lunes, 15 de junio de 2009

Dave Simons (1954-2009)

Por la imprescindible EntreComics, me entero del fallecimiento el pasado 9 de Junio de Dave Simons, uno de los mejores entintadores que han trabajado en la industria del cómic de superhéroes en las décadas de los setenta y ochenta. Simons inició su andadura en Marvel destacando especialmente su colaboración con Gene Colan en “La tumba de Drácula”. En Marvel, Simons durante estas dos décadas, trabajó en multitud de títulos y personajes, habitualmente en su faceta de entintador, destacando especialmente en “Howard, The Duck” o “El Motorista Fantasma”. Posteriormente, en los años 90, Simons trabajo para DC en títulos de Fantasía Heroica como “Dragonlance” o “Reinos Olvidados” para ir abandonando paulatinamente el mundo del cómic para dedicarse a la animación.

Una completa semblanza por Daniel Best en inglés, aquí.

D.E.P.

Unas muestras de su trabajo. Colaboraciones con Walter Simonson, Salvador Larroca, Frank Miller, Gene Colan, aparte de portadas en solitario.

domingo, 14 de junio de 2009

“Vuelo Rasante” de Pejac.

No nos engañemos, si algo hay en el mundillo del cómic son obras que parecen clonadas unas de otras. No es algo ajeno a otras disciplinas, de hecho a ninguna en que arte y negocio se entremezclen, pero quizás en el cómic para los aficionados resulte más evidente (fíjense, por ejemplo, en el único género que ha dado propiamente el medio, el de superhéroes, y comprobarán que tengo razón). Por eso no deja de ser una buena noticia la aparición de obras tan valientes como “Vuelo Rasante”, del dibujante santanderino Pejac quien nos sorprende en su primera incursión en el mundo del cómic con una propuesta personal e innovadora, con la que explora caminos que, por arriesgados, no suelen ser habitualmente transitados.

No me pregunten de qué va esta obra porque no se lo puedo decir. O les podría dar mi interpretación personal, íntima e intransferible, basada en la belleza de las composiciones de Pejac y lo sutil de su narración, pero no dejaría de ser una opinión subjetiva. Y es que “Vuelo Rasante” en su descarada apuesta por el minimalismo, carga en el lector toda la labor de elaboración de la historia a partir de las imágenes, ideas y personajes que el autor propone al lector en forma de siete pequeñas historias mudas que se enlazan entre sí para formar una proposición global aunque tan sutil que escapa de cualquier análisis rígido para quedar impresa en el subsconciente del lector y rememorarla en los momentos más insospechados. De este modo, “Vuelo Rasante”, tras su aparente simplicidad estructural esconde una propuesta compleja, inteligente y meditada en la que Pejac busca más sugerir que imponer su particular mundo interior, onírico y poético, su particular idea de libertad, desde la que comunicar con el de sus lectores a un nivel profundo, más allá de la superficialidad racional y dejando que el vuelo rasante de una bandada de pájaros sea el delicado nexo sobre el que se asienten las siete soledades, las siete balas en forma de historias dirigidas directamente a impactar en la sensibilidad del lector.

Pejac con esta primera obra sigue los pasos de MAX, Prado o Ware en la búsqueda de un lenguaje propio, en la adaptación sin complejos del lenguaje poético al cómic, algo que tan sólo está al alcance de unos pocos privilegiados tanto por la enorme dificultad que conlleva no caer en el pedantismo hueco como por lo complicado que resulta que este tipo de propuestas minoritarias encuentren acomodo en alguna editorial, sobre todo tratándose, como es el caso, de un autor novel. Por ese motivo, hay que felicitar a la pequeña editorial Viaje a Bizancio por realizar una apuesta tan arriesgada y cuidar con mimo su edición. El resultado, en este caso, es un cómic universal, intenso y bello que no dejará indiferente a nadie. Ya me contarán.

viernes, 12 de junio de 2009

“La sangre de las valkirias” de Víctor Santos, Peré Pérez y Joan Fuster.

Las sagas nórdicas y las historias de vikingos siempre han encontrado buen acomodo en el cómic desde que un tal Hal Foster iniciase la publicación de su “Príncipe Valiente” en los años treinta. Y es que desde la obra maestra de Foster, hemos podido disfrutar de estupendos cómics que tenían como protagonistas a los aguerridos hombres del norte de una u otra manera obras tan mestizas y recomendables como Thorgal” o “Thor”, por poner sólo un par de ejemplos. La penúltima obra de tan honorable lista nos lo ha dejado Planeta este mes de la mano de Víctor Santos, al guión, Peré Pérez, a los lápices y el colorista, Joan Fuster. Me refiero, claro a “La sangre de las valkirias”, un entretenido y muy recomendable cómic que no deberían dejar pasar.

En las remotas tierras escandinavas, un clan vikingo adorador de los antiguos dioses paganos ataca y aniquila un poblado vecino en el que se profesa la nociva y novedosa religión cristiana. Entre el sustancioso botín que el anciano y fiero Harek consigue en su razzia se encuentra la dulce y casta Dalla, la hija del jefe del clan aniquilado a la que tomará como esposa. Esta unión despertará los recelos de los tres hijos varones de Harek que conspirarán para hacerse con los favores de la mujer de su padre y la futura jefatura del clan. ¿Cuál de los hijos de Harek heredará su puesto? ¿Es Dalla tan buenecita como parece? ¿Verán los fieros vikingos la luz divina y se harán devotos cristianos? Tendrán que leerse el tebeo para enterarse.

Víctor Santos vuelve a mostrar su dominio de las historias con cierta ambientación medieval como ya hiciera en “Los Reyes Elfos” ofreciendo en “La sangre de las valkirias” una estupenda historia de acción, rica en detalles y muy entretenida que ofrece una imagen de los vikingos, si no fiel, sí probablemente muy verosímil. Ambientada en el período de transición que se produjo en los pueblos del norte antes de adoptar masivamente el Cristianismo, Santos construye una violenta historia de venganza e intrigas familiares en la mejor tradición de las sagas escandinavas. Consciente de que lo que diferencia un buen guión de uno malo son los detalles, ofrece una estudiada caracterización de los personajes y sus motivaciones, remarcando muy bien las diferencias de carácter entre los principales personajes e incorpora a la historia las dosis justas de acción y erotismo necesarias para hacer que la obra resulte atractiva a cualquier lector. Sin embargo, probablemente el estupendo guión de Santos no brillaría tanto sino fuese por la gran labor de Peré Pérez, un dibujante que no conocía pero que demuestra una gran capacidad para incorporar en las apenas 56 páginas del cómic todos los elementos que Víctor Santos maneja en esta historia sin que por ello se resienta la narración. Los vikingos de Pérez responden a estudiados estereotipos y a una cuidada ambientación en la que toda la fuerza del dibujo se pone al servicio de la narración ajustando al mínimo la utilización de bocadillos y prescindiendo de cuadros de texto, logrando en conjunto un cómic que se lee, a pesar de su detallismo, rápidamente, dejando con ganas de más, a pesar de tratarse de una historia cerrada que no permite ningún tipo de continuación. También es de destacar el adecuado uso del color que demuestra Joan Fuster que realza en todo momento los lápices de Pérez a partir de una paleta de colores en la que brillan los colores fríos y los contrastes.

La Sangre de las Valkirias” es un estupendo pasatiempo con el que pasar un buen rato disfrutando de una estupenda historia de vikingos que confirma si hacia falta la capacidad de Víctor Santos para manejarse en cualquier tipo de género con soltura y sirve de carta de presentación a lo grande de un más que prometedor Peré Pérez. Respecto a la edición, la edición de Planeta en esta ocasión es más que correcta y el precio para un álbum de 56 páginas en tapa dura ajustado.

Aquí les dejo un teaser que realizó Peré Pérez para promocionar el cómic y un “making of” de una de las páginas del mismo. Que los disfruten.





Otras obras de Victor Santos en El lector impaciente:

Black Kaiser


Trailer de “Shutter Island”, una película a tener muy, muy en cuenta



¿Que por qué hay que tenerla en cuenta? Sólo escribiré tres nombres… Martin Scorsese, Ben Kingsley, Leonardo di Caprio… Esta terna, ya de por sí, hace que suela merecer la pena acudir al cine a ver la película de turno pero si, además, esta se trata de un thriller psicológico con elementos de terror con una atmósfera tan conseguida como la que deja ver el trailer de ahí arriba pues con mayor motivo.

Di Caprio y Mark Buffalo (otro de los protagonistas) son dos marshals estadounidenses que acuden a un centro psiquiátrico para criminales situado en una isla aislada de Nueva Inglaterra de difícil acceso para investigar la desaparición de una psicópata. Cuando un huracán les deja aislados en el psiquiátrico rodeados de locos peligrosos la cosa se les pondrá bastante chunga.

No sé ustedes, pero yo a esta película la tengo ganas y, visto lo visto, auguro que se va a llevar más de una estatuilla del tío Óscar. Al tiempo…

martes, 9 de junio de 2009

Manfred Sommer y el “Boom”

Pregunta: ¿Qué teníais en común todos los dibujantes que participasteis activamente en el boom del cómic?

Sommer: Éramos hijos del cómic americano, yo se que paralelamente a eso, durante mi estancia fuera, tuvo mucho éxito el cómic valenciano. Pero no sabía nada de eso. Me he enterado cuando ya estaba aquí, lo de la editorial Maga, El guerrero del Antifaz, el Jabato todo eso pero como yo era aficionado al cómic americano y me fui de joven fuera yo segui con eso que si Rip Kirby, Stan Drake, enganchado al comic americano y creo que la mayoría de dibujantes de mi generación estaábamos enganchados a lo americano, toda esta gente A. Font, Victor de la Fuente, Parra. Todos éramos a lo mismo Frank Robbins, Alex Raymond y no sabíamos nada de las cosas de Maga. Aparte que bueno, que más cosas hay en común, pues el ser de nuestra generación, el que nos gustaban las mismas cosas, nos interesaban las mismas cosas, aparte del carácter bohemio de cada uno. Había dos tipos de dibujante el bohemio que tiene el estudio fuera y el casero que lo tenía en casa, pero aun así nos encontrábamos todos y formábamos muchas juergas, un ambiente estupendo. Yo estuve fuera mucho tiempo y cuando vine seguía más pendientes del cómic americano y luego ya he unido influencias, pues el cómic francés, italiano, belga. En resumidas cuentas, una cierta ignorancia del cómic nacional y nuestras vistas puestas en lo que se hacía fuera, al cómic internacional. También afectó de una manera muy triste porque algunas personas se empeñaron en hacer una especie de guerra de estilos una guerra generacional, se ve que para darle pasión al asunto, que la línea clara era enemiga nuestra. Pero si a nosotros también nos gustaba Tintín no pasaba nada, no había pasado nada para que hubiera una guerra en este sentido. Fue agresiva y ¿qué ha quedado? unos han acabado en publicidad, otro diseñando muebles, otros hacemos lo que podemos pero se estropeó totalmente el ambiente y creo que se resintió el mercado.

(Extracto de una ilustrativa entrevista al tristemente desaparecido Manfred Sommer publicada por SpaceRockHeaters y que pueden leer integra, aquí).

“Ashes to ashes” o Batman a la francesa



Aquí les dejo íntegro, "Cenizas a las cenizas”, un corto realizado por unos aficionados de quince minutos de duración que he visto en Entrecomics, con Batman y Harley Quinn de protagonistas. Les ha quedado de lo más curioso, aunque a mí esa estética me recuerda demasiado al “The Spirit” de Miller (Brrr…) pero, por otro lado, hay personajes como El Pingüino o El Joker que me parecen muy bien caracterizados, haciendo hincapié en el elemento siniestro que muchas veces se obvia.

El corto fue presentado a competición en Cannes y está dirigido por Julien Mokrani y Samuel Bodin. Lo peor que el protagonista es clavado al barbas de “Se lo que hicisteis la última semana”…

La página oficial del corto, aquí.

lunes, 8 de junio de 2009

“Terminator Salvation” de Joseph McGinty.

El viernes acudí a la primera sesión a ver el flamante estreno de “Terminator Salvation”, la cuarta entrega de la saga “Terminator” que tan buenos momentos nos deparó a los que vimos las dos primeras entregas dirigidas por James Cameron, que supusieron en su momento una autentica revolución de los efectos especiales, y la más prescindible tercera entrega de Jonathan Mostow de la que guardo un vago recuerdo. Una serie que parecía completamente finiquitada pero que, por obra y gracia de los productores de turno, vuelve a nuestra pantalla remozada y revitalizada en una cuarta película tramposa, irregular y entretenida, de final abierto, pero con los suficientes aciertos como para dejar abierta la duda sobre las siguientes entregas.

La historia ya la conocerán: en 2018, nos encontramos en plena guerra entre las máquinas, encabezadas por el programa Skynet, y lo que queda de la Humanidad, dirigida por un estado mayor de generales de distintas nacionalidades y un líder espiritual en la persona del célebre John Connor, quién está obsesionado por dar con el paradero de su futuro padre, Kyle Reese. En una incursión contra Skynet, aparece un nuevo personaje en escena, Marcus, un misterioso humano con innatas capacidades para la lucha pero que no recuerda nada de su pasado más allá de su ejecución en la cárcel mucho antes de que empezase todo el berenjenal de Skynet. ¿Quién es Marcus y por qué parece no haber envejecido en veinte años? ¿Podrá John Connor vencer a Skynet? ¿Saldra Schwarzenegger en esta película? Tendrán que ver la peli para averiguarlo.

Lo primero de todo, decir que es una auténtica papeleta para los guionistas y el director contar una historia interesante de una franquicia de la que ya los espectadores conocemos el principio y el final. Sin embargo, en este caso salen bastante bien parados y la película cuanto menos resulta entretenida gracias a unos efectos especiales desbordantes. Se nota el esfuerzo tanto de los guionistas como del director de mantenerse respetuosos con la obra de sus predecesores y no caer en contradicciones con las anteriores entregar y ofrecer al tiempo algo original que renueve el interés de los ya talluditos seguidores de la franquicia. McG propone una historia completamente nueva aun cuando resulte respetuosa con las convenciones previas que podrían provocar la ira de los fans más recalcitrantes y pone todo el esfuerzo en las secuencias de acción y en mimar la caracterización de unos humanos exhaustos y atormentados que intentan sobrevivir un día más frente a unas máquinas a cuál más letal en un mundo agonizante, apoyado en ese sentido en las excelentes interpretaciones de un perturbado Christian Bale/John Connor, y , sobre todo, un Sam Worthington/Marcus, que se erige en el verdadero protagonista de la historia y sobresale sobre el resto del reparto ( Schwarze ya tiene un digno sucesor). McGinty aprovecha muy bien los magníficos efectos especiales de los que dispone y la película cuenta en este sentido con dos o tres momentos realmente espectaculares, de esos que parece que te vas a estrellar tú en la butaca.

Sin embargo, dicho lo positivo, también hay que comentar que la historia resulta plana y predecible falta de una mayor carga dramática y no se le saca partido del excelente elenco de secundarios del que se disponía. (¿Por qué Helena Boham Carter, Michael Ironside o ese bombón que es Moon Bloodgood salen tan poco?¿Por qué Anton Yelsin/Kyle Reese) de repente deja de existir?¿Y qué pintaba la niña muda en la película?). Alguna situaciones y reacciones de los personajes se han resuelto de la manera más burda y tramposa posible, esperando que el espectador acepte por las buenas que estamos ante un espectáculo palomitero en el que todo vale, incluidos los guiños a anteriores entregas que a mí, personalmente, me resultaron un poco cansinos y fáciles, sobre todo en lo que es el enfrentamiento final, aunque, eso sí, las dos horas que dura la película se hacen cortas a pesar de ciertos cortes en el montaje demasiado bruscos y que hacen suponer se corregirán en la versión extendida (¿Por qué los espectadores que pagamos la entrada tenemos que ver últimamente tantos productos mutilados adredes a la espera de la película final a la venta en soporte? Alguien debería hacer algo porque se están cargando el cine y no se dan cuenta)-.

En fin, “Terminator Salvation” cumple como producto palomitero y ha superado mis expectativas que tampoco les voy a engañar tampoco eran muchas. A la espera quedo de la siguiente entrega en 2011 que espero mejor que esta una vez asentado el nuevo giro que se le va a dar a la saga. Ya veremos que nos encontramos.

Sayonara, babies (no he podido resistirme).

Salinger vigila su centeno.


No sé si ustedes están al tanto de la historia pero si no pueden ponerse al día aquí o aquí. Salinger, nonagenario, ha salido de su retiro de más de sesenta años para demandar a una editorial sueca, Nicotext, que está promocionando la publicación de una continuación de su obra maestra “El guardián entre el centeno”.

La editorial, al parecer, obviando que los derechos de la obra pertenecen a Salinger ha encargado a un autor bajo seudónimo, J.D. California, la continuación en una nueva novela titulada “60 Years Later: Coming Through the Rye” (“Sesenta años más tarde: llegando a través del centeno”) en las que un Holden Caufield anciano se escaparía de un geriátrico para vivir nuevas aventuras.

Más allá del oportunismo económico de Nicotext y J.D. California que bajo un supuesto homenaje a Salinger lo que buscan es simplemente aprovechar el prestigio de la obra del neoyorkino y la promoción gratuita que genera la polémica para su negocio, aquí el debate se centra en determinar a quién pertenece una obra y unos personajes inmortales. ¿Al autor? ¿A los editores? ¿A todos?...

En este caso, está claro porque Salinger ejerce sus derechos de autor reconocidos legalmente, pero dentro de unos años cuando los derechos expiren, ¿se podrán realizar continuaciones gratis por cualquiera? ¿Hasta que punto una vez publicada una obra sigue perteneciendo al autor? ¿Dónde finaliza el homenaje y empieza el plagio?...

Todo el tema de la propiedad intelectual de las obras es enormemente confuso y lleno de vacíos que permiten que se puedan encontrar argumentos de peso de todo tipo pero ante todo creo debe defenderse el derecho del autor a proteger su obra y poder vivir de ella.

Por otro lado, si Salinger puede reclamar, ¿por qué los autores de cómics no?

En todo caso, Salinger vigila su centeno. Y me parece muy bien.

viernes, 5 de junio de 2009

Manara, el cómic y el erotismo.

Pregunta: En estos tiempos en los que el cine de animación está absorbiendo a tantos dibujantes, ¿qué futuro tiene la historieta?

Milo Manara: La mayor potencia de la historieta está en su pobreza. Para hacer una, hacen falta solamente ideas, papeles y un lápiz. Justamente lo contrario que pasa en el cine, donde muchísimos aspectos creativos están subordinados a las posibilidades económicas. Todos los días escuchamos que se viene una gran crisis de recursos, que nuestra forma de vida no será sostenible cuando China e India entren a disputar los bienes de consumo. Yo creo que en un escenario así las viñetas están llamadas a cumplir un papel muy importante. Son baratas y pueden ofrecer libertad a los que menos tienen.

Pregunta: El cómic erótico trabaja con el pensamiento y la sensualidad de manera simultánea. Después de tantos años de experiencia, ¿cómo interpreta la relación que hay entre ambos mundos?

Manara: Todo pasa por la inteligencia. Sin seres inteligentes no hay seducción. La hermosura que se puede encontrar en un cuerpo tiene que ver con una forma de percibirlo, y eso ya es pensamiento. Cuando era más joven, a veces apuraba el paso para alcanzar a la chica que caminaba delante de mí. Me intrigaba conocer qué había del otro lado de esa belleza visible. El tiempo que mediaba entre la decisión de seguirla y el hecho de conocer su cara era y es terreno de la fantasía, un juego en el que la imaginación construía a piacere. Después usé eso para dibujar. La inteligencia aquí no está relacionada con lo complicado ni con tener una «cultura formal», sino con darse la posibilidad de jugar. Una de las emociones más intensas que yo tuve en el plano erótico se dio de forma muy simple, una vez que sorprendí a una señorita quitándose la bombacha. No se le vio absolutamente nada. Pero está todo acá. Tutto qua (se señala la cabeza varias veces).

(De una entrevista concedida por Milo Manara en 2007 a la revista mexicana Rancho Las Vocesy que pueden leer completa aquí).

David Carradine (1936-2009)

Se ha muerto David Carradine, culpable de que miles de padres de españolitos de pro empezarán a apuntar a sus hijos a judo en los gimnasios a ver si eran capaces de entre cinturones de colores y kimonos blancos adquirir algo de la sabiduría oriental que desprendía su personaje de Caine en la mítica “Kung Fu”, auténtico pastiche de géneros entre el Western y las artes marciales que triunfó en las televisiones de medio mundo y especialmente en la de este nuestro querido país a principios de los setenta.

Carradine, hijo y hermano de actores (su padre fue el fantástico John Carradine), fue un actor de gesto impasible y mirada reconcentrada, se hizo con el papel después de que Bruce Lee fuera descartado (lo que creo le sentó bastante mal) dando con el registro exacto que su personaje de antiguo monje shao lin huido a Estados Unidos requería, aunque en ese momento él de artes marciales andara un poquito justito. A mí ese primer pase de “Kung Fu” me pilló echando los dientes de leche pero recuerdo las reposiciones posteriores con mucho cariño y entiendo la fascinación que ejerció un personaje que abogaba por usar la violencia únicamente como último recurso y nunca usaba armas ante una generación acostumbrada a que sus héroes precisamente hubiesen sido pistoleros y policías de gatillo fácil. “Kung Fu” fue un concepto completamente nuevo y todavía hoy creo que es una de las mejores series de televisión de todos los tiempos que ha envejecido bastante bien.

Tras “Kung Fu”, David Carradine fue apareciendo esporádicamente en otras series y películas, lastrado su talento por la popularidad de Caine y le observamos envejecer bastante bien en pantalla sin poder evitar pensar siempre que “ahí estaba el de Kung Fú”. No fue hasta que ese genialmente oportunista revisionista cinematográfico que es Quentin Tarantino lo rescató para encarnar a Bill en su “revival” del cine de artes marciales que es “Kill Bill, volúmenes 1 y 2” y que permitió a David quitarse de encima el sambenito de Caine encarnando a Bill, ese asesino extrañamente enamorado de Uma Thurman que bordó y con el que protagonizó una de las mejores muertes cinematográficas de la década.

David Carradine ha muerto en Bangkok, una localización o estupenda para poner el sello final a una carrera marcada por sus encarnaciones de personalísimos antihéroes.

D.E.P., pequeño saltamontes.

jueves, 4 de junio de 2009

“Batman Barcelona: El caballero del dragón” de Mark Waid y Diego Olmos.


Tengo que reconocer que, con tanto autobombo mediático y tanto entusiasmo desbordado, en torno a este tebeo al final he sido de los que he picado con su lectura. Y es que por momentos la campaña de promoción que ha organizado Planeta ha sido mayor que la de “Terminator Salvation” pero, claro, es que tras su lectura, uno acaba entendiendo la necesidad de tanto marketing, la edición, en tapa dura como si de un álbum europeo se tratara y unos extras que son lo mejor del libro porque lo que es el tebeo en sí es malo de solemnidad y eso no lo soluciona ni la introducción del alcalde de Barcelona.

La historia se centra en la actualización del enfrentamiento entre San Jorge, patrón de la ciudad, y el Dragón, personificada en Batman y Killer Croc pero, en realidad, esta no es más que una excusa para promocionar lugares con encanto de Barcelona (preciosa ciudad, por cierto). Mark Waid, lejos de ofrecernos uno de esos entretenidos cómics de DC que tan bien le salen (léanse los “Universo DC: Flash” para verle en plena forma) realiza aquí un trabajo simplón, en el que tira de oficio para construir una historia plana, tópica y aburrida a más no poder, sin sacar ningún partido al conocimiento que Diego Olmos tiene de la ciudad y ofreciendo una versión de Batman y Croc roma y carente de toda gracia indigna de un autor que atesora un enorme conocimiento de los personajes DC.

En el aspecto gráfico, al prometedor Diego Olmos se le nota que no domina demasiado el género superheroico y que realiza un trabajo de encargo que no le atrae demasiado. El estilo de Olmos no me parece el más idóneo para dibujar superhéroes resultando muchas de sus viñetas espectaculares, cierto, pero la narración en exceso rígida y las figuras faltas de dinamismo. Olmos se limita, pues, a cumplir con el encargo con profesionalidad y ofrecer unas hermosas postales típicas de la Ciudad Condal que se ven demasiado a menudo estropeadas por extras sonrientes ante la presencia de Batman que quitan cualquier asomo de realismo que se le quisiera insuflar al tebeo.

En fin, un cómic completamente prescindible y olvidable del que no tengo demasiadas más cosas que decir y que estoy empezando a sospechar que fue el causante de mi gastroenteritis.

Por otro lado, sí me gustaría añadir que con iniciativas como esta creo que se le hace un flaco favor a la industria del cómic, ya que todo el revuelo montado por Planeta con esta historia muy bien podría haberse dedicado a promocionar obras que por su calidad mereciesen realmente la pena. El aficionado al cómic y el lector ocasional al que parece querer captar esta iniciativa no es tonto y si se le quiere fidelizar debe hacerse a través de obras de calidad y no estrategias publicitarias que sólo busquen el lucro rápido. Esto es pan para hoy y hambre para mañana. Pero, bueno, maestros tiene la Iglesia y yo sólo un lector…

Nuevo Trailer de “Rec 2”



Miedo, miedo, miedo...Y mucha casquería promete la segunda parte de la estupenda “REC”, de Jaume Balagueró y Paco Plaza en este trailer trepidante en el que parece se van a mantener las premisas de la primera parte con poca cámara fija y más casquería que en la primera. Espero que el argumento prometa y los autores sean capaces de ofrecer tan altas dosis de suspense como en “REC” aunque, en esta ocasión, no dispongan a su favor del factor sorpresa. De todos modos, es una película que no pienso perderme.

Más “REC” en El lector impaciente, aquí y aquí.

miércoles, 3 de junio de 2009

“Superman: Hijo Rojo” de Mark Millar, Dave Johnson y Kilian Plunkett

"¿Qué hubiera pasado si la nave que transportó a Superman a la Tierra se hubiera retrasado veinte horas y en lugar de estrellarse en Estados Unidos lo hubiera hecho en la Unión Soviética al inicio de la Guerra Fría?" Esa es la premisa que explora Mark Millar a lo largo de los tres números que forman esta miniserie publicada originalmente en 2003 en el sello Elseworlds de DC y que Planeta ha publicado recientemente en un tomo de lo más aparente. Y lo cierto es que al escocés Millar aprovecha la libertad creativa que le permite el sello Elsewords para profundizar en conceptos que en las series regulares de los iconos de la Editorial no están permitidos, logrando un tebeo muy apañado y entretenido que, en mi opinión, es de lo mejorcito que le he leído, bien secundado por los lápices por Dave Johnson y Kilian Plukkett.

Estructurando la historia en tres partes – Amanecer, Apogeo y Ocaso – que se corresponden con cada uno de los números de la miniserie, Millar nos ofrece una historia paralela a la convencionalmente asumida del Hombre de Acero, apoyado en un amplio conocimiento de esa historia “oficial” de Superman y aprovechando al máximo las posibilidades que le ofrece el concepto de Ucronía y el conocimiento de los lectores para ir más allá de la mera inversión de esa biografía de Superman y ofrecer su propias respuesta a algunas de las preguntas formuladas por autores como Moore y Miller sobre la evolución natural del Superhombre y que ya estos se ocuparon de responder hace más de veinte años, aunque la forma de exponer sus conclusiones por parte de Millar sea más refrescante y menos densa que la de estos. De este modo, sin traicionar en exceso las motivaciones esenciales de Superman (“proteger al hombre de a pie”), Millar da una vuelta de tuerca al concepto, convirtiendo a su Superman rojo en la personificación de las excelencias del sistema soviético, como si de un Vassili Zaitsev o un Aleksei Stakhanov se tratara , el heredero natural de Stalin que para lograr paliar las desigualdades mundiales asume el poder político y se convierte en una especie de semidios orwelliano que ofrece seguridad a cambio de sumisión, a pesar de mantenerse fiel a la nobleza de sus ideales. Frente a la primacía del modelo soviético y su paladín kriptoniano, Millar contrapone a unos dubitativos Estados Unidos incapaces de dar respuesta al Superman rojo y su predominio a pesar de los constantes y traicioneros atentados de un Lex Luthor, amoral e inteligente, apoyado por el Gobierno Estadounidense a lo largo de más de cincuenta años, y que afectarán a su relación con su mujer, Lois Lane. La historia se resuelve en un espectacular e irónico enfrentamiento final, que más allá de los espectaculares combates, es un choque de ideas entre dos planteamientos políticos enfrentados, uno basado en la libertad individual frente a otro que antepone la seguridad del estado.

Creo que no me equivoco mucho si les adelanto que “Superman Hijo Rojo” es uno de los mejores tebeos de superhéroes de los últimosaños en el que un Millar particularmente lúcido y crítico sale muy bien parado del difícil trance de contar una historia original con Superman de protagonista.
En este tebeo, Millar se muestra más reflexivo y autocontenido de lo habitual, sin buscar el guiño fácil al fan tan descaradamente como en otras de sus obras, y partiendo del recurso que le ha dado su buen nombre en el mundillo –sus excelentes diálogos- planificar una historia sólida en la que todos los personajes han sido estudiados al milímetro para que sus reacciones resulten lógicas y queden claramente explicadas. Quizás las versiones de los iconos de DC que Millar utiliza en este cómic no sean del todo originales pero sí que sabe hacerlas perfectamente suyas y engarzarlas en el hilo de la historia sin preocuparse demasiado de sus consecuencias. De este modo, los personajes femeninos como Wonder Woman, Lana Lang o Lois Lane no quedan especialmente bien parados, resultando fácilmente manipulables por los Luthors y Supermanes de turno.
Por otro lado, Millar se muestra especialmente crítico y equidistante con los dos sistemas antagónicos que sus personajes personifican en la historia mostrando de una manera bastante clara como los extremos se tocan y tanto esos sistemas políticos como los personajes que los representan no son más que dos caras de la misma moneda, la ambición por el control y el poder.

No crean, por otro lado, que estamos ante un tebeo especialmente denso ni pesado. El gran acierto de Millar es saber hilvanar todas estas ideas –y algunas más que seguro se me escapan- en la estructura de una historia trepidante, ágil y muy bien narrada en la que las batallas épicas y los enfrentamientos entre superseres ocupan un lugar importante, convirtiendo a “Superman: Hilo Rojo” en un tebeo recomendable para todo tipo de lectores.

En el aspecto gráfico, tanto Dave Johnson como Kilian Plunkett se adaptan perfectamente a las exigencias narrativas de Millar y realizan un magnífico trabajo, sin que se note apenas el cambio de dibujante, y partiendo de estilos de dibujo bastante clásicos ofrecer soluciones gráficas modernas y ágiles cuidando al detalle el diseño de página y de los distintos personajes, haciendo que el tebeo resulte atractivo y fácil de leer, aun cuando cada viñeta esté llena de detalles, resultando evidente la aplicación que han puesto ambos en su trabajo. Además, es de destacar el trabajo del colorista Paul Mounts que dota de uniformidad a la transición de dibujantes y que sabe dar con la tonalidad adecuada a cada momento de la historia.

En cuanto a la edición de Planeta, en esta ocasión, hay que decir que en esta ocasión es más que correcta y aparte de incorporar las portadas originales, incluye una introducción escrita por Tom de Santo y un sketchbook en el que los dibujantes explican algunas de las variaciones de los personajes. En definitiva, “Superman Hijo Rojo” es un gran cómic que fue nominado a los Premios Eisner 2004 en la categoría de Mejor Serie Limitada.

Otras obras de Mark Millar en El lector impaciente:

-“The Ultimates”.
-"Wanted".

Yo pagaría por ver…





....La película completa que podría montarse sobre “Green Lanten” a partir de este espectacular trailer realizado por un fan. Utilizando secuencias y escenas de un montón de películas y a Nathan Fillion como Hal Jordan sabe captar perfectamente toda la espectacularidad y épica que los Linterna Verdes requieren.

Por la difusión que el trailer ha tenido en distintos sitios y la calidad que atesora, los productores de la futura película de Green Lantern ya saben por donde tienen que ir los tiros.

Y aunque no llegue a la altura del de arriba este tampoco está mal…



En cambio, a pesar de la ilusión, este de abajo necesita mejorar


martes, 2 de junio de 2009

De listas y convalecencias.


Una inoportuna gastroenteritis me ha tenido fuera de juego durante un par de días pero parece que poco a poco la maldita bacteria que vive en mí remite y puedo recuperar el ritmo de publicación.

De momento, y aunque ya me imagino a todos enterados, reproduzco la lista de ganadores de la XXVII edición del Salón del Cómic de Barcelona.

Enhorabuena a todos los premiados.

Ganadores premios del Salón:

• Mejor fanzine del 2008 : Rantifuso
• Mejor revista del 2008: Amaníaco
• Premio a la divulgación de la historieta 2008: Alvaro Pons
• Premio a la librería especializada 2008: Continuará (Barcelona)
• Mejor obra extranjera publicada en España en el 2008: Jaime Hernandez por La educación de Hopey Glass ,(Ediciones La Cúpula)
• Premio Josep Toutain al autor revelación del 2008 : Pere Mejan por La Revolución de los Pinceles (Dolmen)
• Mejor guión del 2008: Felipe Hernández Cava por Las serpientes ciegas (BD Banda)
• Mejor dibujo del 2008: Pere Mejan por La Revolución de los Pinceles (Dolmen)
• Mejor obra del 2008: Cava y Seguí por Las serpientes ciegas (BD Banda),

Premios populares del Salón:

. Mejor Fanzine: Hotel Safari
. Mejor Revista: Dolmen
. Premio a la Divulgación del Cómic: Toni Guiral
. Mejor Obra Extranjera publicada en España: Joe Quesada y J. Michael Straczynski por Spiderman: un día más (Panini Cómics)
· Autor Revelación Espanyol: Victor Jiménez Revueltas por Niño malo (Ed. Glenat)
· Mejor Guión: Josep Busquet por La revolución de los pinceles (Ed. Dolmen)
· Mejor Dibujo: Roger Ibáñez por Jazz Maynard. Contra viento y marea (Ed. Diábolo)
· Mejor obra: Quim Bou por Orn 2 (Ed. Dolmen)

viernes, 29 de mayo de 2009

Nuevo trailer de “Pandorum”



Un nuevo trailer de “Pandorum”, una película de ciencia ficción con elementos de terror que planea entrenar el alemán Christian Alvart para Septiembre. Y lo cierto es que la cosa pinta bien en un trailer en el que la acción se convierte en protagonista aun cuando no desvele demasiado del aspecto de los nuevos habitantes de la nave. y en el que podemos comprobar que los tripulantes originales de la nave recién despertados de su letargo lo van a pasar canutas para sobrevivir y descubrir qué les ha ocurrido.

Habrá que estar atentos a esta peli.

jueves, 28 de mayo de 2009

Los cinco imprescindibles del Salón: Recuento final.


Bueno como ya sabéis, estos días he estado haciendo un muestreo entre los blogs amigos que han querido participar y todos los que habéis dejado vuestras elecciones para ver en qué cinco “novedades” del Salón coincidíamos la mayoría como "imprescindibles". En teoría, eso debería servir de orientación para determinar cuáles son, entre el aluvión de novedades de este año, las más esperadas y atractivas, sin embargo, no creo que este muestreo sea demasiado representativo por lo que no deja de ser más que un divertimento.

Los Cinco Imprescindibles son:
1º.-“All Star Superman” de Grant Morrison y Frank Quitely (9 votos).

2º.-Popeye 2” de E. C. Segar (6 votos).

3º.-Sky Masters 2” de Wally Wood y Jack Kirby (5 votos)

4º.-Comanche 2 “de Hermann (5 votos).

5º.-Masquerouge” de Cothias y Juillard (4 votos)

miércoles, 27 de mayo de 2009

“Lucifer: El diablo a las puertas” de Mike Carey y otros

Recupera Planeta los primeros números de la colección “Lucifer” que ya publicara en su momento Norma Editorial. A mí con esta colección “Lucifer”y el personaje que le da título me dio siempre la sensación que se quiso hacer una especie de Constantine 2, personaje con el que guarda más de una similitud tanto en su gestación – si Constantine fue un personaje secundario creado por Moore para “The Swamp Thing”, Lucifer es uno de los secundarios que ideó Neil Gaiman para su “The Sandman”- como por sus características, ya que ambos son personajes ambiguos y un tanto amorales que se mueven en los ambientes sobrenaturales como Pedro por su casa. Quizás por ese motivo no lo seguí en su momento regularmente y es ahora cuando he empezado a darle una oportunidad, más que nada por recuperar el trabajo de Mike Carey, un autor que aun ideando siempre historias muy apañadas no acaba de rematar nunca una gran obra.

En este volumen, que reúne la historia incluida en “The Sandman presents” 1 a 3 y los cuatro primeros números de la colección regular dedicada al personaje.
La historia de “The Sandman presents” es para mi gusto la peor del tomo con un Carey titubeante, demasiado respetuoso con las pautas fijadas por Gaiman. En esta historia titulada “La opción Estrella del Alba”, Lucifer ha renunciado a su puesto de Amo del Infierno y ahora vende sus servicios sobrenaturales al mejor postor recibiendo un encargo del Cielo que le proporcionará una Carta de Paso entre Dimensiones. Una historia muy anodina y confusa a la que no ayuda el irritante dibujo de Scott Hampton, un dibujante muy impersonal que me ha dejado frío.

La cosa mejora algo en las historias de la serie regular en las que el guionista británico siguiendo la estructura de historias que autores como Moore y Gaiman trasladaron al cómic en los ochenta y noventa con historias de corte sobrenatural y terrorífico con notas de cotidianeidad, tal y como en la literatura hacían autores como Clive Baker o Stephen King. Carey, en estas historias, se muestra como un guionista competente que va haciéndose paulatinamente con el personaje protagonista, mostrándose más cómodo, sin embargo, en estas historias en las que la presencia de Lucifer no es tan notoria y esta cede el protagonismo a otros personajes secundarios que permiten al guionista explorar otros registros, historias más ambiciosas, como “Seis Cartas sobre la Mesa”, en la que Lucifer acude a Hamburgo para que otro ángel caído, Meleos, le eche las cartas y debe enfrentarse a estas cuando escapan del control del primero al tiempo que Carey introduce una sutil critica social mediante un episodio de violencia neonazi es un buen ejemplo de dominio de narración paralela, y, sobre todo, “Nacida con los muertos“ una historia protagonizada por una pequeña aprendiz de bruja capaz de hablar con los muertos que intenta averiguar quién asesinó a su mejor amiga. En el aspecto gráfico la cosa sigue con el aprobado justito, merced a un Chris Weston, que con un estilo marcadamente realista realiza un trabajo discreto limitándose a cumplir, resultando algo más destacables los bocetos de Warren Pleece y los acabados de Dean Ornston para "Nacida con los muertos", que con un estilo naif se adaptan mejor a la historia ideada por Carey.

En definitiva, “Lucifer: El diablo a las puertas” es un tomo irregular, que reúne historias de calidad desigual surgidas dentro del sello Vertigo tras el éxito de “The Sandman”, que va a más conforme avanza lo que explicaría como esta serie logró llegar a la notable cifra de 75 números.

La edición de Planeta es correcta a pesar de la ausencia de las portadas originales, contando con un prólogo de Neil Gaiman y un buen artículo de José Torralba repasando la trayectoria de Carey.

Otras obras de Mike Carey en El lector impaciente.

- “Faker”.

Primer trailer de “Mr Nobody”.



La sombra de la inefable “El curioso caso de Benjamin Button” es alargada y si no me creen, vean el trailer de arriba en el que en clave de Ciencia Ficción el belga Jacon Van Dormael –el de “Totó, el héroe”- nos propone una historia con muchos puntos en común con aquella que a mí personalmente no me gustó, como ya les conté por aquí.

Nemo Nobody es un tipo común y corriente que llega a la estimable edad de 120 años en el año 2092 todo un matusalem que aparte de ser el hombre más viejo del mundo es el último mortal puesto que el resto de la Humanidad ha logrado descubrir el secreto de la Inmortalidad. En su lecho de muerte, Nobody rememorará su longeva existencia.

Este argumento que a mí me parece sugerente me genera serias dudas viendo el trailer pero habrá que darle el beneficio de la duda y esperar a que la película sea estrenada en España para poder opinar con mayor conocimiento de causa. “Mr. Nobody” está protagonizada por Jared Leto y Sarah Polley.

martes, 26 de mayo de 2009

George Pérez y las cosas bien hechas.

P:: En todos estos años han cambiado muchas cosas. ¿También su manera de dibujar?

G.P: Lo cierto es que no; sigo dibujando con el papel sobre el tablero de mi estudio, a lápiz. La fase del entintado también la sigo haciendo a mano. Lo que sí que es digital desde el primer momento es el coloreado. Luego envío por mail las páginas al editor o al guionista, que les dan los últimos retoques. Ninguna de mis páginas sale ya de mi estudio.

P: Su paso por todas las series de cómic en que ha trabajado ha sido siempre muy exitoso. ¿Cómo lo hace?

G.P: Siempre es difícil responder a la pregunta de por qué gusta esto y, sin embargo, lo de más allá causa rechazo. Pienso, sin embargo, que todo está en el entusiasmo que uno pone en cada una de las páginas que hace. Me encanta lo que hago, si no me gustara esto del cómic no pondría el detalle que pongo en las viñetas. Los aficionados se emocionan con lo que yo hago porque yo mismo todavía me emociono y han pasado treinta y tres años desde mi primera viñeta.

(De una entrevista realizada en el año 2007 por Sául Fernández para el diario “La Nueva España” con motivo de la visita de este magnífico dibujante a nuestro país para participar por tercera vez en las Jornadas del Cómic de Avilés. La entrevista completa aquí).

Nuevo trailer de “TheSurrogates”



Si la semana pasada, vimos un primer trailer de la adaptación al cine de este cómic con muy buena pinta, hace unos días salió el primer trailer oficial que resulta si cabe más interesante que el anterior con una ambientación cuidada que unidad a una trama interesante puede hacer de esta película una de las sorpresas del año.

Eso sí, yo sigo insistiendo en que alguien debería eliminar del montaje final el tupé de Bruce Willis que echa para atrás.

lunes, 25 de mayo de 2009

“El príncipe de la noche” de Yves Swolfs

Hay que reconocerlo los aficionados a los vampiros estamos de capa caída. .Frente a la cantidad (y calidad) de cómics, libros y películas que últimamente han convertido al zombi en el monstruo de moda, los adictos a los no muertos nos hemos tenido que contentar en los últimos años con obras empeñadas en la actualización macarra tipo “Blade” (traicionado de paso el espíritu de ese excelente cómic que es “The tomb of Drácula” de Gene Colan y Marv Wolfman”), o con películas con guiños estéticos a la ciencia ficción de moda ("Matrix") en el momento (“Underworld”) hasta tocar fondo con la tontería suprema que ha significado la obra de Stephenie Meyer, de la que ya escribí en su momento por aquí, y su traslado a la gran pantalla para consternación de los aficionados a lo vampírico de toda la vida y satisfacción de adolescentes en plena revolución hormonal.

Los seguidores de Stoker, King, Polidori, Le Fanu o Rice estábamos de colmillo caído esperando el estacazo final cuando, de la mano de Glénat, ha aparecido “El príncipe de la noche”, de Yves Swolfs, una obra que nos reconcilia con el género que nos hace disfrutar de nuevo de una historia de vampiros como debe ser.

Y es que el belga Yves Swolfs, a lo largo de los seis álbumes que componen el integral de Glénat no necesita de giros efectistas ni innovaciones gratuitas para mantener la atención del lector sino que, simplemente, utilizando las convenciones propias de la literatura vampírica que los grandes escritores, citados en el anterior párrafo, fijaron en nuestro imaginario colectivo y una imaginería romántica, junto a la recreación de la atmósfera propia de la de las películas de la Hammer, le bastan para construir una historia sólida que describe el enfrentamiento a lo largo de los siglos entre el malvado y seductor vampiro Vladimir Kergan y sus bellas y pérfidas pupilas contra la maldita estirpe de los Rougemont, cuyos miembros intentan destruirle por todos los medios aun a costa, generalmente, de sus vidas. Un enfrentamiento que Swolfs desarrolla hábilmente a través de flashbacks en forma de pesadillas o lecturas del otro protagonista de la historia, Vincent Rougemont, el último de su estirpe que en los albores del nazismo protagonizará el último enfrentamiento contra Kergan.

El príncipe de la noche” es una historia que se ajusta perfectamente a las características de ese gran dibujante que es Yves Swolfs, quien despliega una enorme cantidad de recursos para ambientar una historia de corte clásico, destinada a no convertirse en presa de las modas. Swolfs define perfectamente a los personajes y las distintas localizaciones en las que va transcurriendo la historia sin dejar demasiado espacio a la innovación ni a la originalidad pero quizás, por eso mismo, haciendo su lectura más agradable y atrayente. Swolfs sabe captar ese elemento gótico recargado que una historia de vampiros requiere, adoptando en muchos momentos incluso ese modo indirecto de narrar a través de una carta o un manuscrito que tan bien se explotó en la literatura gótica. Swolfs aparte de dominar el dibujo de cualquier tipo de localización apoyado en un trazo fino que deriva en un estilo elegante y perfeccionista propio de la escuela franco belga clásica, se muestra como un hábil dibujante de la figura humana, especialmente la femenina, dotando a sus vampiresas de todo el erotismo que una buena historia de vampiros requiere. Swolfs no oculta su utilización de modelos humanos como Vanessa Paradis o el popular actor francés Jean Gabin, para dotar de mayor realismo a sus personajes sin que ello suponga merma de su virtuosismo técnico.
Podemos decir sin temor a equivoco que los seis álbumes divididos en dos ciclos que componen el integral de “El príncipe de la noche” son quizás la mejor obra de ese polifacético –no en vano compagina sus cómics con su labor como guitarrista del grupo de hard rock Lazare- autor que es Yves Swolfs, con permiso de su western, “Durango”, y en la que da lo mejor de sí en su doble vertiente de dibujante y guionista.

En cuanto a la edición de Glénat, resulta bastante correcta y ajustada en cuanto a la relación calidad-precio, mejorando la de los últimos integrales que venía editando últimamente. Personalmente, creo que el papel –aun siendo mejor que el de obras anteriores como “El triángulo secreto”, insisto- no hace justicia a la estupenda labor de coloreado de Sophie Swolfs ni al dibujo de Yves que, aun así, resulta espectacular.

En definitiva, “El príncipe de la noche” es una excelente historia de vampiros que nos reconcilia con un subgénero que últimamente andaba de capa caída, y deja con ganas de más. Habrá que ver si Swolfs se atreve con un futurible tercer ciclo o prefiere dejar la obra tal y como está. El tiempo lo dirá.

Otras obras de Yves Swolfs en El lector impaciente:

Durango 1”.

domingo, 24 de mayo de 2009

“Ramiro” de Vance.



A estas alturas de la fiesta uno ya sabe que los caminos de los editores de cómics son retorcidos e inescrutables pero de vez en cuando no puedo dejar de preguntarme cómo algunas obras a pesar de su calidad y tirón comercial pueden permanecer inéditas en castellano. Obras como “Ramiro”, que descubrí hace poco gracias a esta magnífica entrada del amigo Angux, y que, en mi modesta opinión no será un “Los compañeros del crepúsculo” o “Las torres de Böis Mauri” pero cuenta con todos los elementos para enganchar a los aficionados españoles a un estupendo cómic medieval.

Ramiro” es un cómic de época realizado por el dibujante belga William Vance, conocido principalmente en España por su serie superventas “XIII” con la colaboración del guionista Jacques Stoquart, que me temo nunca ha sido publicado en nuestro país, y que en esta serie se ocupó fundamentalmente de los diálogos en algunos episodios.

Ramiro” nace del deseo de Vance de realizar un cómic localizado en España dado que este es su país de adopción ya que lleva desde los años setenta viviendo en Santander y está casado con una española, Petra, que además es la colorista de la mayor parte de sus trabajos, incluidos varios álbumes de esta serie. De este modo, surgió “Ramiro” en 1977, una serie ambientada en el siglo XII que a través de los nueve álbumes publicados hasta la fecha narra las aventuras de un caballero castellano y sus aventuras contra los musulmanes que ocupaban buena parte de la Península al tiempo que se van desvelando poco a poco los misterios sobre su origen que le convierten en blanco de las intrigas de los poderosos reyes de León y Castilla.

Si por algo destaca la serie es por el estupendo dibujo de un Vance especialmente preocupado en caracterizar el Medievo español y la cruda estepa castellana con rigor, lo que llevó incluso a visitar localizaciones en el Camino de Santiago y ciudades como León, Sahagún o Ponferrada y un esfuerzo constante por realizar un cómic realista entretenido en el que la intriga y la aventura son sus principales bazas.

La serie fue editada por la editorial Dargaud de 1977 a 1989 hasta que finalmente fue aparcada por Vance quien tuvo que hacer frente a otros proyectos, siendo en los últimos años recopilada en dos integrales dentro de la colección “Tout Vance”.

Como ven, una serie que con un mínimo esfuerzo podría ser editada en España y que se mantiene incomprensiblemente inédita, como la mayor parte de la obra de ese excelente dibujante que es Vance, quien, además, aquí ofrece lo mejor de sí como guionista.

Esperemos que algún editor lea esta entrada y se anime.

Para ver unos originales de Vance en esta serie pinchar aquí.

Un estupendo artículo en pdf que ilustra la gran labor de documentación de Vance en esta serie, aquí.