miércoles, 21 de marzo de 2007

“300” de Frank Miller, El cómic


Como para el viernes se anuncia el estreno de la adaptación cinematográfica de “300”, escribo una reseña del mismo para que vayamos abriendo boca.
“300” es una novela gráfica publicada originalmente en 1998, guionizada y dibujada por Frank Miller, autor reconocido en el mundo del Cómic por obras como “Batman Dark Knight”, “Daredevil: Born Again” ó “Ronin”, y cada vez más popular entre el gran público por el éxito que tuvo la adaptación al cine de la serie de novelas gráficas de “Sin City”. Originalmente, la novela gráfica constaba de cinco capítulos que en España fueron publicados en un tomo apaisado por Norma Editorial en el año 2000.
En “300”, Miller nos narra la resistencia de 300 hóplitas espartanos que siguiendo a su rey, Leónidas, se enfrentaron a un ejército de un millón de persas (Heródoto dixit) que intentaban invadir Grecia en el paso de las Termópilas (480 adC). Los espartanos fueron traicionados por Efialtes, un renegado, pero prefirieron morir antes que retirarse con lo que lograron frenar la invasión y permitir que los atenienses y el resto de los pueblos griegos pudieran hacerle frente.
Miller, que desde niño se había sentido fascinado por la historia de las Termópilas, decidió adaptarla al cómic, haciendo una interpretación bastante fiel de los hechos basándose en los testimonios que dejaron Heródoto y otros historiadores griegos. La novela de Miller cuenta la historia desde el punto de vista del bando espartano al que idealiza quizás en exceso Su estilo de dibujo, agresivo y de trazos bruscos, se adapta perfectamente a la historia que cuenta y el color aportado por Lynn Varley ayuda a recrear la atmósfera opresiva y oscura en la que se desarrolla la acción. Miller demuestra una vez más su innato talento para la narración gráfica haciendo que ésta avance frenética y manteniendo en todo momento al lector absorto en los acontecimientos que se desarrollan ante sus ojos sin necesidad de excesivos cuadros de texto, utilizando para ello hábilmente todos los recursos gráficos posibles. Las perspectivas en escorzo y las magnificas “splash page” son abundantes, así como la inclusión dentro de grandes viñetas de otras más pequeñas para fijar la atención del lector en detalles concretos o aportar más información, ya tan habituales en las obras de Miller. Se aprecian en las páginas de Miller ecos de Koike y Kojima (“El Lobo Solitario y su Cahorro”, “Asa, el ejecutor”), de José Múñoz (“Alack Sinner”) o Alberto Breccia (“Mort Cinder”, “Los mitos de Cthulthu”) pero Miller es capaz de absorber todas sus influencias y llevarlas más allá creando algo nuevo y original.
Sin embargo, si he de destacar algo más de este excelente cómic, - uno de mis preferidos de Miller fuera del “mainstream”- es la espectacular página realizada desde el punto de vista del rey Leónidas en la que en cinco viñetas nos muestra su situación frente al ejército persa. En tres pequeñas viñetas vemos el movimiento de ojos de Leónidas mientras que en las dos más grandes que ocupan toda la hoja asistimos, enmarcados dentro de su yelmo, en un primer plano a lo que está presenciando. Magistral…
En “300”, como en casi todas las obras de Miller, hay violencia pero no se trata de una violencia gratuita sino de un elemento más de caracterización de la historia que cuenta.
“300” fue galardonada en 1999 con varios premios Harvey y Eisner (los premios más importantes en el Cómic norteamericano).
Sin más, os animo que si pensáis ir a ver la película os paséis antes por una librería y os hagáis primero con el cómic para poder comparar. Si preferís, no hacerlo, ya os lo contaré yo…

2 comentarios:

Mónica dijo...

Este libro lleva mucho tiempo dando vueltas por casa y nunca me he animado a leerlo. Quizás después de tu comentario lo haga y así podré opinar con conocimiento. Donde no creo que me veáis será en el cine para ver su adaptación. Miedo me da: http://www.blogdecine.com/2007/03/11-300-exito-comercial-y-critico

PAblo dijo...

Mi consejo es que te leas el cómic y si te gusta le dés una oportunidad a la peli. Aunque sólo sea por criticarla...

Bienvenida, Mónica.