lunes, 12 de marzo de 2012

“Mezek”, de Yann y André Juilllard.

Es curioso, como parece que las editoriales se ponen de acuerdo a la hora de sacar obras de temáticas parecidas en una lucha por captar lectores que no sé hasta que punto no acaba saturando a los aficionados. Si Ponent Mon anuncia a partir de este mes la publicación de “Buck Danny”, la serie europea por antonomasia de aviadores, Norma Editorial ha corrido para adelantarse y publicar no una sino dos obras de Yann centradas en la aviación militar. La primera de ellas, “El Gran Duque”, la he aparcado por el momento ya que a priori me parece más interesante este “Mezek” dibujado por el gran André Juillard.
En 1948, el naciente estado de Israel se enfrenta a todos tipos de enemigos tanto externos como internos. Acosados por la aviación de la Liga Árabe, los israelitas buscan, burlando el bloqueo internacional de mil maneras posibles , hacerse con aviones de guerra por todo el mundo entre los desechos de la II Guerra Mundial mientras, ante la falta casi total de pilotos judíos, contratar pilotos mercenarios de distintas nacionalidades con los que formar la Aviación del Ejército Israelí. De entre todos esos pilotos, despreciados por los nacionalistas hebreos, destaca Björn, un misterioso y frío piloto sueco especialista en hacer volar los inestables “mezek” checos que oculta un doble secreto.

Aunque pueda parecer lo contrario tras sus largas colaboraciones con Conrad, opino que Yann no es un guionista especialmente imaginativo ni sorprendente. Sin embargo, compensa esa tara con un gran conocimiento de los mecanismos de los géneros que ha ido perfeccionando a lo largo de su carrera y la profusa documentación de la que se nutre a la hora de construir un guión. En ese sentido, “Mezek” no es una excepción y a partir de una convencional y trillada historia de género en torno al misterio de los sabotajes a los aviones israelíes y los secretos en el pasado del protagonista, Yann realiza una completa aproximación a la construcción del estado de Israel durante la guerra de 1948 describiendo de manera somera pero efectiva la compleja situación internacional en que se encontraba el naciente país. Como es habitual, se nota que Yann se ha documentado a conciencia para la realización de este álbum, incorporando a través de los distintos personajes referencias a hechos y personajes históricos reales que entremezcla con la resolución de los misterios en torno a la figura del protagonista para mantener el interés del lector hasta el final de la historia. Yann es un autor muy convencional y, en ese sentido, la trama resulta predecible pero gracias a la solidez y originalidad de las bases históricas que maneja y la correcta dosificación de los misterios, se lee con agrado aunque con excesivo distanciamiento respecto a unos personajes con los que cuesta identificarse.
Sin duda, el principal aliciente de “Mezek” para mí consiste es volver a disfrutar del trabajo de un dibujante de la categoría de André Juillard, quién da empaque al álbum demostrando que su trazo no ha perdido ni elegancia ni detallismo con los años. Lejos de las tramas de época a las que debe su fama o sus últimos escarceos con los personajes de Jacobs, Juillard se muestra como un exquisito narrador gráfico capaz de desenvolverse con igual maestría en la descripción de los más feroces combates aéreos y los distintos tipos de aviones como los más íntimos escarceos amorosos de unos amantes en una playa desierta. Cuando la profusión de diálogos entre los personajes no lastra los dibujos de Juillard, Mezek” alcanza una dimensión superior ya que el dibujante es capaz de aportar en esas secuencias mudas todo el dramatismo y hondura que precisa un buen cómic de género.

Mezek” es un notable cómic histórico que encuentra en la originalidad de los hechos tratados y el talento de Juillard sus principales elementos a destacar frente a una trama acaso excesivamente convencional y predecible que sin embargo como una máquina bien engrasada funciona a la perfección.

sábado, 10 de marzo de 2012

Jean Giraud / Moebius (1938-2012)

Acaban de anunciar en el Telediario la muerte de Jean Giraud osease Moebius. Un dibujante con un talento tan enorme que fue capaz de desdoblarse en dos personalidades artísticas tan deslumbrantes, magistrales y esplendorosas que marcaron a fuego la BD europea anquilosada en formas anticuadas, rígidas, infantiles y repetitivas.

Giraud /Moebius vino a acabar con todo eso desde dos frentes. La evolución natural de las convenciones habituales de los géneros –especialmente del western - en las obras firmadas con su nombre y de la que “Blueberry” es la máxima expresión, a la imaginación desbordada y sorprendente de su “alter ego” Moebius a cuyo haber se deben obras maestras como “Arzach”, “El incal” o “El garaje hermético” mostrando originales mundos imaginarios de los que tomo buena nota el fagocitador mundo cinematográfico.

Quiero pensar que Giraud encontró por fin el punto de encuentro entre sus dos personalidades en su última gran obra, “Inside Moebius”, sintetizando por fin toda las energías de un talento único.

Se ha ido físicamente uno de los autores de cómics más influyentes de todos los tiempos pero su obra se mantendrá ya que, como la cinta de Moebius, no tiene ni principio ni fin. Es eterna.

D.E.P.

viernes, 9 de marzo de 2012

“De qué hablo cuando hablo de correr”, de Haruki Murakami.

Buscando motivación para retomar la costumbre de salir a correr tras dejar el gimnasio hace unos meses, me he animado a leer este librillo en el que el japonés Haruki Murakami comenta con su estilo sencillo y claro sus propias experiencias como escritor y corredor de fondo, al tiempo que va descubriendo a sus lectores aspectos de su obsesiva y perfeccionista personalidad.

La verdad es que es un libro ameno y entretenido, sobre todo para aquellos que nos gusta Murakami o que, a cualquier nivel practiquemos o hayamos practicado lo de enfundarnos unas zapatillas para salir a correr (lo de jogging, footing yo no lo digo porque yo no hago esas cosas) que sabrán reconocer algunas de las experiencias que describe el escritor, aunque dudo mucho que sea una obra capaz de despertar demasiado interés en la generalidad de los mortales (claro, que la generalidad de los mortales no saben ni quién es Murakami ni leen demasiado, así que lo mismo les dará). Pero para los pocos que nos interesan todas estas cosas, en esta obra inclasificable que Murakami considera como unas “memorias” se descubre a sus seguidores como un tipo tímido, perfeccionista y solitario, que ha encontrado en el deporte –ha participado y participa en la tira de maratones y triatlones a pesar que ya no es ningún jovencito- un complemento enriquecedor a su labor de escritor, estableciendo curiosas similitudes entre sus dos grandes pasiones y vocaciones.

Si no se ha practicado más deporte que el del sillonball, casi mejor que nadie pierda el tiempo en esta obra, porque el autor no va mucho más de explicar sus obsesivas preocupaciones de corredor: como empezó a correr, como se prepara para un maratón o como afronta el progresivo declive que le ocasiona la edad, con lo que Murakami se presentará ante sus ojos como un perro verde de lo más raro, aun cuando quizás gracias a su sencillez narrativa y envolvente estilo estoy seguro que serán capaces de mantener la atención por poco interesados que estén por el tema.

A nivel particular, tengo que decir que no he logrado el objetivo inicial, ya que más que motivarme, Murakami me ha desalentado a pesar que el libro me haya gustado. Y es que este hombre tiene un nivel y capacidad de sacrificio muy por encima de mis posibilidades. A ver si cuando se me olvide, me animo y salgo a trotar un poco.

jueves, 8 de marzo de 2012

Vince Coletta, entintador profesional.

Nunca he dejado tirado a un editor... nunca dejé tirada a una empresa. Siempre doy lo mejor de mi trabajo y lo entrego a tiempo.

(Esta declaración la realizó Vince The Hack Coletta, el que para muchos aficionados y especialistas es el más controvertido entintador del mainstream norteamericano al dedicarse a “simplificar” la labor de algunos de la multitud de dibujantes que entintó a lo largo de su prolija carrera, en una interesante entrevista que Bruce ha traducido y se puede leer completa aquí. La entrevista, que es la única que se sepa otorgó Coletta, la realizó su amigo Jim Shooter y en sus respuestas se percibe a un Coletta a la defensiva a pesar del tratamiento amable de las preguntas de Shooter. Está claro es que para Colletta lo prioritario era cumplir con los plazos y con el editor que le contrataba costara lo que le costase).

miércoles, 7 de marzo de 2012

“Scout”, de Timothy Truman.

Si a los chavales de las generaciones anteriores les gustaban los vaqueros y a los de las posteriores no tengo ni idea, los de la mía sentíamos una especial simpatía por los indios norteamericanos, eternos perdedores de las películas en blanco y negro de nuestra infancia, mientras crecíamos acongojados escuchando al apocalíptico doblador de Carl Sagan ya en la tele a color descubrirnos el “Cosmos” mientras unos fanáticos con misiles nucleares nos hacían presumir que no íbamos a llegar a la adolescencia. Quizás por todos esos motivos, cuando Comics Forum sacó a principios de los noventa en su rumbosa línea de cómics de Eclipse, una serie protagonizada por un apache que iba en moto por unos Estados Unidos posapocalipticos devastados por los desmanes ecológicos y las sanciones de los gobiernos extranjeros, caí enamorado de la moda juvenil aunque la única referencia que tenía del tal Timothy Truman que aparecía en los créditos del tebeo fuese una corta y atractiva miniserie de “Hawkman” publicada por Zinco, disfrutando cada entrega más que las del “Miracleman” de un tal Alan Moore.

Y es que Truman se montó a lo largo de los 24 episodios de que constaba la serie original y que Forum publicó a lo largo de 19 entregas un “Jeremiah” a lo indio protagonizado por un tal Emanuel Santana que en clave de road movie desértica llevaba a cabo un viaje iniciático en moto por unos deprimentes Estados Unidos ungido por los dioses apaches en una especie de mesias guerrero que lo mismo se enfrentaba con los militares que con extraños monstruos que no quedaba claro si eran reales o alucinaciones fruto de su experiencias con el peyote.

Truman, un tipo polifacético que lo mismo realizaba cómics meritorios que se embarcaba en giras sin fin tras los pasos de sus queridos Grateful Dead a los que ha ilustrado la mayor parte de sus discos y que por entonces ya había realizado "Grimjack” aunque nosotros no teníamos ni idea, se mostraba en “Scout” como un guionista competente sacando partido de la identidad apache del protagonista sin renunciar a una moderada crítica en clave ecologista que la caracterización distópica de la serie le permitía al tiempo que homenajeaba a algunos de sus ídolos musicales escondiendo en los nombres de los principales personajes de la serie referencias más o menos veladas a los mismos.

La cosa debió venderse lo bastante bien como para que Forum completase la primera serie, aunque como consecuencia de la caótica organización de Eclipse, su posterior quiebra y el incendio del almacén donde guardaban buena parte de su stock quedara olvidada en el limbo de los tebeos la segunda serie de dieciséis números protagonizada por Santana titulada “Scout: War Shaman”, en la que Truman retomaba a su protagonista más maduro y con la carga añadida de la viudez y dos hijos. Y es que parece ser que entre ambos volúmenes, el inquieto Truman realizó un número especial incluido en el álbum “Marauder” de su grupo musical, The Dixie Pistol, en el que Santana contraía matrimonio.

Por supuesto, estas últimas historias están inéditas en España por lo que no sería mala cosa que alguna editorial dispuesta a aprovechar el tirón que de nuevo están teniendo los temas indios con “Scalped” y la buena acogida que siempre tienen las distopias futuristas se animara con la edición cronológica y ordenada de toda la serie, más allá de lo complejo que pueda ser hacerse con los derechos de este material. Total, por pedir que no quede.

martes, 6 de marzo de 2012

“First Wave”, de Brian Azzarello y Rags Morales.

ECC Ediciones publica la esperada miniserie “First Wave”, penúltimo intento por parte de DC de sacar un poco más el jugo a los héroes clásicos en un universo retro en el que no existen los superpoderes situado en la posguerra de la II Guerra Mundial. La carta de presentación de la historia fue esta miniserie de seis números realizada por dos artistas con tanto tirón comercial como Brian Azzarello y Rags Morales que intentan dar lo mejor de sí en una historia bastante entretenida.

Doc Savage regresa de su retiro a Estados Unidos para descubrir que el fallecimiento de su padre no se ha producido por causas naturales como todo el mundo pensaba y puede ser el centro de una enrevesada conspiración de una misteriosa organización llamada el Árbol Dorado. Junto a sus ayudantes y otros héroes, como The Spirit, Batman o El Vengador, Savage viajará junto a sus colegas a la selva amazónica de Hidalgo para enfrentarse a científicos locos, asesinos precolombinos y locos con estoque en la mejor tradición pulp.

Hay personajes con un carisma innegable y uno de ellos es Doc Savage. De otro modo, no se explica los constantes intentos por parte de las editoriales y los autores por recuperarle para la causa p desde su época gloriosa en la década de los treinta. Desde entonces, guionistas tan competentes como Roy Thomas, Denny O’Nell o Warren Ellis (por no hablar por una nómina de dibujantes que quita el hipo) han intentado revitalizar al personaje en cómic sin mucho éxito. El último en probar fortuna ha sido el mediático Brian Azzarello que arropó a Savage en un ambicioso proyecto que incorporaba a un personaje con el tirón comercial que siempre tiene el Hombre Murciélago y un The Spirit que acababa de recibir el empujón mediático de su infame adaptación cinematográfica junto a personajes pulp semiolvidados del inagotable fondo de armario de la editorial como Rina, The Jungle Girl, El Vengador o los BlackHawks que, si la cosa hubiera acompañado con buenas ventas, habrían tenido sus propios revival. Al parecer el ambicioso proyecto no ha cuajado –o se ha aparcado con tantos frentes abiertos que tiene DC- y se ha quedado solo en esta miniserie y otra protagonizada también por Savage y Batman.

En “First Wave” nos rencontramos con un Azzarello más serio y concentrado que en sus últimos trabajos y que acomete con buen pulso el desafío de versionar a personajes tan carismáticos sin caer en la caricatura o el esperpento, dotando a la serie de un tratamiento pulp muy logrado con personajes que evocan a los héroes y villanos de esa literatura de usar y tirar y una trama efectiva que quizás hubiera precisado de un desarrollo más amplio teniendo en cuenta la ambición de las distintas subtramas y hubiera ayudado a explicar algunos detalles de la trama que quedan excesivamente confusos, siendo la extensión de seis episodios de la miniserie algo corta.

Como siempre, Azzarello forma equipo con un gran dibujante y en esta ocasión el agraciado ha sido un Rags Morales, que en este tipo de serie deja patente la influencia de Joe Kubert en su tratamiento de estos clásicos personajes y sus dotes en el dominio de la anatomía humana aunque poco a poco vaya contagiándose del esquemático estilo narrativo de Azzarello embarullando la historia.

Como inicio de ese nuevo universo pulp que no ha llegado a germinar “First Wave” sí fue capaz de cumplir con los objetivos que un pulp debe contener siendo una entretenida evasión para los que disfrutan de este género que no tiene que coincidir necesariamente con el lector de superhéroes de toda la vida al tiempo que presentaba a los personajes y los dejaba preparados para nuevas aventuras que de momento no hemos disfrutado. Lástima

La edición de ECC está bastante bien, aunque no incluya la reproducción de las seis portadas alternativas realizadas por distintos autores que acompañaba a cada número aunque sí reproduzca las “oficiales” realizadas por J.G.Jones.

Joaquim Muntañola Puig (1914-2012)

Me hago eco de la noticia del fallecimiento en el día de ayer del nonagenario Joaquim Muntañola, veterano autor humorista gráfico que publicó en numerosas publicaciones como El Be Negre, L'Esquitx, En Patufet y Papitu, antes de la Guerra Civil.

En los años cuarenta publicar en el popular TBO personajes como Josechu El Vasco, Angelina y Cristobalito y Doña Extravagancia.

Muntañola continuo publicando regularmente en numerosos diarios y revistas, especialmente de la prensa deportiva catalana ya que Muntañola fue gran aficionado al fútbol y un gran culé siendo colaborador de la revista “Barça” a partir de los años cincuenta.

Aparte de su labor como dibujante, Muntañola escribió numerosas novelas y obras de teatro así como criticas de cine.




Una completa semblanza del autor, aquí.

D.E.P.

lunes, 5 de marzo de 2012

Y los personajes de cómics deberían pertenecer a…

…Sus autores, según refleja la mayoría de los votos emitidos, aunque el baile de cifras que proporciona el programilla de Blogger hace albergar poca confianza en su fiabilidad.

Pero, bueno, como esto no son las elecciones rusas y solo un pasatiempo para debatir un rato sí que sirve para que al menos parezca claro que masivamente los que han votado consideran que los personajes pertenecen a sus autores más allá de su cesión a editoriales o al disfrute de todos los aficionados.

De todo lo expuesto en los comentarios, creo que se pueden sacar varias conclusiones siendo las principales, que los contratos están para cumplirlos y habría que estudiar caso por caso existiendo cantidad de detalles que se nos escapan y desconocemos que impiden un pronunciamiento claro y rotundo.

Los autores –o los herederos de estos- que en su momento firmaron los contratos y encontraron beneficioso ceder sus derechos a las editoriales no deberían temerariamente desdecirse para reclamar judicialmente en pos a los beneficios y el desarrollo posterior que la evolución de los personajes ha originado.

Otra cosa, en mi opinión, sería que pudiesen demostrar que esos contratos se firmaron bajo algún tipo de presión o engaño y si el beneficio generado por sus creaciones sobrepasa toda expectativa previa posibilitándose a través de la negociación se llegasen a acuerdos que beneficiaran a los creadores que contribuyeron a hacer grandes a los personajes si no existía ninguna cláusula de revisión en sus contratos en ese sentido y mejoraría seguramente la imagen de las editoriales condenadas de otro modo a asumir el rol de malo de la película.

En fin, un tema complicado y espinoso como pocos que seguirá dando mucho que debatir en el futuro.

Cartel de las VIII Jornadas del Cómic de Castellón.

¿El cartel de un salón de cómic debe publicitar la ciudad donde se realiza, el cómic o al autor invitado estrella? Yo creo que las tres cosas aunque si tuviera que elegir casi prefiero como mínimo las dos primeras porque la tercera se publicita por sí misma mediante el trabajo de la estrella en cuestión. En este caso, Alex Robinson no hace ninguna referencia en el Cartel del VIII Salón de Castellón que ha realizado a la sede y se convierte a sí mismo en el principal motivo de un divertido cartel que lo mismo podía haberse realizado en Castellón que en Yorktown.

Por si alguien tiene curiosidad, aparte de la omnipresente presencia del autor de "Malas Ventas", en las Jornadas del Cómic de Castellón habrá más actividades de las que podréis enteraros aquí.

domingo, 4 de marzo de 2012

Sheldon Moldoff (1920-2012)

Se confirma el fallecimiento de Sheldon Moldoff, prolífico dibujante asociado durante años a la DC de la Golden Age. Con un estilo influido por Norman Rockwell, Alex Raymond y Hal Foster, Moldoff desarrolló un estilo propio imaginativo, original y naif que desarrolló durante sus años que pasó vinculado a los títulos de Batman y entintando a Curt Swann en Superman,entre otros.

Sheldon fue un dibujante prolífico creador de personajes clásicos como Hawkman y Black Pirate hasta su retirada del mundo del cómic a finales de los sesenta.

D.E.P.




sábado, 3 de marzo de 2012

Cartel del III Encuentro Profesional de Cómics de Granada.

Bonito y elegante cartel el realizado por Carla Berrocal inspirado en el Día de la Mujer para el tercer Encuentro Profesional del Cómic de Granada que se realizará el 8 de Marzo y servirá de antesala al Salón Popular que se iniciará el día siguiente.

viernes, 2 de marzo de 2012

“El Cementerio de Praga”, de Umberto Eco.

Tengo claro que el Umberto Eco que más me gusta es el novelista más cercano a los géneros. No es que no me guste su faceta ensayística –imprescindible para cualquier aficionado al cómic su clásico “Apocalípticos e Integrados”- o sus novelas con un enfoque más introspectivo como “La misteriosa llama de la reina Loana” pero realmente de sus obra literarias las novelas que más he disfrutado han sido esas históricas en las que coquetea con la intriga y las tramas detectivescas sin abandonar su obsesión por los problemas de identidad para plantear problemas universales de lo más interesantes. Por suerte, “El Cementerio de Praga” vuelve por sus fueros y nos ofrece una obra más cercana a las características de siempre y que gustará a los que ya han disfrutado de su obra previa.

En el París de finales del siglo XIX, un notario de origen italiano aficionado a la buena cocina, misógino y antisemita radical, se despierta con importantes lagunas de memoria. A través de la reconstrucción de su diario en el que sus propias notas se alternan con las de un misterioso abate irá reconstruyendo su identidad y recuerdos redescubriendo una vida llena de secretos que le convierten en protagonistas de los principales sucesos históricos de su tiempo.

Eco vuelve por sus fueros de tramas enrevesadas y personajes que se desconocen para volver a demostrar la estrecha línea que separa la realidad y la ficción y lo misterioso y absurdo tomando como eje uno de los grandes prejuicios que han cimentado la identidad europea como ha sido el odio a los judíos en una trama de espías y falsificadores, masones, jesuitas y satanistas, embaucadores todos ellos que relaciona con los orígenes de los fabulosos Protocolos de los Magos de Sion y que acabaron inspirando a un loco con bigotitoun genocidio. En esta época en la que tan fácilmente nos influyen los medios de comunicación para generar opinión y prejuicios en las masas, Eco avisa sobre esos peligros con esta novela histórica que acaba convertida en parábola de la rabiosa actualidad haciendo uso de erudición, ironía e inteligencia para que aquellos que quieran entender entiendan y los crispados amantes de la corrección política y el inmovilismo mental solo rayen su superficie.

El Cementerio de Praga” es una novela absorbente y atractiva que nos devuelve al Eco más popular, inteligente y accesible, en una novela que sus seguidores no deben dejar de leer.

jueves, 1 de marzo de 2012

“Barracuda: Esclavos”, de Dufaux y Jérémy.

Parece ser que a raíz de “Piratas del Caribe”, la piratería se ha vuelto a poner de moda y en el cómic francobelga han aparecido unas cuantas series de calidad que retoman esta temática, algunas de las cuáles Norma Editorial se ha animado a publicar. Una de ellas fue la famosa “Long John Silver”, de la que ya he hablado por aquí de manera extensa y otra sería “Le diable des sept mers” de los Hermann que a pesar de constar solo de dos álbumes y estar concluida permanece curiosamente inédita en nuestro país. Ahora, Norma se anima con la última de esta terna publicando la primera entrega –de las dos que, de momento, consta- de “Barracuda”, obra del prolífico y veterano Jean Dufaux y el novel Jérémy Petiqueux.

En esta primera entrega, como es lógico, se ponen las bases de la trama y se presenta a los principales personajes. Un galeón español es abordado por los piratas del Barracuda, el navío capitaneado por el tuerto Blackdog y su irascible hijo Raffy. Tras pasar a cuchillo a la mayor parte de la tripulación, los piratas llevan a los escasos supervivientes – entre los que se encuentran una dama española y los jóvenes Maria y Emilio, este último haciéndose pasar por mujer- a Puerto Blanco, el puerto franco de los piratas del Caribe, para venderlos como esclavos antes de embarcarse en una peligrosa aventura para hacerse con el codiciado diamante Kashar que provoca la desgracia de sus dueños. El destino de los tres jóvenes se mantendrá entrelazado en el confinamiento de Puerto Blanco rodeados de envilecidos y traicioneros filibusteros.

Dufaux es un guionista con mucho oficio capaz de sacar adelante cualquier historia de género como ya ha demostrado en unas cuantas series de éxito a las que parece “Barracuda” está destinada a sumarse. Explotando todos los tópicos y elementos propios de las historias pirateriles, Dufaux plantea una trama bien construida y entretenida en torno al triángulo formado por los tres jóvenes protagonistas a los que rodea de una buena galería de personajes secundarios estupendamente retratados y que ofrecen a esta serie un acabado atractivo.

En el aspecto gráfico, Dufaux cuenta con el talentoso Jérémy con el que ya ha colaborado anteriormente al tratarse del colorista de la estupenda “Murena”. En este su primer gran trabajo, Jérémy se muestra como un dibujante talentoso al que se le notan influencias de Delaby y Juillard. Jérémy se muestra como un dibujante solvente que destaca especialmente como no podía ser de otra forma en su tratamiento del color pero no se queda atrás en el desarrollo de los espectaculares abordajes y las exóticas localizaciones caribeñas, cumpliendo sobradamente con su cometido.

En fin, “Barracuda” deja con ganas de más cumple con las expectativas sin innecesarios aderezos con una historia de piratas de las de siempre, así que espero que pronto veamos por aquí publicada la segunda entrega y podamos enterarnos como continúan las peripecias de sus personajes.

III Encuentro Tintinófilo ¡Mil Rayos!

El incansable José Luis Povo, de Mis Cómics y Más, me informa sobre el III Encuentro Tintinófilo ¡Mil Rayos!, que tendrá lugar el próximo sábado 10 de Marzo de 2012 en la Fundación Carlos de Amberes de Madrid y para el que ha realizado el bonito y evocador cartel que ilustra la entrada.

Aquí podéis conocer el programa del Encuentro al que me temo no podré asistir este año tampoco…¡¡¡Mil Rayos!!!

miércoles, 29 de febrero de 2012

Cómics sobre cómics, ¿así se ganan lectores?

La reciente publicación en España de “Wimbledon Green” hace que esta pregunta vuelva a estar de nuevo en la palestra. Y es que no deja de resultarme curiosa la tendencia endogámica y revisionista que existe en el mundo del Cómic por escribir obras que reflexionen una y otra vez sobre los procesos creativos de los autores, la industria y sus alrededores existiendo tantas amplitud de temáticas que tratar en la actualidad.

A bote pronto se me ocurren un buen puñado de títulos que se pueden encontrar fácilmente en las librerías realizados por autores con distintos gustos e inquietudes que responden a estas características. Obras que van del ”¡Pussey!” de Clowes al “Hicksville” de Horrocks o“Malas Ventas” de Robinson en el mercado estadounidense a “Los Profesionales”, de Carlos Giménez, o “El invierno del dibujante”, de Paco Roca en España, e incluso “Bakuman”, de Ohba y Obata, y “Un zoo en invierno” de Jiro Taniguchi en Japón.

Por lo general, se trata siempre de obras que consiguen el aplauso de los aficionados y la crítica especializada pero que me da la sensación no logran saltar el abismo que las puede hacer atractivas al gran público formado por lectores esporádicos que se encogen de hombros ante los bloqueos mentales de un autor de tebeos, les preocupan otras cosas más allá de lo injusto que a otro autor le robaran los originales hace cuarenta años o miran hacia otro lado frente a lo freakies que son/somos los aficionados que acudimos a las convenciones, sino que buscan otras temáticas que les resulten interesantes, cercanas y accesibles.

Seguramente esa dificultad para contactar con un público generalista explique que cinco o seis años después de su publicación se siga hablando del éxito de obras como “Arrugas” y se considere algo casi sobrenatural sin que haya habido un relevo real de obras y autores capaces de mantener el interés de esos nuevos públicos que están ahí esperando historias que les interesen más allá de los géneros, la biografía o las dificultades de ser autor de cómics. Y es que tras “Arrugas”, parece que la burbuja de ambición, de dinamismo y bullicio que se percibía en el ambiente se ha ido difuminando y poco o nada queda de toda esa energía creativa que se adivinaba.

Por supuesto, los autores son muy libres de seguir haciendo las obras que les dé la gana y sobre los que les dé la gana y encontrarán seguramente el aplauso de los pocos que continuamos realmente interesados por este pequeño mundillo pero si realmente el Cómic quiere asomar la cabeza más allá de sus autoimpuestos límites ha de buscar temáticas más ricas y ambiciosas que enganchen a la gente. En la actualidad, basta con abrir cualquier periódico para encontrar esos temas, me pregunto por qué pocos se animan. Y es que quizás precisan de más Saccos y menos Wares. No sé, ¿vosotros qué pensáis?.

martes, 28 de febrero de 2012

“Usagi Yojimbo: La Historia de Tomoe”, de Stan Sakai.



Tras unos cuantos años de espera, Planeta retoma la publicación de las aventuras del popular conejo samurai Usagi Yojimbo con el vigésimo segundo volumen de la serie en el que se reúne una recopilación de historias cortas coprotagonizadas por una de sus grandes aliadas y amigas la mujer samurai Tomoe Ame, guardaespaldas del señor Noriuki.

En este volumen que transcurre en la provincia de Geishu donde Usagi ha sido invitado por Tomoe, Sakai descubre el origen de la bella samurai gatuna, inspirada como la mayoría de los personajes de la serie en un personaje real, y como llegó a convertirse en la guardaespaldas del señor de la provincia de Geishu al tiempo que profundiza en la especial relación que mantiene con el vagabundo Usagi a través de aventuras en las que alterna las intrigas políticas con elementos sobrenaturales tomados del rico folklore japonés.

Da un poco de pena que “Usagi Yojimbo” sea una colección que por un prejuicio mal entendido hacia las aventuras de género y la presupuesta vocación juvenil del funnny animals haya pasado siempre de puntillas entre tanta novedad comiqueril ya que tomo a tomo Sakai ha ido desarrollando un universo cohesionado alrededor de la figura de Usagi otorgando cada vez mayor protagonismo al rico elenco de personajes secundarios que van apareciendo y desapareciendo de la serie al tiempo que se muestra como un autor rico en recursos como se puede apreciar leyendo tan solo la excelente historia que cierra este volumen, “Chanoyu”, una historia muda en la que se pone de manifiesto a través de la minuciosa descripción de la Ceremonia del Té la autocontención de los sentimientos de los personajes y la minuciosidad con que Sakai describe sus reacciones.

Sakai es un maestro de la narración que construye sus historias con una fluidez y dinamismo envidiables, influido por grandes mangakas como Tezuka y autores norteamericanos como Sergio Aragonés del que es colaborador habitual. Complementario a su estilo de dibujo naif, Sakai se preocupa especialmente en la documentación de las historias con lo que cualquier tomo de esta serie se convierte en una buena opción para pasar un rato entretenido al tiempo que la serie completa se convierte en una buena puerta de entrada para conocer el Japón Feudal y su folklore.
Esperemos que Planeta se ponga las pilas y dote de mayor regularidad la publicación de las aventuras de “Usagi Yojimbo”.

lunes, 27 de febrero de 2012

“Jeremiah: Integral 1”, de Hermann Huppen.

Tras una larga espera, Planeta ha retomado la publicación de la obra clásica de ese genio del cómic europeo que es Hermann Huppen con la publicación en integrales de una de sus obras más reconocidas, “Jeremiah”. En este primer tomo que recoge los tres primeros álbumes de la serie – “Aves de Presa”, “Por un puñado de arena” y “Los Herederos”- nos encontraremos con un Hermann que, tras su larga y fructífera colaboración con Greg, inicia su carrera como autor completo haciéndose cargo tanto del dibujo como de los guiones.

Jeremiah” es una obra ecléctica que nace en principio como una obra de ciencia ficción de anticipación localizada en unos Estados Unidos asolados tras un enfrentamiento atómico provocado por conflictos raciales se encauza por los senderos del Western, que Hermann aprendió al lado de Greg en “Comanche”, y acaba convertido en un canto a la amistad entre dos personajes tan antagónicos como son el ingenuo Jeremiah de estos primeros álbumes y el sardónico y carismático Kurdy Malloy que en su vagar por unos nuevos Estados Unidos en reconstrucción – un modelo de personajes que retomaría en “Las Torres de Bois Maury” con el caballero Aymar y su escudero Olivier- se ven envueltos en distintos entuertos tomando partido por los más débiles.

Si en “Aves de Presa”, Hermann presenta magistralmente el entorno y los personajes principales y define las características de la serie con el enfrentamiento entre Jeremiah y Kurdy con el histriónico Fat Eye atrincherado en su nido de águilas; en “Por un puñado de arena” muestra la contraposición entre los dos protagonistas en sus reacciones a la hora de ayudar en medio del desierto a un superviviente de una banda de forajidos que intentan descubrir el paradero de un tesoro escondido; y, para acabar, en “Los Herederos” la antagónica pareja ha de enfrentarse con los tejemanejes de los herederos de un rico terrateniente quienes tiranizan a sus vecinos y jornaleros.

En estos álbumes un exigente y autocrítico ya muestra las características principales de su estilo con historias imaginativas que dentro de una estructura de género buscan la implicación del lector evitando la linealidad del desarrollo y reflejar todos los detalles de la historia, recursos estos muy originales a finales de los setenta y que permiten a estos álbumes resistir mejor que otros el paso del tiempo. En el apartado gráfico, Hermann en “Jeremiah” ya es un dibujante completamente formado y un excelente narrador que no se acomoda a las formas habituales buscando nuevos recursos narrativos. Si acaso destacar el cambio de técnica que introduce en el tercer álbum al dejar de entintar con pincel para usar el rotring, ganando con ello su trazo precisión y minuciosidad.

En cuanto a la edición que es lo que más interesará a muchos, hay que decir que está bastante bien si tenemos en cuenta la relación calidad-precio, aunque no llegue al estupendo nivel de la de “Comanche” por la misma editorial. Más allá de una ligera reducción que no afecta demasiado al dibujo de Hermann, lo que realmente afea más la edición son las numerosas erratas y confusa traducción de algunos diálogos que afean la rotulación. Pequeños errores que acaban desluciendo la edición y que esperamos vayan corrigiéndose en los siguientes volúmenes de la serie.

Esperemos que las ventas acompañen, y por fin veamos publicada íntegramente esta estupenda serie en España que en Francia ya ha sobrepasado la treintena de álbumes.