miércoles, 9 de abril de 2014

El Universo DC de Neal Adams.



Es curioso que, de un dibujante tan (re)conocido y con una influencia tan destacada, como es Neal Adams todavía haya material desconocido en nuestro país aunque las obras que cimentaron su popularidad sí que han contado con varias ediciones en España. Por ese motivo, la publicación de material raro como el que se recoge en el tomo de “El Universo DC de Neal Adams “,editado por ECC Ediciones, es una oportunidad única para hacerse con parte de ese material menos conocido del dibujante que los admiradores de su obra no deberían dejar escapar.

De este modo,  este tomo, bastante ecléctico, recoge algunos de los primeros y esporádicos trabajos de Adams para DC en el período comprendido entre 1967 y 1976, organizándose  el grueso del material recopilado en tres grandes bloques: en el primero están los números que realizase junto a Nick Cardy  para la serie clásica de “Los Jóvenes Titanes” –números 20 a 22-, en los que Adams también se ocupa de los guiones y tiene cierta importancia histórica pues surgió como un compromiso de Adams  para cubrir el expediente generado por Wolfman y Wein cuándo pretendieron presentar al primer superhéroe negro de la Historia del Cómic en una aventura que no superó la censura de los conservadores editores de la época; en el segundo bloque, se engloba diverso material publicitario e historias moralizantes protagonizas por Superman entre las que destaca la historia “El bebé que atravesaba las paredes”, una atípica historia guionizada por Len Wein; y en el tercero,  un conjunto de curiosas histórietas bélicas que Adams realizó junto a guionistas como Robert Kanigher, Howard Liss, Hank Chapman  y Bob Chaney para series como “Our army at war”, y “Star Spangled War Stories”. Además el tomo, incluye una de las primeras historias dibujadas por Adams para la serie del Hombre Elástico en la que empezó a llamar la atención guionizada por Garnerd Fox, que se publicaba englobada en “Detective Comics” y algunas páginas para una historia de la “JLA”.

Más allá de la ingenuidad  de las historias, este tomo es deslumbrante por disfrutar del brutal talento gráfico de un Neal Adams que revolucionó el género superheroico con su completo dominio de la figura humana, su sorprendente para la época tratamiento de la composición de página y sus atrevidos escorzos que distinguen su estilo respecto al de los artistas que le precedieron. Gráficamente, Adams realiza una enorme labor y logra que a pesar del tiempo transcurrido el tomo se pueda seguir leyendo y disfrutando a pesar de lo alucinante de sus delirantes tramas, especialmente las bélicas.

En fin, “El Universo DC de Neal Adams” es una obra que agradará especialmente a los completitas admiradores de Adams y un buen prólogo si ECC planea reeditar en una edición similar las grandes obras – Batman, Deadman…- que Adams realizase para DC. Habrá que estar atentos por si hay novedades al respecto.

martes, 8 de abril de 2014

“Murena 9: Las Espinas”, de Philipe Delaby y Jean Dufaux.


Planeta acaba de publicar “Las Espinas”, la novena entrega de “Murena”. un estupendo Peplum con el que se inicia el tercer ciclo de una serie sobre la que ahora se suscitan todo tipo de incógnitas respecto a su continuidad tras el inesperado fallecimiento del gran Delaby.

Tras el incendio de Roma, Nerón inicia las obras de reconstrucción de la nueva urbe que espera convertir en un espejo de su desmedido ego mientras un amargado Lucio Murena intenta rehacer su vida junto a la sensual Claudia tras los crueles acontecimientos vividos en años pasados. Sin embargo, cuando Nerón a instancias del turbio Tigelino culpa a los cristianos del incendio y se inicia su persecución, Murena sentirá la obligación de volver a enfrentarse una vez más con Nerón y explicarle la verdad.

Dufaux vuelve a mostrar su talento para el peplum en esta nueva entrega de la serie en la que incorpora a una historia conocida como pocas – la de la persecución de los cristianos y el martirio de Pedro- diversos elementos propios para presentársela de nuevo al ávido lector. Básicamente, Dufaux en esta entrega consigue atrapar al lector gracias a la cuidada y exhaustiva documentación que maneja que le permite insertar entre los hechos históricos más o menos probados la descripción de la sociedad romana del momento y sus propias aportaciones de ficción junto a otras que no dejan de ser guiños y referencias a clásicos como la novela de Henryk Sienkiewicz.

La muerte de Delaby hace que se miren con otros ojos estas que quizás sean sus últimas páginas en las que además el autor dio rienda suelta todo su inmenso talento para el erotismo y la plasmación de las más bellas mujeres regalándonos las que son las páginas más calientes de toda la serie explorando la sexualidad entre los romanos en todo su esplendor como uno de los elementos fundamentales del álbum siguiendo así la tendencia puesta de moda por el reciente éxito televisivo de series como “Roma” o “Espartaco”. Delaby no decepciona y realiza un trabajo espectacular, difícilmente olvidable por sus admiradores.

En fin, “Murena: Las espinas” finaliza con un continuará demasiado abrupto que deja al lector con ganas de saber cómo continuará la historia pero que, vista la situación, plantea un gran interrogante sobre la continuidad de la serie. Por un lado, sería interesante saber cómo continuarán las andanzas de Murena pero por otro encontrar un relevo de garantías a la altura de Delaby supone un desafío tanto para Dufaux como para los editores de Dargaud que ven peligrar una de sus series superventas. Veremos que le depara el futuro a "Murena" pero, de momento, la serie queda en el aire.

lunes, 7 de abril de 2014

“Breach”, de Bob Harras, Marcos Martín y Javier Pulido.





¡ Qué rabia da cuando una serie de calidad es cancelada por bajas ventas! Y aunque el público es soberano y las ventas indudablemente mandan, hay series que no sé sabe muy bien por que motivos no acabaron de convencer y son finiquitadas antes de lo que se merecerían por su calidad. Uno de esos casos fue el “Breach” de Bob Harras y Marcos Martín cuyos once números de serie regular ECC ha publicado en dos apañados tomitos y que en mi opinión debió haber corrido mejor suerte.

El mayor Zanetti es un esforzado militar que tiene una vida perfecta hasta que se ve afectado por una brecha interdimensional en el proyecto militar ultrasecreto en el que trabaja. Cuando despierta la vida idílica de Zanetti se ha convertido en una pesadilla. Su mujer se ha casado con su mejor amigo, su hijo ya es adulto y le ha olvidado y él mismo se ha transformado en una criatura superpoderosa de toque mortal que ha de luchar por mantener a salvo los escasos recuerdos que le quedan y su humanidad. Cuando de la brecha que se formó tras su accidente empiezan a surgir poderosos y despiadados seres conocidos como los Visitantes, Zanetti parece que es el único capaz de pararle los pies aunque siniestras fuerzas parecen dispuestas a confabularse para impedírselo a toda costa.
Lo que en principio era un proyecto pensado para ser un retcon del Capitán Átomo actualizando su origen pronto tomó visos de convertirse en algo más ambicioso y personal gracias al buen hacer del veterano Bob Harras que aparcando sus desvaríos espidermaníacos retoma el buen pulso que demostrara en series como “Los Micronautas” o “Los Vengadores” en una serie que contaba con elementos más que suficientes para atraer a los lectores y desarrollar ideas con potencial como para haber dado juego durante mucho más números.
Harras construyó el nuevo personaje incorporado plenamente al Universo DC convencional – en estos números hay varias apariciones de Superman y otros miembros de la Liga de la Justicia de América- en una trama de origen bastante manido pero que desarrolló con oficio e inteligencia para mantener atrapado al lector desde la primera a la última página en torno a los diversos misterios que rodeaban al personaje principal y los diversos secundarios con los que interactuaba pero sin obviar las imprescindibles dosis de acción que el cómic precisaba. Harras hasta el final mantiene el interés y la tensión dejando al lector con ganas de conocer los detalles que se le escapan en torno al atormentado protagonista, más cercano en cuanto a modelo al Doctor Manhattan de “Watchmen” que al Capitán Átomo popularizado por DC (del original de la Charlton ya ni os quiero contar) en los noventa.

Si el trabajo de Harras es realmente bueno, el que realiza una labor brillante es el español Marcos Martín quién saca el máximo partido a su estilizado y elegante trazo para construir una narrativa plenamente adaptada a la historia que está contando y fuertemente influida en mi opinión por el “Madman” de Mike Allred. Martín, en “Breach” ya mostraba plenamente esa identidad propia y su personal estética con la que ha deslumbrado últimamente en “Daredevil” o “The Private Eye”, desarrollando un cómic vistoso y entretenido, siendo relevado con buen pulso igualmente por un Javier Pulido que, como es habitual,  tampoco desmerece en los dos últimos números de la serie de los que se hace cargo.

Es una lástima que obras como “Breach” , que buscaban sintetizar las tramas de género con la innovación formal, no encontrarán su público en el momento de su publicación a mediados de la década pasada aunque sin duda sirvieron para abrir el camino a otras series posteriores. Quizás en este momento en que Marvel está publicando con éxito obras que abundan en esta tendencia como “Ojo de Halcón”, “FF” o “Daredevil” no sería mala idea que DC diera una nueva oportunidad a una serie que por calidad merecía haber corrido mejor suerte.

viernes, 4 de abril de 2014

“Batgirl 5”, de Gail Simone, Ray Fawkes, Daniel Sampere, Fernando Pasarín y Julius Gopez




Está más que demostrado que tener paciencia y mantener a los autores durante períodos extensos suele dar sus frutos a las editoriales en términos de calidad y esa paciencia finalmente suele repercutir en las ventas. Hay muchos casos al respecto pero uno de estos últimos casos que merecen la confianza de su editorial lo estamos vivido en la serie del NUDC “Batgirl” donde la guionista Gail Simone haciendo gala de su profundo conocimiento del personaje está ofreciendo una de las mejores etapas de las aventuras protagonizadas por la Chica Murciélago, tan querido por los aficionados. Por eso no dejó de ser curioso, que en esta quinta entrega publicada por ECC y que reúne los números 17 a 22 de la serie regular y la historia corta “Young Romance: The New 52 Valentine's Day Special”  se viviera el surrealista y poco explicado episodio del cese y sustitución de la guionista por Ray Fawkes durante un par de números para ser  inmediatamente readmitida y continuar al frente de la serie hasta ahora.

En esta quinta entrega se produce el enfrentamiento final entre Babs y su perturbado hermano, el psicópata James Jr., que acabará convirtiendo a Batgirl en una proscrita perseguida por toda la policía de Gotham y, especialmente, por su padre, el Comisario Gordon. Además, Batgirl se las verá con una nueva villana, la Ventrílocua, una perturbada dispuesta a tomar el relevo de Scarface con letal aplicación. Y, finalmente, Bárbara profundiza en su relación con Ricky, el  chico de turbio pasado al que salvó de morir.

No creo que sepamos nunca exactamente qué paso en ese período de dos números en que  Simone estuvo más fuera que dentro de la serie y en el que Ray Fawkes –ahora de moda por su buen hacer en “Constantine”- se hizo cargo de la serie, pero sí creo que podemos felicirtarnos que su cese no fructificara y la guionista siga al frente. 

Simone volvió con muchas ganas y tras finalizar por el momento el enfrentamiento con James Jr que venía preparando desde prácticamente el inicio de la serie abre una nueva fuente de conflictos para Bárbara y amplia la galería propia de villanas del personaje con La Ventrílocua, una versión femenina más siniestra del ya clásico Scarface.

En el aspecto gráfico, Daniel Sampere se va afianzando con el personaje y dibuja sus mejores números en la serie antes de cederle los lápices al ovetense Fernando Pasarín, con el que que a partir de ahora se irá alternando en futuras entregas y con el que mantiene cierta uniformidad de estilo. Seguramente, en este aspecto lo mejor esté por venir, pero de lo que sí se puede disfrutar en esta entrega son de algunas portadas de Juan José Ryp y Mikel Janín con lo que podemos afirmar sin temor a equivocarnos que actualmente "Batgirl" es una de las series más españolizadas de las que se publican en Estados Unidos.

En fin, para mí es un acierto que en DC hayan rectificado y Gail Simone siga al frente de una serie que conoce tan bien. Y es que mantener los autores siempre, siempre da buenos resultados y el tiempo nos acabará dando también la razón en este caso.

jueves, 3 de abril de 2014

“Capitán América: El Soldado de Invierno”, de Anthony y Joe Russo.




Disney a través de Marvel Studios encontró a partir de  “Iron Man” una fórmula que le ha garantizado el éxito y los beneficios adaptando el riquísimo panteón superheroico de Marvel Comics, desarrollado durante décadas de prueba y error en los tebeos, para  un gran público que pueda disfrutar del mismo sin que necesariamente esté especialmente familiarizado con los personajes y evitando en lo posible realizar graves barrabasadas que despierten las susceptibilidades de los pocos pero inquietos seguidores de los cómics. La fórmula hasta el momento ha funcionado a la perfección alcanzando su cima en “Los Vengadores” y volviéndose posteriormente en las continuaciones de  “Iron Man”, “Thor” o “Capitán América” más previsible y roma. De este modo, “Capitán América: El Soldado de Invierno” no deja de ser una pieza más en ese mecanismo bien engrasado para agradar a un público mayoritario que ya sabe lo que puede esperar y que en líneas generales no sale defraudado, aunque a mí en esta ocasión y como quisquilloso seguidor del personaje no me ha acabado de convencer.

El Capitán América es un náufrago de otra época en un tiempo que no es el suyo, e intenta adaptarse a la situación a través de su labor para SHIELD aunque no comparta sus métodos. Cuando Furia antes de sufrir un atentado, le comunica que Hidra se ha extendido por SHIELD y lo controla, el Capi, la Viuda Negra y un nuevo aliado, el Halcón, tendrán que descubrir quién es la mente maestra de Hydra y desarticular los planes de la organización terrorista al tiempo que luchan por sus vidas contra los secuaces de Hydra, los engañados agentes de SHIELD y el Soldado de Invierno, un misterioso asesino de la antigua Unión Soviética cuyo pasado y el del Capitán América parecen estar dramáticamente unidos.

Si uno ha leído tebeos del capi durante toda su vida y está acostumbrado al Batroc simpático del bigotito, al Halcón del uniforme rojo y blanco acompañado por Ala Roja hasta para ir al cuarto de baño o al glamour sofisticado de Natasha Romanoff esta peli en la que figuran nuevas versiones de todos esos personajes, quizás más realistas en su tratamiento pero también más planas y menos divertidas, no puede gustarle del todo. Es cierto que el truco consiste en intentar hacer concesiones y asumir que se trata de otra revisión de los iconos originalesy no ser demasiado exigente,  pero aun así a mí estos personajes en la imagen real no me acaban de convencer e involucrar en sus aventuras tanto como lo hacían los personajes de los tebeos.

Dicho esto y analizando la peli como tal, se trata de un entretenido brockbuster de acción trepidante en la que se pretende no dar respiro al espectador para mantenerle pegado a la butaca y que no le dé demasiadas vueltas a las bizarradas descomunales que se plantean y las lagunas de un guión más pensado con vistas a resolver situaciones en la tercera parte que en dejar cerradas todas las tramas en esta entrega (como es habitual por otro lado en este tipo de películas). Si se es consciente de todo esto y se aceptan las reglas del juego, la peli  cumple a pesar de lo sobreactuado de las interpretaciones de un reparto de campanillas en el que destaca el nombre de Robert Redford, que ha sido la penúltima star seducida por las suculentas cifras que se mueven en estas pelis.

Y así la nave va, que decía el otro, y aunque nos hayan cambiado a nuestro Capitán América para alborozo de las felices nuevas generaciones, los más veteranos seguiremos asistiendo a la recreación a imagen real de unos superhéroes que salvo contadas excepciones no acaban de captar la personalidad y la esencia de los superhéroes que amamos tal y como los imaginamos. Y es que eso es lo que suele pasar con los replicantes…

miércoles, 2 de abril de 2014

“Kongo: El tenebroso viaje de Józef Teodor Konrad Korzeniowski”, de Christian Perrisin y Tom Tirabosco




Los escritores, como  todos los artistas, deberían ser recordados exclusivamente por la calidad de su obra pero hay algunos casos en que sus biografías son tan apasionantes e interesantes que pueden convertirse por sí misma en material para otros autores. Es lo que ocurre con  “Kongo: El tenebroso viaje de Józef Teodor Konrad Korzeniowski”, un estupendo cómic que acaba de publicar Dibbuks en España del guionista francés Christian Perrisin y del dibujante italiano Tom Tirabosco en la que los autores han realizado un magnífico acercamiento a la aventura africana de Josef Teodor Konrad Korzeniowski y que tanto marcaría su producción literaria bajo el nombre que le dio la fama, Joseph Conrad.
Józef Teodor Konrad Korzeniowski, miembro de una familia aristócrata polaca arruinada y capitán de la marina inglesa, firma un contrato por tres años para hacerse cargo de un vapor fluvial en el Congo belga llevado por sus románticos aires de aventuras. Sin embargo, ya en África, Korzeniowski irá descubriendo que la pretendida misión altruista del rey Leopoldo no es tal y esconde un plan colonialista para esquilmar esas tierras y explotar sus riquezas por hombres sin escrúpulos dispuestos a acabar con los pueblos indígenas en su búsqueda de beneficios.
Christian Perrisin ha realizado un exhaustivo trabajo de documentación para reflejar lo que pudo ser la experiencia en el Congo de Joseph Conrad y que acabara reflejando en sus novelas más conocidas como “La locura de Almayer” y, sobre todo, “El Corazón de las Tinieblas”. Perrisin refleja en la historia el carácter de Conrad, en principio un joven romántico enamoriscado de su tía, y como poco a poco el contacto con la realidad africana en la que la ambición colonialista de los europeos esquilma a la población indígena provoca su desencanto. Perrisin construye un relato sobrio y efectivo en el que se ajusta a los datos más o menos conocidos y muchos que hayan leído las novelas de Conrad reconocerán en estas páginas situaciones y personajes que el escritor polaco incorporó de sus propios recuerdos.

Mención especial merece la labor gráfica de Tom Tirabosco quién usa una exigente y atractiva técnica a carboncillo con la que logra  construir un documentado y efectivo relato en el que refleja la opresiva ambientación del Congo colonial en contraste con las "civilizadas" localizaciones europeas.
“Kongo: El tenebroso viaje de Józef Teodor Konrad Korzeniowski”, obra que ha recibido el premio Prix Töpffer Genève 2013, es una historia que transmite, como la obra literaria de su protagonista, la crueldad intrínseca al ser humano y creo que el mejor elogio que se le puede hacer es pensar que es un cómic en el que el mismo Joseph Conrad se habría reconocido y que los admiradores de su obra sabrán valorar.

martes, 1 de abril de 2014

“Dieter Lumpen”, de Rubén Pellejero y Jorge Zentner.




Si hay una serie que parecía maldita y nunca íbamos a poder ver reeditada por estos lares esa era la ochentera “Las aventuras de Dieter Lumpen” del equipo formado por el dibujante español Rubén Pellejero y el guionista argentino Jorge Zentner que los más viejos del lugar descubrieron a mediados de los ochenta en la mítica revista “Cairo” o en los álbumes de Norma y otros a través de la serie en grapa de Planeta de los noventa. Por ese motivo, la alegría es doble, no solo por verla reeditada sino porque además Astiberri ha recuperado toda la serie al completo en un estupendo y único tomo integral que además está muy bien de precio tal y como están las cosas.
Dieter Lumpen es un apuesto vagabundo que vive sus aventuras a lo largo de todo el globo, desempeñando los más diversos trabajos y ayudando siempre a un amigo en apuros o una hermosa mujer. Lumpen es un antihéroe por naturaleza que ama ante todo su libertad y cuyo único objetivo en la vida es disfrutar de la existencia pero al que los problemas suelen perseguir.
Astiberri ha realizado un gran trabajo de restauración a la hora de recuperar en toda su grandeza esta maravillosa serie  clásica por la que no han pasado los años en la que Jorge Zentner emula al mejor Pratt a la hora de insuflar a sus historias ese aroma de la aventura por la aventura clásica con ciertos toques de realismo mágico  con un tratamiento que por desgracia creo que se ha perdido irremediablemente en el Cómic actual. Zentner demuestra saber manejarse a la perfección en ese difícil registro tanto en las aventuras cortas como en las tres de mayor extensión convirtiendo cada aventura en el vehículo ideal para el lucimiento de Rubén Pellejero.

Si las tramas urdidas por Zentner son estupendas el que le otorga un salto de calidad a la serie respecto a otras de similares características y la hace tan destacable es sin duda el deslumbrante acabado gráfico que le proporciona un enorme Rubén Pellejero que otorga a todas las historias la ambientación y atmósfera perfectas convirtiendo cada viñeta en una ventana a rincones exóticos en los que perderse y en la que se puede percibir el especial cuidado que puso el dibujante para documentarse en la recreación de las diversas localizaciones y construcción de unos magníficos secundarios con vida e identidad propia. Pellejero le da un acabado elegante y finísimo a las diversas historias y lleva a otra dimensión los guiones e indicaciones de Zentner alcanzando un grado de compenetración con el guionista especial.

En fin, la lectura de esta edición de “Dieter Lumpen”, para la que se ha coloreado las tres primeras historias aparecidas en blanco y negro con estupendo resultado, es obligada para todo aficionado al cómic que se precie. Un cómic que merece la pena (re)descubrir y con el que recuperar el placer de la lectura de cómics.

lunes, 31 de marzo de 2014

“Ojo de Halcón 2: Pequeños Aciertos”, de Matt Fraction, David Aja, Steve Lieber, Francesco Francavilla y Javier Pulido

 


Oye, que si os dicen que la serie de “Ojo de Halcón” es un tebeo de superhéroes no os lo creáis. Es un cómic excelente, pero como confirma esta segunda entrega publicada por Panini, que recoge los números siete a doce de la serie regular norteamericana, David Aja y Matt Fraction están por la labor de hacer otra cosa, mucho más vistosa y original incluso, de lo que se acostumbra en los tebeos de tipos y tipas con mallas ajustadas y superpoderes y sin ningún pudor ni complejo en esta serie reinventan un Clint Barton/Ojo de Halcón a su medida, más cercanos a los antihéroes introspectivos del cómic indie norteamericano, que a lo que los mandamientos de Papa Lee mandan.

Clint Barton sigue con su labor de construirse una vida más allá de las mallas y tras comprarse el edificio en el que vive, lo que ha provocado la ira de los mafiosos rusos de la barriada, empieza a confraternizar con sus vecinos. Sin embargo, para un tipo tan desorganizado como Barton le resulta complicado llevar una vida “normal” sobre todo cuando se lía con una escultural bailarina con problemas que no cuenta con la aprobación de sus ex superheroicas ni de Kate Bishop, la joven Ojo de Halcón que le okupa el apartamento. Y, mientras los mafiosos rusos, mueven ficha contratando un asesino profesional, Fortu, el perro de Ojo de Halcón, es el único capaz de desentrañar tanto lío.

Marvel parece haber encomendando a una serie de autores de lo más talentoso una línea de cómics para que a los treinteañeros de la generación hipster puedan seguir comprando sus tebeos sin sentirse culpables y el estandarte de esta nueva manera de enfocar los superhéroes es precisamente esta serie de “Ojo de Halcón” en la que Matt Fraction se suelta la melena y demuestra su versatilidad ofreciendo una interesante trama alejada de las convenciones propias del género para dotar de una mediocre vida corriente al pobre de Ojo de Halcón, cargando al arquero eterno del Universo Marvel de unas series de obligaciones  humanas para las que no está muy acostumbrado. De este modo, el argumento de la serie gira en torno a un Barton en plena crisis de identidad que se convierte en el buen vecino ideal de cualquer vecindario de sitcom al uso al que se le pegan para más inri un perro y un hermano callejeros a los que también adopta. Mientras vamos descubriendo número a número entre boquiabiertos y sorprendidos todo este rico mundo interior que desconocíamos de Ojo de Halcón  buena parte del protagonismo de la historia se lo roba al arquero marvelita, Kate Bishop, la Ojo de Halcón de los Jóvenes Vengadores, que gracias al lápiz mágico de Fraction acaba convertida en una Hopey marvelita, gruñona, refrescante y divertida que ofrece el adecuado contrapunto al deprimente y deprimido protagonista que sin las mallas ni el arco – pocas flechas se disparan en este tebeo- se queda en poca cosa (de hecho, Burton es el menos interesante de los personajes de la historia, incluido el perro).

Mucho me temo que la fresca premisa de Fraction se habría quedado en mucho menos si no contase en el apartado gráfico con un descomunal David Aja que desde sus comienzos bajo la alargada sombra de Steranko se puso como límite su propio talento y todavía no ha tocado techo. Aja es la salsa de este invento y sin su sorprendente ingenio para adaptar las últimas tendencias y hallazgos narrativos a tramas convencionales en las que sobre una base mazzuchelliana logra compaginar el frío diseño minimalista a lo Ware con la euforia pop de Jaime Hernández y sin las sorpresas visuales que se esconden página a página esta serie no tendría ni la mitad de gracia que la que tiene. Además, para cubrir los huecos cuando se ve apurado con las entregas cuenta con la colaboración de dos compinches de la talla de Francesco Francavilla y Javier Pulido, quién dibuja el Anual 1, que comparten parecidas inquietudes formales y dan lo mejor de sí para mantenerse a la altura de la locomotora desbocada de la creatividad de Aja..

En fin, “Ojo de Halcón” es la única serie que puede lograr que Chris Ware se interese por los superhéroes, ya que cuentan con protagonistas deprimentes presentados a través de un acabado gráfico exquisito. La modernidad ha llegado al género de superhéroes con “Ojo de Halcón” -bueno, ya venía intuyéndose desde unos años antes- y, aunque creo que su vigencia dependerá exclusivamente de su rentabilidad económica, series como esta están llamadas a convertirse en pocos años en delicatessen de las llamadas de culto. Disfrutemos de la fiesta mientras dure.

Mi reseña de la primera entrega, aquí.

viernes, 28 de marzo de 2014

“Batman, El Caballero Oscuro: Forajidos”, de Paul Gulacy y Doug Moench.




Para mí Paul Gulacy y Doug Moench son sinónimo de profesionalidad y garantía de trabajo bien hecho a lo largo de una carrera de más de cuatro décadas en que se han  convertido en uno de los equipos más compenetrados del panorama mainstream, siendo especialmente recordados por su éxito marvelita, “Shang Chi, Masters of Kung Fu”, una serie de culto setentera de artes marciales que en mi opinión no ha sido superada hasta ahora en su género. Por ese motivo, la publicación en España de cualquier trabajo de estos autores llama mi atención, sobre todo como es el caso de este “Batman El Caballero Oscuro: Forajidos” , miniserie autoconclusiva de tres episodios publicada originalmente en la serie “Legends of The Dark Knight”, editado por ECC Ediciones en un tomo unitario,aunque lo más viejos de lugar recordarán cómo Gulacy y Moench demostraron su buen hacer en el universo Batmaníaco hace ya muchos años antes en la estupenda “Batman: Presa”, otra estupenda historia publicada en la misma serie que aquí conocimos hace ya muchos años gracias a Ediciones Zinco.

El caos se desata en Gotham cuando un político que reclamaba mayor transparencia de las agencias gubernamentales es tiroteado y en el altercado se ve involucrado el legendario Hombre Murciélago. Aunque el asesino es detenido, se pone en marcha una campaña gubernamental contra los vigilantes enmascarados que desplazan a la Ciudad a los “Bloodhawks”, soldados de élite equiparados con la mejor tecnología disponible dispuestos a neutralizar a Batman y sus acólitos por cualquier método liderados por , un alto cargo de la FIA. Mientras Gordon, Bullock y los justicieron enfrentan el conflicto de conciliar la ley con sus simpatías por Batman y Cía., este tratará de desenmascarar la verdad oculta tras la persecución de los justicieros y el atentado que directamente apunta a los Bloodhawks mientras intentan no caer en sus redes.

Moench construye una estupenda trama de intriga en la que explora conceptos tópicos del género como la antinomia legalidad frente a  moralidad en una historia en la que la resolución del misterio corre en paralelo con la trepidante persecución a la que es sometido el superhéroe y sus ayudantes. Moench demuestra su completo dominio y conocimiento del personaje y ofrece una interpretación del icónico Batman plena, en la que desarrolla el amplio y variado potencial del personaje desde su aspecto de justiciero motivado por un estricto código del honor propio hasta por sus cualidades detectivescas, tantas veces obviadas por muchos autores contemporáneos.

¿Qué decir de Paul Gulacy, uno de mis dibujantes favoritos de todos los tiempos? Pues que realiza un magnifico trabajo a la altura de su grandísima calidad en la que la espectacularidad y el dominio de las formas está completamente al servicio de la historia y no solo del mero relleno de viñetas. Sin renunciar a su reconocida influencia esterankiana y a la búsqueda de una narración ágil y fluida que emule la cinematográfica, Gulacy construye un cómic sólido y elegante en el que sus personajes fluyen y vuelve a demostrar una vez más el porqué es un maestro de las figuras de acción a través de vibrantes secuencias de persecución que por sí mismo permiten disfrutar del tebeo. A pesar de los catorce años de su publicación inicial, gráfica y argumentalmente la historia sigue siendo plenamente vigente y eso reafirma una vez más la calidad del equipo creativo.

 “Batman: Forájidos” es un estupendo tebeo de género, inteligente y vistoso que evoca una forma de entender el medio que poco a poco se ha ido perdiendo y que solo artesanos como Gulacy y Moench son de los pocos que garantizan.

jueves, 27 de marzo de 2014

“Light & Bold”, de Jordi Bernet y Carlos Trillo.



El otro día volví a releer “Light&Bold” una de esas joyitas ochentenas que nos proporcionó el dúo formado por el guionista Carlos Trillo y el dibujante Jordi Bernet que no solo ha resistido a la perfección el paso del tiempo, a pesar de ser una obra eminentemente enraizada en el contexto de su período de publicación pero que curiosamente gana enjundia y niveles con cada lectura escondiendo bajo el entretenimiento gamberro un sustrato más complejo y sutil.

Light es una despampanante hembra incapaz de sentir nada salvo cuando Bold un grotesco y enorme asesino a sueldo de buen corazón la toma. Light & Bold son dos agentes de una siniestra organización criminal que busca desbaratar una conferencia de paz en plena Guerra Fría para propiciar sus propios y oscuros intereses. Light & Bold son dos peones obedientes y sumisos pero cuando Bold descubre que en el plan los mandamases sacrificarán a su amor se enfrentará a sus amos con tal de salvar a su único amor.

Carlos Trillo y Jordi Bernet tras las buenas migas que hicieron tras “Custer” concibieron a mediados de los ochenta esta historia imposible que escapa a cualquier clasificación de género ya que tras la aparente ligereza de su desarrollo se esconde una obra rica en significados. Y es que más allá de partir de una trama clásica de género negro y espionaje, que Trillo reconoce en el prólogo que recicló de una novela que había escrito bajo seudónimo, o de entenderse como una posmoderna puesta al día del mito de  La Bella y la Bestia en el fondo Trillo está construyendo una trágica historia de amor protagonizada por dos inadaptados, antagónicos pero complementarios, prisioneros de las circunstancias frente a los oscuros intereses del resto de elenco de personajes secundarios que les rodean. Trillo aminora ese trasfondo dramático de la historia bajo la retranca y la amargura del narrador interpuesto que comenta los diversos sucesos e introduce los diversos actos del drama (no hay que olvidar que la historia se ideó para su publicación seriada en la revista “Zona 84”, aunque luego fuese reeditada en álbum por Toutain y Glénat.

En el aspecto grafico, Jordi Bernet realiza un trabajo primoroso a la altura que acostumbra mostrando su versatilidad para adaptar su trazo a la ligereza de sus voluptuosas y deseables hembras y la rotundidad de un personaje tan original como Bold, al que caracteriza magistralmente para bajo su fealdad y brutal aspecto dotarle de una gran expresividad, que luego sería tomado como modelo para personajes tan alejados como el Mr Fixit marvelita, el Marv de "Sin City" milleriano o el Lono de Risso en "100 Balas". Asimismo, Bernet le da a la historia ese aire noir tan característico de los clásicos norteamericanos  como Crane, Caniff o Eisner demostrando su completo dominio del claroscuro y la mancha y respondiendo a la perfección a las vueltas y revueltas del tragicómico guión ideado por un inspiradísimo Trillo.

Para mí, “Light & Bold” es la mejor obra que dio la corta pero intensa colaboración entre Trillo y Bernet y creo que el guionista, más allá del aparente maltrato al que somete a los personajes con sus sardónicos comentarios, les guardaba especial cariño dado su final.  Un brillante tebeo que, como los buenos vinos, mejora con el tiempo.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Steve Moore (1949-2014)



Me hago eco un poco tarde del fallecimiento el pasado día 16 de Marzo a los 64 años del guionista británico Steve Moore, conocido popularmente como el “otro” Moore.

Steve Moore desarrolló una dilatada carrera como guionista en el cómic británico principalmente en revistastan populares como “Warrior”, “2000 A.D” o “Doctor Who”. y la filial inglesa de Marvel para la que desarrolló historias de “Hulk” y “Nick Furia, agente de SHIELD” hasta que dio el salto a la Casa de las Ideas con la publicación de la adaptación al cómic de la película de 007 “Octopussy” en 1983.

Sin embargo, por lo que Steve Moore será más conocido fue por su duradera amistad con Alan Moore y haber sido el que le convenciera en sus comienzos como dibujante para abandonar los pinceles y centrarse en la escritura de guiones colaborando conjuntamente en algunos de sus primeros trabajos e iniciándole en los secretos del oficio..

La amistad de los dos Moore perduró a lo largo de los años y Steve se encargó de realizarlos  guiones para alguna de las historias incluidas en la antología "Tom Strong's Terrific Tale", en la que diversos autores homeajeaban y ampliaban el personaje creado por Alan. Además en el momento de la muerte de Steve ambos Moore estaban colaborando en la realización de un nuevo proyecto, “The Moon and Serpent Bumper Book of Magic”, en la que ambos volcaban su pasión por la magia y el ocultismo.

El cómic  más reciente de Steve Moore ha sido “Hércules:  The Thracian Wars” y "The Knives of Kush" (junto a Chris Bolsin), que se está adaptando al cine con Dwayne “The Rock” Johnson , Joseph Finnes y John Hurt en el reparto.

D.E.P.

martes, 25 de marzo de 2014

“Ken Games 0: Louviers”, de Jose Robledo y Marcial Toledano.



Cuando los autores anuncian que retoman una serie de éxito previamente habían dado por concluida se encienden las alarmas entre los aficionados quiénes sospechamos que tras el anuncio se esconde una astuta y baja maniobra comercial para aprovechar nuestras debilidades completistas con nuevas entregas alejadas de los niveles de calidad precedentes. Si además si la serie tiene una estructura hermética tan cerrada y refinada como la que presentaba la trilogía “Ken Games” con la que la que se dio a conocer al gran público el dúo formado por Jose Robledo y Marcial Toledano los resquemores son muchos mayores. Sin embargo, que no cunda el pánico y  todo el mundo se tranquilice pues “Louviers”, la anunciada  precuela de “Ken Games” que acaba de publicar Diábolo Ediciones en España tras su reciente publicación por Dargaud en Francia, es por sí mismo un álbum con la suficiente entidad como para que nadie pueda sentirse decepcionado y que sin añadir nada a la historia principal profundiza en algunos de sus secundarios.
La relación entre Anne y Louviers hace aguas por la falta de comunicación… Una historia corriente, si Anne y Louviers no fuesen dos letales asesinos pertenecientes a una oscura organización que los ha entrenado para sus fines desde la infancia. Tras cortar drásticamente con Anne, Louviers inicia una nueva misión de incógnito en el caótico Timoka donde tendrá, bajo la fachada de un reportero de guerra, acabar con un traficante de armas. La cosa se complica cuando Louviers, incapaz de olvidar a Anne, descubre que su objetivo es uno de sus antiguos compañeros de infancia y que otro misterioso asesino ha sido enviado para asegurarse que cumple su misión o acabar con su vida.
José Robledo y Marcial Toledo que recibieron el aplauso generalizado por “Ken Games” rizan el rizo con esta intensa y novedosa cuarta entrega en la que profundizan y complementan la historia principal sin que su lectura  sea imprescindible para su total disfrute. En esta precuela, se retoman personajes como Anne – la protagonista absoluta de la tercera entrega- y un secundario como Louviers quién se erige en el protagonista absoluto en una bien construida trama de suspense que nada tiene que envidiar las anteriores (¿o es posteriores?) entregas de la serie y que con acierto traslada la acción del ambiente urbano de los otros álbumes a una ciudad tomada. 

En este guión, Jose Robledo muestra su habilidad para partiendo de diversas influencias entre las que se pueden rastrear series como “Alias” a películas como “Mentiras Arriesgadas” o “Sr. & Sra. Smith” y cómics tan exitosos e interesantes como “XIII” o “Los leones de Bagdad” construir una historia con entidad propia que destaca por la excelente ambientación, especialmente de la zona bélica que recuerda clásicos como "Territorio Comanche", la cuidada caracterización de los personajes - Louviers en esta historia recuera al protagonista de la brillante "Días Contados"-  y la más que correcta dosificación de la trama que mantiene al lector atrapado desde el principio al final del álbum respetando la esencia de la serie principal.
Gráficamente, la obra es excelente y refleja perfectamente la evolución artística de Marcial Toledano que en este álbum da un salto cualitativo importante confirmando todo lo bueno que encontramos en las anteriores entregas con un planteamiento ambicioso y  en el que saca partido a todos esos recursos gráficos que –tratamiento del color, uso de onomatopeyas- que son propios del medio y tanto nos hacen disfrutar a los que disfrutamos con la narración en viñetas. Desde la estupenda primera página,  las onomatopeyas nos introducen directamente en la historia a través de un elegante flashback pero además el uso de las transiciones es exquisito y los recursos gráficos para trasladar información al lector muy vistosos (el tratamiento del color para reflejar las emociones de los personajes está muy logrado), variados e imaginativos – brillante la composición de página con la conversación por móvil, por ejemplo- demostrando además su disposición por asumir cualquier reto incorporando incluso el lenguaje de signos en la historia con acierto. Marcial Toledano ha sabido construir un estilo característico estudiando lo mejor del manga y el cómic norteamericano para reforzar la clásica narrativa de la BD europea con refrescantes giros y sorpresas estilísticas que hacen de este álbum una lectura superior a la media.
Para los que no hayan leído nada de la serie, mi consejo es que la presente precuela a pesar de numerarse como número cero se lea tras los tres primeros álbumes ya que de este modo se mantiene la idea original de cerrar la historia al enlazar los hechos narrados en esta entrega con el inicio del primer álbum y concluyendo brillantemente - esta vez esperemos que definitivamente - una de las series de género más recomendables publicadas en los últimos años en el panorama europeo. 

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