jueves, 14 de mayo de 2009

“Beltegeuse” de Leo.

Mucho antes de lo que esperaba ha publicado Planeta el segundo ciclo de “Los Mundos de Aldebarán”, la obra más emblemática de Léo, un autor brasileño afincado en Francia que nos ofrece la crónica de los primeros pasos de la Humanidad hacia la colonización de otros mundos.

En este segundo ciclo, la acción abandona el planeta Aldebarán y se traslada a un nuevo mundo en el sistema solar de la estrella Beltegeuse, donde la raza humana se está planteando un nuevo proyecto colonizador para lo que envió una expedición con la que se ha perdido el contacto. Para averiguar qué ha ocurrido con esa primera nave y averiguar la viabilidad de colonización del Planeta, desde Aldebarán se decide mandar una nueva expedición. Cuando esta llega al nuevo planeta, sus miembros se ven abandonados a abandonar su nave y acaban en la superficie del planeta. ¿Descubrirán los miembros de la nueva expedición que ha pasado con la anterior? ¿Sobrevivirán a ese nuevo y misterioso mundo? ¿Se acabará colonizando Beltegeuse? Tendrán que leer la historia para averiguarlo.

Leo en este segundo ciclo de “Los Mundos de Aldebarán” vuelve a mostrar las cualidades que hicieron del primer integral una lectura tan agradable. Una trama de ciencia ficción inspirada en la obra de grandes del género como Lem, Asimov o Herbert, que toma como nexo de unión con el anterior ciclo la figura de Kim Keller, la intrepida adolescente protagonista de la primera entrega que, tras su paso por la Tierra, ha madurado y en esta nueva entrega se muestra como una resuelta y decidida joven, junto con el misterio que envuelve a las mantrices, unas misteriosas criaturas extraterrestres que en esta nueva entrega ven su origen desvelado.

Leo se muestra como un autor ambicioso y quizás más asentado que en el primer ciclo de su obra con un guión en el que no quiere dejar tema por tocar en una historia que es una bella apología del ecologismo sostenible y el respeto a la diversidad resultando fascinante no tanto como fabulador, ya que muchas de las ideas sobre las que se sustenta esta obra no son nuevas dentro del género, como un correcto y coherente creador de mundos imaginarios, diversos e interesantes. Ese es el punto fuerte de una obra que no acaba de parecerme redonda debido a la incapacidad del autor de ofrecer un tratamiento de los personajes en profundidad resultando, en mi opinión, excesivamente planos y sus diálogos poco creíbles aunque se note cierta mejoría en este sentido respecto a la primera entrega. En el aspecto gráfico, pasa tres cuartas partes de lo mismo. Léo se muestra como un narrador correcto aunque su narración no resulte del todo fluida y en muchos casos abuse de los diálogos entre los personajes (en ocasiones, debido a la necesidad de aclarar, mediante este recurso, detalles de la trama pero en otras tanto diálogo resulta redundante y demuestra cierta inseguridad de Léo como narrador). Por otro lado, aunque muestra una enorme capacidad para dibujar todo tipo de animales imaginarios y naves espaciales, sus figuras humanas resultan un tanto hieráticas, rígidas e inexpresivas, lo que se hace especialmente patente en las expresiones de los rostros de los personajes que son excesivamente parecidas todas. Esa inexpresividad de los personajes transmite frialdad que se ve quizás potenciada por un uso de una paleta de color de ordenador excesivamente plana.

La relación calidad-precio de la edición de Planeta es bastante buena ofreciendo en un único volumen los cinco álbumes que componen el segundo ciclo de una serie amable que entretiene y resulta agradable aunque esté lejos de convertirse en una referencia dentro del género. Queda por publicar el tercer ciclo de la serie, “Antares”, en el que está trabajando el autor en estos momentos y que va por su segundo álbum en Francia. ¿Cuándo lo verán nuestros ojos? Pues probablemente dentro de unos añitos.

Otras obras de Leo en El lector impaciente:

-“Aldebarán”.

5 comentarios:

guevillos dijo...

Precisamente hace unos dias terminé la lectura de este tomo, la verdad es que si bien es cierto lo que comentas sobre la expresividad de los personajes(y despues la gente se queja de Dillon...) por lo demas coincido bastante en tu analisis salvo en lo de la narracion, no creo que tenga problemas en ese aspecto, mientras no sea triplemente redundante, el que explique algo que pueda ser malinterpretado no es algo a tener demasiado en cuenta, o al menos asi lo veo, yo.
Por otra parte y al igual que a ti, lo que me preocupa es cuando veremos el final de la obra, mucho creo yo que va a tardar al final :( eso es algo que no me suele gustar del europeo

Ernesto dijo...

Betelguese es una debilidad, reconozco que no puedo ser imparcial: es de esas obras que me llegan a pesar de sus defectos, no se si es el tono, la ambientación, el remix cifi que comentas, el qué pasará...no lo sé, me gusta a nivel primario, que se le va a hacer :-)

Creo que Leo mejora respecto a Aldebarán, y esa seguridad de la que hablas se traduce en el abandono de los textos de apoyo a veces demasiado largos por un uso del diálogo, que no es que sea espectacular pero que a mi me parece bastante funcional.

lord_pengallan dijo...

A mi el 1º me gustó bastante aunque creo que va de más a menos. Creo que el final es precipitado y va en contra del ritmo pausado de la 1º parte. Estoy esperando a leer este tomo para decidir si compro la serie o no, pero con tus noticias sobre la serie en Francia me has matado, ya no sé que hacer.
Coincido en todo contigo y lo mejor de la serie es el mundo fascinante, coherente y fascinante que crea y como mantiene el misterio. Por lo demás es una serie correcta, pero es bastante más profunda y compleja de lo que suelen resultar los comics de género.

Caracrater dijo...

Reconociendo los defectos que mencionas, Pablo, y como comentan anteriormente, esta saga tiene algo que me engancha y me parece una lectura fascinante ( sera mi amor declarado a la ciencia ficción) esos bicharracos y esa intriga de adivinar con que te va a salir el autor de repente. Por lo demas este Betelgeuse es superior, para mí, al primero Aldebaran.
Saludos.

PAblo dijo...

Guevillos,

A mí esa redundancia si me resulta molesta pero, como tú dices, no es irritante.

A mí también me gusta la serie a pesar de sus defectos.

Y me gusta, como señala Lord Pengallan, por esa voluntad de Leo de ofrecer un mensaje más profundo que la mera narración de aventuras que entronca con las raíces de la Ciencia Ficción.

Habrá que ver que nos aguarda en "Antares" (eso sí, no sé cuando).