jueves, 22 de septiembre de 2011

“Los Muertos Vivientes: ¡¡ Sin Salida!!“, de Charlie Adlard y Robert Kirkman.



En“Sin Salida”, el último recopilatorio publicado por Planeta de “Los Muertos Vivientes” que reúne los números 79 a 84 de la serie regular norteamericana, Kirkman completa una segunda vuelta en la que ha repetido la misma estructura de los primeros arcos de la serie. Pero Kirkman es un guionista inteligente y se repite con la suficiente inteligencia y talento como para mantener las expectativas del lector en este entretenido, intenso y dramático arco argumental en el que todos los que demandabais una mayor presencia de los zombis y más acción quedaréis más que satisfechos.
La comuna de supervivientes liderada por Douglas que parecía iba a ser el refugio ideal en el que Rick y el resto de sus compañeros iban por fin a sentirse seguros sufre el ataque de un inmenso rebaño de zombis que demuestra lo ilusorio de sus expectativas. Con los zombis invadiendo las otrora tranquilas calles de la comuna, los humanos parecen destinados a ser merienda de zombi hasta que una bala perdida lo cambia todo.

Robert Kirkman vuelve a demostrar que es un magnífico guionista manejando como pocos la dosificación de la tensión, el suspense y el terror psicológico para hacernos trasladar al lector la desesperación y el miedo de los distintos grupos de supervivientes asediados por los zombis y estudiando las reacciones de los mismos de acuerdo con su personalidad.


Kirkman rebaña hasta el tuétano elementos y situaciones explotadas con anterioridad en distintos momentos de la serie, pero con un pequeño cambio de enfoque y un perfecto dominio de la caracterización de los personajes describe con mimo las reacciones de estos ante el nuevo asedio de los zombis hasta desembocar en el estremecedor clímax del arco que puede marcar un punto de inflexión en la serie.

En el aspecto gráfico, Charlie Adlard me irrita cada vez más. Adlard que dibuja estupendamente todo tipo de zombis es bastante más limitado en la representación de los vivos con lo que al final todos los humanos parecen primos hermanos con la consiguiente confusión para el lector, resuelta gracias a que Kirkman en sus diálogos siempre hace referencia a los nombres de los personajes.


Por lo demás, más allá de algunas e impactantes viñetas y las espectaculares portadas poco más hay que destacar de un dibujante, para mi gusto, bastante indolente.

En este recopilatorio, Planeta incluye el primer cuadernillo en el que se recogen las dieciséis primeras portadas de la serie que en los TPBs originales no se incluían. Una excelente iniciativa que premia a todos los que con fidelidad hemos seguido la serie desde sus inicios. Esperemos verlas pronto todas publicadas.

George R.R. Martin, Los Vengadores y el efecto Marvel.


Me gustaba Wonder Man. ¿Y sabes por qué? Ahora lo estoy recordando. Wonder Man muere en esa historia. Es un personaje nuevo, lo presentan, y muere. Fue muy desgarrador. Me gustaba el personaje, era un personaje trágico y condenado. Imagino que respondía ante esos personajes trágicos y condenados desde que era un niño.


- Especialmente ante aquellos que podían morir en cualquier momento.

En efecto. Por supuesto, siendo cómics, Wonder Man no estuvo muerto mucho tiempo. Volvió uno o dos años después y tuvo una larga etapa de varias décadas. Pero el hecho de que había sido presentado y se había unido a los Vengadores y había muerto, todo en un solo número, tuvo un gran impacto en mi cuando era un niño.


- Imagino que fue muy sorprendente, en un cómic de esa época, ver todo un arco argumental resuelto trágicamente de esa forma en un número.

Sí. Es difícil de comprender, creo, hoy en día la forma exacta en la que funcionaban los cómics de principios de los años 60. Los cómics de Marvel a los que yo escribía cartas fueron realmente revolucionarios en su época. Stan Lee hizo un trabajo increíble. Hasta entonces, los cómics dominantes habían sido los de DC, que en esa época eran muy circulares: Superman o Batman tenían una aventura, y al final de esa aventura estarían exactamente donde estaban antes de empezarla, y en el siguiente número se seguía el mismo patrón. Nada cambiaba nunca en los personajes de DC.

Los personajes de Marvel estaban cambiando constantemente. Pasaban cosas importantes. La alineación de los Vengadores estaba cambiando constantemente. La gente se iba y tenían peleas y todas esas cosas, no como en DC, donde todo el mundo estaba unido y todo era genial, y por supuesto todos los héroes se caían bien entre ellos. No pasaba nada de eso. Así que realmente, Stan Lee presentó un nuevo concepto de caracterización en los cómics, y conflictos, y quizás incluso las canas en algunos personajes. Y chico, echando ahora la vista atrás, puedo ver que probablemente la influencia en mi propio trabajo fue mayor de lo que habría soñado.

(En Espacio Marvelita han traducido estas interesantes declaraciones de George R.R.Martin en la que explica el impacto que le causaron los cómics marvel en su adolescencia, especialmente el nº 9 de “The Avengers”, de Lee y Kirby, reconociendo su influencia en su propia obra. No es baladí ni gratuito este reconocimiento ya que en su momento el joven Martin escribió a Marvel señalándolo.


Además, el autor de “Canción de Hielo y Fuego” y “Muerte de la Luz” desgrana con acierto las novedades que Lee introdujo en el tratamiento de los superhéroes respecto a lo que se venía haciendo hasta entonces en otras editoriales como DC.


Las declaraciones no tienen desperdicio y hacen que me pregunte si es posible que un cómic actual de “Los Vengadores” de Bendis lograría causar el mismo impacto en un chaval de 16 años… El decompressive storytelling hará que se vendan más tebeos pero, definitivamente, esa magia se ha perdido. ¿No creéis?).

miércoles, 21 de septiembre de 2011

“Africanus: El hijo del Cónsul”, de Santiago Posteguillo.

Tenía ciertos recelos a la hora de embarcarme en la lectura de la primera novela de Santiago Posteguillo. Por un lado, que la crónica de la II Guerra Púnica entre romanos y cartagineses me la conozco bastante bien desde mi tiempos de adolescente gracias a un buen profesor de Historia y a las novelas de Flaubert y Gisbert Haefs que agrandaron la figura romántica de Aníbal y de la exótica Cartago -sí, siempre he ido con los perdedores, qué le vamos a hacer…- hasta el infinito en mi impresionable imaginación. Por otro, que meterme un tocho de casi ochocientas páginas entre pecho y espalda y que solo es la primera parte de la dichosa trilogía con que nos asedian las editoriales sobre una historia poca dada a sorpresas, me daba un poco de pereza. Sin embargo, al final me animé, y la verdad es que he disfrutado con su lectura.

Posteguillo realiza su crónica de la II Guerra Púnica desde el bando romano, con lo que complementa bastante bien la novela de Haefs, centrándose en la novelización de la biografía del gran general que se opuso a Aníbal , Publio Cornelio Escipión, “El Africano”, personaje que a pesar de ser el vencedor siempre se ha visto empequeñecido literariamente ante la grandeza de la figura de Aníbal Barca y sus hazañas. En esta primera novela, Posteguillo narra la infancia y juventud de Publio, patricio hijo y sobrino de cónsules preparado desde la infancia para dirigir ejércitos y gobernar, en una Roma asediada y atemorizada por las victorias cartaginesas hasta su primera gran victoria en territorio íbero con la toma de Cartago Nova.

A Posteguillo se le nota literariamente cierta bisoñez, aunque va mejorando conforme avanza la historia, y me ha atrapado con el rigor histórico y la documentación que maneja para describir y desgranar el más minucioso episodio del enfrentamiento entre romanos y cartagineses -lo más parecido a una Guerra Mundial de la Era Antigua-, la civilización romana y el funcionamiento de sus ejércitos, así como de los distintos pueblos con los que rivaliza, mediante un estilo didáctico, directo y sencillo bastante alejado del de Flaubert o Haefs. Quizás cuando más se aleja Posteguillo de la base histórica y debe rellenar los huecos no documentados a partir de su imaginación cuando al sólido “corpus” de la novela se le notan más carencias, especialmente con una caracterización de la mayoría de los personajes bastante plana salvo la de Fabio Maximo, el senador romano más poderoso de aquel período y gran rival de los Escipiones, al que retrata como un sano y ambiguo conspirador frente a la nobleza algo simplona e irreal del resto de los personajes, y Plauto, el gran dramaturgo, a través de cuya biografía nos descubre la parte menos bonita de la vida de los ciudadanos corrientes romanos.

A pesar de sus defectos, la novela de Posteguillo me ha enganchado y no se me ha hecho pesada, siendo un excelente vehículo para acercarse a un período histórico apasionante para quién lo desconozca. Habrá que darle una oportunidad a las restantes novelas que, con un autor más asentado, no pueden más que mejorar. Ya os contaré.

martes, 20 de septiembre de 2011

“12 de Septiembre: La América de Después”, de VVAA.

Planeta ha editado con puntualidad y en una excelente edición esta recopilación de artículos, historietas y entrevistas en las que periodistas, autores de cómics, dibujantes de prensa, arquitectos y escritores reflexionan, sobre lo divino y lo humano tomando como punto de partida las consecuencias de los atentados del once de Septiembre de 2001 en Nueva York.

Más allá del interés que despierte el tema y lo deprimente de la mayor parte de las reflexiones (supongo que es complicado ser optimista con la que no está cayendo encima) en forma de cuentos, cartas y artículos de los autores del libro, este cuenta como principal réclamo para cualquier aficionado al cómic la inclusión en el cartel de primeros espadas de las viñetas como Art Spiegelman, Lorenzo Mattotti, Enkil Bilal, Joe Sacco, Múñoz & Sampayo, Miles Hyman o los dibujantes de prensa Daryl Cagle, Plantu o Jul.

Sin embargo, y antes que empecéis a babear, hay que advertir que de todos estos autores solo han contribuido al libro con historietas Hyman, Sacco, y Muñoz & Sampayo, mientras que Bilal ha realizado la portada y Mattotti ilustra la entrevista a Spiegelman con lo que realmente el contenido en Cómic es aproximadamente solo una tercera parte del libro. Eso sí, siendo probablemente esas historietas lo mejor del libro de las cuáles destacaría especialmente la historieta de los argentinos Múñoz & Sampayo sobre unos inmigrantes argentinos en EEUU que se ganan la vida como lavaplatos en la Casa Blanca.

Aclarado este punto, el libro para mí resulta destacable sobre todo por el tratamiento respetuoso al Cómic como un soporte en igualdad de condiciones que los demás para tratar temas tan complejos y delicados siendo, además, las reflexiones en forma de historieta quizás las más atractivas, perdurables e interesantes del conjunto de la obra. Hechas esas aclaraciones, que cada cuál decida si le resulta interesante hacerse con un libro de estas características. Avisados quedáis.

lunes, 19 de septiembre de 2011

“Los Vengadores: Zona Roja”, de Geoff Johns y Olivier Coipel.

Con acierto, los editores del coleccionable Marvel Héroes de Panini han incluido la corta etapa de Geoff Johns a cargo de los héroes más poderosos de la Tierra, antes de su fichaje y exitosa carrera en DC, en su colección. Y, además, han acertado doblemente al publicar inicialmente el grueso de la etapa, los números 61 a 70 USA del tercer volumen de “Los Vengadores” prescindiendo inicialmente de los primeros números y de los últimos que aparecerán recogidos en nuevos tomos del coleccionable que ya están anunciados y que completarán la totalidad de la etapa de Johns a excepción del número 63 USA.

Y es que la etapa de Johns, puente entre la de Busiek y la de Bendis, no es nada desdeñable, sobre todo porque probablemente fueron los últimos tebeos que se hicieron en la serie en condiciones antes que Brian Michael Bendis impusiera el decompressive storytelling y su particular manera de entender el género superheroico, en general, y a Los Vengadores, en particular. Johns dejó un puñado de entretenidos tebeos y una saga, “Zona Roja”, que ha ido ganando con los años, sobre todo comparándola con todo lo que vino después.

En “Zona Roja”, los Vengadores han de enfrentarse a una crisis de enormes proporciones cuando un arma bacteriológica que produce la muerte en poco tiempo es liberada en uno de los mayores símbolos de los Estados Unidos, el monte Rushmore, acabando con la vida de cientos de turistas. Mientras un grupo de héroes se dirige al mismo lugar de la tragedia, otro coordina las tareas de salvamento, buscan un antídoto y persiguen al villano culpable del atentado.

“Zona Roja” es un tebeo de superhéroes notable probablemente porque no enfrenta a los superhéroes a una amenaza extraordinaria e increíble como estamos acostumbrados sino que se fundamenta en uno de los miedos más importantes del inconsciente de la población norteamericana de aquellos años, la repetición de un atentado de similares características que el ataque de las Torres Gemelas el 11 de Septiembre de 2001. Johns se inventa otro escenario y otros terroristas y juega a imaginar el papel de los superhéroes una vez el atentado se ha producido (y que curiosamente no han sido capaces de evitar) centrándose en el espectáculo balsámico que encierra su actuación, pero sin olvidar y sin abusar en la demostración de sus emociones frente a la catástrofe.

Johns da buena muestras de lo buen guionista que es cuando quiere, mostrando las diferentes reacciones que provocaría el atentado, apoyándose en el conocimiento previo de los lectores de las particularidades de los principales personajes para obviar su caracterización (que ya ha reforzado en los números previos que sirven de “prólogo” a la saga dibujandos por Gary Frank e Ivan Reis), apoyado en el dinamismodel dibujo de un por aquel entonces poco conocido Olivier Coipel que da a la historia el tratamiento espectacular que precisa. El guionista deja para el final el desenmascaramiento del villano terrorista, aunque ya había sembrado algunas pistas sobre su identidad, que curiosamente (o no) se ocultaba en las entretelas de la administración estatal.

En definitiva, “Zona Roja” , a pesar de a aparición “estelar” de un George Bush Jr. que desluce el tebeo, no deja de ser una agradable e inteligente lectura de género que cumple sus objetivos de entretener y exorcizar fantasmas sin tomar el pelo al personal.

domingo, 18 de septiembre de 2011

A Dave Johnson le gusta Get Set Go.

El reverendo metodista Dave Johnson, ampliamente conocido en el mundo del cómic por su destacada labor como portadista en multitud de series entre las que destaca 100 Balas” (aunque también haya dibujado otras obras, como Superman: Hijo Rojo” o “Deadpool”), también ha hecho sus pinitos como portadista de discos.

En concreto, en 2003 realizó esta portada para “So You've Ruined Your Life”, primer disco de Get Set Go, un grupo interesante que se dio a conocer cuando algunas de sus canciones fueron incluidas en la serie “Anatomía de Grey”.

Pero, además, el reverendo Johnson ha realizado la portada para el quinto y de momento último disco del grupo, "Fury of your Lonely Heart", tal y como explica su líder, MikeTV, aquí.

Os dejo una de las canciones del primer disco del grupo, “Twenty One”:


sábado, 17 de septiembre de 2011

Cuando la realidad y el cómic se tocan (en una cancha de baloncesto).

No sé si el fotógrafo que sacó la estupenda foto de portada del ABC de hoy se le ocurrió, pero a mí al verla enseguida la asocié a portadas como esta, cortesía del gran John Romita.

Y es que, tras ver el partido, McCalebb, el base estadounidense nacionalizado macedonio, parecía la bestia o rondador nocturno esquivando a los Gasol Centinelas.

viernes, 16 de septiembre de 2011

“Chew: Al gusto del consumidor”, de John Layman y Rob Guillory.


Estos días que estoy de vacaciones –un decir, entre la adaptación de la pequeñaja a la guarde y gestiones varias lo de vacaciones es casi un decir…- me estoy poniendo al día con “Chew”, seríe de la editorial Image que viene publicando en España Planeta y de la que ya ha editado tres recopilatorios.


Situada en un futuro cercano en el que la gripe aviar ha causado estragos por lo que el comer pollo y sus derivados es ilegal, el detective Tony Chu es un detective encargado de investigar el tráfico de sustancia tan peligrosa. Pero, además, Chu es cibópata cualidad que le permite captar impresiones psíquicas de lo que come y que a un detective le resulta bastante útil si está dispuesto a comer las cosas más asquerosas imaginables. Gracias a esa cualidad, Chu entrará en una agencia gubernamental encargada de investigar los casos criminales no resueltos que tienen relación con la comida y se granjeará unos cuántos poderosos enemigos que lo situarán en su punto de mira.



Uno puede entender perfectamente el porqué esta serie ha recibido tan buenas críticas en los Estados Unidos donde sus autores han recibido unos cuantos premios, ya que estos han ideado una envoltura bastante original para un argumento y un género trillado como pocos, el policiaco conspiranóico. Sin embargo y a pesar que el plato no sea tan exquisito como el envoltorio hacía creer, tampoco hay que desdeñarlo por indigesto. Layman, con una corta trayectoria en Marvel con cosas tan poco sugerentes como “Marvel Zombies” o “Gambito”, sorprende sazonando en su justa medida la serie con taquitos de humor negro, crítica social o ciencia ficción e incluso no se corta al añadir unos puñados de ninjas por allí y unas pizquitas vampíricas por allá que junto a una base formada por unos personajes que no por estereotipados y convencionales están mal caracterizados dan como resultado un bocado bastante agradecido aunque no sea la delicatessen sugerida.


En el aspecto gráfico, sorprende Rob Guillory que es uno de esos dibujantes de estilo inclasificable que despiertan pasiones y odios pero no dejan indiferentes. El estilo de Guillory se encuentra a medio camino entre los dibujos animados de “Código Lyoko” , que no soporto ni cinco minutos, y el de nuestro Carlos Vermut que suele gustarme todo lo que le he visto. Podría pensarse con estas referencias que quizás Guillory no sería el dibujante más adecuado para una serie de género con las características antes expuestas. Sin embargo, a las pocas páginas uno se acaba acostumbrando y convenciéndose de las habilidades de un dibujante talentoso que se muestra como un excelente narrador gráfico. Habrá que seguirle de cerca.



En fin, que esta primera ración de “Chew” me haga sospechar que los ingredientes no son de primera no impide que esté lo suficientemente bien cocinada como para repetir. Y es que en el fondo, uno nunca ha sido demasiado delicado del estómago... Ojalá que las siguientes entregas no se me indigesten.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Gilles Chaillet (1946-2011)

Me entero por Entrecomics del fallecimiento ayer de Gilles Chaillet, uno de los autores del país vecino que más y mejor frecuentó uno de los géneros más importantes del cómic europeo, el histórico.

Chaillet colaboró con autores tan importantes como Uderzo y Hubinon con los que colaboró en series realizadas con “Asterix” o Barbe Rouge”. Sin embargo, su asociación con Jacques Martin fue la más fructífera dibujando para el creador de “Alix” varios álbumes de sus series “Los Mundos de Orion” y “Lefranc”.

A pesar de ello, el trabajo por el que Chaillet es más conocido es por “Vasco”, una lograda serie histórica ambientada en la Italia del siglo XIV de la que se han publicado 23 álbumes y que lamentablemente no ha sido publicada en España.

Sin embargo, casi todos los trabajos recientes de Chaillet han ido apareciendo con regularidad en nuestro país, así hemos visto publicados en los últimos años “El Triángulo Secreto”, “Vinci” o “Intox a los que pronto se unirán –imagino- los seis álbumes que realizó para “Lefranc”.

Esperemos ver pronto publicadas por aqseries como “Tombelaine” y, sobre todo, “Vasco”.

Una gran perdida para los seguidores de la BD histórica.

D.E.P.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

“Jack de las Fabulas: Fin”, de Willingham, Sturges y Akins.

Con un expeditivo y acertado título finaliza el noveno y último TPB publicado por Planeta que recoge los números 46 a 50 de la serie regular. Un número redondo y tal y como están las cosas alto para un spin off que ha ido claramente de más a menos finalizando con más pena que gloría.

En este último arco argumental, Willingham y Sturges reúnen a todos los personajes que a lo largo de la serie se han ido quedado más o menos descolgados para un apoteósico enfrentamiento final al que cada cuál acudirá movido por sus particulares intereses y del que ninguno saldrá bien parado.

El problema del humor es que es muy particular y lo que a unos hace gracia a otros no tanto si no estás dotado para ello. Es quizás lo que les ha pasado a Willingham y Sturges. Se han puesto a contar chistes sin ser especialmente graciosos y Es quizás por ello yo no les he acabado de coger el tranquillo en esta serie (también puede ser que me esté haciendo mayor para un humor tan elemental como el que manejan o que yo sea un sieso, claro). Pero es que lo que nos empezaron vendiendo como un spin off en el que se narrarían las aventuras de uno de los personajes más carismáticos del universo de “Fábulas”, el Jack del título, ha ido degenerando hacia un “totum revolotum” en el que los guionistas Willingham y Sturges nos mostraban sin excesiva elaboración historias supuestamente graciosas protagonizadas por cualquiera que pasase por allí. Este último arco no ha hecho más que reforzar el absurdo en que había caído esta serie con una conclusión que, con otro tratamiento, quizás hubiera podido dar algo más de juego pero que, visto lo visto, casi se agradece.

En el aspecto gráfico, en cambio, Akins sí da lo mejor de sí en estos últimos números mostrando un amplio repertorio de estilos en el tratamiento de los personajes y sorprendiendo con su manejo de los volúmenes y las perspectivas (es un experto dibujando dragones), sobre todo en el último número que se desarrolla básicamente a base de “splash page”. Con todo, yo me sigo quedando con las divertidas portadas de un viejo rockero como Brian Bolland que, en mi opinión, han sido lo mejor de la serie.

Terminada la serie, veremos cuál es el destino final de Jack y sus amigos…Ojalá lo recuperen para la serie principal de la que en mi opinión nunca debería haber salido o le dejen tranquilito haciendo autostop.

martes, 13 de septiembre de 2011

El segundo número de la Caja de Pandora ya está aquí.

Me avisan que ya está disponible para su descarga el segundo número de “La Caja de Pandora”, la revista online gratuita de difusión cultural que con entusiasmo y dedicación un grupo de blogueros intentamos sacar adelante superando obstáculo tras obstáculo.

Ya sabéis que los contenidos de cada número se vertebran en torno a un distinto tema central al que nos acercamos desde diferentes áreas (cine, cómic, música, literatura…). Si el primer número dedicado al Holocausto modestamente creo que merece la pena, este segundo que gira en torno a las Drogas y las Adicciones creo que es aún más interesante.

Esperando que os guste, la revista la podéis descargar desde aquí.

lunes, 12 de septiembre de 2011

“Conan, El Cimmerio: Kozak y Sombras de Hierro en la Luna”, de Timothy Truman, Tomás Giorello y José Villarrubia.

A galope tendido –tres grapas yanquis en el último número, el diecisiete- Planeta ha concluido “Conan El Cimmerio”, la continuación de la ya notable “Conan, La Leyenda” que actualmente viene reeditando en tomos. Una recomendación, si os gustó o está gustando “Conan, La Leyenda” probad con “Conan, El Cimmerio” porque el guionista Timothy Truman, el dibujante argentino Tomás Giorello y el colorista español José Villarrubia igualan si no superan el trabajo de los Busiek-Nord-Stewart (y sin envidiar tampoco nada a los adaptadores del bárbaro “clásicos”, BWS, Thomas, Buscema, Alcala, etc…). con un colofón de la serie simplemente espectacular a lo largo de las dos historias, “Kozak” y “Sombras de Hierro en la Luna” publicadas en las tres últimas grapas de Planeta, números 15 a 17 de la numeración yanki.
Kozak” es una historia de creación propia de Truman y Giorello en la que a lo largo de tres grapas yankis nos narran el destino de la compañía de “Los Compañeros Libres” a la que pertenecía Conan al tiempo que sirve de perfecto preámbulo para la siguiente historia. En esta aventura, asistimos a como Conan, herido y derrotado se esconde en las marismas del Vilayet huyendo de las tropas turanias y haciendo frente a su delirio se enfrenta a los fantasmas, cuan un Scrooge de la Era Hyboria, hacer frente a las culpas de los fantasmas que se le aparecen para exigirle venganza. A través de esta curiosa estructura basada en elipsis (poco habitual en los tebeos de Conan), Truman propone una doble trama perfectamente hilvanada en la que en el presente muestra a Conan escapando de los turanios mientras que, en el pasado, narra las peripecias de los Compañeros Libres desde el punto en que quedaron tras los sucesos que les llevaon a abandonar Khoraja. Con todo, ese planteamiento no es tampoco una novedad dentro de la serie ya que Truman de un modo más dubitativo experimentó algo parecido en el arco de “Los Compañeros Libres” sin alcanzar la ambición y brillantez lograda en “Kozak” debido también en buena medida a que Truman se alternó en la labor gráfica con Giorello con lo que aquella historia está peor acabada. Además, en “Kozak”, Truman acaba de presentar a los últimos actores de la siguiente historia con la que se cierra la actual serie, “Sombras de Hierro en la Luna”.
Esta historia, “Sombras de Hierro en la Luna” es una nueva adaptación de uno de los relatos originales de Howard que ya contaran con una recordada adaptación marvelita en “La Espada Salvaje” número 12 de la primera edición española y 4 de la yanki obra de Thomas, Buscema y Alcala. Sin querer entrar en comparaciones que siempre producen urticaria, la adaptación de Truman, Giorello y Villarrubia brilla con luz propia y se convierte en un magnífico ejemplo del buen uso de la Continuidad para cohesionar la historia de Howard en un discurso único, una novela río cohesionada en la que los autores nos narran la vida ordenada de Conan por primera vez. De este modo, todos los personajes secundarios que confluyen en esta historia ya son conocidos por el lector que siga la colección de anteriores aventuras y sus motivaciones y reacciones aparecen perfectamente claras con lo que la excelente trama de terror, piratas y seres sobrenaturales hilvanada por Howard se retroalimenta y se ve reforzada. En esta historia, Conan escapa por fin de las marismas del mar interior de Vilayet junto a la bella Olivia, convertida por Truman en narradora interpuesta de la aventura, adentrándose en el mar. Cuando llegan a una isla en la que encuentran un templo ruinoso lleno de terroríficas estatuas parece que por fin estarán salvados. Sin embargo, la isla encierra numerosos peligros y misterios que se verán agravados cuando arriban los piratas de la Hermandad Roja capitaneados por Sergius de Khrosha con el que Conan tuvo algunas rencillas en el pasado.
Truman cierra la serie con una magnífica historia en la que mantiene el pulso a lo largo de los cuatro episodios estadounidenses en que se desarrolla para que, a pesar de lo previsible de su desarrollo, resulte vibrante y no se pueda dejar de leer. Los personajes y la ambientación están perfectamente presentados y la trama potencia el lucimiento de un Tomás Giorello que alcanza sus mejores momentos dentro de la serie dentro de su sobresaliente actuación a lo largo de toda la colección. Menudo descubrimiento ha sido el dibujante argentino…Giorello parece nacido para dibujar Conan ya que potencia lo mejor del trabajo de grandes del género como Buscema o Frazetta para lograr un dibujo personal y característico en el que tan importante es la fuerza visual de sus viñetas como la narrativa que encierran mostrándose como un excelente dibujante en ambos aspectos, perfectamente entendido por el colorista José Villarrubia quien realiza una excelente labor. El único pero que se le puede poner a estos números (y a la serie en general) en el aspecto gráfico son las portadas realizadas por distintos autores que, en mi opinión, no están a la altura ni de los contenidos interiores ni de las excelentes portadas de las que siempre han disfrutado las colecciones de Conan.
En definitiva, “Conan, El Cimmerio” ha finalizado en su mejor momento dejándome con ganas de más. La conclusión no ha sido a causa de las bajas ventas sino de la cuidada planificación que Dark Horse está desarrollando en sus adaptaciones del cimmerio y demás personajes howardianos. Habrá que echarle un ojo a las nuevas series y miniseries que ya se anuncian (especialmente la nueva serie de “King Conan”), pero mientras aquí se aclara cuándo empieza a publicarlas Planeta habrá que releer despacito los diecisiete números españoles de esta serie en la que las aventuras del cimmerio han alcanzado uno de sus puntos más altos en el medio que más las ha sobrexplotado, el cómic. Quién lo iba a decir a estas alturas…
Todo "Conan El Cimmerio", en El lector impaciente:

-"Cimmeria".
-"El Coloso Negro".
- "Los Compañeros Libres"

jueves, 8 de septiembre de 2011

“Sangre Real: Crimen y Castigo”, de Alejandro Jodorowsky y Dongzi Liu.

Segunda entrega de la nueva saga épica en la que se ha embarcado el chileno Alejandro Jodorowsky junto al dibujante chino Dongzi Liu que viene publicando Glénat con puntual regularidad hasta el momento.

Cuando todo apuntaba que la felicidad se instalaría en el Reino con la unión de Alvar y Sambra, la aparición de una manada de perros salvajes que acaba con el ganado provoca la desesperación de los súbditos. Cuando el rey acude al frente de su ejército a acabar con las bestias, Sambra será torturada y desfigurada por Violena y su sádico hijo. ¿Podrá superar el incestuoso amor de Alvar y Sambra tan dura prueba? ¿Y el reino? Tendréis que leeros el álbum para saberlo.

Crimen y Castigo” es un segundo álbum que mantiene el ritmo trepidante de su predecesor y en él Jodo da rienda suelta a todas sus particulares obsesiones a través de una saga épica plagada de episodios a cuál más exagerado, sádico y sangriento, dejando la pregunta abierta a cada vuelta de página de con que rocambolesco nuevo giro alucinado de la trama va a sorprendernos el chileno. Jodo logra mantener el interés desde el principio del álbum y se permite anunciar hechos futuros con los que mantener a los lectores atentos a próximas entregas de la serie.

Para mí, el gran hallazgo de esta serie está siendo el dibujante chino Dongzi Liu quién mediante un cuidado dibujo de corte hiperrealista darle el tono de tragedia clásica oscura que la historia de Jodorowsky demanda, adaptando perfectamente la narración rápida y directa del cómic asiático a las características del álbum europeo.

En definitiva, “Crimen y Castigo” es un álbum que gustará a todos los que encandila, por los motivos que sean, las obras previas de Jodorowsky quién quizás en esta saga épica haya dado con el género que mejor se adapte a sus tramas. Eso sí, quién no pueda con el chileno y no acepte las reglas de su juego que ni lo intente.

martes, 6 de septiembre de 2011

“Los Enamoramientos”, de Javier Marías.

Una de mis lecturas de estas vacaciones fue la última y esperada novela de Javier Marías, “Los Enamoramientos” que inicié con muchas ganas que fueron diluyéndose poco a poco.

Maria Dolz coincide desayunando todas las mañanas antes de entrar a la editorial en la que trabaja con Miguel y Luisa, una pareja de desconocidos a los que ha idealizado como la pareja perfecta de enamorados. Cuando Miguel es asesinado en una fatal casualidad por un indigente, Maria lo sentirá como una perdida propia y correrá a consolar a Luisa conociendo a algunos de sus amigos y, poco a poco, empezar a sospechar que la muerte de Miguel no es fruto de la fatalidad sino de un retorcido plan para conquistar a Luisa.

Esta atractiva trama que ya le hubiera gustado idear a la sin par Agatha Christie se convierte en excusa desdibujada de una novela en la que Marías parece querer convencer a propios y extraños de lo gran escritor que es elucubrando sobre el concepto de enamoramiento y la naturaleza femenina narrando la historia en primera persona desde la posición del personaje femenino protagonista, María, y despreciando la base de toda buena novela, la trama, que queda diluida en los largos soliloquíos introspectivos del Marías mujer.

Un error, en mi opinión, porque a sus defensores no les hacía falta más convencimiento de su talento y en este libro solo encontrarán más argumentos para ensalzarlo ya que el autor mediante su prosa evocadora consigue algunos momentos mágicos en los que logra hipnotizar con su dominio del idioma y el estilo, mientras que sus detractores no cambiarán de opinión y se cerrarán todavía más en banda ante lo que se puede antojar como un ejercicio de estilo banal y reiterativo en el que se deja de lado una trama que en mano de cualquier escritor superventas menos dotado que el madrileño habría dado muchísimo más juego.

Yono me afilio en ninguno de los dos grupos firmemente pero las razones de ambos entiendo ya que, por momentos, la novela me ha aburrido y seducido casi por igual, por lo que no sé muy bien a qué carta quedarme y sea quizás por ello que he tardado tanto en comentar esta obra. Mejor será que a quién le interese la lea y pruebe a ver si se enamora de "Los Enamoramientos" de Marías.