
D.E.P.



Geoff Johns diseñó unos zapatos estupendos de la marca “Green Lantern”. A base de uso le encajaron perfectamente y lo mismo le valen ahora para irse a los bailes de salón que para salir por la montaña. Pero, a Johns no le gusta tener sólo un par de zapatos y en la Zapatería DC vio un modelo clásico de la firma Flash que, por su clase y elegancia, le ha gustado más que el que le ofrecieron en un primer momento y tras sacarlo de la caja en que se guardaba en “Flash: Renacimiento” se lo está probando para decidir si le encaja o no. Con esta historieta les he resumido la trayectoria de Johns y lo que está haciendo actualmente con, Barry Allen, el Flash de toda la vida que nos dejara hace muchos añitos en una de las muertes superheroicas más terribles, épicas y heroicas que los viejos del lugar tdavái recordamos merced a ese memorable tebeo que fue “Crisis en Tierras Infinitas” y que, año a año, Johns se empeña en deconstruir sus consecuencias en una huida hacia delante que no sabemos donde va a acabar.



Todos sabíamos quién era pero a muchos se les olvidaba el nombre de este inconfundible actor aunque su voz particular, su socarronería y su presencia en pantalla siempre daban empaque y personalidad a las películas en las que participó.
“Hom”, de Carlos Giménez –como ya refleja desde la portada la edición de Glénat es una adaptación de una novela de Brian Aldiss titulada de “En el lento morir de la Tierra” que en posteriores ediciones se tituló, erróneamente para mi gusto, “Invernáculo” . Este dato, que podría ser importante si estuvieramos ante otro autor y conferirle un carácter tributario del original, sólo cobra un interés anecdótico en el caso de este cómic, porque Giménez le da un nuevo enfoque para construir a través de las aventuras del protagonista, el abnegado Hom, una metáfora sobre el poder, la injusticia y la libertad, convirtiéndose quizás en el mejor resumen del ideario de su autor y su posicionamiento vital, cobrando -además- todo su significado si nos retrotraemos al período de su primera publicación (principios de los setenta) que conllevó que la obra fuera censurada y tuviera que ser publicada por primera vez en Italia en 1974 para ser editada por primera vez en España en 1977.
“Hom” nos cuenta las andanzas del personaje que da título al álbum. Un guerrero de una Tierra futura y crepuscular devastada a causa de un cataclismo desconocido y en la que los pocos humanos sobrevivientes han vuelto a la barbarie primitiva y conviven con distintos tipos de mutantes. Hom vaga por un inhóspito vergel tras huir de las injusticias que tienen lugar en su tribu para acabar convertido en el huésped de un parásito que se adosa a su cabeza y le promete alimento, poder e inteligencia a cambio de su fuerza. De este modo, dominado por el parásito, realizará toda serie de tropelías a las que es incapaz de resistirse y llevado por las ansias de dominación de su captor hasta dar con El Gran Yo, un megalómano mutante anfibio incapaz de andar y que viaja con su séquito hacia el mar siguiendo su propio ciclo biológico. Cuando el portador de El Gran Yo muere reventado, a instancias de su párásito, Hom cargará con él y al tiempo que inician una frenética huida de la amenaza de los aulladores y se ve obligado a actuar de nuevo contra su voluntad irá adquiriendo conciencia de la injusticia del mundo que le rodea en el que la única ley que prevalece es la de la jungla en la que el más grande se come al chico.

“Hom” es una obra polisémica que adquiere un mayor significado teniendo en cuenta el momento histórico de su gestación en los últimos coletazos del franquismo pero que no por ello ha perdido vigor su mensaje dado su carácter metafórico y filosófico en lo que es un profundo estudio del comportamiento humano.
Giménez, sin renunciar a la ambientación y la narración de las aventuras de los protagonistas en su viajar, que constituyen el punto fuerte de la novela/relatos de Aldiss y que permiten una lectura superficial de género entretenida y vibrante para el lector que no busque nada más, centra su interés en el estudio de las relaciones de los personajes para describir las distintas formas de dominación a través de sus relaciones en un relato dramático, oscuro y pesimista, en el que por un lado se encuentran los dominados (el protagonista y los hombres planta cuyas posturas se convierten en metáforas de los comportamientos más habituales entre la población) frente a los explotadores encarnados por El Gran Yo y el parásito trasuntos de los poderosos y manipuladores que aprovechan el trabajo de los demás en su propio beneficio.
Frente a ese panorama de injusticia y crueldad, Giménez se rebela a través de la toma de conciencia del protagonista de la necesidad de colaboración de los débiles frente al atropello de los fuertes aunque el autor no se engaña de lo utópico de sus soluciones ni el carácter quasibiológico del ciclo, dominador/dominado, ofreciendo finamente un final abierto con un futuro del protagonista –Hom, el Hombre, España…- lleno de posibilidades.
Es muy difícil trasladar tantas ideas y tanta carga filosófica (el que quiera ver en “Hom” un álbum esencialmente político se queda corto) y a tantos niveles como lo hace Giménez en esta historia magistral en la que lleva al extremo las posibilidades del medio con una concisión´ejemplar. En esta obra, Giménez se muestra especialmente minucioso en el reflejo de las facciones de los distintos personajes logrando soberbias caracterizaciones psicológicas marcadas por el conflicto o la maldad y es capaz de introducir no sólo una sino varias historias –largas, el flashback en que se nos narra la huida de Hom y su compañera de su tribu, cortas, las relaciones biológicas entre las distintas especies vegetales y animales que habitan la Tierra crepuscular en que se desarrolla la historia- dentro del caudal de la trama principal que potencian y retroalimentan su carga emotiva y dramática así como su ideario sin que por ello decaiga el ritmo ni la intensidad de la narración en una historia cargada de momentos dramáticos atemperados con elegantes transiciones no exentas de contenidos , logrando un resultado unitario de un modo que ni el propio Aldiss fue capaz de conseguir en la novela que sirve de punto de partida a Giménez (ideada en un principio como un conjunto de relatos).
En definitiva, “Hom” es otra de las grandes obras de ese gran maestro del Noveno Arte que es Carlos Giménez y en mi opinión su obra maestra dentro del género de la ciencia ficción. Una obra clásica cuya moraleja, más allá de estar adscrita a su tiempo, lo supera y mantiene su vigor hacia el futuro como un aviso a navegantes (y lectores) de los peligros que encierra el lado oscuro de la naturaleza humana.Avisados, quedamos, el maestro Giménez, dixit.
A través de El Cuarto Mundo me entero que en la Comic-Con de San Diego se han podido ver las primeras imágenes de la esperada adaptación del cómic de Kirkman, Adlard y Moore, dirigida por Frank Darabont.
A pesar de la escasa calidad de las imágenes creo que la cosa promete….mucho.
Este muchachote ha confirmado en la Comicon de San Diego que va a interpretar a Ojo de Halcón en la nueva película de “Los Vengadores” que va a escribir y dirigir Joss Whedom. En “28 Semanas Después” lo hizo bien aunque con este tipo de declaraciones me da que no sabe muy bien todavía donde se está metiendo:Aquí le tenemos en su nuevo proyecto “Drive Angry 3D " de Patrick Laussier, una de tíos que se escapan del infierno para salvar a sus hijitas de cultos malditos. Persecuciones, tiros y coches…Vamos, lo normal.
A este paso Cage se pone al día con el Fisco en dos días, se compra otro castillo y le queda calderilla para hacerse con los originales de Superman que pululen por el mercado.
¡Tres hurras por Cage!


Si las tres historias que componen el volumen no han perdido vigor – completa el volumen aparte de las portadas mencionadas una última historia que Adams realizó el año pasado para la nueva etapa de la serie- es precisamente por la labor gráfica de un autor único. Cambios de perspectiva y escorzos característicos y elegantes soluciones gráficas en la composición (sólo la solución con la que ilustra la huida del niño por el bosque en “El Premio” merece la lectura del tebeo) que quedaban reforzados con un acabado a lápiz que potenciaba la ambientación fantasmagórica – efecto que se pierde en la edición de Planeta - que convierten estas historias sobre niños que juegan al scrabble con el demonio en barrocas camas góticas, abnegadas esposas de marineros de Nueva Inglaterra que maldicen a sus ambiciosos maridos con no poder llegar nunca a puerto y niñitas que viven a medio camino entre la realidad y la fantasía– en una auténtica gozada para cualquier aficionado al cómic.

Hasta aquí lo positivo. Vamos con lo negativo. En el segundo volumen de esta serie se confirma lo inadecuado de una edición de batalla que queda todavía más en evidencia si tenemos en cuenta que la misma editorial en una esquizofrénica decisión está publicando “Creepy” en una edición para coleccionistas con una buena reproducción. El hecho que se realice una edición popular que recoge material inaccesible (las historias de Adams en “House of Mystery” sólo habían sido recopiladas anteriormente en España en un “Dossier Negro” inecontrable) no disculpa una reproducción que no hace justicia al artista ni la ausencia de color en las portadas en un tomo en el que la mitad de su contenido son precisamente portadas. Y, por otro lado, tampoco es entendible que incorporen una serie de estupendos artículos realizados por Alberto Garcia y luego no se aclaren incorporen datos tan evidentes en los créditos aclarando quién es el guionista de cada una de ellas (ya aviso que en las historia en las que no pone nada –“El Premio”- el guionista es el propio Adams y en “Pesadilla” el guionista es Jack Oleck).Los entintadores son el propio Adams, Joe Orlando y Dick Giordano.

En definitiva, los que queramos disfrutar de la pléyade de estupendos dibujantes que pasaron por "The House of Mystery" tendremos que acoquinar con una edición de batalla que no les hace justicia simplemente porque no hay otra (o aprovechar directamente la de Showcase The House of Mystery en yanquilandia si manejan el inglés y el previews).Creo que podría haberse hecho mejor.
Hasta ahora no he querido comentar nada pero ya el zombi que hay en mí no se aguanta más tras ver el cartel promocional de la serie televisiva que se está preparando del cómic de Robert Kirkman y Charlie Adlard.

Hay que destacar que tanto los vivos como los muertos trasladan perfectamente la estética de Adlard y Moore. Si los guiones estén a la altura de los de Kirkman tendremos zombis televisivos para rato.


No tiene mala pinta esta película basada en un cómic de Warren Ellis, publicado por Wildstorm y en España por Planeta imagino que pronto reeditado con película por medio) en el que un agente de la CIA retirado (Bruce Willis) debe reunir a sus antiguos equipo de operaciones (Morgan Freeman, John Malkovich y Helen Mirren) cuando es perseguido por unos asesinos.
La verdad es que el trailer promete entretenimiento con buenas dosis de acción y humor y el reparto tiene nombres de altura. Espero que la película no decepcione aunque el director, Robert Schwenke, no me diga nada.






Namor es uno de esos personajes secundarios imprescindibles que dota de coherencia el Universo Marvel pero que nunca ha tenido suerte en sus aventuras en solitario. Más viejo que la propia compañía –es un personaje de la antecesora de Marvel, Timely- por Bill Everett, todos los intentos que se han sucedido por darle mayor protagonismo en una colección propia han fracasado pero, aun así, sus aportaciones desde sus inicios como supervillano en “Los 4 Fantásticos” hasta su afiliación a los más importantes supergrupos de la Casa de la Ideas –desde Los Invasores a Los Vengadores ha pertenecido o ha tenido relación con casi todos menos los mutantes, aunque quizás con el que más se le identifique sea el antígrupo de Los Defensores- le han convertido en uno de los personajes referenciales de la editorial a pesar de su carácter marginal porque Namor, no solamente por su bagaje y personalidad es el outsider definitivo.


A veces me da la sensación que me pasa como a Alba Garcia, la protagonista de esta película, que estoy tan embebido en mis cosas y mi mundo que no me entero de la misa la media o puede ser también que como prima en los medios de comunicación dedicar todo un día en un canal de televisión a un peli extranjera o un espacio en los Telediarios pues que los aficionados estemos un tanto fuera de juego. Y es que tengo que entrar en una página estadounidense para descubrir que en España, el interesante cortometrajista Eduardo Chapero-Jackson está a punto de estrenar un largo de temática fantástica estas Navidades. Casi se me salta la lagrimita…
Lo que se ve en el trailer no tiene mala pinta aunque tampoco es que sea para tirar cohetes. Habrá que ir a verla a pesar de la presencia de Miguel Ángel Silvestre “El Duque” en el reparto que aunque no es santo de mi devoción asegurará el interés de una buena parte del (usaré este poderoso argumento con mi media naranja a ver si la vamos a ver juntos).
No voy a hablar de lo poco elegante –aunque supongo que bastante rentable- que me parece la política de publicación de Panini del “Capitán América” en los últimos meses, publicando fuera de la colección regular “Renacimiento” (como hubiera sido lo lógico) para hacerlo en un tomo aparte con el que aprovechar el tirón de la resurrecciónde Steve Rogers dejando la etapa de Brubaker en suspenso durante meses mientras acumulan material para dedicarse a publicar números autoconclusivos de distintos autores; no voy a hablar de lo malo que me pareció el publicado el mes anterior en el número 56 guionizado por los hermanos Knauf (al parecer reconocidos guionistas televisivos) y Mitch Breitweiser. No, hoy voy a comentar el número de este mes que me parece destacable porque supone el regreso por sus fueros de uno de mis autores favoritos, Howard Chaykin y lo excepcional que es hoy en día encontrarse con una historia de superhéroes interesante y original que no necesite de diez crossovers para poder seguirse.


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