domingo, 25 de enero de 2009

“El Gavilán” de Patrice Pellerin


Hoy es una de esas tardes de domingo, en las que el viento arrecia en la calle y los servicios meteorológicos presagian una ola de frío, una excelente ocasión para petrecharse en casita en el sofá preferido con un Cola Cao calentito (o un bourbon con hielo, si les van las bebidas espirituosas) y una buena lectura que nos haga viajar en pos de la imaginación. Eso es, precisamente, lo que ofrece el integral en el que la fantasmal Io Ediciones ha reunido los seis álbumes que componen el primer ciclo de las aventuras de “El Gavilán”.¿Y qué ofrece “El Gavilán” en pocas palabras? Un tebeo de aventuras marineras de los de toda la vida, pero ahora les cuento con más detalle.

A mediados del siglo XVIII, Yann de Kermeur, El Gavilán, es un misterioso e intrépido bucanero al servicio del Rey de Francia. Cuando se ve injustamente acusado de la muerte de su viejo tutor el señor de Kermellec, Yann iniciará una épica cruzada para limpiar su nombre y demostrar su inocencia que le llevará desde la Bretaña francesa a la Guayana en pos de sus acusadores, quienes le han robado su barco y tripulación, para buscar el mítico tesoro de los aztecas.

El Gavilán” es una historia que se entronca con la mejor tradición del cómic francés y, más concretamente con uno de sus más longevas y mejores series, la fantástica “Barbe-Rouge” -¿cuándo algún editor se animará a editar esta serie en España?-, serie en la que Pellerin ya demostró en un par de álbumes dominar las aventuras marineras y los ambientes exóticos. En “El Gavilán”, el primer trabajo en que Pellerin se encarga en solitario de guión y dibujo, el autor se ciñe a la ortodoxia del género para construir una digna y entretenida aventura que a falta de giros argumentales que sorprendan al lector avezado se disfruta gracias a la correcta y documentada recreación que Pellerin realiza de la época y los personajes en una trama bien engarzada. Pellerin, es un dibujante de corte clásico, quizás menos dotado que André Juillard y François Bourgeon los grandes renovadores del género histórico francés, pero que sabe suplir su mayor hieratismo con una cuidada planificación a la hora de reproducir hasta el más mínimo detalle que permita recrear la época con lo que la inmersión del lector en la historia está asegurada.

En cuanto a la edición del integral es bastante correcta salvando algún pequeño detalle en la traducción –pag. 237 “has negligido”, madre mía, con lo fácil que es poner “has descuidado"-, incluyéndose una bonita lámina junto al volumen. Esperemos que Io Ediciones se prodigue más a partir de ahora, con nuevas obras al menos de este nivel y mejore su distribución para hacer su catálogo accesible en todo el territorio nacional (“El Gavilán” se ha puesto a la venta en exclusiva en esta gran superficie).

sábado, 24 de enero de 2009

El origen de Moebius.

Dolmen: ¿Cómo surge el nombre y personalidad de Moebius?

Moebius: La primera vez que firmé como Moebius fue en 1962. Yo quería hacer una historia para una publicación llamada Hara-Kiri e intentaba cambiar un poco el tipo de humor francés, siempre basado en el diálogo y en la lógica; esta era la primera vez que se intentaba hacer un humor más fantástico y surrealista.En esa época yo había pasado una temporada en México, donde conocí la revista americana Mad, que me pareció muy novedosa y revolucionaria porque mezclaba el cómic con el humor americano más loco. Así que cuando regresé a Francia y empecé a trabajar en Hara-Kiri realicé varias historias con ese estilo. Me di cuenta de que existía la posibilidad de tomar un camino diferente al del cómic tradicional para adolescentes. Y yo quería dejar muy claro ese cambio, por lo que consideré la idea de tomar un nombre diferente. Resulta que en ese momento estaba leyendo un libro de ciencia-ficción sobre los viajes estelares, algo imposible a la velocidad de la luz, pero el escritor tenía una teoría para superar esa barrera y tenía que ver con la llamada “Banda de Moebius”, algo muy extraño, una mezcla de milagro y superstición que permite atravesar dimensiones y viajar a la velocidad de la luz. Me gustó el nombre de Moebius y la posibilidad que implicaba de transgredir la ley más fuerte del universo. Así que firmé con ese nombre esa primera página y hoy todo el mundo me llama por ese nombre. E incluso yo mismo me veo con él muchas veces: en mi tarjeta de la Seguridad Social mi nombre consta como “Jean Giraud-Moebius”. La última vez que ingresé en un hospital las enfermeras me decían “Señor Jean Giraud Moebius, es la hora de la inyección” (risas).

(Extracto de la interesantísima entrevista realizada por Yexus a Moebius en la última edición del Salón Internacional del Cómic de Barcelona y publicada en Dolmen Europanº 1).

viernes, 23 de enero de 2009

“Los detectives salvajes” de Roberto Bolaño

Aprovechando la coincidencia que con el maremagnum de lanzamientos de coleccionables para kiosco -este y este habrá que tenerlos controlados-, Anagrama se ha subido al carro con motivo de su 40 aniversario ofertando un coleccionable de sus títulos más representativos, supongo que a buen precio (si no conocen esta editorial échenle un vistazo porque tiene un catálogo de autores y obras difícil de igualar, la primera entrega “El palacio de la luna”), recupero una lectura de hace unos meses que en su momento no les comenté. Como ya habrán adivinado por el título de la entrada, se trata de “Los detectives salvajes” de Roberto Bolaño.

Los detectives salvajes”, grosso modo, viene narrar las aventuras de Arturo Belano y Ulises Lima, jóvenes que se mueven en los círculos bohemios y burgueses de México D.F, quienes deciden dejar de lado sus vidas en pos del rastro de Cesárea Tinarejo, una misteriosa poetisa desaparecida en los años posteriores a la Revolución Mexicana. Las peripecias de sus investigaciones se irán desarrollando a lo largo de veinte años y diversos países y continentes a través de la narración de distintos personajes con los que coincidieron a lo largo de los años los protagonistas en una búsqueda a la que consagrarán su vida y que se convierte a su vez en relato intimista, crónica histórica y generacional.

En esta novela, Bolaño consigue algo bastante complicado: sintetizar en una obra buena parte de las tendencias literarias sudamericanas de los últimos cincuenta años en una única novela que puede responder a ese ampuloso concepto de “novela total”. Y, claro lo que a sorbitos y poco a poco a uno le encanta, de golpe y de un trago como lo narra Bolaño por momentos seduce y por momentos empacha, dejando, tras su lectura noqueado y sin capacidad de reacción. Pero, vamos poco a poco.

Como les decía más arriba, no les comenté sobre esta novela en su momento ya que su lectura me dejó apabullado, resultándome difícil decidir por dónde hincarle el diente al complejo artificio que el chileno Bolaño construyó. De lo que no me cabe duda es que se trata de una de las mejores novelas de la literatura sudamericana de los últimos treinta años en la que se pueden encontrar ecos de alguno de los más importantes escritores del continente sudamericano desde Borges a Fuentes, pasando por Lima, Cortázar, Rulfo, Marsé (sí, ya sé que este no es sudamericano) o Vargas Llosa, por nombrar unos cuantos. Claro, que sintetizar todas estas influencias en algo más de seiscientas páginas es difícil y hay momentos en que la lectura se vuelve desesperante. Bolaño construye la novela en tres partes diferenciadas entre sí, tanto estructural como narrativamente. La primera “Mexicanos perdidos en México” es el diario en primera persona de Juan Madero, joven viscerealista que sueña en convertirse en escritor, que nos va poniendo en antecedentes de la existencia de los verdaderos protagonistas de la obra y los motivos que provocaron su investigación; en la segunda parte, “Los detectives salvajes” asistimos a la narración en primera persona por boca de distintos personajes de la investigación de los protagonistas y el desarrollo de su vida durante veinte años; y, finalmente, en la tercera parte, “Los desiertos de Sonora”, se retoma el diario de Juan Madero donde se dejó y los motivos que impulsaron la búsqueda que se nos acaba de narrar.

Bolaño juega constantemente con la estructura y los géneros literarios (al tiempo que los homenajea) para convertir al lector en un detective salvaje que sigue las andanzas de los protagonistas a través del testimonio de los distintos personajes –grandes perdedores de un modo u otro, la mayoría-, testimonios independientes entre sí que pueden leerse sin necesidad de seguir un orden predeterminado de lectura, al igual que sucede en la magnífica “Rayuela“. Bolaño homenajea la literatura de géneros –para mí la verdadera literatura- y, en especial la novela negra al tiempo que, por contenido, se distancia de ella en lo que no deja de ser, nada más y nada menos, una obra inclasificable de compromiso total hacia la literatura en la que lo absurdo y lo épico se mezclan por igual.

Bueno, más o menos, estas son mis primeras impresiones sobre “Los detectives salvajes” y de Bolaño un escritor tan impresionante como irritable que hoy por hoy colocaría solamente un escalón por debajo de Joyce. Cuando me recupere de esta lectura atacaré “2666”. A ver si Jorge Herralde lo deja a buen precio…

jueves, 22 de enero de 2009

Claude Moliterni (1933-2009)


A través de La Cárcel de Papel, me entero del fallecimiento en el día de ayer a los 76 años de edad de Claude Moliterni, una de las figuras claves para entender el desarrollo de la BD en Francia. Moliterni, al que sólo puede calificarse como un erudito del tebeo, escribió a lo largo de su vida una enorme cantidad de ensayos como “Bande Desinée et Figuration Narrative” y publicaciones teóricas sobre el Cómic y su historia (“L’Historie de la bandé desinée d’exprsesion française”) colaborando en múltiples revistas y publicaciones a lo largo de más de 40 años, y fundando además la página web www.bdzoom.com.

Moliterni fue, asimismo, junto a Fracis Groux y Jean Mardikian, uno de los tres miembros fundadores del Festival de Angouleme, el que es el principal Salón dedicado al Cómic a nivel europeo en la actualidad.

Aparte de su importante labor como divulgador, Moliterni también deja un amplio bagaje como guionista colaborando con artistas de la talla de Robert Gigi, Jesús Blasco o Víctor de la Fuente.

Aparte de su labor ligada al mundo de la historieta, Moliterni fue también autor de un gran número de novelas policíacas y de espionaje.

Claude Moliterni por su labor en pos de la historieta se vio compensado por el Estado francés con la Legión de Honor, entre otras condecoraciones.

Más información sobre su persona y su obra, aquí

D.E.P.

miércoles, 21 de enero de 2009

Divina Audrey


Tal día como ayer hizo diecisiete años de la muerte de la actriz más fotogénica de la historia de Hollywood. Se trata, claro, de Audrey Hepburn, una mujer de belleza vaporosa y naturalidad extrema que enamoró como pocas a la cámara (y a los que se encontraban detrás de la cámara) y dotó de contenido a ese concepto tan tonto del "glamour".
Audrey fue la primera estrella de Hollywood moderna probablemente porque en ningún momento pretendió serlo y ha sido imitada hasta la saciedad por la mayoría de las que han venido detrás con desigual fortuna.

A sus admiradores, nos quedan sus películas. Ahí les dejo una muestra.

Sabrina” (1954)



Desayuno con Diamantes” (1961)



My fair lady” (1964)

Mesias Obama

Ayer super Barack fue fiel a su cita con la historia y con algo de retraso juró el puesto. Todo muy emocionante, muy patriótico y muy americano, con constantes planos de mujeres, niños y ancianos aplaudiendo entusiasmados a Barack en quién ven al superhéroe salvador que les va a solucionar todos sus problemas. Luego se fue de bailes y vimos que lo de bailar requiere de unas dotes intrínsecas que no se adquieren por muchas clases que des – lo digo por experiencia- ni por asesores que te aconsejen.

Entiéndame, a mí también me cae bien Obama y su nombre va a figurar ya en todos los libros de Historia, y frente a la oscura alternativa continuista a la que se enfrentaba en las elecciones, me siento mucho más seguro visto lo visto. Pero soy reacio a este rol mesiánico que le han impuesto y que él ha asumido con tanta naturalidad con constantes guiños a la historia norteamericana. Lo mejor que puede hacer Obama es olvidarse del histerismo colectivo que le rodea y le endiosa y recordar cuáles son sus orígenes. Él ya ha pasado a la historia ahora está por ver si quiere ser recordado por algo más que ser el primer negro (perdón, afroamericano) que ocupó el Despacho Oval o realmente quiere y puede cambiar algo en la política de un país (y de un planeta) demasiado anquilosado por egoistas intereses.

Espero que Obama lo haga bien pero,ojalá me equivoque, no espero milagros ni giros radicales en la política norteamericana respecto a los últimos años. De las crisis económicas no se sale de un día para otro aunque no estaría de más que desde el principio mostrará su posicionamiento claro respecto a temas políticos tan candentes como Guantánamo o Palestina (más que nada porque más allá de los dineros en esos sitios se mata y tortura a gente).

Ah, y nuestros políticos y representantes, ya sean gobernando o en la oposición, deberían dejar de babear al nuevo imperator y pelearse para decidir a quién se parece más el nuevo niño de la guardería, y arremangarse las mangas y ponerse a trabajar porque, sin querer ser pesimista, la que se avecina es de órdago.

martes, 20 de enero de 2009

“Jazz Maynard 3: Contra viento y marea” de Raule & Roger

Tercera entrega de las aventuras de Jazz Maynard, el músico, ladrón y amigo de sus amigos que Raule y Roger inventaron hace ya unos años. En el último álbum, “Contra viento y marea”, los autores nos ofrecen la conclusión del primer arco argumental en una historia cargada de acción, traiciones y sorprendentes alianzas.

Raule y Roger introducen en una coctelera elementos aparentemente tan divergentes como las novelas de Pepe Carvalho, las películas de 007 y los anime japoneses para enriquecer una historia negra entretenida, siempre, y frenética, por momentos, convirtiendo a Barcelona y el barrio de El Raval en el centro de una compleja trama criminal que aglutina desde las triadas chinas hasta las altas esferas municipales en una red de tráfico de blancas y contrabando de antigüedades que sólo el misterioso Jazz Maynard y sus amigos son capaces de descabalar.
Lo mejor que puedo decir de este tercer álbum de la serie es que mantiene el nivel de los precedentes e incluso por momentos lo supera gracias al inconformismo de unos autores que no se duermen en los laureles y buscan sorprender con propuestas más complejas. En este sentido, me gustaría destacar la labor de Roger Ibáñez, un dibujante que logra en este álbum quizás su mejor obra, dotando de una enorme plasticidad cada una de las viñetas de la historia al tiempo que imprime el ritmo acelerado que la historia requiere. Roger ha construido un estilo propio a base de estilizadas figuras y escorzos imposibles absorbiendo influencias variadas que van desde Jordi Bérnet –la más evidente, en mi opinión- a Eduardo Risso que lo convierten en uno de los dibujantes más interesantes de nuestro país y, junto a Raule, la pareja guionista/dibujante más compenetrada del momento. No es de extrañar su éxito más allá de nuestras fronteras.

La edición de Diabolo correcta.

Más sobre “Jazz Maynard” en El lector impaciente aquí.

lunes, 19 de enero de 2009

Mingote, 90 años


Antonio Mingote, el decano de los dibujantes, cumplió el sábado 90 años en buena forma y con salud. Un brillante dibujante capaz de en una única viñeta asociar una idea –se esté o no de acuerdo con ella- con un dibujo con una habilidad que pocos –ninguno- han logrado igualar en maestría. Un trabajador nato que aparte de su cita con el chiste diario en la página de “ABC” ha escrito múltiples novelas, e incluso algún guión para televisión.

Empezó en la mítica “La Codorniz” y fue director de “Don José”. Irónico, dialogante e ilustrado ningún tema ha sido ajeno a su pluma y se le puede considerar el último gran patrimonio cultural que le queda a “ABC”. Por lo que no estaría de más que le cuidarán un poco más

Reconozco mi debilidad por este hombre pues yo aprendí mis primeras letras y a disfrutar del grafismo de sus chistes compartiendo periódico con mi abuelo durante años.

Que cumpla 90 más.

Poe, 200 años

ANNABEL LEE

Hace ya bastantes años, en un reino más allá de la mar vivía una niña que podéis conocer con el nombre de Annabel Lee. Esa niña vivía sin ningún otro pensamiento que amarme y ser amada por mí.

Yo era un niño y ella era una niña en ese reino más allá de la mar; pero Annabel Lee y yo nos amábamos con un amor que era más que el amor; un amor tan poderoso que los serafines del cielo nos envidiaban, a ella y a mí.

Y esa fué la razón por la cual, hace ya bastante tiempo, en ese reino más allá de la mar un soplo descendió de una nube, y heló a mi bella Annabel Lee; de suerte que sus padres vinieron y se la llevaron lejos de mí para encerrarla en un sepulcro, en ese reino más allá de la mar.

Los ángeles que en el cielo no se sentían ni la mitad de lo felices que éramos nosotros, nos envidiaban nuestra alegría a ella y a mí. He ahí porque (como cada uno lo sabe en ese reino más allá de la mar) un soplo descendió desde la noche de una nube, helando a mi Annabel Lee.

Pero nuestro amor era más fuerte que el amor de aquellos que nos aventajan en edad y en saber, y ni los ángeles del cielo ni los demonios de los abismos de la mar podrán separar jamás mi alma del alma de la bella Annabel Lee.

Porque la luna jamás resplandece sin traerme recuerdos de la bella Annabel Lee; y cuando las estrellas se levantan, creo ver brillar los ojos de la bella Annabel Lee; y así paso largas noches tendido al lado de mi querida, —mi querida, mi vida y mi compañera,— que está acostada en su sepulcro más allá de la mar, en su tumba, al borde de la mar quejumbrosa.

(Edgar Allan Poe, 200 años)

“La Clase” de Laurent Cantet


Ayer fui a ver “La Clase”, película ganadora de la espiga de oro en el Festival de Cannes y una de las más firmes candidatas en su momento (aunque va a ser que no) a estar entre las nominadas a mejor película extranjera en la ceremonia de los Oscar de este año. Y salí del cine sin saber muy bien a que carta quedarme ya que aunque a la película no se la puede negar sus méritos como documento social para mí no pasa de ser un buen documental.

Existe en el cine todo un subgénero que se ha acercado con mayor o menor fortuna al mundo de las aulas y los estudiantes conflictivos. Hay tenemos por ejemplo películas tan buenas como “Rebelión en las aulas” o tan malas como “Mentes Peligrosas”, pasando por más que honradas películas realizadas por nuestros vecinos franceses como “Ser y tener”, que podría considerarse precedente inmediato de esta “Entre le murs”, que por los caprichos del traductor, a nosotros ha llegado transformada en “La Clase” para que todos tengamos mascadito de que va desde el principio. Casi todas esas películas que tienen como marco las relaciones entre profesor y alumnos adolecen por su tono más o menos paternalista o por su abuso del melodrama, vienen a pecar del mismo vicio, dar una visión sesgada de la problemática en las aulas que acaban convirtiéndolas en historias predecibles e intercambiables entre sí. Algo de eso le pasa también a “La Clase” aunque Laurent Cantet logra, como principal aliciente de la cinta, cierta objetividad a la hora de resumir durante dos horas y cámara al hombro el particular microverso que es una clase de instituto en un barrio de París durante todo un curso, reflejando sin partidismos las frustraciones del profesor François (François Bégaudeau) a la hora de enseñar a adolescentes inmigrantes procedentes de diferentes culturas. La película se centra de una manera bastante honrada en trasladar al espectador las vivencias de primera mano que se viven en una clase para que sea él mismo quién saque sus propias conclusiones aunque se eche a faltar un esqueleto argumental más sólido que dé coherencia y trabazón a las experiencias mostradas por Cantet en un cine carente de todo artificio y con clara vocación testimonial.

Ya saben, si se cansan de las ficciones huecas que nos llegan del otro lado del charco, “La Clase” puede ser una buena oportunidad para darse de bruces con una realidad mucho más cercana de lo que podamos creer. Y, si no, al tiempo.

domingo, 18 de enero de 2009

Un premio para un príncipe de la historieta

Bien, supongo que ya la mayoría que frecuentan este su blog estarán al tanto del tema, y si no se lo cuento yo. A iniciativa de Carlos Pacheco y Rafa Marín ha nacido una plataforma con la intención de solicitar el Premio Príncipe de Asturias para Carlos Giménez. Y me parece una iniciativa de justicia porque si hay un candidato que lo merezca por coherencia personal y profesional, por la calidad de su trabajo y por su personalidad, ese es Carlos Giménez.

El premio Príncipe de Asturias es un premio que tiene un componente político y de oportunidad importante y generalmente los premiados se ven en demasiadas ocasiones puestos en entredicho por los intereses encontrados de unos y otros. Creo que la candidatura de Giménez también puede encontrar obstáculos pero es, al tiempo que un homenaje a uno de nuestros autores más veteranos y personales, una magnífica oportunidad para que todos los que amamos el medio cerremos filas y reivindiquemos el Cómic como una manifestación cultural tan valida como cualquiera y que nos demuestren que el marginamiento histórico que ha venido sufriendo por las instituciones en nuestro país es cosa del pasado.

Ojalá Giménez consiga el premio. Por él, por su magnífica obra y por todos los que amamos, ya sea como autores, aficionados, o lectores ocasionales, este medio.

¡A por ellos, Carlos!

Clarividente Gould



MASTERSON: Chet tienes algunas ideas interesantes sobre la tira, su menor tamaño en oposición a la televisión y cómo la industria de la TV ha arrinconado por completo la industria del periódico.

GOULD: Pienso que los editores de periódicos en muchos casos han mordido el cebo que la televisión lanzó hace años. La televisión, en gran parte, ha rebajado los cómics diciendo que no son intelectuales y que no tienen las llamadas cualidades educativas. Y todo esto es pura basura para desanimar a los periódicos de usar cómics. Y lo que ha pasado es que la televisión, que empezó con una pantalla de dos pulgadas y media, rápidamente amplió esa pantalla a las actuales televisiones de pantallas enormes, realizando una gran atracción visual hacia el espectador. Y lo s periódicos que antes tenían sus cómics en seis columnas los reducen a apenas tres. Un montón de gente mayor no puede ni leer los cómics, el hombre de negocios con prisas, viajando en un tren de camino al trabajo, no quiere tomarse el tiempo de descifrar bocadillos que son tan pequeños, casi imperceptibles, y muy difíciles de leer en un tren. En otras palabras, los periódicos han provocado sus propios problemas reduciendo lo que llamo la original televisión del periódico. La tira cómica era televisión en los primeros años del periódico, y han tomado eso que en tantos casos los han hecho circular, le han dado una patada en el trasero y lo han reducido a un tamaño tan pequeño que no puede leerse. No creo que sea una buena estrategia y no creo que sea una buena técnica de circulación.

(Extracto de una entrevista realizada por Matt Masterson y Max Allan Collins a Chester Gould en 1980 y, cuya primera parte, se ha publicado en el primer volumen de las Tiras Completas de Dick Tracy por Norma Editorial).

sábado, 17 de enero de 2009

“Los Carruajes de Bradherley” de Hiroaki Samura

Si hay un tebeo del que me he sentido aliviado tras terminar su lectura últimamente ese ha sido “Los carruajes de Bradherley” de Hiroaki Samura. Y ello es debido no a que se trate de un mal tebeo, que no lo es, sino a lo desagradablemente explícito de Samura a la hora de retratar lo más sórdido del ser humano en una serie de historias cortas que van deviniendo, al paso de los carruajes de Bradherley que dan título al tomo único que nos presenta Dolmen Editorial en una correcta edición, del cuento rosa más propio de Shojo (al estilo “Candy Candy” para que nos entendamos todos) a historias llenas de dureza y crueldad, sobrecogedoras por el realismo que imprime el autor.

Samura, que en el epílogo de la obra declara que no se ha documentadodemasiado a la hora de escribir este manga, construye una ucronía en un país imaginario pero que guarda bastantes puntos de conexión con la Inglaterra victoriana y a partir de historias cortas protagonizadas por distintos personajes nos narra la puesta en practica y el desarrollo del siniestro plan 1-14, popularmente conocido como la Fiesta de Pascua. Básicamente, el plan, ideado por una de las familias nobles más ricas del país, los Bradherley, consistía en seducir a jovencitas huérfanas de distintos orfanatos del país con la promesa de ser adoptadas por Lord Bradherley y formar parte de su compañía de ópera para trasladar a la mayoría directamente del hospicio a una prisión donde eran entregadas a los presos que cumplían cadenas a perpetuidad como esclavas sexuales para evitar amotinamientos. (Sí, hay un montón de spoilers, pero se trata de evitar que nadie le vaya a regalar este tebeo a una niñita inocente por ignorancia).

En el epílogo a la obra, el autor declara que se inspiró en una serie sobre “Ana de las Tejas Verdes” para escribir este manga. Bueno, si lo dice yo no soy quién para contradecirle aunque cualquier parecido entre la obra de Lucy Maud Montgomery y este manga es pura coincidencia. No, más bien creo que la intención de Samura ha sido transgredir el shojo manga, un subgénero dentro del manga, dirigido a jovencitas adolescentes donde abundan el exceso de volantes y las historias de príncipes azules, subvirtiendo las reglas del mismo para construir una historia terrorífica por su crudeza y verosimilitud en la que todos los personajes protagonistas, huérfanas, guardias o incluso los mismos presos, se convierten, de un modo u otro, en víctimas de la crueldad de los poderosos, encarnados por los nunca vistos pero siempre presentes, Bradherley. La historia funciona a varios niveles, a pesar de ciertas lagunas argumentales, y aunque el horror mostrado por el autor es ya de por sí bastante duro, con escenas terribles como la de la violación colectiva, donde realmente el manga alcanza su máxima crudeza es a nivel psicológico, ya que el lector asiste a los terribles engaños a los que son sometidas las huerfanitas sin que pueda hacer nada por evitarlo salvo dejar de leer (y esto seguro que no lo hará).

Samura, al que ya conocíamos en estas tierras por la inacabable “La espada del inmortal” y la cómica “Ohikkoshi La Mudanza”, consigue a través de su cuidada caracterización de los personajes, su detallado y característico dibujo en el que tiende a centrarse constantemente en detalles ajenos al hilo narrativo con lo que rompe la secuenciación lógica de la historia, y sus recargados cuadros de texto, su objetivo de hacer pasar un mal rato al lector en una historia que no esconden un punto de sadismo que harían aconsejable la visita de Samura a su psicólogo más cercano. A pesar de todo ello, “Los carruajes de Bradherley” es el manga más sorprendente e inteligente publicado el año pasado así que si no les importa pasar un mal rato, léanlo y después me cuentan.

jueves, 15 de enero de 2009

Ricardo Montalbán (1920-2009)


Se ha muerto todo un venerable octogenario. Ricardo Montalbán, uno de los primeros actores mexicanos que triunfaron en Hollywood en la década de los cuarenta y cincuenta gracias sobre todo a su talento como bailarín, protagonizando películas como “Fiesta Brava” con Cyd Charisse. Montalbán nunca llegó a alcanzar el estatus de superestrella en la gran pantalla alcanzando popularidad y reconocimiento por el gran público gracias sobre todo a su larga carrera como actor de televisión en la que participó en grandes series durante más de treinta años como “Star Trek”, “Fantasy 's Island”, “Bonanza” o “El Virginiano”.

Actor versátil como pocos, interpretó todo tipo de papeles pero los más frikis lo recordarán sobre todo por sus interpretaciones de Khan en “La ira de Khan” el que para muchos ha sido el mejor villano de la serie “Star Trek”, y el del Señor Armando en “Huida del Planeta de los Simios” y “La Rebelión de los Simios” (tercer y cuarto títulos de la franquicia).

Aparte de sus trabajos ante las cámaras, Ricardo Montalbán tuvo una larga carrera como actor de teatro y de musical en Broadway, e incluso en sus últimos años le puso voz a algunos episodios de “Padre de Familia”.

D.E.P.

Fiesta Brava” (1947)



Escape from The Planet of Apes” (1971)



Star Trek 2:The Wrath of Khan” (1982)

Brillante Vergara





Vergara, en Público, lleva unos días brillantísimo. Les dejo una pequeña muestra de sus chistes pero de donde he sacado estos hay muchos más. Échenles un ojo aquí.

“El Jueves”, el Tribunal Constitucional y el Desamparo.


Imagino ya a todos a estas alturas informados de la no admisión a trámite por parte del Tribunal Constitucional del recurso interpuesto por Manel Fontdevila y Guillermo Torres por la famosa portada de “El Jueves” contra la sentencia de la Audiencia Nacional que les condenó por injurias. Fontdevila y Torres, según leo, alegaban indefensión al haber sido admitida sólo una de las cuarenta pruebas propuestas ante la Audiencia.

Mal asunto que el Tribunal Constitucional no haya ni siquiera admitido el recurso por considerar que “no tiene trascendencia constitucional” ya que si el principal garante de la eficacia de la Constitución no admite recursos fundamentados en artículos fundamentales de los que se supone debe garantizar, la libertad de expresión (art. 21 CE) y la protección judicial de derechos (art. 24 CE), mal vamos.Cuando se agotan todos los recursos procesales ordinarios, la propia Constitución regula como última opción un último recurso –el recurso de amparo- basado en la vulneración de la defensa de los derechos fundamentales de la Sección Primera del Capítulo Segundo del Título Primero de la Constitución. En teoría, ante cualquier indicio de vulneración de esos derechos el Alto Tribunal debería al menos admitir a trámite el recurso.

La no admisión de este recurso, en concreto, por parte del Tribunal Constitucional huele a escarmiento y una demostración más que la administración de justicia en España entre unos y otros han conseguido que sea cualquier cosa menos justa y que todos percibamos que realmente el “tanto tienes, tanto vales” es realmente el principio real por el que se mueve. Dependiendo quién sea tu padrino o lo vendible ante los medios de tu causa, tendrás más o menos posibilidades de conseguir un veredicto favorable. En este caso, los dos dibujantes ni tienen padrinos ni su causa interesa ya a los medios después de más de un año del inicio de la historia así que, burdamente, el Tribunal Constitucional ni ha admitido el recurso. Vergonzoso.

Por otro lado, ahora resulta que los jueces que no tienen derecho a la huelga, han decidido montarse una para denunciar la falta de medios con la que cuentan. Me parece bien. Lo que no entiendo es porque han tenido que esperar tantos años para hacerlo porque los males que denuncian llevamos años padeciéndolos los ciudadanos (que no sólo los jueces). Llámenme malpensado pero a mí me resulta sospechoso que esta huelga se anuncie cuando se ha puesto en entredicho la labor de uno de sus miembros con el desgraciado “Caso Mariluz” y se anuncie una limitación de sus competencias. Y es que el corporativismo llega hasta los que son más imparciales e independientes…

En fin, volviendo al asunto que nos ocupa, les deseo toda la suerte a Manel y Guillermo en Estrasburgo porque me temo que aquí no tienen nada que hacer. La necesitarán.

martes, 13 de enero de 2009

“Onimbo” de Hideshi Hino.


Les comentaba la semana pasada las excelencias de “Panorama infernal”, el que para mí es uno de los mejores cómics del padre del manga de terror Hideshi Hino, cuando La Cúpula acaba de publicar recientemente una nueva obra de este autor. Se trata de “Onimbo”, una obra decididamente inferior que “Panorama Infernal”, pero que refleja bastante bien las luces y sombras de la obra de Hino.

Onimbo” es una recopilación de cuatro historias que tienen como protagonista al Onimbo, una especie de duende de aspecto infantil que vaga por el mundo a la busca y captura de los gusanos de la locura que son la base de su dieta y que se encuentran hospedados en las personas. El onimbo detecta al gusano en el interior de su huésped y lo deja crecer mientras investiga las causas que alimentan al gusano para, mediante un encantamiento, expulsarlo del cuerpo del loco, atraparlo con su larga lengua y zampárselo. El onimbo se enfrenta a los fantasmas y demonios que pueblan las páginas de este tomo mediante su poderosa magia así como otros a duendes como el Mamushimbo que también se quiere hacerse con los gusanos de la locura y con el que compite en una de las historias para hacerse con los sabrosos gusanos de los que se alimentan. A pesar de su apariencia infantil y su naturaleza supuestamente benigna, el onimbo es un duende caprichoso que, como señala el autor por boca de uno de sus personajes, puede transportar a los humanos que lo maltraten directamente al infierno.

En este primer tomo, (existe un segundo que es de imaginar publicará por aquí La Cúpula con que las ventas acompañen un poco), nos encontramos historias con una estructura repetitiva que pueden llegar a cansar al lector que no conozca o le seduzca el particular universo de horror mostrado por Hino en sus obras. El Onimbo se convierte en protagonista y narrador de unas historias aparentemente simples tanto en la apariencia infantil con que Hino retrata a todos los personajes como en el desarrollo de las tramas, en la que muestra el origen de las obsesiones de unos personajes cuyos síntomas son muy mundanos (el miedo al agua, la soledad, el shock postraumático…) a cuyos males Hino busca una explicación sobrenatural asociada a demonios y fantasmas que alimentan a los dichosos gusanos. El desarrollo de la historia es bastante rutinario y predecible dada la omnisciencia y el poder del ser protagonista que en ningún momento pasa por dificultades y, al contrario, parece disfrutar con las penalidades de las víctimas de los gusanos mientras espera el momento en que adquieran el tamaño adecuado para devorarlos. Estas historias se ven perjudicadas por el formato tomo ya que se trata de historias cortas pensadas para su publicación en revista y pueden resultar en exceso repetitivas incluso con algunos diálogos prácticamente calcados. A pesar de ello, en este cómic se aprecia la facilidad de Hino para la narración gráfica logrando que las historias se desarrollen de una manera natural y fluida, utilizando sólo el efectismo fácil de los espantajos, muertos vivientes y demás como meros síntomas del verdadero horror que supone la locura humana cuyo estudio es el verdadero eje sobre el que giran estas historias. Es esta duplicidad la que hace para mí interesante la obra de Hino frente a otros autores de horror japoneses como Mauro o Ito y aunque no me atrevería a considerar “Onimbo” de lo mejor de su producción frente a obras más personales en las que se percibe una mayor implicación del autor sí que resulta, a falta de la lectura de ese futuro segundo volumen, una lectura entretenida y desarrollada con mucho oficio por un autor al que le gusta jugar con el exceso y la riqueza de significados de sus relatos en las que los verdaderos horrores suelen protagonizarlos los humanos y no los monstruos.

Ahí les propongo esta lectura para este nefando martes y trece que La Cúpula ofrece en una correcta edición. Ya me contarán.

Otras obras de Hideshi Hino en El lector impaciente:

Panorama Infernal”.

Criatura maldita”.

lunes, 12 de enero de 2009

“RocknRolla” de Guy Ritchie.

Cuando uno termina una relación sentimental duradera después del consiguiente periodo de luto en que tienes pocas ganas de todo, te vuelve a apetecer volver a quedar con los viejos colegas, desbarrar y salir por ahí a quemar la ciudad, intentando recuperar las espontáneas locuras de cuando se eras joven, salvaje e inconsciente, aunque el tiempo y las experiencias, claro está, en algo te cambian. Esa es la sensación con la que salí, no me pregunten por qué, tras ver la semana pasada “RocknRolla”, la última película del ex de Madonna, Guy Ritchie. Y, es que parece que con esta película y tras su separación de su polifacética ex que debe ser de armas tomar, el bueno de Ritchie intenta retomar su carrera donde la dejó antes de empezar su historia con la ambición rubia -¿por qué la llamarán así?- recuperando en esta película algunas de las cualidades que aprecié hace años en "Lock and Stock" y “Snatch, cerdos y diamantes” y que desaparecieron completamente en “Barridos por la marea” y no sabemos todavía si ya recuperó en “Revolver” (finalmente parece que la van a estrenar a finales de este mes). Sin embargo, los años pasan para todos y a fuerza de repetirse, “Rocknrolla” no hace tanta gracia.

En “RockNRolla”, Ritchie vuelve a construir a la manera que ya hiciera en “Snatch, cerdos y diamantes” una compleja trama de historias que se cruzan para darnos un paseo por el mundillo del hampa londinense sin omitir posibles y jugosas conexiones con la mafia rusa y la corrupta corporación local para repartirse la tarta del boom urbanístico en la capital británica. Sin embargo, la operación entre rusos y gángsteres se pone en peligro cuando el “grupo salvaje” de los buscavidas Uno Dos (Gerard Butler) y Murmullos (Idris Elba) se dedica a robar a los rusos y entra en escena el ronckandrolla hijastro del hampón mayor (Tom Willkinson).

Con estos mimbres, un excelente grupo de actores y una banda sonora efectiva, más la habilidad del propio Ritchie para levantar tramas frenéticas y complejas gracias a su talento para el montaje, el director londinense ofrece una película más que correcta que engancha al espectador con un inicio trepidante y cuyo desarrollo funciona a ratos, con momentos de gamberreo memorables como los que vive Gerard Butler sin espartanos pero con gorilas rusos, con otros que dejan una inevitable sensación de “deja vu” respecto a otras películas de Ritchie (“Snatch, cerdos y diamantes”, siempre “Snatch, cerdos y diamantes”), y con algún personaje en exceso tributario de esta (¿es cosa mía o entre el gitano Pitt y el rockandrolla drogado de Toby Kebbell hay más de un parecido?).

Mención aparte merece la labor de un excelente plantel de actores que dan verosimilitud al artificio montado por Ritchie derrochando profesionalidad durante toda la película y tocando toda la orquesta -mérito de Ritchie, supongo- a la misma escala, encabezado por el brillante Tom Wilkinson y el solvente Gerard Butler pero me gustaría destacar además al contenido Mark Strong que borda su papel y a la bellísima Thandie Newton (Stella) quien se come con patatas a todos sus partenaires masculinos.

En fin, una buena película para pasar un rato entretenido sin demasiadas exigencias pero a Guy Ritchie ya sea en la segunda parte de “RocknRolla” (cuidadín, que he leído por ahí que podría tratarse de una dichosa trilogía) la fórmula se le acaba. Y es que nos hacemos mayores, y aunque nos gustaría seguir haciendo el gamberro eternamente se nos acaban notando las arrugas…

El trailer de "RocknRolla" y otras cosillas de Guy Ritchie en El lector impaciente, aquí.

domingo, 11 de enero de 2009

A propósito de Blain


Como mi adición a las creaciones de este hombre me hace disfrutar de lo lindo no he podido evitar fisgonear el adelanto a la tercera entrega de "Gus" que se publicó el Noviembre pasado en las Galias (supongo que Norma nos hará esperar hasta fin de año, por lo menos). Su título “Ernest” y aquí pueden echarle un vistazo en gabacho.

Por otro lado, en La Cárcel de Papel, Álvaro Pons ha colgado el videoclip de "Un manoche sans guitare" de Thomas Dutronic. Yo de música no entiendo demasiado pero el responsable de la animación es el amigo Christophe así que este video no podía faltar en este blog.


Thomas Dutronc - Comme Un Manouche Sans Guitare (New)
Cargado por Innocence-1992


Que los disfruten.

sábado, 10 de enero de 2009

El 80 aniversario de Tintin y la polémica gay

Pues otro 10 de Enero más el chico del eterno tupé cumple años sin que ni él ni su querida mascota lo noten aunque este aniversario con ser importante, ya quisiéramos muchos llegar a los ochenta años con la lozanía de Pepi…eh de Tintín, viene cargado con un punto de polémica merced a Matthew Parrish y la noticia que publicó ayer en "The Times" (nosotros lo podemos leer vía “El Mundo”, aquí) en la que daba trece argumentos de peso para sacar del armario al intrépido reportero.

No digo yo que la cosa no provoque una sonrisa e incluso le falte razón a Parrish pero este tipo de noticias en el fondo no tienen ninguna gracia. Analizar superficialmente un personaje icónico como Tintín, del que no se publica una nueva historia desde que muriera su creador Hergé en 1983 y apenas ha evolucionado en sus ochenta años de existencia encorsetado por la conservadora visión del mundo de Hergé y sus inmovilistas herederos mientras la sociedad sí lo ha hecho de una manera más progresista, me parece oportunista y ventajista.

Tintin responde a los gustos de los jóvenes belgas de hace ochenta años, lectores habituales de la revista “Le pétite Vingtieme”, suplemento para jóvenes del conservador, católico y nacionalista periódico “XXéme Siécle” manteniéndose la esencia del personaje intacta hasta la muerte de Hergé. Muy conservador, sí, pero uno de los cómics más influyentes y populares del siglo XX mal que les pese a muchos con lo que algo tendría Tintin para gustar a tantos y durante tanto tiempo. Por ese motivo, la gracia de Parrish aparte de oportunista me parece que tiene un punto de amarillismo fácil (un mal demasiado exrtendido por desgracia en todo el periodismo actual) ya que si a nadie con un poco de cabeza (descarten periodistas del corazón, claro) se le ocurre “sacar del armario” a nadie, por qué habría de ser distinto con un personaje del cómic.

Me encantaría que los herederos de Hergé permitieran a gente como Emile Bravo, Frederick Peeters, Paul Pope o Christophe Blain hacer evolucionar a Tintin y lo adaptaran a los nuevos tiempos pero parece que de momento esto no va a ser posible. Seguro que alguno de estos autores haría referencia al tema de su sexualidad de una manera más inteligente y realista sin buscar el morbo ni la gracia fácil. Si es que va a resultar que al final no han cambiado tanto las cosas…

Dejemos a Tintin en su armario y que salga cuando quiera y que el Sr. Parrish se ande con cuidado viendo como se las gastan los herederos de Hergé.

Por mi parte, no queda más que felicitar al intrépido Tintin. Seguro que cumplirá muchos más.

Más y más“Watchmen”

Mientras seguimos in albis sobre si se estrenará la dichosa película de Zach Snyder en la fecha prevista (a mí esto me suena más a operación de marketing que a otra cosa, pero bueno), la blogosfera se inunda con adelantos, trailers, videos y demás parafernalia sobre la esperada película.
A mí, si el tiempo, las lagunas de concentración y la lleda de la niña me lo permitierán también me gustaría dedicar una serie de entradas al cómic en los próximos meses (que lo mismo es todo un año, pero bueno), con lo que es incluso posible que los más sensibles acaben incluso empachados del tema. Y es que hasta el jamón pata negra empacha si te comes una pata entera de una sentada.

Bueno, de momento, les dejo los últimos videos que he visto en estos días sobre el tema. El primero recoge declaraciones del equipo sobre los minutemen y su aspecto; el segundo es el trailer japonés de la película y el tercero una adaptación animada realmente fiel al cómic realizada, como no, por un aficionado. Deliciosa.








Untitled 1 from Takorete on Vimeo.

Hala, hala, watchmeninchense

viernes, 9 de enero de 2009

El último tango de las malas ediciones.



En una de mis últimas visitas a la librería donde me proveo de soma en viñetas, encontré un cómic al que la tenía ganas. “Che, historia de una vida” de Enrique y Alberto Breccia y Héctor Oesterheld que ha recuperado la editorial argentina Doedytores en una edición que en su web califican de “definitiva, corregida y completa”. Sin embargo, mi gozo acabó en el más hondo de los pozos al hojearla y comprobar la pésima reproducción que no puedo calificar más que como fotocopias encuadernadas a 12 Euros el ejemplar. Quizás no hubiera buenos materiales que reproducir pero eso no explica el pésimo papel elegido, los “quemados” y las páginas sucias de tinta sin secar. Vamos, que se quedó en el estante, a la espera de una mejor ocasión. Y, pasadas ya unas semanas, ahí lo sigo viendo.

Todo esto va de cómo ha evolucionado a mejor la edición de cómics en España gracias sobre todo a la exigencia de los lectores que han reivindicado durante años el tratamiento adecuado de un medio tan visual como el cómic como de los mismos editores que han tenido que adaptarse para ajustarse a esas exigencias. Esto ha tenido cosas buenas en forma de ediciones generalmente bastante cuidadas, y malas, con un aumento importante y progresivo de los precios que han provocado que el cómic haya dejado de ser un entretenimiento popular al alcance de la mayoría de la población regularmente para convertirse prácticamente en un producto de lujo casi exclusivo al alcance de unos pocos, lo que puede dificultar que los jóvenes se enganchen a la historieta. También es cierto que la situación no es perfecta ya que a lo largo del año todas las editoriales echan un borrón pero el ojo atento del aficionado no suele pasar ni una y el nivel en general de las ediciones es bastante bueno. No conozco la situación de la industria del cómic en Argentina en profundidad pero hay que reconocerle a Doedytores un interés por recuperar autores y obras indispensables pero resulta también necesario que esas obras no se vean maltratadas en su reproducción. Ojalá esta pésima edición del Che suponga un punto de inflexión.

Por lo demás, sólo queda esperar que alguna editorial española se haga con los derechos de esta obra y la edite en condiciones. Santa paciencia.

jueves, 8 de enero de 2009

Jan Europa y Domen, una agradable sorpresa

Los de Dolmen se han liado la manta a la cabeza y desafiando la famosa crisis han realizado un monográfico dedicado al cómic europeo. Para ello, han contado con colaboradores de tronío que dominan la materia como los amigos de La BD, Eduardo Entralla y Javi Arriola, Álberto Garcia de Entrecomics, Álvaro Pons de La Cárcel de Papel, más los colaboradores habituales de la revista y algún nombre que seguro se me queda en el tintero. El resultado les ha quedado realmente chulo y compensado, con contenidos, que pueden consultar aquí, pensados para satisfacer tanto al coleccionista habitual de europeo como a aquéllos aficionados que buscan una vía para empezar a conocer la rica y variopinta amalgama de tebeos que se hacen en Europa. Quizás el único “pero” que se me ocurre a la elección de contenidos, es la no inclusión de más contenidos específicos sobre el fumetti italiano (hay un artículo sobre "Diabolik") aunque quizás en hipotéticas futuras entregas puedan incorporarse más, ya que si la cosa acompaña en ventas, los de Dolmen pretenden que la revista no quede en un único número y han anunciado su intención que la periodicidad de la publicación fuese semestral, anual o aperiódica. O sea, que ya saben, a comprar la revista…

Dicho esto, lo que yo quería comentarles algo más personal. Realmente ha sido para mí una agradable sorpresa cuando he descubierto entre los contenidos de la revista un excelente artículo sobre “Jan Europa”, cómic que Bruguera publicó por entregas en sus últimos años y que, por desgracia, no ha tenido reedición ninguna por parte de Ediciones B. Cuando yo era un pequeñín, siete u ocho años, pero aficionado ya a esto de los tebeos al que sus papás y abuelos le compraban Mortadelos y Zipi Zape (también algo de Spiderman o Batman, no se crean…), se me quedaron grabadas a fuego unas páginas y un personaje con el que no volví a cruzarme después en mi larga trayectoria de aficionado salvo en escasísimas referencias como la del artículo. El personaje, ya lo habrán adivinado, era Jan Europa y se trataba de una historia de “continuará” de la que sólo disfruté esas pocas hojas ambientadas en el triángulo de las Bermudas. En ella se contaba como el guaperas de Jan llegaba al centro del supuesto triángulo, donde encontraba un enorme cráneo (de peque, siempre me fascinaban los huesos y las historias con esqueletos, raro que era uno) rodeado por pecios y aviones naufragados de distintas épocas arremolinados todos entre sí. El cráneo gigante estaba habitado, si no recuerdo mal, por el archienemigo de Jan que, como bien se describe en el artículo, llevaba una armadura y un casco similares a los de Darth Vader (otro motivo de fascinación). No pregunten más, porque el “Mortadelo” o el "DDT" en que aparecía la historia terminaba ahí con el dichoso “continuará” y no supe nunca cómo continuó la cosa, colgado durante el resto de mi vida de esta historia y fascinado para siempre por la imaginería y la fuerza de un dibujante anónimo por aquél entonces para mí. Y, todavía tras muchos cómics leídos y a fuerza de nostalgia, me dura la fascinación por esas pocas viñetas y esa aventura, que el artículo de Dolmen ha venido a rellenar a fuerza de exhaustivos datos teóricos con que complementar mis subjetivos recuerdos infantiles, poniendo nombre al autor anónimo. Era Edmond y al parecer Jan fue su personaje más conocido antes de dedicarse a otros menesteres

En fin, mis felicitaciones a Miquel Esteba por el artículo y quedo a la utópica espera que en algún momento alguna editorial se líe la manta a la cabeza para reunir las pocas historias de Jan Europa y el excelente trabajo de Edmond. Total soñar es libre.

miércoles, 7 de enero de 2009

“Panorama Infernal” de Hideshi Hino

Muchos de los mejores autores que ha dado el género del terror derivaron hacia este no tanto por un sano afán de entretener a la gente asustándola como para exorcizar sus propios demonios personales mezclándolos con los miedos colectivos de su época. De todos es sabido que Poe en sus más geniales cuentos reflejó su propio temor a ser enterrado vivo o las consecuencias del abuso del alcohol, Lovecraft en sus horrores primigenios daba forma a sus infantiles terrores nocturnos producto de una educación represiva o Stephen King en muchas de sus novelas ha incorporado junto a anécdotas infantiles algunos de sus miedos personales (“It” probablemente sea el mejor ejemplo de ello). Sin embargo, en el cómic ningún autor ha canalizado de mejor modo sus miedos y traumas personales que el japonés Hideshi Hino en la que para mí es su mejor obra “Panorama infernal”.

En “Panorama Infernal”, Hino nos presenta a un extraño pintor de mirada extraviada que vive en medio de un paisaje de pesadilla en el que se inspira para desarrollar su obra, una serie de cuadros apocalípticos que pinta directamente con su propia sangre. Lo que en principio parece una mera sucesión de imágenes macabras a más no poder de ríos de sangre en los que flotan todo tipo de cadáveres, cementerios de decapitados y mataderos, va tomando un tono más introspectivo conforme el protagonista nos va presentando a su desquiciada familia feliz de la cuál él es aparentemente el miembro más cuerdo. Sin embargo, esa patina de normalidad va desapareciendo paulatinamente para mostrarnos en el último capitulo toda la locura que se esconde tras su aparente máscara de lucidez.

En este manga dividido en 13 capítulos se pone de manifiesto la maestría de Hino que le ha llevado a ser considerado el padre del manga de terror e influencia directa de conocidísimos autores posteriores como Mauro o Ito. Hino demuestra una enorme maestría como narrador con un discurso aparentemente simple, notándose en la introducción de la historia cierta influencia por "Tales from the Crypt" de EC, usando un narrador interpuesto a lo narrado para mostrar escenarios truculentos y macabros, propios de la imaginería tradicional japonesa, adquiriendo visos más inquietantes conforme la historia avanza y el lector va dándose cuenta que lo que en principio era un mero relato de terror exagerado al uso sobre un pintor loco el autor ha ido transformándolo sutilmente en un relato autobiográfico en el que describe los horrores demasiado reales de su propia historia familiar marcada por el traslado de Manchuria a Japón y el pasado criminal de sus parientes cercanos así como por el terror nuclear que se apoderó de buena parte de la población nipona tras la II Guerra Mundial, en un relato tan estremecedor como apasionante y rico en interpretaciones.

Hino es un dibujante más limitado que Mauro o Ito pero resulta mucho más hábil a la hora de construir el relato dotando a sus historias de un ritmo trepidante con el que no da tregua al lector seducido por un dibujo simple y con un trazo "naif "que contrasta con los alucinados contenidos de sus historias. Un efecto de contraste buscado en todo momento por el autor e incrementado por la aparente alegría con que el pintor infernal nos muestra su familia de pesadilla y su macabro trabajo.

Panorama infernal” es, en mi opinión, el mejor manga publicado por Ito hasta ahora por La Cúpula en España, el más personal y en el que mejor quedan reflejadas sus obsesiones, una historia que funciona perfectamente tanto como catalizador de las paranoias de su autor que como alegato antibelicista o mero cuento de terror en su más sanguinaria manifestación, y que, tras su apasionante lectura, dejará un regusto amargo a la reflexión del lector. A pesar de ser una obra editada por primera vez hace más de veinticinco años no ha perdido nada de su fuerza y vigencia con lo que podemos considerar este tebeo como todo un clásico del cómic japonés.

La Cúpula lo publicó en España en una más que correcta –y económica, para los tiempos que corren- edición hace un par de años, fácilmente localizable en librerías especializadas. Yo no me lo perdería.

Otras obras de Hideshi Hino en El lector impaciente:

Criatura Maldita

Maruja Torres, Premio Nadal de Literatura.

Pues ya tenemos ganadora de la edición del Nadal de este año, la mediática y parlanchina Maruja Torres por su novela “Esperando en el cielo”. No puedo decir que haya leído nada de esta autora más que algún artículo suelto en "El País" o "Fotogramas" y mantenía cierto prejuicio hacia su persona. No me gustan los escritores en exceso mediáticos y amigos como la Torres de las polémicas gratuitas, en ocasiones, de justicia, otras aunque en el fondo esté de acuerdo con sus argumentos. Esta novela pueda ser una buena oportunidad para valorarla más allá de mis personalísimos prejuicios.

Aparte del Nadal, se falló el Premi Pla para obras en lengua catalana que cayó en "El Silenci" de Gaspar Hernández.

Enhorabuena a los premiados.

La noticia la pueden leer aquí.

martes, 6 de enero de 2009

No se olviden de…

Como sé que todos han sido muy buenos y buenas y los Reyes Magos les han traído muchos cómics de todos los tamaños, les sugiero para alegría de sus maltrechos tubos carpianos y evitar luxaciones de muñeca innecesarias con sus recién estrenadas ediciones absolutes, integrales y demás, que se hagan cuanto antes en las próximas rebajas con un estupendo atril como el de la foto de arriba, a poder ser bonito y que no ocupe mucho. Créanme, me lo acabarán agradeciendo.

Disfruten de los Reyes y pónganse morados de roscón.