viernes, 11 de enero de 2013

“Cruz Negra: La Frontera”, de Gol y Pedro Camello.




Mira tú por donde este año he estado gafado en la lotería navideña pero ha querido la diosa fortuna de los números aleatorios obsequiarme con un ejemplar de “Cruz Negra: La Frontera” merced las buenas artes concursales del maese Jolan en su agradable Adalides. Leída la obra, he disfrutado de un dignísimo y entretenido tebeo de aventuras hecho con cariño y esmero por sus autores –Gol al guión y Camello a los lápices- que han cuidado hasta el último detalle para ofrecer a través de la cuidada edición de Aleta Ediciones abundante de extras en un trabajo que satisfará a todos los que se le acerquen.

Cruz Negra se sitúa en la Extremadura leonesa –sí, no me he equivocado- en torno al año 1230 una tierra de nadie agreste y fronteriza en la que cristianos y musulmanes se disputan el territorio, mientras los escasos colonos luchan por sobrevivir. En ese territorio salvaje, protegido por los Monjes Caballeros de la Orden de Alcántara destaca entre todos ellos por su fe y fiereza frey Juan de Santihervás, conocido como Cruz Negra, y que junto a su compañero, el disoluto Alonso patrullan la frontera. Malherido en una razzia con almóhades por un misterioso hassassin, el huraño Cruz Negra tendrá que recurrir a un oscuro secreto de su pasado para poder salvarse y rescatar a su compañero capturado por los moros.

Resulta encomiable el empeño puesto por el equipo creativo por ofrecer un digno cómic de entretenimiento que antepone la aventura ante todo sin descuidar por ello el cuidado en la contextualización de la realidad histórica de las tierras fronterizas de la Península Ibérica en los tiempos de la reconquista. En esos tiempos convulsos, Miguel Gómez Andrea “Gol” construye una trama sencilla pero efectiva, modernizando convenciones y maneras de la escuela francobelga, protagonizada por un monje guerrero, con algunas similitudes al del juego ese de “Assasin Creed”,  que busca en el ejercicio fundamentalista de su fe la expiación de sus oscuros orígenes. 

Siendo la contextualización de la historia y el carisma del personaje principal los principales atractivos del álbum el resto de personajes que aparecen están cuidadosamente caracterizados para contraponerse con sus reacciones humanas y mundanas la rigidez de Cruz Negra, añadiendo notas de humor a una trama que de otro modo resultaría demasiado acartonada.

En el aspecto gráfico, el extremeño Pedro Camello, al que ya conocíamos por obras anteriores como “Treyes” o “Guido El Negro”, logra superar las reservas previas que su estilo tributario tanto de la animación como del cómic francobelga de autores de la talla de Peyo,  Uderzo o Luguy  me despertaba, adaptándose perfectamente a la crudeza de la acción medieval. Camello supera la prueba y gracias a la fluidez de su narración  construye un tebeo efectivo, dibujado con lógica y gustándose incluso en recursos como el del pájaro.

Quizás el gran defecto de este álbum es que tras una excelente historia corta introductoria en la que los autores presentan a los principales personajes, la historia principal se interrumpe abruptamente dejando al lector con las ganas de conocer la conclusión debido a las limitaciones del formato álbum elegido y obligando al lector a la espera de la publicación de una segunda entrega cuando la concepción de la historia pedía a gritos una edición unitaria. A pesar de ello, el álbum está editado con cuidado con abundantes apuntes y comentarios para que el lector localice mejor la historia y las costumbres de los caballeros medievales.

jueves, 10 de enero de 2013

“DMZ: Las Cinco Naciones de Nueva York”, de Brian Wood y Riccardo Burchielli.



ECC Ediciones  ha publicado con este tomo la conclusión de “DMZ”, la opera magna de Brian Wood y Riccardo Burchielli, completando de este modo la edición casi completa iniciada por Planeta. Con “Las Cinco Naciones de Nueva York”, el tomo recopilatorio que reúne los números 66 a 72 de la edición original, se pone un brillante punto final a una de las series que en los últimos años más ha hecho por mantener el prestigio y la esencia del ya finiquitado sello Vertigo.

Matty Roth, el reportero de la Zona Desmilitarizada en que se convirtió Nueva York, ha logrado poner punto final a la II Guerra Civil Norteamericana. Sin embargo, no ha sido fácil y a partir de ahora nada será igual para el mundo que Roth conoció a lo largo de los seis años en que informó desde la Zona Desmilitarizada. Sin embargo, los sacrificios de Roth no han acabado, cuando ha de responder de delitos contra la humanidad ante un tribunal norteamericano.

Las Cinco Naciones de Nueva York” es el arco argumental con el que Wood pone el cierre definitivo a la serie tras haber ya explicado en entregas anteriores cómo se fraguó el fin de la guerra. Wood va mostrandoa través de los pasos de su protagonista en torno al nuevo panorama tras los acuerdos de paz en la Zona Desmilitarizada y el destino de los principales personajes supervivientes al tiempo que esconde, como última sorpresa final, el pírrico y amargo destino de su protagonista.

A pesar de ser una de las series más inteligentes y arriesgadas aparecidas en los últimos tiempos en el mainstream norteamericano y de largo el mejor trabajo de su guionista, esta inteligente y cercana distopía sociopolítica me da la sensación que no ha contado con todo el reconocimiento que por su calidad merecía. Wood, con mano sabia, ha sabido construir un Nueva York asediado y convulso  en el que ha descrito complejas situaciones políticas que no están del todo alejadas a las que podemos ver en cualquier telediario sin olvidar mantener el toque humano propio del reporterismo para reflejar cómo la vida cotidiana intentaba mantenerse en un entorno tan hostil.

 Para esta última entrega, un autor menos comprometido y más tramposo fácilmente podría haber optado por una salida más fácil y airosa para el antihéroe protagonista, sin embargo Wood ha sabido ser consecuente con sus planteamientos, no apostando una vez más por las salidas fáciles y ofreciendo una de las conclusiones más adultas, dramáticas y terribles que hemos podido leer últimamente en cualquier cómic.

Mención aparte merece el trabajo del padre gráfico de la serie, el italiano Riccardo Buchielli quién con su trazo grueso y estilo feista ha sabido imprimir un realismo conciso y sobrio a la compleja ficción orquestada por Brian Wood. Creo que de la larga lista de dibujantes que han colaborado con el guionista pocos  han entendido a Wood como Burchielli y eso ha repercutido favorablemente en la calidad final de esta obra.

En fin, “DMZ” es un tebeo estupendo que nos permite reflexionar sobre nuestro presente y futuro, y este volumen el final lógico y coherente a las premisas sostenidas por los autores a lo largo de una serie llamada a revalorizarse con los años.

miércoles, 9 de enero de 2013

“El Mago de OZ”, de Eric Shanower y Skotttie Young.




Entre los cómics que ha publicado Panini en su línea Clásicos Ilustrados Marvel destaca esta maravilla que fácilmente puede pasar desapercibida entre la marabunta de títulos de tipos en mallas con los que la Casa de las Ideas y su concesionaria europea nos inundan. Y, sin embargo, la multipremiada adaptación al cómic del maravilloso cuento de Frank Baum que realizaron Eric Shanower y Skottie Young (de la que ya han aparecido dos continuaciones, por cierto) es un cómic mayúsculo, un título ideal de esos subrayados para releer con los pequeños de la casa si queremos transmitirles el amor por las viñetas.

Reconozco que tengo debilidad por este cuento desde que mi abnegada madre me convirtió a la causa de las hazañas de Dorothy y sus amigos en el maravilloso mundo de Oz por medio de la fantástica adaptación cinematográfica de Victor Fleming que en mi tiempo infantiles aún era posible visionar en pantalla grande gracias a esa especie ya extinguida de salas de cine que eran los cines de reposición. Un conocimiento previo que me hacía acercarme con bastante precaución a esta nueva adaptación de una obra a la que tengo especial cariño. Y, sin embargo, el equipo creativo me ganó desde las primeras páginas gracias a su buen hacer.

En esta miniserie de ocho números recopilada en un único tomo, el guionista Eric Shanower – famoso como autor completo por su inacabada obra sobre “La Edad de Bronce”- vuelca todo su obsesivo perfeccionismo, sapiencia y sensibilidad en adaptar fielmente el cuento original de Baum manteniendo su tono infantil pero sin perder las múltiples interpretaciones que la obra permite y la hace irresistible a los lectores adultos con lo que mantiene intacta en la traslación la esencia de la obra original.

Sin embargo, el principal culpable de esta hermosa adaptación es el dibujante Skottie Young quién interpreta con primor el guión de Shanower y da muestras de una insospechada versatilidad para adaptarse del género superheroico a las peculiaridades de esta obra. Young consigue dar un tono diferenciador y único de los distintos personajes exagerando sus principales características sin que pierdan el eco evocador de otras versiones con un estilo naif, limpio y detallista que me recuerda a autores del talento de Régis Loisel o José Luis Munuera.

En definitiva, “El mago de Oz” es una adaptación pluscuamperfecta de la obra original ya que no solo adapta el relato original con fidelidad y mantiene la esencia sino que lo expande merced a la potencialidad de un medio como el cómic ideal para la cuidada adaptación de este tipo de obras. Imprescindible.

martes, 8 de enero de 2013

“Dago: Traición y Sangre”, de Robin Wood y Alberto Salinas.



Una de las grandes alegrías que nos dejó 2012, como ya reivindiqué en su momento por aquí, fue la publicación de “Dago” por parte de ECC Ediciones. Y es que con las aventuras de este noble veneciano del siglo XVI esclavizado en el Imperio Otomano de Solimán y Barbarroja, Robin Wood y Alberto Salinas firmaron uno de sus mejores trabajos.

En este primer volumen, “Traición y Sangre” se cuentan las primeras aventuras del disoluto César Renzi y la caída en desgracia de su familia como consecuencia de las malas artes de un grupo de traidores a los que el padre de César pensaba denunciar. Salvado en último extremo de morir por una galera turca y vendido como esclavo, Dago aprenderá los rigores de la dura existencia de los esclavos como galeote y desempeñando los más duros e ingratos trabajos al tiempo que fragua su venganza.

 Una de las grandes cualidades de la serie es el talento de Wood para contextualizar la serie en el el momento de esplendor del Imperio Otómano que era el temor de Europa liderado por Soliman El Magnífico,  el pirata Jeireddín Barbarroja y la elite de los soldados turcos, los jenízaros.

Siendo la cuidada localización de la serie uno de sus puntos fuertes el principal para mí es como Wood cuida la caracterización de los múltiples secundarios con los que va cruzándose en el camino de Dago. Desde Selim, el esclavo veterano que le “adopta” y enseña los secretos de la esclavitud, hasta amos como el despótico y aburrido Jemal Hafad o el anciano y bondadoso Hussein, Wood retrata a sus personajes con precisión y humanidad, alejado de posicionamientos maniqueos y haciendo perfectamente lógicas sus reacciones al lector para descripciones simplistas en torno a la bondad o la maldad que enriquecen a los distintos personajes y el conjunto de la obra.

En el apartado gráfico, destacar la excelente labor de un Alberto Salinas que en la tradición de dibujantes de la talla de Alex Raymond o Hal Foster describe con detalle y oficio las localizaciones donde se desarrollan las aventuras de Dago y caracteriza perfectamente los personajes.

Dago” es un gran cómic de aventuras, quizás el último gran cómic en su género, y es una delicia poder disfrutar de la sabiduría mostrada por sus autores. Seguiremos informando.

lunes, 7 de enero de 2013

“Daredevil: Corazones en la oscuridad”, de Waid, Rivera, Kano, Pham y Ríos.



Acaba de publicar Panini "Corazones en la oscuridad",  la segunda entrega del tercer volumen yanqui de “Daredevil” que confirma las buenas maneras demostradas en la primera entrega bajo una fórmula tan revolucionaria como sencilla, aunar talento y oficio a falta de originalidad. En esta entrega que reúne los números 7 al 10.1 (sí, 10.1) de DD más un aprovechado crossover de la nueva serie con “The Amazing Spiderman 677” por esas cosas de de los jerarcas marvelitas para captar a los seguidores del trepamuros con las nuevas aventuras del cuernitos cómo si estos no supieran por sí mismos averiguar dónde está lo bueno.

Matt Murdock, alías Daredevil, sigue rehaciendo su vida por enésima vez. Como Murdock asesora a clientes para que se autodefiendan y guía accidentadas excursiones de niños invidentes por peligrosas montañas nevadas. Como Daredevil, flirtea con la Gata Negra y retoma la amistad de un deprimido Spiderman mientras es perseguido por una alianza de las principales organizaciones criminales del Universo Marvel que pretenden recuperar el Omegadrive, un disco duro con datos que pueden perjudicarlos antes que lo publique, o se las ve con el Hombre Topo en las profundidades de la Tierra para recuperar los restos profanados de su padre difunto. Y es que este Daredevil no para.

Sin llegar a los niveles de brillantez de la anterior entrega, en parte debido a la ausencia de Marcos Martín, “Corazones en la oscuridad” sigue con eficacia la premisa marcada por una serie en la que las efectivas tramas de Waid se pliegan ante el talento de los dibujantes con los que colabora  Waid es un guionista inteligente y con mucho oficio, especialmente dotado para sacar partido a justicieros individuales cómo en su momento demostró en “Flash” y, aunque para mí todo el macguffin sobre el que vertebra la serie en torno al Omegadrive parte de una premisa errada por mucho que lo justifique lo compensa con las historias en las que muestra las habilidades del protagonista y que tanto me recuerdan a los superhéroes ochenteros. En esta entrega, destaca el enfrentamiento de Daredevil con el Hombre Topo en una historia macabra y divertida si tenemos en cuenta que en el fondo es la excusa perfecta que se busca Waid para hacer la gracia de poner a dos ciegos a repartirse bastonazos.

Como decía, lo que viene marcando la diferencia en la serie y hace que este “Daredevil” dé un salto de calidad es en el apartado gráfico con la refrescante e inteligente labor en estos números de un Paolo Rivera que hace del diseño y la reformulación de los supersentidos del personaje sus principales bazas. Además, Rivera no omite referencias pictóricas en las portadas y los interiores que le aportan una mayor riqueza al universo de un personaje del que reinterpreta con primor y aporta nuevos detalles a las versiones ya clásicas de Mazzuchelli y John Romita Jr. La dantesca, macabra y espectacular visión de la bajada al infierno del Hombre Topo es evocadora tanto de las pesadillas de los grabados goyescos hasta de la pintura flamenca, aunque finalmente el efecto de la historia quede algo difuminado con la absurda pelea a bastonazos del Hombre Topo y Daredevil. También me gustaría destacar el excelente trabajo de la española Emma Ríos en el número que dibuja con un cuidado trabajo de tintas que aporta el tono oscuro que el Spiderman tristón que describe precisa y su atractiva versión de la Gata Negra.

En fin,  el actual “Daredevil” es un cómic de superhéroes visualmente atractivo y con historias entretenidas alejadas de cualquier pretensión más allá de entretener. De momento, la fórmula ha funcionado veremos si en las próximas entregas el sustituto de Rivera y Martin, Chris Samnee, es capaz de mantener el nivel.

sábado, 5 de enero de 2013

Queridos Editores Magos 2013.



Queridos editores magos:

Un año más apuro hasta el último día para escribiros mi carta. Yo, como el resto de lectores impacientes de los que abundan por aquí, he hecho mis deberes y todos hemos sido lo suficientemente buenos como para esperar ver publicados algunos de estos clásicos que permanecen injustamente olvidados en el panorama tebeistico español. Como cada año sois más, imagino que las posibilidades de ver publicadas alguna de estas obras aumentarán, ¿verdad?

Asumiendo el panorama de crisis en que nos encontramos y que todavía faltan por publicar una tira larga de los cómics que otros años os pedí en mis otras cartas (aquí y aquí), este año mi carta es más corta que la de años anteriores.

Os dejo mis peticiones.

“Warlord” de Mike Grell.

“Aqules Talón”, de Greg.

Parque Chas”, de Eduardo Risso y Ricardo Barreiro.

Alexis Strogonov”, de Émile Bravo y Jean Regnaud.

Bob Marone”, de Yann y Conrad.

Werewolf by Night” de Gerry Conway y Mike Ploog..

ROM”. de Bill Mantlo y Sal Buscema.

Bogey” de Segura y Sanchez.

Nada más, queridos magos, espero que a lo largo de este año accedáis a algunas de estas peticiones y a las que se sumen en los comentarios a esta entrada. Por si acaso, a lo largo del año, ya os iré dando más razones para rescatar del olvido estos excelentes tebeos.

Un impaciente saludo de un lector impaciente,


PAblo.

viernes, 4 de enero de 2013

Coleccionable “Star Wars: Clásicos 1” de VVAA.


Planeta inaugura el nuevo año apostando fuerte por los coleccionables con una serie de setenta entregas dedicada al Universo Star Wars que a buen precio – 9,99 euros menos los tres primeros que tendrán una rebaja inicial – que permitirá a los aficionados a este clásico de la Ciencia Ficción hacerse con la mayor parte de los cómics aparecidos a lo largo de estas décadas en torno a los personajes de George Lucas, desde los clásicos publicados por Marvel hasta los más modernos editados por Dark Horse  escritos por los Kevin J. Anderson, Randy Stradley, Tom Veitch, y dibujados por talentos como los de Rick Leonardi, Bob Wiacek, o Fred Blanchard..

Precisamente el tomo que abre la serie recoge la primera entrega de los clásicos de la Marvel recopilando a lo largo de sus 192 páginas los once primeros números de la serie “Star Wars” que entre 1977 a 1986 publicase la Casa de Ideas que pasó de la centena de números y contó con autores de la talla de los Howard Chaykin, Roy Thomas, Archie Goodwin, Tom Palmer, Al Williamson, Walt Simonson o Carmine Infantino. Precisamente el grueso de este tomo inicial recoge la etapadel equipo creativo formado por el guionista todoterreno Roy Thomas y un especialista scifi como Howard Chaykin en el que los autores adaptan a lo largo de media docena de números la primera de las  películas – o cuarta, ya sabéis- “Una nueva esperanza” antes de iniciar una serie de aventuras originales que continuarían durante una larga etapa Archie Goodwin y Carmine Infantino.

Más allá del tono añejo y entrañable de este material hay que destacar la más que correcta calidad de reproducción de la edición aunque esta adolece del mal endémico de este tipo de coleccionables, la escasa documentación complementaria y la eliminación de las portadas originales.

El coleccionable se distribuirá en kioscos y los interesados que se suscriban tendrán acceso a material exclusivo (cinco posters de gran tamaño a doble cara con planos e imágenes de algunas de las estructuras más emblemáticas de la saga, junto a un libro de 32 páginas).

En definitiva, un coleccionable que puede ser una buena oportunidad para contar en una edición unitaria y económica del grueso de los cómics publicados del universo expandido de Star Wars pero que por las características de la edición está lejos de ser definitiva.

jueves, 3 de enero de 2013

“Intachable: 30 años de corrupción”, de Víctor Santos.




Desde hace años tengo la sensación que Víctor Santos es un autor que no ha tenido todo el reconocimiento que se merece por los medios especializados aunque sus obras siempre cuenten con el respaldo que realmente merece la pena, el del público. Quizás sea debido a su apuesta ultranza  por los despreciados géneros – desde el Negro a la Fantasía Heroica ha cosechado grandes éxitos locales-  quizás por no frecuentar los cenáculos adecuados o quizás porque el hombre no es muy sociable y no se ha sabido promocionar…Quién sabe. Y, sin embargo, de justicia sería que esa sensación mía –errada, seguramente- empiece a cambiar a partir de su última obra como autor completo publicada recientemente por Panini, “Intachable: 30 años de corrupción” en la que Santos sin abandonar sus propias posiciones haciendo los tebeos de género que le gustan  da un paso adelante como autor de cómics en un tebeo adictivo en el que aborda un tema tan actual y espinoso como los círculos de corrupción generados en torno a la burbuja urbanística en la España mediterránea desde finales de los ochenta hasta nuestros días desde una perspectiva amarga y desencantada que solo el género negro permite.




A partir de la historia de amistad de dos amigos de colegio, César y Gabriel, Santos toma como escenario para su historia la España mediterránea del pelotazo en la que el aparentemente íntegro César Gallardo construye su meteórica carrera política a partir de sus negocios urbanísticos y los menos lícitos negocios turbios que controla clandestinamente su mano derecha, Gabriel Solís. A pesar del acoso de la policía y la judicatura, César y Gabriel están dispuestos a no pararse ante nada porque su ambición es infinita y ellos son intachables.

Hacia tiempo que Víctor Santos era uno de los autores patrios que mejor venía trabajando el género negro en el cómic en España, pero “Intachable: 30 años de corrupción” es sin duda su obra más madura, ambiciosa y lograda hasta la fecha, en la que a partir de una trama clásica en torno a la amistad de dos jóvenes ambiciosos y sin escrúpulos desgrana, sin señalar directamente a nadie aunque tampoco oculte modos y maneras que a quién más y a quién menos resonarán de prensa y televisión, buena parte de los males de la España contemporánea consecuencia directa de las “culturas” del ladrillo y el pelotazo que nos ha dejado estos lodos en los que estamos empantanados, denunciando sin señalar abiertamente a nadie una corrupción que penetra en todas las esferas de la sociedad.

Junto a Sánchez Abulí, Víctor Santos es el autor español que mejor dialoga sus obras y en “Intachable: 30 años de corrupción” lo borda una vez más con textos secos, lacónicos y tajantes que caracterizan perfectamente el universo corrupto y sin medias tintas en el que sitúa a sus personajes. Pero, además, en esta obra evoluciona en su faceta de dibujante para adaptar a una temáticamente netamente española las últimas tendencias estéticas en el cómic negro norteamericano, construyendo una obra atractiva, visualmente muy potente y  netamente expresionista,  en la línea que autores como Sean Phillips, Michael Lark o Darwyn Cooke vienen haciendo desde hace años para  dar brillantez a una historia de por sí lo suficientemente interesante como para no tener nada que envidiar a las que esos autores nos importan (Brubaker toma nota). En especial, cabe destacar el tratamiento del color para marcar las transiciones y cambio de escenario o como en las secuencias de acción se renuncia a todo diálogo para volcar toda la narración en el apartado gráfico con espectaculares resultados.

Intachable: 30 años de corrupción” es un tebeo actual y moderno que se encuentra entre lo mejorcito que nos dejó el 2012  y marca la madurez creativa de un autor del que solo podemos esperar cosas positivas. Y es que si en Grecia tienen a Petros Márkaris, en España tenemos a Víctor Santos. Que nos dure muchos años.

miércoles, 2 de enero de 2013

“Superzelda”, de Tiziana Lo Porto y Daniele Marotta.


451 Ediciones sigue empeñada en demostrarnos que en Italia se hacen buen cómic más allá de los tradicionales y saludables fumetti añadiendo un nuevo título de esta nacionalidad a su catálogo de novelas gráficas. Se trata de “Superzelda”, biografía de Zelda Sayre Fitzgerald, la musa y esposa del inmortal escritor norteamericano Francis Scott Fitzgerald  con la sus autores, Tiziana Lo Porto y Daniele Marotta, reivindican y rescatan del olvido la figura de esta interesantísima mujer.
  
En esta obra, con un estilo ligero, ameno y distendido, Lo Porto y Marotta hacen un amplio recorrido por la vida de Zelda desde su infancia acomodada hasta su trágica muerte, una mujer adelantada a su tiempo que cultivó el baile, la pintura y la escritura y junto a  su marido se relacionó con lo más granado de la intelectualidad europea y estadounidense de su época, personificando como nadie la trillada frase de “los alegres años veinte” protagonizando una constante huida hacia ninguna parte rica en excesos y que degeneró en la locura de la protagonista.

 Los autores muestran las luces y las sombras de una persona compleja en una documentada narración en la que incorporan al hilo de la historia organizada en cortos capítulos,  incluyendo acotaciones que incorporan opiniones y comentarios por parte de las influyentes personas que la trataron – desde Hemingway a Dos Passos o contemporáneas como Rebecca West, Dorothy Parker o Louise Brooks - que enriquecen y contrastan la personalidad de esta enigmática mujer que en muchas ocasiones, de mano de los autores, se dirige directamente al lector para explicar y justificar su propia historia.

Se puede considerar “Superzelda” como la ópera prima de Tiziana Lo Porto y Daniele Marotta, un equipo creativo que en su país se ha especializado en publicar en forma de cómics reseñas de libros para la revista cultural italiana “D” y que con “Superzelda” se han planteado su trabajo más ambicioso.

 La obra está profusamente documentada y resulta interesante comprobar cómo el guión hilvanado por Tiziana Lo Porto se traslada a un relato ágil y divertido gracias al bitono elegante y detallado de Daniele Marotta que adapta al género biográfico muchos de los recursos más modernos del cómic actual.

Superzelda” es un cómic muy atractivo realmente interesante tanto en forma como en contenido que acerca de una manera moderna y entretenida al lector una figura tan poco conocida por el común de los mortales como fue Zelda Fitzgerald y la antesala ideal para que el neófito se acerque a la obra de Scott Fitzgerald, una de las más influyentes de la Literatura norteamericana.