miércoles, 7 de mayo de 2014

“Batman: Fuego Cruzado”, de Brian Azzarello, Lee Bermejo y Tim Bradstreet.




ECC Ediciones ha recopilado recientemente en un único tomo la miniserie de tres números que supuso el salto a la fama del dibujante Lee Bermejo formando equipo nada menos que con un guionista de campanillas como Brian Azzarello, acostumbrado ya a recibir las alabanzas de público y crítica con su “100 Balas”, en una historia en la que Batman se encuentra con Deathblow.,el atípico antihéroe de Wildstorm creado por Jim Lee y Brandon Choi.

A Gotham ha regresado un despiadado asesino piroquinético dispuesto a acabar con una serie de agentes del Gobierno aunque para ello tenga que quemar media ciudad. El único que parece capaz de pararle es Batman, aunque para lo cuál tenga que indagar en los turbios asuntos del gobierno para entender una historia de venganza gestada una década atrás y cuya pieza clave no es otro que Michael Cray, alías Deathblow, un agente encubierto de Operaciones Internacionales que lleva años desaparecido y cuyos intereses parecen coincidir con los del Hombre Murciélago.

En “Batman: Fuego Cruzado”, un implicado Brian Azzarello va un paso más allá de las fórmulas de promoción cruzadas, habituales en las historias de “team up” superheroicos, de las que se valen las editoriales para promocionar series  y personajes – en el momento de la publicación original de esta miniserie, DC hacía relativamente poco que había absorbido Wildstorm, la Editorial de Jim Lee, para convertirla en uno de sus sellos asociados y andaba interesada en potenciar uno de sus personajes más populares, Deathblow - desarrollando una interesante historia que Azzarello se lleva a los terrenos en los que mejor se desenvuelve, los de la intriga y el espionaje, y cuya principal originalidad estriba en que los dos protagonistas nunca acaban de encontrarse desarrollándose la historia en paralelo en dos momentos separados por diez años.

Una vez que el lector se recobra de la confusión inicial, “Fuego Cruzado” se disfruta cómo lo que es, una cuidada historia de espías con ciertos elementos superheroicos atemperados por el tratamiento hiperrealista y noir que tanto Azzarello como Bermejo saben imprimir a la historia para mantener atrapado al lector de la primera a la última página uniendo las piezas que componen el puzzle de la desordenada trama.

En el aspecto gráfico, para mí Bermejo, que hasta ese momento no era un dibujante especialmente conocido, firma uno de sus mejores trabajos con un espectacular acabado fotorrealista que se ve además potenciado por el sombrío y tenebroso tratamiento del color de Tim Bradstreet que refuerza la ambientación de la historia en una Gotham opresiva, gótica y atemporal.

En fin, “Batman: Fuego Cruzado” es una obra entretenida que se esfuerza por llevar un paso más allá las fórmulas propias de los géneros merced a un equipo creativo compenetrado y que, tras este primer trabajo conjunto, ha vuelto a colaborar con frecuencia. Merece la pena.

martes, 6 de mayo de 2014

“Conan, El Bárbaro 4”, de Brian Wood, Becky Cloonan, Riccardo Burchielli, Paul Azaceta y Leandro Fernández.



Con este cuarto tomo de  “Conan el Bárbaro” que recoge los números 19 a 25 de la serie regular Planeta concluye la edición de la serie de Dark Horse  en la que el guionista de Brian Wood nos ha ofrecido su particular interpretación de la relación que Conan mantuvo con Bélit, la pirata en la que es, según los cánones howardianos comúnmente aceptados la relación sentimental más intensa que mantuvo el Cimmerio.


En esta úlltima entrega, se recogen “Piedras Negras” y “La Canción de Bélit”, dos arcos argumentales completos en los que Wood vuelve por sus fueros ofreciéndonos dos interesantes aventuras. En “Piedras Negras”, Belit y Conan se adentran en el tenebroso Bosque de los Necrófagos  para hacer frente a una siniestra secta que domina la región, mientras que en “La Canción de Bélit” Wood nos ofrece el plato fuerte de su etapa con la esperada aventura que culminó en la muerte de Bêlit y su tripulación en una anónima ciudad maldita al borde del río Zarkheba en los Reinos Negros.
.

Wood se ha guardado para la conclusión de la serie los que para mí son sus mejores aportaciones a su irregular etapa como narrador de las aventuras de Conan, ofreciendo dos  historias en las que muestra su calidad como guionista aportando su original enfoque. “Piedras Negras” es una entretenida aventura en la que coquetea sin ningún tipo de pudor con los tópicos del género de terror que sirve como estupendo aperitivo a “La Canción de Belit” en la que Wood despliega todas sus habilidades para construir una fatalista y trágica historia en la que cuida con mimo el enfoque para dar a la historia el tono dramático que precisa, mostrando a Conan y Bélit presos de un destino que la mayor parte de los lectores conocen. Cierra el tomo un epílogo autoconclusivo, que muestra el duelo de Conan y deja al cimmerio preparado para afrontar nuevas aventuras por las tierras hyborias.

Como ha sido habitual en la serie, este tomo vuelve a sufrir la falta de un dibujante fijo al frente de la serie haciéndose cargo de los diversos arcos Paul Azaceta, Riccardo Burchielli y Leandro Fernández, respectivamente, siendo el colorista Dave Stewart el encargado de darle cierta coherencia al acabado de la serie. Esto, que suele ser habitual en las series de Wood, no afecta demasiado a la calidad del tomo en el que los diversos dibujantes – colaboradores habituales del guionista- realizan un trabajo que sin ser excesivamente espectacular se adecua a las necesidades que establece el estilo del guionista, destacando especialmente un Riccardo Burchielli que realiza uno de los mejores trabajos que le he visto hasta la fecha. Las portadas vuelve a correr a cargo de Massimo Carnevale


Como conclusión final, “Conan El Bárbaro”  se me antoja como una serie tan irregular como suelen serlo la mayor parte de los trabajos de este guionista en la que tras una esperanzadora primera entrega solo ha vuelto a recuperar el pulso en este último tomo. Con todo, el tiempo y la perspectiva creo que lograrán que los más reacios vean con mejores ojos una versión que ha adaptado el icono a los modos y lenguajes de una nueva generación de lectores aficionados al universo de Conan..

lunes, 5 de mayo de 2014

“Hector Umbra”, de Uli Oesterle.





No deja de ser agradable encontraser con cómics publicados hace ya algún tiempo y que cuentan con una calidad por encima de la media y que en su momento pasaron injustamente desapercibidos absorbidos por la vorágine de las novedades mensuales. Este es el caso de “Hector Umbra”, integral en el que Dibbuks recopiló hace un par de años la trilogía de álbumes que componen la obra más ambiciosa del alemán Uli Oesterle en el que es su trabajo más ambicioso hasta la fecha y que le sirvió de carta de presentación en España aparte de haber sido merecedora de varios premios internacionales.

Hector Umbra es un bohemio noctámbulo, fumador y borrachín al que de un tiempo a esta parte se le van muriendo los amigos al que, desde hace unos meses, le ha dado por pintar extraños y enfermizos cuadros. Cuando en uno de sus conciertos, desaparece Osaka Best, el Dj de moda en la ciudad y amigo íntimo de Umbra, este no aceptará la versión oficial y se dedicará a investigar su desaparición lo que le llevará a descubrir una malévola conspiración desde una realidad paralela y misteriosa, estrechamente ligada con los cuadros que desde hace meses pinta. Umbra se tendrá que enfrentar a diversos grupos de malvados freaks para salvar el alma de su amigo y, de paso, no perder la suya por el camino.
Interesante y amena lectura la que nos ofrece el alemán Uli Oesterle en esta obra de presentación al público español que se me antoja como una especie de “Hellblazer” a la europea, rico en humor negro y cinismo que el autor aprovecha para ironizar sobre algunos de los tópicos del terror contemporáneo urbanita construyendo un original thriller reforzado por la rica descripción de los ambientes más modernos de Munich. A partir de esos elementos,  Oesterle  desarrolla una trama que va ganando en interés merced a la riqueza de un reparto coral de originales y extravagantes personajes secundarios que más allá de su carácter subterráneo y un tanto friqui se adecuan a la correcta trama de misterio y terror.
Más allá de la corrección del guión que desarrolla Oesterle, donde más destaca “Hector Umbra” para mí  es en el apartado gráfico con el original acabado que el artista alemán imprime a la obra con un dibujo sucio, caricaturesco y feísta eque se adapta estupendamente al tono de la historia planteada y una composición de página vistosa que refuerza el desarrollo y claridad de una trama más enrevesada de lo que aparenta y que el autor solventa desplegando una amplia variedad de recursos gráficos, destacando especialmente en su manejo de las onomatopeyas, el uso de perspectivas forzadas y los fuertes contrastes cromáticos.
Hector Umbra” es uno de esos cómics de calidad que pasa de tapadillo escondiendo interesantes y originales variaciones sobre cómo tratar desde una perspectiva personal los géneros. Yo que vosotros le daría una oportunidad.

sábado, 3 de mayo de 2014

Al Feldstein (1925-2014)




El pasado 29 de Abril fallecía el dibujante, guionista y editor Al Feldstein y con él desaparece uno de últimos grandes autores que revolucionaron el Cómic norteamericano desde la Editorial E.C. en los años cincuenta de un modo tan notorio y adelantado a su tiempo que provocó la inclusión del censor Comic Code en los cómics y que sus fórmulas y métodos solo pudieran ser retomadas décadas después a través de las publicaciones Warren.

A la visión de Al Feldstein se debió el cambio de rumbo en la conservadora E.C. que hasta su llegada era conocida por estar especializada en temáticas, religiosas y educativas (E.C significa Educational Comics), para crear The New Trend que amplió los contenidos de los géneros hasta límites inconcebibles hasta ese momento. Feldstein convenció al dueño de la editorial, Will Gaines, que ese era el camino a seguir y juntos o por separado con Harvey Kutzman y Johnny Craig se repartieron el guionizar y editar la mayor parte de las historias y series, contando con talentos gráficos tan deslumbrantes como Graham Ingels, Wally Wood, Jack Davis, Johnny Craig, Bernard Krigstein, Will Elder, Jack Kamen, George Evans, Joe Orlando, John Severin, Basil Wolverton, Frank Frazetta, Reed Crandall y Al Williamson.  Debido a la demanda de guiones, Feldstein fue reduciendo sus aportaciones gráficas a la realización de portadas demostrando un talento especial para concebir espeluznantes y macabras visiones

Ese éxito así como la truculencia de las temáticas de sus historias para E.C provocaría la aparición del tristemente famoso libro “La Seducción del Inocente” de Fredric Wertham y las presiones que acabarían derivando en la desaparición de la línea The New Trend y la aparición del Comic Code.

A partir de entonces, y tras el fracaso de New Direction, una nueva línea de comics que pretendía ajustar las temáticas a las imposiciones del Comic Code, Feldstein acabó convirtiéndose en el editor de la revista satírica “MAD” tras la marcha de su creador, Harvey Kurtzman, y llevando a "MAD" a sus más altas cotas de popularidad, convirtiéndola en todo un referente ineludible de la cultura norteamericana durante los 29 años que ocupó el cargo y trabajando con artistas tan notables como  Don Martin, Frank Jacobs Mort Drucker, Sergio Aragonés, Antonio Prohías o Dave Berg Tras la retirada de Feldstein en 1984, fue sustituido por el tándem formado por Nick Meglin and John Ficarra,

Si Al Feldstein ha de ser recordado e imitado es por demostrar tener un olfato único para saber qué tipos de historias demandaba el público y el talento para materializarlas inmediatamente en éxitos masivos desde la independencia creativa.

D.E.P.

miércoles, 30 de abril de 2014

“Custer”, de Jordi Benet y Carlos Trillo.



A raíz de la entrada que dediqué a “Light & Bold” quedó pendiente dedicar una entrada a la otra gran obra que nos dejó el equipo creativo formado por el dibujante catalán Jordi Bernet y el guionista argentino Carlos Trillo, “Custer”, publicada inicialmente serializada en la revista “Zona 84 y posteriormente publicada en álbum por Toutáin y Glénat.

Custer es una sensual mujer protagonista de la serie televisiva del momento a la que las 24 horas del día persigue una cámara que graba toda vida para transmitirla semanalmente en horario de máxima audiencia a un público ávido de emociones. En una sociedad nihilista y deshumanizada en la que las autopistas se convierten en un medio de suicidio, los grupos punkis mutilan a sus musas en conciertos en directo y la policía busca publicitarse en los medios, la triste Custer deambula de un lado a otro presa de los caprichos a los que la somete  la cadena de televisión para mejorar la audiencia aferrada a una grabadora en la que escucha una y otra vez la voz de su antiguo amante.

Parece que fue ayer por su actualidad pero Carlos Trillo en apenas 72 páginas nos ofrece una historia amarga y ácida, no exenta de erotismo y humor, en la que denuncia los peligros de los reality extremos y las sociedades deshumanizadas. Trillo construye una trama magistral en su crudeza sobre la alienación humana en la que reinterpretando elementos de Ciencia Ficción propios de Balard y Orwell se adelantó en varias décadas a obras tan celebradas como ”Transmetropolitan” o “La vida de Truman” y demás invenciones anglosajonas que con menos gracia y crudeza retomaron tramas parecidas con máyor eco mediático. Trillo es mucho más autocontenido en sus notas irónicas y sarcásticas que en obras posteriores para incorporar en un inteligente ejercicio metalingüístico su propia voz de narrador a la historia en cartelas que imitan los apuntes cinematográficos del montaje de la  historia de Custer con lo que convierte a los lectores en espectadores cómplices del drama descrito y denuncia la manipulación de los medios mediante eficaces trucos de censura.

En el aspecto gráfico, Bernet realiza un trabajo estupendo para sacar todo el partido a su conocimiento de los clásicos del cómic negro norteamericano clásico para dar a la historia una ambientación  impresionista que se adapta magistralmente a las limitaciones del mundo gris y oscuro en el que transcurre la historia al tiempo que adapta su narración para adecuarla a los ritmos del lenguaje cinematográfico y visual adaptando las composiciones de las viñetas y los encuadres a las exigencias del guión establecido por Trillo.

"Custer" es un clásico moderno que le da sopa con ondas a muchas de las distopías que posteriormente han intentado con desigual fortuna indagar en su temática. Es una lástima que un cómic que encierra tanto talento no cuente con el reconocimiento que debería. Sirva esta entrada para su reivindicación.

martes, 29 de abril de 2014

“Batman, El Caballero Oscuro: Testamento”, de John Wagner y Chris Brunner.




La recuperación que está realizando ECC Ediciones de algunos de los últimos  arcos de “Legends of the Dark Knight” en TPBs. más allá de algún disgusto puntual. me está deparando agradables sorpresas como el descubrimiento de obras como “Testamento”, una historia desarrollada a lo largo de los  núms. 172 a 176 USA de la serie regular, en la quer el guionista John Wagner, histórico cocreador del popular Juez Dredd y figura clave del Cómic británico, y el más que interesante dibujante Chris Brunner indagan en los primeros años de las andanzas del Hombre Murciélago.

Batman acaba de iniciar su carrera contra el crimen en Gotham embutido en sus mallas y lleva un diario personal para desazón de su mayordomo el bueno de Alfred Penninworth. Por otro lado, la labor justiciera de Batman no está pasando inadvertida y están apareciendo imitadores como Justicia Dura, un grupo paramilitar de exaltados que se erigen en juez, jurado y verdugo ejecutando sus propias sentencias contra los criminales de Gotham. A pesar de las reticencias del teniente Gordon, que ha empezado a colaborar con Batman, el nuevo comandante de la policía pretende acabar con todos los justicieros de la ciudad sin distinciones. Además, cuando el diario de Batman cae en manos de los miembros de Justicia Dura los problemas se le acumularán al Hombre Murciélago.

John Wagner demuestra que es un guionista con mucho oficio y monta una distraída trama indagando en los elementos más realistas del Hombre Murciélago, mostrando a un superhéroe más vulnerable de lo habitual que busca reafirmarse mediante un diario persona, en una historia sin grandes artificios ni golpes de efecto pero que funciona gracias a la solidez de la trama presnetada. La historia mantiene su propia coherencia interna y su carácter autoconclusivo la convierte en una agradable distracción sin mayor incidencia en la continuidad del Hombre Murciélago.

Especialmente me ha gustado el trabajo de Chris Brunner, un dibujante al que no le seguía la pista y que realiza un aseado trabajo en la estela realista de Mazzuchelli. Brunner dota a sus composiciones de agilidad y dinamismo resolviendo con pericia las diversas situaciones propuestas por el guión de Wagner y mostrando una solvencia que por desgracia no ha tenido continuidad en trabajos precedentes no sé sabe por cuál motivo. Además, el espectacular y efectivo acabado de color de James Sinclair potencia su fuerza visual y dota de cohesión y texturas a su dibujo.

Testamento” es una ortodoxa y entretenida historia de “Batman” que sin llegar a tener el renombre de otras más famosas no desmerece - e incluso supera- el nivel de calidad media que durante años ofreció  la serie “Legends of the Dark Knight” mereciendo este rescate del olvido gracias a la correcta edición de ECC Ediciones.

lunes, 28 de abril de 2014

“Sex 1: Ese verano largo y duro”, de Joe Casey y Piotr Kowalski.





Aleta Ediciones se apunta un tanto con la publicación en España de “Sex”, serie norteamericana que el guionista Joe Casey el dibujante Piotr Kowalski están publicando para la editorial Image. Este primer recopilatorio, que recoge los números 1 a 8 de la serie regular, no deja de ser un más que interesante punto de partida.

Tras un año de ausencia, Simon Cooke, un multimillonario hombre de negocios y antiguo superhéroe, vuelve a su ciudad Saturn City para cumplir la promesa que hizo a un ser querido de retomar su vida civil al frente de sus empresas y abandonar las mallas. Progresivamente, Simon se irá dando cuenta de cómo han cambiado las cosas en la perversa Saturn City y cómo su ausencia ha afectado a las personas con las que relacionaba, y especialmente entre los villanos con los que combatía, al tiempo que va a descubrir lo difícil que le va a resultar mantener su promesa de construir una identidad civil que en realidad nunca fue nada más de un disfraz.

Joe Casey construye una inteligente historia de superhéroes en las que indaga en torno a las paradojas del propio concepto superheroico de identidad secreta en una historia con una fuerte carga de erotismo y sexo explícito alejada de las fórmulas de autocensura habituales en el género superheroico y en el que las reacciones de los diversos personajes respecto al sexo marcan su personalidad. A pesar de ese fuerte contenido sexual que viene implícito desde el propio título de la obra, nos equivocaríamos si pensáramos que no hay nada más que orgías, culos, tetas y pollas en este tebeo presentados de una manera superficial fomentador del onanismo. Casey, a la estela de los Vaughan, Kirkman o Millar, propone una trama interesante en torno a un justiciero enmascarado que se ha autoimpuesto el no ejercer como tal y explora sus dificultades para adaptar su rígida moral superheroica al mundo “real” en una ciudad perversa, pecaminosa y atractiva llena de tentaciones. Seguramente las situaciones que plantea Casey para mostrar lo neurótico del protagonista, no dejan de ser realmente exageradas e irreales, pero no olvidemos amigos que esto es un tebeo de superhéroes y, por tanto, exagerado e irreal, pero que, tras su efecto epatante tienen cierto trasfondo de autenticidad.
A lo largo de estos primeros números, Casey presenta los principales personajes y el universo en el que estos se mueven, inspirado de manera clara en el "Batman" hiperrealista de Miller o el “Watchmen” de Moore, otorgando a cada uno de los personajes presentados desde el principio una marcada personalidad propia, haciéndoles protagonistas de sus propias subtramas  y otorgándoles una importancia que invita a pensar que su desarrollo futuro puede dar mucho juego. Todo ello, dentro de un escenario como es la Saturn City que nos describe como una gran urbe cosmopolita y diversa en la que tienen cabida todos los placeres y perversiones.

En el aspecto gráfico, Piotr Kowalski.(“Marvel Knights: Hulk") demuestra su buen hacer en una serie que es su trabajo más importante hasta la fecha. Kowalski es un más que notable narrador y al tiempo es capaz de ofrecer un dibujo estilizado y elegante que le permite acometer con acierto desde la recreación de las atmósferas más sórdidas a los más glamúrosos ambientes con lo que construye una Saturn City creíble y atractiva a la que da una importancia similar a la del elenco de personajes que aparecen en la historia. Una buena parte del acierto en el terreno gráfico, se debe al talento del colorista Brad Simpson que no solo potencia el trazo de Kovalski sino que además dota de una gran variedad de texturas a la serie para reflejar los diversos ambientes y situaciones en Saturn City a los que más arriba hago referencia.

En fin, “Sex” ofrece mucho más que lo que el título anuncia y al igual que en otros trabajos  nos encontramos a un Casey  inspirado para sacar petróleo de los arquetipos propios del género con propuestas inteligentes y atractivas. Esperemos que Aleta no tarde demasiado en ofrecernos más “Sex”.

domingo, 27 de abril de 2014

Cartel de Mancha Cómic, la I Edición del Salón del Cómic de Castilla La Mancha.



Pues sí, inasequibles al desaliento, van apareciendo nuevos salones dedicados al Cómic por toda la geografía española y el penúltimo en aparecer es Mancha Cómic, que tendrá lugar en Ciudad Real del 22 al 25 de Mayo y que ya presentó hace algún tiempo su sencillo y aparente cartel oficial. 

Este Salón viene a completar la oferta de actividades comiqueras en Castilla La Mancha que ya se venían celebrando con  la Feria del Cómic que se viene celebrando en El Provencio (Cuenca) y que este año alcanza la IV Edición.

Más información en torno a las actividades que se realizarán en el Salón, aquí.

jueves, 24 de abril de 2014

“Crisis Final”, de Grant Morrison, J. G. Jones, Carlos Pacheco, Doug Mahnke.



ECC Ediciones ha reeditado en un cuidado tomo el grueso de "Crisis Final", el ambicioso megaevento anual del 2008 de DC, encargado al guionista Grant Morrison y a dibujantes de primera talla dentro del mainstream como  J. G. Jones, Carlos Pacheco, Doug Mahnke. En concreto, este tomo recopila los siete números de la serie limitada principal y las miniseries complementarias  "Final Crisis: Requiem", "Final Crisis Submit" y "Superman Beyond núms. 1 y 2".

Los Dioses Oscuros de Darkseis han llegado a la Tierra con ánimo de convertirla a su imagen en semejanza para lo que han abierto diversos frentes con los que ponen en jaque a los superhéroes en una ofensiva de dimensiones cósmicas. Mientras el misterioso villano Libra convence a los miembros de la Sociedad Secreta de Supervillanos de su poder acabando con el Detective Marciano, los Guardianes de la Galaxia han de juzgar a Hal Jordan como el presunto asesino del Nuevo Dios Orión mientras Clark Kent cuida de una agonizante Lois Lane mientras en el tiempo de uno de sus latidos Superman ha de librar una batalla de la que depende el destino de la Humanidad en un Limbo perdido. Y es que la Crisis Final requerirá de todo el esfuerzo de los superhéroes para superarla.

Desde la monumental y emblemática “Crisis en Tierras Infinitas”, DC ha ido repitiendo la fórmula intentando dar con un evento épico  capaz de lograr el impacto que aquel tuvo en su momento, sin querer percibir lo excepcional y extraordinario que supuso esa historia,  cayendo con tanta insistencia en la mediocridad de una fórmula comercial que asegura cierta viabilidad económica a corto plazo aunque cada vez resulte  más difícil de mantener. Para intentar cambiar la tendencia y aumentar la calidad de este tipo de eventos, en 2008 se recurrió  al talentoso Grant Morrison quién realizó esta “Crisis Final” una historia  bigger than life, épica cataclísima e irregular.

La inspiración desbocada de Morrison para concebir este tipo de historias  es indiscutible, pero sin el adecuado freno de una estructura organizada que permita poner en orden las entrecruzadas y múltiples referencias de su mente acelerada una historia como la planteada en “Crisis Final” al común de los mortales le resultará difícil de seguir sin perderse irremisiblemente. Morrison no es capaz de desarrollar de forma coherente el maremagnum de ideas y tramas interrelacionas en las que se vertebra “Crisis Final” quedando ese desarrollo para los crossovers y series regulares, con lo que la serie limitada principal resulta muy confusa y finalmente la consecuencias de los hechos narrados acaba careciendo de la trascendencia que debería, como muy bien sabe el aficionado acostumbrado a moverse en las arenas movedizas de la dichosa fórmula de los megaeventos.

Quizás lo más interesante de “Crisis Final” más que el fallidoguión del escocés sea el buen hacer de dibujantes como .J. G. Jones o Carlos Pacheco con viñetas realmente espectaculares, aunque resulten islotes aislados en medio del caótico planteamiento de Morrison. Mahnke, que a mí no es un dibujante que me guste especialmente,  creo que también se encuentra bastante por encima de lo que es una historia que permite el lucimiento de los dibujantes aunque ello sacrifique la claridad de una historia tan errática y confusa.

"Crisis Final" fue la constantación del agotamiento de una fórmula que ni siquiera un talento como Morrison fue capaz de rescatar. Sin duda, por ello en los siguientes años, DC sin renunciar a los megaeventos buscaría  otro tipo de historia más sencillas, accesibles e inteligibles como "La noche más oscura" de  Geoff Johns. No me extraña visto lo visto.

miércoles, 23 de abril de 2014

“Los ignorantes: Relato de una Iniciación Cruzada”, de Étienne Davodeau.





Étienne Davodeau es uno de los autores más inquietos que hay en el panorama del Cómic francés actualmente y aunque esa inquietud no la traslada al aspecto formal de sus obras, que no destacan precisamente por el virtuosismo gráfico sacrificado quizás por la sencillez expositiva, sí ha demostrado una preocupación especial en el trasfondo de las historias que cuenta que le hace interesante practicando un costumbrismo intimista que le ha llevado a tratar temas tan alejados como la evolución de los movimientos sindicales en obras comoLa Mala Gente” o “Rural” a otras de carácter más personal como este “Los Ignorantes: Relato de una Iniciación Cruzada”, reeditado por La Cúpula en España en rústica recientemente, en los que concilia dos mundos tan aparentemente alejados como el del Vino y el Cómic.

“Los ignorantes” es la historia de una doble iniciación desarrollada a lo largo de un año que llevará al autor a participar en todos los procesos de la elaboración del vino desde la siembra a su comercialización junto a su amigo Richard Leroy, un vehemente y apasionado viticultor, al que a cambio instruirá en el mundo del Cómic, dejándole obras selectas, presentándole autores como Gibrat o Guibert y permitiendo que le acompañe en sus visitas a sus editores de Futuropólis. De las conversaciones y experiencias compartidas, nace este cómic y un mayor conocimiento de los dos de sus respectivos oficios que ambos han convertido en pasión y forma de vida.

En “Los ignorantes”, Davodeau construye una historia especialmente interesante para aquellos que les guste el Cómic y para aquellos que les guste el Vino – especialmente, para los que sean degustadores de las dos materias- pero que, probablemente,  indiferente a aquellos que no estén especialmente interesados ni en lo uno ni en lo otro dada su sencillez formal. A través de las experiencias y el diálogo compartido a lo largo de un año entre los dos protagonistas, Davodeau expone la constatación de sus principios autorales – en paralelo a los del coprotagonista, el viticultor Leroy- que intenta plasmar en el desarrollo de su carrera, construyendo una cuidada, sútil e inteligente analogía en torno al paralelismo que encuentra entre la creación de sus cómics con la producción de vinos exclusivos.


 Y es que en el fondo, Davodeau como Leroy son presentados como dos personas/personajes bastante similares en su manera de entender el mundo y sus respectivas profesiones, compartiendo personalidades muy complementarias y trasladando esas competencias y preocupaciones idénticas a un trabajo sobre el que vertebran el resto de su vida. Davodeau logra de este modo crear un interesante testimonio a medio camino entre la crónica costumbrista y el relato autobiográfico, inspirado en influencias tan dispares como la recomendable  “Entre Copas”, de Alexander Payne  o el reporterismo historietístico de Joe Sacco.

“Los ignorantes: Relato de una Iniciación Cruzada” es un pequeño gran cómic que como los buenos vinos se degusta a poquitos manteniendo durante tiempo el recuerdo de las experiencias compartidas.