias propias realizadas en los últimos años en las que sigue explorando algunas de las obsesiones que ya han aparecido en obras más extensas como “Suéter”, “¡Pintor!” o “El Duelo”. Temas como el absurdo cotidiano, la muerte, la locura o el paso del tiempo siempre filtrados a través de su sensible y personalísimo punto de vista que culmina en historias  en las que, en algunas de ellas,  el autor abre ventanas a su propio mundo personal al lector, interpelándole incluso directamente con preguntas abiertas en un intento de ubicarse a sí mismo como autor a través de  la comunicación y el (re)conocimiento de sus lectores (una llamada de atención que ya aparece inserta en el propio título del fanzine).

Entre estas historias, entre las que destaca para mi gusto la estupenda “Ciprés”, Hernández experimenta con estilos de dibujo, sin perder su personalidad, y géneros y tratamientos atreviéndose incluso con el humor naif en la serie “Mik i Kim” mostrándose como un autor inquieto a la búsqueda de ampliar sus recursos gráficos para seguramente sacarles partido en su obra posterior.

En definitiva, el séptimo número de “Usted” a pesar de su humilde, pero elegante, envoltorio esconde auténticas joyitas a un precio ridículo por el que merece la pena correr el riesgo de probar. Ustedes sabrán lo que hacen que yo ya se lo he contado.

sábado, 22 de diciembre de 2012

Cuando a Max le gustaban los Elektroputos.

Como ni se ha acabado el mundo  ni me ha tocado la lotería y ya he dado la vuelta pertinente por el centro de Madrid, el cuerpo pide recordar aquellos años ochenta en que un joven Max creó el logotipo y la portada del disco de los Elektroputos, ecléctica formación catalana de eclécticos sonidos punk-ska formada en 1984 y que todavía anda por ahí dando guerra.

Os dejo con uno de sus temas más conocidos “Creemos firmemente” muy adecuada para estos tiempos navideños.


viernes, 21 de diciembre de 2012

“Basura” de Juan Giménez y Carlos Trillo.



En estos días en que medio mundo se ha distraido elucubrando sobre pueriles fantasías en torno al fin del mundo mientras el otro medio se preocupa únicamente de cómo cuadrar sus cuentas para poder sobrevivir al fin de año, no resulta de más volver la vista a los clásicos y releer cómics de enjundia como “Basura” de los  argentinos Carlos Trillo (guión) y Juan Giménez (dibujo), en el que serializado desde las páginas de la revista “Zona 84”, primero, y recopilado en álbum por Toutain después mostraron con cruda eficacia bajo la forma de distopía futurista las muchas miserias de la naturaleza humana.
 
En un futuro lejano –no sabemos cuanto- la mayor parte del mundo se ha convertido en un enorme vertedero en el que intentan sobrevivir los escasos supervivientes siendo su atmósfera casi irrespirable. Algunos grupos han caído en el supersticioso primitivismo animista sobreviviendo de la búsqueda diaria entre los restos que paulatinamente se vierten mientras otros algo más afortunados se hacinan en una fortaleza a la espera que se cumpla una antigua profecía mesiánica sobre la que han fundado sus esperanzas. Ignorados por ambas sociedades existe una oligarquía civilizada y tecnológica que vive aislada manteniendo el statu quo sobre las ruinas de la Tierra y generando nuevas cantidades de basura. Cuando uno de esos privilegiados es expulsado del paraíso se encadenan una serie de casualidades y mezquindades que llevarán a los desfavorecidos del mundo a intentar asaltar las puertas del cielo.

“Basura” es una obra maestra de la Ciencia Ficción en cómic que, si no ha obtenido mayor reconocimiento, ha sido consecuencia directa de su falta de reediciones desde su última publicación a finales de los noventa. En esta obra ese guionista todoterreno, efectivo y humanista, como fue el añorado Carlos Trillo firmó uno de sus más redondos y certeros guiones con una historia que, a diferencia de otras más libres y personales aportaciones al género como es el caso de “El Peregrino de lasEstrellas”,  se ciñe perfectamente a las convenciones de la Ciencia Ficción distópica y catastrofista inspirada libremente en obras maestras del género como “¡Hagan sitio! ¡Hagan sitio!”, “Blade Runner” o “Mad Max” y coqueteando con la, por aquella época, ya boyante corriente Cyberpunk.

En apenas cincuenta memorables páginas, Trillo construye una exquisita fabulación en que refleja con precisión las miserias de la naturaleza humana fácilmente manipulable a los mesianismos y las crisis totalitarias bajo la siempre efectiva envoltura de género. Trillo describe con precisión las peculiaridades y complejidades de los distintos grupos que malviven en el vertedero en el que el planeta se ha convertido estableciendo minuciosamente todos los elementos para que la historia alcance su clímax final y que la revolución de los desfavorecidos finalmente acabe triunfando y mostrando la sutileza de su denuncia en un final abierto tan efectivo como canto al sol a la esperanza o como descarnada sentencia fatalista en clave spengleriana.

Si el guión de por sí es redondo se retroalimenta y refuerza magníficamente por el espectacular trabajo que un motivado Juan Giménez realizó reflejando primorosamente la decadencia del mundo moribundo en el que se desarrolla la historia. Giménez es un especialista en el género de la Ciencia Ficción y en esta obra demostró su madurez asumiendo y cumpliendo con el reto planteado por Trillo para insuflar credibilidad a la historia, ciñéndose en las pocas páginas de las que dispone para recrear con originalidad, precisión y detalle toda la aplastante riqueza de las sociedades descritas (inspirado en parte en los trabajos de los grandes de "Metal Hurlant" - los Moebius, Caza, Bilal, Druillet...- y, por extensión, la imaginería de las peículas de CFde Ridley Scott, todo hay que decirlo) y de la ambientación del mundo apocalíptico planteado –del que los creativos de “Wall-E” sin duda tomaron buena nota-  sentando unas bases para dejar luego a la imaginación de cada lector la continuación de las muchas historias que su rica visión sugiere. “Basura” es el germen de buena parte de su reconocida obra posterior incluida la tan aclamada “La Casta de los Metabarones” y es una pena que no sea más (re)conocida.

Precisamente,  se ha achacado como defecto a “Basura” que su inicial serialización y reducida extensión conlleva la deficiente caracterización de los personajes protagonistas y el escaso desarrollo de los variados y ricos elementos presentados por Trillo. No estoy para nada de acuerdo. Seguro que los elementos planteados habrían dado para una serie de álbumes pero el equipo formado por Trillo y Giménez  saca todo el partido de los medios que disponen para construir una historia ambiciosa y completa que invita a la reflexión del lector explotando el carácter arquetípico de sus protagonistas y su naturaleza de obra de género para enriquecer sus interpretaciones probablemente mucho más allá incluso que la propia intención de sus autores y que, con una mayor extensión, se desvirtuaría.

Si el mundo no se ha acabado mañana y estáis leyendo esto, buscad este tebeo y dadle una oportunidad a una obra que mereciendo una exquisita adaptación cinematográfica no dispone ni siquiera de una reedición digna a estas alturas de la fiesta. Y es que quizás sí que el mundo debería acabarse si seguimos dejando que obras como esta acaben en el olvido de la basura.