viernes, 3 de febrero de 2012

“La Liga de los Caballeros Extraordinarios: Century 1969”, de Alan Moore y Kevin O’Neill.

Planeta acaba de publicar “1969”, segunda parte de “Century”, la trilogía inacabada que conformará el tercer volumen de ese delicioso pastiche que es “La Liga de los Caballeros Extraordinarios” - si no tenemos en cuenta, claro, el “Black Dossier” todavía lamentablemente inédito en nuestro país por problemas de derechos – que iniciase con “1910” del que ya hablamos por aquí y finalizará con el anunciado "2008" (aunque ahora parece ser que va a ser "2009"), que aparecerá a mediados de 2012 en los países anglosajones.

En esta nueva entrega, una mermada alineación de la Liga formada por Alan Quatermainn, Orlando y Mina Harker regresan a Inglaterra para investigar el regreso del satanista Oliver Haddo y sus seguidores quienes prosiguen con sus planes para el advenimiento del llamado Hijo de la Luna y el Anticristo. En el efervescente Londres de 1969 invadido de hippies y hampones cockneys, los miembros de la Liga deberán afinar al máximo sus embotados e inmortales sentidos para vencer a Haddo y no dejarse distraer por las tentaciones de un mundo en pleno proceso de cambio.

Sin ser evidentemente esta la mejor entrega para iniciarse en la serie al ser el segundo acto de una aventura ya iniciada en 1910 con el primer encuentro de la Liga con Haddo, Moore y O’Neill nos ofrecen un magnífico fresco, cargado de ironía, humor y amor al Londres pop, ocultista y psicodélico de finales de los sesenta en el que se devoraban a bocados todos los placeres mundanos. Si uno de los grandes alicientes de toda la serie es investigar las múltiples referencias que Moore maneja en esta nueva entrega estas se multiplican al abrirse el abanico cultural más allá del ámbito literario para referenciarlo a la música y el cine que durante estos años se potenciaron e industrializaron. Los héroes de Moore deambulan perdidos por esa ciudad libre y fantástica intentando adaptarse a esos nuevos tiempos de libertad y nuevas costumbres que acabarán pasándoles factura, quedando el cliffhanger preparado para la conclusión final de la historia.

Kevin O’Neill en “1969” realiza uno de sus trabajos más completos y exigentes dentro de la serie. El primoroso y detallista dibujante por el que tengo debilidad llena los fondos de la historia con múltiples intrahistorias y variopintos personajes que deambulan por el marco urbano de ese Londres fantástico y esperpéntico captando así su frescura y dinamismo, pequeñas anécdotas mezcladas pero no revueltas con los personajes y la trama principal que sirven de vehículo para mostrarnos la ciudad en todo su apogeo, realizando un magnífico trabajo en la línea de los José Múñoz o Eduardo Risso.

Century 1969” es un pequeño gran tebeo dentro de la amplia producción de Moore y probablemente una de las mejores entregas de la serie quedando pendiente el enfrentamiento final entre Haddo y la Liga de la próxima entrega. Esperaré impaciente el rencuentro en 2008 (o 2009).

7 comentarios:

Adolfo dijo...

Lamentablemente y para mi vergüenza total no he leído nada más que el primer capítulo de esta saga. Quizá sea el momento para empezar.

Cinemagnific dijo...

Tengo las dos primeras sagas y me encantan, así que no tardará en caer esta, aunque creo que me esperaré al tomo recopilatorio.

WOLFVILLE dijo...

Me resultó más densa y recargada que la primera entrega, y no dejé de tener una cierta sensación de que me estaba perdiendo mucho con tanta referencia.

Pero en fin, ¡¡Que gozada de tebeo!! Ansioso ando de que se culmine el asunto en "Century: 2009" y releerme todo el artefacto del tirón.

PAblo dijo...

Adolfo,

¿Vergüenza? Todo es ponerse, hombre. Y si no te gusta, tampoco pasa nada.

Cinemagnific,

Largo me lo fías. Calculó que llegará allá para finales del 2013 si sobrevivimos.

Wolfville,

Es que es más denso que la primera en ese aspecto. Pero, ojo, en generallo de las referencias está muy bien, siempre y cuando sean el remate de la tarta y no el fin, porque en ese caso se acaba cayendo en la pedanteria.

Dicho esto y sin tener en cuenta el tema de las referencias (que van desde el pop rock a la literatura negra inglesa pasando por la ópera, el cine de Coppola, la autocita y algunas más que se me escaparán) a mí me parece un tebeo muy gamberro y ligero que tampoco hay que tomárselo demasiado en serio. Basta con disfrutarlo.

Impacientes Saludos.

yo dijo...

Lo mejor, para mi, de ese 1969, son la pila de referencias, guiños y estrellas invitadas, y la versión de Moore de la psicodelia sesentera. Y el dibujo, que cada entrega es mejor.La primera serie me la compre por Moore, ahora casi que me la pillo por el dibujo de O'Neill.

Jero dijo...

Un gustazo volver a leer un tebeo ABC escrito por Moore. Después de una primera entrega sublime (pese a haber recibido bastantes críticas negativas), "Century" vuelve a demostrar que el barbudo de Northampton, dentro del comic mainstream, juega en otra liga. Otros escritores del ramo (Ellis, Morrison) tienen grandes obras pero también mucha morralla. La calidad media de Moore (incluso con sus altibajos) es incontestable.

Ah, ¿y lo bien que dibuja O'Neill a Michael Caine? ¿Y lo divertida que es la reescritura de "Sympathy for the devil"? ¿Y lo que mola el cliffhanger final?

PAblo dijo...

Yo,

Bienvenido. Yo creo que debe haber referencias que son casi imposibles de pillar salvo que haya sido un chaval inglés de la época...como Moore y O'Neill, vamos. A mí también me encanta el juego metaficcional que se montan Moore y O'Neill pero creo que la historia, para los que no les guste, debe funcionar igualmente. Y, en ese sentido, "Century 1969" lo consigue en mi opinión.

Kevin O'Neill es una de mis debilidades. Un dibujante único.

Jero,

A mí 1910 me gustó sin más. 1969 me ha gustado muchísimo más aunque -sospecho- que 2009 va a ser un colofón de fiesta tremebundo...Esta serie va de menos a más.

Moore es único y su influencias sobre todos los guionistas posteriores que mencionas incuestionable. Sin él, no habríamos tenido -o habrían sido muy diferentes- a los Gaiman, Morrson, Milligan, Ellis...

Impacientes Saludos.

Impacientes Saludos.